Enseñanza 317

1. Discípulos amados: Os contemplo preparados, habéis penetrado en recogimiento espiritual para alcanzar la gracia de escuchar y comprender mi palabra. En vuestro camino habéis tenido mi presencia, ya entregándoos el prodigio, dándoos mi protección o hablándoos a través de la Conciencia. Quiero morar en vuestro corazón para ser vuestro Guía y Maestro.

2. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, os digo una vez más. Mi palabra es el pan que alimenta a vuestro espíritu, mi presencia os trae la paz anhelada. ¡Cuántas pruebas habéis vivido en el mundo! Buscasteis la paz y el consuelo en placeres de la Tierra y al no encontrarlos habéis vuelto a Mí para decirme: “Señor, sólo en Vos encontramos la paz y el consuelo para nuestro espíritu”.

3. Israel: En este tiempo de vicisitudes, aprended a buscarme en vuestra oración; cuando las pruebas fueren mayores, buscadme como faro luminoso o como la barca de salvación. Confiad en Mí, que Yo os conduciré a puerto seguro.

Todo el que me busca me encuentra; todo espíritu que se eleva teniendo fe en mi Divinidad, alcanza salvación. Por eso os he enviado al mundo diciéndoos: Velad y orad por los hombres, porque ellos no han escuchado mi palabra; sólo el pueblo de Israel escucha mi enseñanza de alerta y preparación, y por medio de él diré a la humanidad: “He aquí al depositario de tu salvación; he aquí al pueblo de Israel, que es mi discípulo, el cual irá en tu busca para darte mi lección, para darte el pan de Vida Eterna, que no quisiste recibir cuando lo entregué a través del entendimiento humano, porque te ha parecido imperfecto el medio que escogí para manifestarme en este tiempo”.

4. ¡Cuántos han escuchado mi palabra y al no comprenderla se han apartado del sendero! Yo les volveré a llamar, les daré pruebas de mi verdad y han de creer en Mí, porque la simiente de vida y de espiritualidad que he sembrado en su corazón, ha de florecer en la fe. Esta verdad brillará en ellos y confesarán ante sus hermanos que estuve entre los hombres manifestándome a través del entendimiento humano.

5. ¿Cómo puede la humanidad juzgar mis obras y penetrar en mis íntimos juicios? Mas Yo le he dado libre albedrío, voluntad propia, y en virtud de esos dones le he sometido a prueba. Los que han creído, han vencido en la prueba, han fortalecido su fe, se han elevado a las regiones del espíritu, alimentándose con la esencia de mis revelaciones.

6. De cierto os digo, que el encuentro de mi Espíritu con el vuestro, ha sido en el Más Allá. Os he enseñado a buscarme elevándoos por la escala de la oración y con esa pureza me encontráis en lo espiritual, porque en este tiempo no he venido a humanizarme. Sólo me he servido del entendimiento y corazón de mis criaturas, para manifestarme a través de ellas.

7. Os he dado este Libro de enseñanzas para que los postreros conozcan también mis revelaciones, os he repetido las lecciones, he contemplado que muchos han penetrado a mi Obra, queriendo conocerlo todo desde su principio, por ello os he repetido mi enseñanza. Os he dicho que Elías, por el conducto de Roque Rojas, abrió el Tercer Tiempo, para que encontraseis en vuestro camino al Divino Maestro.

8. Bienaventurado el que me escuche con amor, el que llegue a Mí abriendo su corazón para recibir la esencia de mi palabra, porque alcanzará la luz, y con esa sabiduría comprenderá mi Obra, sabrá practicarla después de 1950 y se llamará con justicia mi discípulo.

9. A todos quiero llamar mis discípulos, pero recordad que el buen discípulo tiene que ser fiel a las enseñanzas imitando a su Maestro.

10. Reconocéis que vuestra lucha espiritual es grande aquí en la Tierra y vuestro espíritu os hace presentir que cuando él penetre en aquella vida que le espera más allá de este mundo, tendrá que continuar luchando por ascender. Meditando en esto, llegáis a experimentar cierta tristeza al considerar que el descanso no existe al terminar la vida humana. Esa tristeza no proviene del espíritu sino de la carne, que es frágil y pequeña, porque su naturaleza no es eterna y tiene que amedrentarse ante la eternidad.

11. Para el espíritu, la eternidad significa su mayor bendición. Si piensa en el goce, sabe que éste no tendrá fin y si piensa en su restitución, sabe que tendrá tiempo de restaurar sus faltas y de perfeccionarse.

