Archivos en la Categoría: Tomo 08 – LVV: 208 al 241

Enseñanza 221

1. Pueblo, voy a tocar vuestras fibras más sensibles para prepararos y haceros dignos de recibir mi enseñanza.

2. Voy a hablaros de la Madre Divina, de ese Espíritu que encarnó en el Segundo Tiempo para cumplir un elevado destino.

3. María fue enviada para manifestar su virtud, su ejemplo y Divinidad perfecta. No fue una mujer más entre la humanidad. Fue una mujer distinta y el mundo contempló su vida, conoció su manera de pensar y de sentir, supo de la pureza y gracia de su Espíritu y cuerpo. Ella es ejemplo de sencillez, de humildad, abnegación y amor. Y a pesar de que su vida ha sido conocida por el mundo de aquel tiempo y de las siguientes generaciones, hay muchos que desconocen su virtud, su Virginidad. No se explican el hecho de que haya sido Virgen y Madre, y es que el hombre es incrédulo por naturaleza y no ha sabido juzgar las obras divinas con el espíritu preparado. Si estudiara las Escrituras y analizara la encarnación de María y la vida de sus antecesores, llegaría a saber quién es Ella. Leer Más

Enseñanza 220

1. Bienvenidos seáis ante Mí, discípulos:

2. He aquí al Maestro que cumple su promesa del Segundo Tiempo, viniendo como Espíritu Santo a iluminar con su Luz al Universo.

3. Ante Mí se encuentran los que dudaron, los que blasfemaron en contra mía, pero que ahora vienen arrepentidos a pedir perdón y a convertirse en mis siervos.

4. Antes de que Yo llegara, ha sido Elías con vosotros, para disipar la noche y traeros la luz, para acercaros a la fuente de gracia y sabiduría que soy Yo. Leer Más

Enseñanza 219

1. Os doy en este instante mi bálsamo, mi fuerza y mi caricia.

2. Yo soy vuestro Cirineo, ya que en la Tierra cuando el peso de mi cruz se hizo agobiante, hubo un hombre con piedad en su corazón que me ayudó a compartir mi carga.

3. Aquí me tenéis, presto a acudir en vuestro auxilio cuando caigáis en el camino, para dar fuerza a vuestro espíritu y levantarlo a continuar la jornada.

4. Paso a paso os vais acercando al calvario de vuestra vida en la Tierra, donde vuestro espíritu habrá de decirme: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu, ya todo está consumado”. Leer Más

Enseñanza 218

1. Pueblo bendito: Venís al encuentro de este Maestro que os llama incesantemente a congregación, para alimentaros con su amor y fortaleceros en los tiempos de prueba. Venís abandonando todo por oírme. Los padres dejan a sus hijos, la madre al pequeño en la cuna, ansiosa de recibir consuelo para ella y para los suyos; la juventud apartándose de los placeres terrestres; los ancianos olvidando el peso de sus pruebas y todos dejando tras de sí lo que es miseria humana, enfermedades, angustias, para presentarse ante mi presencia y decirme: “Maestro, hemos orado a temprana hora y elevado nuestro espíritu, y Elías, nuestro Pastor, nos ha preparado para oír la divina Palabra; recibidnos”.

2. Os reunís bajo la sombra de este Árbol, que ha extendido sus ramas hasta los confines de esta nación escogida por Mí, y escucháis bajo sus múltiples ramas la misma palabra, la misma esencia, el mismo fruto que durante tanto tiempo os he entregado. Leer Más

Enseñanza 217

1. Venid a Mí, discípulos amados, y sentaos a mi mesa ahora que aún estoy con vosotros, porque estos tiempos no volverán. Vendrá para vosotros un nuevo tiempo en el cual daréis un paso hacia adelante en el sendero de vuestra evolución.

2. Sois aún niños que vivís bajo la custodia del Padre, quien no os deja alejaros mucho de la casa paterna, para que no encontréis tropiezos ni vayáis a caer en un abismo; pronto estaréis fuertes y preparados para recorrer todas las sendas.

