El amor verdadero

Libro de la Vida Verdadera

El amor verdadero

¿Qué venís a pedirme y por quién lloráis? Me decís, que así me buscáis y sabéis pedirme con humildad por vuestros seres queridos y por aquellos que, sin perteneceros por la sangre, les amáis tiernamente y os preocupáis por su adelanto espiritual. Me pedís por los que viven en el cautiverio purgando una condena y por los que siendo inocentes también se encuentran recluidos. Oráis por los enfermos que lejos del hogar se encuentran sufriendo. Ese deseo nace en vosotros, porque empezáis a amar y vais encontrando en ese sentimiento el supremo goce. Inspiraos en el AMOR para realizar todas vuestras obras y ellas tendrán esencia espiritual. 1-8-36

Buscad a los que os aman y a los que os aborrecen, amad a la vida que habéis llamado cruel, sin saber que es como un libro abierto lleno de sabiduría para vosotros. 1-11-50

Para vosotros el amor es una bella palabra, pero hasta hoy no habéis penetrado a su verdadero sentido. 1-12-43

En verdad os digo, que todo lo grande y lo bueno que existe en el espíritu, jamás lo habéis dado porque ni siquiera lo conocéis, ¿cómo vais a Amaros los unos a los otros con la perfección con que os enseñé, si no os reconocéis como hermanos? Necesitáis tomar la esencia que lleva el espíritu, para que vuestro amor sea amor y vuestra caridad sea verdadera caridad; algo más que palabras vanas, algo más que míseras monedas, algo más que el mendrugo de pan que sobra en vuestra mesa y que son los únicos medios que empleáis, para haceros creer que practicáis la caridad y que os amáis los unos a los otros. 1-12-101

Si los hombres sintiesen el verdadero amor para sus hermanos, no deberían de sufrir el caos en que se encuentran, todo en ellos sería armonía y paz; pero ese divino Amor no lo entienden y sólo quieren la verdad que llega al cerebro no la que llega al corazón, y ahí tienen el resultado de su materialismo: Una humanidad egoísta, falsa y llena de amargura. 1-14-42

Desde la infancia hasta la ancianidad, tenéis ejemplos claros de todo lo que se logra con amor y de las penas que originan la falta de caridad; pero vosotros, más insensibles que las rocas, no habéis sabido aprender las enseñanzas y ejemplos que os da el diario vivir. ¿Habéis observado alguna vez cómo las mismas fieras, responden mansamente a un llamado de amor? Pues de la misma manera pueden responder los elementos, las fuerzas de la Naturaleza, todo lo que existe en el Mundo material y espiritual. 1-14-58

Por eso os digo, que todo lo bendigáis con amor en el nombre del Padre, Creador del Universo. 1-14-59

Bendecir quiere decir saturar. Bendecir es sentir el bien, decirlo y entregarlo. Bendecir es impregnar todo lo que os rodea, de pensamientos de amor. 1-14-60

¡Oh, varones y mujeres del mundo que habéis olvidado en vuestras ciencias lo único que puede haceros sabios y felices; os habéis olvidado del amor que todo lo inspira, del amor que todo lo puede y todo lo transforma! Vivís dentro del dolor y de las tinieblas, porque al no practicar el amor que os enseño, origináis vuestro sufrimiento material o espiritual. 1-16-31

Para descubrir y comprender mis mensajes, necesitáis primero ser bondadosos y mansos de corazón, virtudes que existen en todo espíritu desde el instante de su formación. Mas para llegar a sentir el verdadero sentimiento elevado del amor, necesitáis espiritualizaros, cultivando vuestros buenos sentimientos; pero todo lo habéis querido tener en la vida, menos Amor espiritual. 1-16-32

En todo instante vibráis mental y espiritualmente, pero las más de las veces inspiráis egoísmo, odio, violencia, vanidad, bajas pasiones, herís y sentís cuando os hieren, pero no amáis y por lo tanto no sentís cuando os aman, y con vuestros pensamientos insanos vais saturando de dolor el ambiente en que vivís, llenando de malestar vuestra existencia. Por eso os digo: Saturad todo de paz, de armonía, de amor, entonces seréis felices. 1-16-33

