Prólogo

La Ley y su interpretación espiritual

Prólogo:

En 1866 promulgué la Ley nuevamente entre mi pueblo, abriendo una nueva Era espiritual, cumpliendo así una promesa mía hecha a vosotros en tiempos pasados. Desde entonces vibra mi Espíritu Santo desde la nube, a través de mi rayo y también las voces de mis ángeles se dejan oír en la Tierra. 8-236-56

Este es el Tercer Tiempo, en el que he venido a fundir en una sola Ley los mandamientos que os di por medio de Moisés, la Doctrina de Amor que como Jesús os di en el Segundo Tiempo, y que fue una confirmación de la primera. Y en este tiempo os doy esta Doctrina como faro luminoso, como una barca salvadora, como una escala de perfeccionamiento para que alcancéis la evolución de vuestro espíritu. 8-236-57

Vengo a recordaros la Ley, aquella que no puede ser borrada de vuestra Conciencia, ni olvidada de vuestro corazón, ni discutida, porque fue dictada por la Mente Sabia, la Mente Universal, para que cada hombre tuviese interiormente la luz que le guiase en el camino hacia Dios. 10-306-13

Es necesario tener un profundo conocimiento de la Ley para que todos los actos de la vida estén apegados a la verdad y a la justicia. No conociendo la Ley, estáis sujetos a cometer muchos errores y os pregunto: ¿Acaso vuestra Conciencia nunca os ha inducido a la luz del conocimiento? En verdad os digo, que nunca jamás la Conciencia ha permanecido inactiva o indiferente. Es vuestro corazón, es también vuestro entendimiento, quienes rechazan la luz interior, fascinados por el esplendor de la luz exterior, es decir, por el saber del mundo. 10-306-14

Mi nueva venida, ahora en Espíritu, tiene por fin recordaros el camino de la Ley que os unirá con el Absoluto, que os hará penetrar en la armonía universal y, cuando forméis parte de esa armonía divina, cuando os alimentéis ya del pan de mi sabiduría, sabréis verdaderamente quiénes sois. 8-210-8

No sois nuevos ante mi enseñanza, si así fuere, os habría tenido que entregar la Ley labrada en piedra como lo hice en el Primer Tiempo; pero si he venido a hablaros de espiritualidad y a revelaros los misterios que en aquellos tiempos no les fueron mostrados a los hombres, es señal de que ya fuisteis mis discípulos en los tiempos pasados. He aquí la razón por la que a veces os digo que: “Aquellos y vosotros, sois los mismos”. 1-7-54

En del Señor, para encender una lámpara en el corazón de los primeros, anunciarles mi próxima llegada y preparar a los portavoces 1866, por conducto de Roque Rojas, se manifestó el espíritu de Elías, el profeta y precursor, para preparar los caminos por los cuales habría de manifestarse mi Espíritu Santo, hombres y mujeres carentes de ilustración material. 8-226-26

Por esos conductos me he venido a comunicar, para que mi palabra se escuche aún por los nombrados ministros de Dios en la Tierra, para que todo aquél que en alguna forma infrinja mis leyes, se exima de seguirlas profanando y se levante enseñando a los hombres el camino verdadero que conduce a Mí. 8-226-27

Me preguntáis: “¿Por qué no existe el verdadero amor entre los hombres? ¿Por qué no se practica la verdadera caridad?” Y os contesto: “Es que habéis dejado secar el manantial de aguas cristalinas que he puesto en vuestro corazón, porque os habéis apartado del cumplimiento de mi Ley”. 1-9-10

Os habéis dividido y no queréis saber de las necesidades de vuestros hermanos, os miráis como extraños aun viviendo bajo el mismo techo. Por eso al escuchar mi palabra os habéis sorprendido, porque en ella manifiesto mi amor, mi paciencia y mi perdón para todos mis hijos, porque a nadie distingo. 1-9-11

Contemplo en este tiempo que los hombres se han familiarizado con el pecado, las pasiones se encuentran desatadas, los niños desde temprana edad pierden su inocencia y toman los frutos prohibidos; hacia el mal se ha encaminado la humanidad, y de generación en generación va debilitándose y descendiendo. Por eso he venido una vez más a manifestarme entre vosotros. 2-54-17

El hijo no se inclina ante sus padres, la esposa se rebela al esposo, los hermanos se desconocen, todos hacen actos que revelan soberbia y vanidad, todos se sienten superiores, y Yo sigo enseñando únicamente amor y paz a todos los hombres. 5-137-42

La virtud ha sido menospreciada y tenida como algo nocivo o inútil; ahora ha llegado el tiempo en que comprendáis que sólo la virtud os salvará, os hará sentir la paz y os llenará de satisfacciones; pero todavía ha de sufrir muchos tropiezos y vejaciones la virtud para poder penetrar en todos los corazones. Los soldados que la defiendan tendrán que luchar con gran esfuerzo y fe. ¿En dónde están esos soldados del bien, de la caridad y de la paz? ¿Creéis ser vosotros? Os examináis interiormente y me contestáis, que no sois vosotros. En cambio, Yo os digo, que con buena voluntad, todos podéis ser de esos soldados. ¿Para qué creéis que he venido entonces entre vosotros? 3-64-16

