Explicación 07

1. La Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana no es una religión.

2. Las religiones son simplemente ramas del Árbol de la Vida, y la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana es el mismo Árbol de la Vida.

3. En las religiones, todos sus adeptos caminan bajo un mismo sendero, lo entiendan o no, siguen a los mismo líderes, siguen una organización; Israel, ni siquiera en el Primer Tiempo en que tuvo como guía a Moisés o como rey a David, ha seguido el mismo sendero, cada quien sigue su camino sin querer depender de nadie, ni estar de acuerdo con nadie.

4. Israel se distingue de los adeptos de las religiones, en que en uso de su libertad de consciencia, decide seguir a su Señor, a veces de buen grado y a veces renuentemente, sin que nadie le amenace ni le obligue.

5. La Obra del Padre ha estado siempre por encima de las religiones.

6. La Ley que en el Primer Tiempo Jehová nuestro Padre entregó a Moisés, no fue una religión, fue la Ley divina que se le envió al hombre, al espíritu encarnado; Jesús en el Segundo Tiempo, vino a confirmar la Ley y a darle cumplimiento, y vosotros sabéis que no enseñó ritos ni cultos exteriores o materiales y mucho menos liturgias, sólo dijo: “Practicad mi enseñanza y llevad la Buena Nueva a las naciones; Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, queriendo decir con esto, que no eran menester templos materiales ni sacerdotes.

7. Y en este Tercer Tiempo en que ha venido el Padre comunicándose por el entendimiento humano, no ha venido a crear una nueva religión pues Él mismo ha dicho, que ya demasiadas tiene el hombre.

8. Si analizáis profundamente la Ley y la Doctrina y la comparáis con cada una de las religiones que ha habido y hay en la Tierra, no podréis establecer un punto verdadero de comparación, porque la Ley y la Doctrina del Padre se encuentran en lo sublime, en lo eterno, en lo infinito, y las religiones por el contrario, las encontraréis atadas a lo humano, a lo temporal, sobre bases materiales y cimientos humanos, tomando su fuerza precisamente de lo humano y nunca de lo espiritual.

9. Las religiones que son poderosas, lo son por su organización, por el dinero y por la ciencia y no por el espíritu, pues tienen su cimiento en el mundo; la Obra del Padre, por el contrario, nunca ha tenido su base en este mundo; ¿no os dijo a través de Jesús, que  Su reino no es de este mundo?

10. Los cimientos de esta Obra están claramente en el Más Allá, en lo divino, en lo espiritual, ahí están la fuente y las raíces de ese Árbol portentoso que da vida y da salud.

11. La Obra del Padre, cuando se ha manifestado en este mundo, no ha precisado ni del culto exterior ni de los metales ni de las galas terrestres.

12. Por eso os decimos, que la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana no es una religión.

13. Mas, ¡cuidado! Vosotros, como discípulos de esta Doctrina, no entréis en contradicción, convirtiendo un culto espiritual interior en una manifestación exterior, rebajando el concepto que los demás se forjen de la Obra, al ver que vosotros la tomáis como una religión más, incorporándole ritos y ceremonias, que nada tienen que ver con la pureza de esta Obra, que os repito, no es una religión.

14. La fuerza imperiosa de las costumbres, de las tradiciones, el materialismo, la rutina, el exceso de temor al hombre, así como la desobediencia, hacen que el pueblo Espiritualista Trinitario Mariano pase por encima de la palabra del Padre, por encima de la misma Ley y convierta lo sagrado en profano, lo divino en humano.

15. Los obedientes, los limpios de corazón y entendimiento no tomarán jamás la Obra, para hacer de ella una nueva religión.

16. Entonces, no importará en qué forma llegue la humanidad a enfrentar al pueblo de Dios, pues sea en forma bélico, filosófico o científico, sabrá enfrentar cualquier situación, prueba o desafío, y lo hará a pesar de su pobreza material, con ese tesoro de valor incalculable que es la palabra de Dios.

17. Así, el pueblo de Israel escuchará todas las necedades, todas las interrogantes, soportará todas las persecuciones y las críticas, atenderá todos los llamados con amor, esclareciendo todas las dudas y descorriendo todos los velos en misterio.

