Archivos del autor: latorredeisrael

Décimoprimer Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 11

No protegerás la guerra civil, dividiendo a tus hermanos, ni tomarás parte en guerras extranjeras; no tendrás enemigos, porque todos sois hijos del mismo Padre.

Juzgará entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra. Isaías 2:4

Jamás veáis enemigos en nadie, ved en todos los hombres sólo hermanos, esa es vuestra misión; si perseveráis en ella hasta el fin, triunfarán la justicia y el amor en la Tierra, y ello os dará la paz y la seguridad que tanto anheláis. 5-123-65

¿Creéis que me falta piedad o que haya dejado de sentir vuestras aflicciones? ¿Cómo concebís que sea Yo quien levante a unos para hundir a otros? 5-123-66

La vida es una batalla, mas nunca llaméis enemigos a vuestros hermanos, ni mucho menos me pidáis que descargue mi justicia sobre vuestros opresores. Orad por todos y vuestra oración será luz y paz, que se irá extendiendo minuto a minuto sobre el haz de la Tierra. 5-123-67 Leer Más

Décimo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 10

No tendrás ocupación ruinosa que quite la moralidad y proteja los vicios.

No vayas detrás de tus pasiones, tus deseos refrena. Si te consientes en todos los deseos, te harás la irrisión de tus enemigos. Eclesiástico 18:30-31

Vivid en gracia, amad la justicia, sed clementes, no fomentéis la maldad, por el contrario, detenedla exhortando al bien a vuestros hermanos y así habréis preparado el camino al espíritu para que no tropiece. Haced todo esto sin que os parezca que ha sido para vosotros un sacrificio. 4-103-19

Combatid lo superfluo, luchad contra lo impuro, sabed que los vicios del mundo entorpecen los sentidos del espíritu, impidiéndole penetrar en las mansiones elevadas. Si aprendéis a vivir la Vida Verdadera, Yo os digo, que a donde os encontréis y a donde vayáis, con vuestra presencia todo lo convertiréis en un paraíso de paz. 9-272-66 Leer Más

Noveno Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 9

No tomarás bebida que te embriague, ni usarás elemento de la Creación alguno que nuble tus sentidos o te someta a baja pasión.

Con el vino no te hagas el valiente, porque a muchos ha perdido el vino. El horno prueba el temple del acero, así el vino a los corazones en disputa de orgullosos. Como la vida es el vino para el hombre, si lo bebes con medida. ¿Qué es la vida a quien le falta el vino, que ha sido creado para contento de los hombres? Regocijo del corazón y contento del alma es el vino bebido a tiempo y con medida. Amargura del alma, el vino bebido con exceso por provocación o desafío. La embriaguez acrecienta el furor del insensato hasta su caída, disminuye la fuerza y provoca las heridas. Eclesiástico 31:25-30

Arrogante es el vino, tumultuosa la bebida; quien en ellas se pierde, no llegará a sabio. Proverbios 20:1

Vivid con pureza, con humildad, sencillamente. Cumplid con todo lo que sea justo dentro de lo humano, así como con todo lo que se refiere a vuestro espíritu. Apartad de vuestra vida lo superfluo, lo artificioso, lo nocivo, y recreaos en cambio con todo lo que de bueno se encuentra en vuestra existencia. 5-131-51 Leer Más

Octavo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 8

No tomarás lo ajeno sin permiso del dueño, ni prestarás con rédito, causando graves males con la usura; sólo se te concederá la restitución de lo prestado.

El que aumenta su riqueza por usura e interés, la amontona para el que se compadece de los pobres. Proverbios 28:8

Tesoros mal adquiridos no aprovechan, mas la justicia libra de la muerte. Yahvéh no permite que el justo pase hambre, pero rechaza la codicia de los malos. Proverbios 10:2-3

No toméis lo ajeno, el que toma lo ajeno, tiene que restituir con dolor y con vergüenza. A nadie señalo, mas quiero que cada quien tome de mi palabra, la parte que le corresponde. 9-256-17 Leer Más

Séptimo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 7

No tomarás la mujer de tu hermano como si fuera tu esposa, ni harás mal a las que no son de tus hermanos.