3. Haced de vuestro corazón un cofre en el que guardéis mis palabras cual joyas. Leer Más

Enseñanza 216

1. Discípulos: Cumplid mis mandatos para que no lloréis el tiempo perdido. Profundizaos en el estudio de mi palabra para que sepáis qué es lo que os corresponde cumplir y cuál es la parte que les toca hacer a los que han de venir después de vosotros.

2. He revelado a vosotros los humildes, esta Obra Espiritualista, antes que a los científicos, porque he encontrado pureza e inocencia entre vosotros, fe y buena voluntad para seguir mis enseñanzas, disposición para llevar esta Semilla al corazón de vuestros hermanos. Por eso os he escogido, porque sois los pobres que han sentido la tristeza, los que no han buscado la comodidad en la Tierra ni sus placeres; porque sabéis que más allá de este mundo existe la verdadera paz espiritual, el bien y la alegría y no os habéis dejado engañar por la falsa grandeza, no habéis ambicionado el poder temporal, los goces que sólo duran un instante. Aspiráis a más de todo lo que puede ofreceros este mundo, me amáis y confiáis en que he de haceros retornar al hogar que os espera, al Seno de donde habéis salido y en donde habréis de poseer mi Reino. Leer Más

Enseñanza 215

1. Mis palabras son como gotas de rocío que descienden a vuestro corazón para resucitarle, porque lo encuentro marchito, es que habíais olvidado mi promesa de volver y os sentíais muertos a la vida espiritual.

2. Cuando la débil flama de vuestra esperanza se extinguió, oísteis llamar a la puerta de vuestro corazón; al abrir y verme no me reconocisteis porque me habíais olvidado. Fue necesario mostraros la herida de mi costado y deciros: “Hundid ahí vuestros dedos”, para que supieseis Quién era el que llamaba a vuestra puerta.

3. Sois como los caminantes de Emmaús, quienes llevándome a su lado no podían reconocerme; os parecéis a Tomás que creyó hasta ver y palpar mis heridas.

4. Ya que me habéis pedido pruebas de mi presencia, y os las he dado, sabed que he venido a rescataros de la idolatría, a haceros volver al culto sencillo, a la fe libre de complicaciones, a la práctica de la caridad entre vosotros. Leer Más

Enseñanza 214

1. A través de los labios humanos os entrego mi palabra, porque los mensajes que instante por instante envío a los hombres, ni siquiera los percibís. Esa es la razón por la cual he tenido que comunicarme por el entendimiento del hombre. No es que Yo necesite de aparatos humanos para manifestarme, sois vosotros los que lo habéis necesitado.

2. Mi Ley amorosa sólo ha venido a apartar abrojo por abrojo del sendero, para que podáis llegar a Mí.

3. Para Mí nada es imposible ni difícil, así es que del mismo hombre hice el instrumento de mi comunicación y con ello os demostré mi caridad hacia vosotros, perdonando vuestras imperfecciones y no reparando en vuestras manchas; también os di pruebas de mi poder al entregaros una palabra sabia, dulce, divina, a través de un pobre entendimiento y de unos impuros y torpes labios. Leer Más

Enseñanza 213

1. La Luz de mi Espíritu es con vosotros, Cristo es sobre vuestro espíritu y a través de labios humanos manifiesta la palabra de vida y verdad como un camino que conduce hasta Mí.

2. Abrid las puertas de vuestro Santuario para que Yo penetre a lo más puro de vuestro ser.

3. Domingo de Resurrección llamáis a este día, porque en él evocáis los acontecimientos que vivió Jesús a su paso por la Tierra.