18. Desterrad de vuestro corazón el obsoleto concepto de templo que tienen todas las religiones, recordad que el verdadero Templo está en vuestro corazón y en el seno de vuestra armonía, sea en vuestro hogar o en vuestras congregaciones.

19. La Obra Espiritualista Trinitaria Mariana no es religión, no es una rama, es la misma Ley y Doctrina de Dios manifestada en Tres Tiempos, resumida en una sola Ley y que se encuentra sobre toda doctrina, religión, teoría o ciencia.

20. No son los sitios materiales los que os dan albergue en los momentos en que congregados, recibís la enseñanza espiritual del Divino Maestro; es el Más Allá el que os cobija, esa morada espiritual adonde estáis aprendiendo a penetrar por medio de la elevación de vuestro espíritu.

21. Ese es el sitio de reunión al cual os ha convocado el Espíritu Santo en este Tiempo; por eso no os ha permitido que edifiquéis los grandes edificios que llamáis iglesias o santuarios, no ha querido que invirtáis vuestro tiempo y vuestros recursos materiales en cosas que resulten superfluas para el espíritu.

22. Ha sido voluntad del Maestro el que os reunáis en diferentes sitios materiales, sencillos y humildes, que sirven tan sólo de refugio a vuestra materia, mas no penséis que estos sitios son los lugares que dan albergue a vuestro espíritu para que reciba las emanaciones y manifestaciones del Más Allá.

23. Sabed que el Valle espiritual de donde nosotros venimos, es adonde asciende vuestro espíritu por medio de la oración verdadera, del alto ideal y del ahínco.

24. Ya comenzáis a ver con indiferencia las galas de esta Tierra, y el espíritu de vosotros va llegando a la comprensión de que sólo lo verdadero, lo positivo y lo sincero es lo que llega al Señor.

25. El sentido de adoración es innato al espíritu, y por razón natural en el hombre.

26. La humanidad, desde su principio, ha tenido el sentido de la oración, ha sentido el deseo y la inclinación de adorar lo desconocido por medio de lo conocido, lo sobrenatural por medio de lo natural, y todo esto por medio de los sentidos materiales.

27. La humanidad primitiva se multiplicó en pueblos, tribus y razas, y cada porción de ella siguió conservando el sentido de la adoración y la siguió desarrollando, aunque de diferente manera.

28. Todas esas primitivas formas de adoración, fueron recibidas por el Padre, porque el sentir y la intención era una sola en todas, adorarle.

29. Mas el Padre, que es perfecto y que puso una chispa de Su perfección en cada una de Sus criaturas, ha querido siempre que Sus hijos le adorasen y amasen conscientemente, y con esa finalidad, envió a cada pueblo, a cada tribu y raza emisarios de su Divinidad, espíritus elevados que exhortaran a la humanidad para que ésta pudiera dar un paso más adelante en la senda espiritual.

30. Estos espíritus, con sus enseñanzas, sus ejemplos de abnegación, de elevación, de amor y con su celo por las cosas divinas, revelaron al hombre formas superiores de elevación.

31. Y entre los pueblos de la Tierra, surgió uno el cual por medio de su amor, su elevación espiritual, sus virtudes y sus méritos, se hizo acreedor a las revelaciones del Padre, revelaciones y manifestaciones que otros pueblos no habían recibido en ese entonces.

32. Ese pueblo, bien lo sabéis, es Israel.

33. Israel es el pueblo que desde su principio tuvo la clara intuición del Dios invisible, del Dios espiritual, por ese desarrollo, esa fe y esa obediencia, el Padre tuvo que manifestársele más cerca y con mayor claridad que los demás pueblos, y pudo Él ser sentido y comprendido como no podía serlo por los otros pueblos de aquellos tiempos.

34. Mas precisamente por eso, ese pueblo se hizo de mayor responsabilidad espiritual, porque fue desde ese tiempo el hijo de la luz, el pueblo que más allá de los ritos y de los símbolos, y más allá de los cultos externos sentía palpitar y vibrar a su Señor en todas las cosas.

