La necesidad del Pan espiritual

La necesidad del Pan espiritual
Al espirítu le hace falta el Pan de Vida Eterna; por cuánto tiempo se ha alimentado con pan del mundo, y éste le ha dejado hambriento espiritualmente.
Como ser espiritual tiene que comprender que no sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que viene de Dios. La humanidad no debe sólo apreciar el conocimiento humano y su alcance, sino aún más el considerar que necesita, le es indespensable la sabiduría del espíritu.
El conocimiento de sus ciencias le ha hecho avanzar en lo terrenal, la sabiduría del espíritu le hará ascender espiritualmente. Sus conocimientos terrenales quedarán, mas lo que atesore de la sabiduría del Eterno, en él queda y le sirvirá más allá de este mundo.
Mucho tiempo el espíritu ha desdeñado y hasta menospreciado la sabiduría del Eterno, y de las veces ante ese desprecio va vistiendo andrajos espirituales. Mas no siempre ha tenido culpa, sino de quienes le dirigen espiritualmente,… sólo migajas le han dado. Él necesita comprender su ser, le es necesario adentrarse en sí mismo, descubrirse espiritualmente, porque así tendrá una visión clara de lo que le depara su destino.
¿Quién es? ¿De dónde proviene? ¿Cuál es la finalidad de su existencia? ¿Qué tesoros guarda en su espíritu? ¿Quién es su Creador? ¿Qué le depara a él después de su existencia terrenal? ¿Tiene que volver? ¿Cómo desarrolla sus atributos? ¿De qué le sirve la virtud? ¿De qué su elevación espiritual? ¿Podrá conocer al Eterno? ¿Cómo dejará de lamentarse, de sufrir?
Todo ello y más lo llegará a comprender a través de la Sabiduría divina, por el Pan de Vida Eterna; no sólo le otorgará ese conocimiento, sino por medio de su práctica irá consolidando su Vida Eterna. La existencia eterna ya la posee, el de existir perpetuamente, no así la Vida Eterna, la cual el Eterno anhela que cada hijo Suyo posea a través de su existencia ejemplar… por la luz, el amor, la practica de la virtud y del bien.
¡Cuántas veces el espíritu ha desoído la Sabiduría divina! Y de las veces ha sucumbido por falta de guía, hasta atraer la muerte espiritual. De cierto el Eterno es Rey de vivos, no de muertos, a todos resucitará a la Vida Eterna. Él se goza salvando a Sus hijos, ya lo ha dicho: Hay más alegría en los Cielos por un pecador a salvo, que por noventa y nueve justos que no se extraviaron.
Es Padre, es Madre, es Amigo,… no es tan imposible el conocer ese deleite divino que siente su Espíritu por Sus hijos, por llevarlos de nuevo al Reino que les pertenece. Existe gozo en Él a dar su Sabiduría, al hacer comprender a Sus hijos de quiénes son. Como un Maestro dulce da, enseña el sendero a andar. También es severo, pero con el pecado,… de las obras de Sus hijos que los alejan de Su reino. Pues siempre es el Padre amoroso que hace fiesta cuando ve que el hijo pródigo por fin ha regresado.
El espíritu sí necesita darse tiempo, no sólo para su mundo y quehaceres humanos,… sino también para edificar, vivificar ese ser que algún día tendrá que dejar el reino del hombre, para encumbrarse ya de nuevo al Reino que le pertenece.