Enseñanza 270
1. Bienaventurados los que en el último día de mi comunicación estén preparados, porque en verdad os digo, que su espíritu estará presente en mi nuevo Cenáculo. Allí, recibiendo por vez postrera este pan invisible, verdadero pan sin levadura, vuestro espíritu se fortalecerá, se saturará de espiritualidad y de luz, con lo que pronto comprenderá la esencia de esta Doctrina.
2. ¡Qué solemnidad en esa hora postrera! ¡Cuánta luz sobre este pueblo!
3. El Reino de los Cielos se aproximará a vuestro espíritu con su eterna invitación a morar en él; los espíritus grandes, los fuertes, los espíritus de la luz, verdaderos sabios en el reino espiritual, estarán presentes en aquellos instantes. Leer Más