Llegan entre las multitudes los grandes pecadores, aquellos que han arrastrado a su espíritu en el fango de las pasiones, que han arrebatado honras, que han profanado las canas del anciano, que han hurtado lo ajeno, que han manchado la inocencia del niño y dado muerte material o moral a su Semejante. 2-52-44

Os habéis familiarizado con la maldad y el vicio que os rodea, miráis con naturalidad el homicidio, la deshonra, el adulterio, combatís la virtud y en cambio al vicio lo disfrazáis, para mostraros en apariencia limpios ante los ojos de vuestros hermanos. 3-61-51

Estáis tan familiarizados con el pecado, que vuestra vida llega a pareceros lo más natural, normal y lícito, y sin embargo, tal parece que Sodoma y Gomorra, Babilonia y Roma, hubiesen volcado sobre esta humanidad, toda su perversidad y su pecado. 10-275-49

La cizaña avanza, cundiendo por pueblos y naciones, penetrando en los corazones y en los hogares. 5-138-28

Las costumbres degeneran y los hombres, las mujeres y los niños se familiarizan con la perversidad. 5-138-29

Ante todas estas desgracias, no cubráis vuestros ojos ni tapéis vuestros oídos, porque si se acobarda vuestro corazón, no será sensible para entregar amor y hacer caridad testificando mi Obra ante sus hermanos. 5-138-30

Yo sí tengo que verlo todo, porque os amo, y después de juzgaros os vendré a salvar. 5-138-31

¡Cuán menesterosos os sentís por momentos! Unos lloran y sin saber por qué, la enfermedad persiste en ellos; otros, siendo padres, se preguntan: “¿Por qué si han velado por su familia y la han cultivado con amor, sólo frutos de incomprensión e ingratitud reciben?” Y las mujeres que han ido en pos de cariño y apoyo en la Tierra, también se preguntan: “¿Por qué en la vida no han podido calmar esa sed de ternura?” Los hermanos, llevando una misma sangre, se sienten distantes, no se aman ni se comprenden. Os preguntáis la causa de todo esto, y no alcanzáis a comprender por qué fracasa el bien ante vuestros ojos. Y Yo os digo: Cuando el bien de unos llegue a encontrar eco en los otros y su corazón se sienta regocijado por ello; cuando las virtudes o valores espirituales hayan sido debidamente estimados, entonces el hambre, la sed de justicia, de amor y de comprensión, se apartará del corazón de la humanidad. 5-101-49

Es la herencia funesta de todas las generaciones pasadas, la que con sus ambiciones, vicios y enfermedades, está dando sus frutos en este tiempo. Es el árbol del mal que ha crecido en el corazón de los hombres, árbol que ha sido fecundado con pecados, cuyos frutos siguen tentando a la mujer y al hombre, haciendo caer día a día a nuevos corazones. 5-108-11

Bajo la sombra de ese árbol yacen hombres y mujeres sin fuerzas para librarse de su influencia; ahí han quedado virtudes rotas, honras manchadas y muchas vidas truncas. 5-108-12

No solamente los adultos corren atraídos por los placeres del mundo y de la carne; también los jóvenes y hasta los niños, les ha llegado el veneno acumulado a través de los tiempos. Y los que han logrado escapar de la funesta influencia de la maldad, ¿qué hacen por los que se han perdido? Juzgarles, censurarles y escandalizarse de sus actos. Pocos son los que oran por los que se extravían del sendero y menos los que consagran parte de su vida para combatir el mal. 5-108-13

En verdad os digo, que mi Reino no se establecerá entre los hombres mientras tenga vida el árbol del mal. Es menester destruir ese poder, para lo cual se necesita poseer la espada del amor y la justicia, única a la que no podrá resistir el pecado. Comprended que no serán los juicios ni el castigo, sino el amor, el perdón y la caridad, esencia de mi Doctrina, la luz que ilumine vuestros senderos y la enseñanza que lleve a la humanidad a la salvación. 5-108-14

Amar fue el fin para que fuisteis creados. Amar a vuestro Padre y en Él a todos vuestros hermanos; he ahí la Ley, y eso es precisamente lo que habéis olvidado y borrado de vuestro espíritu. 2-37-52

Os habéis maravillado contemplando la perfección de todo ser, cada criatura formada por Mí ocupa su lugar en su senda, todo sujeto a un mandato, todo obediente a mi ley. Vosotros no debéis dudar del origen de vuestra naturaleza, porque ya confiáis en la precisión y fidelidad de su ley. Habéis descubierto muchas enseñanzas en la vida y confiáis en el cumplimiento de sus leyes naturales, que no os han defraudado. 11-318-39

Meditad: Si Yo estoy en vosotros, ¿a dónde me habéis llevado cuando pecáis? 1-3-13

Os hablo así, porque he de remover la ceniza que hay en vuestro corazón, hasta encontrar en él una chispa de luz. 1-3-14

