De la desobediencia

Quinto Libro

Capítulo 1

La Ley y su cumplimiento

 

De la desobediencia.

Temamos, pues; no sea que, permaneciendo aún en vigor la promesa de entrar en su descanso, alguno de vosotros parezca llegar rezagado. También nosotros hemos recibido una buena nueva, lo mismo que ellos. Pero la palabra que oyeron no aprovechó nada a aquellos que no estaban unidos por la fe a los que escucharon. De hecho, hemos entrado en el descanso los que hemos creído, según está dicho: “Por eso juré en mi cólera: ¡No entrarán en mi descanso!” Y eso que las obras de Dios estaban terminadas desde la creación del mundo, pues en algún lugar dice acerca del día séptimo: Y descansó Dios el día séptimo de todas sus obras. Y también en el pasaje citado: “¡No entrarán en mi descanso!” Por tanto, quedando en claro que algunos han de entrar en él, y que los primeros en recibir la buena nueva no entraron a causa de su desobediencia, vuelve a señalar un día, hoy, diciendo por David al cabo de tanto tiempo, como queda dicho: “Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones…” Porque si Josué les hubiera proporcionado el descanso, no habría hablado Dios más tarde, de otro día. Por tanto es claro que queda un descanso sabático para el pueblo de Dios. Pues quien entra en su descanso, también él descansa de sus trabajos, al igual que Dios de los suyos. Esforcémonos, pues, por entrar en ese descanso, para que nadie caiga imitando aquella desobediencia. Hebreos 4:1-11

Cuando veáis el resultado de vuestras desobediencias, de vuestras profanaciones, de vuestra vanidad y falta de caridad y estéis bebiendo un cáliz de amargura, opuesto por completo al que Yo vine a ofreceros, será cuando exclaméis convencidos: “¡En el reclamo del Maestro había verdad y justicia!” 10-284-55

Yo os di el don del libre albedrío y he respetado esa bendita libertad concedida a mis hijos; pero también puse en vuestro ser la luz divina de la Conciencia para que guiados por ella, encauzaseis vuestros dones y Yo os digo, que en la lucha del espíritu y la materia ha sufrido el espíritu una derrota, una caída dolorosa, que poco a poco le ha ido alejando más y más de la fuente de la verdad que soy Yo. 9-257-65

Su derrota no es definitiva, es pasajera, porque del fondo de su abismo se levantará cuando su hambre, su sed, su desnudez y sus tinieblas no las pueda soportar más. El dolor será su salvación y oyendo la voz de su Conciencia, se levantará fuerte y luminoso, ferviente e inspirado, tomando nuevamente sus dones; pero ya no con aquella libertad de aplicarlos al bien o al mal, sino consagrándolos tan sólo al cumplimiento de las leyes divinas, que es el mejor culto que podéis ofrecer a mi Espíritu. 9-257-66

En el que acate mis mandatos habrá paz verdadera, porque será hombre de buena voluntad para obedecer a su Padre; en el que desconociera mis órdenes, no habrá un instante de paz, escuchará incesantemente el reclamo de su Conciencia y vivirá en continuo sobresalto. 9-254-41

No estoy sentenciado a nadie, me concreto a revelaros a tiempo lo que podréis encontrar como resultado natural de vuestras obras. Os lo digo a tiempo, porque os amo y para que lo evitéis; para que miréis de frente hacia la verdad y no os desviéis del camino. 9-254-42

Os estoy demostrando la vida verdadera del espíritu, para que no viváis bajo injustas amenazas, que no cumpláis con mi Ley sólo por el temor al castigo del que os han hablado, los que no han sabido interpretar mi palabra. Tomad mi Ley, no es complicada ni difícil de entender. Todo el que la conoce y se rige por ella, no se confunde ni da cabida a palabras falsas, a ideas erróneas ni a malas interpretaciones. Mi Ley es sencilla, señala siempre el camino que debéis de seguir, confiad en vuestro Señor. Yo soy el Camino que os conducirá a la Ciudad Blanca, la Tierra Prometida, la cual tiene abiertas sus puertas, esperando vuestra llegada. 2-32-9

