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Enseñanza 263

1. Que la paz de mi Espíritu sea en vosotros en este instante de comunión, en que mi luz divina os ilumina y alienta a vuestro espíritu.

2. Benditos seáis los que soñáis con un paraíso de paz y armonía.

3. Bienaventurados aquéllos que han despreciado y visto con indiferencia las trivialidades de lo superfluo, las vanidades y pasiones que ningún bien le dan al hombre y menos al espíritu.

4. Benditos los que han apartado las prácticas fanáticas que a nada conducen y han alejado antiguas y erróneas creencias, para abrazar la verdad absoluta, desnuda y limpia. Leer Más

Enseñanza 262

1. Mi Espíritu se complace al contemplaros unidos en el mismo anhelo de acercaros al Maestro. Aquí, ante la manifestación de mi palabra, olvidáis miserias, rencores, envidias y sufrimientos.

2. Hacéis bien en limpiar vuestro corazón, porque mi palabra debe llegar a él, cuando lo hayáis preparado como un Santuario.

3. Humildad y sencillez es lo que debe existir en vuestro culto espiritual, para que lo material y ostentoso no os distraiga de lo esencial que es el amor a vuestro Padre y la caridad hacia vuestros Semejantes. Cuando habéis llegado a tener esos instantes de elevación, vuestro pensamiento ha vibrado bajo el pensamiento divino. Leer Más

Enseñanza 261

1. Mi palabra es clara, su expresión sencilla persuade y conmueve lo mismo al culto que al rudo. Ante su claridad, habéis comprendido con facilidad muchas lecciones que, o no podíais comprender o no queríais aceptar.

2. Ahora sabéis que el hombre puede reconocer a su Dios sin necesidad de recurrir a la exaltación de los sentidos para percibir a través de ellos lo espiritual. Hoy sabéis que a pesar de vuestro cerebro limitado, podéis daros una idea de cómo se realizará la comunión perfecta entre Dios y el hombre, así como también estáis convencidos de la verdad de mi manifestación a través del entendimiento de mis portavoces.

3. Se ha hecho la luz en quienes me han escuchado, por lo cual, lo falso y lo impuro no volverá a entrar en su corazón.

4. Es el Tiempo de la Luz, en el que el hombre, además de creer, comprenderá, razonará y sentirá mi verdad. Leer Más

Enseñanza 260

1. Volvéis en este tiempo ante el Maestro para escuchar la nueva lección, para recoger la hoja de mi Doctrina que habíais olvidado y buscar el Libro de mis revelaciones que los hombres os habían ocultado.

2. Yo he venido a abriros un capítulo más del Libro de la Vida, el Sexto Sello, que contiene infinita sabiduría, que es la que os estoy revelando en forma sencilla y comprensible. Esta revelación os esclarece los misterios en los cuales no podíais penetrar.

3. El Sexto Sello se encuentra abierto en plenitud y sus páginas un tras otra, las voy mostrando a vuestros ojos. Leer Más

Enseñanza 259

1. Bienvenidos seáis mis discípulos, habéis venido a escuchar mi enseñanza y Yo os preparo el banquete, para que os alimentéis con los manjares de Vida Eterna.

2. Si vuestra carne es débil, vuestro espíritu en cambio es fuerte para obedecerme. Bienaventurado sea el discípulo que ha preparado su corazón dejando lo que pertenece al mundo por venir a escuchar al Verbo.

3. Vengo a ofrecer a vuestro espíritu la vestidura de gracia, porque a través del tiempo habéis hecho jirones la que os di.

4. Mi Ley es la Doctrina que a través de los tiempos habéis recibido, Ley que no habéis cumplido y por vuestra desobediencia caísteis en confusión. Ahora vengo nuevamente a iluminaros con la Luz de mi Espíritu Santo. Leer Más

Enseñanza 258

1. Os presentáis temerosos delante de Mí, oh, pueblo, porque mi voz de justicia os hace estremecer, mas os pregunto: ¿Es acaso a mi justicia o a una injusticia a la que teméis? Si es a mi justicia, sabed que debéis ser conformes en recibir el juicio divino de vuestras obras, si es a una injusticia, estáis en un error, porque Yo no podría cometerla.

2. Tenéis por Juez al más inexorable, pero al mismo tiempo al más dulce, paciente y comprensivo Padre. Un Juez que en vez de publicar vuestras faltas o de delataros delante de vuestros Semejantes, os llama a solas, os habla al corazón, os prueba según sea necesario y os da nueva oportunidad, ya sea para concluir una obra o de reparar una falta.

