Ley y Doctrina

Quinto Libro

Capítulo 6

Ley y Doctrina

Come miel, hijo mío, porque es buena. Panal de miel es dulce a tu paladar. Pues sábete que así será la sabiduría para tu alma, y si la hallas, hay un mañana, y tu esperanza no será aniquilada. Proverbios 24:13-14

La misericordia del hombre sólo alcanza a su prójimo, la misericordia del Señor abarca a todo el mundo. El reprende, adoctrina y enseña, y hace volver, como un pastor, a su rebaño. Eclesiástico 18:13

Los judíos, asombrados, decían: “¿Cómo entiende de letras sin haber estudiado?” Jesús les respondió: “Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado. Si alguno quiere cumplir su voluntad, verá si mi doctrina es de Dios o hablo yo por mi cuenta. El que habla por su cuenta, busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que le ha enviado, ese es veraz; y no hay impostura en él”. Juan 7:15-18

Todo el que se excede y no permanece en la doctrina de Cristo, no posee a Dios. El que permanece en la doctrina, ése posee al Padre y al Hijo. 2 Juan 1:9

Mi Ley es la Doctrina que a través de los tiempos habéis recibido, Ley que no habéis cumplido y por vuestra desobediencia caísteis en confusión. Ahora vengo nuevamente a iluminaros con la Luz de mi Espíritu Santo. 9-259-4

Cuando esta humanidad haya encontrado el sentido verdadero de la Ley, de la Doctrina, de las profecías y de las revelaciones, habrá descubierto lo más bello y lo más profundo en cuanto se relaciona con su existencia. 11-322-41

Entonces sí conocerá la verdadera justicia y será cuando su corazón presienta el verdadero Cielo, también será cuando sepáis lo que es expiación, purificación y restitución. 11-322-42

Esta Doctrina que por revelar lo espiritual se llama Espiritualista, es el camino trazado al hombre, por el cual llegará a conocer, servir y amar a su Creador. Es el libro que enseña a los hombres a amar al Padre en sus propios Semejantes. El Espiritualismo es una Ley que dicta lo bueno, lo puro, lo perfecto. 9-236-20

El deber de acatar esta Ley, es de todos, sin embargo, no obliga a nadie a cumplirla, porque cada espíritu goza de libertad en su voluntad, para que su lucha y todos sus actos, al juzgarse, puedan ser tomados en cuenta como méritos propios. 9-236-21

Ved entonces que esta Doctrina es la llama del Amor Divino que ha iluminado y dado calor desde el primero hasta el último de mis hijos. 9-236-22

Para que lleguéis a comprender, a sentir y a vivir estas enseñanzas, he esperado a que vuestro espíritu y aun vuestro entendimiento, tuvieran toda la lucidez necesaria para interpretar mis revelaciones de este tiempo. 9-236-23

Mi palabra en este tiempo ayudará a los hombres a comprender todo el sentido de mi Ley y mi Doctrina, y el cumplimiento que a ellas dé la humanidad, le proporcionará la felicidad. Felicidad del corazón y paz del espíritu, porque la dicha perfecta sólo la encontrará el espíritu en la morada a que él pertenece. 9-251-52

Cuántas oportunidades tenéis a cada paso de ser buenos y útiles a vuestros Semejantes. Cada hogar es un campo propicio para sembrar mi semilla; cada ciudad y cada pueblo, son como tierra sedienta de caridad y amor, y Yo os vengo convirtiendo en sembradores para que reguéis vuestro consuelo entre la humanidad y sembréis la paz. 9-251-53

Oíd mi Doctrina que viene a enseñaros la forma más práctica, sencilla y simple de dar cumplimiento a la Ley. Comprended que vuestro Dios, sus obras y la vida, son simples y sencillas, que son vuestra ignorancia y vuestra pequeñez las que os hacen mirar complicado lo que es simple, y misterioso lo que es diáfano. 9-262-55

