Archivos en la Categoría: Tomo 04 – LVV: 083 al 110

Enseñanza 090

1. Soy el Caminante que está llamando a las puertas de vuestro corazón, llamo y no sabéis quién es, abrís y no me reconocéis. Como el caminante que llega a una aldea y no tiene quien le conozca, como el extranjero que penetra en tierra extraña y no es entendido en su idioma, así me presento entre vosotros. ¿Hasta cuándo sentiréis mi presencia, oh, humanidad? ¿Hasta cuándo me reconoceréis como en aquellos tiempos fue reconocido José por sus hermanos en Egipto?

2. José, hijo de Jacob, había sido vendido por sus propios hermanos a unos mercaderes que se dirigían a Egipto. José era aún pequeño y ya había dado pruebas de un gran don de profecía; la envidia se apoderó de sus hermanos, quienes se deshicieron de él creyendo no volverle a ver. Mas el Señor, que velaba por su siervo, le protegió y le hizo grande ante el faraón de Egipto.

Muchos años después, cuando el mundo fue azotado por la sequía y el hambre, Egipto, guiado por los consejos e inspiraciones de José, almacenó suficientes provisiones para resistir la prueba. Fue entonces cuando los hijos de Jacob llegaron en busca de alimento a Egipto. Grande fue su asombro cuando reconocieron a su hermano José convertido en ministro y consejero del faraón. Al verlo, cayeron de hinojos a sus pies, arrepentidos de su falta, y reconocieron que las profecías de su hermano se habían cumplido. Aquél a quien daban por muerto estaba ahí delante de ellos lleno de poder, de virtud y de sabiduría. Leer Más

Enseñanza 089

1. Habéis llevado vuestra cruz a cuestas, las vicisitudes de la vida han sido como un fardo sobre vuestro espíritu, pero la cruz espiritual que hay en vuestro destino, aún no la habéis tomado para seguirme.

2. Es llegada la hora en la cual los hombres se levantarán a comenzar a vivir su pasión espiritual y a abrazar su cruz.

3. Aquella frase que os enseñé sellándola con mi sangre en el Calvario de Amaos los unos a los otros, florecerá por fin en el corazón de la humanidad.

4. Mi amor por vosotros no podía permitir que os perdieseis, y por eso en Jesús, os di una palabra con esencia de eternidad, que en cualquier tiempo os diese su ayuda, para que alcanzaseis vuestra salvación. El Verbo Divino se hizo hombre por salvaros, ¿acaso sabéis si vuestro espíritu encarnó en este tiempo para salvar a sus hermanos? Leer Más

Enseñanza 088

1. Cuán grato me es el canto de las aves y el perfume de las flores; mas de cierto os digo, que más halaga a mi Espíritu vuestra oración, cuando llega a Mí envuelta en pensamientos puros y con firmes propósitos de enmienda.

2. Dudáis de llegar a tener la inocencia de un ave o la belleza de una flor, porque solamente os juzgáis a través de vuestra pobre indumentaria o por algún defecto físico de vuestra envoltura, mas no miráis al espíritu, a ese ser dotado de belleza y gracia celestial.

El espíritu es luz, inteligencia, amor, sabiduría, armonía, eternidad, y de todo esto carecen las aves y las flores. Buscad la belleza del espíritu, y ella será en vosotros como un espejo que refleje fielmente la faz del Creador. No os afanéis tanto por vuestra belleza exterior, aunque sí os digo, que no descuidéis nada de vuestro ser.

3. La limpieza del cuerpo no está en contra de la espiritualidad, mas no olvidéis que el espíritu está antes que el cuerpo. Recordad que ha tiempo os dije: “Limpiad el vaso por fuera y por dentro”. Leer Más

Enseñanza 087

1. Me agrada sorprenderos en la forma más inesperada para poner a prueba la fe de vuestro corazón. Me place probar vuestra fortaleza para que deis ejemplo a vuestros hermanos.

Existe en vuestro espíritu la simiente de Jacob, a quien llamé Israel, que quiere decir: “Fuerte”. Aquel patriarca fue sometido por Mí a grandes pruebas para que diese grandes ejemplos. Yo le envié un ángel para que luchara con él, y el brazo fuerte del varón no se dejó vencer. Desde ese instante le nombré: “Israel”, y por ese nombre fue conocido por la posteridad.