12. El descanso espiritual según lo entiende y lo concibe vuestra materia, no existe; el descanso que espera al espíritu es la actividad, el multiplicarse haciendo el bien, el no desperdiciar un instante. Entonces descansa el espíritu, se aligera de remordimientos y de penas, se recrea haciendo el bien, descansa amando a su Creador y a sus hermanos.

13. En verdad os digo, que si a vuestro espíritu lo hiciera permanecer inactivo para que descansara, según vosotros concebís el descanso en la Tierra, se apoderaría de él la tiniebla de la desesperación y la angustia, porque la vida y la luz del espíritu, así como su dicha mayor, son el trabajo, la lucha, la incesante actividad.

14. El espíritu que retorna de la Tierra al Valle espiritual, trayendo impresa en sí mismo la fatiga de la carne y llega buscando el Más Allá como un lecho donde reposar, donde hundirse en el olvido para borrar las huellas de la lucha, ese tendrá que llegar a sentirse el ser más desdichado y no encontrará paz ni felicidad hasta que despierte de su letargo, hasta que salga de su error y se levante a la vida espiritual que es como ya os he dicho antes: El amor, el trabajo, la continua lucha en el sendero que conduce a la perfección.

15. Aquí en la Tierra sí debe sentirse preso vuestro espíritu, ya que en ella todo es limitado y pasajero. Aquí sí debe cansarse de tanto pecado y tanta impureza como existe en la vida humana. Mas no es un cansancio como el que agobia a la carne, sino un hastío de todo lo malo, una repulsión por todo lo impuro, una fatiga de luchar y sufrir muchas veces por frivolidades o causas injustificadas.

16. Si de esta vida hubiesen hecho los hombres una existencia limpia y hubiesen preparado su cuerpo como una habitación digna de que en ella morase un espíritu, entonces la fatiga no se conocería, ni habría hastío, ni repulsión y por lo tanto, el espíritu desencarnado no llegaría al Mundo espiritual buscando el descanso en el reposo; por el contrario, llegaría lleno de fuerza y de fe para continuar su jornada, aquella lucha que en el mundo no logró detenerse nunca y que ni la muerte dejó en suspenso.

17. Quiero que al final de la lucha, cuando todos mis hijos se hayan reunido para una eternidad en el hogar espiritual, participen de mi dicha infinita como Creador, teniendo en cuenta que cada uno de vosotros tomó parte en la Obra divina, construyendo o reconstruyendo.

18. Sólo en lo espiritual encontraréis que de todo lo que he creado desde el principio, nada se ha perdido, que en Mí todo resucita, todo surge y se renueva.

19. Así, si tantos seres estuvieron por mucho tiempo perdidos, si muchos en vez de hacer obras de vida, hicieron obras destructoras, encontrarán que el tiempo de su turbación fue pasajero y que sus obras, por malas que hayan sido, tendrán reparación en la vida eterna, para quedar convertidos en colaboradores de mi Obra incesantemente creadora.

20. ¿Qué serán unos siglos de pecado y de tinieblas como los que ha tenido la humanidad en la Tierra, si les comparáis con la eternidad, con un tiempo sin fin de evolución y de paz? Os alejasteis de Mí, en virtud de vuestro libre albedrío y retornaréis inducidos por la Conciencia.

21. Dura y rebelde fue la carne para seguir los dictados de esa luz interior que llamáis Conciencia y le fue más fácil seguir los impulsos que le encaminaban hacia el libertinaje de sus instintos y de sus pasiones.

22. Mucho ha recorrido la humanidad la senda de la vida en esta Tierra, en plena lucha entre la Conciencia que nunca ha callado, y la carne que quisiese hacer del materialismo su culto y su ley, no habiendo vencido hasta ahora ni la materia ni el espíritu puesto que la lucha continúa.

23. ¿Me preguntáis quién vencerá? Yo os digo, que ya no tarda mucho el triunfo absoluto de la Conciencia, obrando a través del espíritu en la carne.

24. ¿No presentís que después de tanta lucha y tanto combatir, tiene que doblegarse la materia que es humana y pasajera, ante la Conciencia que es mi luz eterna?

25. Comprended que después de tan prolongado combate, el hombre al fin alcanzará la sensibilidad y la docilidad que nunca ha tenido ante esa voz y esa vida espiritual que vibra y palpita dentro de su ser.

26. Hacia ese punto marcháis todos sin que os deis cuenta, mas, cuando miréis en la Tierra el triunfo del bien y de la justicia, entenderéis el por qué de la lucha, de los combates y las pruebas.

27. Con esta preparación quiero contemplaros para que sembréis de buenos ejemplos vuestro camino, dando testimonio de todo lo que de Mí habéis recibido y oído.