El amor siempre ha existido en el Espíritu del Creador, por lo tanto debéis comprender, que también de él han sido dotados todos los espíritus. 1-16-34

A Jesús le atribuís muchos milagros y de cierto os digo, que sus obras fueron el efecto natural del amor, de esa divina fuerza que estando latente en cada espíritu, vosotros aún no la sabéis usar, porque no habéis querido conocer la virtud del amor. ¿Qué existió en todos los prodigios que realizó Jesús? Sino AMOR. 1-17-13

Escuchad discípulos: Para que el amor de Dios se manifestara a la humanidad, era necesaria la humildad del instrumento, y Jesús fue siempre humilde, y como de ello vino a dar ejemplo a los hombres, os dijo en una ocasión: “Que sin la voluntad de su Padre Celestial, nada podía hacer”. Quien no penetre en la humildad de esas palabras, pensará que Jesús fue un hombre como cualquiera, pero la verdad, es que Él quería daros una lección de humildad. 1-17-14

El sabía que esa humildad, esa unidad con el Padre, le hacía todopoderoso ante la humanidad. 1-17-15

¡Oh, inmensa y hermosa transfiguración que da el amor, la humildad y la sabiduría! 1-17-16

Ahora sabéis porque Jesús, aún diciendo, que nada podía hacer si no era por la voluntad de su Padre, en realidad todo lo podía, porque fue obediente, porque fue humilde, porque se hizo siervo de la Ley y de los hombres, y porque supo amar. 1-17-17

Reconoced entonces que, conociendo vosotros mismos algunas de las virtudes del Amor espiritual, no lo sentís y por eso no podéis comprender el porqué de todo lo que llamáis “milagro o misterio”, y que son en realidad, las obras que hace el divino Amor. 1-17-18

¿Qué enseñanzas os dio Jesús que no fuesen de amor? ¿Qué ciencias, prácticas o conocimientos misteriosos empleó para dejaros sus ejemplos de poder y sabiduría? Sólo la dulzura del amor con la cual todo se puede hacer. 1-17-19

Nada hay contradictorio en mis leyes de Padre, sencillas por sabias y sabias por estar saturadas de amor. 1-17-20

La semilla que sembréis con amor, la recibiréis multiplicada. 1-21-4

Visitad y ungid al enfermo, confortad al presidiario, dad paz al necesitado y llevad el consuelo al corazón angustiado. 1-21-5

Si amáis, los demás beneficios os vendrán por añadidura. El amor os dará la sabiduría para entender la verdad que otros buscan inútilmente por los escabrosos caminos de la ciencia. 1-21-10

Pensáis en las ideas elevadas, en las acciones buenas, pero no las hacéis como es mi voluntad, porque no las sentís y por ello ignoráis el sabor divino que dejan cuando se han practicado. No las practicáis con limpidez porque creéis no poder, y no podéis porque no queréis. Y es que para hacer el bien es necesario amar. 1-24-40

Quien ama comprende, quien estudia tiene voluntad, quien tiene voluntad puede hacer mucho. Yo os digo, que ni elevación, ni sabiduría tendrá, ni hará obras grandes, quien no ame con toda la potencia de su espíritu. 1-24-41

Amar fue el fin para que fuisteis creados. Amar a vuestro Padre y en Él a todos vuestros hermanos; he ahí la Ley, y eso es precisamente lo que habéis olvidado y borrado de vuestro espíritu. 2-37-52

No escojáis a quienes debéis amar, amad a todos sin distinción. El Amor espiritual no puede tener preferencias. 2-39-19

Cuando haya amor en vuestro espíritu y lo hagáis sentir a vuestros Semejantes, entonces veréis realizarse los prodigios. Empezad a practicar la virtud los que hayáis permanecido insensibles o alejados de la caridad, del amor, del bien, que son la esencia de una vida espiritual, y cuando alguien llegue a vuestras puertas agobiado de sed, de fatiga y de hambre, sentadlo a vuestra mesa sin consultar si en la cesta hay pan suficiente. Preguntad a vuestro corazón si al invitar al caminante a vuestra mesa lo hacéis con amor sincero, con verdadera caridad; si así es, veréis el pan multiplicado, todos quedaréis satisfechos y en el corazón del caminante se encenderá una llama de fe, para darme gracias y bendecirme. Ese, en su vida, tendrá que hacer lo mismo como con él lo hicisteis, porque le enseñasteis una lección de amor al alcance del más escaso entendimiento. 2-39-24