Pronto os daréis cuanta de que la vida no es cruel con vosotros los hombres, sino vosotros los crueles con vosotros mismos. Sufrís y hacéis sufrir a quienes os rodean, por falta de comprensión. Os sentís solos, miráis que nadie os ama y os volvéis egoístas y duros de corazón. 9-272-34

El dolor intenso que se abate en múltiples formas sobre este mundo, es el efecto de las faltas cometidas por los hombres, mas ya no se dan cuenta de mi justicia, cegados unos por la ambición y otros por el odio. 9-265-30

¿Quién podrá abolir el mal entre los hombres? ¿Acaso un dolor sobrehumano o una prueba infinitamente dolorosa? No, pueblo; el dolor, sólo le detendrá momentáneamente, pero ese instante les servirá para meditar, para despejarse y serenarse, y entonces sentirán la única fuerza, la única luz que puede salvarle que es mi Ley. 9-265-31

Yo no os culparé ni os reclamaré de lo que hicisteis cuando vuestros pasos los dabais entre las tinieblas de ignorancia, de pequeñez y de materialidad; mas ahora que tenéis conocimiento completo de lo que es mi Ley, si persistís en lo ilícito, en lo impuro, me responderéis de vuestros hechos y me manifestaré inexorable en vuestra misma Conciencia. 9-256-18

El tiempo de la cosecha ha llegado para todo espíritu y por eso es que contempláis la confusión entre los hombres; pero de cierto os digo: En ese caos cada quien cosechará su propia siembra, mas, ¿qué será de aquellos mis hijos que siempre han faltado a mi Ley? En verdad que a todos los que duermen sin querer analizar, sin estudiar mis lecciones, las pruebas les llegarán como un torbellino que les harán caer; y para aquellos que sí han obedecido mis enseñanzas, será como un estímulo para su cumplimiento, como un hermoso galardón que Dios les conceda. 11-310-7

¿Por qué bebisteis el cáliz de amargura? ¿Por qué olvidasteis mi mandato, así como la misión que os confié? Porque sustituisteis mi Ley por las vuestras y ahí tenéis los resultados de vuestra vana sabiduría: Amargura, guerra, fanatismo, desengaños y mentiras que os asfixian y os llenan de desesperación. Y lo más doloroso para el hombre materializado, para el que todo lo somete a sus cálculos y lo sujeta a las leyes materiales de este mundo, es que después de esta vida se encontrará cargando aún el fardo de sus errores y de sus tendencias; entonces será muy grande el sufrimiento de su espíritu. 1-17-42

Sacudid aquí vuestro fardo de pecados, cumplid con mi Ley y venid pronto. Pedid perdón a todos los que hubiereis ofendido y dejadme lo demás a Mí, pues corto será vuestro tiempo para amar si en verdad os decidís a hacerlo. 1-17-43

Si mi Ley os enseña la moral, la rectitud y el orden en todos los actos de vuestra vida, ¿por qué buscáis caminos adversos labrándoos con ello el dolor? Y cuando partís al Más Allá dejando vuestro cuerpo en la Tierra, lloráis. Os pregunto: ¿Por qué habéis amado mucho esa envoltura?

