Explicación 18

1. Sois los párvulos que venís ávidos de conocimiento espiritual, ansiosos de espiritualidad y de progreso; a través del tiempo habéis buscado al Padre, dejando para ello las cosas de este mundo, lo más querido para afirmar vuestra planta con firmeza en el sendero espiritual, y el Señor como galardón os envía Su mundo espiritual, para ayudaros a analizar esta Obra grandiosa y sublime, Obra que comenzara desde el momento mismo que brotasteis del Seno amoroso de vuestro Padre.

2. La Obra que amáis y practicáis, no data de 1866, ni comenzó con la llegada del Mesías en el Segundo Tiempo, ni tuvo su principio en la promulgación de la Ley sobre el Monte Sinaí en el Primer Tiempo.

3. La Ley, el Verbo, el Camino, la Vida y la Sabiduría que son la esencia de esta Obra que tanto amáis, ha estado siempre en el Padre, desde el principio, por lo tanto es eterna y no tiene fin.

4. La mayoría del pueblo de Israel, no ha entendido la enorme trascendencia que reviste la partida de la palabra del Señor a través del entendimiento humano al final del año de 1950, y por lo mismo, no ha alcanzado a prepararse para después de la partida de esta manifestación.

5. No alcanza, la generalidad del pueblo, a imaginarse la lucha y las pruebas que a grandes pasos se avecinan, y es que el pueblo tiene una gran confianza en su Padre, diciendo que Él estará antes y después del año de 1950.

6. Todo estaría muy bien, a no ser porque no basta tener confianza y aún fe, sino que se precisan preparación, espiritualidad y fortaleza, y de no ser adquiridas éstas para cuando sea llegado el momento que parta el Padre con Su palabra a través del entendimiento humano, ¡ay! de este pueblo, porque no sabrá que hacer, a dónde acudir, o cómo elevar su culto al Padre, porque carecerá de la noción de cómo ha de ser la comunicación verdaderamente espiritual, y no sabrá conducirse ni organizarse para la lucha, y no sabrá trabajar, después de 1950; y cuando las grandes pruebas vengan, este pueblo no sabrá  hablarle a los hombres ni cómo solucionar los grandes conflictos.

7. Anhelamos nosotros, el Mundo Espiritual de Luz, que el pueblo en su conjunto despierte y esté preparado y fortalecido, y así logre despojarse de su gran vanidad; cada quien de vosotros, siente ser grande, dueño de sí mismo, y cree ser un señor en el camino, poseedor de un amplio conocimiento y por lo mismo, cree haber alcanzado ya la perfección.

8. Contemplamos diversidad de criterio, de forma de trabajar y de interpretación de las cosas de la Obra.

9. Contemplamos innumerables errores, y con los tiempos tocando ya a su fin, ¿cuál es el cumplimiento, que unos en espíritu y otros en materia vamos a entregar al Padre?

10. Hermanos, os exhortamos a prepararos y a no caer más en el letargo; no temáis al hombre temed la justicia divina, temed cometer un error o tener un tropiezo.

11. En la Obra grandiosa del Padre, gran labor han cumplido las Plumas de Oro, porque no todo aquello que desciende del Más Allá a través de las facultades queda grabado indeleblemente en el corazón y la mente material del pueblo, y los escritos, siendo más fieles que vuestra memoria, quedarán como un testimonio para la posteridad, y las palabras del Señor, recogidas en ellos, podrán repasarse una y mil veces.

12. Es por esto, que el Padre permitió las Escrituras del Primer Tiempo para que fueran un Testamento para el pueblo de Israel; los Evangelios, escritos por cuatro de los discípulos del Señor, fueron el Testamento del Segundo Tiempo, aquél que conocéis por Nuevo Testamento, y ahora, el Tercero de los Testamentos, escrito por las Plumas de Oro de este tiempo y conocido por vosotros como el Libro de la Vida Verdadera o el Tercer Testamento, queda entre vosotros para su estudio, comprensión y análisis.

13. Estos Tres Testamentos habrán de unirse, para después desaparecer, formándose con ellos, un solo Testamento de Dios a los hombres y cuando la esencia, la luz y la gracia de dicho Testamento haya penetrado profundamente en el espíritu de la humanidad, entonces, los libros perderán la razón de ser, por lo cual desaparecerán y solamente será la luz del Espíritu Santo la que brille y vibre en todo espíritu.