4. Descorred ya el velo del misterio para que penetréis en el santuario de la verdad. En esta Cátedra os revelo grandes enseñanzas para que desaparezcan de vosotros las tinieblas del misterio con que ayer envolvíais mi luz. Escuchad: Sólo el que muere puede resucitar; ¿creéis que Cristo haya muerto en aquel tiempo?; ¿habéis podido imaginar muerto a vuestro Maestro? Leer Más

Enseñanza 212

1. Bienaventurado el que acude a Mí, el que busca al Maestro, el que busca el perdón, el que toma la cruz, porque en Mí encontrará la luz que le guíe y el perdón de sus pecados.

2. Os recibo con amor en este día de conmemoración. La huella de mi pasión que deje en la humanidad, se renueva en este día.

3. Si la sangre de aquel cuerpo se evaporó, su esencia quedó en el espíritu de todos los hombres. Ella es imborrable en vuestra Conciencia, porque me recordáis cuando sentís por momentos el peso de la cruz o la pesada cuesta del calvario. Leer Más

Enseñanza 211

1. Mi sabiduría y mi amor las transformo en palabra humana para hacerlas llegar a vuestro corazón.

2. Vengo a vos, pueblo, para que viváis unos instantes bajo el efluvio espiritual de mi palabra, para que viváis por unos momentos en el reino de la vida espiritual.

3. Tomad y comed el pan de mi palabra que es fuerza y vida, para que no vayáis a desfallecer en las pruebas.

4. Algunos de mis nuevos discípulos tendrán su Gólgota en donde consumarán su misión en la Tierra, pero esa cumbre sólo la alcanzarán los que sean todo espíritu, elevación y amor. Leer Más

Enseñanza 210

1. Vengo a libraros del tormento en que os ha hundido vuestro materialismo, entregándoos la lámpara con la que podáis alumbrar el sendero.

2. Sois los hombres del Tercer Tiempo, aquéllos que habrán de conocer verdaderamente el por qué de su vida, y Yo vengo a ayudaros a obtener ese conocimiento por medio de mis revelaciones.

3. Sois los hombres del nuevo tiempo en el cual mi Reino busca vuestro corazón para levantarse en él, en el que haréis del bien vuestro ideal espiritual y aprenderéis que la mejor oración es la de vuestras obras.

4. El amor y la verdad corresponden al espíritu, de él es la sabiduría porque fue creado para amar y conocer a su Padre. Leer Más

Enseñanza 209

1. A medida que se acerca el tiempo señalado para que esta forma de entregaros mi enseñanza termine, vais penetrando más y más en mi divino mensaje.

2. Sabéis que mientras os he estado entregando mi palabra, el mundo ha vivido sin sentirme ni escucharme.

3. Pocos son los que han sabido de mi venida, el resto de la humanidad se encuentra esperando que cuando Yo vuelva según mi promesa, lo haga en materia, o sea que me haga hombre nuevamente.

4. Sólo vosotros sabéis que ya os encontráis en el Tercer Tiempo, en el cual he venido a hablar a vuestro espíritu a través de los escogidos para portavoces de mi palabra. Leer Más

Enseñanza 208

1. Os habéis despertado con el eco de mi palabra y habéis venido de lejanas naciones, pueblos y comarcas, por un largo camino de vicisitudes, con el anhelo de encontrar al Maestro.

2. Habéis abierto vuestro corazón como un libro en limpio, para que en él escriba esta enseñanza. Algunos me han presentado su entendimiento, en el cual también he escrito mi palabra, en espera de que el corazón se sensibilice, porque esta luz penetrará hasta el espíritu, en donde encontrará una morada de la cual no volverá a salir.

3. Jamás había sido tan clara y extensa mi palabra, como en este Tercer Tiempo, en que he venido a humanizarla. Mi palabra os hace comprender lo que os entregué en las dos Eras pasadas. Toda mi Doctrina se encierra en dos preceptos que os legué desde el principio: “Amarás a Dios con todo tu corazón y espíritu” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Más tarde Jesús os vino a decir: “Amaos los unos a los otros”. Ahora vengo a continuar mis enseñanzas, para dejar consumada mi Obra entre vosotros, en cumplimiento a mi promesa de volver. Leer Más

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