Al sentir que ya no os pertenece la materia y que tenéis que seguir el camino hasta llegar al Padre, os he preguntado: “Hijo mío, ¿qué me hacéis presente?; ¿habéis vivido en la Tierra cumpliendo mis mandatos?” Vuestro espíritu, ante mi presencia se muestra cabizbajo y avergonzado, porque no lleva un presente de amor para Quién tanto le ha amado y concedido, porque además ha formado cadenas que abruman a su espíritu, y éste, habiendo perdido la gracia, aparece sin luz, llora y se lamenta, sólo oye mi voz de Padre que le llama, mas como no ha evolucionado ni se siente digno de llegar a Mí, se detiene y espera. Pasan los tiempos y el espíritu vuelve a escuchar mi voz, y en medio de su pena pregunta: “¿Quién me habla?”, y mi voz le dice: “Despertad, ¿acaso no sabéis de dónde habéis venido ni a dónde vais?” Entonces eleva sus ojos, ve una inmensa luz, ante cuyo esplendor se contempla mezquino, reconoce que antes de haber sido enviado a la Tierra ya existía, ya era amado por el Padre, y que ahora al verle en doloroso trance, sufre por él; reconoce que ha sido enviado a distintas moradas para recorrer el camino de la lucha y alcanzar por sus méritos su galardón. Y el hijo pregunta: “Si antes de ser enviado a la Tierra he sido vuestra criatura muy amada, ¿por qué no he permanecido en la virtud y he tenido que descender, que sufrir y trabajar para volver a Vos?” MI voz le contesta: “Todos los espíritus han sido sujetos a la Ley de Evolución y en ese camino mi Espíritu de Padre os protege siempre y se complace en las buenas obras del hijo; ciertamente os he enviado a la Tierra para que hagáis de ella una mansión de lucha, de perfeccionamiento espiritual, no un Valle de guerra y de dolor. Os he dicho que os multipliquéis, que no seáis estériles, y ahora que volvéis al Valle espiritual no traéis cosecha alguna, sólo lloráis y venís sin la gracia con que os revestí. Por eso os envío una vez más a la Tierra, y os digo: Limpiaos, buscad lo que habéis perdido y labrad vuestra elevación”.  El espíritu vuelve a la Tierra, busca un pequeño y tierno cuerpo humano para descansar en él y dar principio a la nueva jornada; encuentra la pequeña envoltura que le es señalado y la toma para comenzar a restituir sus faltas a mi Ley. Con conocimiento de causa viene el espíritu a la Tierra, sabe que es aliento del Padre y conoce el encargo que de Él trae. 2-33-15

A medida que os perfeccionéis, veréis más cerca la meta, no sabéis si estáis a un paso de vuestra salvación o si aún tenéis que recorrer un largo trecho del camino. Yo sólo os digo, que os dejéis guiar sumisa y obedientemente por esta palabra, que es la voz de mi Espíritu Divino. Eximios de faltar a la Ley, de caer repetidas veces en el mismo error. Atended este llamado que es una invitación a la enmienda, una súplica que os hace vuestro Padre, porque no quiero veros vivir inútilmente en la Tierra y llorar después vuestra desobediencia. 11-322-60

¿De qué le sirve a muchos creer en una vida después de ésta, si no emplean su existencia en hacer méritos para la eternidad? Toda su fe se concreta en saber que después de la muerte, su espíritu irá a un Más Allá y espera el último instante para reponer todo el tiempo perdido y borrar todas sus manchas con un acto de contrición. 10-287-38

Triste equivocación, porque los errores sólo pueden repararse con obras que requieren haber obedecido los reclamos de la Conciencia, y tiempo para reparar todos los pecados cometidos; y en cuanto al arrepentimiento en los que están por partir hacia lo espiritual, Yo os digo, que son pocos los que en esa hora lloran por los males que han causado y que su preocupación es más bien el temor al castigo, a la sentencia o a la condena según ellos la imaginan. 10-287-39

Hay algunos que se sienten movidos a ejecutar buenas obras temerosos de que la muerte les sorprenda, porque no tienen méritos que hacer presentes ante su Señor. Otros se apartan de lo malo, tan sólo por el temor de morir en pecado y tener que soportar después de esta vida el tormento del infierno. 6-164-33