3. Si en la justicia divina no existiese el mayor amor del Padre, si su justicia no tuviese ese principio, no existiría ya esta humanidad, su pecado y sus ofensas incesantes hubieran acabado con la paciencia divina; pero no ha sido así. La humanidad sigue viviendo, los espíritus siguen reencarnando, y a cada paso, en cada obra humana, se manifiesta mi justicia que es amor y caridad infinita. Leer Más

Enseñanza 257

1. En silencio habéis quedado. Los pensamientos se elevan hasta mi Espíritu.

2. Bienvenidos seáis, buscáis reposo, paz o consuelo y habéis acertado en venir a escucharme, porque Yo soy quien posee todo lo que necesitáis.

3. Si buscáis la esencia de la palabra de Jesús, de cierto os digo, que también la encontraréis.

4. La palabra de Jesús fue la voz del Verbo Divino, Jesús fue el nombre del cuerpo de Cristo, cuerpo que fue como un Templo para albergar mi Espíritu y manifestar la verdad en mis palabras. Leer Más

Enseñanza 256

1. Mi paz es sentida por vuestro espíritu, pueblo, cuando escucháis mi palabra con buena voluntad.

2. Yo soy el Divino Jardinero que cultiva los huertos en vuestros corazones y los riega con las aguas celestiales de mi amor. Una gota de ese Amor divino lo derramo sobre tanta amargura en la humanidad.

3. Ahora os pule mi palabra y os doy forma. Estoy cincelando al espíritu. Vosotros, aprended a modelaros y a daros bellas formas cumpliendo con mi Ley, que vuestra obra Yo la bendeciré, para que luego llevéis a cabo en este mundo la realización de vuestra gran misión de encaminar a vuestros hermanos por este sendero de amor. Leer Más

Enseñanza 255

1. Habéis penetrado en tiempo de lucha, de oración y méritos. Sentís que el tiempo de las complacencias ya pasó y que tenéis que apresurar vuestros pasos porque la humanidad está despertando y vosotros tenéis la responsabilidad de darle la Buena Nueva y el testimonio de mi venida, con palabras y hechos.

2. Ved como en todas las religiones y sectas, los hombres escudriñan el tiempo, la vida y los sucesos, con la esperanza de descubrir las señales que anuncien mi llegada. Son los inocentes que no saben que ha tiempo me estoy manifestando, y que está a punto de terminar esta forma de comunicación. Mas también os digo, que muchos de los que con tanta ansiedad me esperan, si presenciaran la forma en que me he venido a comunicar no me reconocerían, antes bien, me negarían rotundamente.

3. A ellos sólo llegarán los testimonios y por medio de ellos si creerán que estuve entre mis hijos. Leer Más

Enseñanza 254

1. Vengo a recibir y a daros, vengo a escucharos y a que me escuchéis.

2. Incontables veces me he manifestado como Padre y como Maestro, hoy es mi voluntad mostrarme cual Juez, porque os confié un año del cual vengo a pediros el fruto. En la eternidad ese lapso de tiempo es sólo un instante, pero las obras hechas por vosotros dentro de él quedan anotadas en un libro donde vais escribiendo la historia de vuestra vida. Ese libro espiritual, escrito en la Conciencia, guardará la huella de vuestras luchas por alcanzar la meta y será el que presentéis ante el supremo Juez.

3. Hoy sólo me mostráis una página que representa un átomo de tiempo en el cual disteis un paso hacia adelante en el camino de evolución.

4. A medida que vayáis escalando, vuestras obras irán alcanzando mayor perfección e iréis concibiendo más grande y profunda mi Obra, para ello os inspiro confianza en mis promesas, os levanto, os despierto y os sano. Leer Más

Enseñanza 253

1. Mi presencia en este día es de Juez; mi luz penetra en el Santuario de vuestro ser.

2. Vengo a recibir y también a dar, a recibir el fruto de la buena siembra y a daros nueva simiente que cultivar.

3. Vosotros llegáis ante mi presencia a darme gracias por los beneficios recibidos y por el buen resultado de vuestras obras en el sendero espiritual. Hay quienes llegan arrepentidos ante Mí, son los que traen el peso de algún remordimiento y ante mi voz de justicia se estremecen y se llenan de temor. Unos y otros buscan mi perdón y oran para que no les falte el sustento en los tiempos venideros. Leer Más

Enseñanza 252

1. Pueblo, que habéis sido testigo de mi manifestación en este tiempo: Sois el preparado para interpretar y quedar como un ejemplo para los postreros. Vosotros sabéis el por qué de mi venida, como también conocéis el por qué de mi partida, llegada la hora señalada por mi voluntad.

