Explicación 50

1. Con el permiso de nuestro Padre, voy a entregaros una explicación que os servirá para analizar mejor Su palabra y comprender mejor la esencia que de ella emana.

2. Como sabéis porque lo habéis leído en Génesis, la Creación fue hecha por nuestro Padre para entregarle al espíritu del ser humano, cuanto le fuera menester.

3. Y en el Génesis, habéis leído que el mundo, este planeta, fue hecho en siete días.

4. Esto es únicamente un simbolismo, una expresión, una metáfora, porque ¿qué tiene que ver el tiempo material con lo espiritual? Nada, y lo que a vosotros en la Tierra os parecen eternidades, son tan sólo instantes para el espíritu.

5. Esta Creación tuvo una evolución, ha conocido varias etapas y os puedo decir con acierto, que todo fue hecho por el Creador y que todo estaba planeado y ordenado conforme a Su caridad.

6. Retrocedamos hasta antes de que comenzaran los tiempos: Nuestro Padre, en el Más Allá, estaba circundado por seres espirituales, y vosotros habéis dado el nombre de Luzbel a uno de aquellos seres, un ser de una belleza extraordinaria, de una luz hermosa.

7. Mas este ser en la parábola de la Creación viendo su propia hermosura, dejó que se infiltrara en él, el orgullo acompañado de la soberbia.

8. Al contemplar el Padre tal soberbia, en Su infinito amor hacia esa criatura, creole un Universo, y aquel espíritu tomó carne en el primer hombre de la Tierra, Adán.

9. Leed la parábola de cómo fue la formación del cuerpo del hombre y cómo el Padre le dotó de movimiento, mas todavía le faltaba lo principal, el espíritu, el santo aliento; y el aliento que el Señor insufló en el primer hombre fue la encarnación del espíritu de quien habéis llamado o conocéis como Luzbel.

10. Mas para cumplir la voluntad divina de que todo tuviera progreso, todo tuviera adelanto y evolución, dándole a aquel espíritu la oportunidad de restituir y reconocer su falta para retornar limpio al Seno de Dios, dotó a la Creación de alma.

11. El alma, hermanos míos, como el espíritu, también precisa de evolución, porque si analizáis correctamente, veréis cómo en la parábola de los siete días de la Creación contenida en el Génesis, primero es dado el reino mineral, después el reino vegetal, y finalmente el reino animal, para formar de las almas evolucionadas de los tres reinos, el alma humana.

12. Así, virtud a la unidad de estos dos polos, espíritu y alma, es que la restitución del espíritu está unido a la evolución de las cosas materiales, para que el espíritu reinara sobre todo lo material que el Padre había creado para él.

13. Así el Padre, le puso al hijo una tierra a sus pies, para que reinara y ejerciera su voluntad.

14. Mas para sujetar al espíritu a lo material, puso el espíritu unido al alma, y ésta a su vez unida al cuerpo.

15. El hombre está hecho a semejanza de Dios, Él lo ha revelado en Su palabra, sois a imitación de Dios, en vosotros están tres potestades, y estas potestades están en vosotros a semejanza de los Tres Tiempos.

16. Así tenéis la potestad del cuerpo, ese cuerpo que brotó del lodo y que, cumplida su misión debe rendir tributo a la tierra de donde surgió; mas ese cuerpo posee un vibrar, un ejecutar, un pensar y luchar, y esto es por el alma, que en su potestad se asemeja al Segundo Tiempo en que Cristo tomara cuerpo material para dar la enseñanza viva y el vivo ejemplo a la humanidad.

17. Y toda la lucha y trabajo del alma, está iluminada por la luz suprema, que es la luz del espíritu, luz que llevan todos los hijos de Dios y que llevan todos los seres humanos, y esta potestad está representada en el Tercer Tiempo.

18. De Dios habéis brotado, y la chispa divina os ilumina, os entrega el poder y la fuerza para que, en unión del alma, transite vuestro espíritu en esta Tierra en su envoltura.

19. Mas no confundáis el espíritu con el alma: El espíritu es esencia y el alma es sustancia.

20. Espíritu es el hálito del Padre, soplo esencial, y alma es la forma sutil por la cual el espíritu se manifiesta en el Universo material.

21. Aún siendo tan etérea y diáfana el alma, ¿creéis que existía antes de la Creación material? El espíritu es el que ha existido desde antes de los tiempos, y no ha precisado entonces de más sustancia que el pensamiento divino de donde brotó.

22. Antes de que el mundo fuera, esa partícula esencial y divina, el espíritu, ya estaba en el Seno Supremo, esperando descender para continuar su evolución, hasta el plano de las almas y al reino de la forma.

23. He aquí la explicación de la creación del hombre, desde el lodo del que brotara, hasta que su alma animal evolucionada tomara elevación, fuerza y calor a través del tiempo, aunque previa a la llegada del espíritu a la Tierra, tuviera esa alma que pasar por encarnaciones en diversos animalillos, desde el más elemental hasta el más avanzado.

24. Hojead el libro de las enseñanzas del Señor, y recordad aquella ocasión en que el Maestro, siendo niño en esta Tierra, formara con arena y agua una paloma, a la que dio vida con Su aliento, asombrando a cuantos le vieron obrar ese prodigio, prodigio realizado por el amor y el poder divinos.

25. Esta Tierra fue el paraíso formado por la mano de Dios, fue verdadero recreo para Adán y su compañera Eva, un jardín donde los frutos estaban entregados en sus manos, y toda la creación tributaba y entregaba a esa pareja humana, la tierra les entregaba todo para su manutención y para lo que les fuera menester en la vida.

