Elías y la Ley de la reencarnación

Libro de la Vida Verdadera

Elías y la reencarnación

Habéis llegado a un grado de evolución, en el que sabréis comprenderme en mi esencia divina y sentirme como Espíritu. La evolución y la reencarnación del espíritu, os han ido preparando para recibir mis nuevas lecciones. 2-31-57

Cuando la oscuridad que ha envuelto a la humanidad se disipe y se haga la luz en los espíritus, sentirán la presencia de una nueva Era, porque Elías ha vuelto entre los hombres, como éstos no han sabido mirarle, ha sido necesario que manifestase su espíritu a través del entendimiento humano y de que se mostrase ante los videntes en aquella visión del profeta Elíseo: Sobre las nubes, en su carro de fuego. 2-31-58

Elías ha venido como precursor en este tiempo para preparar mi llegada; ha venido como profeta para anunciaros la nueva Era con sus combates y sus pruebas, pero también con la sabiduría de sus revelaciones. Viene con su carro de luz a invitaros a penetrar en él para levantaros sobre las nubes y llevaros a la mansión espiritual donde reina la paz. Confiad en él, como el buen pastor, seguidle espiritualmente como el pueblo siguió a Moisés en el Primer Tiempo, orad para que él os ayude en vuestro cumplimiento y si lo queréis imitar, hacedlo. 2-31-59

Elíseo, antes de que Elías fuera arrebatado por el carro de fuego y llevado a las alturas, le pidió que su don de profecía y su espíritu se lo transmitiese para ser como él había sido en la Tierra, y Elías, en prueba de que le concedía a su discípulo sus deseos, le dejó su manto, y el espíritu de Elías y su don de profecía fueron en Elíseo, como una señal reveladora de la comunicación espiritual con los hombres. 2-31-60

En cada Era y en cada revelación divina aparece Elías ante los hombres. 2-31-61

Aun no había llegado el Mesías a la Tierra, faltaba poco para que naciera en cuanto hombre y el espíritu del profeta ya había encarnado en Juan que luego fue llamado el Bautista, para anunciar la proximidad del Reino de los Cielos, que sería la presencia del Verbo entre los hombres. 2-31-62

Cuando más tarde me transfiguré en el Monte Tabor para mostrarme en Espíritu ante algunos de mis discípulos, Elías vino con Moisés a tomar su lugar junto a su Señor, dando a entender en esta forma, que él tendría encomendado en el futuro, un tiempo en el cual habría de hacer sentir su presencia entre la humanidad, despertando al espíritu adormecido de los hombres a la vida luminosa y perfecta. 2-31-63

Este es el tiempo confiado a Elías para que despierte a la humanidad, él es el precursor que llegará de pueblo en pueblo de nación en nación, de hombre en hombre, para decirles como lo hizo en aquel tiempo Juan en las orillas del Jordán, cuando les hablaba a las multitudes diciéndoles que se prepararan porque el Reino de Dios ya estaba cerca. Ahora les dirá con su voz espiritual que penetren en recogimiento, porque la presencia del Señor como Espíritu Santo es con los hombres. 2-31-64

Cuando Elías haya preparado a la humanidad, aparejando los caminos del Señor, volverá a Mí. 2-31-65

Cuando eso sea, no le pidáis que os deje su manto como se lo dejó a Elíseo, porque se ha manifestado espiritualmente, los tiempos han cambiado y debéis olvidar los símbolos, mas él os dejará como un presente de amor y un testimonio de que estuvo entre vosotros, el don de la profecía. 2-31-66

Juan el profeta anunció mi llegada en aquel tiempo; ahora, Elías comunicándose espiritualmente con los hombres, preparó mi manifestación espiritual en esta Era, mas en verdad os digo, que uno y otro precursor son un solo espíritu. 4-83-39

Nadie se rebele ante la idea de tener que volver a este planeta en otro cuerpo, ni penséis en que la reencarnación es un castigo para el espíritu. Todos los espíritus destinados a tener que morar en la Tierra, han tenido que pasar por la Ley de la Reencarnación, para poder alcanzar su evolución y llevar a cabo la misión que les he confiado. 5-122-25