El pueblo de Israel recibió la Ley cuando en su peregrinación se encontraba en la falda del Monte Sinaí; su guía Moisés, recibió las Tablas y la inspiración. La travesía del desierto fue para purificar los corazones, para espiritualizarlos y encender en ellos la fe hacia el Dios invisible. Cuando el pueblo llegó a la tierra prometida y tomó posesión de ella, llevaba la fe en su Señor profundamente grabada en su espíritu y practicaba un culto sencillo, pero elevado, en el que se había fortalecido su corazón. Mas he aquí que los hijos de sus hijos no supieron perseverar en la fe y en la espiritualidad, y cuando otros pueblos de gentiles introdujeron su idolatría y supersticiones en el seno del pueblo de Israel, lo dividieron espiritual y materialmente. Fue entonces cuando aparecieron los profetas amonestando a las multitudes anunciándoles mi justicia sobre ellos por su infidelidad y su pecado, mas los profetas fueron burlados y algunos muertos. 2-44-62

Ahora vengo en Espíritu y en verdad os digo: Hay quienes piensan que en los primeros tiempos estuve más cerca de vosotros que hoy; juzgan erróneamente porque en cada advenimiento me he ido acercando más a vosotros. Recordad que en el Primer Tiempo descendí sobre un monte y desde ahí os envié mi Ley grabada en una piedra; en el Segundo Tiempo, dejé lo alto del monte para descender a vuestros valles, haciéndome hombre para habitar entre vosotros; y en este Tiempo para llegar más cerca, he hecho de vuestro corazón mi morada para manifestarme ahí y hablar desde su interior a la humanidad. 1-3-31

Moisés levantó a su pueblo y tomando el camino del desierto, le llevó a las faldas del Monte Sinaí, donde él sabía que tenía una cita con su Señor; y mientras el pueblo aguardaba el retorno de Moisés, éste, elevado en oración al Altísimo, recibía de Jehová las Tablas de la Ley que había de regir el destino de la humanidad. El siervo obediente recibió en su Conciencia aquella revelación divina y quedó también preparado para dictar por sí mismo leyes para todos los órdenes y todos los actos de la vida humana. Y después de sufrir y batallar largamente en el desierto, llegó el pueblo al fin de su destino: “La Tierra de Promisión”. Ahí el pueblo edificó sus hogares, labró sus tierras y sus huertos, formó sus familias y adoró a su Señor. Del cumplimiento de las obligaciones con el mundo y del cumplimiento de las leyes del espíritu, hizo un solo culto para elevarlo a Quién tantas pruebas le había dado de su amor y de su misericordia. Mas el culto espiritual se encontraba lejos todavía de la perfección. Las ofrendas y tributos eran materiales, sus sacrificios eran de sangre de criaturas inocentes. Tampoco dentro de la vida humana había alcanzado a obrar con gran moral y justicia. Imperaba la ley del Talión que decía: “Ojo por ojo y diente por diente”, y en los casos en que una mujer era sorprendida en adulterio, había una ley que la condenaba a morir lapidada por el pueblo en las afueras de la ciudad. 7-195-68

¿Por qué el Padre permitió esto en aquel tiempo? Porque la humanidad se encontraba dando espiritualmente sus primeros pasos. 7-195-69

Pasó el tiempo. Las primicias de vuestros campos, los primeros frutos de vuestras cosechas y la sangre de vuestras víctimas inocentes que en el ara me ofrecisteis, Yo las recibí. 7-195-70

Las tradiciones de aquel pueblo eran profundas, mas, ¿quién le hubiera dicho que todo aquello habría de cambiar, que aquellas leyes y aquel culto se habrían de transformar? No fue Moisés, ni fueron los profetas quienes hicieron cambiar aquellas formas y costumbres. Moisés sólo inició el camino, los profetas sólo predijeron. Fue el Mesías prometido, el Divino Maestro, el que vino a despertaros de vuestro sueño, el que, sin desconocer uno solo de los mandamientos de la Ley que recibió Moisés, vino a borrar tradiciones y cultos impropios de aquel tiempo, abriendo una nueva Era de luz y sabiduría, que transformaría la vida de la humanidad. 7-195-71

Yo no reformé la Ley, sólo la práctica que de ella se hacía. 7-195-72

Había pasado la niñez de aquel pueblo en lo espiritual y penetraba en la adolescencia. Entonces os di a saborear manjares desconocidos y rasgué el velo de vuestra ignorancia. Toda mi palabra fue una Ley condensada en una frase: “Amaos los unos a los otros”. 7-195-73

Los que crean que el verdadero pueblo de Israel fue aquel del Primer Tiempo estarán en error; aquel fue solamente la imagen de lo que con el transcurso del tiempo habría de ser el verdadero pueblo de Dios, en el que tendrán que fundirse todos los hombres amando a su Padre en sus propios hermanos. Así lo dijo la Ley en el Primer Tiempo: “Amarás a Dios de todo corazón y de todo tu espíritu. Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Así lo dijo Cristo en el Segundo Tiempo enseñando a la humanidad un nuevo mandamiento: “Amaos los unos a los otros”. A quienes cumplan con los máximos preceptos, Elías les ha anunciado en este tiempo que verán al Padre en todo su esplendor. 3-78-64

Si os dije que imprimiría mi Ley en vuestro corazón, la grabaría en vuestro espíritu y reinaría en vosotros, me refería a mi sabiduría, a mi esencia eterna. Debéis comprender que no es Jesús el que penetra en vuestro corazón, sino Cristo, el Verbo Eterno, aquel que por boca del profeta Isaías fue anunciado como el Cordero Inmolado. 1-21-32