2. Nada tenéis que temer del mundo por ser mis discípulos. No por ser humildes vais a ser indigentes, no confundáis la humildad del espíritu con la pobreza de la materia. No por ser Espiritualistas vais a perder vuestros derechos de humanos, por el contrario, quien comprende y aplica a su vida la espiritualidad, es dueño de cuanto le rodea, y vive y goza con mayor intensidad que quien sólo ve y palpa lo material.

3. Hombres espiritualizados son los que van a ostentar dignamente el nombre de discípulos de Cristo en el Tercer Tiempo; hombres que sepan dar a Dios lo que es del espíritu y al mundo lo que es de la materia; hombres que hagan de todas las leyes una sola, que es la de amar a su Creador y amarle en sus Semejantes. Leer Más

Enseñanza 251

1. En este tiempo, os vais a maravillar, cuando veáis los prodigios que podéis hacer con vuestros dones, entonces ya no os sentiréis pobres ni desheredados, porque a cada paso tendréis pruebas de que os amo y de que he puesto en vosotros mi mirada.

2. Los dones fueron depositados en vuestro espíritu desde el instante de vuestra formación; pero fue necesario que Yo viniera a doctrinaros y que caminaseis mucho, evolucionando siempre para que esos dones comenzaran a manifestarse.

3. Este tiempo es precisamente en el que el espíritu de la humanidad ha sentido que está viviendo en una nueva Era, que la ilumina la luz de un nuevo día. Ha experimentado un estremecimiento, una inquietud que le ha hecho despertar del profundo letargo en que se hallaban adormecidos sus dones y potencias. Leer Más

Enseñanza 250

1. ¿Qué espíritu oyéndome hablar de la Tierra de Promisión no siente el deseo de habitar en ella? La finalidad de mi comunicación entre vosotros es la de ayudar a vuestro espíritu a llegar a la morada de la luz y de la paz eterna, desde donde se percibe la grandeza de vuestro Creador. Un camino os ha sido trazado desde todos los tiempos, para que por él lleguéis a las puertas de esa eternidad, de esa vida que espera a vuestro espíritu.

2. Os he perdonado y os he aligerado vuestro fardo de restitución para que apresuréis vuestro paso, lavéis vuestras culpas y os sintáis confortados para emprender de nuevo la caminata. Grande es la misión y la lucha que tenéis en la Tierra; pero es mayor en estos tiempos de guerras y calamidades, en los cuales debéis aprender a orar con tal elevación que vuestro espíritu invisible e intangible a los demás, logre detener el avance de la guerra y extienda sobre los pueblos el manto de mi paz. Leer Más

Enseñanza 249

1. Pueblo amado: He aquí al Verbo entre vosotros, el mismo que os habló en el Segundo Tiempo, y que hoy se manifiesta espiritualmente a través del entendimiento del hombre.

2. En verdad os digo, que no fue dulce la existencia de Jesús entre los hombres. Desde mi infancia llegó a mis labios el cáliz de amargura. Mas a eso vine: A padecer de principio a fin, para mostraros el camino de la redención y enseñaros que si Yo, el Dueño de la vida, de la paz y de la dicha, renuncié a mi Gloria para sufrir por vosotros en la Tierra, ¿qué os toca hacer a vosotros? ¿Qué podéis esperar de las dichas, placeres y victorias de vuestro plano terrestre?

3. El mundo cristiano aún conmemora el día en que Jesús llegó al mundo, pero aun en los días de conmemoración se oye el estruendo de la guerra, y los hombres se matan. Las mujeres quedan desamparadas y los niños huérfanos. Mientras María, la Madre, extiende el manto de su amor sobre el Universo; Ella es la ternura, el calor, el regazo eterno, el hogar. Madre perfectísima de Jesús en cuanto hombre, entregó también su divina lección que comenzó en el pesebre del establo y concluyó en la cruz del Calvario. Leer Más

Enseñanza 248

1. Mi paz sea en todo espíritu. Sentid profundamente esta paz, para que pueda brotar la luz que os descubra los verdaderos caminos, y podáis apartaros de los senderos oscuros que por siglos habéis recorrido, tropezando entre breñales. De cuánta tristeza habéis cubierto el hermoso planeta que os confié para que moraseis un instante de vuestra vida eterna.

