Explicación 66

1. La Paz del Divino Maestro sea con vosotros, queridos hermanos.

2. He aquí a un ser espiritual en representación de todos, acercándose por medio de esta comunicación al pueblo escogido del Señor.

3. Podéis tomar esta comunicación del Mundo Espiritual de Luz como la última, porque no sabéis si en los altos juicios del Padre, Él tenga a bien disponer que en las albas que faltan para finalizar este año de 1950, no volvamos a comunicarnos por vuestro conducto.

4. Vengo en nombre de ese Mundo Espiritual de Luz, de esas infinitas muchedumbres de espíritus y en nombre del Padre, a daros las gracias, ¡oh!, pueblo hermano, por habernos ofrecido vuestro corazón y haber puesto a nuestro servicio los dones y facultades con que Dios engalanó a Sus labriegos.

5. Nuestra palabra ha querido ser siempre en vosotros bálsamo, caricia y consejo.

6. Hemos luchado desarrollando a los protegidos que el Padre nos ha confiado, para que sean los explicadores e intérpretes del Verbo Divino, y bien sabéis, ¡oh!, hermanos, que en algunos casos lo hemos logrado y en otros no.

7. Aún estando revestidos nosotros de la fuerza del Divino Maestro, no hemos querido nunca ejercer esa potestad para dominar al labriego, ni para obligarle a hacer Su voluntad; no habría mérito en nosotros si hubieseis sido forzados por vuestros protectores, y habéis caminado bajo nuestra influencia y protección, bajo nuestras inspiraciones, mas nunca os habéis visto obligados.

8. Hemos sido obstáculo para vuestras malas determinaciones en muchos casos, cuando hemos visto que vuestra intuición no ha sido suficiente para haceros comprender que os aproximabais a dar el mal paso, y ahí nos habéis encontrado como muralla infranqueable porque ésta ha sido nuestra responsabilidad.

9. Mas cuando ha sido en vosotros suficiente esa intuición, y habéis estado preparados para oír nuestra voz de alerta, no nos hemos interpuesto entonces y hemos caminado a vuestra diestra.

10. ¿Cómo glorificar el Nombre bendito del Señor por haber concedido que dos mundos se estrechasen, por haber permitido que los seres del Más Allá tuviesen lícito acceso entre los hombres?

11. ¡Cuán hermoso ha sido este tiempo!

12. Unidas las criaturas de un mundo y otro, luchando todos por un mismo ideal, obedeciendo una misma orden y recreándose con un mismo concierto, no ha habido fronteras ni límites ni para unos ni para otros, sólo hemos visto en la campiña del Señor, tierras que cultivar, en nuestras manos semilla abundante y herramientas, y nos hemos dedicado a trabajar.

13. El labriego humano no se ha visto solo ni abandonado en su tarea, sino se ha visto inspirado y acompañado por un ser de un mundo superior, por un ser espiritual que ha sido para él ojos, intuición y oídos.

14. Y ese ser espiritual ha tenido que luchar aún contra la influencia de las materias, con las tendencias y el materialismo, mas sin embargo, ha encontrado en el ser humano destinado a estos trabajos, su mejor instrumento.

15. Para lograr hacer escuchar nuestra voz en el corazón de la facultad Espiritualista, el Mundo Espiritual de Luz ha tenido que mimarle, que conducirle, que convivir espiritualmente con ella, teniendo que asimilarse para hacer reconocer a los labriegos humanos su influencia, sus emanaciones, sus avisos y sus toques, llegando muchas veces al sacrificio de su propia espiritualidad, llegando muchas veces para alcanzar el triunfo, a la materialización.

16. Y después de mucho luchar, se ha ido identificando el labriego humano con el labriego espiritual, formando ambos una sola voluntad, un solo ideal, llegando a formar casi un solo espíritu obediente al Padre, unidos en una armonía que ha sido agradable al Señor y por la cual Él ha hecho prodigios entre la humanidad.