No sólo los espíritus de poca elevación tienen necesidad de volver a reencarnar; también los espíritus elevados vuelven una vez tras otra, hasta dejar concluida su obra. 5-122-26

Elías es el más grande de los profetas que ha venido a la Tierra, y a pesar de las grandes obras que hizo y de las grandes pruebas que dio, hubo de volver a este mundo en otro tiempo, en otra materia y con otro nombre. 5-122-27

Esta Ley de amor y de justicia fue ignorada mucho tiempo por la humanidad, porque de haberla conocido antes, hubiera caído en confusiones; sin embargo, os hice algunas revelaciones y os di algunas señales que fueron la luz precursora de este tiempo, del esclarecimiento de todos los misterios. 5-122-28

Si en los primeros tiempos no se os descubrió esto, fue porque no estabais preparados para saberlo, y si ahora lo llegasteis a conocer, y a pesar de ello no tenéis una idea precisa de quienes habéis sido antes, esa es otra prueba de que aún no estáis muy adelantados. 5-122-31

Pueblo: Elías, cuyo espíritu se presenta a través de mis portavoces y os habla con palabras llenas de luz y de profecía, es el mismo que en el Primer Tiempo sorprendió con su potestad al mundo, y no os maravilléis si también os revelo que él estuvo entre los hombres del Segundo Tiempo, siendo entonces conocido como Juan el Bautista. Os digo que no os asombréis, porque no es hoy cuando he venido a revelaros estas enseñanzas, sino que ya están escritas. 7-189-2

Un ejemplo de ello es que los profetas dijeron que Elías vendría antes que Cristo para preparar los caminos al Señor, y aquella profecía se cumplió, pero luego Jesús declaró que, cuando fuese su segunda venida al mundo, antes llegaría Elías para restaurarlo todo; esa promesa ha tenido entre vosotros su debido cumplimiento. 7-189-3

Mañana, cuando esta revelación sea estudiada por los hombres que mucho han hurgado en las Escrituras, podrán comprobar que el espíritu de Elías vino en este tiempo a cumplir la misma misión que se le había confiado en el Segundo Tiempo: La de aparejar los caminos del Señor, purificando a los que después habían de ser los discípulos del Espíritu Santo. 7-189-4

Hoy no vino a padecer en la Tierra como en tiempos pasados, en los que tuvo que soportar la burla de los gentiles, la amargura de la persecución y más tarde sufrir la muerte, porque de su boca brotaba la palabra profética que anunciaba el juicio a todos los perversos. 7-189-5

Hoy ha venido en espíritu, y por lo tanto no podrá tocarlo ni herirlo la mano del hombre; sin embargo, todavía este pueblo le ha ofrecido el cáliz amargo de la ingratitud. 7-189-6

Es Elías un pastor que busca amorosamente a sus ovejas descarriadas; a veces ha logrado reunir a las noventa y nueve, pero se ha dado cuenta de que le falta una para completar el número de las que forman su rebaño, y ésta llora al ver que se ha extraviado entre las breñas de los precipicios; mas Elías vuelve ligero para ir en su busca. Cuánto gozo experimenta su espíritu cuando ha logrado rescatarla del peligro; con cuánto amor espera depositar a la oveja amada en la compañía de sus hermanos, pero cuán grande es su dolor, cuando al regresar al redil comprueba que muchas otras han saltado el cerco y se han alejado siguiendo los dictados de su libre albedrío. 7-189-7

Estas multitudes que han sido testigos de la presencia de Elías y que han visto el florecimiento de una Obra que él anunció, no serán las que más se profundicen en el estudio de las revelaciones que les he hecho. Mañana vendrán hombres a los que les bastará el estudio de los testimonios de este pueblo, para que convencidos pregonen a los cuatro vientos, que esta Obra es una verdad, que el Señor ha estado entre los hombres una vez más y que Elías también fue su precursor. 7-189-8