Dios no es complicado, misterioso, ni confuso en su Creación, porque lo perfecto es simple; en cambio, las criaturas en sus diferentes escalas, mientras más imperfectas, más complicadas. 9-262-56

Tratad de conocerme, de penetrar en el sentido de lo espiritual hasta que podáis tener una idea verdadera de vuestro Padre; aunque sea pequeño vuestro conocimiento de Mí, pero que sea acertado. 9-262-57

Teniendo una idea real de mi existencia, de mi esencia, de mi poder y mi justicia, podréis, llegado el instante, llevar a vuestros hermanos una idea verdadera de lo que Soy. 9-262-58

Sólo el que sienta y viva mi Doctrina y mi Ley, podrá llamarse maestro en mi Obra. Ahí os conduce esta palabra para que conozcáis lo elevado y lo profundo, porque al espíritu que quiere ser grande sólo las obras grandes le interesan, el espíritu pequeño anda sólo en torno de lo pequeño, y para creer, tiene que despojarse de lo superfluo con dolor y fortalecerse con el amor de su Padre.  8-241-13

El espíritu grande sacrifica hasta lo que podéis considerar más querido, en aras de su ideal elevado, o en aras de su misión de amor. 8-241-14

¿Os extrañáis de que mis discípulos del Segundo Tiempo todo lo hayan dejado por seguirme, todo os lo hayan dado por amaros? 8-241-15

A todos invita mi palabra a volver al camino del amor, ahí se avergonzarán muchos de haber sentido odios o rencores por sus hermanos, de haberles dejado de amar; y entonces, con el dolor y a la vez con el gozo del arrepentimiento, les volverán a estrechar con el corazón. Entonces aparece la espiritualidad y desaparece la materialidad. 8-241-16

Aún más os diré sobre los espíritus grandes; ellos no son sensibles a las ofensas, ni débiles ante los golpes, ven con indiferencia esas miserias y ven con piedad a los que las llevan, ellos están por sobre esas pequeñeces y van solamente a lo que es grande. 8-241-17

Mi Doctrina pierde todo su sentido si no la lleváis a la práctica. Bien sabéis, discípulos amados, que la finalidad de mi Ley y mi Doctrina, es la práctica del bien, y que por lo tanto, quien la lleve tan sólo en la memoria o en los labios, sin aplicarla a sus obras, está prevaricando. 9-269-45

Mi luz ha iluminado siempre el sendero de Israel, para que en él haga obras agradables a los ojos de su Señor. 8-224-48

La luz de mi Divinidad siempre ha descendido sobre el pueblo, pero cuando se ha creído solo, ha perdido su espiritualidad y su fe, y ha caído en idolatría. 8-224-49

Por eso ha sido lento su avance espiritual. Si este pueblo desde los primeros tiempos se hubiese despojado del egoísmo y hubiese entregado en los pueblos de la Tierra todo cuanto Yo le di y le revelé, mi Ley y mi Doctrina serían respetadas por toda la humanidad. Pero mirad al mundo caminando sin mi Ley, apurando un cáliz muy amargo, y sufriendo de hambre y dolor. 8-224-50

Analizad serenamente como buenos discípulos y veréis que las formas exteriores, la parte humanizada o material de cada una de mis manifestaciones no pueden ser eternas entre vosotros, porque si así sucediera, jamás saldríais de vuestro estancamiento, nunca evolucionaríais y debéis comprender que vuestro destino espiritual, es subir, alcanzar, conquistar, saber. 8-224-68

La parte exterior de aquella revelación del Padre en el Sinaí, fue la piedra que sirvió como medio para que en ella se grabara la divina Ley. 8-224-69

En el Primer Tiempo, Israel guardó el arca para sí solo, pero cuando Jesús predicó en la Tierra, borró las fronteras de la Judea y envió sus apóstoles a otras naciones para extender la semilla del amor. 8-225-20

