El Infierno

Libro de la Vida Verdadera

El infierno

Humanidad: Habéis permanecido aletargada a través de los tiempos, porque creísteis que la felicidad y la paz verdadera pertenecían a la existencia humana, sin saber que forman parte de la vida espiritual, que es la verdadera vida. 1-11-49

Buscad a los que os aman y a los que os aborrecen, amad a la vida que habéis llamado cruel, sin saber que es como un libro abierto lleno de sabiduría para vosotros. Sabed conmoveros con las alegrías así como con las penas de los demás; ved en cada ser humano un maestro y sentíos vosotros mismos un símbolo viviente del bien, no del mal, porque según vuestras obras en la vida, así será el símbolo que representaréis. 1-11-50

Los hombres han imaginado el infierno como un lugar de tortura eterna, a donde han creído que van todos los que han faltado a mis mandatos. Y así como han creado para las grandes faltas ese infierno, para las faltas menores han imaginado otro lugar, así como uno más para quienes no hayan hecho ni bien ni mal. 1-11-51

Los que dicen que en el Más Allá ni se goza ni se sufre, no dicen verdad; nadie está sin sufrir ni exento de gozo. Las penas y las alegrías siempre irán mezcladas, mientras el espíritu no alcance la paz suprema. 1-11-52

Escuchad mis hijos: El infierno está en encarnados y desencarnados, en los moradores de este mundo y del Valle espiritual, el infierno es el símbolo de las grandes penas, de los terribles remordimientos, de la desesperación, del dolor y la amargura de los que han pecado grandemente y de cuyas consecuencias se librarán mediante la evolución de su espíritu hacia el amor. 1-11-53

La gloria, en cambio, que simboliza la felicidad y la paz verdadera, es para aquellos que se han apartado de las pasiones del mundo, para vivir en comunión con Dios. 1-11-54

Interrogad a vuestra Conciencia y sabréis si vivís en un infierno, si estáis expiando vuestras faltas, o si vibráis con la paz de la gloria. 1-11-55

Lo que los hombres llaman gloria o infierno, no son lugares determinados, es la esencia de vuestras obras la cual recoge vuestro espíritu cuando llega al Valle espiritual. Cada quien vive su infierno, habita su mundo de expiación, o goza de la beatitud que da la elevación y la armonía con el Espíritu Divino. 1-11-56

A nadie he forzado para que me siga y a nadie amenazo por no hacerlo. Ciertamente existe la Ley de la Restitución que cada quien labra para sí, para que su espíritu evolucione y alcance su pureza y su luz, mas el infierno del fuego eterno no existe, como no existe el castigo divino. No interpretéis erróneamente lo que en sentido figurado se os ha dicho en tiempos pasados. 2-45-26

Para el espíritu justo, le es indiferente el lugar en que se encuentre, porque por doquier llevará en sí la paz y la gloria del Creador. En cambio, el espíritu impuro y turbado así pueda hallarse en el mejor de los mundos, no dejará de sentir interiormente el infierno de sus remordimientos, que le estarán quemando hasta purificarlo. 2-52-33

¿Creéis que Yo, vuestro Padre, haya creado lugares expresamente destinados para castigaros y vengarme así eternamente de vuestras ofensas? 2-52-34

Yo dije: “Que primero pasaría un camello por el ojo de una aguja, que un rico avaro penetrase en los Cielos”, y si alguien me pregunta, si el que fue rico está condenado a no gozar jamás de las delicias de mi Reino, le digo, que cuando aquel corazón se haya despojado de su avaricia, de su egoísmo y de su materialidad, habrá dejado de ser el rico avaro y entonces podrá penetrar en mi Reino. Mi justicia a nadie condena y menos eternamente. El fuego de que os hablan las Escrituras, es la Conciencia inexorable que quemará como el fuego hasta purificar de toda mancha al espíritu y ese fuego cesa cuando ha desaparecido la huella del pecado. Entended que no soy Yo quien dicta vuestra sentencia, sois vosotros mismos. 3-71-64

Ayer sólo almacenabais palabras que nadie os enseñaba a comprender o, a interpretar y que sólo os llenaban de confusión. ¿Quién de vosotros, después de recibir mi palabra como una semilla y el rocío fecundador de mi luz que lo explica todo, cree aún en el fuego eterno del infierno? Ninguno. Hoy sabéis que no será el temor al castigo lo que os hará cumplir mi Ley, sino vuestro amor, nacido en lo más profundo del corazón. Aquellos tiempos en que vuestro espíritu temblaba ante la justicia de un Dios terrible e inexorable, han pasado.