Pueblo, humanidad, la presencia de Elías es con todos en este tiempo. 7-190-1

Multitudes que estáis gozando de esta comunicación, oíd la voz de Elías, cuyo nombre no ha tenido muy presente la humanidad, aun cuando ya os di a comprender la importancia de su misión en el Monte Tabor, pero no habéis querido analizar esta manifestación. Ahora que escuchasteis la voz de Elías, ya sentís su presencia y hasta os parece oír la llegada de su carro de fuego. 7-190-2

Elías es el rayo que siempre os he enviado para que ilumine vuestro camino, él es quien ha iluminado la Tierra para que encontréis y sigáis la senda que os conduce más pronto hasta donde os está esperando el Padre. Él es el portador de los grandes misterios del espíritu, los cuales en este tiempo os ha venido a esclarecer, para que podáis conocerme mejor. También ahora, como en el Primer Tiempo, viene a desempeñar una misión semejante, a derribar los ídolos de sus altares para enseñar al mundo el verdadero culto espiritual. 7-190-3

En Elías podéis encontrar explicada y comprobada la Ley de la reencarnación que hoy tanto combaten los hombres. En él también podéis encontrar una enseñanza y una explicación de lo que es la comunicación espiritual a través del entendimiento humano, cuando se manifestó espiritualmente a través de los labios y del entendimiento del profeta Elíseo. 7-190-4

Ved cuántas y cuán grandes lecciones os ha traído siempre Elías, cómo ha venido a enseñar a vuestro espíritu; mirad cómo en todos los tiempos ha venido a daros a conocer grandes manifestaciones de difícil explicación para vosotros; mas todos aquellos conocimientos que no hubierais comprendido en los tiempos pasados, ahora, en este Tercer Tiempo, os serán explicados por él mismo, quien viene con la misión de restituir todo a su verdadero sentido. 7-190-5

Bienaventurados sean en el mundo todos aquéllos que, al sentir que comienza a avivarse la luz de su espíritu, digan: “Elías ha llegado”, y luego añadan: “La vuelta del Señor se acerca a nosotros”. Como en aquel Segundo Tiempo, cuando los hombres se dieron cuenta de que Juan estaba profetizando y hablando de las maravillas del Reino de los Cielos, se preguntaron: “¿Será Elías?” 7-190-6

El gran profeta, el precursor, el enviado está entre vosotros; mas ahora no ha encarnado, se encuentra en espíritu y el rayo de luz con el que se ha manifestado es el mismo del que se sirvió para destruir los falsos dioses y con el que encendió la verdadera fe en el corazón del pueblo del Señor. 7-190-7

¡Espíritus, seguidle! ¡Humanidad, oídle! Él es el pastor que viene guiándoos hacia mi regazo; es el faro que viene alumbrando e indicando la ruta para que lleguéis al puerto de salvación. 7-190-8

Pero en verdad os digo: Elías siempre ha sido antes. Antes de que el hombre llegase a morar el planeta, Elías vino para darle ambiente espiritual; para inundar de esencia espiritual todos los ámbitos de vuestra morada; para dejar convertido este planeta, no solamente en un paraíso terrestre, sino en un santuario para el espíritu, para que el hombre no se inclinara solamente ante la Naturaleza para adorarla, sino que por medio de la Naturaleza, descubriera la presencia de su Dios. Aún antes de que vosotros llegaseis, Elías ha sido. ¿Por qué? Porque habría de llegar el Padre a hacer reconocer su voz, desde los primeros moradores hasta los últimos, y en verdad que los primeros me escucharon y si no me vieron en todo mi esplendor y no contemplaron mi Divino Espíritu en alguna forma simbólica, sí supieron que Yo era Espíritu y sintieron mi presencia; supieron que Yo era, que Yo hablaba, que era su Padre; que Yo les contemplaba y les juzgaba; que Yo ofrecía todo el bien y les tocaba y reprendía por todo lo malo. 12-345-51

