Archivos en la Categoría: Tomo 09 – LVV: 242 al 276

Enseñanza 256

1. Mi paz es sentida por vuestro espíritu, pueblo, cuando escucháis mi palabra con buena voluntad.

2. Yo soy el Divino Jardinero que cultiva los huertos en vuestros corazones y los riega con las aguas celestiales de mi amor. Una gota de ese Amor divino lo derramo sobre tanta amargura en la humanidad.

3. Ahora os pule mi palabra y os doy forma. Estoy cincelando al espíritu. Vosotros, aprended a modelaros y a daros bellas formas cumpliendo con mi Ley, que vuestra obra Yo la bendeciré, para que luego llevéis a cabo en este mundo la realización de vuestra gran misión de encaminar a vuestros hermanos por este sendero de amor. Leer Más

Enseñanza 255

1. Habéis penetrado en tiempo de lucha, de oración y méritos. Sentís que el tiempo de las complacencias ya pasó y que tenéis que apresurar vuestros pasos porque la humanidad está despertando y vosotros tenéis la responsabilidad de darle la Buena Nueva y el testimonio de mi venida, con palabras y hechos.

2. Ved como en todas las religiones y sectas, los hombres escudriñan el tiempo, la vida y los sucesos, con la esperanza de descubrir las señales que anuncien mi llegada. Son los inocentes que no saben que ha tiempo me estoy manifestando, y que está a punto de terminar esta forma de comunicación. Mas también os digo, que muchos de los que con tanta ansiedad me esperan, si presenciaran la forma en que me he venido a comunicar no me reconocerían, antes bien, me negarían rotundamente.

3. A ellos sólo llegarán los testimonios y por medio de ellos si creerán que estuve entre mis hijos. Leer Más

Enseñanza 254

1. Vengo a recibir y a daros, vengo a escucharos y a que me escuchéis.

2. Incontables veces me he manifestado como Padre y como Maestro, hoy es mi voluntad mostrarme cual Juez, porque os confié un año del cual vengo a pediros el fruto. En la eternidad ese lapso de tiempo es sólo un instante, pero las obras hechas por vosotros dentro de él quedan anotadas en un libro donde vais escribiendo la historia de vuestra vida. Ese libro espiritual, escrito en la Conciencia, guardará la huella de vuestras luchas por alcanzar la meta y será el que presentéis ante el supremo Juez.

3. Hoy sólo me mostráis una página que representa un átomo de tiempo en el cual disteis un paso hacia adelante en el camino de evolución.

4. A medida que vayáis escalando, vuestras obras irán alcanzando mayor perfección e iréis concibiendo más grande y profunda mi Obra, para ello os inspiro confianza en mis promesas, os levanto, os despierto y os sano. Leer Más

Enseñanza 253

1. Mi presencia en este día es de Juez; mi luz penetra en el Santuario de vuestro ser.

2. Vengo a recibir y también a dar, a recibir el fruto de la buena siembra y a daros nueva simiente que cultivar.

3. Vosotros llegáis ante mi presencia a darme gracias por los beneficios recibidos y por el buen resultado de vuestras obras en el sendero espiritual. Hay quienes llegan arrepentidos ante Mí, son los que traen el peso de algún remordimiento y ante mi voz de justicia se estremecen y se llenan de temor. Unos y otros buscan mi perdón y oran para que no les falte el sustento en los tiempos venideros. Leer Más

Enseñanza 252

1. Pueblo, que habéis sido testigo de mi manifestación en este tiempo: Sois el preparado para interpretar y quedar como un ejemplo para los postreros. Vosotros sabéis el por qué de mi venida, como también conocéis el por qué de mi partida, llegada la hora señalada por mi voluntad.

2. Nada tenéis que temer del mundo por ser mis discípulos. No por ser humildes vais a ser indigentes, no confundáis la humildad del espíritu con la pobreza de la materia. No por ser Espiritualistas vais a perder vuestros derechos de humanos, por el contrario, quien comprende y aplica a su vida la espiritualidad, es dueño de cuanto le rodea, y vive y goza con mayor intensidad que quien sólo ve y palpa lo material.

3. Hombres espiritualizados son los que van a ostentar dignamente el nombre de discípulos de Cristo en el Tercer Tiempo; hombres que sepan dar a Dios lo que es del espíritu y al mundo lo que es de la materia; hombres que hagan de todas las leyes una sola, que es la de amar a su Creador y amarle en sus Semejantes. Leer Más

Enseñanza 251

1. En este tiempo, os vais a maravillar, cuando veáis los prodigios que podéis hacer con vuestros dones, entonces ya no os sentiréis pobres ni desheredados, porque a cada paso tendréis pruebas de que os amo y de que he puesto en vosotros mi mirada.

