Archivos en la Categoría: La Ley Espiritual

El divorcio

Tercer Libro

Capítulo 4

El divorcio:

Si un hombre toma una mujer y se casa con ella, y resulta que esta mujer no halla gracia a sus ojos, porque descubre en ella algo que le desagrada, le redactará un libelo de repudio, se lo pondrá en su mano y la despedirá de su casa. Si después de salir y marcharse de casa de éste, se casa con otro hombre, y luego este otro hombre le cobra aversión, le redacta un libelo de repudio, lo pone en su mano y la despide de su casa (o bien, si llega a morir este otro hombre que se ha casado con ella), el primer marido que la repudió no podrá volver a tomarla por esposa después de haberse hecho ella impura. Pues sería una abominación a los ojos de Yahvéh, y tú no debes hacer pecar a la tierra que Yahvéh tu Dios te da en herencia. Deuteronomio 24:1-4

Y se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: “¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?” Él respondió: “¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre”. Dícenle: “Pues, ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?” Díceles: “Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer – salvo el caso de fornicación – y se case con otra, comete adulterio”. Dícenle sus discípulos: “Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse”. Pero Él les dijo: “No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda”. Mateo 19:3-12 Leer Más

La Ley y el bien

Tercer Libro

Capítulo 3

La Ley y el bien:

Cuando cosechéis la mies de vuestra tierra, no siegues hasta el borde de tu campo, ni espigues los restos de tu mies. Tampoco harás rebusco de tu viña, ni recogerás de tu huerto los frutos caídos; los dejarás para el pobre y el forastero. Yo, Yahvéh, vuestro Dios. No hurtaréis; no mentiréis ni os defraudaréis unos a otros. No juraréis en falso por mi nombre: Profanarías el nombre de tu Dios. Yo, Yahvéh. No oprimirás a tu prójimo, ni lo despojarás. No retendrás el salario del jornalero hasta el día siguiente. No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo ante un ciego, sino que temerás a tu Dios. Yo, Yahvéh. Levítico 19:9-14

No explotarás al jornalero humilde y pobre, ya sea uno de tus hermanos o un forastero que resida en tus ciudades. Le darás cada día su salario, sin dejar que el sol se ponga sobre esta deuda; porque es pobre, y para vivir necesita de su salario. Así no apelará por ello a Yahvéh contra ti, y no te cargarás con un pecado. Deuteronomio 24:14-15

No niegues un favor a quien es debido, si en tu mano está el hacérselo. No digas a tu prójimo: “Vete y vuelve, mañana te daré”, si tienes algo en tu poder. Proverbios 3:27-28 Leer Más

Otras normas y preceptos importantes

Tercer Libro

Capítulo 2

Otras normas y preceptos importantes

Ojo por ojo y diente por diente:

Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por cardenal. Éxodo 21:24-25

Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues Yo os digo: No resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra. Mateo 5:38-39

En los tiempos de Moisés, le fue dada al pueblo una ley de justicia que decía: “Ojo por ojo y diente por diente”. Dicha ley, que hoy os parecería monstruosa y vengativa, era, sin embargo, justa para los hombres de aquellos tiempos. 1-16-38

Tiempo después cuando me humanicé en Jesús, me oísteis decir y escrito quedo, que: “Con la vara que midieseis seríais medidos”. Ante esa palabra algunos han preguntado: “¿Si en esa frase existen el amor, la caridad y el perdón que Jesús predicaba?” 1-16-39

Tiempo es que Yo mismo os explique el por qué de aquella ley del Primer Tiempo y el por qué de aquella frase de Jesús, porque muchas de mis lecciones he tenido que dároslas por partes a través de los tiempos. 1-16-40 Leer Más

Normas y preceptos

Tercer Libro

Capítulo 1

Normas y preceptos

Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios:

“Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?” Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: “Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo”. Ellos le presentaron un denario. Y les dice: “¿De quién es esta imagen y la inscripción?” Dícenle: “Del César”. Entonces les dice: “Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios”. Mateo 22:17-22

Os enseñé a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, mas para los hombres de hoy sólo existe el César y a su Señor nada tiene que ofrecerle. Y si al menos le dieseis al mundo lo justo, vuestras penas serían menores; pero el César que habéis puesto delante de vuestras acciones, os ha dictado leyes absurdas, os ha convertido en esclavos y os quita la vida sin daros nada en compensación. 6-155-15

