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Enseñanza 150

1. Venís en busca del Espíritu Consolador, porque no habéis encontrado alivio en vuestras tribulaciones. Habéis acudido a las puertas de médicos y abogados, al corazón de los seres que os aman, y no habéis logrado recobrar la paz, y os habéis convencido de que el bálsamo o la luz que venís buscando, sólo podréis encontrarla en la fuente de donde procede todo bien.

Todos buscáis el camino verdadero, necesitáis el sustento espiritual, la palabra de aliento y de esperanza que venga a reanimaros, y en tanto lleguéis a lograr lo que habéis venido buscando, me hacéis presente vuestras inquietudes, vuestro temor al juicio divino y el anhelo de encontraros en paz con vuestra Conciencia.

2. Estáis en mi presencia, a pesar de que os sentís lejos de Mí. No estáis solos en vuestro dolor, Yo os acompaño, y si os llamáis incomprendidos, os digo que Yo, el Padre, conozco todo lo que pasa en vuestro interior y que os daré la solución que buscáis, la paz que os hace falta y la ayuda para que alcancéis vuestra elevación. Leer Más

Enseñanza 149

1. He aquí nuevamente al Maestro que viene a entregaros su enseñanza a través de vuestra Conciencia.

2. Mi amor se hace palabra de luz entre los hombres, en este tiempo en que el mundo necesita la libertad del espíritu para recibir mis lecciones que le muestran el camino de salvación. Mas no vengo en este tiempo como hombre, vengo en Espíritu sobre cada uno de vosotros, haciendo un llamado a toda la humanidad para que conozca la grandeza de las enseñanzas espirituales del Tercer Tiempo.

Es mi voluntad iluminar al espíritu de los hombres de esta Era a través de la virtud de mis discípulos. La moral ha huido del corazón de los hombres; pocos son los que se conservan dentro de mi Ley y pocos también los que saben comunicarse con su Creador, por la perversidad e ignorancia espiritual que existe entre la humanidad.

3. Nadie me espere ni me busque en forma de hombre como vine en el Segundo Tiempo, ni me busquéis a través de las figuras hechas por manos humanas. Leer Más

Enseñanza 148

1. Grabad profundamente en vuestro espíritu mis palabras, porque cada una de ellas forman parte del Libro que os estoy mostrando en este tiempo, en el que podéis estudiar y más tarde enseñar a vuestros hermanos.

2. Todavía no tenéis toda la sabiduría en vuestro entendimiento ni toda la gracia en vuestro espíritu, por eso es menester que vengáis a recibir mi lección. Mi camino no es un sendero florido, sino camino de lucha y grandes pruebas. Por eso os invito a orar y a meditar, para que podáis comprenderme.

3. La humanidad reconocerá como apóstoles míos a los que llenos de humildad lleven mi Doctrina. Quiero que la justicia y la rectitud estén en todos vuestros actos, para que seáis respetados. Una guerra de ideas se acerca y será desatada en todas las naciones. Cada uno de vosotros será soldado, mas para defender esta causa, usaréis las armas del amor, del razonamiento y de la caridad. Muchos se confundirán al oír vuestro testimonio y dirán que no es posible que el Divino Maestro venga a hablar a los hombres y vosotros explicaréis con las lecciones que habéis recibido, mi Doctrina de Amor. Mi luz descenderá a vosotros y Yo hablaré por vuestra boca. Leer Más

Enseñanza 147

1. Yo recibo a mi pueblo, a vosotros que venís en busca de la dulzura de mi palabra para mitigar los sinsabores de la vida. Vengo a entregaros la ternura que alberga mi Corazón divino y a bendeciros.

2. Es el tiempo en que vengo a entregar en esta forma mi palabra de verdad en este planeta, Valle de dolores en el cual os encontráis sufriendo, ¡oh, humanidad!

3. Sobre vuestro pesado sueño y sobre la amargura en que os encontráis, aparece una vez más mi Ley, que viene a despertaros, a iluminar la Tierra, según mi promesa hecha en el Segundo Tiempo.

