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Enseñanza 203

1. Bienvenidos seáis los que queráis ampliar vuestros conocimientos para descubrir lo más elevado en vuestro ser.

2. Felices y bienaventurados sean los que quieren ver con claridad, mas de cierto os digo, que no podréis lograrlo hasta que hagáis el esfuerzo de quitaros la venda que cubre vuestros ojos.

3. El hombre se ha hecho doblemente culpable, no solamente porque no hace ningún esfuerzo para que caiga la venda que le impide el conocimiento de las enseñanzas más elevadas, sino porque no se ha desligado de los lazos de la materia que le llevan a los placeres corporales, en oposición a los placeres espirituales; y es por eso que se ha esclavizado bajo el imperio de las pasiones, dejando que su espíritu se asemeje al paralítico que nada hace por sanarse. Leer Más

Enseñanza 202

1. Ved con la mirada de vuestro espíritu la estrella que os conduce ante la presencia de vuestro Padre.

2. He aquí al Salvador, que viene a traeros en su palabra el divino calor que necesitan vuestros espíritus angustiados por el doloroso peregrinaje de la vida.

3. Si por el dolor os acercáis a Mí, es mi amor quien os recibe; confiad y penetrad en la solemnidad de esta manifestación.

4. Quiero estar con vosotros, tan cerca de vuestro corazón, que sintáis verdaderamente mi presencia. Quiero que vosotros y Yo seamos uno en la armonía y ternura de esta noche; que tengáis presente que Yo soy vuestra Luz primera, la Promesa divina, el Maestro incansable que trabaja para hacer de vosotros espíritus perfectos, dignos de Dios. Leer Más

Enseñanza 201

1. Pueblo: En esta Era en que el Espíritu de Verdad irradia su luz sobre todo espíritu, quiero que los que están destinados a escucharme bajo esta forma se concentren y mediten, porque solamente así podrán entender el divino Mensaje que en este tiempo os he traído. Este Mensaje es el libro que vengo grabando en vuestro espíritu, es la interpretación divina de la Ley que recibió la humanidad desde los primeros tiempos, es la esencia que encierra el Libro de los Siete Sellos, cuyo misterio os comienzo a esclarecer, iluminado vuestro espíritu con la luz de mi palabra.

2. Mañana, cuando ya hayáis comprendido mi lección, comenzará la lucha; ya no tendréis mi palabra bajo esta forma, pero sentiréis mi presencia en vuestro corazón.

3. Dios, en el Primer Tiempo por conducto de Moisés, escribió en piedra la Ley; la palabra de Jesús se escribió con sangre en el corazón del hombre; y en esta Era escribiré mis revelaciones en vuestro espíritu, con la luz de la inspiración. Leer Más

Enseñanza 200

1. Las puertas del Reino están abiertas para todo aquél que quiera recibir sus beneficios. Ese Reino se encuentra en el espíritu del hombre.

2. Hay fiesta en vuestro espíritu y en el Mío, cuando os disponéis a recibir mis mensajes de luz.

3. Bienvenidos seáis, hombres enfermos, tristes y necesitados de Amor espiritual, porque en Mí encontraréis el bálsamo, la luz y la fortaleza que os han hecho tanta falta. Leer Más

Enseñanza 199

1. La paz del Espíritu Santo sea con vosotros.

2. Incansablemente os hablo, porque la prueba para los discípulos se acerca y quiero que sepáis entonces dar a conocer mi Obra. Yo os he dado a conocer sus principios, para que siempre la mostréis en toda su pureza y verdad.

3. Mi Doctrina unirá al mundo en un solo ideal, y cuando esa unión de pensamientos, de corazones y de voluntades se haya realizado, el mundo conocerá la paz y algo más de la vida del espíritu.

4. Existe en este tiempo la lucha de ideas y de doctrinas. Cada hombre quiere tener la razón, y en esa lucha de egoísmos e intereses, ¿quién poseerá la razón?, ¿quién será dueño de la verdad? Leer Más

Enseñanza 198

1. Bendito el que llega a Mí lleno de humildad.

2. Son los tiempos en que dejaré hombres preparados de espíritu y de entendimiento para que testifiquen la verdad de mi advenimiento.

3. Cuando mis discípulos vayan por el mundo, hablando y doctrinando en mi Nombre, llevarán en sí la fe y la seguridad de que Yo acudiré en su auxilio en el momento de prueba, porque siempre he dado pruebas de mi amor y de mi presencia en todas partes.

4. Cuando os agobia la pena y clamáis a vuestro Padre, porque vuestra fe os convence de que sois escuchados y de que vuestro rostro afligido es contemplado por Mí, sentís un consuelo y una esperanza, que es mi caricia que os doy al escuchar vuestra plegaria. Leer Más

Enseñanza 197

1. El amor del Maestro se derrama entre sus discípulos, entre sus hijos. En cuanto Dios, sois mis hijos, en cuanto Maestro, sois mis discípulos.