14. ¿Cuándo vendrá el tiempo en que los Tres Testamentos se unan? No lo sabéis, pero ese tiempo, ciertamente llegará.

15. ¿Y cuándo llegará el tiempo en que los libros desaparezcan de la humanidad? Tampoco lo sabéis, pero el tiempo tendrá que venir, en que los espíritus sean verdaderos siervos en la comunicación con el Espíritu Santo.

16. Este es el tiempo en el cual se cumplirá aquella profecía del Padre entregada a Joel, y que os dice: “En aquellos días, derramaré mi Espíritu sobre toda carne y sobre todo espíritu, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros ancianos tendrán sueños y vuestros jóvenes verán visiones”.

17. Puede decirse que el vidente tiene un don especial, ya que no precisa desencarnar para contemplar lo espiritual, y su espíritu encarnado puede desprenderse para llegar hasta lo espiritual para recibir los mensajes divinos, los mensajes del Más Allá, a través de formas y figuras simbólicas, de cosas que le son familiares y que representan grandes cosas divinas, grandes acontecimientos.

18. El vidente, que es llamado justamente profeta, por medio de su elevación penetra en la eternidad, en donde el pasado, el presente y el futuro se funden en un solo tiempo y en un solo instante; y es en la eternidad donde Dios, que está en todos los tiempos y en todas las cosas, le revela al vidente el futuro que los hombres desconocen, y le descubre el porvenir que los demás no alcanzan a presentir.

19. Aunque debo deciros que la forma en que el vidente contempla a la Divinidad es muy limitada; nunca ningún profeta o vidente, ha alcanzado a contemplar al Divino Espíritu en toda Su magnitud,

20. Por eso, el Espíritu Divino se simboliza a Sí mismo ya en una paloma que representa el Espíritu Santo, ya en la forma humana de Jesús, ya en una cruz como símbolo de redención, ya en un cordero símbolo de sacrificio y mansedumbre.

21. Todas estas son formas alegóricas que aparecen ante los ojos espirituales, formas en las que el Espíritu Divino se limita para poder ser contemplado por los videntes.

22. Mas no es la videncia la única forma de contemplar las cosas divinas y espirituales.

23. Dios ha dicho que todo ojo pecador y no pecador le verá, por tanto el Espíritu Divino será visto en múltiples formas y por diversas sendas.

24. El espíritu posee muchas potencias y facultades, y a través de todas ellas puede contemplar a Dios.

25. La fe puede ver a Dios, el amor también, el saber le contempla y los sentidos corporales le pueden ver, porque la materia siendo humana no deja de ser criatura divina, y palpita, siente y vive, tiene atributos dignos de un ser animado e inteligente, ella también es criatura del Señor, y el ser humano también le verá.

26. No os asombre esto: La materia, así como el espíritu del hombre siempre han visto a su Señor, lo que sucede es que, por falta de consciencia de sí mismo, ha ignorado cuanto le ha visto.

27. Y la materia que en tiempos pasados ha visto al Señor sin darse cuenta de ello, en los tiempos futuros sí le verá y sabrá que le ha visto.

28. Y, ¿cómo será esto? Comprendiendo el amor del Padre, comprendiendo y sintiendo Su caridad, Su sabiduría, Su perfección y Su luz, reconociendo el espíritu en sí mismo la grandeza y la perfección con que fue creado, estimando en todo su valor la vida y todo cuanto el Padre ha sembrado en la senda de Sus hijos.

29. En ese momento, la parte humana también despertará, abrirá sus ojos y contemplará el esplendor del Padre, y será entonces cuando se cumpla la palabra del Señor, en que todo ojo pecador y no pecador le vea.

30. ¡Cuántos hay que antes de alcanzar la purificación en su dolor, en su desesperación y en su llanto, contemplarán por medio de sus sentidos corporales y de sus potencias espirituales el Espíritu Universal del Padre, porque tanto el espíritu como la carne humana han llegado a un gran adelanto y a un grado de evolución!

31. Hoy, el hombre, tanto en su parte espiritual, como en la mental y en la sensitiva espiritual, está capacitado para sentir, para comprender y para amar a su Señor.