28. Cuando pase esta manifestación, contemplaréis mi enseñanza más allá de vuestro alcance y os preguntaréis: “¿Cómo es posible que el Señor nos haya hablado en nuestro propio idioma, en este tiempo de mayor evolución de la humanidad?”

29. Escuchad, discípulos: Estaba escrito desde los tiempos pasados, que Yo había de venir y me manifestaría sobre todos mis hijos, y así prepararía la llegada de un tiempo de paz entre los hombres conduciéndoles a la práctica de la espiritualidad.

Este es el cumplimiento de la profecía, hoy me encuentro preparándoos rodeado del Mundo Espiritual; mientras en el Más Allá, otros espíritus están pendientes de mis órdenes y vendrán a morar entre la humanidad en los tiempos venideros. Entre ellos están los que han de gobernar a los pueblos, los que por su gran virtud harán que los hombres cumplan mis mandatos, encauzándolos por el buen camino. Después de vosotros vendrán ellos.

30. Mi Obra irá creciendo más y más hasta que al fin todos los espíritus se unifiquen en el cumplimiento de mi Ley y esta morada se convierta en un mundo de perfección. Los que en ese tiempo lo habiten, sentirán palpitar mi amor en todo lo creado y se irán preparando para habitar un mundo mejor.

Esta morada será pasajera para vuestro espíritu, él ira a otras regiones, a otros planos del Más Allá, en busca de su perfeccionamiento; recordad que os dije: “En la casa del Padre hay muchas moradas”. Y en este tiempo de mayor evolución, en el que comprendéis mejor mis enseñanzas, he venido a deciros: “En la casa del Padre hay un número infinito de moradas”. Por lo tanto, no penséis que al partir de este mundo, alcanzaréis la máxima elevación espiritual. No, discípulos. Cuando termine vuestra etapa en este planeta, os conduciré a otras moradas y así os guiaré eternamente en la escala infinita de vuestro perfeccionamiento. Confiad en Mí, amadme y seréis salvos.

31. No os detengáis, pueblo; si conocéis el camino, apresurad vuestro paso. Cumplid con mi Ley, vivid amando y haciendo la caridad a vuestros Semejantes, y todos los dones que os he confiado, serán como luces que iluminen el sendero de la humanidad.

32. ¿Por qué por instantes dudáis de vosotros y de vuestro Padre, si os he dicho que sois parte de mi Espíritu? ¿Por qué dudáis de poseer mis atributos? Si habéis venido a este mundo a restituir vuestras faltas pasadas, ¿por qué blasfemáis cuando encontráis la prueba en el camino?

33. Así vengo a prepararos, discípulos, así vengo a grabar en vuestro corazón el Libro de mis enseñanzas. Si anheláis el consuelo para vuestras penas, buscad mi palabra en vuestro corazón, y de ahí brotará como una fuente de aguas cristalinas.

34. Estoy doctrinándoos en este año de 1950, último de mi estancia entre vosotros, quiero que alcancéis la espiritualidad que os he pedido. Me habéis comprendido y habéis penetrado en penitencia espiritual, me habéis amado y han caído de unos las vestiduras impuras que cubrían a su espíritu y a otros contemplo en pos de su purificación. No olvidéis que para practicar mi enseñanza tenéis que despojaros de todo materialismo.

35. He confiado mi luz en vuestra Conciencia, para que guiados por ella, apartéis toda imperfección y florezcan las virtudes que descubro en vuestro espíritu con mi palabra. Os he creado sensibles al amor y al dolor también. Os he dicho: “Amaos los unos a los otros”, para que sintáis en toda su pureza mi palabra. Compartid con vuestros hermanos vuestra paz, ayudadles a apurar su cáliz de amargura.

36. Recordad que os he dicho: Ante Mí todos sois mis hijos, si os permito la evolución y en ella tenéis vuestras luchas, es porque anhelo que conquistéis vuestra perfección.

37. Es tiempo de que iniciéis la Obra espiritual que os ha sido confiada. Ved como los campos se encuentran sin fructificar, porque la semilla de amor y caridad vive oculta en el fondo de vuestro corazón.

38. He llegado con mis enseñanzas para fortaleceros en el bien, vengo conduciéndoos por senderos de amor para que lleguéis a vuestros hermanos con mi Mensaje de luz y de consuelo. Si ha sido largo para vosotros el tiempo de mi predicación, ha sido para que asimiléis el contenido de mi Doctrina y nunca vayáis a equivocar su sentido, porque sois el nuevo Israel, el pueblo que dará testimonio de mi verdad.

39. A cada paso os despierta la voz de vuestra Conciencia, haciéndoos comprender que tenéis un alto destino entre la humanidad y una grande misión que cumplir.

