La Ley de la Reencarnación

Cuarto Libro

Capítulo 6

La Ley de la Reencarnación:

Y tuvo un sueño; soñó con una escalera apoyada en tierra, y cuya cima tocaba los cielos, y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. Génesis 28:12

Palabra que fue dirigida a Jeremías de parte de Yahvéh: Levántate y baja a la alfarería, que allí mismo te haré oír mis palabras. Bajé a la alfarería, y he aquí que el alfarero estaba haciendo un trabajo al torno. El cacharro que estaba haciendo se estropeó como barro en manos del alfarero, y éste volvió a empezar, transformándolo en otro cacharro diferente, como mejor le pareció al alfarero. Entonces me fue dirigida la palabra de Yahvéh en estos términos: ¿No puedo hacer Yo con vosotros, casa de Israel, lo mismo que este alfarero? Mirad que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel. Jeremías 18:1-6

Sus discípulos le preguntaron: “¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero?” Respondió Él: “Ciertamente, Elías ha de venir a restaurarlo todo. Os digo, sin embargo: Elías vino ya, pero no le reconocieron sino que hicieron con él cuanto quisieron. Así también el Hijo del hombre tendrá que padecer de parte de ellos”. Entonces los discípulos comprendieron que se refería a Juan el Bautista. Mateo 17:10-13

Jesús le respondió: “En verdad, en verdad te digo: El que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios”. Dícele Nicodemo: “¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?” Respondió Jesús: “En verdad, en verdad te digo: El que no nazca de agua y de espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto. El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del espíritu”. Respondió Nicodemo: “¿Cómo puede ser eso?” Jesús le respondió: “Tú eres maestro en Israel y, ¿no sabes estas cosas?” Juan: 3:3:10

No seríais Espiritualistas si dudaseis de la Ley de la Reencarnación, porque es un conocimiento fundamental que viene a revelar a muchos y a confirmar a quienes de ello tenían un presentimiento o intuición. En esa Ley existe una razón y una justicia tan clara como la luz. 7-195-47

Nunca han marchado todos los seres aquí en el mundo en el mismo nivel espiritual; junto a hombres de una gran elevación, han convivido otros en gran retraso. Debo advertiros que este tiempo tampoco será el único en el que puedan surgir hombres de un espíritu muy elevado. 6-156-30

En todos los tiempos, aun en los más remotos de la historia de la humanidad, habéis tenido ejemplos de hombres de espíritu elevado. ¿Cómo podríais explicaros que desde los primeros tiempos ya hubiese hombres de espíritu evolucionado, si antes no hubiesen pasado por reencarnaciones sucesivas que les ayudaron a elevarse? 6-156-31

Es que el espíritu no nace al mismo tiempo que la envoltura, ni el principio de la humanidad coincide con el del espíritu. En verdad os digo, que no existe un sólo espíritu que haya venido al mundo sin antes haber existido en el Más Allá. Y, ¿quién de vosotros puede medir o conocer el tiempo que haya vivido en otras moradas antes de haber venido a morar la Tierra? 6-156-32

La carne es de este mundo y en él queda, mientras el espíritu se levanta libre y vuelve a la vida de donde brotó. Lo que es nacido de la carne, carne es, lo que es nacido de mi Espíritu, espíritu es. La resurrección de la carne es la reencarnación del espíritu y si unos creen que esa es una teoría humana y otros creéis que es una nueva revelación, de cierto os digo, que esta revelación comencé a darla a conocer al mundo desde el principio de la humanidad; prueba de ello podéis encontrarla, en el texto de las Escrituras que son un testimonio de mis obras. 3-76-42

Mas en este tiempo ha llegado esta revelación a vuestro espíritu en un grado mayor de evolución y en breve será tenida en justicia como una de las leyes más justas y amorosas del Creador. Desechad la creencia que teníais acerca del “Día del Juicio”, que no es un día de los vuestros, porque es un tiempo, y el fin del mundo no es el del planeta en que vivís, sino el de la vida egoísta que sobre él habéis creado. 3-76-43

La reencarnación es la oportunidad que Dios, en su amorosa justicia, ofrece al espíritu, para que recobre su pureza y retorne al camino. Esa es la forma en que puede aprovechar la experiencia recogida en su peregrinaje. 5-118-3

Cuando miréis a los niños, hacedlo con respeto, porque no sabéis qué espíritu se oculta en ellos; mas de lo que podéis estar seguros, es que en cada uno de esos pequeños seres existe un pasado que es toda una historia, toda una vida de evolución. 5-118-4

El espíritu, cuando vive la niñez de su envoltura, necesita del apoyo de los mayores, porque su materia es frágil para sostenerle; requiere de la ternura, para que su corazón no se endurezca, y también necesita de ejemplos y enseñanzas que le cultiven y le fortalezcan, mientras llega la hora de poder manifestarse. 5-118-5

Cada espíritu trae su mensaje y para que pueda expresarlo, es preciso que todo sea favorable a su derredor. Cuando el espíritu, después de su largo tránsito de luchas y de pruebas para alcanzar su perfeccionamiento, llega a verse libre de manchas, miserias e ignorancias y es en él sólo la luz, llega a tener semejanza con la pureza de los niños. 5-118-6