32. Los dones que el Padre os ha entregado no tienen límites; mas reconoced que no únicamente el pueblo de Israel ostenta esos dones espirituales, porque todos los espíritus, sin excepción, han sido dotados desde el instante mismo en que brotaron del Padre.

33. En el seno de otras doctrinas, en otros caminos, los espíritus descubren en sí mismos los dones espirituales y buscan desarrollarlos, porque el espíritu tiende a avanzar, sin que pueda detenerlo el que se halle en el seno de una religión o en el de otra.

34. Muchas facultades se manifiestan en la Tierra, muchos videntes y clarividentes, así como hombres con el don de presentimiento se encuentran en vuestro planeta; mas vosotros sabéis lo que ellos ignoran, y toca a Israel guiar al espíritu humano en este Tercer Tiempo, revelándole al espíritu del hombre todo cuanto el Padre le ha revelado.

35. Vosotros ya sabéis quiénes sois, de dónde habéis venido y a dónde vais, sabéis cuáles dones el Padre os ha confiado para su desarrollo, y qué es lo que no debéis tomar por ser ello prohibido.

36. Tenéis la responsabilidad de enseñarle a los hombres, de revelar a los espíritus las grandezas que el Padre os ha revelado; con ello impediréis que, al despertar todos los espíritus, surjan entre la humanidad las malas ciencias espirituales, las teorías equivocadas, las nuevas religiones donde todo sería confusión, hipótesis y superstición.

37. El Señor os ha hablado muchas veces de estas cosas, advirtiéndoos de que viene un tiempo para la humanidad en que el espíritu del hombre se interese por las cosas espirituales y por el Más Allá, tiempo en el cual hasta el más escéptico tendrá acontecimientos palpables, y a través de esas manifestaciones espirituales tenga la certeza de la existencia del espíritu.

38. En ese tiempo, grandes materializaciones de lo espiritual se llevarán a efecto, que le darán al mundo pruebas evidentes que tendrán un profundo sentido espiritual, y que llevarán a los hombres a volver su espíritu hacia el Más Allá; entonces, un gran interés se despertará en todos, y de ese interés vendrá el que se formen centros, sociedades investigadoras de lo espiritual, religiones y sectas con nombres y propósitos espirituales.

39. Como fácilmente podéis comprender, al enfrentarse la humanidad de golpe a esos hechos, al descubrirse repentinamente ante sus ojos materializados la Obra del Padre, el Más Allá, el espíritu mismo tendrá que experimentar grandes confusiones, grandes desequilibrios; ante todo esto, vosotros no deberéis permanecer insensibles, vuestro espíritu deberá lanzarse a la lucha, vuestros labios se abrirán, y vuestra mente desbordará pensamientos e ideas, y por medio de la oración, vuestro espíritu clamará por la sabiduría, inspiración y revelaciones para ir en pos de aquéllos que confundidos se encontrasen y hablarles.

40. Pediréis luz y fortaleza por ellos y por vosotros mismos; es muy delicada la misión de Israel.

41. Vuestro espíritu, Israel, ha caminado largamente en el sendero espiritual, y no es injusto que el Padre os haya fijado tan alto destino y haya puesto cargos tan grandes en vosotros.

42. Sois vosotros, en vuestra humildad y en vuestra pobreza materiales, el pueblo capacitado para llevar el peso de la cruz del cumplimiento espiritual, para llevar sobre de sí la responsabilidad de la Obra en el Tercer Tiempo, de esta revelación del Espíritu Santo que habréis de llevar a los hombres para resucitarles a la vida de la gracia.

43. Tendréis vuestros Lázaros en el camino, levantaréis a vuestros muertos, daréis vista a los ciegos, libertaréis a los poseídos, abriréis brecha a todos los espíritus para que sigan el camino que, llevándolo en sí mismos, no han podido contemplar; con el perdón hacia aquéllos que os ofendieran, convertiréis a muchos, dándoles ejemplo y fortaleza para emprender todas las luchas en su vida humana, moral y espiritual.

44. Grande es la cruz, sí, mas grande también es, Israel, vuestro espíritu.

45. Es éste el consejo y la explicación que viene a dejaros en esta alba de gracia, el Mundo Espiritual de Luz.

46. Que la paz del Padre quede con mis hermanos.

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