40. ¿Verdad que dentro de vosotros existe una fuerza que no os deja caer y una voz que no os deja dormir? ¿Verdad que cuando os alejáis del camino u os olvidáis de vuestra misión sentís un desasosiego que no os deja punto de reposo? Pues esa fuerza, esa luz interior, esa voz que os habla dentro, es vuestra Conciencia, en la que están escritas indeleblemente mi Ley y vuestros cargos.

41. Dejaos conducir dulcemente por ese guía interno y de cierto os digo, que toda intranquilidad espiritual desaparecerá, dejando en su lugar una paz profunda y una satisfacción verdadera.

42. Si aprovecháis estos preciosos momentos, no lloraréis mañana el tiempo perdido, no lamentaréis errores, ni tendréis tropiezos. Pensad que son vuestras buenas obras las que tendrán que dar testimonio de Mí. ¿O acaso creéis que con obras imperfectas también podrán reconocer mi verdad vuestros hermanos? No olvidéis que el árbol por su fruto tendrá que ser reconocido.

43. No temáis ser pocos y pequeños, junto con vosotros irá un ejército invisible de seres de luz, preparando vuestro camino, abriendo puertas para que paséis, derribando obstáculos y venciendo escollos.

44. Contra un mundo de tinieblas contaréis con ese mundo de luz; para vencer la influencia de la guerra, contaréis con el ángel de la paz; contra la enfermedad, la peste y la muerte, tendréis con vosotros la caridad de aquellos seres invisibles, prestos a derramar sobre la humanidad su bálsamo de caridad y de consuelo.

45. Jamás mis discípulos han sido desamparados por Mí, jamás han sido abandonados por aquellos seres que habitan en regiones de luz y armonía.

46. ¿Quiénes inspiraron a algunos de mis discípulos del Segundo Tiempo para que recordasen la divina Palabra de su Maestro, y la escribiesen para herencia de todas las generaciones? ¿Quiénes conducían a mis discípulos por caminos desconocidos hacia lejanas ciudades? ¿Quiénes libraron a Pedro de su prisión, mientras sus carceleros dormían y quienes acompañaron a aquellos apóstoles de mi verdad en la hora suprema de su sacrificio? Los seres espirituales, vuestros hermanos, a quienes los hombres han llamado ángeles.

47. ¡Oh, sí vosotros supieseis el valor que aquella influencia tiene en vuestra vida! Seríais más dóciles, más humildes y más obedientes a sus llamados y a sus indicaciones. Pero sois criaturas de poca fe, porque quisieseis palpar y ver con vuestros sentidos corporales la vida espiritual y como no lo habéis logrado, os habéis sentido defraudados en vuestra fe.

48. En verdad os digo, que si fuese cierta vuestra fe, no necesitaríais palpar con los sentidos de la carne la presencia de lo espiritual; porque entonces sería el espíritu el que percibiría con su sensibilidad sutil, aquel mundo que vibra sin cesar en torno de vosotros.

49. Sí, humanidad, si vos os sentís distantes del Mundo Espiritual, en cambio aquellos seres no pueden sentirse lejanos de los hombres, puesto que para ellos no existen distancias, ni límites, ni barreras. Ellos viven dentro de lo espiritual y por lo mismo, no pueden ser ajenos a la vida de los seres humanos, cuyo más alto destino es el de la elevación y perfeccionamiento de sus espíritus.

50. Todos sois hermanos, todos los espíritus poseen los mismos atributos, vuestra misma materia ha sido creada igual que las demás. Entonces, ¿por qué os habéis dividido en clases y naciones, humanidad? Yo os amo como a un solo hijo y así os perdono, mas sed digna de esta gracia, conquistad vuestra redención. Llegará el instante en que meditando en mi enseñanza, os Améis los unos a los otros inspirados en mi amor y no juzgaréis vuestros errores.

51. Aconsejad y corregid con amor en vuestro camino, mas no os sintáis superiores ante vuestros hermanos, sólo amad, vivid con justicia como os he enseñado.

52. Preparaos porque mañana seréis guías y maestros de la humanidad. En este tiempo de que os hablo, entregaréis mi enseñanza con amor, como Yo os he enseñado, no juzgaréis con dureza a vuestros hermanos creyendo que con ello agradáis a vuestro Señor, en verdad os digo, que aun cuando os encontréis doctrinando en mi Nombre a la humanidad, no estaréis exentos de pecar.

Velad y orad, mas si os contemplare sancionar las faltas de vuestros hermanos sin amor, Yo os hablaré a través de la Conciencia y os diré como en el Segundo Tiempo: “El que se encuentre libre de pecado, que arroje la primera piedra”.

