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Enseñanza 183

1. Guardad mi palabra, discípulos, porque ya se acercan a esta nación hombres de distintas creencias que han de pediros pruebas de que recibisteis mi enseñanza.

2. Estoy apartando de vosotros penas y enfermedades, para que aprendáis a consolar y hagáis con vuestros hermanos la caridad en la misma forma que Yo la hago con vosotros.

3. Mi enseñanza llenará de gozo al que la reciba con preparación; será agua cristalina en los labios sedientos, pan para los hambrientos, quietud y paz para el espíritu cansado y para todos fortaleza y luz. Leer Más

Enseñanza 182

1. Pedid por la humanidad antes que por vosotros mismos. Ella es como un náufrago en medio de un mar de tinieblas y turbaciones, que en su confusión no encuentra el faro que ha de iluminarla para ponerse a salvo.

2. Todo el que cree en Mí y observa mis preceptos, está dentro de un arca salvadora donde quiera que se encuentre, ya en el Valle espiritual o en el mundo. El que ama en espíritu y en verdad, está Conmigo. Toda criatura tiene en sí misma los medios para salvarse y ellos son: La luz de la Conciencia y la intuición del bien que palpita en el espíritu; son atributos que Yo os he concedido.

3. La oración es consuelo y báculo para el corazón en las horas de prueba. Para ser fuertes, debéis unificaros en mi Ley, y aun cuando os encontréis en distintos caminos, si practicáis mi Doctrina espiritualmente, llegaréis a amaros y a comprenderos. Leer Más

Enseñanza 181

1. Multitudes: Venid a la luz, cerrad por unos instantes los ojos del cuerpo y mirad con el espíritu el esplendor de mi presencia que llega hasta vosotros. Es la luz divina del amor y de la sabiduría la que vengo a daros como vestidura; es la Luz que viene a disipar las tinieblas de la ignorancia, del fanatismo y la maldad.

2. Estoy dándoos mi lección en este día que habéis dedicado al descanso material y al culto del espíritu. Es el séptimo día, en el que reposáis de la fatiga de la semana, en que recogéis el fruto de vuestro trabajo y acumuláis fuerzas para proseguir en vuestro camino.

3. Tomad este día como la representación de la Séptima Etapa de vuestra evolución, aquella en la que habrá de abrirse el último Sello, en la que reposaréis después de la extensa jornada. Leer Más

Enseñanza 180

1. Os doy la luz para que analicéis mi palabra y comprendáis mi lección, discípulos amados.

2. Sigue el labriego cultivando la tierra y abriendo el surco en donde ha de depositar la semilla con la fe y el anhelo de levantar abundante cosecha, y os digo: Tened cuidado de elegir la tierra que sea propicia, para que no se malogre la simiente, y siempre recogeréis frutos de acuerdo con el amor con que la hayáis cultivado.

3. Todos podéis ser labriegos en mis tierras, pero antes es preciso sentir y comprender esta misión. El objeto de esta lección es apartar la venda de oscuridad del ignorante y hacer andar al paralítico, mostrándole que Yo soy el único Dios a quien deben servir. Por eso os digo: Os estoy preparando, para mostraros a los demás como un ejemplo, ya que supisteis abrir vuestros ojos a la luz y confesar con humildad que erais ignorantes. Yo, a través de vosotros, también sembraré y recogeré los frutos de mi caridad. Leer Más

Enseñanza 179

1. Estoy hablando al mundo por conducto de mis escogidos. Benditos sean los que se han inspirado en Mí, porque su verbo se ha desatado, ha habido esplendor en él y Yo he manifestado mi sabiduría y mi voluntad.

2. En el principio de los tiempos el hombre, dotado de inteligencia y de razón, empezó a discernir, a formar ideas y a elevar su culto a su Señor. Su espíritu fue forjándose, y cuando hubo evolucionado, después de grandes experiencias, envié a Abraham, a Isaac y a Jacob, para que fuesen ejemplo y tronco de un árbol espiritual, padres de una numerosa familia, cuyo linaje había de perdurar a través de los tiempos. De ahí brotaron las doce tribus, llenas de fuerza y potestad para llevar a las naciones la misión de enseñar el verdadero culto al Creador y abolir el pecado. Leer Más

Enseñanza 178

1. Pueblo, cada vez que se inicia un nuevo año, escucho vuestras preguntas en esta forma: “Señor, ¿este año será también de prueba para nosotros?” A lo cual os contesto: Que la vida es una continua prueba, pero que no debéis estar temerosos, porque si sabéis velar y orar, lograréis salir avante en vuestra restitución hasta llegar al fin de vuestro destino.

