Explicación 54

1. Vemos con regocijo que vais comprendiendo la verdadera inspiración, y contemplamos cómo vais practicando las cosas espirituales que el Padre ha derramado entre vosotros, y una de esas prácticas es la de la oración, la verdadera oración espiritual, aquélla que Dios le ha enseñado al hombre a través de todos los tiempos.

2. Hace ya algunos años en vuestra nación mexicana hubo un gobierno material que persiguió el fanatismo religioso, tratando de arrancar ese fanatismo desde la raíz del corazón del pueblo, por considerar que era una venda de oscuridad para esta nación.

3. El fanatismo ha sido un estancamiento para la propia cultura y para el desarrollo mental del pueblo de esta nación.

4. Y, ¿cuáles fueron las armas y cuál fue la táctica que ese gobierno utilizara? Las persecuciones, el terror, la muerte, los derramamientos de sangre, el encarcelamiento de ministros y la clausura de casas de religiosos.

5. ¿Qué consiguieron los que emprendieron esa labor para desfanatizar esta nación? ¿Fueron satisfactorios los resultados?

6. Fueron contraproducentes y contradictorios.

7. Al tocar la fibra fanática religiosa de este pueblo, el espíritu del pueblo se exaltó, y se levantaron muchos derramando su propia sangre y entregando su vida sin amar a Dios, sin conocer siquiera su propia religión, sin saber por qué o por quién estaban dando la vida.

8. ¡Sangre inútil, derramamiento estéril de sangre, sacrificio sin fruto!

9. Al exaltarse el fanatismo de ellos, hasta los fríos e indiferentes se levantaron gritando a voz en cuello por las calles y plazas el nombre del Señor, sin reconocerlo y sin amarlo, impulsados solamente por un acto de ciego fanatismo religioso.

10. Pasado el tiempo, el fanatismo creció, echó raíces aún más profundas y ramas más extensas, y los frutos los habéis contemplado vosotros.

11. ¿Qué fue lo que a esa labor de desfanatización le faltó?

12. Doctrina, explicación, enseñanza, palabras que convencieran a las muchedumbres y al pueblo haciéndole deponer su fanatismo; si las grandes plumas, los grandes oradores se hubieran levantado en esa labor, hablando y explicando con palabra de verdad las cosas, el pueblo hubiera entonces comprendido, muchos se hubieran levantado a unirse a esa labor porque también hay espíritus prestos a la liberación espiritual.

13. Mas con la táctica que usaron, el resultado fue contrario.

14. Os decimos esto, para que aquello sea un ejemplo que guardéis y os sirva de lección, porque cuando vosotros levantéis vuestra planta y os encaminéis a otros países, y aún aquí mismo, no sabéis si otros gobiernos inicien esas campañas y esas labores, y habréis de ser vosotros quienes impidáis que la sangre corra y que el fanatismo se exalte en esa forma.

15. El que la religiones en su fanatismo sean combatidas y perseguidas en esta forma, es algo que vosotros evitaréis, y ¿en qué forma, hermanos?

16. Explicando y aclarando la verdad, haciendo que el espíritu del hombre despierte y se despoje de su ignorancia, de su idolatría y de su fanatismo, y esto lo lograréis por la convicción, no por el terror, ni por la imposición o por la fuerza, no, hermanos, ¡eso nunca!

17. El espíritu es el que debe llegar a la convicción, a la luz y a la verdad, y una vez que el espíritu posea esa verdad que es luz, no volverá a dejarse sorprender nunca más, no volverá a dejarse engañar o perder.

18. Por eso mismo, entre vosotros practicad, y que esta lucha, que a veces es cruel, le dé satisfacción a vuestro espíritu, porque también en vuestro camino el Señor sembrará triunfos, pondrá corazones de buena voluntad, espíritus adelantados y dispuestos a recibir el mensaje de liberación, de despertar y de progreso espiritual.

19. Haced buen uso de las armas que el Padre os ha concedido, no de las armas humanas que son calumnias, que son egoísmo y desgarro, que son falsos testimonios y delaciones, no.

20. Las armas que el Divino Maestro ha posado en las manos de Israel, y que son las únicas que pueden daros el triunfo, son las del amor, las de la virtud y sabiduría, armas de fortaleza, paciencia, sinceridad y perdón.

21. Esas son las verdaderas armas, poseedlas y no os apartéis de ellas, porque con ellas podréis vencer siempre la tiniebla, la ofuscación, la necedad, la ignorancia, la superchería y las supersticiones, todo lo malo lo podréis vencer con ellas.

22. Las otras armas, solamente hieren y hacen sangrar el corazón, matan, ofuscan y provocan más violencia, y el resultado es contradictorio.