A la puerta de vuestra morada he llamado incesantemente mi amor para que veléis; ¿cómo puede haber quien después de tantas pruebas de amor aún niegue mi palabra? Porque teniendo ojos no ven, teniendo entendimiento no entienden y teniendo corazón no sienten. 2-47-31

No me conocéis aún; cuando lleguéis a Amaros los unos a los otros como os he enseñado, entonces alcanzaréis un conocimiento y una comprensión muy grandes de los dones espirituales. Os he dicho: “De la abundancia de buenos sentimientos en vuestro corazón hablarán vuestros labios”. Mas, ¿podrá hablar de amor aquél que no lo lleva en su corazón? 2-47-32

Que no os guíe jamás el interés, ni deis algo pensando de antemano en la recompensa, porque eso ni es amor ni es caridad. No espere vuestro espíritu recoger en el mundo amor, como recompensa a sus buenas obras, porque no habéis venido a la Tierra a recoger amor, sino a sembrarlo. La cosecha no es de este mundo. 2-50-41

Los que han cumplido con su misión en esta vida, la han abandonado con la paz en su corazón, con la sonrisa en los labios, llenos de satisfacción y humildad, bendiciendo a todos, sin pensar en todo el dolor que recogieron a cambio del amor que sembraron. Yo soy la Compensación perfecta y justa a vuestras obras. No olvidéis que os dije: “Cuanto hiciereis con vuestros hermanos, lo estaréis haciendo Conmigo”. 2-50-42

Cuando os hablo de amor, me refiero al lazo divino que une a todos los seres, no me refiero al amor como lo entienden los hombres. Donde hay egoísmo o bajas pasiones, no hay verdadero amor. Yo amo lo mismo al que me niega y ofende, que al que me reconoce y me honra con sus obras. 3-59-47

El que tenía la certeza de perecer y sintió de pronto que una mano providente le rescató del abismo, es natural que después comprenda a sus Semejantes cuando les vea en esa misma situación y les tienda la mano. 3-79-56 

Quien no conoce mi amor no podrá hacerlo sentir a sus hermanos; mas el que sabe sentirlo a lo largo de su vida, ése da testimonio de Mí y encuentra gozo haciendo con sus hermanos lo que el Padre ha hecho con él. 3-79-57

Alguien me pregunta en su corazón: “¿Es forzoso amar para salvarse?” Y el Maestro responde: “No, no es forzoso amar para salvarse porque el amor no se da por la fuerza, debe brotar natural y espontáneamente”. El que ha formulado esa pregunta es porque aún no ha nacido en él ese sentimiento; mas llegará a germinar y a florecer y entonces comprenderá que el amor en el espíritu es algo que ha nacido con él como los frutos de la tierra, y que lo más natural, es que en su corazón lleve la semilla que es germen de vida. Así en el espíritu, es el amor el germen de eternidad. 3-79-59 

Habéis comprendido, discípulos, mas luego os asalta la duda de que esta humanidad pueda salvarse por el amor, si precisamente es de lo que carece. A lo cual os digo: El amor es como una simiente divina que no puede morir jamás, que permanece oculta en lo más recóndito de corazón del hombre, y que si hasta ahora no ha germinado es porque no ha sido regada con el agua de la verdad, porque el riego que ha recibido ha sido de aparente amor. Egoísmo, falsedad, hipocresía, vanas palabras de luz, es lo que día a día recibe el corazón de la humanidad y, ¿es posible que el corazón se alimente de algo que no contenga esencia de eternidad? 3-79-60

Yo, el Divino Sembrador, el que labra las tierras con amor para darles vida, llegué para regarlas con mi propia sangre y ahora, en este Tercer Tiempo, os daré una prueba más del poder y de la vida que posee la semilla del amor. 3-79-61

No olvidéis que vuestro origen está en mi amor. Hoy vuestro corazón se encuentra endurecido por el egoísmo, mas cuando vuelva a hacerse sensible a toda inspiración espiritual sentirá amor por sus Semejantes y experimentará el dolor ajeno como si fuese propio. Entonces seréis capaces de cumplir con el precepto que os dice: “Amaos los unos a los otros”. 3-80-15