2. Pueblo amado: Ese Dios Creador y Padre vuestro os legó un espíritu fuerte y combativo, cuya espada es el bien y que ha de luchar hasta rechazar el mal que se engendró en el espíritu y alimentó el corazón del hombre; mas también os ha sido dada la sabiduría, para que el hombre se librase de las tinieblas de la ignorancia.

3. Después de mi partida en el Segundo Tiempo, Juan, mi discípulo, contempló en sus éxtasis la época en que estáis viviendo, los peligros en que la humanidad se vería envuelta, las calamidades que azotarían al mundo, las luchas y contiendas de los hombres y la paz que después de todo esto vendría. También le fue revelada la forma en que debería quedar escrita aquella revelación o profecía, para que se diera a conocer en toda la Tierra. Leer Más

Enseñanza 196

1. He aquí al Padre que viene a manifestarse al pueblo que tanto ha invocado el nombre de Dios a través de los tiempos, diciendo que lo ama. Veo que lloráis. Por vuestros rostros corren abundantes lágrimas, mas no son por amor a mi Divinidad, son de dolor, porque vuestra vida está llena de amarguras. No es una cruz la que lleváis, es un pesado fardo que ya no soportáis. Es que olvidasteis la lección, cerrasteis el Libro y os apartasteis de los mandatos que él encierra.

2. ¡Oh, pueblo, que escucháis esta palabra! No sólo las naciones se han dividido, también entre vosotros existe la división. ¿Olvidasteis que en 1931 jurasteis unificación y obediencia ante el arca de la Nueva Alianza? Vais poniendo vuestras órdenes y vuestra voluntad delante de la mía; mas Yo destruiré vuestras tradiciones y leyes imperfectas para que se conozca mi Obra y se cumpla mi Ley. Tocaré con mi justicia el egoísmo, el orgullo y toda mala simiente. De este pueblo desaparecerán los señores y sólo quedarán los discípulos, los servidores. Mas le valiera ser levantado de la Tierra a quien quisiera levantarse sobre su pueblo, oprimiéndolo.

3. Finalizando está el año de 1947, y en el último día, es menester que forméis un propósito firme de cumplimiento para que no sea mi justicia la que os haga reconocer el camino. Leer Más

Enseñanza 195

1. Escuchad mi lección, discípulos amados.

2. A través de la inspiración del portavoz llega a vosotros mi palabra llena de enseñanzas. Escuchándola habéis reconocido que ella es virtud, bálsamo y regeneración, y en su esencia vislumbráis la vida del espíritu.

3. No creáis que a Mí me basta tan sólo con verme rodeado de vosotros; hay algo más que debéis hacer, y que en verdad me complacería, y es saldar esa deuda que habéis contraído Conmigo y que aun no habéis saldado. Es una cuenta que ha pesado sobre vosotros a través de las etapas en que habéis venido a morar en la Tierra. Por eso es que en la caricia de mi palabra sentís el reclamo; en su amor encontráis un mandato y en la esencia una Ley.

4. Vuestra mente se confunde a veces y se rebela a este cumplimiento, y es que esa deuda sólo puede reconocerla el espíritu; mas si se inclina por las satisfacciones de la Tierra, será espiritualmente un paria. Leer Más

Enseñanza 194

1. Mi amor es con vosotros. Acercaos a esta fuente, caminantes de la vida; venid y bebed, oh, corazones angustiados; manos que os extendéis menesterosas hacia Mí, llevad mi caridad, descansad todos aquí, bajo la sombra del Árbol de la Vida.

2. No todos venís llorando, también entre las multitudes están aquéllos que vienen agradecidos por los últimos beneficios recibidos, y en su corazón me dicen: “Gracias, Padre, vuestra caridad es infinita con nosotros”.

3. Es el Espíritu eterno del amor el que está entre vosotros, Aquél que en otro tiempo se hiciera hombre para habitar con la humanidad, salvándola del vicio, del pecado y las tinieblas. Leer Más

Enseñanza 193

1. Vuestro espíritu viene a recibir mi enseñanza y Yo le doy la bienvenida.

2. Discípulos: Debéis estar alerta porque los hombres se levantarán a escudriñar mi Obra, a la que algunos juzgarán basada en ciencias materiales; entonces vosotros la daréis a conocer como la Doctrina espiritual que transformará al mundo.

