Enseñanza 150
1. Venís en busca del Espíritu Consolador, porque no habéis encontrado alivio en vuestras tribulaciones. Habéis acudido a las puertas de médicos y abogados, al corazón de los seres que os aman, y no habéis logrado recobrar la paz, y os habéis convencido de que el bálsamo o la luz que venís buscando, sólo podréis encontrarla en la fuente de donde procede todo bien.
Todos buscáis el camino verdadero, necesitáis el sustento espiritual, la palabra de aliento y de esperanza que venga a reanimaros, y en tanto lleguéis a lograr lo que habéis venido buscando, me hacéis presente vuestras inquietudes, vuestro temor al juicio divino y el anhelo de encontraros en paz con vuestra Conciencia.
2. Estáis en mi presencia, a pesar de que os sentís lejos de Mí. No estáis solos en vuestro dolor, Yo os acompaño, y si os llamáis incomprendidos, os digo que Yo, el Padre, conozco todo lo que pasa en vuestro interior y que os daré la solución que buscáis, la paz que os hace falta y la ayuda para que alcancéis vuestra elevación. Leer Más