Esa es mi arma, la del AMOR, la que nunca os he ocultado, la que muestro siempre en la lucha contra las tinieblas del pecado. El que quiera ser mi soldado que tome la espada de amor. 3-80-16

No os preocupe demasiado si mis frases no permanecen en vuestra memoria, porque el que sienta caridad por sus Semejantes, será dueño de un idioma inagotable: El del amor, que será comprensible para todos sus hermanos. 4-85-28

Venid bajo las alas de la Alondra Divina, donde existe el calor que da Vida Eterna a los que se sienten morir de frío. En verdad os digo, que existe frío en el corazón de los hombres, porque ha huido de ellos el amor. Es como esos hogares en donde se ha apagado la llama sagrada de los afectos, ya sea entre esposos, entre padres e hijos o entre hermanos. Están juntos sus cuerpos, pero sus espíritus están distantes. ¡Cuán grande es su vacío, cuánta su soledad y que frío en el interior de aquellos hogares! 4-86-18

En lo más íntimo de cada criatura existe una fibra de amor, que al ser tocada, vibra. Es menester llegar a ella por el camino de la ternura y de la caridad, para que despierte y haga sentir al corazón algo de lo que Dios siente por cada uno de sus hijos: AMOR. 4-86-22

¿Quiénes serán los maestros que sepan encontrar en cada hombre el camino que conduce hacia esa fibra, que tanto oculta hoy la humanidad? 4-86-23

Pueblo mío, humanidad: Venid por mi camino y vuestro sacrificio lo tornaré en Vida Eterna, vuestro dolor en alegría y cuando lleguéis a la cima del monte, veréis mi amor esperándoos. También el mundo me espera, tiene hambre y sed de mi amor, mas a todos llegaré, porque ésta ha sido mi promesa; cuando las naciones estén en paz y el pecado haya sido exterminado y los hombres se amen como hermanos, os mostraré la espada con que os vencí: EL AMOR. 4-94-54

Dejad que esta simiente germine en vosotros, para que del fondo de vuestro ser puedan brotar todos los afectos que debe y puede manifestar el espíritu, tanto para con su Padre Celestial como para con sus hermanos, Amándoos los unos a los otros. 4-97-26

¿Imagináis el gozo que habrá en el Reino espiritual cuando por fin se amen todos los que han vivido para pecar, reñir y profanar? No podéis imaginar el gozo de vuestro Padre ni la alegría que habrá en el Mundo espiritual. Os creó mi Espíritu para que me acompañaseis, porque estaba solo. Mas os destiné para que os Amaseis los unos a los otros y con vuestro amor me llenaseis de felicidad. 4-97-27

Soy vuestro Padre y tengo hambre y sed de vuestro amor, porque os habéis apartado del camino que señala la Conciencia. Yo os formé para amaros, mas todavía no miráis esa luz en plenitud. Os pierden vuestras ambiciones terrestres y aunque algunas veces volvéis vuestro pensamiento a Mí y os sentís agradecidos de mis beneficios, no habéis comprendido que el mejor homenaje que vuestra gratitud puede ofrecerme es el de ese amor entre hermanos, de que tanto os habla mi Doctrina. 4-97-28

Discípulos amados: Cuando así me escucháis, os parece difícil o imposible llegar a agradarme, mas esa duda no es de vuestro espíritu sino de la carne, porque ella es frágil, en cambio el espíritu fue creado para obras grandes y dignas de Quién le dio la vida. 4-97-29

Si habéis recibido amor desde el momento de vuestra formación, prodigad amor. Si mi ejemplo está escrito en vosotros, imitadme. 4-98-36

Ese vacío que la humanidad me presenta en su espíritu, es el que vengo a llenar con la luz de esta Doctrina, nueva en apariencia, pero en realidad eterna; esta Doctrina que hace luz en los espíritus y en los corazones, porque revela todo el contenido de aquel mandamiento que enseñé a mis apóstoles de Amarse los unos a los otros. Vengo ahora a explicaros el sentido de aquella máxima, cuyo significado no ha sido comprendido por vuestro entendimiento. Y es que la palabra de Cristo, para muchos hombres ha sido palabra muerta en este tiempo; mas no saben que ella está en la Conciencia de toda la humanidad y que a su tiempo habrá de surgir llena de esplendor del fondo de los mismos corazones, que antes fueron para ella como un sepulcro. 4-98-49

