Archivos del autor: latorredeisrael

Enseñanza 163

1. Pueblo: Veo vuestras lágrimas y escucho vuestros sollozos. Contemplo vuestros trabajos y sufrimientos. Veo las cadenas de pobreza y privaciones que lleváis, el desengaño que aflige a vuestro corazón, porque os habéis convencido que en el mundo no existe justicia ni caridad. Entonces oráis diciéndome: “Señor, no soy digno de tu paz, si no merezco tus beneficios, dame fuerza para soportar los sufrimientos y las injusticias de esta vida”.

2. En esos instantes se hace sentir mi presencia que os dice: “Perseverad en la paciencia, seguid vigilantes, no desesperéis ni un momento, porque no sabéis en qué instante puede llamar mi paz a vuestra puerta. Reclinad vuestra cabeza en mi pecho y ahí dejad de oír el rumor de la guerra; olvidad vuestras aflicciones y pensad que, estando Conmigo, no moriréis. Venid a Mí, acompañadme. En Mí, hallaréis al Hermano, al Esposo, al Amigo, al Padre. Leer Más

Enseñanza 162

1. No hay día en que la humanidad no se estremezca ante una prueba o no se maraville ante un acontecimiento que califica de extraordinario, y sin embargo, no ha llegado a darse cuenta del tiempo en que vive ni del significado de cada una de esas pruebas.

Con cuánta claridad os anunciaron los antiguos profetas, Joel, Daniel y el apóstol Juan sobre lo que había de ocurrir en estos tiempos; mas cuán indiferentes han sido los hombres de esta Era ante los llamados de su Señor. Si acaso llegan a romper su indiferencia y materialismo, es tan sólo para preguntarse: “¿Qué es lo que está pasando en la Tierra, que todo es zozobra, guerra, dolor, desolación y muerte?” Mas no velan, no oran, ni llegan a meditar en lo que les ha sido revelado, porque hasta ahora sólo les han interesado las falsas satisfacciones que el mundo les proporciona. Leer Más

Enseñanza 161

1. Soy el inseparable Amigo del corazón humano. Os he acompañado en todos los caminos a través de los tiempos. Si me habéis buscado como Consejero, habéis recibido sanos y amorosos consejos. Si habéis recurrido a Mí en busca de alivio, me habéis tenido como Doctor, fortaleciendo vuestro espíritu.

En los días de placer he compartido vuestras alegrías y he sonreído cuando habéis sonreído llenos de inocencia por los sanos goces que encontráis a vuestro paso. Invocadme con respeto cuando en medio de los vicios os encontréis, sabiendo que hacéis daño a vuestro espíritu y causáis degeneración a la envoltura. No me busquéis en la sombra ni en el materialismo de una vida complicada o artificial. Buscadme en la luz y emplead vuestros dones en beneficio de vosotros y de vuestros hermanos. Leer Más

Enseñanza 160

1. El fruto de vida, el fruto dulce y agradable al espíritu, es el que vengo a daros en mi palabra. Comed y sentid que os encontráis en torno a la mesa del Señor.

¡Oh, profetas del Tercer Tiempo!, preparaos para que miréis lo que sólo a los señalados les es dado contemplar. Mientras que muchos de los que forman estas multitudes no sienten mi presencia en su corazón y espíritu, vosotros podéis dar testimonio de vuestros mirajes, un testimonio lleno de luz y de verdad, tanto en el contenido como en la forma: De cierto os digo, que cuando uno de vosotros se prepara, el espíritu penetra en la luz de la vida espiritual, donde se satura y se inspira para poder después explicar su visión a quienes están esperando su testimonio.

2. Cuando este pueblo se espiritualice y aprenda a sentir mi presencia, dejará de tener necesidad de que el vidente le dé pruebas de que ha sido una verdad mi manifestación. Entonces podré decirles: “Bienaventurados los que sin ver han creído”. Leer Más

Enseñanza 159

1. Multitudes: Vuestro espíritu se llena de júbilo por haber tenido la gracia de ver la aurora del nuevo tiempo, que os fuera anunciado por los profetas y por vuestro Dios. Estad pendientes de todo cuanto pasa por el mundo, porque no es solamente a vosotros a quienes me estoy manifestando.

2. He venido a sorprender a los hombres en su materialismo, para que se den cuenta del tiempo que están viviendo y reconozcan como señales divinas, muchos de los acontecimientos que han visto con indiferencia, por haberlos atribuido a otras causas.

