Enseñanza 309

1. Bienvenidos seáis, oh, discípulos, ante mi Cátedra. Me habéis sentido en lo más puro de vuestro ser y he conversado con vuestro espíritu. Mi lección será para Israel y para toda la humanidad. Vengo a prepararos, para que la incertidumbre desaparezca de vuestro espíritu.

2. Debéis de llegar a comprender y valorizar lo grande que es la misión que os he confiado; vuestro espíritu, para cumplirla, tiene que rechazar con su oración la duda, el titubeo; saber que necesita la ayuda que sólo le puede dar mis revelaciones, mi enseñanza y mis inspiraciones.

Los espíritus que han despertado en esa forma ante mi Cátedra, se han convertido de párvulos en discípulos, porque han estado escuchando incansablemente mi enseñanza y cuando pierden una sola de mis palabras, lo lamentan; son los que presienten la lucha del futuro, los que reconocen que tendrán que participar a la humanidad de todos los beneficios que de mi caridad han recibido. Todos los que así han comprendido tan grande responsabilidad, aquí están escuchando mi enseñanza a través del portavoz, palabra que les viene a explicar y esclarecer todas las pruebas, lecciones y acontecimientos, que en vuestra vida vais recibiendo, porque de cierto os digo, que no solamente me concreto a hablar a través del portavoz. Hay una infinidad de formas para comunicarme con vosotros, y ésta es una de ellas, por medio de la cual os hago oír mi enseñanza en forma humana. Yo vuestro Padre, me comunico a cada instante con mis hijos, no busco el día o la noche, no tengo hora ni instante fijos para acercarme a vosotros, eternamente estoy en todo lo creado.

3. Mi presencia universal lo llena todo, en ningún sitio o plano del Universo, existe el vacío, todo está saturado de Mí.

4. Vuestro espíritu, siempre se ha comunicado Conmigo. Hasta ahora no habéis alcanzado el pleno conocimiento de esta comunicación; en este Tercer Tiempo he venido a manifestarme por vosotros mismos, convirtiéndoos en portavoces del Verbo eterno, para deciros, que de esta comunicación a la de espíritu a Espíritu, hay solamente un paso, para que os esforcéis en alcanzar la máxima comunicación con mi Divinidad, pero antes tendrá que desaparecer este medio que he elegido a través del portavoz.

5. Cuando ya no me tengáis bajo esta manifestación, elevaréis vuestro espíritu evocando mi Nombre y en esa forma de buscarme, ¡cuántas lecciones os revelaré!

Mi divina inspiración os irá iluminando los senderos que tendréis que recorrer. Será entonces cuando lleguéis a mirar vuestro pasado, ya no en tinieblas, sino con la claridad del día, comprenderéis los pasos que habéis dado, reconociendo cuáles fueron con acierto y cuáles no. En esa práctica elevada se fortalecerá Israel y esa fuerza irá de corazón a corazón y de pueblo en pueblo, hasta que todas las criaturas me busquen de espíritu a Espíritu.

6. Dirigid vuestra mirada, escudriñad en el mundo y contemplaréis su materialismo, sus bajas pasiones, su perversidad, os parecerá por ahora imposible el establecimiento de la espiritualidad, pero Yo os he dejado ejemplos en los tiempos pasados para que no desfallezcáis.

Pensad que cuando me hice hombre para habitar entre vosotros, traje al mundo una enseñanza tan elevada para la humanidad, que aun a mis discípulos les parecía difícil y aún imposible de practicar; sin embargo, aquellos apóstoles dejaron un ejemplo de cumplimiento en mis leyes de amor y ellos, con su sacrificio, fecundaron e hicieron florecer y aun fructificar el mensaje de amor que sembré en el corazón de aquel pueblo. ¿Por qué entonces ha de ser imposible la práctica de la espiritualidad en el Tercer Tiempo entre los hombres?

7. De cierto os digo, que grandes señales está dando la humanidad de que su materialismo va llegando a su fin. Los adelantos de los hombres de la ciencia, que han obtenido de la propia Naturaleza sus secretos, están llegando a su límite y los elementos se volverán en contra de aquellos que los profanan.

