Archivos en la Categoría: La Ley Espiritual

Décimonoveno Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 19

No enseñarás a persona alguna, historias o cuentos por consejas de la manera siguiente: De diablos, condenados, brujas, duendes, espíritus malignos, milagros que no sean ciertos, apariciones de imágenes que no hayan sido verdad, castigos falsos, transformaciones de gentes, todo lo superfluo y lo malo.

Adivinaciones, augurios y sueños cosas vanas son, como fantasías de corazón de mujer en parto. A menos que te sean enviadas por el Altísimo en visita, no abras tu corazón a estas cosas. Eclesiástico 34:5-6

Ya no es el tiempo en que alimentéis de misterios a vuestro espíritu, aunque esos misterios tengan para vosotros la atracción de lo desconocido. 10-285-38

¿Por qué queréis impresionar con manifestaciones exteriores que no comprenden vuestros hermanos? ¿Por qué vais enseñando actos en apariencia sobrenaturales, pero en realidad exentos de luz y verdad? ¿No es suficiente la esencia que desborda mi palabra, o no es maravilloso que Yo hable a través de vuestras bocas? 10-285-39

¡Cuán materialistas sois muchos de vosotros! Mas debéis convenceros de que todo lo que añadieseis a mi manifestación, tan simple y sencilla por ser mía, sólo será como un tosco y rudo velo que impida contemplar la verdad a vuestros hermanos. 10-285-40 Leer Más

Décimooctavo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 18

No forzarás a los niños a que hagan trabajos que les enseñen vicios.

Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar, que escandalizar a uno de estos pequeños. Lucas 17:2

Alimentaos de sanas y santas alegrías, gozad con la presencia de los niños, en quienes habitan ya los espíritus que anuncié a la humanidad para este tiempo, y cuya misión de paz y de luz, se manifiesta en sus hechos, desde sus primeros pasos. Velad porque en ellos se cumpla mi promesa. Ellos son esperanza y cimiento de futuras generaciones, y su destino será un testimonio para los que esperan ansiosamente las señales de que el Reino prometido ya está cerca. 10-301-42

Padres de familia: Sed sensibles a las manifestaciones de adelanto espiritual de vuestros hijos; observad con amor y caridad a la niñez que se os confía, para que encaucéis a las nuevas generaciones por la senda trazada por mi luz. No las conduzcáis hacia el abismo ni cavéis precipicios para ellas. Estos espíritus no deberán penetrar a la Sodoma y Gomorra de este tiempo. 3-69-4 Leer Más

Décimoseptimo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 17

No abandonarás a tus hijos en manos extrañas, y sólo lo harás por tu extrema necesidad, siempre y cuando te sea conocida la conducta apropiada de la persona bienhechora.

Caballo no domado, sale indócil, hijo consentido, sale libertino. Halaga a tu hijo, y te dará sorpresas juega con él, y te traerá pesares. No rías con él, para no llorar y acabar rechinando de dientes. No le des libertad en su juventud, y no pases por alto sus errores. Doblega su cerviz mientras es joven, tunde sus costillas cuando es niño, no sea que, volviéndose indócil, te desobedezca, y sufras por él amargura de alma. Enseña a tu hijo y trabaja en él, para que no tropieces por su desvergüenza. Eclesiástico 30:8-13

Sobre la hija desenvuelta refuerza la vigilancia, no sea que te haga la irrisión de tus enemigos, comidilla en la ciudad, corrillos en el pueblo, y ante el vulgo espeso te avergüence. Eclesiástico 42:11 Leer Más

Décimosexto Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 16

No hablarás mal de los seres en público causando su deshonra.

El que cubre un delito, se gana una amistad; el que propala cosas, divide a los amigos. Proverbios 17:9

Ninguno tiene derecho de hablar de las imperfecciones de sus Semejantes, porque ¿quién de vosotros es perfecto? A nadie juzguéis y sed el buen ejemplo entre los hombres: Así debéis de vivir, como un reflejo de la paz y de la felicidad eternas, y los hombres, hastiados de tantos sufrimientos, llegarán hasta vosotros para deciros: “Dadnos de vuestro pan, dadnos de esa agua inagotable”. 11-310-17

Como Yo os enseño, así enseñad; como recibís de Mí, así entregad mi palabra a vuestros hermanos, con infinito amor; no señaléis las faltas de vuestros Semejantes, porque Yo no he venido a delatar vuestras faltas. Id por el camino sembrando rosas aunque tengáis que recoger espinas. Si las espinas hieren vuestro corazón, Yo sanaré vuestras heridas. Yo os entregaré el bálsamo, el consuelo y la fortaleza espiritual. 12-340-22 Leer Más

Décimoquinto Precepto

Tercer Libro 

Los Veintidós Preceptos

Precepto 15

No tratarás con desprecio a los que sufren enfermedades que tú llamas asquerosas.

Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis. Mateo 10:8

Si os presentase en vuestro paso al enfermo de lepra, ¿os apartaríais de él llenos de horror?; ¿seréis incapaces de tocarlo con vuestra mano?; ¿acaso teméis contagiaros? No, mis discípulos, porque en vez de contemplar la miseria de aquel cuerpo, debéis contemplar su espíritu, que es vuestro propio hermano, que es mi hijo quien espera vuestra caridad. ¡Cuánto tenéis que aprender aún! 8-215-71

Para que no sintáis desprecio por los pobres ni asco ante las enfermedades que vosotros llamáis repulsivas, ¡por cuántas pruebas tendréis que pasar! ¿Quién puede saber si ese leproso que os ha tendido su mano y del cual os habéis apartado horrorizados fue en otra encarnación vuestro padre o vuestro hijo? 3-67-25 Leer Más

Décimocuarto Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 14

Nada de lo creado maldecirás.

No devolváis mal por mal, ni insulto por insulto; por el contrario, bendecid, pues habéis sido llamados a heredar la bendición. 1 Pedro 3:9

Todo es bendito por Mí a toda hora, en todo instante. De Mí no ha brotado ni brotará maldición o abominación alguna para mis hijos; por eso sin contemplar justos ni pecadores, hago descender sobre todos mi bendición, mi ósculo de amor y mi paz. 11-319-50

Aprended a bendecir vuestro dolor lo mismo que si se tratase de vuestras alegrías. Bendecidlo todo. 10-286-40

¿No bendigo Yo a la humanidad entera, sin distinguir a nadie? Ahí, bajo aquel manto de bendición quedan envueltos lo mismo los buenos y mansos, que los soberbios y los criminales. ¿Por qué no me imitáis? ¿Acaso sentís repugnancia por los actos de los demás? No olvidéis que vosotros formáis parte de la humanidad, que debéis amarla y perdonarla, mas no rechazarla, porque sería tanto como si sintieseis asco por vosotros mismos. Todo lo que veis en vuestros Semejantes lo tenéis vosotros en mayor o menor grado. 10-286-41 Leer Más

Décimotercer Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 13

No tratarás mal ni con rigor a los pobres, sean los que fueren.

Quien oprime al débil, ultraja a su Hacedor; mas el que se apiada del pobre, le da gloria. Proverbio 14:31

No os engrandezcáis ante vuestros hermanos, sed humildes y mostradles buenos ejemplos. 12-343-3

¡Qué emoción tan grata sentís cuando miráis que un hombre notable entre los hombres, os hace una manifestación de afecto, de comprensión, de humildad! Esa misma sensación, la podéis llevar a los que sean o se sientan inferiores a vosotros. Sabed descender, sabed tender la mano sin sentir superioridad, sabed ser comprensivos. Os digo, que en estos casos, no sólo goza el que recibe la prueba de afecto, la ayuda o el consuelo, sino también el que la da, porque sabe que sobre él, hay Uno que le ha dado pruebas de amor y de humildad: Su Dios y Señor. 4-101-62 Leer Más

Décimosegundo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 12

No harás infanticidio en los niños que están por nacer.

No habrá en tu tierra mujer que aborte. Éxodo 23:26

Madres, orad por la humanidad. Doncellas, perseverad en la oración y en la virtud; sois vosotras la fuente de donde brotarán las generaciones del mañana que deberán dar testimonio de mi verdad. 3-71-27

Yo, vuestra Madre vengo a inspirar a las mujeres para que no descuiden su misión, su gran destino, y sepan ser faro y guía para la humanidad. El Mensaje de María 3:12

Daos cuenta de que el Padre os concedió el don de la maternidad para que enseñaseis a amar. El Mensaje de María 12:11

El amor maternal es de los dones más grandes que el Cielo ha otorgado a los humanos. El Mensaje de María 12:15 Leer Más

Décimoprimer Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 11

No protegerás la guerra civil, dividiendo a tus hermanos, ni tomarás parte en guerras extranjeras; no tendrás enemigos, porque todos sois hijos del mismo Padre.