2. Solamente con la paz en vuestro espíritu, podréis seguirme y entenderme. Esta Cátedra que os doy es para espíritus fuertes, para hombres templados en el dolor y en el amor, para que éstos más tarde brillen ante la humanidad como ejemplos.

3. Si pensáis en el ejemplo de Jesús, aprovecharéis más mis lecciones; mas si persistís en comer los amargos frutos que cultiva la humanidad, poco o nada comprenderéis de mi Doctrina. Hay muchos frutos peligrosos o traicioneros, porque ofrecen dulzura por fuera y esconden en su interior el veneno. Leer Más

Enseñanza 247

1. Bienvenidos seáis, oh, pueblo, que os acercáis a Mí en número creciente cada día. He aquí al Maestro de todos los tiempos que viene a entregar la lección de amor a los que le esperan de buena voluntad.

2. Os recibo a todos como lo hice en el Segundo Tiempo y os hablo con la misma esencia, porque soy el mismo Maestro.

Entre vosotros están muchos de aquellos que oyeron mi palabra, de los que fueron testigos de mi paso por la Tierra y que miraron con indiferencia mis obras; mas entre ellos, muchos me oyeron con respeto, bebieron con ansiedad mis palabras y se extasiaron con la luz de mis lecciones, que les ofrecía un paraíso y un mundo desconocido de dichas eternas para el espíritu. Así me recibieron los hambrientos y sedientos de amor, los enfermos, los tristes y oprimidos. ¡Cuántos me buscaron y llegaron ante mi presencia después de largas jornadas, porque sabían que la curación iba a hacerse en ellos, que Yo podía sanarlos, porque soy la Vida y la Resurrección para el espíritu!

3. También en este tiempo he encontrado corazones llenos de fe, que han acudido presurosos y han sabido recibir en su espíritu mi divina Palabra y han sanado. Leer Más

Enseñanza 246

1. Discípulos amados: Habéis sido llamados para desempeñar una misión espiritual en este tiempo. Para que vuestro espíritu fuera digno de alcanzar estos cargos, tuvo que atravesar grandes pruebas y apurar cálices muy amargos, pero ese crisol os dio temple, evolución y experiencia.

2. Sois los mismos a quienes en otros tiempos he buscado para doctrinaros, pero esta porción que formáis, es sólo una mínima parte del pueblo de Dios que está diseminado en el Universo, y al que amo por igual como a vosotros.

3. Todos tenéis el mismo origen, todos poseéis los dones del Espíritu Santo y llegaréis al mismo fin, mas os he nombrado mi pueblo, porque sois como hermanos mayores entre la humanidad, que tenéis la misión de llevar la simiente de amor a todo espíritu. De Mí brotasteis como simiente virgen y habréis de volver a Mí como semilla multiplicada en número infinito, pero tendrá que ser limpia como la original. Leer Más

Enseñanza 245

1. Regocijado se encuentra mi Espíritu porque venís en busca mía. ¿Por qué recordáis más en este día a los seres que han pasado al Más Allá, si para el espíritu no existen días ni fechas? No os confundáis con los muertos que velan a sus muertos. Vosotros no sois muertos ni tampoco lo están los que en esta vida os pertenecieron como padres, hijos, hermanos, parientes o amigos y, ¿por qué no también los que os hayan causado mal, si ellos se han purificado?

2. Estáis ávidos de luz y mi Obra satisface en verdad esa necesidad de vuestro espíritu que, a medida que se ilumina, se aleja más de la muerte aparente.

3. Se entristece vuestro corazón cuando veis a vuestros hermanos llorar sin esperanza y sin consuelo por sus muertos; por ellos orad y trabajad para que aprendáis a resucitar a los muertos de éste y del otro mundo. Leer Más

Enseñanza 244

1. Mi amor y mi caridad están entre vosotros, ¡oh, pueblo amado de Israel!

2. Hombres y mujeres que doblegáis vuestra cerviz ante mi presencia: ¡Yo os bendigo! Espíritus del pueblo escogido de Dios en los Tres Tiempos y que hoy nuevamente abrís vuestros ojos para contemplar mi presencia y mi luz: ¡Benditos seáis!

3. Penetrad en el fondo de mi palabra. Cristo se está comunicando a través del entendimiento humano, para daros la enseñanza, mas os digo, que cuando os he entregado mi palabra, ahí ha estado Jehová el Padre y el Espíritu Santo. No busquéis en mi Espíritu Divino tres personas sino un solo Espíritu Creador, un solo Padre que ha venido a vosotros en Tres Tiempos y fases diferentes. Leer Más

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