La Naturaleza se negará a dar sus frutos para uso del mal y los hombres en su locura y en su odio, hallarán la muerte, encontrarán el fruto de sus ambiciones que su propia mano ha desencadenado: Tempestades, epidemias, plagas y, ¿quién podrá detener todo aquello?, ¿acaso su propia mano?, ¿acaso la ciencia humana, que ha profanado mis arcanos al abrirlos con otra llave que no ha sido la del amor? De cierto os digo, que sólo abrirán las puertas de mi justicia celestial.

8. ¡Ay, en verdad, de los hombres del Tercer Tiempo! Su lamento se escuchará en todos los ámbitos de la Tierra. Las heces del cáliz de amargura serán bebidas como no lo fueron en ningún tiempo pasado y cada uno tendrá que tomar la parte que le corresponda; el dolor se agudiza día tras día y ya comienza a sentirse hambre y sed, hambre de simiente virgen y sed de aguas cristalinas, verdad y eternidad.

9. ¿Cuál es vuestra misión ante estos acontecimientos entre los hombres? Asimilar mi enseñanza, comprenderla, vivirla, porque el Espiritualismo no debe estar solamente en vuestro labios, sino que debéis practicarlo viviéndolo espiritual, moral y materialmente, sin caer en fanatismo, ni en misticismo, viviendo con pureza y sencillez, dando al espíritu el valor y el sitio que le corresponde, para que él haga justicia sobre su materia en la vida humana que es perecedera, para que exista una perfecta armonía entre la humanidad.

10. Yo bendigo cada uno de vuestros pasos dentro de mi Obra y haré que se multipliquen para que más tarde, cuando os ofrezcan los largos caminos del mundo, podáis ir por ellos como emisarios de mi paz y de mis nuevas revelaciones.

Es mi voluntad que vuestro espíritu aleccionado por mis divinas lecciones, trace sendas de regeneración a los hombres y puedan éstos despertar a los ideales sanos, inspirándose en lo sublime para lograr la espiritualidad. Para ese tiempo habréis alcanzado la preparación indispensable y teniendo temple en vuestro espíritu, nada podrá haceros retroceder en vuestro camino.

11. Para entonces, las pruebas que hoy os estremecen y os detienen en el sendero, tan sólo serán como débiles brisas que no llegarán a herir vuestra faz. Será entonces cuando llegaréis a reconocer la fuerza que habéis adquirido al cumplir con mi Ley. Seguid preparándoos, penetrad más y más en el sentido de mi palabra; por ahora, haced lo que os corresponde como discípulos y dejad que Yo me manifieste en vosotros como Maestro, como Padre, como Luz.

12. Todos los espíritus cumplirán con su misión y de cada uno de ellos Yo me serviré, para que todo se encuentre preparado y se cumpla mi palabra; mas si vosotros creéis que sois los únicos que estáis encargados de redimir a la humanidad y sobre quienes pesa la cruz del cumplimiento, estáis equivocados. A vosotros corresponde tan sólo una parte mínima en esta Obra, porque a cada criatura, en su distinto plano, le corresponde colaborar en la unificación del Universo.

13. Habrá muchos que se levanten con el ideal de la paz, con la oración, el amor y la buena voluntad; como instrumentos de labranza, esas virtudes los identificarán y sus espíritus vencerán con mi enseñanza.

14. No os convirtáis en jueces de vuestros hermanos y de mi divina justicia. Mi Ley es muchas veces juzgada por los hombres y os digo, que en mis altos juicios, solamente Yo puedo penetrar.

15. Los hambrientos y sedientos de paz que en la zozobra están viviendo, esperan día tras día el golpe de mi cetro de justicia, que se descargue sobre aquellos hombres que conducen a los pueblos a la miseria, a la destrucción. Vosotros no debéis de contaros entre los que así me esperan, porque mi divina justicia es perfecta y así os lo he demostrado con mi amor.