En verdad os digo, que por el camino del amor, todo lo lícito lo conseguiréis de Mí y todo lo sabréis, mas os falta saber cuál es el amor del que os hablo y sobre todo que lo sintáis profundamente. 4-108-31

Amaos con el mismo amor con que Yo he venido a enseñaros, sabiendo que procedéis de mi Espíritu, que todos habéis sido formados de una misma esencia y que así como habéis estado en el principio en Mí, en el final también lo estaréis, cuando volváis a mi Seno. 4-109-36

Amar es vuestro destino. Amad, porque así lavaréis vuestras manchas, tanto de vuestra vida presente como de vidas anteriores. 5-113-59

Cristo, os vino a enseñar el camino, diciéndoos: “Amaos los unos a los otros”; mas no habéis imaginado hasta ahora el alcance de ese sublime mandamiento. En verdad os digo, que toda la vida de los hombres se transformaría si viviese en esa máxima, porque sólo el AMOR será el que pueda revelaros el Arcano, ya que en él está el origen de vuestra vida; fortaleceos en el bien, y veréis como paso a paso irá cayendo de vuestro ser todo lo que ha sido falso, impuro o imperfecto. Sed cada día más sensibles a la luz de la divina gracia, y entonces podréis preguntarme todo aquello que queráis saber, todo lo que sea necesario a vuestro espíritu para alcanzar la suprema Verdad. 5-118-32

He ahí que vosotros nacisteis por amor, existís por amor, sois perdonados por amor y seréis en la eternidad por amor. 5-135-20

Sembrad mi semilla de amor. Estáis en la Tierra, la cual es también maestra de los hombres y os enseña que lo que en ella sembráis, os lo devuelve multiplicado, como prueba de gratitud y amor. 5-138-54

Ya es tiempo de que el hombre me ofrezca su tributo de amor como lo hacen todos los seres de la Creación. Hasta ahora, la humanidad sólo me ha ofrecido la hiel y el vinagre que el centurión acercó a mis labios en mi agonía. 5-140-12

Si aprendéis de Mí con el amor en el corazón, es imposible que os equivoquéis. 5-142-35

Muchos de los hombres de este tiempo al oír que con frecuencia se repite en mi Doctrina la palabra amor, se dirán: “¿Cuál será el amor que tanto están predicando?” Mis seguidores tendrán entonces que llevar a cabo obras que expliquen y aclaren cuál es el amor que Yo os he señalado e inspirado. También en aquel tiempo me preguntaron: “¿De qué clase era el amor del que tanto les hablaba Jesús a los hombres?”, y estando el Maestro sentado junto a un rosal cuyas flores se encontraban secas y marchitas, las acarició con su mano mientras Él predicaba, y aquellas flores revivieron bajo el influjo de su caricia, dejando a todos los que le rodeaban verdaderamente maravillados ante semejante prodigio. Así serán los corazones de los hombres cuando sepan Amarse unos a otros. Los rosales volverán a florecer y las rosas secas resucitarán. 6-144-26

Existen muchas doctrinas, religiones y sectas; todas tienden a buscarme, mas os digo: El camino por donde todos podrán hallarme es aquel por donde menos me buscan: El del AMOR, que quiere decir verdad, caridad, elevación. 6-158-46

Conoceos, conoced vuestras facultades, vuestros sentimientos. No confundáis los sentimientos puros con las pasiones. Conoced las inclinaciones e instintos propios de la materia para que el espíritu impere siempre sobre ella. No neguéis a vuestro espíritu las oportunidades de amar, porque no podrá vibrar de caridad por vuestros hermanos, si existe egoísmo. Cuando améis, hacedlo espiritualmente y que vuestro amor sea para todos. Si lo personificáis, encerrándolo sólo en determinados seres, habréis caído en egoísmo. 6-162-55