Erróneamente se ha interpretado lo que en sentido figurado os revelé en tiempos pasados. Lo que debéis saber es que cuando la Conciencia de un pecador logra apartar al espíritu de su materialismo y le señala todos sus errores, la comprensión de su ingratitud le hará arrepentirse y la vergüenza que sufra será tan intensa, que os parecerá débil junto a ella la falsa idea del fuego material como elemento purificador del espíritu. 3-76-38

La Conciencia es la luz de Dios y esa luz es fuego de amor que consume toda impureza. He ahí el fuego en el que se funde de nuevo el espíritu, para levantarse otra vez lleno de luz. 3-76-39

También os digo, que así como existe ese fuego en la Conciencia que no es fuego material, también existen en el espíritu tinieblas y soledad, que no son como las que tenéis en el mundo ni como las imagináis. 3-76-40

¿Qué lograría de vosotros si en verdad os diese como castigo el fuego eterno? Que blasfemaseis eternamente en contra de un Dios a quien juzgaríais injusto, cruel y vengativo. 3-78-29

Los que escuchen esa voz interna, quemante e inflexible, sentirán en su interior el fuego que devora, que extermina y que purifica. A ese fuego de justicia no puede resistir el pecador ni nada que no sea puro. Sólo el espíritu lo puede resistir porque está dotado de fuerza divina; así, cuando haya pasado por el fuego de su Conciencia, tendrá que salir limpio de sus errores. 3-82-59

Mucho os hablé en tiempos pasados de ese fuego, de ese juicio, de esa expiación; mas las figuras con las que eran representadas estas enseñanzas las tomasteis en sentido material y vuestra imaginación desvirtuó la realidad de esas revelaciones. 3-82-60

¡Cuántas torcidas interpretaciones dieron los hombres a estas lecciones divinas! Me hacen aparecer como un juez de monstruosa crueldad. Cuántos absurdos ha creado la mente humana y luego los ha impuesto como la suprema verdad. 3-82-61

Hoy vengo en Espíritu para haceros comprender y vivir mis divinas enseñanzas. 3-82-62

¡Cuán deforme e imperfecto es ese Dios en la forma en que tantos lo imaginan; qué injusto, monstruoso y cruel! Reuniendo todos los pecados y crímenes que hayan cometido los hombres, no pueden compararse con la perversidad que significa el castigo del infierno para toda la eternidad al cual, según ellos, condena Dios a los hijos que pecan. ¿No os he explicado que el atributo más grande de Dios es el amor? ¿No creéis, entonces, que un tormento eterno sería la negación absoluta del atributo divino del amor eterno? 6-164-34

Cristo se hizo hombre para manifestar ante el mundo el Amor divino, pero los hombres son duros de corazón y de entendimiento reacio, olvidan pronto la lección recibida y la interpretan mal. Yo sabía que la humanidad llegaría a confundir la justicia y el amor, con la venganza y el castigo, por eso os anuncié un tiempo en que volvería espiritualmente al mundo a explicar a la humanidad, las lecciones que no había comprendido. 6-164-35

Yo no creé la muerte ni el infierno, porque al concebir mi Espíritu la idea de la Creación, sólo sentía amor y de mi Seno sólo brotó vida; si la muerte y el infierno existiesen, entonces tendrían que ser obras humanas, por pequeñas, y ya sabéis que nada de lo humano es eterno. 7-175-18

Os he dicho en este tiempo: No alberguéis la idea que existe entre la humanidad acerca del infierno, porque no hay más infierno en este mundo, que la vida que habéis creado con vuestras guerras y odios, y en el Más Allá no existe más fuego que el remordimiento del espíritu, cuando la Conciencia le muestra sus errores. 7-182-45

Sencilla es mi palabra aún cuando hable de grandes revelaciones, pues así como en forma clara y comprensible os he explicado cómo es el camino que conduce al verdadero Cielo, así también os digo, que con mi palabra, aboliré en este tiempo el infierno que los hombres a través de religiones y erróneas interpretaciones, han forjado para inspirar temor y poner una venda de ignorancia a la humanidad. 8-220-32