4. Escrito estaba que cuando los hombres se encontrasen en su gran altura de perversidad, brillaría mi luz en el mundo, se convertirían todos los espíritus, por los niños y los ancianos habría profecías, y las mujeres y los hombres tendrían visiones espirituales. Leer Más

Enseñanza 146

1. Discípulos: He acariciado vuestra frente apartando vuestras preocupaciones y habéis vuelto vuestros ojos hacia vuestro Maestro para decirme: “¿Aquí estabas, Señor?”

2. Es menester que concentréis vuestra atención en mi palabra, porque cuando soy escuchado verdaderamente, abro mi Arcano y desbordó mi sabiduría en mis discípulos. Me preguntáis: “¿A qué se debe tanta paciencia y tanto Amor divino?” Y os contesto: Muchos habéis sido padres en la Tierra y todos habéis sido hijos; ¿qué padre ha deseado el dolor para el hijo, aun cuando de él haya recibido la mayor ofensa, la más cruel ingratitud? En el corazón de aquel padre se ha abierto una profunda herida, el dolor lo ha embargado y a veces hasta el enojo ha turbado su mente, pero ha bastado una palabra de arrepentimiento de aquel hijo o un acto de humildad, para que lo estreche contra su corazón. Si eso hacen los humanos, ¿por qué os extraña que os ame y os perdone con perfección? Leer Más

Enseñanza 145

1. He aquí mi Espíritu Divino entre vosotros.

2. Acercaos a Mí, hijos amados, descansad de vuestro peregrinar por caminos y desiertos, que no soy Yo quien vengo a vosotros, sino vosotros los que habéis llegado a Mí.

3. Yo, vuestro Creador, vengo a mostrar al hombre mi mansedumbre, mi humildad y mi amor por todos mis hijos. En el Segundo Tiempo envié a mi Verbo para que encarnase entre vosotros, se llamó a sí mismo: “El Hijo del hombre”.

4. Estoy manifestándome por medio de la criatura predilecta de la Creación: El hombre, para que escuchéis mi palabra a través del entendimiento de vuestros hermanos. Leer Más

Enseñanza 144

1. Elevad vuestro espíritu y traspasad los umbrales de lo material para que os comuniquéis con mi Divino Espíritu.

2. ¿Por qué queréis sujetar el espíritu a la Tierra, privándole de los deleites espirituales? No olvidéis que él pertenece a otro mundo.

3. Dejad que vuestro espíritu penetre en mi Santuario para que saturándose ahí de luz, sea después el guía de vuestros pasos, el maestro y el juez interior.

4. Estas multitudes que escuchan mi palabra, han abierto sus ojos espirituales a la luz en este tiempo, porque no hubo ser humano que predicase con la limpidez, verdad y pureza con que Yo he dado mi enseñanza. En todos los tiempos los hombres han falseado mi verdad y han ocultado mi Ley a la humanidad. Leer Más

Enseñanza 143

1. Estoy fortaleciendo a vuestro espíritu para que resista la lucha que se avecina, porque grande será la batalla de ideas, doctrinas y creencias. En verdad os digo, que cuando se desate la persecución en contra de los Espiritualistas, surgirán nuevos apóstoles llenos de fe y de valor. Ellos serán los que proclamen que en verdad he estado con vosotros en este tiempo y serán precursores y profetas en sus pueblos. De entre ellos surgirán los que escriban mis inspiraciones, los que analicen mi Doctrina y los que contemplen visiones espirituales.

2. En este tiempo me manifestaré lo mismo en los hombres que en las mujeres, en los jóvenes que en los niños y en los ancianos.