17. Este tiempo ha sido tiempo de milagros.

18. Los milagros se han verificado, las más de las veces, por el amor de los labriegos, y el Maestro no se ha detenido ante la humildad de unos, ni ante la ilustración del otro, no ha visto vestiduras ni rangos; para Él, todos han sido Sus hijos muy amados, y habéis tenido el testimonio de que por los labriegos muy humildes en lo material, torpes y rudos, grandes prodigios ha hecho la Divinidad, milagros que sorprenden aún a los hombres de ciencia, pruebas que han convencido y convertido a muchos incrédulos, a muchos reacios.

19. Muchos de nosotros hemos podido entregar lo que el Padre nos confió, mas muchos más lloramos, porque un caudal de conocimientos y de luz se quedó retenido en nuestro espíritu y no pudimos manifestarlo a través de las facultades.

20. ¡Cuántos y cuántos de mis hermanos espirituales, no pudieron vencer la reaciedad del duro labriego humano, quedándose sin poder traer a este mundo el mensaje que el Señor les confió!

21. Dios en Su justicia suprema, sabe dar a Sus hijos lo que a cada quien corresponde, mas en esta hora de justicia y de trascendencia universal, el Mundo Espiritual de Luz está unido en una oración y en un homenaje hacia el Padre, dándole gracias por este tiempo de complacencias y de comunicación de un mundo con el otro, y pidiendo perdón también por los que han desobedecido, para alcanzar la clemencia y la gracia del Padre para aquél que se haya perdido.

22. El Maestro os ha aconsejado oración; ¿podrá alguno de vosotros presentir lo que en las albas próximas acontezca entre este pueblo? No, no lo sabéis y por ello debéis velar y orar.

23. La tentación acecha a todo el pueblo, porque este pueblo que debería encontrarse unido en estos días, no lo está; esta multitud de discípulos, que debería ya ostentar un mismo conocimiento, una misma consciencia y disposición, se encuentra dividida en pareceres, opiniones, interpretaciones e ideas, cuando sólo debería prevalecer el divino mandato, la orden inmutable del Padre, quien os anunciara desde el principio mismo de la comunicación por el entendimiento humano en este Tercer Tiempo, que si el año de 1866 marcaba el inicio de estas manifestaciones, el año de 1950 constituiría el epílogo.

24. Y ved a una inmensa mayoría, abogando y clamando porque el Maestro continúe, pasando por encima de Su perfecta orden, implorando para que el Padre se quede con Sus hijos, para que no se vaya, para que no cierre Su arcano y no aparte Su obra.

25. Y, ¿por qué experimenta esto esa gran parte del pueblo, ante los acontecimientos que inexorablemente habrán de venir? Porque no se ha preparado, porque no ha sabido evolucionar, porque ha puesto los oídos sordos ante la voz del Maestro quien en mil tonos le ha hablado.

26. Y ha sido tan sólo una minoría la que ha sabido interpretar correctamente la voluntad del Maestro, y ha hecho el esfuerzo de prepararse para llegar con esta preparación al momento final.

27. ¡Cuán pocas son las congregaciones que han aprovechado los tiempos! Cuán pocos los que han despertado ante la voz de justicia del Señor, cuando al principiar los tres últimos años de Su palabra le dijo al pueblo: “Vengo a proponeros, pueblo, la espiritualidad, despojándoos de vuestro materialismo, despojándoos de tradiciones inútiles, de ritos sin sentido, de prácticas que pertenecen a los tiempos pasados, para que al dar pasos de espiritualidad, os hagáis merecedores de Mis complacencias espirituales y de las grandes revelaciones que os tengo destinadas; a cambio de las complacencias materiales, os ofrezco las complacencias espirituales”.

28. Y dejó el Señor a Su pueblo sujeto a prueba, y los guías y labriegos, y las multitudes todas se preguntaban ante aquella voz de justicia: “¿Cuáles son los pasos que deberemos dar? ¿Cuáles son las complacencias materiales y cuáles las espirituales? ¿De qué costumbres, ritos y actos idolátricos o fanáticos debemos despojarnos?”

29. Y cuando el Mundo Espiritual de Luz se lanzó a esta lucha de amor y de depuración, se levantó la protesta y la rebeldía en la materia de muchos guías.