Los que en su fanatismo religioso sólo esperan en el Más Allá el castigo del infierno, mientras abriguen esa creencia ellos mismos forjarán su infierno, porque la turbación del espíritu es semejante a la de la mente humana, aunque más poderosa. Vosotros preguntáis: “Maestro, ¿para aquéllos hay salvación?” Y os digo: Hay salvación para todos, pero la paz y la luz llegarán a aquel espíritu hasta que las tinieblas de la turbación se aparten. ¿Habéis sentido vosotros alguna vez piedad ante un hombre cuya razón extraviada le hace contemplar lo que no existe? ¡Cuánto mayor sería vuestro dolor si contemplaseis en el Más Allá a aquellos seres turbados que están mirando su infierno imaginario! 8-227-71

¡Cuán deforme e imperfecto es ese Dios en la forma en que tantos lo imaginan; qué injusto, monstruoso y cruel! Reuniendo todos los pecados y crímenes que hayan cometido los hombres, no pueden compararse con la perversidad que significa el castigo del infierno para toda la eternidad al cual, según ellos, condena Dios a los hijos que pecan. ¿No os he explicado que el atributo más grande de Dios es el amor? ¿No creéis, entonces, que un tormento eterno sería la negación absoluta del atributo divino del amor eterno? 4-164-34

Decís que nada pasa sin la voluntad de Dios para disculparos de vuestros errores, mas en verdad os digo, que os equivocáis porque sí pasan vuestros errores, vuestras pequeñeces sin la voluntad de Dios; ved cómo el Todopoderoso jamás se impone por la fuerza sobre vosotros por su poder, eso lo hacéis vosotros con vuestros hermanos más débiles. De cierto os digo: El mal, la impureza, la falta de armonía son vuestras; el amor, la paciencia, la serenidad, son de Dios; cuando vosotros amáis, es el Creador de vuestro espíritu quien os está inspirando, en cambio cuando odiáis, sois vosotros, es vuestra debilidad la que os impulsa y os pierde. 9-248-30

Siempre que pasa algo mal en vuestra vida, estad seguros de que es obra vuestra, mas entonces os preguntáis: “¿Por qué lo permite Dios? ¿Qué Él no sufrirá por nuestros pecados; no llorará al vernos llorar? ¿Qué le costaría evitarnos estas caídas?” Y os digo: Que mientras no améis, Dios será para vosotros algo que no podréis entender, porque la magnanimidad de vuestro Creador está por sobre vuestra comprensión. 9-248-31

Yo no puedo daros sentencia mayor al peso de vuestras faltas, por lo cual os digo, que de Mí nada debéis temer, sino de vosotros mismos. 6-159-42

Sólo Yo sé la gravedad, la magnitud y la importancia de vuestras faltas; los hombres constantemente se dejan llevar de las apariencias, y es que ellos no logran penetrar en el corazón de sus Semejantes. Yo sí penetro en los corazones y puedo deciros que han llegado hombres delante de Mí, acusándose de graves faltas y llenos de pesar por sentir el haberme ofendido y Yo les he encontrado limpios. Por el contrario, otros han venido a decirme que nunca han hecho mal a nadie y Yo sé que mienten, porque, aunque sus manos no se hayan manchado con sangre de su hermano, sobre su espíritu ha caído la sangre de sus víctimas, a quienes han mandado quitar la vida; ellos son los que lanzan la piedra y esconden la mano. Cuando en mi palabra he llegado a pronunciar las palabras de cobarde, falso o traidor, todo su ser se ha estremecido y muchas veces se han ausentado de la Cátedra porque han sentido sobre ellos una mirada que los ha estado juzgando. 6-159-43

Yo, el Creador, no os exijo ni os impongo mi Ley; desciendo a pediros cumplimiento y humildad. 7-204-37

Sobre las grandes faltas y sobre los errores que se han cometido en mi Ley, estará mi justicia; no quedará una sola falta que no vaya a ser corregida por el Maestro perfecto. No debéis confundiros; corregíos y no juzguéis. Comprended que Yo nunca os castigo, vosotros mismos os castigáis. 6-162-27