2. Los dones fueron depositados en vuestro espíritu desde el instante de vuestra formación; pero fue necesario que Yo viniera a doctrinaros y que caminaseis mucho, evolucionando siempre para que esos dones comenzaran a manifestarse.

3. Este tiempo es precisamente en el que el espíritu de la humanidad ha sentido que está viviendo en una nueva Era, que la ilumina la luz de un nuevo día. Ha experimentado un estremecimiento, una inquietud que le ha hecho despertar del profundo letargo en que se hallaban adormecidos sus dones y potencias. Leer Más

Enseñanza 250

1. ¿Qué espíritu oyéndome hablar de la Tierra de Promisión no siente el deseo de habitar en ella? La finalidad de mi comunicación entre vosotros es la de ayudar a vuestro espíritu a llegar a la morada de la luz y de la paz eterna, desde donde se percibe la grandeza de vuestro Creador. Un camino os ha sido trazado desde todos los tiempos, para que por él lleguéis a las puertas de esa eternidad, de esa vida que espera a vuestro espíritu.

2. Os he perdonado y os he aligerado vuestro fardo de restitución para que apresuréis vuestro paso, lavéis vuestras culpas y os sintáis confortados para emprender de nuevo la caminata. Grande es la misión y la lucha que tenéis en la Tierra; pero es mayor en estos tiempos de guerras y calamidades, en los cuales debéis aprender a orar con tal elevación que vuestro espíritu invisible e intangible a los demás, logre detener el avance de la guerra y extienda sobre los pueblos el manto de mi paz. Leer Más

Enseñanza 249

1. Pueblo amado: He aquí al Verbo entre vosotros, el mismo que os habló en el Segundo Tiempo, y que hoy se manifiesta espiritualmente a través del entendimiento del hombre.

2. En verdad os digo, que no fue dulce la existencia de Jesús entre los hombres. Desde mi infancia llegó a mis labios el cáliz de amargura. Mas a eso vine: A padecer de principio a fin, para mostraros el camino de la redención y enseñaros que si Yo, el Dueño de la vida, de la paz y de la dicha, renuncié a mi Gloria para sufrir por vosotros en la Tierra, ¿qué os toca hacer a vosotros? ¿Qué podéis esperar de las dichas, placeres y victorias de vuestro plano terrestre?

3. El mundo cristiano aún conmemora el día en que Jesús llegó al mundo, pero aun en los días de conmemoración se oye el estruendo de la guerra, y los hombres se matan. Las mujeres quedan desamparadas y los niños huérfanos. Mientras María, la Madre, extiende el manto de su amor sobre el Universo; Ella es la ternura, el calor, el regazo eterno, el hogar. Madre perfectísima de Jesús en cuanto hombre, entregó también su divina lección que comenzó en el pesebre del establo y concluyó en la cruz del Calvario. Leer Más

Enseñanza 248

1. Mi paz sea en todo espíritu. Sentid profundamente esta paz, para que pueda brotar la luz que os descubra los verdaderos caminos, y podáis apartaros de los senderos oscuros que por siglos habéis recorrido, tropezando entre breñales. De cuánta tristeza habéis cubierto el hermoso planeta que os confié para que moraseis un instante de vuestra vida eterna.

2. Solamente con la paz en vuestro espíritu, podréis seguirme y entenderme. Esta Cátedra que os doy es para espíritus fuertes, para hombres templados en el dolor y en el amor, para que éstos más tarde brillen ante la humanidad como ejemplos.

3. Si pensáis en el ejemplo de Jesús, aprovecharéis más mis lecciones; mas si persistís en comer los amargos frutos que cultiva la humanidad, poco o nada comprenderéis de mi Doctrina. Hay muchos frutos peligrosos o traicioneros, porque ofrecen dulzura por fuera y esconden en su interior el veneno. Leer Más

Enseñanza 247

1. Bienvenidos seáis, oh, pueblo, que os acercáis a Mí en número creciente cada día. He aquí al Maestro de todos los tiempos que viene a entregar la lección de amor a los que le esperan de buena voluntad.

2. Os recibo a todos como lo hice en el Segundo Tiempo y os hablo con la misma esencia, porque soy el mismo Maestro.

Entre vosotros están muchos de aquellos que oyeron mi palabra, de los que fueron testigos de mi paso por la Tierra y que miraron con indiferencia mis obras; mas entre ellos, muchos me oyeron con respeto, bebieron con ansiedad mis palabras y se extasiaron con la luz de mis lecciones, que les ofrecía un paraíso y un mundo desconocido de dichas eternas para el espíritu. Así me recibieron los hambrientos y sedientos de amor, los enfermos, los tristes y oprimidos. ¡Cuántos me buscaron y llegaron ante mi presencia después de largas jornadas, porque sabían que la curación iba a hacerse en ellos, que Yo podía sanarlos, porque soy la Vida y la Resurrección para el espíritu!