Estudiad cuán distinta es mi Ley, que no ata al cuerpo ni al espíritu, sólo os persuade con amor y os guía con dulzura; todo os lo da sin interés y egoísmo y todo lo premia y os lo compensa a lo largo del camino. 6-155-16 Leer Más

Los dos sublimes Mandamientos

Segundo Libro

Los dos sublimes Mandamientos

El primer sublime Mandamiento:

Escucha, Israel: Yahvéh es nuestro Dios, sólo Yahvéh. Amarás a Yahvéh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Deuteronomio 6:4-5

Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Levítico 19:18

Si os dijo el Señor: “Amarás a Dios de todo corazón y espíritu y a tu Semejante como a ti mismo”, y si el Maestro os predicó la Doctrina del Amor, esta Voz espiritual que proviene de la misma fuente, viene a deciros que os abracéis a la Ley del Amor, porque ella tiene una fuerza que no encontraréis en los mayores ejércitos del mundo, y que sus conquistas serán firmes y duraderas, porque todo lo que construyáis sobre cimientos de amor, tendrá vida eterna. 10-293-67

Hoy la humanidad está en desgracia, la mente humana está turbada, el corazón ensombrecido por el poder que el hombre ha alcanzado en la Tierra y el remedio lo ha tenido en todo instante a su alcance, pero lo ha despreciado, ese remedio es el conocimiento espiritual. 10-293-68

Bien sabéis que mi Ley os enseña a amarme antes que a todo, no porque el Corazón del Padre encierre egoísmo, sino que debéis comprender que para que podáis amar a la Creación y a vosotros mismos, tenéis que comprender mi amor a través del vuestro, para poder sentirlo por vuestro hermano. Es por eso, que hoy os digo en esta alba de gracia: Quiero que vuestro amor llegue a ser universal, pero en Mí, amándome primeramente a Mí, Amándoos los unos a los otros y amando después a todo lo creado por el Padre, a todas las criaturas, obras perfectas hijas del Padre y por lo tanto hermanas vuestras. 11-332-27 Leer Más

Décimo Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Décimo Mandamiento:

No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo. Éxodo 20:17

No toméis los frutos prohibidos en la Tierra, no toméis lo que no os pertenece, no hagáis obras que os deshonren en la vida. Sed el varón o la mujer que viva con toda honradez y rectitud, como Yo os he enseñado, que si una debilidad os hizo pecar, arrepentíos ahora de vuestra falta. Dejad que mi caridad os limpie, mas quiero que vuestro arrepentimiento sea de limpio corazón. 9-338-21

Mis hijos: Sed conformes con vuestra posición, no sintáis envidia de aquéllos que vivan mejor que vosotros. Pensad que en la humildad os acordáis más de Mí y me servís mejor. 8-240-30

Ved bien hacia dónde vais, en qué forma tomáis la vida y qué hacéis de los bienes que pongo a vuestro alcance. 8-240-31 Leer Más

Noveno Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Noveno Mandamiento:

No darás testimonio falso contra tu prójimo. Éxodo 20:16

El testigo falso no quedará impune, el que profiere mentiras no escapará. Proverbios 19:5

¿Queréis saber cómo lograréis que vuestro testimonio sea tomado como verdadero? Sed sinceros con vosotros mismos, nunca digáis que poseéis lo que no tengáis, ni tratéis de revelar lo que no hayáis recibido. Enseñad sólo lo que sepáis, testificad únicamente lo que hayáis visto, mas si os preguntasen algo que no podáis contestar, callad, pero nunca mintáis, nuevamente os digo, que vuestro “sí” sea siempre “sí” y vuestro “no” sea siempre “no” y así seréis fieles a la verdad. Tampoco juréis, porque quien dice la verdad, no necesita de juramentos para hacerse creer, ya que en sus obras lleva la luz. Dejad que jure aquél que ha sido falso y que llegado el momento de necesitar ser creído, tiene que recurrir al nombre de Dios para apoyar sus palabras. Vosotros no juréis por Dios ni por María, tampoco por vuestros padres ni por vuestra vida. Vuelvo a deciros que vuestras obras serán las que den testimonio de vuestras palabras, y unas y otras darán testimonio de Mí. 2-34-37 Leer Más

Octavo Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Octavo Mandamiento:

No robarás. Éxodo 20:15

El que robaba, que ya no robe, sino que trabaje con sus manos, haciendo algo útil para que pueda hacer partícipe al que se halle en necesidad. Efesios 4:28

No toméis lo ajeno; el que toma lo ajeno tiene que restituir con dolor y con vergüenza; a nadie señalo, mas quiero que cada quien tome de mi palabra la parte que le corresponde. 7-204-52