Las pruebas justicieras y los reclamos son para los reacios, para los necios y obstinados en el mal, mas Yo sé cuándo es suficiente una palabra de amor para que se rediman. 6-145-61

Este pueblo es tocado continuamente en las dos formas. El amor es suficiente para que se dejen guiar por él los dóciles de espíritu y materia, mientras que para aquellos que no son susceptibles al amor, es necesario que sea el dolor el que los reduzca a la moderación y al orden. 6-145-62

Cuán dura es la humanidad para convertirse al bien. No estáis conformes con mis leyes y no queréis modificar vuestra vida, os lastima mi palabra cuando os hablo de regeneración. ¿Cómo queréis que calle si no estáis a salvo? 8-213-43

Os pregunto a vos, pueblo, y a vos, humanidad: ¿En dónde está la Ley que os di en el Sinaí? ¿En dónde está el pan de Vida Eterna que Cristo os dio después? Cabizbajos escucháis mis preguntas, porque reconocéis que andáis fuera del camino. 8-212-17

Mi palabra os enseña, mas no os obliga; os he dado el libre albedrío para que os sintáis dueños de vuestros actos y cumpláis la Ley por convicción, para que vuestros méritos sean legítimos. 8-227-61

Comprended cuánto os amo. ¿Por qué teméis? Quién esté dentro de mi Ley nada tiene que temer de Mí. 8-223-42

Estáis escuchándome con respeto y preparación y sin embargo me teméis: Es porque vuestra Conciencia os dice que no hacéis aún obras perfectas. 8-223-43

Cumplid para con vuestro Dios y para con vuestros Semejantes, pagad vuestra deuda de gratitud y todos seréis recibidos por Mí. 8-223-44

No me cumpláis por temor a mi justicia ni por obligación. ¿Qué mérito tendrá vuestra obra, si no la realizáis por voluntad propia? Vosotros sabéis que tenéis que llegar a Mí por méritos propios. Ya conocisteis el mundo y sus placeres y tan sólo os debilitaron y ensombrecieron vuestro espíritu. Mas no os confundáis creyendo que os vengo a prohibir las obras buenas y justas, a las que estáis ligados en la Tierra y de las que necesitáis a cada paso. 7-187-66

En cuanto os encontréis en espíritu ante vosotros mismos, vuestra Conciencia os iluminará, se despejará vuestra memoria y recordaréis lo olvidado. ¿Por qué entonces teméis a mi justicia, si no vais a recibir más de lo que merecéis? ¿Por qué no temer desde ahora a vuestros actos? Ved con cuánta bondad dejo que vuestro entendimiento comprenda el misterio de lo que es vuestro juicio. 8-240-47

No sea el temor el que guíe vuestros pasos ni el que os obligue a cumplir la Ley, sean la fe y el amor, la fuerza que os impulse a realizar buenas obras en vuestra vida, porque entonces vuestros méritos serán verdaderos. 10-305-51

Siempre que el hombre se ha apartado de mi Ley, desoyendo la voz de su Conciencia ha penetrado en la noche de la tentación, de las tinieblas y del pecado, entonces he tenido que juzgar sus actos y ante mi justicia ha experimentado dolor. Pero siempre le he concedido ocasión para el arrepentimiento y le he dado tiempo para su restitución. Ante mi justicia se ha doblegado el pecador, pero más tarde al recibir mi perdón y mis complacencias, ha reincidido en su pecado. 8-220-13

Comprended que todo cuanto hagáis a vuestros hermanos me lo hacéis a Mí, porque todos sois parte de Mí mismo. No lo olvidéis, para que podáis mirar en cada uno de vuestros Semejantes a vuestro Padre. 8-222-6

Llegan los hombres a sentir placer en causar dolor, pero tarde o temprano llega también el remordimiento como juez inexorable, a juzgaros y a lavaros. 8-222-7