16. Analizad mi palabra para que no os confundáis como muchos ante los hechos de mi justicia divina, cuando toco con fuerza a los que cometen tan sólo una leve falta y en cambio, aparentemente absuelvo a los que han cometido un grave error. El Maestro os dice: Si toco con fuerza al que ha cometido una falta leve en apariencia, es porque conozco la debilidad de los espíritus y al apartarse del sendero del cumplimiento, ello puede ser el primer paso que lo encamine al abismo y si a otros les absuelvo de un grave error, es porque sé que una falta grande, es motivo de un arrepentimiento también grande para el espíritu.

17. No juzguéis, no sentenciéis, no deseéis ni con el pensamiento que mi justicia caiga sobre aquellos que causan derramamiento de sangre entre los pueblos. Pensad tan sólo que ellos, como vosotros, también son mis hijos, mis criaturas y tendrán que lavar sus grandes faltas con grandes restituciones.

De cierto os digo: Esos mismos, a quienes señaláis como los que sin misericordia han destruido la paz y os conducen al caos, serán los que en los tiempos venideros se constituirán en los grandes sembradores de mi paz, los grandes benefactores de la humanidad.

18. La sangre de millones de víctimas claman mi justicia divina desde la Tierra, y por sobre la justicia humana deberá ser la mía la que llegue a cada espíritu, a cada corazón. La justicia de los hombres no perdona, no redime, no ama; la mía, ama, perdona, redime, resucita, levanta e ilumina. Esos mismos que tanto dolor han causado a la humanidad Yo les redimiré y les lavaré haciéndoles pasar por su gran restitución, que será el crisol en el que se purifiquen y en el que despertarán en plenitud a la voz de su Conciencia, para que lleguen a contemplar hasta lo más profundo sus obras. Yo les haré pasar por la misma senda por donde ellos hicieron cruzar a sus víctimas, a sus pueblos, pero al final, alcanzarán la pureza espiritual para poder volver a la Tierra a restaurar, a reconstruir todo lo destruido, a restituir todo lo perdido.

19. ¿Acaso creéis que soy débil en mi justicia ante estas faltas de mis hijos? ¿Soy por ventura el Juez tolerante y frágil? En verdad os digo, que desde el primer homicida del que tenéis conocimiento, que fue Caín, Yo manifestaré la misma justicia de la que os hablo en este instante.

Mientras que Caín y Abel me ofrecían sus holocaustos, Yo contemplaba la ofrenda de cada uno, la de Abel era inocente y sincera, la de Caín era vanidosa. Recibí la de Abel y rechacé la de Caín y él, comprendiéndolo así, lleno de odio y de despecho, dio muerte a su hermano. Le reclamé aquella vida, aquella sangre, le demostré mi descontento y él me dijo: “Grande es mi iniquidad para ser perdonado, te has disgustado Conmigo porque he matado a mi hermano y me arrojas de esta tierra y yo siento que en el camino he de ser muerto, como yo maté a mi hermano”. Y Yo le contesté: “De cierto te digo, que aquel que matare a Caín, siete veces será castigado”. Comprendió entonces que Yo aún le amaba y que era prueba de ello el que le otorgaba mi perdón, pero que era menester restituir aquella falta, lavar la mancha y hacerse digno de aquel sublime y divino perdón.

20. ¿Cuál fue la voz que habló a Caín? La de su propia Conciencia, ese Juez interno que he colocado en cada una de mis criaturas humanas. Esa misma voz hablará a cada uno de los hombres y será implacable, porque es Juez que no se deja sobornar, se hará oír con la misma claridad con la que le habló a Caín, mas, debéis de comprender que Caín no sabía de la magnitud de su crimen al derramar la sangre humana, no conocía lo que era la muerte, mas los hombres de este tiempo, sí saben lo que ella es.

21. Por eso en este tiempo, no esperaré a que la justicia de los hombres se haga sentir en las faltas de sus hermanos, Yo, en mi tribunal, esperaré la llegada de cada uno de mis hijos, y allí mi juicio les dará la sentencia que les corresponda, para que restituyan en el sufrimiento que da el remordimiento de su Conciencia. Allí será donde comprendan el gran amor de su Señor.