2. Esas pruebas en las que vive la humanidad, son el fruto que viene a cosechar, es el resultado de su propia siembra, cosecha que a veces es la consecuencia de la semilla sembrada el año anterior, y en otras ocasiones el fruto de lo que sembró años atrás o en otras reencarnaciones.

3. ¿Un nuevo año empieza? Pues haced lo que hacen los buenos sembradores, que previamente limpian su simiente en espera del tiempo propicio para depositarla en tierra fértil. Así vosotros limpiad previamente vuestro corazón, para que de vuestras buenas obras recojáis mañana una buena cosecha de paz, amor y satisfacciones. Leer Más

Enseñanza 177

1. Humanidad, que estáis representada en este instante por este pueblo que se postra contrito y temeroso ante la presencia de su Señor, ¿con qué podréis saldar vuestra deuda de amor y agradar verdaderamente al Espíritu de vuestro Padre?

2. Yo voy a deciros la forma de hacerlo: Luchad por vuestra paz y elevación espiritual; así lograréis lavar vuestras culpas y elevar vuestro espíritu.

3. Os confío un tiempo, para que dentro de él colméis el anhelo de vuestro espíritu; surge una nueva Era ante vosotros, como un día esplendoroso lleno de promesas y revelaciones. Con su luz os viene diciendo: “¡Luchad!”, y en esa palabra está contenido el mandato del Padre. Luchad por la paz, por la regeneración, por el triunfo de la espiritualidad. Leer Más

Enseñanza 176

1. Sed fuertes ante las tentaciones del mundo y de la materia. Cuando os encontréis ante los dolores de una prueba, recordad mis lecciones del Segundo Tiempo y seguid mi ejemplo.

2. ¿Me preguntáis cómo fue posible que a Jesús le tocasen las tentaciones del mundo? A lo que Yo os contesto, que no fueron tentaciones bajas las que tocaron el corazón de vuestro Maestro.

3. El cuerpo que tuve en el mundo fue humano y sensible, era el instrumento que utilizó mi Espíritu para entregar mis lecciones a la humanidad. Sabía la prueba que le esperaba porque mi Espíritu se lo revelaba y aquella materia sufrió por el dolor que le aguardaba. Leer Más

Enseñanza 175

1. La Luz de mi Espíritu ha venido a revelaros todos los dones que existen en vuestro ser, todo lo que desde vuestro origen habéis llevado con vosotros sin presentirlo. Os he hecho saber que ya es tiempo de que os conozcáis verdaderamente, de que os encontréis a vosotros mismos y sepáis cuál es vuestra heredad, para que seáis grandes de espíritu.

2. De tiempo en tiempo os he hecho revelaciones; primero fue la Ley, más tarde mi Doctrina y finalmente el conocimiento pleno de vuestra misión espiritual.

3. Decís que Yo he estado tres veces con los hombres, mas lo cierto es que siempre he estado con vosotros; Yo soy aquel Padre que en el Primer Tiempo reveló su Ley de Justicia a la humanidad, que en el Segundo hizo encarnar su Verbo en Jesús, su Hijo, y que ahora se manifiesta espiritualmente al mundo. Os he dado con ello una parábola divina a través de las Eras, cuyo sentido os habla de vuestra evolución espiritual y os hace saber, que Quién os ha hablado a través de los tiempos ha sido un solo Dios, un solo Espíritu y un solo Padre. Leer Más

Enseñanza 174

1. Amados discípulos: Cada instante que transcurre en vuestra vida, es un paso más que os acerca a vuestro Padre. Lentamente, paso a paso, vais recorriendo el camino que conduce al Reino de la luz.

2. Os acercáis a un tiempo en el que sabréis dar en justicia lo que corresponde a vuestro espíritu y al mundo lo que a él le pertenece. Tiempo de verdadera oración, de culto libre de fanatismo, en el que sabréis orar antes de cada empresa, en el que sabréis velar por lo que os haya sido confiado.

3. ¿Cómo podrá equivocarse el hombre, cuando en lugar de hacer su voluntad se anticipe a interrogar a su Padre a través de la oración? Quien sabe orar vive en contacto con Dios, sabe el valor de los beneficios que de mi Espíritu recibe y a la vez comprende el sentido o la finalidad de las pruebas por las que atraviesa.

4. El hombre que ora directamente ante Dios, es un hombre espiritualizado, que no lleva venda en sus ojos y que está preparado para descubrir dentro y fuera de él, mundos desconocidos, de sabiduría y verdad, que existen en la vida de la humanidad sin que ésta lo perciba. Leer Más

Enseñanza 173

1. Ya no sois niños en el camino espiritual, sois espíritus evolucionados. ¿Sabéis qué quiere decir Espiritualista? Yo os lo diré en una breve frase, Espiritualista quiere decir: Discípulo del Espíritu Santo.

