Enseñanza 221
1. Pueblo, voy a tocar vuestras fibras más sensibles para prepararos y haceros dignos de recibir mi enseñanza.
2. Voy a hablaros de la Madre Divina, de ese Espíritu que encarnó en el Segundo Tiempo para cumplir un elevado destino.
3. María fue enviada para manifestar su virtud, su ejemplo y Divinidad perfecta. No fue una mujer más entre la humanidad. Fue una mujer distinta y el mundo contempló su vida, conoció su manera de pensar y de sentir, supo de la pureza y gracia de su Espíritu y cuerpo. Ella es ejemplo de sencillez, de humildad, abnegación y amor. Y a pesar de que su vida ha sido conocida por el mundo de aquel tiempo y de las siguientes generaciones, hay muchos que desconocen su virtud, su Virginidad. No se explican el hecho de que haya sido Virgen y Madre, y es que el hombre es incrédulo por naturaleza y no ha sabido juzgar las obras divinas con el espíritu preparado. Si estudiara las Escrituras y analizara la encarnación de María y la vida de sus antecesores, llegaría a saber quién es Ella. Leer Más