3. En los tiempos pasados, hubo épocas en que el pueblo de Dios supo interpretar espiritualmente todo cuanto pasaba a su alrededor, porque era el pueblo que vivía dentro de la Ley, que me amaba, y que hacía una vida sencilla y virtuosa; las fibras de su corazón aún eran sensibles, así como también lo era su espíritu. Leer Más

Enseñanza 158

1. La Luz divina de mi Espíritu sea entre vosotros.

2. Sed bienvenidos, discípulos amados, que acudís cual mansas ovejas al llamado del Buen Pastor, y si después de encontraros dentro del aprisco, alguna osare saltar el cerco, Yo dejaré a las demás a buen cuidado para ir en busca de la perdida, porque no es mi voluntad que se pierda una sola de mis ovejas.

3. Estoy velando por todos, estoy dando a vuestro corazón mi paz y luz a vuestro entendimiento, para que sigáis por el buen camino, y si alguna vez llegáis a abandonarlo, olvidando a Aquél que todo lo ha dado por salvaros y con el cual vivisteis y os confortasteis con su calor, de cierto os digo: Mi caridad os seguirá por doquier y mi voz a través de vuestra Conciencia, os estará haciendo incesante el llamado. Leer Más

Enseñanza 157

1. Pueblo de Israel: Me presentáis vuestro corazón. Quiero que me améis como Padre; mi Espíritu se encuentra deseoso de vuestro amor. El mundo me ha olvidado, y si me busca, lo hace por medio de cultos imperfectos, y como no tiene pruebas de mi presencia, pierde su fe y se vuelve incrédulo. Si alguien le dijera que estoy hablando al pueblo de Israel, no lo creería, me pediría pruebas y sería como Tomás; y Yo os he dicho: “Bienaventurado el que sin ver, ha creído en Mí”.

2. El Templo que he preparado para Mí, está en el mismo espíritu del hombre, como siempre os lo he enseñado.

3. Estudiad mis manifestaciones y pensad que he venido una vez más entre vosotros porque no habéis sabido venir al Padre; teniendo la Ley, mi palabra y las profecías, no habéis cumplido vuestra misión. Si hubieseis analizado, estaríais esperando los acontecimientos que han de señalar esta nueva Era. Leer Más

Enseñanza 156

1. Sean bienvenidos los discípulos que en pos de la sabiduría llegan ante el Maestro. Heme aquí, hijos míos, una vez más entre vosotros, porque contemplo que sois el discípulo ávido de enseñanza. Consideráis que aún no estáis preparados para entregar mi palabra a vuestros hermanos y acudís a oír a Aquél que todo lo sabe. Mañana ya estaréis doctrinados y seréis maestros.

2. Me pedís mi gracia para poder comprender mi palabra y Yo os la concedo. Mas reconoced que os estoy hablando en este tiempo con absoluta claridad.

3. Tomad mi palabra y alimentaos con ella porque vengo a fortalecer a vuestro espíritu. Leer Más

Enseñanza 155

1. Os parecen nuevas muchas de las lecciones que en este tiempo os doy porque permanecían olvidadas por vosotros, mas este es el tiempo en que Yo os las vuelva a mostrar. Tengo preparada para vosotros una gran campiña en la cual os invito a que vengáis a sembrar la Simiente de eternidad que es la que os estoy entregando.

2. Vengo a preparar a mis nuevos discípulos, los cuales llegarán a alcanzar, mediante su fe y su caridad, potestad sobre las enfermedades del cuerpo y del espíritu, potestad sobre los elementos y también sobre el Mundo espiritual.

3. Comprended que ya no son los tiempos de la ignorancia; ahora vivís en los tiempos de la comprensión y de las grandes prácticas de mi enseñanza. Leer Más

Enseñanza 154

1. La Luz de mi Espíritu os ilumina en esta alba de gracia.

2. Mi enseñanza y ejemplos del Segundo Tiempo, no han sido comprendidos por la humanidad, porque en vez de Amor de los unos para los otros, encuentro división entre los pueblos y pugna entre las distintas doctrinas, sectas y religiones. Yo vine a daros un ejemplo de humildad, desde mi cuna, hasta que expiré entre vosotros, sobre una cruz. Mi vida, mis ejemplos y enseñanzas y mi sacrificio, no han sido imitados por los hombres.

3. Aquella página del Libro de Dios, fue una enseñanza para todos los tiempos; en ella dejé todo cuanto en aquel tiempo tenía que deciros, nada podía olvidar. Os anuncié que volvería entre vosotros, y aquí me tenéis, cumpliendo mi promesa. Mas contemplo a vuestro mundo turbado, a los hombres tratando de cambiar la faz del planeta con sus creencias y doctrinas; hoy vengo lleno de amor para deciros: Si no habéis comprendido las enseñanzas del Segundo Tiempo, heme aquí para ayudaros con mi palabra a comprenderlas. Leer Más

Enseñanza 153

1. Nuevamente me presento entre vosotros para entregaros mi enseñanza del Tercer Tiempo.

2. En verdad os digo, que vuestra fe en mi comunicación a través del entendimiento humano os sostendrá en las pruebas de vuestra vida, porque mi palabra os acompañará por doquier. No seáis como algunos de los que estuvieron junto a vosotros escuchándome, los que hastiados de oírme, se ausentaron sin haber llegado a conocer la heredad que llevaban consigo.