2. Todos seréis grandes cuando alcancéis la verdadera humildad, cuando practiquéis el verdadero amor. Mientras la maldad exista en vuestro corazón, no alcanzaréis a conquistar el galardón que os tengo prometido, por eso vengo a doctrinaros, a corregiros y a lavaros en las aguas puras del río de la vida, para que seáis dignos de llegar a Mí. Leer Más

Enseñanza 172

1. Con vestidura de gracia os he cubierto, para que sea ella la que os distinga entre los pueblos y religiones de la Tierra.

2. Sólo con la práctica de mi Doctrina podréis conservar limpia esa vestidura, que no es material, sino que la lleváis hecha de luz en vuestro espíritu.

3. Es tan delicada, que hasta una mala mirada que refleje malos sentimientos para vuestros Semejantes, es capaz de imprimir en ella una mancha; ya podréis comprender que si cometéis faltas mayores, entonces no serán manchas, sino jirones los que arranquéis a vuestra vestidura. Leer Más

Enseñanza 171

1. La fuente de la gracia viene a desbordarse sobre vosotros, para que calmáis vuestra sed de paz y os purifiquéis.

2. Es preciso que venga a aleccionaros, porque aún os contemplo débiles. En esta palabra está la fortaleza que reanima al espíritu.

3. ¿No veis cómo al escucharme se alejan de vuestro corazón las penas? Es que mi voz de Padre os alivia y conforta.

4. Sois niños aún en el largo camino del espíritu, y por eso mi caridad os sostiene y mis consejos os guían. En el camino hay espinas y a sus lados existen precipicios, mas Yo os enseño a no dar pasos en falso, a no dejaros vencer por la tentación; porque estáis destinados a dar enseñanza a vuestros hermanos con el ejemplo de vuestra vida; con ello daréis el mejor testimonio de que escuchasteis al Maestro de maestros. Leer Más

Enseñanza 170

1. Cuando pensáis en los tormentos que padecí en la cruz, os horrorizáis de que la maldad humana hubiera llegado a esos extremos de crueldad y Yo os digo, que ese dolor y el cáliz que entonces bebí, no fue la mayor amargura.

2. El dolor más grande para Mí fue ver que, estando entre mis hijos, ellos no querían darse cuenta de quién era Yo, el de estar revelándoles la verdad con palabras llenas de luz, y ver que las rechazaban y me negaban, y el de estar derramando mi amor en sus corazones, mientras ellos se burlaban de Mí y de sus labios brotaban blasfemias en contra mía.

3. El último suspiro que exhalé en la cruz, fue el perdón divino que broto de mi Corazón sobre tanta miseria y muerte, pero mi pasión no terminó al exhalar aquel suspiro; os había dicho que Yo era la Vida y mi Espíritu en la eternidad siguió recibiendo las ingratitudes de todos los hombres. Leer Más

Enseñanza 169

1. Mi mirada penetra en vuestro corazón. Dejad que ella sea en vosotros como el trigo en tierra fértil. Si os viniese a juzgar en este instante, os diría que vuestras herramientas para cultivar la campiña se encuentran enmohecidas por el ocio; que las armas se encuentran abandonadas, que habéis ocultado la semilla y las fuentes de agua vivificante las habéis dejado secar.

2. Mas hoy sólo he venido a recibir vuestras cuitas. Lloráis y sufrís y todo vuestro dolor lo atribuís a mi justicia, y no os dais cuenta que vosotros sois los responsables de vuestros tropiezos porque en vez de levantaros con ahínco a la lucha, os habéis recostado a dormir bajo la sombra del Árbol corpulento. Leer Más

Enseñanza 168

1. Velad y calmad vuestra sed en mi amor, dejad vuestro cansancio, caminantes. Os traigo un presente en mi palabra, que es una enseñanza para vosotros. Si ante mi llegáis desnudos de méritos, me place confiaros cargos dentro de mi Obra, para que os sintáis hijos del Señor y hermanos de todos los hombres.

2. Vuestros dones, siendo atributos innatos al espíritu, se manifestarán en forma desconocida para esta humanidad y nadie podrá deciros que habéis hurtado o usurpado. Más tarde, este pueblo será considerado como el precursor del tiempo de la espiritualidad.

