¿Venganza divina?

–
Cada espíritu, cada uno de nosotros recoge la cosecha de su siembra. La justicia divina es ello, que cada espíritu saboree el fruto dulce o amargo de sus hechos y obras. No es la venganza divina que se impone sobre el espíritu, porque esta no existe… más acertado es decir, que nuestro Padre respeta el libre albedrío del espíritu, y él mismo es la causa de su dicha o aflicción.
–
No olvidemos que el dolor es maestro cuando éste se presenta en nuestra existencia, ya que dolor nos hace reflexionar que algo no está bien ella. Si la familia se desconoce y existe la lengua hiriente, el maestro dolor está allí presente, y éste se irá cuando la familia haga uso de su voluntad y libre albedrío al practicar el bien de los unos a los otros. Si en la humanidad existe la discordia, el odio, la arrogancia y por ello se aniquilan los unos a los otros, el maestro dolor está allí presente, para hacerle reflexionar con muy grandes cálices de amargura, que su libre albedrío y voluntad están alejados de la luz de la Conciencia. Pues cuando ella haga por práctica la invitación que le hace a cada instante esa luz, no tendrá porque llorar ni que lamentarse más… su morada será de paz.
–