Al Amor espiritual podéis considerarlo como el Amor universal. Preparad vuestro corazón a semejanza de una fuente que reciba el amor de mi gracia como agua cristalina y que se desborde en vuestros hermanos a través de vuestras obras. 6-162-56

Cuanto más sintáis ese amor en vosotros, mayor será la salud que derraméis sobre las heridas. Será verdadero bálsamo que resucite al espíritu decaído y será perfume que embalsame la vida de los que lloran. 6-162-57

Ved cómo el Amor espiritual no anida en el corazón de los hombres. Ellos aman, pero con un amor egoísta que destruye aún su propia vida, porque la pasión es como un gusano que corroe los mejores sentimientos. Cuando las pasiones se agitan en el corazón del hombre, llegan a destruir todo lo bueno que había en su espíritu. La pasión es el abismo que se abre a los pies del hombre, y que al arrastrarlo a su fondo, le hace perder la luz y la paz. 6-162-58

El AMOR es el principio y la razón de vuestra existencia, oh, humanidad, ¿cómo podríais vivir sin ese don? Creedme, hay muchos que llevan en sí la muerte, y otros que están enfermos tan sólo por no amar a nadie. El bálsamo que a muchos a salvado, ha sido el amor y el don divino que resucita a la Vida Verdadera, que redime y que eleva, es también el amor. 6-166-41

Por eso, párvulos que habéis oído esta enseñanza, os dice el Maestro: Desde este día empezad a amar; dejad que con ese sentimiento se saturen todas vuestras obras para con los demás y también que influya en las palabras y las oraciones que me dediquéis. 6-166-42

Sabed que la palabra que no lleva amor, no tiene vida ni poder. Me preguntáis: “¿Cómo podéis empezar a amar y qué debéis hacer para que en vuestro corazón se despierte este sentimiento?”, y os digo: Por lo que debéis empezar, es por saber orar. La oración os acercará al Maestro y ese Maestro soy Yo. 6-166-43

Aunque mucho se habla de amor en la Tierra, en realidad no existe entre vosotros. Hay quienes lo fingen, otros lo confunden con un sentimiento egoísta y otros con una baja pasión. Reina la falsedad en el corazón humano, impera la mentira, se finge amor, amistad, caridad. La mala hierba ha crecido y se ha extendido por doquiera y sólo el fuego del dolor será el que llegue a exterminarla. 6-167-2

¿Sabéis por qué el Padre espera de vosotros únicamente frutos de amor? Porque la semilla de vida que puse en cada criatura, la simiente original, fue el amor. 6-167-12

Todos creéis haber amado en vuestra vida, y os digo: Ha habido quienes han amado verdaderamente, mientras que otros, confunden las pasiones y el egoísmo con el amor. 6-167-14

Del amor con que os he dado la vida, pocas pruebas o señales dan los hombres. De todos los afectos humanos, el que más se asemeja al Amor divino es el amor maternal, porque en él existe el desinterés, la abnegación y el ideal de hacer la felicidad del hijo aún a costa del sacrificio. 9-242-39

¿Quiénes son los que me aman? En verdad os digo: Sólo Yo lo sé. Hay quienes me aman y no lo saben, y hay quienes creen amarme y hasta de ello hacen alarde y no me aman. 9-245-49

Quiero igualdad entre mis hijos, como lo prediqué desde el Segundo Tiempo, pero no como la conciben los hombres únicamente material. Yo os inspiro la igualdad por el amor, haciéndoos comprender que todos sois hermanos, hijos de Dios. 9-246-63

Mi amor se infiltra en vuestro ser para que lleguéis a amar a vuestros Semejantes como os amo Yo y para que en vuestro corazón no existan primeros ni últimos lugares. 9-260-32

No os sentís capaces de grandes acciones, pero Yo, por un átomo de vuestro amor o de vuestra caridad, haré por vuestro conducto obras sorprendentes de las cuales llegaréis hasta sentiros indignos. 9-261-64

En verdad os digo, que lo que puede elevaros es el amor, porque en él existe sabiduría, sentimiento y elevación. El AMOR es un compendio de todos los atributos de la Divinidad y Dios ha encendido esa llama en toda criatura espiritual. 9-263-43