3. También en este tiempo he encontrado corazones llenos de fe, que han acudido presurosos y han sabido recibir en su espíritu mi divina Palabra y han sanado. Leer Más

Enseñanza 246

1. Discípulos amados: Habéis sido llamados para desempeñar una misión espiritual en este tiempo. Para que vuestro espíritu fuera digno de alcanzar estos cargos, tuvo que atravesar grandes pruebas y apurar cálices muy amargos, pero ese crisol os dio temple, evolución y experiencia.

2. Sois los mismos a quienes en otros tiempos he buscado para doctrinaros, pero esta porción que formáis, es sólo una mínima parte del pueblo de Dios que está diseminado en el Universo, y al que amo por igual como a vosotros.

3. Todos tenéis el mismo origen, todos poseéis los dones del Espíritu Santo y llegaréis al mismo fin, mas os he nombrado mi pueblo, porque sois como hermanos mayores entre la humanidad, que tenéis la misión de llevar la simiente de amor a todo espíritu. De Mí brotasteis como simiente virgen y habréis de volver a Mí como semilla multiplicada en número infinito, pero tendrá que ser limpia como la original. Leer Más

Enseñanza 245

1. Regocijado se encuentra mi Espíritu porque venís en busca mía. ¿Por qué recordáis más en este día a los seres que han pasado al Más Allá, si para el espíritu no existen días ni fechas? No os confundáis con los muertos que velan a sus muertos. Vosotros no sois muertos ni tampoco lo están los que en esta vida os pertenecieron como padres, hijos, hermanos, parientes o amigos y, ¿por qué no también los que os hayan causado mal, si ellos se han purificado?

2. Estáis ávidos de luz y mi Obra satisface en verdad esa necesidad de vuestro espíritu que, a medida que se ilumina, se aleja más de la muerte aparente.

3. Se entristece vuestro corazón cuando veis a vuestros hermanos llorar sin esperanza y sin consuelo por sus muertos; por ellos orad y trabajad para que aprendáis a resucitar a los muertos de éste y del otro mundo. Leer Más

Enseñanza 244

1. Mi amor y mi caridad están entre vosotros, ¡oh, pueblo amado de Israel!

2. Hombres y mujeres que doblegáis vuestra cerviz ante mi presencia: ¡Yo os bendigo! Espíritus del pueblo escogido de Dios en los Tres Tiempos y que hoy nuevamente abrís vuestros ojos para contemplar mi presencia y mi luz: ¡Benditos seáis!

3. Penetrad en el fondo de mi palabra. Cristo se está comunicando a través del entendimiento humano, para daros la enseñanza, mas os digo, que cuando os he entregado mi palabra, ahí ha estado Jehová el Padre y el Espíritu Santo. No busquéis en mi Espíritu Divino tres personas sino un solo Espíritu Creador, un solo Padre que ha venido a vosotros en Tres Tiempos y fases diferentes. Leer Más

Enseñanza 243

1. Mi fuego de amor desciende a vosotros para dar calor a vuestro corazón y encender una flama ardiente en vuestro espíritu, porque la lámpara que interiormente os ilumina, ha estado a punto de extinguirse en unos, mientras en otros se ha apagado, y sólo tinieblas de incertidumbre me presentan. Mas mi luz se hace en todos en este instante.

2. ¿Por qué retroceder o detenerse en el camino emprendido? ¡Adelante, discípulos!

3. La humanidad espera ya a mis enviados, a los portadores de la Buena Nueva. Esos emisarios sois vosotros, testigos de mi presencia y mi palabra en el Tercer Tiempo. ¿Podrán los hombres llegar a Mí, a través de distintas religiones? Sólo os diré, que existe un solo camino para la elevación de la humanidad y ese es el que os señalé en mi Ley en el Primer Tiempo, camino que fue sellado en el Segundo Tiempo con mi sangre e iluminado por mi Espíritu Santo en este Tiempo. Leer Más

Enseñanza 242

1. En este tiempo en que el dolor de la humanidad es acerbo y su jornada penosa, ha sido mi voluntad acercarme a vosotros para ayudaros a encontrar vuestra heredad.

2. Volved vuestra faz y ved el camino que dejasteis, del cual algunos hoy se horrorizan. A esos mismos caminos os haré volver, mas no para que os manchéis ahí, sino para que rescatéis a los que perdidos se encuentran.

3. Aprovechad mi estancia entre vosotros, discípulos, para que llevéis mi paz en vuestro espíritu y él la haga sentir a sus hermanos.

4. Mi Doctrina en este Tercer Tiempo, os levantará de vuestro estancamiento espiritual y os hará dar grandes y firmes pasos en el sendero espiritual. Leer Más

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