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Enseñanza 250

1. ¿Qué espíritu oyéndome hablar de la Tierra de Promisión no siente el deseo de habitar en ella? La finalidad de mi comunicación entre vosotros es la de ayudar a vuestro espíritu a llegar a la morada de la luz y de la paz eterna, desde donde se percibe la grandeza de vuestro Creador. Un camino os ha sido trazado desde todos los tiempos, para que por él lleguéis a las puertas de esa eternidad, de esa vida que espera a vuestro espíritu.

2. Os he perdonado y os he aligerado vuestro fardo de restitución para que apresuréis vuestro paso, lavéis vuestras culpas y os sintáis confortados para emprender de nuevo la caminata. Grande es la misión y la lucha que tenéis en la Tierra; pero es mayor en estos tiempos de guerras y calamidades, en los cuales debéis aprender a orar con tal elevación que vuestro espíritu invisible e intangible a los demás, logre detener el avance de la guerra y extienda sobre los pueblos el manto de mi paz. Leer Más

Enseñanza 249

1. Pueblo amado: He aquí al Verbo entre vosotros, el mismo que os habló en el Segundo Tiempo, y que hoy se manifiesta espiritualmente a través del entendimiento del hombre.

2. En verdad os digo, que no fue dulce la existencia de Jesús entre los hombres. Desde mi infancia llegó a mis labios el cáliz de amargura. Mas a eso vine: A padecer de principio a fin, para mostraros el camino de la redención y enseñaros que si Yo, el Dueño de la vida, de la paz y de la dicha, renuncié a mi Gloria para sufrir por vosotros en la Tierra, ¿qué os toca hacer a vosotros? ¿Qué podéis esperar de las dichas, placeres y victorias de vuestro plano terrestre?

3. El mundo cristiano aún conmemora el día en que Jesús llegó al mundo, pero aun en los días de conmemoración se oye el estruendo de la guerra, y los hombres se matan. Las mujeres quedan desamparadas y los niños huérfanos. Mientras María, la Madre, extiende el manto de su amor sobre el Universo; Ella es la ternura, el calor, el regazo eterno, el hogar. Madre perfectísima de Jesús en cuanto hombre, entregó también su divina lección que comenzó en el pesebre del establo y concluyó en la cruz del Calvario. Leer Más

Enseñanza 248

1. Mi paz sea en todo espíritu. Sentid profundamente esta paz, para que pueda brotar la luz que os descubra los verdaderos caminos, y podáis apartaros de los senderos oscuros que por siglos habéis recorrido, tropezando entre breñales. De cuánta tristeza habéis cubierto el hermoso planeta que os confié para que moraseis un instante de vuestra vida eterna.

2. Solamente con la paz en vuestro espíritu, podréis seguirme y entenderme. Esta Cátedra que os doy es para espíritus fuertes, para hombres templados en el dolor y en el amor, para que éstos más tarde brillen ante la humanidad como ejemplos.

3. Si pensáis en el ejemplo de Jesús, aprovecharéis más mis lecciones; mas si persistís en comer los amargos frutos que cultiva la humanidad, poco o nada comprenderéis de mi Doctrina. Hay muchos frutos peligrosos o traicioneros, porque ofrecen dulzura por fuera y esconden en su interior el veneno. Leer Más

Enseñanza 247

1. Bienvenidos seáis, oh, pueblo, que os acercáis a Mí en número creciente cada día. He aquí al Maestro de todos los tiempos que viene a entregar la lección de amor a los que le esperan de buena voluntad.

2. Os recibo a todos como lo hice en el Segundo Tiempo y os hablo con la misma esencia, porque soy el mismo Maestro.

Entre vosotros están muchos de aquellos que oyeron mi palabra, de los que fueron testigos de mi paso por la Tierra y que miraron con indiferencia mis obras; mas entre ellos, muchos me oyeron con respeto, bebieron con ansiedad mis palabras y se extasiaron con la luz de mis lecciones, que les ofrecía un paraíso y un mundo desconocido de dichas eternas para el espíritu. Así me recibieron los hambrientos y sedientos de amor, los enfermos, los tristes y oprimidos. ¡Cuántos me buscaron y llegaron ante mi presencia después de largas jornadas, porque sabían que la curación iba a hacerse en ellos, que Yo podía sanarlos, porque soy la Vida y la Resurrección para el espíritu!

3. También en este tiempo he encontrado corazones llenos de fe, que han acudido presurosos y han sabido recibir en su espíritu mi divina Palabra y han sanado. Leer Más

Enseñanza 246

1. Discípulos amados: Habéis sido llamados para desempeñar una misión espiritual en este tiempo. Para que vuestro espíritu fuera digno de alcanzar estos cargos, tuvo que atravesar grandes pruebas y apurar cálices muy amargos, pero ese crisol os dio temple, evolución y experiencia.