22. En este Tercer Tiempo, os he traído la confirmación de la reencarnación del espíritu. La humanidad a través de los tiempos, ha tenido esa intuición y el espíritu ha venido revelándole este misterio a la carne.

Siempre han venido seres del Más Allá a entregar esta revelación a los hombres, y sólo han sido creídos por algunos, mas éstos han sido combatidos en sus creencias y repudiados por los ignorantes e incrédulos, pero hoy palpita cual nunca entre la humanidad el presentimiento, la certeza de estas manifestaciones, aunque no todos se atreven a confesarlo, por temor al mundo. Yo he venido en este tiempo a traeros la confirmación y a deciros: En la reencarnación del espíritu se manifiesta mi Ley perfecta de amor.

Y de cierto os digo: Cuán pocos son los que tan sólo una vez han venido a encarnar en la Tierra, y cuántas oportunidades les he brindado a los espíritus a través de distintas materias en el mundo, para restaurar lo que habían hecho de malo sus espíritus; pero vuestra materia es un espeso velo que os impide descubrir el fondo de estas enseñanzas.

23. Muy poco es lo que os he permitido conocer acerca de lo que habéis sido a través de los tiempos, porque no quiero que vosotros en materia, antes de que hayáis alcanzado la verdadera preparación espiritual, penetréis en el Santuario, en la intimidad de mis altos juicios; no quiero que hagáis de las enseñanzas acerca de la vida espiritual, nuevas ciencias que tan sólo os conduzcan a la curiosidad, el escrutinio y a la pérdida de tiempo.

No quiero que en la senda espiritual deis un paso que os sea inútil, quiero que todos os sean de provecho, que solamente escuchéis y os sea revelado, lo que os ayude en vuestra evolución espiritual, mas todo aquello que sólo os sirva de satisfacción humana, eso no lo concretéis; siempre estará detrás de un velo, porque constituye lo sagrado, lo íntimo de vuestra herencia espiritual.

24. Cuando esta humanidad dé pasos firmes en la espiritualidad, en el cumplimiento de mis leyes, desde su vida humana irá descubriendo grandes lecciones del Espíritu Santo y entonces tendrá la visión clara del pasado, del presente y del futuro, tan sólo limitada hasta donde sea mi voluntad.

Por eso, discípulos, penetrad en la verdadera senda de la espiritualidad que os enseña esta Doctrina, para que seáis los buenos profetas, los que anunciéis el peligro a la multitudes y les evitéis el fracaso. Yo os ayudaré en vuestra misión, señalándoos en el momento propicio, una parte de la vidas anteriores de aquellos incrédulos, mas no será para que les juzguéis, sino para que les instruyáis en mis revelaciones.

25. Así irán despertando los hombres en su evolución y llegarán a comprender que no es suficiente una vida humana para conocer mi eterna lección.

26. Si en esa lucha, llegáis a poner todo vuestro ahínco, mucho será lo que alcancéis; pero, ¿quién de vosotros tiene la certeza de regresar o de ya no volver a este mundo?; ¿quién es aquél que pueda decir: “Todo lo que hice en la vida, era lo que el Padre trazó para mi destino, ya puedo pasar a otros mundos y acercarme más a Dios a través de la escala infinita de la evolución?”

De cierto os digo, que para comprender estas lecciones, es muy pequeño el conocimiento que tenéis, pero todos aquellos que cumplan con su misión, habrán dado un paso hacia Mí en el sendero espiritual e irán de lección en lección, de morada en morada, hacia la eternidad, de no ser así, ¿creéis que estaríais capacitados para morar en los planos superiores y que os lo permitiría la Conciencia que es mi propia justicia?