30. Y ante esa revolución de ideas, ante ese caos, el Padre puso enmedio de la tempestad una barquilla, y levantó en ella a los de buena voluntad, a los de valor espiritual, a los idealistas; les preparó humildes lugares, humildes techumbres para que se congregaran, y ahí, bajo esa sombra protectora, el Maestro cumplió lo que había prometido.

31. Sois, por lo tanto, poseedores de las revelaciones que el Espíritu Santo os hizo en estos tres últimos años, y todo cuanto el Maestro os enseño y os dijo en estos últimos tiempos, es un compendio de los Tres Testamentos, es una explicación del Libro de los Siete Sellos, y una aclaración profunda del Sexto Sello que hoy se encuentra abierto ante vuestro espíritu.

32. Os hubiese bastado, debido ya a vuestra evolución, el haber oído al Maestro en estos tres años, para que hubieseis estado preparados para la lucha, porque Él se desbordó en amor, en sabiduría y en revelación.

33. Lleváis esto en vuestra Conciencia, y es el mensaje, el testimonio que por medio de palabras, pensamientos y obras vais a llevar a la humanidad.

34. Mas también hay otra cosa: La palabra del Padre, impresa y grabada en papel, formará el libro del Tercer Tiempo, porque aún cuando no poseyeseis lo que Él dijera en los tiempos pasados en otros recintos a través de otras materias, lo que os dijo en estos tres años encierra todo.

35. Medid vuestra responsabilidad en estos escritos, y no es lo mismo que los llevéis depositado en algún objeto material como lo puede ser un libro, a que los llevéis grabado en el corazón y en el espíritu, porque vendrán tiempos de falsedad, tiempos de impostura.

36. Después de 1950, retenida para siempre la palabra del Maestro por conducto del entendimiento humano, se levantarán los grandes recintos vencidos por la tentación, proclamando que el Padre sigue entre Su pueblo, diciendo que Él reconsideró Su decisión, diciendo que hizo variar Su voluntad, conmovido ante el dolor de los hombres, de Sus hijos mimados, y dirán que el Señor optó por quedarse entre ellos.

37. ¿Creéis, hermanos, que ante una profanación de tal magnitud, ante un fraude espiritual de estas dimensiones, el Espíritu Santo siga vertiendo Su luz sobre los desobedientes? De cierto os digo que no.

38. Y esos entendimientos vacíos, huérfanos entonces sí de inspiración divina, ¿de dónde habrán de extraer luz?, ¿de dónde van a traer las enseñanzas para seguir cautivando a las multitudes?

39. Después del último día que haya estado el Maestro entre vosotros, buscaos los unos a los otros; pensad en que el Maestro os ha dicho que os confiará un tiempo de meditación, y no deberéis olvidar esto, porque en ese tiempo de meditación hay muchas cosas por hacer.

40. El Señor no quiere que hagáis vuestros estudios y vuestros análisis de manera independiente, porque entonces no podríais unificar vuestro espíritu, vuestra palabra y vuestro concepto de las cosas.

41. Tenéis que buscaros, y el Señor premiará y bendecirá las reuniones de Su pueblo obediente.

42. Simbolizado el Espíritu Santo en una paloma, le contemplarán los videntes, derramando Su luz y Su paz sobre Sus apóstoles, para que lleguéis todos a la verdadera comprensión.

43. Consagrad a la meditación y al análisis de la palabra del Maestro, el séptimo día o el alba dominical, y en él, buscad la comunión con el Señor, buscad también la comunión de espíritus en vuestra fraternidad, influid en esos momentos, espiritualmente, en sectas, religiones, ideologías, gobiernos e instituciones, y esa responsabilidad tan grande la podréis cumplir con la oración espiritual.

44. La oración es cosa efectiva, es algo verdadero y positivo; no esperéis el fruto inmediato para vuestras peticiones, concretaos a cumplir con ella, amad y perdonad, desead el bien y sembradlo con el pensamiento, enviad vuestro espíritu como alondra de paz, como la semilla de virtud que se lleven los vientos para sembrarla en los desiertos y en los collados, y estaréis cumpliendo.