3. Llegará el instante en que todos tendréis que responder de lo que os confío.

4. Vosotros los presentes, con vuestra perseverancia, estáis poniendo de manifiesto vuestra voluntad y ahínco por seguir mi huella; contemplo cómo el amor que existía en vuestro corazón hacia mi Divinidad, aumenta con vuestra elevación y práctica de la caridad. Leer Más

Enseñanza 152

1. Es día de recordación en el que las diferentes religiones congregan a las muchedumbres hambrientas de la palabra de Dios. Ved como cada una de ellas conmemora en forma diferente la pasión de Jesús.

2. Día de recordación en el que el corazón del hombre, alejado por un instante de los placeres materiales, presiente que su destino no termina en este mundo, sino que, a semejanza de Jesús, tendrá que recorrer la calle de la amargura en esta vida para elevarse a la diestra del Señor.

3. ¡Cuán pocos son los que sin ritos ni representaciones, saben revivir en su corazón la pasión del Maestro! Vosotros, Espiritualistas que me escucháis a través del entendimiento humano, no esperéis que venga a revivir aquel drama bajo la forma de una materialización, sólo os concederé que a través de mi palabra recordéis las obras y enseñanzas que en aquellas horas os di. Nuevamente están los discípulos Conmigo y les he dicho: “Velad y orad, estad alerta ante las asechanzas de la tentación, mirad que la carne es débil”. Leer Más

Enseñanza 151

1. De muchas fuentes habéis bebido, con la esperanza de ver colmada vuestra sed de amor y en este tiempo os encontráis más sedientos que nunca. ¿Qué hicisteis del agua de la vida que desde aquel tiempo os di?

2. Yo había dicho a la mujer de Samaria: “El que bebiera de esta agua que Yo doy, sed no volverá a tener”. Hoy os digo: Si de aquella agua viva hubiera bebido la humanidad, no llevaría en sí tanta miseria.

3. No perseveró la humanidad en mi enseñanza y prefirió tomar mi Nombre para crear religiones según su interpretación y conveniencia. Yo abolí tradiciones y le enseñé la Doctrina del Amor, y hoy venís a Mí, para presentarme ritos vanos y ceremonias que en nada benefician al espíritu. Si no existe espiritualidad en vuestras obras, no puede haber verdad y lo que no tiene verdad no llega Mí. Leer Más

Enseñanza 150

1. Venís en busca del Espíritu Consolador, porque no habéis encontrado alivio en vuestras tribulaciones. Habéis acudido a las puertas de médicos y abogados, al corazón de los seres que os aman, y no habéis logrado recobrar la paz, y os habéis convencido de que el bálsamo o la luz que venís buscando, sólo podréis encontrarla en la fuente de donde procede todo bien.

Todos buscáis el camino verdadero, necesitáis el sustento espiritual, la palabra de aliento y de esperanza que venga a reanimaros, y en tanto lleguéis a lograr lo que habéis venido buscando, me hacéis presente vuestras inquietudes, vuestro temor al juicio divino y el anhelo de encontraros en paz con vuestra Conciencia.

2. Estáis en mi presencia, a pesar de que os sentís lejos de Mí. No estáis solos en vuestro dolor, Yo os acompaño, y si os llamáis incomprendidos, os digo que Yo, el Padre, conozco todo lo que pasa en vuestro interior y que os daré la solución que buscáis, la paz que os hace falta y la ayuda para que alcancéis vuestra elevación. Leer Más

Enseñanza 149

1. He aquí nuevamente al Maestro que viene a entregaros su enseñanza a través de vuestra Conciencia.

2. Mi amor se hace palabra de luz entre los hombres, en este tiempo en que el mundo necesita la libertad del espíritu para recibir mis lecciones que le muestran el camino de salvación. Mas no vengo en este tiempo como hombre, vengo en Espíritu sobre cada uno de vosotros, haciendo un llamado a toda la humanidad para que conozca la grandeza de las enseñanzas espirituales del Tercer Tiempo.

Es mi voluntad iluminar al espíritu de los hombres de esta Era a través de la virtud de mis discípulos. La moral ha huido del corazón de los hombres; pocos son los que se conservan dentro de mi Ley y pocos también los que saben comunicarse con su Creador, por la perversidad e ignorancia espiritual que existe entre la humanidad.

3. Nadie me espere ni me busque en forma de hombre como vine en el Segundo Tiempo, ni me busquéis a través de las figuras hechas por manos humanas. Leer Más

Enseñanza 148

1. Grabad profundamente en vuestro espíritu mis palabras, porque cada una de ellas forman parte del Libro que os estoy mostrando en este tiempo, en el que podéis estudiar y más tarde enseñar a vuestros hermanos.