27. Sed sumisos, trabajad y dejad que en vosotros se cumpla mi divina voluntad. Muchos veréis llegar aún en materia, el cumplimiento de mis profecías, la transformación de esta humanidad, la redención de todos en mi Ley, pero antes tendrán que penetrar en las grandes luchas, en grandes contiendas que aún son desconocidas para los hombres, que aún no las registra la historia; y si vosotros, que ya tenéis conocimiento de lo que va a pasar, de los acontecimientos que se avecinan, que tendréis que purificaros, ¿qué será de aquellos que aún no han despertado ante las lecciones del Espíritu Santo, que han profanado mi Ley, que han olvidado su misión, que viven en sus tradiciones y se han cargado de cadenas de ignorancia?

28. La turbación, el sufrimiento y el remordimiento serán como un crisol para las grandes legiones de espíritus que acudirán ante su propio juez, mas de cierto os digo, que a ellos también les ayudaré y cuando despierten de su profundo letargo, contemplarán mi faz radiante que os muestra mi perdón, y sólo esperarán que Yo les envié al sendero que antes profanaron y despreciaron, para restituir sus faltas y dignificarse ante mi amor y Yo, como Padre amoroso, se los concederé.

29. Por eso os digo en mi enseñanza, que aquellos a quienes hoy veis manchados con la sangre hermana y con todas las faltas, no debéis de juzgarlos, porque en vuestra existencia eterna, hay mayores faltas que la de derramar la sangre hermana; mas por ahora, no pretendáis conocerlo todo, ya os he advertido que en mis altos juicios, solamente Yo.

30. Ahora sólo debéis amar y perdonar, y si os permito que estudiéis y analicéis los acontecimientos que os rodean, es porque no quiero que seáis indiferentes, ciegos e insensibles ante el dolor de vuestros hermanos. Yo he venido a sensibilizaros con mi Doctrina, para que llegado el momento, podáis impartir la enseñanza, la comprensión, el amor, el perdón y el consuelo, entre todos vuestros hermanos. Para ello, os convierto en faro de luz, en estrella luminosa y en el fiel amigo, para que así os comportéis en vuestro hogar, en las instituciones y entre los pueblos.

31. Ya no quiero que os contempléis como extranjeros, quiero que entre vosotros, florezca la fraternidad universal y que ella comience a dar su fruto en vuestro seno.

32. Bien está que cumpláis con vuestras leyes humanas, pero sobre ellas poned mi Doctrina y vuestra espiritualidad.

Sed obedientes a mis leyes, y en verdad os digo, que de los más graves conflictos que por causa de las leyes humanas se os presente, Yo os libraré, pero combatid la injusticia, luchad contra la perversidad, no con las armas fratricidas, ni con el odio, sino con mi simiente de amor.

No estaréis solos en la lucha, ya os he dicho, que entre la humanidad hay hombres en los cuales ya se levantan libertándose de su materialismo, fortaleciéndose en sus vicisitudes, con el ideal de comunicarse Conmigo. ¿Quiénes son esos espíritus? Por ahora no es menester que los conozcáis.

33. Elevad vuestro espíritu, Amaos los unos a los otros, uníos en el Más Allá con el ideal de fraternidad universal. Yo os llamaré a la montaña espiritual y allí estaré con unos y con otros, con todos aquellos que anhelen la paz, la redención, para entregarles la fuerza y la fe en mis revelaciones, para que así dotados, puedan continuar en su camino. Seguirán surgiendo espíritus, los unos como flores silvestres, los otros como espinas en un desierto; pero tanto unos como otros, estarán unidos por un mismo ideal, y en el Más Allá, las flores de vuestro amor, se unificarán para llegar como una ofrenda de amor a Mí.

34. Así os instruyo, ¡oh, discípulos!, en el último año de estas manifestaciones, porque de cierto os digo, que finalizando esta etapa, será sometida vuestra espiritualidad a muy grandes pruebas. ¡Cuántos quedaréis a merced del fanatismo y de la idolatría! ¡Cuántos estaréis a un solo paso de la mistificación y cuántos más por significarse entre la humanidad, querrán añadir a mi Obra, lo que a ella no pertenece!