Mas si Yo os preguntase: ¿Qué habéis hecho de aquella simiente espiritual que os transmitió Jacob? ¿Entenderíais mi pregunta y sabríais responderme? A vuestro paso se han presentado mis ángeles para luchar contra vuestras imperfecciones y no les habéis sabido recibir. Os han sorprendido los seres en tiniebla y habéis sido débiles ante ellos.

2. Os vuelvo a interrogar: ¿En dónde está la espada de Jacob, su celo y su fortaleza? Leer Más

Enseñanza 086

1. ¿En verdad me amáis? ¿Creéis estar verdaderamente ante mi presencia? Mostradme entonces vuestra atrición con verdadero propósito de enmienda. Quiero vivir en vuestro corazón para que más tarde podáis comunicaros Conmigo de espíritu a Espíritu.

2. Cuando las vicisitudes de la vida se acumulan a vuestro paso, las tomáis como un obstáculo para vuestro progreso espiritual y así me lo decís, sin comprender que un camino sin pruebas, sería un camino en donde no tendríais ocasión de hacer méritos para alcanzar la restitución de vuestros yerros.

3. Si los rayos del Sol os han quemado, venid a descansar bajo la sombra de este árbol divino, para que restauréis vuestras fuerzas y cobréis ánimo. Aquí os revelaré el poder del amor que redime, purifica y da paz; el amor os aproxima los unos a los otros y os acerca al Creador, para fundiros en la armonía universal. Leer Más

Enseñanza 085

1. Bienaventurados los que practican la oración espiritual, porque ellos sienten mi presencia, mas de cierto os digo, que Yo recibo todas las oraciones, sea cual fuere la forma en que las elevéis a Mí. Atiendo a todo llamado y a toda súplica sin juzgar la forma, atendiendo tan sólo la necesidad con que me buscáis.

2. ¿Por qué no había de oír a quienes oran de manera imperfecta, sabiendo que todos llegarán a practicar la oración verdadera? Ahora os escucho a través de las diversas formas en que me hacéis vuestras peticiones, porque lo esencial es que me busquéis. Y en verdad os digo, que no existe una oración que no sea escuchada por vuestro Padre, Yo sólo recibo la intención de mis hijos.

3. Vengo a enseñaros la verdad, a través de una Doctrina perfecta. Tratad de practicarla y al orar, tendréis la sensación de contemplar mi luz y de escuchar mi dulce consejo. Leer Más

Enseñanza 084

1. No he venido a contemplar grandes o pequeños, en esta Era os he hablado a todos como hijos a quienes amo de la misma manera. Buscad la esencia de mi enseñanza y esparcidla, y mientras más entregares a vuestros hermanos más os será multiplicada.

2. Mi caridad es la que os ayuda a soportar el dolor de vuestra expiación, por medio de la cual purificáis vuestro espíritu. Conservad cuanto más podáis el estado de elevación espiritual, para que no os encontréis gimiendo nuevamente ante mi presencia.

3. Yo, que contemplo las aflicciones y sufrimientos por los cuales atraviesan las naciones, os pido que con vuestra oración, sentida y plena de caridad, les enviéis un mensaje de paz. Orad por vuestros hermanos; pedid que se os dará.

4. Si tenéis fe en Mí y confiáis en mi palabra, la guerra no penetrará en esta nación y ello será un testimonio más de que sobre vosotros descendió mi Divino Espíritu. Leer Más

Enseñanza 083

1. Este es el tiempo que os anunciaron los profetas, en el que todo ojo me verá, ahora añado Yo, este es el tiempo en el que también todo oído me escuchará y todo cerebro comprenderá mis revelaciones.

2. El espíritu ya está capacitado para interpretar muchas lecciones y penetrar en muchos misterios; ya no es el párvulo de los primeros tiempos, al que había que ocultarle muchas lecciones para que no se confundiera, y había que presentarle bajo figuras simbólicas todos los misterios que le eran revelados, para que pudiera iniciarse en el sendero espiritual.

3. Cada Era es una luz, una nueva lección y si esta etapa la he prolongado, ha sido con el fin de dar oportunidad a las grandes multitudes espirituales, de pasar por la Tierra para que analicen mis lecciones y cumplan con mis enseñanzas; así darán un paso hacia adelante en el camino de la Vida Verdadera. Leer Más

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