3. Una legión de seres espirituales ha sido enviada en vuestra ayuda, para que unos y otros os unáis en esta misión. Esos seres os darán valor, os inspirarán y os levantarán cuando tropecéis, y cuando vuestro camino se vea invadido por los seres en tinieblas, ellos os indicarán la forma de hacer luz, que los ilumine y los libre de su turbación. La luz de vuestros guardianes os iluminará para que podáis contemplar el sendero y descubrir las asechanzas. Leer Más

Enseñanza 167

1. De muchos corazones se eleva hacia Dios esta pregunta: “Señor, ¿el dolor que aflige a este mundo, se prolongará por siempre?” A lo cual os digo: No, mis hijos muy amados, vuestro dolor desaparecerá cuando lleguéis a encontrar el verdadero amor.

2. Aunque mucho se habla de amor en la Tierra, en realidad no existe entre vosotros. Hay quienes lo fingen, otros lo confunden con un sentimiento egoísta y otros con una baja pasión. Reina la falsedad en el corazón humano, impera la mentira, se finge amor, amistad, caridad. La mala hierba ha crecido y se ha extendido por doquiera y sólo el fuego del dolor será el que llegue a exterminarla.

3. Ese fuego lo encenderán los hombres con sus guerras de ideas, credos, filosofías y ciencias; es la guerra que se está aproximando a grandes pasos. Ahí, en ese fuego que será encendido por sus propias ambiciones, pasiones y odios, encontrarán su purificación. Así lo han querido, así lo han exigido. Leer Más

Enseñanza 166

1. Día de júbilo para mi pueblo, día de paz para los que han venido a escuchar mi palabra. Cuando entregué a los primeros esta heredad, les dije que la cuidasen porque era como un pequeño arbusto que más tarde se convertiría en frondoso y corpulento árbol; hoy vienen las grandes multitudes a escuchar mi palabra testificando con ello el cumplimiento de mi profecía.

2. El árbol dio ramas y éstas fueron desprendidas para ser plantadas en otras tierras, mas de cierto os digo, que unas han sido plantadas por mi voluntad y otras por la voluntad de los hombres.

3. Hace tiempo os dije, que el árbol por su fruto es conocido, y en breve, cuando estos árboles comiencen a fructificar, veréis que clase de fruto da cada uno, si es bueno o no. Leer Más

Enseñanza 165

1. Descansad unos instantes, pueblo amado, dejad en Mí vuestra fatiga. Mi caridad os ha llamado para que lleguéis ante el Maestro. Sólo os pido que limpiéis vuestra mente, para que la esencia de mi palabra sea recibida por vuestro corazón y mi presencia sentida por vuestro espíritu. No habéis comprendido muchas de las enseñanzas que os he dado por esa falta de preparación y de espiritualidad. Por tiempo indefinido venís como párvulos, debiendo ser ya los discípulos si hubieseis analizado mi palabra y puesto en práctica mi Doctrina.

2. Comprended que si queréis dominar vuestras pasiones y rechazar la atracción que el mundo ejerce sobre vosotros, en mi palabra podéis encontrar la luz y la fuerza para hacerlo.

3. Quien se conforma y pretende tranquilizar su Conciencia tan sólo con escucharme, pronto volverá a su letargo y vive expuesto a caer en tentación. Por eso viene mi palabra alentando y levantando a los que caen en el camino. Leer Más

Enseñanza 164

1. Mucho os he probado en este tiempo, para que podáis adquirir la luz y la fortaleza necesarias al espíritu para alcanzar su perfeccionamiento. No hay prueba que no tenga solución, ni dolor que no deje un rayo de luz en el espíritu. Ahí es donde vosotros os podéis dar cuenta de vuestra resignación y donde podéis apreciar vuestras flaquezas; porque es menester que deis muestras de fe y testimonio de mi Doctrina, no sólo con vuestras palabras, sino con vuestras obras, que servirán de ejemplo a vuestros hermanos.

2. Os preparo para que después de recibir la lección, tengáis la oportunidad de ponerla en práctica y no la olvidéis. Os estoy pulimentando en el camino de vuestra vida, para que cuando llegue el tiempo en que ya no tengáis mi palabra a través de los portavoces, podáis seguir comunicándoos Conmigo de espíritu a Espíritu. Doquiera que vayáis, iréis acompañados por mi Espíritu y en vuestra palabra estará mi Verbo, en vuestro pensamiento mi inspiración, y en vuestro espíritu estará el Mío. Sois mis nuevos discípulos y no os abandonaré, como no abandoné a los que me siguieron en el Segundo Tiempo. También ellos fueron probados y en el momento supremo de la prueba, los observé y juzgué su fe. Leer Más

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