¡Velad y orad, oh, pueblo! Mas no olvidéis que mientras más pura y más sencilla sea vuestra práctica y más se inspire en mis leyes, mayor será la perfección que alcance vuestro espíritu. Tened menos ceremonias y ritos y mayor espiritualidad, más caridad y amor para con vuestros Semejantes y me estaréis amando.

35. Viene un tiempo de idolatría y fanatismo, en todos los pueblos de la Tierra; los ritos y las ceremonias alcanzarán mayor intensidad y serán llevados al extremo. Los ministros y sacerdotes de las distintas religiones y sectas conducirán hasta la exaltación a sus pueblos. Yo así lo permito, porque esto será como una tempestad entre la humanidad y en ese caos los espíritus se sentirán como náufragos, no habrá ninguno que llegue a sentirse en puerto seguro o en una barquilla salvadora.

36. Llegará el momento en que la confusión sea con todos los espíritus y éstos no encuentren en ningún sitio el refugio de la paz. Será entonces cuando los hombres busquen las mentes más preclaras de los ministros más eminentes por su mayor inteligencia, de los que son tenidos por santos por la humanidad, y su asombro será muy grande, cuando se den cuenta de que ellos son también náufragos que van sin brújula, sin paz y sin luz.

Entonces vendrán las tinieblas, pero en medio de ese caos, se levantarán los espíritus buscando su salvación y más allá de los densos nubarrones, contemplarán la luz, como una nueva vida, como una nueva aurora y esa Luz será la del Espíritu Santo, será el faro que alumbre a todo el Universo, esperando el retorno de los hijos, iluminando los océanos tempestuosos.

37. Después de ese tiempo de pruebas, vendrá la libertad del espíritu para la humanidad. La planta de los hombres pisoteará a sus ídolos de ayer, desengañándoos; destruirán sus recintos de vanidad, de pompa y de falso esplendor. Los autores de obras doctrinarias, llevarán sus propias obras al fuego.

38. En ese tiempo, el más torpe y humilde de vosotros, será escuchado con atención. Cuántos de los que ahora, entre este pueblo sencillo y humilde, escuchan mi enseñanza y se sienten humildes, considerándose faltos de elocuencia y de espiritualidad, después se verán rodeados de multitudes y entre ellas, algunos de los que les tuvieron por locos, cuando me escuchaban a través del portavoz. Cuántos de los que hoy ponen en duda mi Mensaje, llorarán después como Pedro, al contemplar a cada paso el cumplimiento de mi palabra.

39. Mientras tanto, seguid preparándoos, fortaleced vuestro espíritu, porque ella sólo os pide redención, salvación, por la espiritualidad. Mas, ¿qué es Espiritualidad? Es la senda trazada por Mí desde el principio de los tiempos y por la cual llegarán todos los espíritus purificados, al seno de Dios. En ella está la Ley divina, que es origen de toda virtud. Allí está el libro abierto, el Libro de la Vida, que encierra toda la sabiduría de Dios, por esa senda, una vez más he venido a invitaros.

40. Desde lo alto de la montaña os hablo por tercera vez diciéndoos: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, ya no os apartéis de Mí”.

41. Recordad que cuando mi cuerpo fue desclavado de la cruz y luego sepultado, consternados los discípulos y sin poder comprender lo que había pasado, creyeron que con la muerte del Maestro todo había terminado. Fue menester que sus ojos volviesen a verme y que sus oídos me escuchasen de nuevo para que su fe se encendiese y su conocimiento en mi palabra se afirmase.

42. Ahora debo deciros que entre aquellos discípulos hubo uno que jamás dudó de Mí, que nunca titubeó ante las pruebas y ni por un instante me abandonó: Fue Juan, el discípulo fiel, valeroso, ferviente y amantísimo.