23. ¿Qué mejores armas que las palabras del Padre?

24. Que esas armas sean las que esgrimáis en la lucha.

25. El Padre, como en otras ocasiones, os mostrará otras religiones, os mostrará las doctrinas humanas y al seno de ellas tendréis que ir, esgrimiendo las armas que os darán el triunfo: La palabra de Dios, los mensajes de amor y de luz del Mundo Espiritual de Luz, vuestras inspiraciones, y con vuestras armas de perdón y fortaleza soportaréis el rigor del combate, soportaréis los dardos que os lancen, soportaréis las humillaciones, el escándalo, el escarnio y las persecuciones, combatiendo todo ello con el amor, con la virtud y con los hechos.

26. Hermanos míos, practicad y ejercitaos en el uso de esas armas espirituales hoy, cuando todavía es tiempo de enseñanza, practicad en el seno de vosotros mismos, y si hacéis uso de esas armas, veréis ciertamente la paz en Israel.

27. Cuando queráis apartar el fanatismo de algún pueblo, no lo hagáis por sorpresa, no lo hagáis por la fuerza o por imposición; llevad a ese pueblo a la convicción gradual de estas cosas, doctrinándole primero, haciendo explicaciones en múltiples maneras, y cuando ese pueblo se encuentre fortalecido en ese paso de adelanto, entonces veréis con cuánta facilidad os aceptan vuestro consejo y vuestra guía, dejando su fanatismo y espiritualizándose en forma verdadera.

28. La guerra de ideas se hace amarga, se hace cruenta; unos dicen tener la razón, otros creen poseerla, y así viene el choque entre unos y otros, y el Mundo Espiritual os dice: Preparaos para que no entréis en esas discusiones ni en esos choques, y para que sepáis comportaros con calma, con luz, con elevación de espíritu y con verdad.

29. Para prepararos en todo esto, el Maestro os ha entregado grandes enseñanzas; dad lectura a los escritos que contengan Su palabra, repasad las páginas que lleguen a vuestras manos y veréis que no es nueva Su doctrina ni Su palabra divinas, sino que esta enseñanza es la aclaración de todas las enseñanzas pasadas, mismas que no alcanzasteis a comprender por falta de análisis y de consagración a esta obra.

30. Uníos hermanos, venced todas las dificultades, todas las tentaciones y todas las adversidades que llegan hasta vosotros.

31. Así, unidos, se convertirá en realidad la promesa hecha por el Padre de que, cuando Israel esté unido en espíritu y en elevación espiritual, extenderá sus alas universales para darle la paz al mundo.

32. La paz de Dios, ¿qué espíritu podría rechazarla?

33. Id entonces a proponer este mensaje de amor, porque en él se encuentra la promesa de la paz divina y si sabéis mostrarlo con respeto y espiritualidad, ¿quién podrá rechazarlo?

34. Os repito, nunca intentéis que nadie acepte esta Obra por la imposición o por la fuerza, todo deberéis hacerlo a través de la convicción, comenzando con la vuestra propia.

35. Inspirad cada día más a vuestro espíritu, simplificad vuestra vida material, vivid con lo más indispensable, nada os faltará, para que entonces, despojado vuestro espíritu de preocupaciones terrenales, libre vuestra mente de influencias maléficas, pueda elevarse aún más, y pueda así recibir mayor inspiración y mayor desarrollo.

36. Si así lo hacéis, eso redundará en beneficio de las multitudes a las que habréis de sacar de la ignorancia, del estancamiento y del letargo.

37. Nuestro anhelo es el que, cuando la palabra del Padre os dé revelación u os aclare algún misterio, de ello participase todo el pueblo de Israel, para que después participara a toda la humanidad.

38. Estudiad a fondo las enseñanzas del Divino Maestro, atended Sus mandatos hasta que lleguen a echar raíces profundas en el corazón de todo Israel.

39. Encontrad en nuestras palabras el deseo de que todo el pueblo se levante, de que todo el pueblo sea digno y de que todo el pueblo se encuentre en el mismo nivel.

40. Ved nuestro deseo de aprovechar todas las ocasiones propicias para conduciros a un mejor entendimiento de las cosas espirituales, al progreso y a la salvación espiritual.

41. En esta alba de gracia, hermanos míos, a nombre de todo el Mundo Espiritual de Luz, os he entregado esta explicación, este análisis, estas aclaraciones.

42. En este instante, cuando termina mi consejo, penetrad en oración y pedid por la reconciliación de las naciones, por la unificación de todos los hombres, porque lo que pasa en el seno de vosotros pasa en el mundo, y lo que pasa en éste acontece también entre vosotros.

43. Que el Reino de Dios penetre en el corazón de todos Sus hijos.

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