53. Mi enseñanza es para todos los tiempos. Ahora os repito las lecciones de las Eras pasadas para que me comprendáis mejor. Así como vosotros me oís, me escucharon mis discípulos del Segundo Tiempo; así como vosotros estáis dando los primeros pasos en mi Doctrina, así los dieron aquéllos; así como lucháis para vencer vuestras imperfecciones, así lucharon aquéllos y vencieron al fin.

54. Así como vosotros dudáis de los dones que os he confiado, así también entre aquellos discípulos había quien a hurtadillas, creyendo que el Maestro no les miraba, ponían a prueba su palabra. Si estaban viviendo mis ejemplos, el fruto de su preparación se manifestaba en sus obras, si no velaban y oraban, el prodigio no se manifestaba y volvían a Mí, con la duda en el corazón, mas al escuchar nuevamente la verdad de mi palabra, se arrepentían de sus faltas y llorando prometían no volver a dudar de Mí.

55. Así os contemplo en este tiempo, discípulos: Los unos lucháis llevando como armas invencibles la fe, las buenas obras y miráis que mi palabra se manifiesta en vuestro cumplimiento; pero otros de mis hijos sin practicar mi Ley, han pretendido que les conceda un prodigio ante la humanidad que los identifique como mis enviados, y al no obtenerlo han dudado del Maestro, y me han negado.

56. Yo a ellos les perdono porque si hoy dudan, mañana creerán, si hoy no aceptan mi enseñanza, mañana darán su propia vida, por confesar y dar testimonio de la verdad de esta revelación.

57. Bendigo a los que viven en mi Ley y a los que la rechazan, porque a través de estos últimos, cuando hayan penetrado al sentido de mis enseñanzas, daré grandes pruebas a la humanidad, porque serán el fiel conducto para que mi Divino Espíritu se desborde entre sus hermanos en virtud, verdad y amor.

58. Así me recreo entre vosotros, discípulos, así os fortalece el Padre para el tiempo de pruebas que habréis de vivir.

59. Permaneced atentos a la voz de la Conciencia y en verdad os digo, que seguiréis recibiendo mi enseñanza; aun cuando en 1950 termine esta manifestación a través del portavoz, escuchad a la Conciencia y entonces vuestra comunión con Dios será eterna y no habrá nada ni nadie que separe a los discípulos de su Maestro.

60. Confiad en mi palabra, de cierto os digo, que todas las profecías se cumplirán, para satisfacción de los profetas y gozo del pueblo de Israel.

61. Velad y orad, porque los tiempos van a cambiar, uníos a mi Ley de amor y no habrá prueba que os detenga en el camino; vivid los ejemplos que os di en Jesús, y entonces sí saldréis avante. Nadie podrá acallar mi Verbo en vuestras bocas; de cierto os digo, que ni el cadalso os hará olvidar mi Ley, porque el recuerdo del Cordero Inmolado os fortalecerá y os ofreceréis en holocausto a mi Divinidad.

62. Cuántos de vosotros abandonaréis a los seres más queridos, para ir en busca de aquellos que deberán oír mi palabra por vuestro conducto. Cuántos por amor a mi Doctrina os despojaréis de vuestros bienes materiales y viviréis en medio de privaciones. Mas si vuestro cuerpo careciese de los bienes terrestres en este mundo, Yo engalanaré a vuestro espíritu con mi amor en la eternidad; pero no temáis ¡oh, hijos muy amados!, Yo no pido el sacrificio de ninguno de vosotros, Yo solamente os he dicho en mi palabra: “Todo lo que hiciereis en mi Obra lo recibiréis multiplicado al ciento por uno; sembrad de buenas obras vuestro sendero y cosecharéis los frutos en el Más Allá”.

63. Así os preparo en esta alba en que la humanidad cristiana conmemora la pasión de Jesús. También vosotros, discípulos, estáis viviendo el sacrificio siempre presente del Mesías, y os alimentáis con los ejemplos del Divino Redentor.

64. Pueblo de Israel: Sed la luz de la humanidad, recordadle mi promesa de volver que le hice a través de Jesús y decidle que he cumplido mi palabra.

65. Aquellas profecías han sido olvidadas por los hombres, mas Yo a través de mis nuevos apóstoles se las recordaré.

66. Discípulos: En la manifestación de mi palabra está presente mi caricia de Padre y mi paz; tomadla vosotros que aún habitáis el Valle de lágrimas.

67. Apurad con paciencia vuestro cáliz, porque después de esta amargura saborearéis eternamente el pan y el vino de mi amor.

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