Archivos por Etiqueta: carne y espíritu

El valor del espíritu

4-86-68 (1)
Después de Dios, sólo en los seres espirituales existe la inteligencia espiritual, la libertad de decisión y de obrar. Todo cuanto ven nuestros ojos en la Creación está sujeto a una ley, y la cumple fielmente, la natural.
En toda esa Creación no se halla la Conciencia,… no tiene ni podrá tener ese entendimiento, ese sentir sobre lo qué es bueno o no, lo qué es moral o no, lo correcto de lo incorrecto. En toda esa Creación con todas sus criaturas y bellezas no existe ni se halla la potencia del pensamiento que le corresponde sólo al espíritu, y por esa potencia, el razonar, el discernir, el comprender, el indagar. Sólo el espíritu se pregunta las cosas más sublimes e importantes de la vida y de su existencia, ¿quién soy?, ¿a dónde voy?, ¿cuál es la finalidad de mi existencia? Ninguna otra criatura hace ello.
Mas el espíritu no está sólo regido por la Ley natural cuando está encarnado, sino también por otra con más relevancia para él, la espiritual. El espíritu está destinado a engrandecer y a perfeccionar su ser. Por ello el Padre ha venido de tiempo en tiempo a darle lecciones cada vez más profundas, que le ayude a que se conozca cada vez mejor. A engrandecer su pensamiento, su mente espiritual, a despertarle a luz de la Conciencia cuando él se ha olvidado de dónde procede,… así como la finalidad de su existencia en esta morada terrenal, y después en el Más Allá.
Toda la Creación le rinde un tributo perfecto a su Creador,… sin embargo Su creación más preciada, que somos cada uno de nosotros, todavía no le ha dado ese tributo perfecto. Y es porque Él nos ha hecho libres, no sujetos. Mas llegará el instante en que podamos ofrecerle ese tributo perfecto siendo libres. Será cuando todos nuestros atributos divinos, con los que fue formado nuestro ser estén en armonía con cuanto Él ha creado y dado vida.
La finalidad de nuestra existencia en esta morada terrenal es la Espiritualidad, la armonía de nuestra naturaleza material y la espiritual. Y cuando logremos esto, habrá otra finalidad, la de nuestro perfeccionamiento espiritual. Entonces tendremos por dicha esa eternidad, en que nuestro espíritu libre por siempre,… sea en ese estado sublime donde la voluntad del Padre sea la del hijo, y la voluntad del hijo sea la del Padre.

Espíritu y materia

Libro de la Vida Verdadera

Espíritu y materia

¡Qué grande es la responsabilidad del espíritu ante Dios! La carne no tiene contraída esa responsabilidad; ved como llegado la muerte descansa para siempre en la tierra. ¿Hasta cuándo haréis méritos para que vuestro espíritu se haga digno de habitar moradas más perfectas que ésta en que vivís? 2-53-10

Podría el cuerpo vivir sin espíritu, animado tan sólo por la vida material, pero no sería humano. Poseería alma y carecería de Conciencia, pero no sabría guiarse por sí mismo ni sería el ser superior que por medio de la Conciencia, conoce la Ley, distingue el bien del mal y recibe toda revelación divina. 3-59-56

Vosotros engendráis hijos de vuestra carne, mas Yo soy quién distribuye los espíritus en las familias, en los pueblos, en las naciones, en los mundos, y en esa justicia impenetrable para los hombres, se manifiesta mi amor. 3-67-26

Si por un instante los ojos de vuestro cuerpo pudiesen contemplar a vuestro propio espíritu, deslumbrado quedaríais de saber quiénes sois y cómo sois, tendríais respeto y caridad de vosotros mismos y sentiríais un profundo dolor al contemplar por dónde habéis llevado esa luz. 3-73-21 Leer Más

La lucha espiritual del hombre

La_lucha_espiritual del hombre

En nuestro espíritu está la potestad para salir avante en las pruebas. No habrá mérito verdadero en nuestro espíritu sin haber vencido sus propias tentaciones, así como las debilidades de su carne.

Cuanto más hemos anhelado acercarnos a lo espiritual, más tentados y probados somos. Es la lucha de nuestro espíritu que refleja la verdadera semejanza con su Dios y la de nuestra carne, criatura hecha del polvo de este mundo. Nuestro espíritu siempre buscará lo verdadero, lo que lo eleva a la Luz divina; la carne buscará lo del mundo, porque a él pertenece.

En esta lucha, existen los méritos que nos son necesarios para llegar al Cielo verdadero del espíritu. No se puede dar un paso hacia la perfección espiritual sin haber vencido lo del mundo. Leer Más