2. Sois los mismos a quienes en otros tiempos he buscado para doctrinaros, pero esta porción que formáis, es sólo una mínima parte del pueblo de Dios que está diseminado en el Universo, y al que amo por igual como a vosotros.

3. Todos tenéis el mismo origen, todos poseéis los dones del Espíritu Santo y llegaréis al mismo fin, mas os he nombrado mi pueblo, porque sois como hermanos mayores entre la humanidad, que tenéis la misión de llevar la simiente de amor a todo espíritu. De Mí brotasteis como simiente virgen y habréis de volver a Mí como semilla multiplicada en número infinito, pero tendrá que ser limpia como la original. Leer Más

Enseñanza 245

1. Regocijado se encuentra mi Espíritu porque venís en busca mía. ¿Por qué recordáis más en este día a los seres que han pasado al Más Allá, si para el espíritu no existen días ni fechas? No os confundáis con los muertos que velan a sus muertos. Vosotros no sois muertos ni tampoco lo están los que en esta vida os pertenecieron como padres, hijos, hermanos, parientes o amigos y, ¿por qué no también los que os hayan causado mal, si ellos se han purificado?

2. Estáis ávidos de luz y mi Obra satisface en verdad esa necesidad de vuestro espíritu que, a medida que se ilumina, se aleja más de la muerte aparente.

3. Se entristece vuestro corazón cuando veis a vuestros hermanos llorar sin esperanza y sin consuelo por sus muertos; por ellos orad y trabajad para que aprendáis a resucitar a los muertos de éste y del otro mundo. Leer Más

Enseñanza 244

1. Mi amor y mi caridad están entre vosotros, ¡oh, pueblo amado de Israel!

2. Hombres y mujeres que doblegáis vuestra cerviz ante mi presencia: ¡Yo os bendigo! Espíritus del pueblo escogido de Dios en los Tres Tiempos y que hoy nuevamente abrís vuestros ojos para contemplar mi presencia y mi luz: ¡Benditos seáis!

3. Penetrad en el fondo de mi palabra. Cristo se está comunicando a través del entendimiento humano, para daros la enseñanza, mas os digo, que cuando os he entregado mi palabra, ahí ha estado Jehová el Padre y el Espíritu Santo. No busquéis en mi Espíritu Divino tres personas sino un solo Espíritu Creador, un solo Padre que ha venido a vosotros en Tres Tiempos y fases diferentes. Leer Más

Enseñanza 243

1. Mi fuego de amor desciende a vosotros para dar calor a vuestro corazón y encender una flama ardiente en vuestro espíritu, porque la lámpara que interiormente os ilumina, ha estado a punto de extinguirse en unos, mientras en otros se ha apagado, y sólo tinieblas de incertidumbre me presentan. Mas mi luz se hace en todos en este instante.

2. ¿Por qué retroceder o detenerse en el camino emprendido? ¡Adelante, discípulos!

3. La humanidad espera ya a mis enviados, a los portadores de la Buena Nueva. Esos emisarios sois vosotros, testigos de mi presencia y mi palabra en el Tercer Tiempo. ¿Podrán los hombres llegar a Mí, a través de distintas religiones? Sólo os diré, que existe un solo camino para la elevación de la humanidad y ese es el que os señalé en mi Ley en el Primer Tiempo, camino que fue sellado en el Segundo Tiempo con mi sangre e iluminado por mi Espíritu Santo en este Tiempo. Leer Más

Enseñanza 242

1. En este tiempo en que el dolor de la humanidad es acerbo y su jornada penosa, ha sido mi voluntad acercarme a vosotros para ayudaros a encontrar vuestra heredad.

2. Volved vuestra faz y ved el camino que dejasteis, del cual algunos hoy se horrorizan. A esos mismos caminos os haré volver, mas no para que os manchéis ahí, sino para que rescatéis a los que perdidos se encuentran.

3. Aprovechad mi estancia entre vosotros, discípulos, para que llevéis mi paz en vuestro espíritu y él la haga sentir a sus hermanos.

4. Mi Doctrina en este Tercer Tiempo, os levantará de vuestro estancamiento espiritual y os hará dar grandes y firmes pasos en el sendero espiritual. Leer Más

Enseñanza 241

1. Yo os recibo, pueblo, que venís a alimentaros con la Palabra divina que es el pan del espíritu. Vengo a vosotros por el amor que os tengo. ¡Ah, humanidad que sólo vais en busca de dolores, de sangre y angustias; las sombras del materialismo han empañado la mirada de los hombres y no pueden contemplar el camino de restitución!

2. Al menos vosotros que me oís, regocijaos con mi palabra y consolaos en Mí, porque esta humanidad ha extraviado su mente y sus sentimientos, ya que en vez de ir en pos de la verdad, va en pos de confusión.