Juzgará entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra. Isaías 2:4

Jamás veáis enemigos en nadie, ved en todos los hombres sólo hermanos, esa es vuestra misión; si perseveráis en ella hasta el fin, triunfarán la justicia y el amor en la Tierra, y ello os dará la paz y la seguridad que tanto anheláis. 5-123-65

¿Creéis que me falta piedad o que haya dejado de sentir vuestras aflicciones? ¿Cómo concebís que sea Yo quien levante a unos para hundir a otros? 5-123-66

La vida es una batalla, mas nunca llaméis enemigos a vuestros hermanos, ni mucho menos me pidáis que descargue mi justicia sobre vuestros opresores. Orad por todos y vuestra oración será luz y paz, que se irá extendiendo minuto a minuto sobre el haz de la Tierra. 5-123-67 Leer Más

Décimo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 10

No tendrás ocupación ruinosa que quite la moralidad y proteja los vicios.

No vayas detrás de tus pasiones, tus deseos refrena. Si te consientes en todos los deseos, te harás la irrisión de tus enemigos. Eclesiástico 18:30-31

Vivid en gracia, amad la justicia, sed clementes, no fomentéis la maldad, por el contrario, detenedla exhortando al bien a vuestros hermanos y así habréis preparado el camino al espíritu para que no tropiece. Haced todo esto sin que os parezca que ha sido para vosotros un sacrificio. 4-103-19

Combatid lo superfluo, luchad contra lo impuro, sabed que los vicios del mundo entorpecen los sentidos del espíritu, impidiéndole penetrar en las mansiones elevadas. Si aprendéis a vivir la Vida Verdadera, Yo os digo, que a donde os encontréis y a donde vayáis, con vuestra presencia todo lo convertiréis en un paraíso de paz. 9-272-66 Leer Más

Noveno Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 9

No tomarás bebida que te embriague, ni usarás elemento de la Creación alguno que nuble tus sentidos o te someta a baja pasión.

Con el vino no te hagas el valiente, porque a muchos ha perdido el vino. El horno prueba el temple del acero, así el vino a los corazones en disputa de orgullosos. Como la vida es el vino para el hombre, si lo bebes con medida. ¿Qué es la vida a quien le falta el vino, que ha sido creado para contento de los hombres? Regocijo del corazón y contento del alma es el vino bebido a tiempo y con medida. Amargura del alma, el vino bebido con exceso por provocación o desafío. La embriaguez acrecienta el furor del insensato hasta su caída, disminuye la fuerza y provoca las heridas. Eclesiástico 31:25-30

Arrogante es el vino, tumultuosa la bebida; quien en ellas se pierde, no llegará a sabio. Proverbios 20:1

Vivid con pureza, con humildad, sencillamente. Cumplid con todo lo que sea justo dentro de lo humano, así como con todo lo que se refiere a vuestro espíritu. Apartad de vuestra vida lo superfluo, lo artificioso, lo nocivo, y recreaos en cambio con todo lo que de bueno se encuentra en vuestra existencia. 5-131-51 Leer Más

Octavo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 8

No tomarás lo ajeno sin permiso del dueño, ni prestarás con rédito, causando graves males con la usura; sólo se te concederá la restitución de lo prestado.

El que aumenta su riqueza por usura e interés, la amontona para el que se compadece de los pobres. Proverbios 28:8

Tesoros mal adquiridos no aprovechan, mas la justicia libra de la muerte. Yahvéh no permite que el justo pase hambre, pero rechaza la codicia de los malos. Proverbios 10:2-3

No toméis lo ajeno, el que toma lo ajeno, tiene que restituir con dolor y con vergüenza. A nadie señalo, mas quiero que cada quien tome de mi palabra, la parte que le corresponde. 9-256-17 Leer Más

Séptimo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 7

No tomarás la mujer de tu hermano como si fuera tu esposa, ni harás mal a las que no son de tus hermanos.