No os culparé ni os reclamaré de lo que hicisteis cuando dabais vuestros pasos entre tinieblas de ignorancia, de pequeñez y de materialidad; mas ahora que tenéis conocimiento pleno de lo que es mi Ley, si persistís en lo ilícito, en lo impuro, me responderéis de vuestros hechos en vuestra Conciencia que se manifestará inexorable para vosotros. 7-204-53

Los bienes son siempre bienes, mas no todos les saben emplear; también debéis saber que no todo de lo que muchos poseen se los he dado Yo; los hay que tienen lo que de Mí han recibido como compensación, así como existen otros que todo cuanto tienen lo han hurtado. 7-197-26 Leer Más

Séptimo Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Séptimo Mandamiento:

No cometerás adulterio. Éxodo 20:14

Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de Mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres. Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres. Les decía también: ¡Qué bien violáis el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición! Marcos 7:6-9

Mirad la interpretación material que habéis dado a mis revelaciones del Primer y Segundo Tiempos, siendo que ellas os hablan sólo de lo divino y de lo espiritual; ved cómo confundís la naturaleza material con la espiritual; con qué falta de respeto convertís lo profundo en superficial y lo elevado en bajo. ¿Y, por qué lo habéis hecho así? Porque queriendo hacer algo en la Obra de Dios, buscáis la forma de adaptar mi Doctrina a vuestra vida material, a vuestras conveniencias humanas que son las que más os interesan. 10-281-19

Mas si la primera Ley fue la propagación de la raza humana, ¿cómo concebís que el mismo Padre os aplicase una sanción por obedecer y cumplir con un mandato suyo?; ¿es posible, pueblo, que en vuestro Dios exista una contradicción semejante? 6-150-45 Leer Más

Sexto Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Sexto Mandamiento:

No matarás. Éxodo 20:13

Humanidad: ¿Creéis que estáis cumpliendo con mi Ley sólo porque decís tener religión y cumplís con el culto externo? La Ley os dice: “No matarás”, y estáis profanando ese mandamiento al derramar a torrentes, en el altar de vuestro pecado, la sangre de vuestros hermanos. 5-119-28

Israelitas y Cristianos se hacen la guerra y se matan entre sí; ¿no les di a unos y a otros una sola Ley? 5-119-29

La restitución será cruenta y dolorosa, porque las vidas que los hombres han segado y la sangre que han derramado, claman justicia. ¡Ay, de los que han matado y más aún de los que han aconsejado u ordenado matar! 5-119-30

Paso a paso los pueblos avanzan hacia el valle donde habrán de unirse para ser juzgados. 5-119-31 Leer Más

Quinto Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Quinto Mandamiento:

Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahvéh, tu Dios, te va a dar. Éxodo 20:12

Ha mucho tiempo que se os dijo: “Honrad a vuestro padre y a vuestra madre”, y la mejor forma de honrarlos es llevando una vida recta y virtuosa. 5-118-10

¿Será menester que en este tiempo tenga que recordaros vuestros deberes en la Tierra? Vuestro corazón me dice: “No, Señor, habladnos ahora de la vida espiritual”. Sin embargo, veo que la humanidad no se ha levantado honrando a sus padres; y si no ha cumplido con los primeros mandamientos, ¿cómo podrá cumplir con mis nuevas máximas? 5-118-11

Sobre los cimientos de la Ley, levanté los muros del Santuario con la luz de mi Doctrina que os traje en el Segundo Tiempo, y ahora con mi nueva palabra vengo a terminar la formación del Templo espiritual. 5-118-12 Leer Más

Cuarto Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Cuarto Mandamiento:

Recuerda el día del sábado para santificarlo. Éxodo 20:8

¿Tampoco habéis leído en la Ley que en día de sábado los sacerdotes, en el templo, quebrantan el sábado sin incurrir en culpa? Pues Yo os digo que hay aquí algo mayor que el templo. Si hubieseis comprendido lo que significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio, no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado. Mateo 12:5-8

Desde el Primer Tiempo os enseñé a consagrarme el séptimo día. Si durante seis días el hombre se entregaba al cumplimiento de sus deberes humanos justo era que cuando menos uno, lo dedicase al servicio de su Señor. No le pedí que me consagrara el primer día, sino el último para que en él descansara de sus labores y se entregara a la meditación, dando a su espíritu la ocasión de acercarse a su Padre para conversar con Él a través de la oración. 6-166-31 Leer Más

Tercer Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Tercer Mandamiento:

                                         No tomarás en falso el nombre de Yahvéh, tu Dios. Éxodo 20:7

No toméis mi Nombre en vano. No toméis mi Obra para mentir ni toméis mi Espíritu o mi Obra para escudar con ello vuestro engaño. 11-319-28

No será necesario que tengáis que pronunciar con frecuencia mi Nombre, por el contrario, mientras menos lo pronunciéis y mejor practiquéis mi lección, habréis dado el más grande de vuestros testimonios. 11-310-36 Leer Más

Segundo Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Segundo Mandamiento:

No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto. Éxodo 20:4-5

Es Dios quien ha dado vida al hombre, el que lo ha creado y no el hombre quien puede crear dioses y darles vida. 1-4-38

Ya no me busquéis en cultos idólatras. Ya no es tiempo de que me améis con fanatismo. Desde los primeros tiempos he combatido estas malas inclinaciones entre vosotros y os he revelado la comunicación directa con mi Espíritu por medio de la oración. 8-221-13

Recordad que en las tablas de Moisés quedó grabado aquel precepto que dice: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el Cielo, ni abajo en la Tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”. 6-162-61

Mirad desde cuándo he venido librándoos de la idolatría, para que llegaseis a mirarme sobre todo lo creado, sobre todo lo que se mueve y cambia, para que ahí elevéis vuestro espíritu al Reino de los Cielos. 6-162-62 Leer Más

Primer Mandamiento

Segundo Libro

Los 10 Mandamientos

El Primer Mandamiento:

No habrá para ti otros dioses delante de Mí. Éxodo 20:3

Yo soy el Señor, vosotros mis criaturas. No quiero llamaros siervos sino hijos, mas reconoced que Yo soy antes; amad mi voluntad y respetad mi Ley, sabiendo que en lo dispuesto por Mí no cabe la imperfección ni el error. 5-136-72

Oíd: Yo soy quien os formó a mi imagen y semejanza. Yo soy el único Dios, nadie ha existido antes que Yo, mi Espíritu no fue creado, soy Eterno, siempre he Sido y siempre Seré. 2-38-22

Un solo Dios os ha hablado desde el principio de los tiempos; un solo Dios quiero que reconozcáis y améis, además quiero que sólo me ofrezcáis un solo culto. 4-94-19

Son los hombres los que han forjado muchos dioses, cada uno lo siente, lo adora y lo imagina de diferente manera. Estoy apartando de este pueblo toda influencia religiosa para que aquí, en su soledad, en su retiro, me escuche y me comprenda y al final me rinda un culto digno de su Creador. Lo mismo hice en aquel tiempo cuando Israel hacía siglos que se encontraba cautivo bajo el yugo y el azote de los faraones de Egipto. Fue mi voluntad tomar a Moisés como enviado y arrancar de la esclavitud al pueblo destinado para recibir la Ley y la luz que alumbraría a la humanidad. Comparad los acontecimientos de aquel tiempo con los de ahora y comprenderéis la intención con la que el Maestro os ha hablado de estos hechos. 4-94-20 Leer Más

La Ley Natural

Primer Libro

Capítulo 4

La Ley natural:

En efecto, cuando los gentiles, que no tienen ley, cumplen naturalmente las prescripciones de la ley, sin tener ley, para sí mismos son ley. Romanos 2:14

Antes de que os fuese revelada la Ley en el Primer Tiempo, vivisteis en la ley natural, alentados por hombres por quienes os aconsejé la virtud, por quienes manifesté mi verdad y mi justicia, hombres por los cuales me manifesté como el Dios del bien y del amor. 8-236-59

Ese pueblo que supo mantenerse en el temor del Dios verdadero, y que supo conservar la intuición de un Dios de justicia y de bondad, es el pueblo de Israel. Pero una ley concreta y definida no conoció ese pueblo hasta que, contemplándolo el Padre en peligro de caer en el gentilismo y en la idolatría, de su propio seno hice surgir un varón fuerte de espíritu para entregar por su conducto la Ley de Dios para los hombres, escrita en roca viva. El varón fue Moisés, libertador y legislador, quien con fe inquebrantable y gran amor al Señor y a su pueblo, condujo a las muchedumbres a una tierra propicia para construir un santuario y elevar un culto grato al Dios viviente e invisible. 8-236-60 Leer Más

Los dos caminos

Primer Libro

Capítulo 3

Los dos caminos:

Y acudirán pueblos numerosos. Dirán: “Venid, subamos al monte de Yahvéh, a la Casa del Dios de Jacob, para que Él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos”. Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvéh. Isaías 2:3

Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas, ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y pocos son los que la encuentran. Mateo 7:13-14

Dos caminos se presentan de nuevo ante vuestra vista, los mismos que conocéis desde el principio de vuestra peregrinación: Ancho y florido el uno, el otro estrecho y sembrado de espinas; vosotros queréis transitar por el camino estrecho, que es el de la virtud sin abandonar el otro y esto no es posible. 2-33-7

El camino estrecho es el que se presenta delante de vuestros ojos, y es necesario velar y orar para no salir de sus límites. En él quiero encontraros siempre, porque quienes vengan a Mí por ese sendero, querrá decir que están limpios de vicio y de falsedad. 11-312-58

Venid al Padre por el camino estrecho del amor, que es caridad, que es perdón, que es humildad y apartaréis de Mí la tristeza. 3-76-30 Leer Más

La Ley de Amor

Primer Libro

Capítulo 2

La Ley de Amor:

No hay temor en el amor; sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor mira el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor. Nosotros amemos, porque Él nos amó primero. Si alguno dice: “Amo a Dios”, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y hemos recibido de Él este mandamiento: Quien ama a Dios, ame también a su hermano. 1 Juan 4:18-21

Mi Ley es de Amor universal y se manifiesta en el aire que respiráis, en los mundos que giran en torno a vosotros y en toda la Creación. 7-195-16

Todo vibra al ritmo de esa Ley; si los seres inferiores nacen, crecen y declinan en el seno de la Naturaleza, es porque viven dentro de la Ley sin saber de ella. 7-195-17

Y, ¿por qué el hombre, dotado de la luz del espíritu, de Conciencia, inteligencia y voluntad, se aparta tantas veces del sendero marcado por mi Ley? Se debe a que mientras unos se olvidan del Padre, otros se forman de Mí un concepto erróneo, limitándome bajo formas imaginadas por el hombre y olvidando que Yo soy Esencia y Potencia y todo se encuentra bajo mi voluntad. 7-195-18 Leer Más

La Ley desde el principio

Primer Libro

Capítulo 1

La Ley desde el principio:

Entonces, ¿para qué la ley? Fue añadida en razón de las transgresiones hasta que llegase la descendencia, a quien iba destinada la promesa, ley que fue promulgada por los ángeles y con la intervención de un mediador. Ahora bien, cuando hay uno solo no hay mediador, y Dios es uno solo. Según eso, ¿la ley se opone a las promesas de Dios? ¡De ningún modo! Si de hecho se nos hubiera otorgado una ley capaz de vivificar, en ese caso la justicia vendría realmente de la ley. Gálatas 3:19-21

Humanidad: Si sólo fuese el instinto el que guiase todos los actos de vuestra vida, no tendría vuestro Padre que haberos revelado su Ley, ni hubiese tenido que venir como Redentor a salvaros; pero no dependéis de vuestro instinto, fuerzas superiores gobiernan vuestros actos, y esas fuerzas están en el espíritu. 10-287-25

El espíritu goza del don del libre albedrío, medio por el cual debe hacer méritos para salvarse. 10-287-26

¿Quién guía, orienta o aconseja al espíritu durante su libre trayecto, para distinguir lo lícito de lo ilícito y por lo tanto para no perderse? La Conciencia. 10-287-27 Leer Más

Prólogo

La Ley y su interpretación espiritual

Prólogo:

En 1866 promulgué la Ley nuevamente entre mi pueblo, abriendo una nueva Era espiritual, cumpliendo así una promesa mía hecha a vosotros en tiempos pasados. Desde entonces vibra mi Espíritu Santo desde la nube, a través de mi rayo y también las voces de mis ángeles se dejan oír en la Tierra. 8-236-56

Este es el Tercer Tiempo, en el que he venido a fundir en una sola Ley los mandamientos que os di por medio de Moisés, la Doctrina de Amor que como Jesús os di en el Segundo Tiempo, y que fue una confirmación de la primera. Y en este tiempo os doy esta Doctrina como faro luminoso, como una barca salvadora, como una escala de perfeccionamiento para que alcancéis la evolución de vuestro espíritu. 8-236-57

Vengo a recordaros la Ley, aquella que no puede ser borrada de vuestra Conciencia, ni olvidada de vuestro corazón, ni discutida, porque fue dictada por la Mente Sabia, la Mente Universal, para que cada hombre tuviese interiormente la luz que le guiase en el camino hacia Dios. 10-306-13 Leer Más

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