Archivos en la Categoría: Tomo 05 – LVV: 111 al 142

Enseñanza 142

1. Mi amor desciende a vosotros para pediros el cumplimiento de los mandatos que os he enseñado a través de vuestra existencia. Contemplo que estáis llenos de gracia, ungidos y preparados para el cumplimiento de vuestra misión y quiero recoger los frutos de la simiente que os he entregado. Quiero gozar con vuestra humildad y buena voluntad.

Si os he ofrecido que el mundo será lleno de gracia y bendiciones por vuestra intercesión, es porque os he dado potestad para que podáis ver multiplicarse vuestras buenas obras más allá de esta Tierra; por vuestra intercesión alcanzarán luz los espíritus necesitados. Porque en verdad os digo, que no sólo este mundo atraviesa por una Era de dificultades y pruebas para su purificación, sino que también en otros Valles hay restitución y dolor.

2. Asimilad mi enseñanza, sentid mi palabra. Así como es dulce y amorosa, es también severa; debéis comprenderla y analizarla. No dejéis que esta semilla sea llevada por el viento sin que germine en vuestro corazón, porque mañana va a haceros falta. ¿Qué esperáis para normar vuestra vida en la práctica de mis mandatos? No esperéis que las pruebas os toquen, porque sería muy doloroso para vosotros; hacedlo por amor y convicción, cumplid con el precepto que os dice: “Amaos los unos a los otros”. Leer Más

Enseñanza 141

1. Pueblo: Veo vuestra lucha y vuestros esfuerzos, contemplo también vuestra paciencia para sufrir, cumpliendo con las lecciones de mi Doctrina. La lucha está en todos los caminos que tiene que recorrer el hombre; comprended que no sólo vosotros la tenéis. Ahora más que nunca debéis de ser fuertes. Velad y orad y al rayar cada alba estad Conmigo y os iluminaré en ese instante, para que mi luz os acompañe en todas las obras que vayáis a ejecutar en ese día.

2. No importa que no tengáis palabras o ideas para formar una oración; a Mí me basta con que elevéis vuestro pensamiento hacia el infinito, porque sabré interpretar el lenguaje de vuestro corazón.

3. La lucha espiritual de este tiempo, la miráis reflejarse en muchos hogares. Matrimonios que no comparten las mismas ideas; unos, en los cuales me sigue el varón, otros en los que es la mujer la que arrastra todo por seguirme llena de fe, mientras el compañero la hiere a cada paso con sus burlas y su incredulidad. Muchas veces al estar juntos en su alcoba, sus espíritus viven distantes uno del otro. Las atenciones y la ternura de otras veces, han dejado paso a las palabras violentas y a las frases hirientes; entonces la flama de la fe, que arde en el corazón, se estremece azotada por la tempestad de las pasiones y de los sentimientos exaltados. Leer Más

Enseñanza 140

1. Estoy presente entre vosotros para enseñar a vuestro espíritu el camino de la paz, de la luz y del bien.

2. Vengo a vosotros porque sólo Yo sé que el dolor y la angustia en que viven los hombres, no son más que hambre, sed y miseria del espíritu.

3. Un hombre hoy y mañana otro, irán abriendo sus ojos a la luz de la verdad, convencidos, al fin, de que jamás podrán llegar a su perfeccionamiento con los placeres, riquezas y satisfacciones mundanas, presintiendo que existe algo más allá de lo material, cuya esencia, belleza y verdad, son ese pan, ese sustento y esa alegría que tanta falta le hacen al espíritu. Leer Más

Enseñanza 139

1. Bienaventurados seáis vosotros, componentes de mi pueblo, porque habéis sabido resistir con paciencia y con presencia de ánimo, las tempestades y las pruebas. Os he visto orar y velar en las horas difíciles y aun os he escuchado que bendecíais mi voluntad, cuando la amargura os había invadido. He premiado entonces vuestra fe y buena voluntad, enviándoos mi paz, por haber sido la barquilla que desafía la tempestad sin zozobrar.

2. También bendigo a los que, olvidándose de sus propios sufrimientos, velan por la paz del mundo o visitan en sus lechos a los enfermos, porque esos méritos, Yo no los dejaré sin galardón. Leer Más

Enseñanza 138

1. Amados discípulos, cada instante que transcurre en vuestra vida, es un paso que os acerca más a vuestro Padre. Lentamente, paso a paso, vais recorriendo el camino que conduce al Reino de la Luz.

2. Poco a poco os acercáis al tiempo en el que sabréis dar en justicia lo que corresponde a lo espiritual y lo que toca al mundo, tiempo de verdadera oración, de culto exento de fanatismo, en el que sabréis orar antes de cada empresa, en el que sabréis velar por lo que os haya sido confiado.

3. ¿Cómo podrá equivocarse el hombre, cuando antes de hacer su voluntad interrogue a su Padre a través de la oración? El hombre que sabe orar, vive en contacto con Dios, sabe el valor de los beneficios que de Mí recibe y a la vez comprende el sentido o la finalidad de las pruebas por las que atraviesa. Leer Más

Enseñanza 137

1. Mi luz y mi poder se manifiestan entre vosotros. Desde el principio, la Luz de mi Espíritu ha iluminado el sendero de la humanidad. Cada Era, cada Edad, ha sido testigo de mis revelaciones. Vuestro espíritu sabe que le he hablado bajo muchas formas. Esa luz os muestra el camino que mi caridad os ha venido trazando para que por él podáis llegar a mi Divinidad, en donde estuvo vuestro origen.

2. En el hombre está el espíritu; el espíritu es luz de la Divinidad, por eso, es que estoy en cada uno de vosotros, en vuestro espíritu. Si hoy no valorizáis la grandeza de la forma en que me estoy manifestando, mañana la comprenderéis. Aquí tenéis el camino limpio de impurezas humanas; con esto no quiero deciros que vuestras religiones sean malas; no vengo a dividiros, porque si en verdad cada quien cumpliese con lo que su religión le manda, se salvaría. ¿Acaso no todas enseñan a amar a Dios y a sus Semejantes? Pero Yo contemplo que en muchas ocasiones hasta la verdad la tomáis para desconoceros. Leer Más

Enseñanza 136

1. Recreaos con mi palabra, dejad que la envoltura repose, mientras vuestro espíritu se recrea en mi banquete celestial. Apartad por unos instantes vuestra mente de las ambiciones de la Tierra y dejad que se abran los ojos del espíritu.

2. Pensad y vivid espiritualmente en estos minutos que dura mi manifestación entre vosotros. Traigo verdaderas riquezas para vuestro espíritu. No consideréis perdidos estos momentos. No olvidéis que lo que necesitéis de la Tierra, os será dado por añadidura, y que por lo tanto no es lo esencial en vuestra existencia.

3. Para entender verdaderamente estas lecciones, es necesario tener fe absoluta en Mí.

4. Quisiera que supieseis lo que es la fe, para que comprendieseis que quien la posee, es dueño de un tesoro incomparable. Leer Más

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