Enseñanza 250
1. ¿Qué espíritu oyéndome hablar de la Tierra de Promisión no siente el deseo de habitar en ella? La finalidad de mi comunicación entre vosotros es la de ayudar a vuestro espíritu a llegar a la morada de la luz y de la paz eterna, desde donde se percibe la grandeza de vuestro Creador. Un camino os ha sido trazado desde todos los tiempos, para que por él lleguéis a las puertas de esa eternidad, de esa vida que espera a vuestro espíritu.
2. Os he perdonado y os he aligerado vuestro fardo de restitución para que apresuréis vuestro paso, lavéis vuestras culpas y os sintáis confortados para emprender de nuevo la caminata. Grande es la misión y la lucha que tenéis en la Tierra; pero es mayor en estos tiempos de guerras y calamidades, en los cuales debéis aprender a orar con tal elevación que vuestro espíritu invisible e intangible a los demás, logre detener el avance de la guerra y extienda sobre los pueblos el manto de mi paz. Leer Más