Junto a mujer casada no te sientes jamás, a la mesa con ella no te huelgues con vino, para que tu corazón no se desvíe hacia ella y en tu ímpetu te deslices a la ruina. Eclesiástico 9:9

Pueblo que me escucháis en este día, hombres que buscáis la felicidad en la vida pasajera de los placeres, de cierto os digo, que al final sólo quedará en vuestros labios la amargura y el reclamo de la Conciencia, cuando veáis cuán distinto y contrario a vuestras ilusiones, es el resultado de vuestros afanes. 10-293-47

En este tiempo es mayor la influencia del mal que la del bien; por lo tanto, la fuerza que domina en la humanidad es la del mal, del que se derivan el egoísmo, la mentira, la lujuria, el orgullo, el placer de hacer daño, la destrucción y todas las bajas pasiones. De ese desequilibrio moral provienen las enfermedades que atormentan al hombre. 11-40-65 Leer Más

Sexto Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 6

No harás trabajo lucrativo el día de reposo, y si lo hacéis, que sea únicamente por tu pobreza o compromiso verdadero.

Guardarás el día del sábado para santificarlo, como te lo ha mandado Yahvéh tu Dios. Seis días trabajarás y harás todas tus tareas, pero el día séptimo es día de descanso para Yahvéh tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguna de tus bestias, ni el forastero que vive en tus ciudades; de modo que puedan descansar, como tú, tu siervo, y tu sierva. Deuteronomio 5:12-14

Respete cada uno de vosotros a su madre y a su padre. Guardad mis sábados. Yo, Yahvéh, vuestro Dios. Levítico 19:3

Él les dijo: “¿Quién de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta cae en un hoyo en sábado, no la agarra y la saca? Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en sábado”. Mateo 12:11-12 Leer Más

Quinto Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 5

No jurarás sobre cosa o criatura alguna con falsedad, ni tomarás a Dios como testigo de mentira.

Si haces voto a Dios, no tardes en cumplirlo; pues no le agradan los necios. El voto que has hecho cúmplelo. Es mejor no hacer votos que hacerlos y no cumplirlos. Eclesiastés 5:3-4

Los labios sinceros permanecen por siempre, la lengua mentirosa dura un instante. Proverbios 12:19

En el Primer Tiempo el pueblo pactó con su Señor y juró cumplir con la Ley. Ahora no quiero que juréis, quiero que vuestro impulso por seguirme sea espontáneo, que vuestro cumplimiento sea por amor. 9-270-65

He visto en este tiempo reunirse a todas las congregaciones, formando una sola multitud, para conmemorar la fecha en que este pueblo me juró obediencia y unión, mas os pregunto: ¿Habéis cumplido con vuestro juramento? ¿Habéis sido obedientes a mis mandatos y os habéis unido? No, pueblo, no habéis cumplido, vuestro juramento fue en vano. ¿Para qué conmemoráis entonces aquella fecha? Más grato sería para Mí, veros distanciados en lo material, aunque nunca os reunieseis para conmemorar esas tradiciones, pero, en cambio sí veros unidos espiritualmente, practicando en una misma forma mi Doctrina y dando cumplimiento a mi palabra. Entonces estaréis unidos en mi Obra y sería vuestra unión fuerte por el amor y la verdad, sin necesidad de tener que cumplir únicamente porque en vuestro espíritu lleváis el peso de un juramento. 9-270-66 Leer Más

Cuarto Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 4

Amarás a tus padres después que a Dios y a tus hijos lo mismo; para los primeros, la veneración y el respeto; para los segundos, la caridad y el buen ejemplo en todo.

Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no desprecies la lección de tu madre: Corona graciosa son para tu cabeza y un collar para tu cuello. Proverbios 1:8-9

Escucha a tu padre, que él te engendró, y no desprecies a tu madre por ser vieja. Proverbio 23:22

Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. Aunque haya perdido la cabeza, sé indulgente, no le desprecies en la plenitud de tu vigor. Pues el servicio hecho al padre no quedará en olvido, será para ti restauración en lugar de tus pecados. Eclesiástico 3:12-14 Leer Más

Tercer Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 3

No seguirás religión que no tenga por base el amor a Dios, la caridad perfecta con Sus hijos sean los que fueren y la pureza de María.