26. Y llegó de nuevo la tentación al espíritu ya encarnado, mas no os confundáis, porque muchas consejas os dicen que la tentación era Luzbel y no, hermanos queridos, Luzbel es el símbolo del ángel caído por la desobediencia, por la soberbia, y ese ángel caído os simboliza a todos vosotros, los seres humanos.

27. Ved cómo la tentación no es únicamente para el espíritu, la tentación está en el deseo carnal que se introduce en los corazones de la humanidad y este deseo carnal completamente materializado que os llega de las más bajas esferas, ha penetrado cada vez más en la humanidad, y todo cuanto el Padre puso en este paraíso, lo habéis perdido por haberle dado aposento a la tentación y a la desobediencia.

28. Recordad cómo en el Génesis se os relata de la advertencia de no tomar el fruto prohibido, y esta advertencia fue dada a Adán y Eva, y el fruto prohibido es símbolo de la ciencia que el hombre nunca debió haber probado, y la serpiente es símbolo de la tentación y de las bajas inclinaciones de la carne.

29. Y así sucedió, hermanos: La serpiente, la tentación, os presentó ese fruto lleno de veneno, lleno de bajezas, y al probarle, el hombre perdió el paraíso que le había entregado el Padre para recreo y evolución.

30. Y esa tentación ha sido vuestro enemigo, porque debéis saber que en hebreo enemigo se dice “ha-shatán”, y Satanás, ese nombre con que muchos han querido personalizar al mal, es el símbolo de vuestra perdición, porque habéis llegado a perder el paraíso debido a la tentación, a vuestro enemigo.

31. Os insisto una vez más, no confundáis esa tentación, ese enemigo con Luzbel, el espíritu que encarnara en Adán.

32. No podéis leer en ninguno de vuestros libros del arrepentimiento tan grande de Adán, porque todavía en ese tiempo primigenio, los primeros hombres escuchaban y contemplaban la faz del Señor.

33. Grande fue el arrepentimiento de Adán y grande fue su restitución, porque en el momento en que equivocara el camino por la desobediencia y por caer en la red de la tentación carnal, descendió del plano en que él se encontraba.

34. La simiente de Adán fueron Caín y Abel, engendrado Caín por la tentación carnal, y Abel, engendrado por la caridad de Dios a través del arrepentimiento de Adán, porque la compasión del Padre fue en él, y el Señor le dio un hijo engendrado en la luz del Espíritu Santo.

35. He aquí, hermanos, explicado el principio del mundo, y desde ese principio encontraréis los dos caminos, el camino del bien y el camino del mal; el camino del bien, engendrado por el amor de Dios con todas la virtudes y representado por Abel, y el camino del mal, representado por Caín, convirtiendo todas las virtudes en pecado.

36. Al contemplar Caín que su hermano Abel era iluminado y mimado por Dios, dejó que en su corazón penetrara el odio, la envidia, la soberbia y la mala voluntad, y esperó la primera oportunidad para dar muerte traicioneramente a su hermano.

37. Después de consumado su crimen, y al escuchar la voz del Padre que le preguntaba: “Caín, Caín, ¿dónde está tu hermano?”, la mentira estuvo en los labios del fratricida, opacando con su mentira otra de las virtudes, la verdad, al contestarle a su Señor: “¿Soy acaso yo el guardián de mi hermano?”.

38. La misericordia de Dios es infinita, como bien lo sabéis vosotros, de Adán y Eva, nació otro hijo varón a quién llamaron Set y éste engendró un hijo a quien llamaron Henoch, y en este hombre fueron las complacencias del Padre.

39. En Henoch se manifestaron con amplitud las virtudes, y de la simiente de él así como la de otros de sus hermanos, fueron fecundadas las tierras, poblándose el mundo, mas siempre combatiendo el mal al bien.

40. Al ver al Señor que en esa lucha era mayor el mal que el bien en Sus hijos, hijos a los que había entregado un átomo de Sí mismo, grade fue Su celo y Su justicia, enviando el Diluvio.

41. Mas el Padre permitió que Noé, el justo, se salvara junto con su familia y toda especie de animales.

42. Fueron tres los hijos que engendró Noé, y de estos tres hijos fue sembrada la tierra con su semilla, tal y como el Padre se los había anunciado, esparciéndose en diversas razas, colores y credos.

43. Pasados los cuarenta simbólicos días del Diluvio, puso el Señor como señal de reconciliación con la humanidad el arco iris en el cielo, simbolizando con siete colores las siete virtudes que son los siete espíritus que rodean al Padre, y que son las formas en las cuales se ha manifestado Dios en la Tierra; ese arco iris es señal de paz y cordialidad entre el Cielo y la Tierra.

44. La Creación fue el primer pacto, que es el del amor, y lo hizo el Padre para dar oportunidad al espíritu caído, Luzbel, de tener su propio reinado, dándole por reino la Tierra.

45. El segundo pacto, es decir, la segunda virtud que se hizo sentir en la Tierra, fue la misericordia, porque al contemplar como las aguas exterminaban a Sus hijos rebeldes, gran misericordia brotó del Corazón del Padre, prometiéndole a Sus hijos, que ya nunca permitiría Él la prueba del exterminio total, y que no tocaría más Su justicia a la Madre Tierra, porque en ella reinaría la misericordia divina.

46. He aquí la explicación del principio de la humanidad, he aquí el por qué de vuestra restitución espiritual.

47. Estudiad y analizad, para que comprendáis mejor las razones de vuestra presencia en este plano, en este mundo, que ha sido vuestro paraíso perdido, mismo que lograréis recobrar merced a la revelación del Espíritu Santo.

48. Que la paz de mi Padre sea con mis hermanos.

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