¡Cuántas lecciones os he dado para que aprendáis a amar! ¡Cuántas oportunidades, vidas y reencarnaciones os han proporcionado la misericordia divina! La lección se ha repetido cuantas veces ha sido necesaria, hasta que ha sido aprendida. Una vez cumplida, no existe razón para ser repetida, porque tampoco podrá ser olvidada. 9-263-44

En verdad os digo, que el amor es la potencia inmutable que mueve al Universo. El amor es el principio y la esencia de la vida. 10-282-13

El que por amor procura ser útil a sus Semejantes, se consagra al bien en alguna de las múltiples sendas que ofrece la vida, ese sabe que es un ser que debe prestarse para ser utilizado por la voluntad divina para fines muy elevados. 10-282-23

El amor verdadero, aquel que está más allá del corazón, es el fruto de la sabiduría. Ved cómo Yo, en mi palabra, siembro sabiduría en vuestro entendimiento y luego espero el fruto de vuestro amor. 10-282-24

Existen muchas formas de hacer el bien, muchas formas de consolar y servir, todas son expresiones del amor, que es uno solo, que es sabiduría del espíritu. 10-282-25

¿Cuándo será tan grande vuestro amor que pueda abarcar a muchos Semejantes, para amarlos como amáis a los que llevan vuestra sangre y son carne de vuestra carne? Si supieseis que los sois más por el espíritu que por la materia, muchos no lo creerían, mas os digo que: Ciertamente sois más hermanos por el espíritu que por la envoltura que lleváis, porque el espíritu pertenece a la eternidad y en cambio la materia es pasajera. 10-290-40

¡Cuán pocos saben de la gran ciencia de la vida, cuya fuerza y principio tiene por base el amor! 10-293-35

El que aprenda a ser bueno por medio de la divina enseñanza que mi Doctrina encierra, tendrá que ser semejante al pan, que se parte en la mesa para repartirlo a todos los que a ella se acercan a comer. 10-293-36

No podréis decir que vais dentro de mi camino de amor mientras os coloquéis al margen de la bondad y descuidéis vuestro adelanto espiritual, mientras os preocupéis de lo ajeno sólo para censurarlo y juzgarlo. 10-293-37

En todos los tiempos mi Doctrina os ha mostrado que su esencia es el AMOR. El amor es la esencia de Dios, de esa fuerza toman todos los seres para vivir; de ella surgió la vida toda y la Creación. El amor es el principio y el fin en el destino de todo lo hecho por el Padre. Ante esa fuerza que todo lo mueve, lo ilumina y vivifica, desaparece la muerte, se esfuma el pecado, se desvanecen las pasiones, se lavan las impurezas y se perfecciona todo lo que es imperfecto. 10-295-32

El verdadero bálsamo, pueblo, aquel que sana todos los males, brota del amor. 10-296-60

Amad con el espíritu, amad con el corazón y con la mente y tendréis el poder suficiente para sanar no sólo las enfermedades del cuerpo o consolar en las pequeñas miserias humanas, sino que sabréis resolver los misterios espirituales, las grandes angustias del espíritu, sus turbaciones y remordimientos. 10-296-61

Ese bálsamo resuelve las grandes pruebas, enciende la luz, calma la pena, funde las cadenas que oprimen. 10-296-62

El hombre desahuciado por la ciencia, volverá a la salud y a la vida, al contacto de ese bálsamo; el espíritu que se haya desprendido, volverá ante la palabra de amor del hermano que le llama. 10-296-63

Cuando os digo: “Amadme”, ¿sabéis qué es lo que quiero deciros? Amad la verdad, amad la vida, amad la luz, Amaos los unos a los otros, amad la vida verdadera. 10-297-58

Aprended a amarme, mirad cómo mi amor, a pesar de vuestras ofensas y pecados os sigue por doquiera, sin que podáis apartaros de su influencia o huir de él. Ved cómo mientras mayores son vuestras faltas, más grande es mi misericordia por vosotros. 10-297-59

¿Cuál es el idioma del espíritu? Es el AMOR. El amor es el idioma universal de todos los espíritus. ¿No veis que también el amor humano habla? Muchas veces no necesita palabras, habla mejor con hechos, con los pensamientos. Si así se manifiesta el amor humano, ¿cómo será vuestro lenguaje cuando os perfeccionéis en mi Ley? 11-316-60