Las grandes inteligencias humanas florecen hoy en el crimen, y de ellos hacen su ideal, por eso ha mucho que os he dicho a los que he nombrado mis discípulos, que desempeñando ellos esta misión que les he confiado, su ejemplo influirá en la vida, en el pensar y hablar de los demás, al grado que puedan decir: “Hoy me encuentro utilizando mi espíritu que antes creía inútil”. Leer Más

Enseñanza 240

1. Preparaos, porque en este día os digo: El que cree en María, debe creer en su pureza, porque Ella fue escogida entre todas las mujeres, para ser el símbolo de la Inmaculada perfección como mujer y como Madre. Ella había de ser en el mundo el ejemplo de ternura, del amor, de la mansedumbre y la castidad.

2. Ella es el modelo perfecto para toda mujer, porque la misión de todas ellas es delicada, noble y abnegada hasta el sacrificio. Su seno debe albergar los mejores sentimientos, en él se forma el hombre.

La mujer despierta el corazón del niño al amor, encauza los sentimientos del hijo por la senda del bien, enjuga sus lágrimas cuando llora y lo consuela cuando sufre. Es la madre quien enseña al hombre la primera oración y le revela la existencia del Creador. Hasta el final de la jornada terrestre, la sombra de la madre acompaña al hombre, así como María, a los pies de la cruz, asistió al sacrificio del Hijo amadísimo y recibió en su regazo los despojos Del que dio la vida por amor a los hombres. Leer Más

Enseñanza 239

1. Sentidme, porque en verdad me encuentro muy cerca de vosotros. Quién está convencido de mi presencia me siente muy dentro de su corazón.

2. Sin embargo, una vez más os digo: Nadie os obliga a creer ni a seguirme, la luz de la fe se encenderá por sí misma y ella hará brotar vuestro amor.

3. Sois la criatura predilecta en este Valle, a quien he dotado del don de la razón y a quien he puesto en medio de un vasto mundo lleno de obras, de criaturas y manifestaciones de mi poder, que son testimonio de Quién le dio la vida es Todopoderoso. Leer Más

Enseñanza 238

1. Pueblo amado, os dice el Maestro: Vengo en busca de mi pueblo, del Santuario que existe en vuestro corazón. Aquéllos que lo hayan cerrado para Mí, es tiempo que lo abran a la espiritualidad; quien lo haya destruido, reconstrúyalo y dele firmeza; quien lo tenga en tinieblas, debe iluminarlo con la luz de la fe; mas en verdad os digo, que no vayáis a perder vuestro tiempo construyendo templos materiales, pensando que la devoción, la gracia y el arte que en ellos pongáis sean el mejor homenaje que me presentéis.

Tan sólo os concedo que preparéis humildes lugares en donde os pongáis a cubierto de la intemperie o de las miradas indiscretas; a esos recintos destinados tan sólo para vuestras reuniones, no les llaméis templos porque podría suceder que el ignorante llegara a adorar esos lugares como si fueran sagrados.

2. No introduzcáis en vuestras prácticas, ritos o ceremonias, con ello podríais apartaros de la misión que os he confiado, que es la de sembrar la caridad y el amor.

3. Sencillez y humildad, tanto en lo exterior como en lo interior, es lo que os pido, y con ello tendréis mi presencia llena de esplendor en vuestro espíritu. Leer Más

Enseñanza 237

1. Bienvenidos seáis discípulos y párvulos. Sois perseverantes en recibir mi enseñanza. Vuestro Maestro viene a vosotros, porque es el tiempo anunciado en que os he llamado para ayudaros a dar los primeros pasos en el camino de la espiritualidad. Vosotros habéis conocido las primeras luces de esta etapa que dio principio en el año de 1866 y no sabéis cuándo terminará.

2. En el año de 1950, cesará mi palabra a través del entendimiento humano, mas Yo seguiré enseñándoos en un lenguaje superior: El del espíritu.

3. Si cumplís vuestra misión, pueblo de Israel, dejaréis un ejemplo y después de vosotros vendrán los que han de continuar esta Obra. Enseñaréis la oración verdadera, predicaréis el amor y lo testificaréis con vuestras obras. Las naciones al oír vuestras palabras, penetrarán en meditación y profunda oración, para encontrar la solución a sus grandes conflictos. Y Yo el Padre, descenderé sobre todos, para fortalecer y vivificar a todos mis hijos. Leer Más

Enseñanza 236

1. Bienvenido sea ante Mí el cansado, el afligido, el triste, el enfermo, el pecador; porque Yo vengo a consolaros, a sanaros y a perdonaros. Lo mismo tengo caridad del ferviente que del incrédulo.

2. Al cansado le digo: Venid, que voy a libraros del pesado fardo que lleváis, para que carguéis en su lugar la cruz que llevaréis por este camino trazado con mi amor.