45. En vuestras reuniones, dad lectura a las Cátedras que el Maestro os dio, y si en la soledad encontráis gran esencia y fondo en esos escritos, más aún podréis lograr al estar congregados, porque estaréis obedeciendo el mandato del Padre.

46. Dejad que los enfermos se acerquen y tomen asiento en vuestros banquillos, tened para ellos siempre un sentimiento de caridad y un latido de amor, y escucharéis y veréis los grandes testimonios que los ciegos, los paralíticos, los poseídos y los postrados por diversas enfermedades darán.

47. Id como mensajeros de paz y de salud a los hogares, a los hospitales, a los campos de discordia, a los presidios, id en materia cuando podáis, e id en espíritu siempre, porque libre es vuestro espíritu.

48. Aprovechad en vuestro camino cuanta oportunidad el Padre os brinde de manifestar Su obra.

49. Dulcificad vuestra palabra, pulimentad más y más vuestro corazón y vuestro carácter, aprended a conversar con vuestros hermanos y a cambiar impresiones del espíritu y de la mente con aquéllos que han profesado seguir al Padre con el nombre de diversas religiones, de distintas sectas; respetad a todos, oíd a todos, y aprended a penetrar en todos.

50. Dejad siempre en todos una impresión de luz, una impresión agradable, no dejéis nunca simiente de guerra, nunca dejéis que vuestra sangre se excite en vuestras venas nublando la inspiración en vuestra mente, no dejéis que vuestro corazón palpite de violencia ante la incredulidad o los ataques de otros, porque éstas serían señales de que no habéis alcanzado la debida preparación.

51. Al principio de la nueva etapa, concluido el año de 1950, tendréis muchos titubeos, no tendréis certeza en vuestros pasos, habrá inclusive dudas; mas al final de ese tiempo de meditación, de estudio y de análisis, al profundizaros en la Obra, veréis con gran claridad los problemas más complejos del universo.

52. Entonces no sabréis a dónde la voz del Padre os llame para llevar el mensaje de luz de su Espíritu Santo; será también entonces cuando podáis penetrar en el corazón de vuestro mismo pueblo, para llevar a cabo la labor de unificación y espiritualidad que el Padre está esperando.

53. ¡Cuánto testimonio de la gracia del Señor hemos tenido en los tiempos de lucha! Todo ello, hermanos, queda escrito con letra imborrable en vuestra Conciencia y en vuestro espíritu, y en estas últimas horas, florece en vuestro ser con renovada luz, con nueva vida.

54. Vuestro espíritu se ilumina y le dice al Padre en este instante: “¡Señor, Tú has estado en verdad con nosotros, has venido como Espíritu Santo a hablarnos, Tu mano de Pastor ha venido en pos de la oveja descarriada y de cierto la ha puesto en el aprisco, Tu mano de Doctor vio mi dolencia, mi enfermedad y mi aflicción y de todo ello me has librado!”

55. Y habéis contemplado también a vuestros protectores, y quisieseis que eternamente estas voces resonasen en vuestros oídos, para que vuestros niños, aquéllos que todavía son pequeños e inocentes, nos hubiesen escuchado ya en la edad de la adolescencia o de adultos, y para que las nuevas generaciones hubiesen conocido y vivido este tiempo de gracia y de complacencias, mas todo dentro de lo humano tiene su límite.

56. Si el mismo Maestro de maestros, el Redentor vuestro, en el Segundo Tiempo trazó un límite para Su existencia sobre la Tierra, ¿cómo no habría también de limitar Su comunicación en este tiempo en el que ha venido a comunicarse por portavoces humanos?

57. Él abrió esa puerta que Juan viera en su revelación, y Él presto está a abrir el Séptimo Sello; Él abrió el camino de luz y de la eternidad al abrir ante vosotros el Libro de los Siete Sellos y os dice: “No me iré, estaré eternamente con vosotros, voy a estar más profundamente con Mi pueblo; he venido a prepararle para la comunicación perfecta, para la cual no estará marcado ningún tiempo, ni señalada ninguna fecha: La comunicación entre el Padre y el hijo, entre el Maestro y el discípulo”.