Si esta existencia fuera la única, en verdad os digo, que ha mucho tiempo que habría apartado de ella el dolor, pues sería injusto que sólo hubieseis venido a este mundo a beber el cáliz de amargura. Mas los que hoy están sufriendo y llorando, es porque ayer se deleitaron con exceso, pero ese dolor les purificará y les hará dignos de elevarse a gozar en forma más pura en las moradas del Señor. 7-194-35

El hombre tiene un desarrollo como lo tiene todo lo que forma la Creación. Él era pequeño en un principio. Su inteligencia estaba de acuerdo con la vida primitiva que llevaba; pero Dios hizo que él se desarrollara por sí mismo, que conociera lo que es el bien y el mal para que descubriese en sí su parte espiritual y su parte material, porque él en un principio desconocía su espíritu. Así el hombre se fue desarrollando, sabiendo de dónde viene y a dónde va, reconociendo sus facultades que le habrán de conducir a la perfección. Así ha llegado hasta este tiempo en que le he revelado que para el perfeccionamiento del espíritu no es bastante una existencia. 9-248-60

De esto podéis tener una prueba clara, al comprobar que la experiencia del hombre de ahora es mayor que la de los hombres de hace tiempo; porque es el espíritu el que trae consigo la luz recogida en los caminos de anteriores vidas. Y habéis llamado a este tiempo “El Siglo de la Luz”, por los adelantos de la ciencia humana y es que la Luz divina ha brillado en todo entendimiento. 9-248-61

Cumplid vuestro destino; no queráis retornar a Mí sin antes haber recorrido el camino que os señalé, porque tendríais el dolor de contemplar manchas en vuestro espíritu que él no alcanzó a lavar, porque no llegó hasta el fin de su restitución. Las reencarnaciones han pasado sobre vosotros y muchos no habéis estimado la gracia infinita y el amor que con ellas os he concedido. Mirad que mientras mayor sea el número de oportunidades, mayor será vuestra responsabilidad y si estas oportunidades no son aprovechadas, en cada una irá en aumento la restitución y la justicia; ese es el fardo cuyo peso insoportable muchos seres no se explican y sólo mi Doctrina os puede revelar. 9-248-46

Mi enseñanza viene a haceros dueños de este reino pasajero para que no sea éste el que se adueñe de vosotros; no es mi deseo que al llegar en espíritu a mi presencia me digáis: “¿Padre por qué me habéis llamado cuando todavía deseaba vivir en la Tierra?” ¡Cuán pocas veces os mostráis conformes con mi voluntad! 9-248-47

¿Teméis hablar con vuestros hermanos acerca de la reencarnación del espíritu? ¿No estáis acaso persuadidos de la amorosa justicia que ella encierra? 5-120-15

Comparad esta forma de restitución con la del eterno castigo en el fuego perenne del infierno, forma de la que se valen los hombres para amedrentar al espíritu de la humanidad. Decidme, ¿cuál de estas dos formas os da la idea de una justicia divina, perfecta y misericordiosa? Una revela crueldad, rencor sin límite, venganza; la otra encierra tan sólo perdón, caridad, esperanza de alcanzar la Vida Eterna. Cuán grande es la deformación que han sufrido mis enseñanzas por causa de las malas interpretaciones. 5-120-16

Os preparo para la lucha porque sé que seréis combatidos por lo que vais a enseñar, pero si a vuestros hermanos que en estos instantes os combaten, la muerte les sorprendiera, y Yo les preguntara al morir en pecado: “¿Qué prefieren, si el fuego eterno en el que ellos creen o la oportunidad de purificarse en una vida?” De cierto os digo, que manifestarían su preferencia por la segunda solución, aun cuando la hubieran combatido en su vida, cegados por el fanatismo. 5-120-17

Nadie se rebele ante la idea de tener que volver a este planeta en otro cuerpo, ni penséis en que la reencarnación es un castigo para el espíritu. Todos los espíritus destinados a tener que morar en la Tierra, han tenido que pasar por la Ley de la Reencarnación, para poder alcanzar su evolución y llevar a cabo la misión que les he confiado. 5-122-25

No sólo los espíritus de poca elevación tienen necesidad de volver a reencarnar; también los espíritus elevados vuelven una vez tras otra, hasta dejar concluida su obra. 5-122-26

Elías es el más grande de los profetas que ha venido a la Tierra, y a pesar de las grandes obras que hizo y de las grandes pruebas que dio, hubo de volver a este mundo en otro tiempo, en otra materia y con otro nombre. 5-122-27

Esta Ley de amor y de justicia fue ignorada mucho tiempo por la humanidad, porque de haberla conocido antes, hubiera caído en confusiones; sin embargo, os hice algunas revelaciones y os dí algunas señales que fueron la luz precursora de este tiempo, del esclarecimiento de todos los misterios. 5-122-28

El pasado de vuestro espíritu con sus diversas existencias en la Tierra, está vedado para vosotros. Sólo os he revelado la verdad de la reencarnación, porque ella tendrá que daros una idea más real de la misericordia y de la justicia divinas y hará renacer en los impuros, en los pecadores, en los que derrochan inútilmente la vida, la esperanza de una nueva oportunidad en la cual puedan llegar a corregir los yerros cometidos. 5-122-29

La idea de la muerte o de la condenación eterna, quedarán destruidas ante esta revelación y tanto el espíritu como el corazón humano, cuando comprendan esta verdad, se elevarán para glorificar la bondad divina. 5-122-30

Mi paz sea con vosotros.

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