¿Cómo podrá perderse irremisiblemente para Mí un espíritu, si lleva en sí un destello de mi luz que jamás se extingue y doquier que vaya me tiene delante? Por muy larga que sea su reaciedad o muy duradera su turbación, nunca serán esas tinieblas más largas que mi eternidad. 9-255-60

El hombre es el que con su imaginación ha creado la muerte y además ha creado infiernos y glorias según su pobre entendimiento: ¿Qué conceptos justos podrá tener de mi existencia, de mi justicia y de la verdad sobre la Vida Eterna? Sólo confusión hay en el corazón de la humanidad, y esa confusión forma parte de los cimientos donde descansan las creencias de las mayorías. ¿Qué futuro le espera a la humanidad si persiste en apartarse del camino verdadero? Sólo miseria, turbación y dolor, de lo cual tiene un anticipo en la vida llena de vicisitudes que lleva en la Tierra. 10-295-4

Pero no solamente vengo a libraros de errores y prejuicios que afectan vuestra vida en el mundo, sino también vengo a deciros que la condenación eterna como os la han descrito, no existe, porque el espíritu no puede sufrir la pena física que produce dolor en la materia; el dolor del espíritu proviene de que contemple sus acciones a la luz de la Conciencia, la cual lo hace mirar y comprender con claridad todos los errores e imperfecciones cometidas. 10-296-30

¿Cómo condenar al hombre al exterminio o al dolor eterno, cuando su pecado sólo es pasajero y es producto de su ignorancia? ¿Cómo condenar a un ser que en sí lleva mi propia naturaleza divina? 10-297-10

Si por momentos o por tiempos ha tenido inclinación por la materia y propensión al mal, llegado el instante de claridad, en que deje llegar mi gracia a su corazón, éste responderá, manifestando que Dios está en todo espíritu. 10-297-11

Todos seréis salvos y si habéis leído del fuego y de la muerte eterna, en verdad os digo, que debéis de buscar allí el sentido figurado y no debéis de hacer una mala interpretación de mis enseñanzas, porque con ello, me estaríais atribuyendo imperfecciones que no tengo. Yo soy perfecto y de ello no vengo a hacer alarde entre mis hijos, porque si es cierto que hoy sois imperfectos, Yo os estoy conduciendo a la perfección con mi amor y con mi luz. 10-302-33

¡Cuán distinta es la realidad espiritual de cuanto los hombres han imaginado! Ni mi justicia es como creéis, ni es castigo divino a lo que dais ese nombre; ni es el Cielo como vosotros pensáis, ni se logra en la forma tan fácil y rápida que imagináis; como tampoco la expiación espiritual es como decís, ni la tentación es un espíritu. 11-322-38

No tembléis ante estas revelaciones, por el contrario, gozad pensando en que esta palabra viene a destruir el concepto que del castigo eterno teníais y todas las interpretaciones que os dieron del fuego eterno en los tiempos pasados. El fuego es el símbolo del dolor, de los remordimientos y el arrepentimiento que atormentarán al espíritu, purificándolo como se purifica el oro en el crisol. En ese dolor está mi voluntad y en mi voluntad está mi amor por vosotros. 12-352-44

Si fuese verdad que el fuego es el que castiga los pecados humanos, entonces todos los cuerpos de los que han pecado tendrían que ser arrojados al fuego aquí en la Tierra, en vida, porque muertos ya no sentirían; porque los cuerpos nunca se elevan al Espacio espiritual, por contrario, ellos una vez concluida su misión, descienden a las entrañas de la Tierra, donde se funden con la Naturaleza de donde tomaron vida. 12-352-45

Mas si creéis que lo que llamáis fuego eterno no es para el cuerpo sino para el espíritu, ese es otro grave error, porque en el Reino espiritual no existen elementos materiales, ni el fuego tiene acción sobre el espíritu. Lo que es nacido de materia, materia es, lo que es nacido del espíritu, espíritu es. 12-352-46

Mi palabra no desciende a atacar creencia alguna. Si alguien pensase esto, está en grave error. Mi palabra viene a explicar el contenido de todo aquello que no ha sido debidamente interpretado y que por lo tanto, ha producido confusiones que se han transmitido de generación en generación entre la humanidad. 12-342-47

Mi paz sea con vosotros.

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