3. Todo el mundo recibirá revelaciones, manifestaciones y mirajes, porque escrito está que todo ojo me verá.

4. Me he presentado en donde trabaja el hombre de ciencia y le ha asombrado mi presencia. He sorprendido a los ejércitos en medio del combate, deteniendo su avance por medio de los elementos. Me he manifestado derramando mi caridad en los hogares desolados donde no había pan; ha llegado a las puertas de las casas un mancebo llevando en sus manos una torta de pan y se han preguntado los hombres y las mujeres: “¿Quién será?” Leer Más

Enseñanza 142

1. Mi amor desciende a vosotros para pediros el cumplimiento de los mandatos que os he enseñado a través de vuestra existencia. Contemplo que estáis llenos de gracia, ungidos y preparados para el cumplimiento de vuestra misión y quiero recoger los frutos de la simiente que os he entregado. Quiero gozar con vuestra humildad y buena voluntad.

Si os he ofrecido que el mundo será lleno de gracia y bendiciones por vuestra intercesión, es porque os he dado potestad para que podáis ver multiplicarse vuestras buenas obras más allá de esta Tierra; por vuestra intercesión alcanzarán luz los espíritus necesitados. Porque en verdad os digo, que no sólo este mundo atraviesa por una Era de dificultades y pruebas para su purificación, sino que también en otros Valles hay restitución y dolor.

2. Asimilad mi enseñanza, sentid mi palabra. Así como es dulce y amorosa, es también severa; debéis comprenderla y analizarla. No dejéis que esta semilla sea llevada por el viento sin que germine en vuestro corazón, porque mañana va a haceros falta. ¿Qué esperáis para normar vuestra vida en la práctica de mis mandatos? No esperéis que las pruebas os toquen, porque sería muy doloroso para vosotros; hacedlo por amor y convicción, cumplid con el precepto que os dice: “Amaos los unos a los otros”. Leer Más

Enseñanza 141

1. Pueblo: Veo vuestra lucha y vuestros esfuerzos, contemplo también vuestra paciencia para sufrir, cumpliendo con las lecciones de mi Doctrina. La lucha está en todos los caminos que tiene que recorrer el hombre; comprended que no sólo vosotros la tenéis. Ahora más que nunca debéis de ser fuertes. Velad y orad y al rayar cada alba estad Conmigo y os iluminaré en ese instante, para que mi luz os acompañe en todas las obras que vayáis a ejecutar en ese día.

2. No importa que no tengáis palabras o ideas para formar una oración; a Mí me basta con que elevéis vuestro pensamiento hacia el infinito, porque sabré interpretar el lenguaje de vuestro corazón.

3. La lucha espiritual de este tiempo, la miráis reflejarse en muchos hogares. Matrimonios que no comparten las mismas ideas; unos, en los cuales me sigue el varón, otros en los que es la mujer la que arrastra todo por seguirme llena de fe, mientras el compañero la hiere a cada paso con sus burlas y su incredulidad. Muchas veces al estar juntos en su alcoba, sus espíritus viven distantes uno del otro. Las atenciones y la ternura de otras veces, han dejado paso a las palabras violentas y a las frases hirientes; entonces la flama de la fe, que arde en el corazón, se estremece azotada por la tempestad de las pasiones y de los sentimientos exaltados. Leer Más

Enseñanza 140

1. Estoy presente entre vosotros para enseñar a vuestro espíritu el camino de la paz, de la luz y del bien.

2. Vengo a vosotros porque sólo Yo sé que el dolor y la angustia en que viven los hombres, no son más que hambre, sed y miseria del espíritu.

3. Un hombre hoy y mañana otro, irán abriendo sus ojos a la luz de la verdad, convencidos, al fin, de que jamás podrán llegar a su perfeccionamiento con los placeres, riquezas y satisfacciones mundanas, presintiendo que existe algo más allá de lo material, cuya esencia, belleza y verdad, son ese pan, ese sustento y esa alegría que tanta falta le hacen al espíritu. Leer Más

Enseñanza 139

1. Bienaventurados seáis vosotros, componentes de mi pueblo, porque habéis sabido resistir con paciencia y con presencia de ánimo, las tempestades y las pruebas. Os he visto orar y velar en las horas difíciles y aun os he escuchado que bendecíais mi voluntad, cuando la amargura os había invadido. He premiado entonces vuestra fe y buena voluntad, enviándoos mi paz, por haber sido la barquilla que desafía la tempestad sin zozobrar.