He venido a mostraros la misma Ley y a recordaros la misma enseñanza que os he dado en tiempos pasados, porque el Padre, con sabiduría sublime, no ha venido a confundiros en ningún tiempo. La Luz de mi Espíritu Santo ha venido a iluminaros para explicaros todas mis enseñanzas, para que vosotros y después toda la humanidad, podáis practicarlas con amor, con perfección en vuestros actos y pensamientos. 10-283-66

Debo deciros que en este tiempo os encontré envueltos en mayor fanatismo religioso o idólatra que en ninguno de los pasados, y a la vez vuestro espíritu más desnudo de virtudes que nunca. Ahora os pregunto: Después de haberme oído por años y años a través de esta comunicación, ¿quién siente que Yo haya venido a destruirle sus principios?; ¿quién cree sentirse confundido o ve destruida su fe cristiana? De cierto os digo, que lo que os revelé en los primeros tiempos, os lo he venido a recordar, porque lo habíais olvidado o desvirtuado. Que lo que los hombres os habían ocultado, Yo lo he venido a sacar a la luz, y lo que estaba guardando en mi Arcano, os lo he venido a revelar. Esta Era es de Libertad espiritual; los hombres están iluminados por la Conciencia y sabrán elegir el camino certero. 7-188-35

No vengo a desconocer ninguna de mis palabras que os dije en el pasado, por el contrario, vengo a darles debido cumplimiento y la justa explicación. Así como en aquel tiempo dije a los fariseos, que creían que Jesús venía a destruir la Ley: “No penséis que vengo a abolir la Ley o a los profetas, por el contrario vengo a darle cumplimiento”. ¿Cómo había de desconocer aquella Ley y las profecías, si eran el cimiento del Templo que en Tres Tiempos, había de quedar construido en el corazón de esta humanidad y el anuncio de mi venida al mundo? 4-99-25

¿Quién puede dudar de la bondad de mis enseñanzas en este tiempo? Les he dicho a los hombres como en aquel tiempo: “Amaos los unos a los otros”. A los hijos: “Venerad a vuestros padres”. Al hombre: “Respetad a la mujer”. A los padres: “Dad buen ejemplo a vuestros hijos”. Esto no es tiniebla. Mi semilla es de paz, de amor, de concordia. Detened con ella esa restitución que desde los primeros tiempos ha venido pasando de padres a hijos, restitución dolorosa que ha sido la semilla que siempre habéis estado sembrando y recogiendo. Es menester que toda falta sea lavada, y en verdad os digo, que ninguna falta escapa a mi justicia. Podrá pasar un año, un siglo y hasta una Era, mas el momento de juicio tendrá que llegar. 5-129-20

Amad la limpidez, vivid de acuerdo con la Ley que os señala la Conciencia. 5-129-21

En aquel tiempo muchos creyeron que Cristo venía equivocando el camino y alterando la Ley, por eso le combatieron y le persiguieron, mas la verdad, como la luz del Sol, se impone siempre a las tinieblas. Ahora será combatida de nuevo mi palabra porque habrá quienes crean encontrar en su esencia contradicciones, confusiones y errores, pero su luz volverá a esplender en las tinieblas de este tiempo, y la humanidad verá que el camino y la Ley que os he revelado, es la misma de aquel tiempo y será la de siempre. 3-56-70

Puedo deciros que la mayoría de los hombres tienen religión y que a pesar de enseñar todas ellas la fraternidad, nadie vive conforme a la enseñanza que ha recibido, nadie lleva a la práctica las leyes, preceptos y máximas que en su Conciencia han sido escritas. Hay quienes, para no someterse a ningún credo religioso, han dejado en libertad su pensamiento, creyendo estar al margen de preceptos y de leyes; pero eso no puede ser, porque a través de sus observaciones, de sus ciencias y definiciones, han llegado a saber que en todo y en todas partes se manifiesta un poder, una armonía, una Ley y una Doctrina sabia, justa y amorosa, de la que nadie podrá huir. 10-289-2

Esta humanidad, después de vivir en desunión por tantos siglos; después de todas las experiencias dolorosas y amargas que ha tenido, está capacitada para comprender que la unión entre todos los pueblos, la armonía entre todos los hombres, no podrá cimentarse sobre intereses materiales, ni tomar fuerza en valores terrestres. Al fin comprenderá que sólo el espíritu elevado puede ser la base firme, la piedra inconmovible sobre la cual descanse la paz de los hombres. 10-289-3

Si todos los pueblos en una forma o en otra se dividen, se hacen la guerra y se juzgan, esto quiere decir que ninguno cumple con lo que Dios y su Ley les han enseñado y, por lo tanto, están fuera de la verdad. 10-289-4

La verdad es respeto a todo, porque todo es sagrado, es amor, es armonía, es caridad, es la Ley que rige la Conciencia. 10-289-5

Mi Ley no ha sido dictada por el hombre, ella ha brotado de Mí, mas el mundo ha forjado en torno a mi enseñanza distintas religiones, credos y ritos, conforme a su entendimiento, para decir a la humanidad: “Este es el camino verdadero”; mas Yo no he formado religiones, sólo os he mostrado la Ley en todos los tiempos. 12-343-36