2. Todavía no tenéis toda la sabiduría en vuestro entendimiento ni toda la gracia en vuestro espíritu, por eso es menester que vengáis a recibir mi lección. Mi camino no es un sendero florido, sino camino de lucha y grandes pruebas. Por eso os invito a orar y a meditar, para que podáis comprenderme.

3. La humanidad reconocerá como apóstoles míos a los que llenos de humildad lleven mi Doctrina. Quiero que la justicia y la rectitud estén en todos vuestros actos, para que seáis respetados. Una guerra de ideas se acerca y será desatada en todas las naciones. Cada uno de vosotros será soldado, mas para defender esta causa, usaréis las armas del amor, del razonamiento y de la caridad. Muchos se confundirán al oír vuestro testimonio y dirán que no es posible que el Divino Maestro venga a hablar a los hombres y vosotros explicaréis con las lecciones que habéis recibido, mi Doctrina de Amor. Mi luz descenderá a vosotros y Yo hablaré por vuestra boca. Leer Más

Enseñanza 147

1. Yo recibo a mi pueblo, a vosotros que venís en busca de la dulzura de mi palabra para mitigar los sinsabores de la vida. Vengo a entregaros la ternura que alberga mi Corazón divino y a bendeciros.

2. Es el tiempo en que vengo a entregar en esta forma mi palabra de verdad en este planeta, Valle de dolores en el cual os encontráis sufriendo, ¡oh, humanidad!

3. Sobre vuestro pesado sueño y sobre la amargura en que os encontráis, aparece una vez más mi Ley, que viene a despertaros, a iluminar la Tierra, según mi promesa hecha en el Segundo Tiempo.

4. Escrito estaba que cuando los hombres se encontrasen en su gran altura de perversidad, brillaría mi luz en el mundo, se convertirían todos los espíritus, por los niños y los ancianos habría profecías, y las mujeres y los hombres tendrían visiones espirituales. Leer Más

Enseñanza 146

1. Discípulos: He acariciado vuestra frente apartando vuestras preocupaciones y habéis vuelto vuestros ojos hacia vuestro Maestro para decirme: “¿Aquí estabas, Señor?”

2. Es menester que concentréis vuestra atención en mi palabra, porque cuando soy escuchado verdaderamente, abro mi Arcano y desbordó mi sabiduría en mis discípulos. Me preguntáis: “¿A qué se debe tanta paciencia y tanto Amor divino?” Y os contesto: Muchos habéis sido padres en la Tierra y todos habéis sido hijos; ¿qué padre ha deseado el dolor para el hijo, aun cuando de él haya recibido la mayor ofensa, la más cruel ingratitud? En el corazón de aquel padre se ha abierto una profunda herida, el dolor lo ha embargado y a veces hasta el enojo ha turbado su mente, pero ha bastado una palabra de arrepentimiento de aquel hijo o un acto de humildad, para que lo estreche contra su corazón. Si eso hacen los humanos, ¿por qué os extraña que os ame y os perdone con perfección? Leer Más

Enseñanza 145

1. He aquí mi Espíritu Divino entre vosotros.

2. Acercaos a Mí, hijos amados, descansad de vuestro peregrinar por caminos y desiertos, que no soy Yo quien vengo a vosotros, sino vosotros los que habéis llegado a Mí.

3. Yo, vuestro Creador, vengo a mostrar al hombre mi mansedumbre, mi humildad y mi amor por todos mis hijos. En el Segundo Tiempo envié a mi Verbo para que encarnase entre vosotros, se llamó a sí mismo: “El Hijo del hombre”.

4. Estoy manifestándome por medio de la criatura predilecta de la Creación: El hombre, para que escuchéis mi palabra a través del entendimiento de vuestros hermanos. Leer Más

Enseñanza 144

1. Elevad vuestro espíritu y traspasad los umbrales de lo material para que os comuniquéis con mi Divino Espíritu.

2. ¿Por qué queréis sujetar el espíritu a la Tierra, privándole de los deleites espirituales? No olvidéis que él pertenece a otro mundo.

3. Dejad que vuestro espíritu penetre en mi Santuario para que saturándose ahí de luz, sea después el guía de vuestros pasos, el maestro y el juez interior.

4. Estas multitudes que escuchan mi palabra, han abierto sus ojos espirituales a la luz en este tiempo, porque no hubo ser humano que predicase con la limpidez, verdad y pureza con que Yo he dado mi enseñanza. En todos los tiempos los hombres han falseado mi verdad y han ocultado mi Ley a la humanidad. Leer Más

« Entradas Anteriores Últimas entradas »