Si en vez de soñar en encontrar el arca que contenía las Tablas de la Ley y querer perpetuar la forma del Divino Maestro en imágenes diversas, se concretasen los hombres a penetrar en el sentido de la Ley divina y de la Doctrina, verdaderamente se unirían y se haría la paz. 8-224-76

Cuando hayáis logrado por medio de la espiritualidad la elevación de vuestra vida, cuando la justicia, el amor y la luz que existen en mi Doctrina sean la norma de vuestras obras y el culto que me ofrezcáis sea absolutamente espiritual, entonces estaréis en el tiempo de la comunicación de espíritu a Espíritu, de la comunicación perfecta. Entonces, no tendréis necesidad de que grabe mi Ley en una piedra para hacerme comprender y obedecer; ya no será necesario que encarne mi Divino Verbo para hablar a los hombres a través de labios humanos y no tendré que emplear el entendimiento rudo de los portavoces, en quienes he concedido mi inspiración en este Tercer Tiempo. 8-224-65

Mi Ley grabada en piedra, en esencia sí es eterna, pero su forma exterior fue pasajera, hice desaparecer las Tablas donde fueron grabados los Mandamientos. Lo que vuestro Padre quería era que la Ley quedase escrita en los corazones. También os digo, que ni Jesús el Prometido, el Ungido, el Hijo de Dios, fue eterno en la Tierra. Su palabra, su Doctrina, sus obras, y su vida ejemplar, sí fueron perdurables, tuvieron esencia de eternidad, pero su vida humana fue breve en el mundo, porque habiéndose desbordado en sabiduría, en amor y en piedad, no tenía porque permanecer un instante más, una vez consumada su obra ejemplar. La voz de Cristo que es el Verbo del Padre, vibró y vibrará eternamente en todos los espíritus. 8-224-66

El hombre será iluminado, por una palabra que devorará como el fuego, pero ese fuego será de amor y la estela que dejará a su paso será de vida, de salud, de consuelo y de paz. Esta Doctrina es mi Ley, mi Palabra y mi Obra eterna, que una vez más ofrezco a mis hijos y surgirá con fuerza del corazón de todos, porque está escrita en cada espíritu y su sello es imborrable. 12-339-37

¿Cómo podéis imaginar que la lucha en la vida, sus sacrificios, vicisitudes, y pruebas, terminen con la muerte sin hallar una justa compensación en la eternidad? Por eso mi Ley y mi Doctrina con sus revelaciones y promesas son en vuestro corazón el aliciente, la caricia y el bálsamo en la jornada. Sólo cuando os apartáis de mis enseñanzas os sentís hambrientos y débiles. 8-229-4

Esta vida os ha sido confiada como una oportunidad para que vuestro espíritu haga méritos, por lo tanto, todos los pensamientos y actos humanos debieran ser dentro de mi Ley de Amor y Justicia; pero los hombres se han apartado del camino que les señala mi Ley, y ha sido necesario volver a ellos para recordárselos. Con ese fin he venido a comunicarme con vosotros en este tiempo. El objeto de que vengáis a escuchar mi palabra, es el de que os profundicéis en mi Doctrina y os preparéis para la vida espiritual. No vengáis por curiosidad, por obligación o porque así creáis cumplir. Venid con el anhelo de encontrar en cada nueva lección una revelación más, una enseñanza más. Aprovechad mi presencia, así estaréis más preparados para cumplir vuestra misión. 8-232-37

Si hasta ahora no existe perfección en vuestros actos es porque no habéis querido transformaros dentro de mi Doctrina; os ha faltado voluntad, abnegación y esfuerzo, pero vuestro espíritu quiere elevarse ansioso de acercarse a Mí y de cumplir su misión. 8-226-14

Mi deseo, expresado en mi Ley y en mi Doctrina, es que los hombres fraternicen, que se Amen unos a otros, que exista paz en el mundo, que cada hombre me represente en la Tierra por su virtud y ejemplos. 9-246-55

Mi paz sea con vosotros.

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