2. También bendigo a los que, olvidándose de sus propios sufrimientos, velan por la paz del mundo o visitan en sus lechos a los enfermos, porque esos méritos, Yo no los dejaré sin galardón. Leer Más

Enseñanza 138

1. Amados discípulos, cada instante que transcurre en vuestra vida, es un paso que os acerca más a vuestro Padre. Lentamente, paso a paso, vais recorriendo el camino que conduce al Reino de la Luz.

2. Poco a poco os acercáis al tiempo en el que sabréis dar en justicia lo que corresponde a lo espiritual y lo que toca al mundo, tiempo de verdadera oración, de culto exento de fanatismo, en el que sabréis orar antes de cada empresa, en el que sabréis velar por lo que os haya sido confiado.

3. ¿Cómo podrá equivocarse el hombre, cuando antes de hacer su voluntad interrogue a su Padre a través de la oración? El hombre que sabe orar, vive en contacto con Dios, sabe el valor de los beneficios que de Mí recibe y a la vez comprende el sentido o la finalidad de las pruebas por las que atraviesa. Leer Más

Enseñanza 137

1. Mi luz y mi poder se manifiestan entre vosotros. Desde el principio, la Luz de mi Espíritu ha iluminado el sendero de la humanidad. Cada Era, cada Edad, ha sido testigo de mis revelaciones. Vuestro espíritu sabe que le he hablado bajo muchas formas. Esa luz os muestra el camino que mi caridad os ha venido trazando para que por él podáis llegar a mi Divinidad, en donde estuvo vuestro origen.

2. En el hombre está el espíritu; el espíritu es luz de la Divinidad, por eso, es que estoy en cada uno de vosotros, en vuestro espíritu. Si hoy no valorizáis la grandeza de la forma en que me estoy manifestando, mañana la comprenderéis. Aquí tenéis el camino limpio de impurezas humanas; con esto no quiero deciros que vuestras religiones sean malas; no vengo a dividiros, porque si en verdad cada quien cumpliese con lo que su religión le manda, se salvaría. ¿Acaso no todas enseñan a amar a Dios y a sus Semejantes? Pero Yo contemplo que en muchas ocasiones hasta la verdad la tomáis para desconoceros. Leer Más

Enseñanza 136

1. Recreaos con mi palabra, dejad que la envoltura repose, mientras vuestro espíritu se recrea en mi banquete celestial. Apartad por unos instantes vuestra mente de las ambiciones de la Tierra y dejad que se abran los ojos del espíritu.

2. Pensad y vivid espiritualmente en estos minutos que dura mi manifestación entre vosotros. Traigo verdaderas riquezas para vuestro espíritu. No consideréis perdidos estos momentos. No olvidéis que lo que necesitéis de la Tierra, os será dado por añadidura, y que por lo tanto no es lo esencial en vuestra existencia.

3. Para entender verdaderamente estas lecciones, es necesario tener fe absoluta en Mí.

4. Quisiera que supieseis lo que es la fe, para que comprendieseis que quien la posee, es dueño de un tesoro incomparable. Leer Más

Enseñanza 135

1. Vengo lleno de amor y revestido de paciencia para hacerme comprender de todos. Consolaos en Mí. Comed y bebed para que calméis vuestra hambre y sed de justicia.

Quiero que el incomprendido por la humanidad se sienta comprendido por Mí y el que sentía su mano vacía, al levantarse después de haberme oído sienta que lleva dones consigo. Que el que ha llegado ante mi presencia trayendo remordimientos en su espíritu, al escucharme se sienta descargado de todo ello y pueda levantar su rostro como aquella mujer adúltera del Segundo Tiempo, cuando le dije: “¿En dónde están los que te persiguen? Yo te perdono, ve en paz y no peques más”.