Porque Yo quiero amor, no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos. Oseas 6:6

La religión pura e intachable ante Dios Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en su tribulación y conservarse incontaminado del mundo. Santiago 1:26

A través de religiones, filosofías y sectas, me buscan los hombres, son caminos por los que algún día, me hallarán. 8-215-78

Os he permitidlo conocer religiones, sectas y doctrinas, para que probando el fruto de los diferentes árboles supieseis apreciar el sabor de éste que os estoy ofreciendo. Y os pregunto: ¿Seréis capaces de preguntar a los ministros y sacerdotes, si es verdad que me estoy comunicando por medio del entendimiento humano? ¿Por qué preguntáis a quienes se olvidaron de mi promesa de volver y ni siquiera se prepararon para recibirme? En verdad os digo, que hasta el más inculto de vosotros comprenderá por sí mismo si soy Yo el que os habla. Si mi palabra estremece a vuestro espíritu, si lo despierta y conmueve, eso os demostrará que estoy con vosotros, porque Soy el único que tiene potestad sobre los espíritus. 3-70-23 Leer Más

Segundo Precepto

Tercer Libro

Los Veintidós Preceptos

Precepto 2

No hablarás mal de tus hermanos, aunque tengas razón para ello, a Dios toca defender tu causa si fuere justa.

No habléis mal unos de otros, hermanos. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres un cumplidor de la Ley, sino un juez. Uno solo Es el legislador y juez, que puede salvar o perder. En cambio tú, ¿quién eres para juzgar al prójimo? Santiago 4:11-12

Aparta de ti la falsía de la boca y el enredo de los labios arrójalo de ti. Proverbios 4:24

Aprended a callar y dejadme a Mí la causa. Sed los intercesores de los mismos que os ofendan y vuestro mérito será grande. Hoy ignoráis muchas faltas de vuestros Semejantes, mas cuando sepáis juzgar con verdadera justicia sus faltas os serán reveladas, porque entonces estaréis capacitados para enseñar y salvar a vuestros hermanos. 3-64-37

Nunca penséis mal de los que no os quieran, ni os exasperéis con aquellos que no os comprendan, ya que hasta el sentimiento más íntimo que tengáis hacia vuestros Semejantes, se lo transmitiréis con el pensamiento. 4-105-37 Leer Más

Primer Precepto

Tercer Libro

Capítulo 6

Los Veintidós Preceptos

Moisés, Jesús, Elías:

Elías, como Jesús y como Moisés, vino a iluminar los ojos de vuestro espíritu para que contemplaseis al Padre; Moisés os dijo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús os enseño: “Amaos los unos a los otros”. Elías os mandó tener: “Caridad y más caridad con vuestros hermanos -y luego añadió- y veréis a mi Padre en todo su esplendor”. 3-81-37

En mi Doctrina vengo a daros las normas para que triunféis como discípulos de esta Obra, para que no tengáis tropiezos ni cometáis errores que después os hagan llorar dolorosamente. 9-252-23

Los preceptos de mi Ley, que no siempre ha sabido retener vuestra memoria, pasarán también por vuestro espíritu llenos de claridad y de luz. Haced méritos que os permitan penetrar en lo desconocido, con los ojos abiertos a la verdad. 4-85-64 Leer Más

Leyes transitorias

Tercer Libro

Capítulo 5

Leyes transitorias:

No se concretó Moisés a transmitir a los hombres el Decálogo, también instituyó leyes secundarias para la vida humana, e implantó tradiciones, ritos y símbolos dentro del culto espiritual, todo de acuerdo con los pasos que daba entonces el espíritu humano. Pero vino el Mesías prometido y borró tradiciones, ritos, símbolos y sacrificios, dejando intacta solamente la Ley, por eso cuando los fariseos dijeron al pueblo que Jesús venía en contra de las leyes de Moisés, les respondí que Yo no venía contra la Ley, antes bien venía a darle cumplimiento, y que si mis enseñanzas venían borrando las tradiciones, era porque el pueblo por cumplir con ellas se había olvidado de observar la Ley. 9-254-18

De la comunicación con el Mundo Espiritual:

No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique adivinación, astrología, hechicería o magia, ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos. Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yahvéh tu Dios. Deuteronomio 18:10-12 Leer Más

El divorcio

Tercer Libro

Capítulo 4

El divorcio:

Si un hombre toma una mujer y se casa con ella, y resulta que esta mujer no halla gracia a sus ojos, porque descubre en ella algo que le desagrada, le redactará un libelo de repudio, se lo pondrá en su mano y la despedirá de su casa. Si después de salir y marcharse de casa de éste, se casa con otro hombre, y luego este otro hombre le cobra aversión, le redacta un libelo de repudio, lo pone en su mano y la despide de su casa (o bien, si llega a morir este otro hombre que se ha casado con ella), el primer marido que la repudió no podrá volver a tomarla por esposa después de haberse hecho ella impura. Pues sería una abominación a los ojos de Yahvéh, y tú no debes hacer pecar a la tierra que Yahvéh tu Dios te da en herencia. Deuteronomio 24:1-4