Mas para que vosotros pudieseis dar testimonio de la existencia de Elías, lo envié en el Primer Tiempo a encarnarse, para que diese testimonio de él y de su Padre, y en verdad él fue uno de aquellos espíritus extraordinarios que sorprendió a la humanidad, que asombró a los hombres por sus manifestaciones, obras y palabras. Un varón que sin ser hombre de ciencia tenía en sus manos los elementos; un ser que siendo humano, sabía sobreponerse a la muerte y pasar sobre ella; un hombre que con su invocación atraía los elementos para sorprender la incredulidad y el materialismo de la humanidad; un hombre que sin ser hechicero sabía en verdad tener potestad sobre los espíritus desencarnados, y de todo ello dio grandes muestras a los que le rodearon. 12-345-52

Elías se levantó como profeta entregando profecías próximas a cumplirse y que los mismos testigos que las oyeron las vieron realizadas, y profecías también dadas para largos tiempos, que las nuevas generaciones testificaron. Y lo mismo fue defendiendo a los siervos del Señor que tocando con mano de justicia a los paganos y gentiles; lo mismo estimuló la buena fe de los que creían en el Dios invisible y a Él adoraban, que reprendió el materialismo, la superstición y el paganismo de los gentiles. Yo por su conducto me manifesté, Yo por su boca hablé a los hombres, Yo en su brazo diestro puse mi potestad y para que vosotros fueseis testigos de que Elías pasaba por sobre la misma muerte y estaba él en la verdadera vida, le hice volver. 12-345-53

Había de venir él antes que el Mesías, a preparar los caminos, a despertar a los hombres de su profundo letargo; a avivar las esperanzas de aquéllos que día tras día y generación tras generación, de padres a hijos, venían esperando con tanto amor la llegada del Maestro, del Mesías. Hice que Elías en verdad y en espíritu fuese el Bautista, el precursor, aquél que venía a deciros: “Preparaos, penetrad en arrepentimiento y en oración, porque el Reino de los Cielos se acerca”. Y el pueblo de Israel, el que creía en las profecías del Bautista, el que sentía temor ante su palabra, se entregaba a la vigilia y a la oración, despejaba su espíritu y su corazón, y en ellos se sentía la proximidad de la Buena Nueva del Reino de los Cielos. 12-345-54

Hice que la vida del Bautista fuese extraordinaria, desde antes de hacerse hombre; desde antes de venir al mundo en el seno de su madre y después en su niñez y en su juventud y hasta su último instante, para que su presencia os despertara como despierta la campana al que duerme, para que os reuniera como el pastor reúne a su rebaño y os condujera a la ribera del río para purificaros, para lavar vuestros cuerpos, como un símbolo de la purificación del espíritu, que solamente así puede recibir la comunión con su Señor. 12-345-55

Cuando Elías ha cumplido su misión de prepararlo todo como un siervo dócil y humilde, deja entonces la causa en manos del Señor y le dice: “Padre, he aquí a la muchedumbre, he aquí a la multitud espiritual, la cual dejo en tus manos, porque allí está segura, porque es el redil más seguro, en tu propio Corazón de Padre”. 12-345-56

Hice volver a Elías en el Tercer Tiempo, y así lo había Yo anunciado como Maestro en aquel Segundo Tiempo, diciendo: “En verdad, Elías ha estado entre vosotros y no lo habéis sentido. Yo volveré al mundo, pero en verdad os digo, antes que Yo, será Elías”. Y como toda palabra del Maestro se cumple, en el Tercer Tiempo, Elías ha sido antes que Yo para venir a despertar a los espíritus, a hacerles presentir que la hora del Espíritu Santo abría sus puertas; para decir a todo espíritu que abriera sus ojos, que preparara su calza para traspasar el umbral de la Segunda Era hacia la Tercera. Y para que fuese más palpable la manifestación de Elías en este Tercer Tiempo, Yo le hice comunicarse a través de un varón justo: Roque Rojas. 12-345-57

Mi paz sea con vosotros.

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