3. No es que venga en contra de la ciencia, ya que la ciencia es saber, conocimiento, luz; mi enseñanza está sobre todo conocimiento humano. En mi palabra vengo a explicaros el Espiritualismo, que quiere decir, conocimiento de lo espiritual, de lo divino, conocimiento de una Vida superior, que está más allá de todo lo que es materia. En verdad que Yo bendigo la ciencia que los hombres han desarrollado en beneficio de la humanidad. Leer Más

Enseñanza 192

1. Bienvenidos en este día de recordación en el cual conmemoráis el instante en que por vez primera escuchó la humanidad mi palabra a través del entendimiento humano. Han pasado los años y Yo contemplo que los entendimientos de los que me he servido, así como el de los que me han escuchado se han desarrollado. Ya no son los párvulos en el sentido espiritual, ni los ignorantes ante la manifestación de la Divinidad; por la elevación que han alcanzado, han logrado que mi luz de Maestro venga a manifestarse entre la humanidad, para perfeccionamiento de vuestra vida espiritual.

2. La ignorancia de las verdades espirituales en que se encontraba la humanidad, quedó destruida con mi luz, y comprendió el hombre que el poder del Omnipotente se limitaba en un acto de amor, para hacerse oír y sentir a través de sus hijos.

3. Desde entonces, una nueva Era nació para los hombres, los que ya no encontrarán barreras que les impidan gozar y recrear el espíritu con la gracia que encierra esta Obra. Leer Más

Enseñanza 191

1. En el pan y en el vino de mi mesa está la simiente de Vida Eterna; venid a ella, comed y bebed. No lloréis más de hambre y de sed, ya no quiero escuchar más vuestros lamentos y vuestros sollozos. Quiero contemplar en mis hijos regocijo y paz. Como Padre soy todo amor, como Maestro sigo siendo el amor, y si como Juez inexorable me presentase, dentro de esa justicia estaría mi amor.

2. Es que la esencia de mi Espíritu es el amor, en él tenéis vuestro principio y vuestro fin. Acercaos, discípulos, y sentaos en torno del Maestro, como lo hicisteis en aquel tiempo en que estuve en cuanto hombre entre vosotros. Dejad que vuestro espíritu recuerde la dulce voz de aquel Maestro Divino que fue Cristo en Jesús; dejad que recuerde las veces en que me siguió a los valles, a la ribera de los ríos, al desierto y a la montaña para escuchar mi palabra. Leer Más

Enseñanza 190

1. Pueblo, humanidad, la presencia de Elías es con todos en este tiempo.

2. Multitudes que estáis gozando de esta comunicación, oíd la voz de Elías, cuyo nombre no ha tenido muy presente la humanidad, aun cuando ya os di a comprender la importancia de su misión en el Monte Tabor, pero no habéis querido analizar esta manifestación. Ahora que escuchasteis la voz de Elías, ya sentís su presencia y hasta os parece oír la llegada de su carro de fuego.

3. Elías es el rayo que siempre os he enviado para que ilumine vuestro camino, él es quien ha iluminado la Tierra para que encontréis y sigáis la senda que os conduce más pronto hasta donde os está esperando el Padre. Él es el portador de los grandes misterios del espíritu, los cuales en este tiempo os ha venido a esclarecer, para que podáis conocerme mejor. También ahora, como en el Primer Tiempo, viene a desempeñar una misión semejante, a derribar los ídolos de sus altares para enseñar al mundo el verdadero culto espiritual. Leer Más

Enseñanza 189

1. Humanidad: Vengo a unificaros, os contemplo como si fueseis un pueblo disperso por todo el mundo y quiero veros como un solo hijo. Aquí tenéis una nueva página del Libro de la Vida, aún desconocida para mis discípulos.

2. Pueblo: Elías, cuyo espíritu se presenta a través de mis portavoces y os habla con palabras llenas de luz y de profecía, es el mismo que en el Primer Tiempo sorprendió con su potestad al mundo, y no os maravilléis si también os revelo que él estuvo entre los hombres del Segundo Tiempo, siendo entonces conocido como Juan el Bautista. Os digo que no os asombréis, porque no es hoy cuando he venido a revelaros estas enseñanzas, sino que ya están escritas.

3. Un ejemplo de ello es que los profetas dijeron que Elías vendría antes que Cristo para preparar los caminos al Señor, y aquella profecía se cumplió, pero luego Jesús declaró que, cuando fuese su segunda venida al mundo, antes llegaría Elías para restaurarlo todo; esa promesa ha tenido entre vosotros su debido cumplimiento. Leer Más

Enseñanza 188

1. Venid, discípulos amados, he aquí al Maestro. Vosotros me reconocéis por la esencia de mi palabra, Yo os reconozco por vuestros actos.

2. En el mundo mis discípulos serán reconocidos por la limpidez de sus obras, y al llegar ante mi presencia, llenos de buen cumplimiento, les diré: “Vosotros sois en verdad mis discípulos, porque habéis practicado lo que os enseñé”.

