Décimoseptimo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 17

No abandonarás a tus hijos en manos extrañas, y sólo lo harás por tu extrema necesidad, siempre y cuando te sea conocida la conducta apropiada de la persona bienhechora.

Caballo no domado, sale indócil, hijo consentido, sale libertino. Halaga a tu hijo, y te dará sorpresas juega con él, y te traerá pesares. No rías con él, para no llorar y acabar rechinando de dientes. No le des libertad en su juventud, y no pases por alto sus errores. Doblega su cerviz mientras es joven, tunde sus costillas cuando es niño, no sea que, volviéndose indócil, te desobedezca, y sufras por él amargura de alma. Enseña a tu hijo y trabaja en él, para que no tropieces por su desvergüenza. Eclesiástico 30:8-13

Sobre la hija desenvuelta refuerza la vigilancia, no sea que te haga la irrisión de tus enemigos, comidilla en la ciudad, corrillos en el pueblo, y ante el vulgo espeso te avergüence. Eclesiástico 42:11

Todos los cargos que os doy son de gran trascendencia y responsabilidad; mientras a unos les concedo la tutela de los hijos, a otros los convierto en guías espirituales de una gran porción o en gobernantes de un numeroso pueblo. Bendito aquel que se eleve más allá de la materia para buscar en Mí la fortaleza y la luz, pues estará en comunicación Conmigo, y Yo le sostendré en todas sus pruebas a través del cumplimiento de su misión. 5-132-49

Pensad seriamente en las generaciones que tras de vosotros vienen, pensad en vuestros hijos, a los que, así como les habéis dado el ser material, también tenéis el deber de darles vida espiritual, aquella que es fe, virtud y espiritualidad. 5-138-61

El pacto que Conmigo hacéis, no es un compromiso material, es un cargo espiritual que habéis aceptado contraer con vuestro Padre, con Aquél que ha hecho todo lo creado. Yo os enseño a cumplir vuestra misión espiritual, mas también os encargo que cumpláis todo compromiso y toda promesa que en lo humano hagáis, para que os reconozcan por la verdad de vuestro espíritu y por la sinceridad de vuestro corazón. Haced que vuestro sí, sea siempre sí, y vuestro no, sea siempre no; entonces habrá confianza en que vuestras determinaciones sean siempre firmes. Nunca rompáis un pacto sagrado, como son el del matrimonio, el de la paternidad y el de la amistad. 5-126-31

Cuantos mayores sean vuestras virtudes, mayor será la luz de aquéllos que han de seguir vuestros pasos. 12-347-14

Luchad por los vuestros. Luchad por la fe de las criaturas que he dejado a vuestros cuidados; ellos traen gracia y potestad y darán un paso adelante en el camino de la espiritualidad. Ellos afirmarán vuestras palabras y cuando les faltéis, recordarán la Ley que sus padres practicaron en la Tierra y serán fieles a ella. 12-347-15

Contemplo a los niños, sin alegría, sin paz, llenos del saber material en su entendimiento, y de las leyes y virtudes espirituales nada han aprendido y su espíritu entristecido ruega, implora caridad y su plegaria no es escuchada. Sus padres no han estado preparados para darles enseñanza. Las mujeres me han pedido el don de la maternidad, que no ha todas he concedido, sin medir su responsabilidad, y he ahí las consecuencias; no han sabido conducir a la niñez, no han modelado su corazón, ni han iluminado su espíritu y éste, no ha podido desenvolverse. 6-148-5

Padres y madres que habéis tenido el privilegio de guiar sobre la Tierra a estas generaciones y a las que están próximas a llegar: ¡Velad y orad por ellas! ¡Preparadles el sendero! Quiero encontrarlas dispuestas a recibir mis nuevas revelaciones. De entre ellas surgirán los profetas que conmuevan al mundo con sus profecías, como lo hicieron los grandes profetas de los tiempos antiguos, los cuales fueron como heraldos en las horas de prueba y como antorchas en medio de las tinieblas. 10-307-63

El Mundo Espiritual, como un inmenso ángel custodio, velará por los pasos de estas criaturas, ayudando con ello a quienes reciban en su seno como a hijos, a estos seres que os anuncio y os prometo. 10-307-64

Cuando os digo que os preparéis, es también para que podáis dejar a vuestros hijos, como testamento, vuestro ejemplo de obediencia, de espiritualidad y fraternidad, vuestras obras de amor hacia vuestros hermanos. 9-243-16

Entonces vuestro nombre será bendecido y recordado por las generaciones del mañana, que os amarán a través de la huella de vuestra lucha, de los actos buenos y ejemplos dignos de seguir: ¿Cómo no habéis de ser reconocidos por vuestros hijos, si vosotros sois los que vais limpiando de espinas y cardos el camino, para que ellos no se hieran? Por eso no paséis con indiferencia sobre las asperezas del sendero sin apartar los tropiezos, porque los que vengan tras de vosotros cada vez que encontraran el obstáculo o la espina, os reclamarán y habría quienes os maldijeran. 9-243-17

Tendréis que rendirme cuentas de todo cuanto hayáis hecho en la vida; mas, ¿cómo vais a acallar la voz de la Conciencia en esa hora suprema?, ¿qué responderéis cuando vuestro espíritu escuche la voz del Señor, advirtiéndole que nunca podréis justificar el mal? 5-139-62

Mi paz sea con vosotros.

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