2. Yo soy el Divino Juez, que no aplica jamás una sentencia mayor a la falta. Cuántos de los que se acusan delante de Mí, Yo les encuentro limpios. En cambio, cuántos pregonan limpidez y los encuentro perversos y culpables. Leer Más

Enseñanza 134

1. Vengo a traer la paz a vuestro corazón en este Mensaje de amor, porque he visto abierto vuestro Santuario y he penetrado para morar en él.

2. Os está hablando Cristo, y os recuerdo mis obras en la Tierra para que logréis inspiraros en mis ejemplos.

3. Debéis aprovechar mi presencia entre vosotros, oh, pueblo muy amado, porque el tiempo que estáis viviendo es trascendental para vuestro espíritu.

4. Ese ser de luz que en vosotros habita, sabe que su obra no está terminada, conoce que en anteriores existencias desaprovechó el tiempo que se le había concedido, así como las oportunidades que tuvo para lograr su adelanto espiritual, por lo tanto sabe que hoy debe esforzarse para alcanzar el completo desempeño de su misión, así como el desarrollo de todos sus dones. Leer Más

Enseñanza 133

1. Bienvenidos seáis, amados míos, que venís a escuchar mi palabra. He aquí al Maestro de la humanidad; ahora me estoy comunicando por medio de estos portavoces, como en otro tiempo hablé a los pueblos por boca de los profetas.

2. ¿Encontráis entre los hombres algo más grande de lo que os ha revelado vuestro Dios? No. Entonces, ¿por qué seguís verdades extraviadas, si ante vuestros ojos he puesto un camino recto? Sólo Yo puedo revelaros lo que para vosotros han sido misterios. ¿Quién más puede intervenir en los designios de Dios? Sólo mi Luz divina podía haberos revelado que vuestra vida presente, os ha sido concedida para expiar faltas pasadas que vuestro corazón ignora. En ese cáliz de amargura estáis expiando errores para purificar vuestro espíritu y alcanzar evolución. Leer Más

Enseñanza 132

1. Bienvenidos seáis, los que poco a poco vais sintiendo en vuestro interior la llama de amor hacia vuestro Maestro. Bienvenidos los que buscáis dulcificar vuestra vida con la caricia de mi palabra. Bienvenidos también los que dudáis de mi presencia, porque Yo os libraré de vuestra duda y ella dará paso a mi luz. Bienvenidos los que venís con el corazón entristecido, porque os daré el consuelo que necesitáis. Todos cabéis dentro de mi amor.

2. Al ver como os recibo, desde el fondo de vuestro corazón me decís: “Señor, yo os esperaba, ya ansiaba vuestra venida y vuestra palabra amorosa”. ¿Buscáis el Reino de Dios? Os llevaré a él paso a paso, hasta que alcancéis la mayor altura de perfección. Muchos que en la Tierra os han precedido, ya están alcanzando aquella elevación. Son los espíritus de luz, los emisarios o mensajeros de Dios, que vienen invisiblemente entre los hombres a traerles mensajes e inspiraciones. Leer Más

Enseñanza 131

1. En este día en que las campanas son echadas a vuelo para anunciar al mundo que la gloria se ha abierto para recibir a Cristo, os digo que para vosotros ya pasaron esas tradiciones, ahora os corresponde el recogimiento, en vez de la algarabía; la recordación y la meditación, en lugar de manifestaciones ruidosas de alegría. ¿Qué sería si los discípulos del Espíritu Santo materializaran las enseñanzas divinas?

2. El espíritu es vida, y por lo tanto, nunca dejará de ser; es menester que se perfeccione para que pueda morar en las alturas.

Vosotros habéis evolucionado; prueba de ello es que involuntariamente os apartáis de las imágenes o símbolos con los que tratan de representarme los hombres, porque vosotros ya me concebís como Espíritu Divino, Infinito y Omnipotente y no deseáis mirarme limitado. Habéis llegado a comprender al fin, que no existe mejor ofrenda ante vuestro Dios, que la de vuestras buenas obras. Leer Más

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