58. Esto es lo que os ofrece el Padre a cambio de las formas que tuvisteis en los tiempos pasados, y que aún tenéis en el tiempo presente; todos estáis conscientes de ello, sabéis que lo inevitable se avecina, que tendréis que esforzaros como los postreros de los tiempos pasados para alcanzar en plenitud la luz del Espíritu Santo, y para ser los depositarios de las nuevas y grandes revelaciones que el Señor os hará.

59. Haceos dignos de contemplar cómo la mano del Creador desata el Séptimo Sello y tras de él, las nuevas cosas para los tiempos futuros.

60. Ahora, hermanos míos, que habéis oído al Mundo Espiritual de Luz con estas explicaciones y estos consejos, y que habéis recibido la caricia de nuestra mano en esta forma espiritual y fraternal, quedad unidos a nosotros.

61. Ved que nuestra protección y nuestra influencia no se apartará, que si en este tiempo habéis recibido nuestra comunicación a través de una materia, nos espera el tiempo en que nada material se interponga entre nosotros, el tiempo en que nuestra asimilación será perfecta, en que vuestra voz resonará en lo más profundo de nuestro espíritu, y nuestra voz espiritual, hecha luz e inspiración, encontrará siempre acceso a vuestro espíritu.

62. En los momentos de prueba sabréis oír nuestras voces espirituales, y tendréis plena confianza en los instantes y trances más difíciles; queremos ver surgir esa confianza de vuestro corazón para que nunca se aparte de vosotros, porque pruebas muy grandes vendrán, y para ese tiempo os damos esta confianza y esta fe.

63. Nosotros no nos vamos, como tampoco se va la palabra del Maestro; lo que cesa es, simplemente una etapa para dar inicio a otra, donde vuestro espíritu encarnado y el nuestro en nuestro plano, estén unidos en oración en el tiempo de las grandes pruebas universales.

64. Nuestra oración, nuestro perdón y nuestra intercesión tienen que ser más grandes y perfectos para que la humanidad y las grandes muchedumbres de seres desencarnados que han penetrado en tinieblas, puedan alcanzar en este tiempo de justicia, la caridad y la luz por nuestras intercesiones.

65. Quedad en el camino llenos de firmeza; por ahora, esperad la última palabra que el Señor entregue por conductos humanos y lo que Él ha de depositar en cada uno de vosotros.

66. Por nuestra parte, el Mundo Espiritual de Luz deja en cada uno de vosotros un presente de gratitud, de paz y de caricia fraternal, con la promesa de estar unidos siempre en espíritu en todos los tiempos, hasta que lleguemos a presentarnos todos ante el Padre, plenos de humildad, de dignidad y de consciencia, para decirle: “Señor, todo está consumado”.

67. Y a vosotros, hermanos que nos habéis dado acceso durante tantos años, años que no significan para nosotros lo mismo que para vosotros, que son tan sólo un instante en la eternidad, que son para nosotros algo bello que fue, que es y que será siempre en nuestro espíritu y en nuestro recuerdo, os decimos: Vemos tristeza en vuestro corazón, labriegos queridos, pero pronto hemos de dar testimonio de nuestra presencia y nuestra inspiración en vosotros; no exijáis de nosotros la materialización para poder ser creídos, descubridnos en los momentos de mayor espiritualidad que tengáis.

68. Elevemos, hermanos míos, nuestros espíritus ante el Padre para darle gracias por el tiempo de Su comunicación, este tiempo que nos confió.

69. Yo, vuestro hermano espiritual, interpretando vuestras humildes oraciones, digo a través de esta envoltura en la última ocasión en que me comunico con vosotros en esta forma: “¡Padre mío, Dios mío!, el Mundo Espiritual de Luz glorifica Tu nombre en esta hora bendita y suprema, y depositamos humildemente ante tu Espíritu, la ofrenda de nuestra obra; contémplanos, Señor, bendícenos y únenos”.

70. ¡Que la paz de Dios y la paz de vuestros hermanos espirituales queden siempre entre vosotros, oh, hermanos!

71. ¡Adiós!

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