Y se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: “¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?” Él respondió: “¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre”. Dícenle: “Pues, ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?” Díceles: “Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer – salvo el caso de fornicación – y se case con otra, comete adulterio”. Dícenle sus discípulos: “Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse”. Pero Él les dijo: “No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda”. Mateo 19:3-12 Leer Más

La Ley y el bien

Tercer Libro

Capítulo 3

La Ley y el bien:

Cuando cosechéis la mies de vuestra tierra, no siegues hasta el borde de tu campo, ni espigues los restos de tu mies. Tampoco harás rebusco de tu viña, ni recogerás de tu huerto los frutos caídos; los dejarás para el pobre y el forastero. Yo, Yahvéh, vuestro Dios. No hurtaréis; no mentiréis ni os defraudaréis unos a otros. No juraréis en falso por mi nombre: Profanarías el nombre de tu Dios. Yo, Yahvéh. No oprimirás a tu prójimo, ni lo despojarás. No retendrás el salario del jornalero hasta el día siguiente. No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo ante un ciego, sino que temerás a tu Dios. Yo, Yahvéh. Levítico 19:9-14

No explotarás al jornalero humilde y pobre, ya sea uno de tus hermanos o un forastero que resida en tus ciudades. Le darás cada día su salario, sin dejar que el sol se ponga sobre esta deuda; porque es pobre, y para vivir necesita de su salario. Así no apelará por ello a Yahvéh contra ti, y no te cargarás con un pecado. Deuteronomio 24:14-15

No niegues un favor a quien es debido, si en tu mano está el hacérselo. No digas a tu prójimo: “Vete y vuelve, mañana te daré”, si tienes algo en tu poder. Proverbios 3:27-28 Leer Más

Otras normas y preceptos importantes

Tercer Libro

Capítulo 2

Otras normas y preceptos importantes

Ojo por ojo y diente por diente:

Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por cardenal. Éxodo 21:24-25

Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues Yo os digo: No resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra. Mateo 5:38-39

En los tiempos de Moisés, le fue dada al pueblo una ley de justicia que decía: “Ojo por ojo y diente por diente”. Dicha ley, que hoy os parecería monstruosa y vengativa, era, sin embargo, justa para los hombres de aquellos tiempos. 1-16-38

Tiempo después cuando me humanicé en Jesús, me oísteis decir y escrito quedo, que: “Con la vara que midieseis seríais medidos”. Ante esa palabra algunos han preguntado: “¿Si en esa frase existen el amor, la caridad y el perdón que Jesús predicaba?” 1-16-39

Tiempo es que Yo mismo os explique el por qué de aquella ley del Primer Tiempo y el por qué de aquella frase de Jesús, porque muchas de mis lecciones he tenido que dároslas por partes a través de los tiempos. 1-16-40 Leer Más

Normas y preceptos

Tercer Libro

Capítulo 1

Normas y preceptos

Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios:

“Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?” Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: “Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo”. Ellos le presentaron un denario. Y les dice: “¿De quién es esta imagen y la inscripción?” Dícenle: “Del César”. Entonces les dice: “Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios”. Mateo 22:17-22

Os enseñé a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, mas para los hombres de hoy sólo existe el César y a su Señor nada tiene que ofrecerle. Y si al menos le dieseis al mundo lo justo, vuestras penas serían menores; pero el César que habéis puesto delante de vuestras acciones, os ha dictado leyes absurdas, os ha convertido en esclavos y os quita la vida sin daros nada en compensación. 6-155-15

Estudiad cuán distinta es mi Ley, que no ata al cuerpo ni al espíritu, sólo os persuade con amor y os guía con dulzura; todo os lo da sin interés y egoísmo y todo lo premia y os lo compensa a lo largo del camino. 6-155-16 Leer Más

Los dos sublimes Mandamientos

Segundo Libro

Los dos sublimes Mandamientos

El primer sublime Mandamiento:

Escucha, Israel: Yahvéh es nuestro Dios, sólo Yahvéh. Amarás a Yahvéh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Deuteronomio 6:4-5

Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Levítico 19:18

Si os dijo el Señor: “Amarás a Dios de todo corazón y espíritu y a tu Semejante como a ti mismo”, y si el Maestro os predicó la Doctrina del Amor, esta Voz espiritual que proviene de la misma fuente, viene a deciros que os abracéis a la Ley del Amor, porque ella tiene una fuerza que no encontraréis en los mayores ejércitos del mundo, y que sus conquistas serán firmes y duraderas, porque todo lo que construyáis sobre cimientos de amor, tendrá vida eterna. 10-293-67