Junto a mujer casada no te sientes jamás, a la mesa con ella no te huelgues con vino, para que tu corazón no se desvíe hacia ella y en tu ímpetu te deslices a la ruina. Eclesiástico 9:9

Pueblo que me escucháis en este día, hombres que buscáis la felicidad en la vida pasajera de los placeres, de cierto os digo, que al final sólo quedará en vuestros labios la amargura y el reclamo de la Conciencia, cuando veáis cuán distinto y contrario a vuestras ilusiones, es el resultado de vuestros afanes. 10-293-47

En este tiempo es mayor la influencia del mal que la del bien; por lo tanto, la fuerza que domina en la humanidad es la del mal, del que se derivan el egoísmo, la mentira, la lujuria, el orgullo, el placer de hacer daño, la destrucción y todas las bajas pasiones. De ese desequilibrio moral provienen las enfermedades que atormentan al hombre. 11-40-65 Leer Más

Sexto Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 6

No harás trabajo lucrativo el día de reposo, y si lo hacéis, que sea únicamente por tu pobreza o compromiso verdadero.

Guardarás el día del sábado para santificarlo, como te lo ha mandado Yahvéh tu Dios. Seis días trabajarás y harás todas tus tareas, pero el día séptimo es día de descanso para Yahvéh tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguna de tus bestias, ni el forastero que vive en tus ciudades; de modo que puedan descansar, como tú, tu siervo, y tu sierva. Deuteronomio 5:12-14

Respete cada uno de vosotros a su madre y a su padre. Guardad mis sábados. Yo, Yahvéh, vuestro Dios. Levítico 19:3

Él les dijo: “¿Quién de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta cae en un hoyo en sábado, no la agarra y la saca? Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en sábado”. Mateo 12:11-12 Leer Más

Quinto Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 5

No jurarás sobre cosa o criatura alguna con falsedad, ni tomarás a Dios como testigo de mentira.

Si haces voto a Dios, no tardes en cumplirlo; pues no le agradan los necios. El voto que has hecho cúmplelo. Es mejor no hacer votos que hacerlos y no cumplirlos. Eclesiastés 5:3-4

Los labios sinceros permanecen por siempre, la lengua mentirosa dura un instante. Proverbios 12:19

En el Primer Tiempo el pueblo pactó con su Señor y juró cumplir con la Ley. Ahora no quiero que juréis, quiero que vuestro impulso por seguirme sea espontáneo, que vuestro cumplimiento sea por amor. 9-270-65

He visto en este tiempo reunirse a todas las congregaciones, formando una sola multitud, para conmemorar la fecha en que este pueblo me juró obediencia y unión, mas os pregunto: ¿Habéis cumplido con vuestro juramento? ¿Habéis sido obedientes a mis mandatos y os habéis unido? No, pueblo, no habéis cumplido, vuestro juramento fue en vano. ¿Para qué conmemoráis entonces aquella fecha? Más grato sería para Mí, veros distanciados en lo material, aunque nunca os reunieseis para conmemorar esas tradiciones, pero, en cambio sí veros unidos espiritualmente, practicando en una misma forma mi Doctrina y dando cumplimiento a mi palabra. Entonces estaréis unidos en mi Obra y sería vuestra unión fuerte por el amor y la verdad, sin necesidad de tener que cumplir únicamente porque en vuestro espíritu lleváis el peso de un juramento. 9-270-66 Leer Más

Cuarto Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 4

Amarás a tus padres después que a Dios y a tus hijos lo mismo; para los primeros, la veneración y el respeto; para los segundos, la caridad y el buen ejemplo en todo.

Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no desprecies la lección de tu madre: Corona graciosa son para tu cabeza y un collar para tu cuello. Proverbios 1:8-9

Escucha a tu padre, que él te engendró, y no desprecies a tu madre por ser vieja. Proverbio 23:22

Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. Aunque haya perdido la cabeza, sé indulgente, no le desprecies en la plenitud de tu vigor. Pues el servicio hecho al padre no quedará en olvido, será para ti restauración en lugar de tus pecados. Eclesiástico 3:12-14 Leer Más

Tercer Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 3

No seguirás religión que no tenga por base el amor a Dios, la caridad perfecta con Sus hijos sean los que fueren y la pureza de María.