¿Acaso la mayoría de los hombres procuran cumplir con sus religiones? Yo os digo, que las religiones las habéis hecho para tratar de escapar de mi Ley y haceros creer a vosotros mismos que estáis cumpliendo. 11-318-16

A esta humanidad podría aplicarle las mismas palabras que dije al pueblo Judío en aquel tiempo, cuando le hice ver que por cumplir con antiguas y ya inútiles tradiciones, se había olvidado de la Ley. 11-318-17

Doquiera surge el símbolo del Cristianismo: La cruz. En todas partes encuentro los templos de cantera, mi Nombre lo pronuncian la mayoría de los hombres, se me ofrecen homenajes y se me elevan ritos todos los días. Sin embargo, no descubro en el corazón de la humanidad la manifestación del amor que es la esencia, el principio y el fin de mi Doctrina. Y todos creéis estar en la Ley y en la Verdad, por eso cuando llego a revelaros lo contrario, os molestáis y cuando alguien os señala vuestros errores dejáis que la ira penetre en vosotros. 11-318-18

De cierto os digo, Cristianos, que si en este tiempo viniese Yo al mundo en cuanto hombre, seríais precisamente los que me llevaríais a la cruz de un nuevo Calvario cuando escuchaseis en mis labios la verdad; pero no vendré más a vuestro mundo en cuanto hombre, hoy he venido en Espíritu. No me miraréis con los ojos de vuestro cuerpo, aun así tendréis que escucharme; muchos me queréis encontrar para exterminarme, mas cuando me encontréis será para adorarme, y al comunicaros espiritualmente Conmigo, será prueba de que la fe ha surgido en vuestro corazón y que se ha iluminado vuestro entendimiento. 11-318-19

Preguntáis: “¿En dónde está la verdadera sabiduría?”, y os digo: En Dios. Alguno más pregunta: “¿Cuál es la verdadera religión?” Y el Maestro contesta: Quien me ame y ame a su hermano, ha encontrado la verdad y ha cumplido con la Ley. 7-197-9

¡Pobre humanidad, perdida entre las tinieblas teniendo tan cerca la luz, llorando angustiosamente y estando a su alcance la paz! Mas no pueden contemplar esa divina luz porque ha habido quienes han vendado sus ojos, sin piedad. Yo que os amo en verdad, vengo en vuestra ayuda, apartándoos de las tinieblas y probándoos que cuanto os dije en aquel tiempo, fue para todos los tiempos y que no debéis considerar aquella divina Palabra, como una Doctrina antigua, pasada de época, porque el amor que fue la esencia de toda mi enseñanza, es eterno, y en él está el secreto de vuestra salvación en esta Era de confusiones, de inmensa amargura y de desenfrenadas pasiones. 10-307-8

Tampoco es una nueva Doctrina lo que os traigo en este tiempo, sino una luz para que podáis comprender todo cuanto os ha sido revelado, desde los primeros tiempos hasta el presente. 10-307-9

Sentíos de verdad como mis discípulos. Os he traído en mi Doctrina la Ley divina que está presente en vuestra Conciencia. ¿Qué es lo que teméis de otras doctrinas, teorías, ciencias o filosofías? ¿O es que teméis acaso a quienes estudian las Escrituras antiguas, a las religiones que se llaman cristianas? En verdad os digo, que la Doctrina que os estoy entregando, no es más que la aclaración, la confirmación de las revelaciones que se os hicieron en los tiempos pasados. 1-13-14

El Espiritualismo no viene a borrar una sola de las palabras que Cristo predicó en aquel tiempo, si así no fuese, no podría denominarse de esta manera, ya que estaría oponiéndose a la Verdad. ¿Cómo podría estar esta palabra en contra de aquella, si es el mismo Maestro quien la pronuncia? Si verdaderamente penetráis en el sentido de esta Doctrina, veréis cómo mi palabra de ahora es la explicación o aclaración de cuanto dije en aquel tiempo. Por eso la humanidad de ahora y la del futuro, están en condiciones de comprender más que las generaciones pasadas y por lo tanto, de cumplir con la Ley de una manera más pura, elevada y verdadera. 10-283-29

El Espiritualismo no viene creando nuevas leyes, sólo os revela la forma de ascender y caminar sin estacionarse, dentro de la Ley de todos los tiempos. 7-192-58

La Doctrina Espiritualista no es una teoría, es una enseñanza práctica, tanto para la vida humana, como para la vida del espíritu. No existe otra enseñanza más completa y perfecta que ella. Os acompaña desde antes de llegar a la Tierra, os sigue a través de la jornada sobre este mundo y se funde a vuestro espíritu cuando él retorna a su primer morada. 10-283-27

Muchos se preguntan: “¿Por qué he vuelto a la Tierra, si ya os había doctrinado con mi palabra en el Segundo Tiempo?” Mas habíais olvidado mi Ley y os he encontrado naufragando en un mar de ignorancia. He luchado para llevaros al camino de la paz y la verdad, os ofrezco un báculo para que os apoyéis, porque estáis cansados de peregrinar sin un guía y por eso he venido a ayudaros. 1-15-34

En los tiempos pasados, hubo épocas en que el pueblo de Dios supo interpretar espiritualmente todo cuanto pasaba a su alrededor, porque era el pueblo que vivía dentro de la Ley, que me amaba, y que hacía una vida sencilla y virtuosa; las fibras de su corazón aún eran sensibles, así como también lo era su espíritu.