No quiso el hombre elevarse por el amor, ni hacerse sabio cumpliendo con mi Ley y olvidó que mi justicia, de la que siempre ha tratado de huir, es la que lo ampara, porque mi justicia procede del amor perfecto. 6-169-13

Cumplid con cada una de mis órdenes, ved que mi justicia está muy cerca de vosotros; esto no es una amenaza ni una sentencia, es sólo una advertencia; recordad que mi justicia es perfecta y amorosa. 7-195-89

Mi Espíritu de Padre sufre al contemplar el dolor de la humanidad. Yo no la he castigado. Mis leyes de amor y de justicia, llevadas a la práctica, traen tan sólo bienandanza y paz. 9-262-25

Este mundo podría ser paraíso en vez de Valle de lágrimas, si los hombres llevaran buena voluntad. Yo sembré de bendiciones esta morada, no regué abrojos en los caminos. El dolor de los hombres proviene de sus faltas, mas, así como ellos crearon el dolor, deberán encargarse de destruirlo. 9-255-53

El desobediente siempre es soberbio. Mas, ¿quién es el que cree tener derecho de hacer su voluntad o hacer variar mi voluntad de Padre?; ¿quién cree haber recibido por verdaderos merecimientos, los dones que en sí lleva?; ¿quién cree que este pueblo me sea indispensable para el cumplimiento de mis planes divinos? 9-254-43

Yo he permitido que dentro de mi Creación se levanten los siete grandes pecados de donde se derivan todos los demás; pero de cierto os digo: El pecado no ha nacido en Mí, el pecado no tiene su origen en Mí; Yo sólo he permitido que exista para que adquiera experiencia vuestro espíritu, para que podáis apreciar la grandeza de vuestro Dios, su perfección, su justicia, su amor, su verdad, para que podáis apreciar lo perfecto y conocer también lo imperfecto. 12-358-45

Cuando Cristo vino al mundo, ya la humanidad había pecado mucho, ya el diluvio había lavado la faz de la tierra. Sodoma y Gomorra habían sido consumidas por el fuego y Babilonia había sido destruida. Él venía a reclamar la desobediencia a su Ley y la sangre de sus profetas, y también tuvo que ser juzgado y muerto por sus propios hijos. 9-250-43

Ciertamente habéis luchado mucho para procuraros comodidades, placeres y adelantos, mas vuestros ideales muchas veces encierran egoísmo, maldad, ambición desmedida; entonces en vez de lograr felicidad o paz, recogéis dolor, guerra y destrucción, que es lo que estáis recogiendo en estos momentos que vivís. 8-210-42

¿Hasta cuándo vais a convenceros de que sólo en el cumplimiento de mi Ley podéis encontrar la salud, la felicidad y la vida? Reconocéis que en la vida material existen principios a los que tenéis que apegaros para poder sobrevivir; pero os habéis olvidado de que también en lo espiritual hay principios que es necesario respetar, para que el hombre logre disfrutar de la fuente de vida eterna que existe en lo divino. 7-188-62

Yo quiero que dejéis de llorar en vuestros caminos, a pesar de que las pruebas se ciernan sobre vosotros, para eso vengo a haceros comprender que es indispensable no infringir la Ley. 6-148-64

Si queréis saber si estáis cumpliendo con la Ley divina, preguntaos, si vais recogiendo por el mundo una cosecha de amor. 7-186-12

Las oportunidades para cumplir y hacer méritos están en cada día, en cada hora, no dejéis que pasen, no dejéis que partan, porque después no las podréis alcanzar. Preparaos para un buen día y os digo, que al anochecer vuestro sueño será tranquilo y apacible. Vivid una vida virtuosa y vuestro desarrollo espiritual será eterno. 9-263-37

Practicad mi Ley en vuestra vida y ella, cual estrella refulgente, os llevará hasta las puertas de la Tierra Prometida. 8-224-60

Mi paz sea con vosotros.

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