Porque Yo quiero amor, no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos. Oseas 6:6

La religión pura e intachable ante Dios Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en su tribulación y conservarse incontaminado del mundo. Santiago 1:26

A través de religiones, filosofías y sectas, me buscan los hombres, son caminos por los que algún día, me hallarán. 8-215-78

Os he permitidlo conocer religiones, sectas y doctrinas, para que probando el fruto de los diferentes árboles supieseis apreciar el sabor de éste que os estoy ofreciendo. Y os pregunto: ¿Seréis capaces de preguntar a los ministros y sacerdotes, si es verdad que me estoy comunicando por medio del entendimiento humano? ¿Por qué preguntáis a quienes se olvidaron de mi promesa de volver y ni siquiera se prepararon para recibirme? En verdad os digo, que hasta el más inculto de vosotros comprenderá por sí mismo si soy Yo el que os habla. Si mi palabra estremece a vuestro espíritu, si lo despierta y conmueve, eso os demostrará que estoy con vosotros, porque Soy el único que tiene potestad sobre los espíritus. 3-70-23 Leer Más

Segundo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 2

No hablarás mal de tus hermanos, aunque tengas razón para ello, a Dios toca defender tu causa si fuere justa.

No habléis mal unos de otros, hermanos. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres un cumplidor de la Ley, sino un juez. Uno solo Es el legislador y juez, que puede salvar o perder. En cambio tú, ¿quién eres para juzgar al prójimo? Santiago 4:11-12

Aparta de ti la falsía de la boca y el enredo de los labios arrójalo de ti. Proverbios 4:24

Aprended a callar y dejadme a Mí la causa. Sed los intercesores de los mismos que os ofendan y vuestro mérito será grande. Hoy ignoráis muchas faltas de vuestros Semejantes, mas cuando sepáis juzgar con verdadera justicia sus faltas os serán reveladas, porque entonces estaréis capacitados para enseñar y salvar a vuestros hermanos. 3-64-37

Nunca penséis mal de los que no os quieran, ni os exasperéis con aquellos que no os comprendan, ya que hasta el sentimiento más íntimo que tengáis hacia vuestros Semejantes, se lo transmitiréis con el pensamiento. 4-105-37 Leer Más

Primer Precepto

Tercer Libro

Capítulo 6

Los Veintidós Preceptos

Moisés, Jesús, Elías:

Elías, como Jesús y como Moisés, vino a iluminar los ojos de vuestro espíritu para que contemplaseis al Padre; Moisés os dijo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús os enseño: “Amaos los unos a los otros”. Elías os mandó tener: “Caridad y más caridad con vuestros hermanos -y luego añadió- y veréis a mi Padre en todo su esplendor”. 3-81-37

En mi Doctrina vengo a daros las normas para que triunféis como discípulos de esta Obra, para que no tengáis tropiezos ni cometáis errores que después os hagan llorar dolorosamente. 9-252-23

Los preceptos de mi Ley, que no siempre ha sabido retener vuestra memoria, pasarán también por vuestro espíritu llenos de claridad y de luz. Haced méritos que os permitan penetrar en lo desconocido, con los ojos abiertos a la verdad. 4-85-64 Leer Más

Leyes transitorias

Tercer Libro

Capítulo 5

Leyes transitorias:

No se concretó Moisés a transmitir a los hombres el Decálogo, también instituyó leyes secundarias para la vida humana, e implantó tradiciones, ritos y símbolos dentro del culto espiritual, todo de acuerdo con los pasos que daba entonces el espíritu humano. Pero vino el Mesías prometido y borró tradiciones, ritos, símbolos y sacrificios, dejando intacta solamente la Ley, por eso cuando los fariseos dijeron al pueblo que Jesús venía en contra de las leyes de Moisés, les respondí que Yo no venía contra la Ley, antes bien venía a darle cumplimiento, y que si mis enseñanzas venían borrando las tradiciones, era porque el pueblo por cumplir con ellas se había olvidado de observar la Ley. 9-254-18

De la comunicación con el Mundo Espiritual:

No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique adivinación, astrología, hechicería o magia, ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos. Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yahvéh tu Dios. Deuteronomio 18:10-12 Leer Más

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