Aquel pueblo vivía en continua comunicación espiritual con su Señor. Escuchaba la voz humanizada de su Creador, sabía recibir mensajes del Mundo Espiritual, de aquellos seres a quienes llamaba ángeles; y en el reposo de la noche, en la paz de su corazón, y por medio del don de los sueños, recibía mensajes, avisos y profecías, a los cuales daba crédito y obediencia. 6-159-3

Dios no sólo estaba en sus bocas, también se albergaba en su corazón; la Ley no era para ellos sólo un escrito, sino que era vivida por los hombres; era natural que su existencia estuviese llena de prodigios que ahora ya no contempláis. 6-159-4

Para la vida humana, bastaba con la Ley que por conducto de Moisés os di; mas para vivir la Vida Eterna era preciso que el Verbo de Dios fuese con vosotros, para que Él os preparase el camino del verdadero paraíso. Mas como el camino hacia las altas moradas de la luz, de la perfección y del amor, tiene encrucijadas, escollos y tentaciones, fue necesario que en la senda del viajero apareciese una estrella, un faro, un rayo de luz que iluminase sus pasos; esa Luz es la de mi Espíritu, que ha llegado a vosotros a disipar dudas, ignorancias e incertidumbres. 5-112-36

Mirad como desde los tiempos en que os regíais por la ley natural, hasta este tiempo en que recibís la luz espiritual por medio de la inspiración, os he dado a conocer, paso a paso y parte por parte el camino del espíritu. 5-112-37

Yo tomé la forma humana porque era indispensable dejar un ejemplo perfecto y vivo de lo que es el cumplimiento en la Ley divina y nadie más que Yo era el indicado para hacerlo, Yo, quien hizo la Ley, Yo quien habría de traeros la Ley explicada con palabras y obras que dieron forma a una Doctrina. 11-325-86

Si en vez de elegir la forma humana para habitar entre vosotros hubiese tomado la forma de un ángel, los hombres se hubiesen sentido pequeños e incapaces para seguir mis pasos y hubiesen considerado mi palabra de imposible realización humana, por otra parte, no hubieseis creído en un sacrificio mío por amor a vosotros. 11-325-87

Si en el Primer Tiempo os apegasteis a la Ley, fue por temor a que mi justicia divina os castigara, mas por eso os envié mi Verbo para que conocierais que Dios es Amor. 1-4-46

Hoy mi luz viene a vosotros, para que no os perdáis y podáis llegar hasta el final del camino siendo fieles a mi Ley. 1-4-47

En una sola lección he reunido las revelaciones de las Eras pasadas con esta que he venido a entregaros en este tiempo. Extraed de toda ella la esencia y llegaréis a la conclusión de que tenéis el resumen de toda la Ley, las profecías y la Doctrina del Maestro con sus revelaciones, y ellas os señalan el camino que conducen a la espiritualidad. 9-266-48

No soy creído, ni amado, ni obedecido. Otra sería la vida de los hombres en la Tierra, si me creyesen y obedeciesen. 5-140-8

Tenéis todo lo necesario para vivir dentro de mi Ley; no podréis decirme que vuestras condiciones de vida no os permiten cumplir. Aun en medio de la lucha, podéis orar, amar y hacer el bien a vuestros hermanos. 5-140-17

Para manifestar lo divino, vuestros idiomas son limitados, por eso en todos los tiempos he tenido que hablaros con parábolas, con metáforas, pero ya veis, aún hablándoos así, poco me habéis comprendido, porque os ha faltado la voluntad necesaria para analizar mis manifestaciones. 1-14-50

Vosotros siempre estáis riñendo por el significado de vuestros vocablos, y a medida que creáis más palabras, más confundís a vuestro espíritu. ¡Ah, hombres de muchas palabras, de muchos idiomas y de muchas creencias, pero de muy pocas obras de amor! 1-14-51

Es menester que el hombre me conozca para que tenga una idea clara de la verdad; porque quien conoce la verdad no puede desviarse del camino de la Ley, ya que entonces se encontrará en condiciones de oír la voz de su Conciencia. 7-191-40

El que ignora la verdad es un ciego que no encuentra la senda verdadera, es un sordo que no puede escuchar la voz interior que procede de Dios; por eso he venido nuevamente al mundo, a descubrir la verdad que le han ocultado y a revelarle nuevas luces que lo eleven de la condición triste y miserable en que espiritualmente vive. 7-191-41

Saber, es sentir mi presencia; saber, es dejarse conducir por mi luz y hacer mi voluntad; saber, es comprender la Ley; saber, es amar. 10-282-22

Yo vine a enseñaros el verdadero cumplimiento de la Ley, a fin de que convirtieseis este mundo en un gran templo donde se adorase al verdadero Dios, donde la vida del hombre fuese una constante ofrenda de amor a su Padre, al que debiera amar en cada uno de sus Semejantes rindiendo así tributo a su Creador y Maestro. 6-154-18