Por ese amor lo confié a María, a los pies de la cruz, para que siguiese bebiendo el amor en aquel Corazón sin mancha y a su lado, se fortaleciese aún más para la lucha que le aguardaba. Mientras sus hermanos, los otros discípulos, iban cayendo uno a uno bajo el golpe del verdugo, sellando con su sangre y su vida la verdad de cuanto predicaban y el nombre de su Maestro, Juan vencía a la muerte y escapaba del martirio. Confinado al destierro, no supieron sus perseguidores que allí, en aquella isla a donde le arrojaban, descendería de los Cielos sobre aquel hombre, la gran revelación de los tiempos que vosotros estáis viviendo, la profecía que habla a los hombres de cuanto ha de ser y se ha de cumplir.

43. Después de amar mucho a sus hermanos y dedicar su vida para servirles en el nombre de su Maestro, tuvo Juan que vivir aislado de ellos, solitario, pero siempre orando por la humanidad, siempre pensando en aquellos por quienes Jesús había derramado su sangre.

44. La oración, el silencio, el recogimiento, la pureza de su existencia y la bondad de sus pensamientos, hicieron el milagro de que aquel espíritu evolucionase en un breve tiempo, lo que espíritus han necesitado de miles de años para poder alcanzar.

45. Sí, discípulos, Juan es un ejemplo de lo que alcanzará el espíritu de la humanidad en tiempos que están por venir. El éxtasis de Juan, a través del que hablaba, veía y oía, fue la revelación de lo que vosotros habríais de contemplar en este tiempo. Los mirajes espirituales representados con símbolos, fueron vistos a través del don de la videncia o sea de la mirada espiritual.

46. La Voz divina y la voz del Mundo Espiritual que llegaba hasta su cerebro y tocaba su corazón, fueron señales precursoras de la comunicación que por medio de portavoces y facultades habéis tenido en este tiempo; y finalmente, Juan, escribiendo por indicación de un ángel, todo lo que veía y oía, reveló a la humanidad la comunicación de espíritu a Espíritu que había de venir cuando los hombres se hubiesen despojado en su vida, de impurezas y de materialismo.

47. ¿Cuándo fijarán los hombres su atención en lo que dejó escrito mi amado discípulo? Extraña es la forma en que está descrita su revelación, misterioso su sentido, profundas hasta lo infinito sus palabras.

¿Quién podrá entenderlas? Los hombres que comienzan a interesarse en la revelación de Juan, se profundizan, analizan, observan y estudian. Unos se aproximan algo a la verdad, otros creen haber dado con el contenido de la revelación y lo proclaman a todo el mundo, otros se confunden o se fatigan de buscar y concluyen negándole esencia divina a aquel mensaje.

48. Ahora vengo a deciros, discípulos del Tercer Tiempo, que si en verdad anheláis penetrar en ese santuario y conocer el fondo de aquellas revelaciones, tendréis que iniciaros en la oración de espíritu a Espíritu, misma que Juan practicaba en su destierro, tendréis que comprender de antemano que la divina Revelación, aunque representada con formas y figuras materiales, toda ella habla del espíritu de la humanidad, de su evolución, de su lucha, de sus tentaciones y caídas, de sus profanaciones y desobediencias. Habla de mi justicia, de mi sabiduría, de mi Reino, de mis pruebas y de mi comunicación con los hombres, de su despertar, de su regeneración y finalmente, de su espiritualidad.

49. Allí os revelo la jornada espiritual de la humanidad, dividida en épocas, para que mejor comprendáis la evolución del espíritu.

50. Pues bien, discípulos, si la revelación se refiere a vuestra vida espiritual, justo es que la estudiéis y la miréis desde el punto de vista espiritual, porque si la tomáis para analizarla a través de hechos materiales solamente, acabaréis por confundiros como tantos otros.

51. Ciertamente que muchos acontecimientos materiales están y estarán relacionados con el cumplimiento de aquella revelación, pero debéis saber que esos hechos y señales son también formas, son figuras y ejemplos que vienen a ayudaros a comprender mi verdad y a ayudaros a cumplir con vuestro destino de elevaros hacia Mí, por el camino de la limpieza de espíritu, de la que os dejó un luminoso ejemplo Juan, mi discípulo, quien se adelantó miles de años a la humanidad al comunicarse de espíritu a Espíritu con su Señor.

52. Mi paz sea con vosotros.

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