3. Al enfermo que ha perdido toda esperanza de salud, le sanaré y lo levantaré a la Vida Verdadera.

4. Espíritus y materias, os vengo sanando, porque mi caridad desciende a sanar todos los males. Leer Más

Enseñanza 235

1. Ante vosotros llega vuestro Maestro como un nuevo día, disipando amorosamente con mi luz vuestra incomprensión y vuestra duda.

2. Venid al banquete preparado por Mí, para que llevéis a vuestros labios el buen manjar que os llenará de fortaleza y de gracia.

3. Yo os invito a disfrutar de la paz de haberos rescatado del mar embravecido y os señalo nuevamente el sendero de la fraternidad y del amor, porque quiero que lleguéis a ser ejemplo de virtud y cumplimiento.

4. Los peligros acechan y amenazan a vuestro espíritu, pero mi luz os pone alerta y vuestra oración os hará vencer. Contempláis a este mundo sembrado de maldades y egoísmo; al hombre y a la mujer hiriéndose y sembrando de abrojos y espinos el sendero. Sentís tristeza cuando contempláis a la niñez perdiéndose en los caminos torcidos. Es ahí donde hacen falta los emisarios de la luz, del consuelo y la paz. Leer Más

Enseñanza 234

1. Habéis dejado unos instantes el mundo para estar Conmigo. Habéis pasado prueba tras prueba, adquiriendo en vuestro espíritu la luz, porque mi amor ha estado con vosotros en las horas difíciles, recordándoos mis palabras de consuelo y fortaleza.

2. La Doctrina Espiritualista es el Arca de la Nueva Alianza, donde la humanidad encontrará la luz y el consuelo en estos tiempos.

3. Cuando contempléis que estos recintos son insuficientes para dar cabida a las multitudes, os haré el llamado a los valles, a los campos, a la montaña, y ahí manifestaré mi Espíritu entre vosotros.

4. En general, la humanidad no ha escuchado en este tiempo mi palabra, su letargo espiritual es profundo, por eso no encuentra la paz. Leer Más

Enseñanza 233

1. La Luz de mi Espíritu sea con vosotros.

2. Discípulos, que venís luchando con vosotros mismos, que aspiráis a la eternidad espiritual, que no estáis satisfechos de vuestras obras; preparaos, porque si bien es cierto que no habéis alcanzado lo que vuestro espíritu anhela, ni habéis contemplado el fruto de vuestra labor, Yo os digo que habéis logrado elevación y adelanto. Esto vais a confirmarlo en aquella vida que os espera, en la que tendréis pleno conocimiento de vuestro progreso espiritual. Ahí será donde sintáis que el amor del Maestro en verdad se ha infiltrado en vuestro ser y que el sentimiento de caridad hacia los que sufren, se ha acrisolado en vuestro espíritu. Esa será la cosecha recogida por vosotros después de las diferentes reencarnaciones que habéis tenido.

3. El Valle espiritual se poblará de espíritus de luz, cuyas virtudes estarán al servicio del bien y del progreso de la humanidad. Leer Más

Enseñanza 232

1. Pueblo escogido, que estáis escuchando mi palabra a través del entendimiento del hombre, que habéis sido preparado a través de los tiempos para marchar delante de la humanidad, todo os ha sido concedido por mi gracia. He descendido a vosotros porque os amo y vengo a confiaros la tercera parte del Libro, en el que están contenidos los mandatos, la Ley para vosotros y para la humanidad.

2. El mundo se agita enmedio de una tempestad y ha perdido el rumbo. No se ha levantado a buscar el camino certero, se ha conformado con vivir, buscando lo necesario para el sustento de su cuerpo y ha olvidado en el fondo de su ser al espíritu, a quien he confiado una misión muy alta. Yo he aparecido entre vosotros y os he sorprendido viviendo enmedio del caos, y mi palabra os ha dicho: “Deteneos, volved al cumplimiento, tomad vuestra cruz, seguidme y la paz será entre vosotros”. Leer Más

Enseñanza 231

1. Mi mirada perspicaz penetra en vosotros, y contemplo que formáis con vuestros corazones un ramillete de flores para hacerlo presente a mi Divinidad.

2. Veo vuestros sufrimientos y los alivio con mi caricia paternal, para que alentados por mi palabra lleguéis a ser un pueblo fuerte en las pruebas.

3. Siempre que habéis venido a Mí para presentarme vuestras debilidades o para pedirme ayuda en las tormentas que atravesáis, siempre que habéis estado en peligro de caer bajo el peso de la cruz y me habéis buscado, os he librado de vuestra carga y de vuestro dolor, convirtiéndoos en espíritus fuertes. Entonces os he dicho: ¡Adelante!, no volváis vuestra faz, porque se llenará de temor vuestro espíritu al contemplar su pasado. Leer Más

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