Y ahora que he vuelto a los hombres, ¿qué es lo que encuentro? La mentira y el egoísmo han sustituido a la verdad y a la caridad; la soberbia y la vanidad, en vez de la mansedumbre y humildad; la idolatría, el fanatismo y la ignorancia, en vez de la luz, la elevación y la espiritualidad; el lucro y la profanación, donde sólo debería existir el celo y la rectitud; el odio y la guerra desatada entre hermanos han sustituido a la fraternidad, la paz y el amor. 6-154-19

Mi Ley siempre es la misma, no es menos profunda unas veces que otras. Es vuestro espíritu el que refleja unas veces mejor que otras la luz del Padre. Esto es según la evolución que vuestro espíritu haya alcanzado. 3-81-50

La Ley divina nunca pasa, las leyes humanas sí cambian según sea la evolución espiritual de los hombres. 6-149-38

La Ley de Dios, su divina Palabra dada a través de Cristo y todos los mensajes de profetas, enviados y emisarios, fueron la semilla que mantuvo la fe de la humanidad, en una promesa divina que anunció siempre luz, salvación y justicia para todos los hombres. 9-269-14

Este es el tiempo esperado para la Gran Revelación, aquella por medio de la cual comprendéis todo cuanto os he manifestado a través de los tiempos y sepáis quién es vuestro Padre, quiénes sois vosotros y cuál es la razón de vuestra existencia. 9-269-15

Juan vio en su gran revelación, cómo había de manifestarse mi Espíritu en este tiempo, al abrirse el Sexto Sello; el Libro de la Sabiduría iluminaría a los espíritus. Vio los grandes combates entre los hombres y sus tribulaciones. Vio el Libro cerrado y al fin abierto por el Cordero Inmolado. Y ante vosotros he mostrado página tras página de ese Libro, para vuestro espíritu. En él está contenida la Ley que os he dado desde el principio de los tiempos. 12-361-6

Juzgad mi Obra, analizadla de principio a fin. Traed a vuestra memoria todo lo pasado y unidlo a esta revelación, para que todo viva en vuestro espíritu. He dictado leyes y enseñanzas para la vida material de los hombres, le he dado lecciones para su vida moral y espiritual. Os he transportado a las regiones del espíritu y habéis respirado la paz y la beatitud de esa morada, para que lo conozcáis todo y podáis penetrar en el conocimiento de mis leyes. 12-361-7

Os habla en este instante Aquél que os ha dado leyes y mandatos desde el principio de los tiempos, para que caminéis con rectitud y elevación y deis la mano a los que debilitan; mas vuestros frutos son escasos y aun no os habéis alimentado con la esencia de ese pan que os he ofrecido siempre y que es amor, es bien y caridad. Calláis mis revelaciones y guardáis para vosotros vuestros dones; y el espíritu de los hombres se encuentra pobre y un día os reclamará, y no quiero que sintáis el rigor de su juicio, cuando sepan de vuestra responsabilidad. Trabajad y Yo multiplicaré vuestra simiente. 7-203-35

Hay muchos que por temor o falta de estudio, no han evolucionado y practican sólo la ley de Moisés, sin reconocer la venida del Mesías, y otros que creyendo en Jesús, no han esperado al Espíritu Consolador prometido; y Yo he descendido por tercera vez y no me han esperado. 7-179-38

Conoced la Ley, amad el bien, practicad el amor y la caridad, conceded a vuestro espíritu la santa libertad de elevarse hacia su morada y me estaréis amando. ¿Queréis un modelo perfecto de cuánto deberéis hacer y de lo que debéis ser para llegar a Mí? Imitad a Cristo, amadme en Él, buscadme a través de Él, venid a Mí por su divina huella, mas no me améis en su forma corpórea o en su imagen, ni cambiéis por ritos o formas la práctica de sus enseñanzas, porque os eternizaréis en vuestras diferencias, en vuestra enemistad y en vuestro fanatismo. 1-1-71

Amadme en Cristo, pero en su Espíritu, en su Doctrina y estaréis cumpliendo con la Ley eterna, porque en Cristo está resumida la justicia, el amor y la sabiduría con que he manifestado a la humanidad la existencia y la omnipotencia de mi Espíritu. 1-1-72

Quiero que sin saliros de una vida natural y sencilla, sin que caigáis en un estado que pudiera considerarse fuera del normal, os conservéis siempre preparados y llevéis guardado en vuestro corazón la espiritualidad, para que en cualquier momento en que seáis llamados, os halléis dispuestos a cumplir vuestra misión. 5-129-31

Hoy, en el tiempo de la restitución, devolved la paz a los que hayáis dado muerte en su fe, sanad a los que hayáis herido con vuestra palabra, pagad vuestras deudas, derramad en vuestros hermanos la caridad de vuestro amor y estaréis cumpliendo con mi Ley. 2-46-43

¿Cuándo surgirá en la Tierra el hombre que venga a cumplir todas mis enseñanzas, tal como lo ordena mi Ley; el hombre de espíritu grande y luminoso, de elevados sentimientos, de clara inteligencia? 1-11-83