Si comprendieseis y sintieseis mi enseñanza, correría amor por vuestras venas, amor hacia vuestros hermanos, que son parte mía; pero estáis muy lejos de Amaros los unos a los otros y de ello dais pruebas con casi todas vuestras obras. 11-320-21

Ya os encontráis en el tiempo en que los hombres sienten inquietud de lo eterno, de aquella vida que está más allá de la efímera existencia humana, y vosotros, que habéis sido mis discípulos en este tiempo, tened siempre presente que la llave que abre la puerta hacia la sabiduría espiritual, es el AMOR. 11-321-2

Habéis conocido mi palabra, habéis reconocido que viene del Maestro y buscáis por instantes también el calor y la ternura del amor maternal y os pregunto: ¿No habéis reconocido en esta palabra del Maestro la ternura y el amor de la Madre? Os he dicho que soy un solo Maestro, un solo Espíritu y en Mí están todos los amores. Si buscáis a María, buscadla en mi propia palabra, en esta palabra que os bendice y acaricia a cada instante. 11-324-32

Bienaventurados los que saben llorar de amor, porque esa es la prueba de que su espíritu y su corazón viven en armonía. 11-325-1

Dicen los hombres que Cristo en el Segundo Tiempo enseñó el Amor de los unos para los otros sin distinción de razas, y os digo en este Tercer Tiempo: Yo, en cuanto Cristo en el Segundo Tiempo, os enseñé el Amor universal, mas debía comenzar por enseñaros el amor entre vosotros en cuanto hombres, para que llegado el tiempo os pudieseis amar con Amor espiritual sin distinción de mundos. En este amor que os vengo enseñando ahora, quiero que vuestro espíritu lo abarque todo, que amando a vuestro Padre améis a todas las criaturas; que en vuestro mundo os améis entre vosotros mismos, con un átomo del amor con que el Padre os ama; que améis todo lo creado por Mí, que no seáis indiferentes ni desconozcáis lo que os he heredado y confiado. 11-332-3

Mucho os he hablado en este tiempo, mas de todo lo que os he dicho, vosotros aprenderéis una lección que os he dado en esta alba de gracia: ¡EL AMOR UNIVERSAL! 11-332-24

Bien sabéis que mi Ley os enseña a amarme antes que a todo, no porque el Corazón del Padre encierre egoísmo, sino que debéis comprender que para que podáis amar a la Creación y a vosotros mismos, tenéis que comprender mi amor a través del vuestro, para poder sentirlo por vuestro hermano. Es por eso, que hoy os digo en esta alba de gracia: Quiero que vuestro amor llegue a ser universal, pero en Mí, amándome primeramente a Mí, Amándoos los unos a los otros y amando después a todo lo creado por el Padre, a todas las criaturas, obras perfectas hijas del Padre y por lo tanto hermanas vuestras. 11-332-27

Discípulos: Aquella máxima que os enseñé en el Segundo Tiempo de Amaros los unos a los otros, es aplicable a todos los actos de vuestra vida. Hay quienes me dicen: “Maestro, ¿cómo podré amar a mis Semejantes, si soy un ser insignificante, que vive entregado al trabajo material?” A estos pequeños míos Yo les digo: Que aun dentro de ese trabajo material, en apariencia sin importancia, podéis amar a vuestros Semejantes si vuestras labores las hacéis con el deseo de servir a vuestros hermanos. 11-334-35

Imaginaos lo hermosa que sería vuestra vida si cada hombre trabajase pensando en hacer bien y en unir su pequeño esfuerzo al de los demás. De cierto os digo que la miseria no se conocería, mas la verdad es que cada quien trabaja para sí, pensando en sí y si acaso en los suyos. 11-334-36

El amor no se aprende, sino se siente, se lleva dentro y vosotros, como todas las criaturas, al ser formadas han recibido todos sus dones y atributos; entonces, penetrad en vosotros mismos, buscad las virtudes que he dejado en vuestro ser y practicadlas en vuestros caminos. 12-347-36

Nuevamente os digo, que os Améis los unos a los otros, porque aun cuando sois de diferentes razas y colores, ante mi Espíritu sois un solo hijo. 12-355-38

Mi paz sea con vosotros.

Deja un comentario:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s