3. Luchad por alcanzar la espiritualidad, porque ella significa la Liberación del espíritu. Ajustaos a mis leyes que son amorosas e infalibles y ellas regirán vuestra vida, porque todo cuanto os rodea, ya sea material o espiritual, vive dentro de mi Ley.

4. El hombre, que es obra perfecta dentro de la Creación, debe vivir de acuerdo con la gracia que he depositado en él. Leer Más

Enseñanza 187

1. Venid a comer el pan de Vida Eterna en la mesa del Maestro. Los ángeles han preparado el festín y vuestro Padre os recibe a todos. Comed y bebed, pero sabed apreciar el sabor celestial de estos manjares, y no os comportéis como algunos que se sientan a mi mesa, comen, beben y luego se marchan sin haber llegado a saber con Quién han estado.

2. El pan que hoy vengo a ofreceros es el mismo que os traje en el Segundo Tiempo; buscad la esencia en ambos y encontraréis que es la misma, la de mi Amor divino.

3. Vengo a salvaros como lo hice en el Segundo Tiempo y a todos los que quieran seguirme, les digo: “Tomad vuestra cruz y seguid mi huella”. Ellos saben bien que la cruz es de humildad, de amor, de caridad, de renunciación y de sacrificio; quien la toma, ya conoce la senda que deberá seguir. A nadie he engañado diciéndole que mi camino está sembrado de rosas, porque quiero que mis soldados me sigan por amor y fe. Leer Más

Enseñanza 186

1. Bienvenidos sean todos aquellos discípulos que se acercan ante mi presencia para aumentar sus conocimientos. Felices y bienaventurados sean todos los que quieran ver con claridad la verdad de mis enseñanzas. Hacéis bien en querer rasgar el velo que cubre vuestros ojos espirituales. Hay gran responsabilidad en todos aquellos que no hacen ningún esfuerzo por penetrar más profundamente en los misterios de mi Arcano.

2. ¿Cuándo llegarán al completo hastío de los placeres que la carne les ha venido proporcionando? ¿Hasta cuándo llegarán a darse cuenta de que esos placeres les han estado impidiendo deleitarse con la gracia del espíritu? Son vasallos del reino del pecado, son esclavos de sus pasiones y van por el mundo semejantes a los sordos, a los ciegos, a los paralíticos y leprosos sin darse cuenta de sus errores. Cuando alguno llega a comprender que está enfermo su espíritu, no sabe buscar el bálsamo en la luz que irradia de mi Espíritu. Leer Más

Enseñanza 185

1. Yo os bendigo, porque tenéis fe en que es mi Espíritu quien os entrega esta enseñanza, a pesar de que estáis escuchando mis lecciones a través del entendimiento humano.

2. Dejáis pasar inadvertidas las imperfecciones del portavoz, interesados en comprender tan sólo la esencia divina. Los que estudian mi palabra en esta forma, son los que van encontrando la verdad. Ellos serán los discípulos, que se levanten mañana a explicar a la humanidad mi Doctrina. Harán comprender a quienes se han confundido interpretando las Escrituras de los tiempos pasados, que para descubrir la verdad de mis revelaciones es menester no detenerse en el significado material de las palabras, sino buscar el sentido espiritual que es la esencia, que es la verdad y la vida.

3. Por eso he sometido a este pueblo a una prueba, que es al mismo tiempo una profunda lección, dándole mi palabra por conducto de un entendimiento humano, y enseñándole que no debe detenerse ante la forma exterior de la palabra, sino que debe penetrar en su fondo para encontrar la esencia. Con esta lección quedará capacitado este pueblo para explicar a los que buscan la interpretación de mis pasados mensajes, la forma de descubrir espiritualmente la esencia de cada enseñanza, pasaje o ejemplo: La Verdad, que es una sola. Leer Más

Enseñanza 184

1. Humanidad: Os habéis hundido en las tinieblas, mas ha llegado la hora en que salgáis a la luz.

2. Os envío a Elías, que él os libre del letargo. ¿Cómo podríais sentir mi presencia si no estuvieseis despiertos?

3. No esperéis que venga a vuestro mundo en cuanto hombre, aquella lección pasó; sin embargo, aunque sólo vais a tenerme en Espíritu, os voy a probar que es una forma más elevada que aquéllas, a través de las cuales me he manifestado hasta ahora; es la prueba de que os considero espiritualmente más aptos que a los hombres de los tiempos pasados.

4. No necesitaré de un cuerpo para habitar entre vosotros, ni será indispensable que mi voz se humanice para poder ser escuchada, y sin embargo me tendréis en plenitud como Maestro, como Juez, como Doctor. Leer Más

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