No podíais volver a Mí, sin antes haber saboreado todos los frutos de la vida y haberos deleitado con todos los placeres. Estáis morando en la Tierra y tenéis que serviros de las cosas naturales para vivir, mas como todas las cosas se encuentran bajo una ley, tomadlas dentro de esa misma ley; así daréis al espíritu lo de él y a vuestro cuerpo lo que a él corresponde. Nada os prohíbo porque nadie contraría mis designios divinos. ¡Cuán pocos son los seres que han sabido permanecer fieles y limpios al lado del Padre! Ellos, sólo han hecho mi voluntad; mas vosotros, que muchas veces habéis repetido en vuestras oraciones: “Hágase, Señor, tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo”, es mentira que hayáis obrado siempre conforme a mi voluntad; de ahí que haciendo la vuestra, que es imperfecta, hubieseis cometido tantos errores, que ahora estáis pagando con grandes amarguras, enfermedades y miserias. Mas dejaréis de seguir haciendo vuestra voluntad, para sujetaros a una Autoridad Divina que todo lo rige con sabiduría y justicia; entonces dejaréis de cometer errores y de sufrir por causa de ellos. 5-131-36

Nadie ha nacido por casualidad, nadie ha sido creado por el acaso; comprendedme y reconoceréis que nadie es libre en el camino de su vida, ya que existe una Ley que rige y gobierna todos los destinos. 4-110-29

Mi Ley no es reducida, es infinita y podéis cumplirla en muchas formas. No os exijo que hagáis obras perfectas, pero debéis de estudiar y profundizaros en ella para que lleguéis a practicarla. 2-32-12

Nuevamente mi Verdad combatirá la ignorancia de la que se derivan el fanatismo, la idolatría y el misticismo, porque el fanático es ciego, el idólatra es materialista y el místico es hipócrita. 7-194-68

Llegará el tiempo en que se levanten hombres que verdaderamente amen mi Ley, los que sabrán unir la ley espiritual con la del mundo, o sea el poder eterno con el poder temporal; mas no será para esclavizar a los espíritus como en tiempos pasados, sino para mostrarles el camino hacia la luz, que es la verdadera libertad del espíritu. Entonces volverá la moral al seno del hogar, habrá verdad en vuestras instituciones y espiritualidad en vuestras costumbres. Será el tiempo en que la Conciencia haga oír su voz y en que mis hijos se comuniquen de espíritu a Espíritu con mi Divinidad, en que las razas se fusionen y todo ello determine la desaparición de muchas diferencias y contiendas, porque, hasta ahora, a pesar de ser tan pequeño vuestro mundo, no habéis sabido vivir como una sola familia, no habéis podido rendirme un solo culto. La antigua Babel os condenó a esta división de pueblos y de razas, mas la construcción de mi Templo espiritual en el corazón de la humanidad, os librará de esa restitución y os llevará a Amaros verdaderamente los unos a los otros. 4-87-10

Las pasiones se irán debilitando, los vicios comenzarán a desaparecer, el fanatismo y la ignorancia irán cediendo su puesto a la fe verdadera y a los conocimientos profundos en mi Ley. 10-284-23

Mi venida en este tiempo es una nueva invitación al camino de la Ley, y toda la esencia de esta palabra se resume en aquella máxima que ha tiempo os enseñé: “Amaos los unos a los otros”. 7-193-22

¡Qué hermoso será cuando estas multitudes, sencillas y humildes, se levanten por los caminos llevando la Buena Nueva de este tiempo, tan lleno de espiritualidad y moral! Recordaréis al padre que se ha convertido en juez de su hijo, que tiene que perdonarlo y amarlo; a la madre que ha desconocido a sus hijos negándoles su regazo, que tiene que abrirles sus brazos y estrecharlos en su corazón, para que también ellos puedan amar; y a los hijos que se levantan contra sus padres, que tienen que venerarlos, porque los padres en la Tierra ocupan mi lugar. Sin rectitud, ¿cómo podrá tener elevación el espíritu? 4-106-57

Mañana tendréis que enseñar y confirmar con hechos vuestras palabras; desde ahora moralizad vuestra vida, reconstruid vuestros hogares y unificad vuestra familia. Que el padre vaya en busca de su hijo que huyó de su hogar y los hijos busquen a quien les abandonó; que la esposa vuelva a los brazos del compañero y que el esposo que había renunciado a sus deberes, busque a la compañera y construyan una nueva y mejor existencia. 4-106-58

Tenéis en Mí a un Maestro incansable y, a un Padre perfecto que os ama y corrige. ¿Qué haríais si sólo os concediera beneficios a cambio de un estricto cumplimiento de mi Ley? 1-2-47

No os doy mi Doctrina simplemente como un freno moral para vuestras pasiones; no, os la doy para que escaléis las mayores alturas del espíritu. 5-118-90

Mi Espíritu está llamando a cada espíritu, entendimiento y corazón para alimentaros de Mí, porque estáis hambrientos. No habéis sabido sustentaros con mi palabra, no habéis aprovechado las enseñanzas que os he dado en los tiempos pasados; el Libro de la Vida, en el cual está mi Ley y los mandatos, se encuentra guardado, olvidado por el mundo presente. 8-226-57

Es vuestro Dios quien os habla, mi voz es la Ley; hoy la escucháis nuevamente sin que sea necesario labrarla en piedra, ni tener que enviaros a mi Verbo encarnado entre vosotros. Es mi Voz divina la que llega a vuestro espíritu y le revela el principio de una Era en la cual el hombre se justificará, se reconciliará con su Creador y se purificará como está escrito. 1-15-8

Mi paz sea con vosotros.

Deja un comentario:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s