Hoy la humanidad está en desgracia, la mente humana está turbada, el corazón ensombrecido por el poder que el hombre ha alcanzado en la Tierra y el remedio lo ha tenido en todo instante a su alcance, pero lo ha despreciado, ese remedio es el conocimiento espiritual. 10-293-68

Bien sabéis que mi Ley os enseña a amarme antes que a todo, no porque el Corazón del Padre encierre egoísmo, sino que debéis comprender que para que podáis amar a la Creación y a vosotros mismos, tenéis que comprender mi amor a través del vuestro, para poder sentirlo por vuestro hermano. Es por eso, que hoy os digo en esta alba de gracia: Quiero que vuestro amor llegue a ser universal, pero en Mí, amándome primeramente a Mí, Amándoos los unos a los otros y amando después a todo lo creado por el Padre, a todas las criaturas, obras perfectas hijas del Padre y por lo tanto hermanas vuestras. 11-332-27 Leer Más

Décimo Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Décimo Mandamiento:

No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo. Éxodo 20:17

No toméis los frutos prohibidos en la Tierra, no toméis lo que no os pertenece, no hagáis obras que os deshonren en la vida. Sed el varón o la mujer que viva con toda honradez y rectitud, como Yo os he enseñado, que si una debilidad os hizo pecar, arrepentíos ahora de vuestra falta. Dejad que mi caridad os limpie, mas quiero que vuestro arrepentimiento sea de limpio corazón. 9-338-21

Mis hijos: Sed conformes con vuestra posición, no sintáis envidia de aquéllos que vivan mejor que vosotros. Pensad que en la humildad os acordáis más de Mí y me servís mejor. 8-240-30

Ved bien hacia dónde vais, en qué forma tomáis la vida y qué hacéis de los bienes que pongo a vuestro alcance. 8-240-31 Leer Más

Noveno Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Noveno Mandamiento:

No darás testimonio falso contra tu prójimo. Éxodo 20:16

El testigo falso no quedará impune, el que profiere mentiras no escapará. Proverbios 19:5

¿Queréis saber cómo lograréis que vuestro testimonio sea tomado como verdadero? Sed sinceros con vosotros mismos, nunca digáis que poseéis lo que no tengáis, ni tratéis de revelar lo que no hayáis recibido. Enseñad sólo lo que sepáis, testificad únicamente lo que hayáis visto, mas si os preguntasen algo que no podáis contestar, callad, pero nunca mintáis, nuevamente os digo, que vuestro “sí” sea siempre “sí” y vuestro “no” sea siempre “no” y así seréis fieles a la verdad. Tampoco juréis, porque quien dice la verdad, no necesita de juramentos para hacerse creer, ya que en sus obras lleva la luz. Dejad que jure aquél que ha sido falso y que llegado el momento de necesitar ser creído, tiene que recurrir al nombre de Dios para apoyar sus palabras. Vosotros no juréis por Dios ni por María, tampoco por vuestros padres ni por vuestra vida. Vuelvo a deciros que vuestras obras serán las que den testimonio de vuestras palabras, y unas y otras darán testimonio de Mí. 2-34-37 Leer Más

Octavo Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Octavo Mandamiento:

No robarás. Éxodo 20:15

El que robaba, que ya no robe, sino que trabaje con sus manos, haciendo algo útil para que pueda hacer partícipe al que se halle en necesidad. Efesios 4:28

No toméis lo ajeno; el que toma lo ajeno tiene que restituir con dolor y con vergüenza; a nadie señalo, mas quiero que cada quien tome de mi palabra la parte que le corresponde. 7-204-52

No os culparé ni os reclamaré de lo que hicisteis cuando dabais vuestros pasos entre tinieblas de ignorancia, de pequeñez y de materialidad; mas ahora que tenéis conocimiento pleno de lo que es mi Ley, si persistís en lo ilícito, en lo impuro, me responderéis de vuestros hechos en vuestra Conciencia que se manifestará inexorable para vosotros. 7-204-53

Los bienes son siempre bienes, mas no todos les saben emplear; también debéis saber que no todo de lo que muchos poseen se los he dado Yo; los hay que tienen lo que de Mí han recibido como compensación, así como existen otros que todo cuanto tienen lo han hurtado. 7-197-26 Leer Más

« Entradas Anteriores Últimas entradas »