35. Desde entonces, comenzó la lucha de este pueblo: Tuvo que enfrentarse al Egipto idólatra, y ser ahí esclavo, esclavo en la vida humana pero libre en el espíritu, dando ejemplo de fortaleza espiritual, paciencia y mansedumbre.

36. Más tarde, se enfrentó al paganismo de otros pueblos, a la sensualidad y carnalidad de otros más, y así como Moisés se levantara ante el Faraón para luchar contra su idolatría, Elías se levantó después delante de los pueblos gentiles para demostrarles la falsedad de sus dioses y exaltar la verdad del Dios viviente y espiritual.

37. En otras épocas, el mismo pueblo tuvo que hacer frente a la persecución, al materialismo, a la carnalidad de los pueblos paganos, derramando como testimonio su propia sangre.

38. Esa es la historia y la lucha de Israel, con sus precursores, sus guías, patriarcas, profetas y apóstoles: Abriendo en todos los tiempos una brecha a la humanidad, sembrando un camino de luz y de sacrificio que conduce a los espíritus hacia la eternidad.

39. Ese pueblo, que en tiempos pasados formara una raza aparte de las demás razas de la Tierra, es hoy, ante la Obra espiritual del Padre, una legión de espíritus, una familia espiritual sin distinción de raza o de nacionalidad; mas sigue ostentando el nombre de Israel, porque son los mismos espíritus que en conjunto formaron aquel pueblo de antaño, y que sigue reconociendo al Dios verdadero entre los demás pueblos de la Tierra,

40. En este tiempo en que el Señor ha venido a comunicarse por el entendimiento humano, os ha encontrado diseminados por el mundo, y habéis perdido la cohesión, la fuerza y la unidad espiritual; habéis caído por momentos en las costumbres paganas de los demás, y os encontró practicando el rito y el culto externo a similitud de la generalidad de los pueblos de la Tierra.

41. Mas el Padre os hizo el llamado, comenzó a congregaros nuevamente en torno a Su manifestación espiritual, y comenzó a daros la espiritualidad y el conocimiento pleno del Más Allá.

42. Abrió ante vosotros el Libro de los Siete Sellos, revelándoos que os encontráis en el Sexto y os reveló los grandes misterios; os descubrió una vez más que sois Su mismo pueblo, que sois aquellos que os habéis disgregado y volvisteis a ser reunidos por Él, para volver a ser por medio de vuestra unión, los fuertes en el espíritu, los plenos de la luz del Espíritu Santo, el pueblo del cual surgirán una vez más, los profetas, los guías, los patriarcas y los apóstoles.

43. De un recinto a otro, os ha hablado con una misma palabra, una misma esencia, con un mismo fin: La Fraternidad Universal.

44. Os ha anunciado también que después partirá, cuando cese Su palabra a través de los hombres y mujeres que ha dado a este pueblo como portavoces, y que después de este tiempo, se iniciará para vosotros una nueva etapa, un nuevo capítulo en el libro de las manifestaciones divinas.

45. Y será entonces cuando vuestro culto alcance su máxima elevación, cuando vuestra adoración alcance su plenitud en esta Tierra.

46. Ese sentido de adoración innato al espíritu y natural al hombre, que ha tenido un camino muy largo de evolución, desde su principio en la adoración de las cosas más materiales hasta llegar a la adoración del Creador por medio del espíritu, llegará a su máxima adoración cuando le rindáis culto de espíritu a Espíritu, con esa adoración que, brotando desde lo más profundo, noble y limpio de vuestro espíritu, sea como una ofrenda sutil y exquisita, como una flor fragante de esencia desconocida en el valle de la Tierra, y cuyos perfumes lleguen al Padre.

47. Esa es la adoración a la que tenéis que llegar hermanos, es ésa la adoración verdadera.

48. Si llevasteis en el Primer Tiempo delante de Egipto vuestra fortaleza espiritual, no renegando nunca de vuestro Dios verdadero, dando testimonio entre paganos e idólatras de amor al Dios invisible; si mostrasteis en la Roma orgullosa y sensual del Segundo Tiempo vuestra abnegación, vuestro sacrificio y vuestro reconocimiento a ese mismo Señor oculto en aquel Maestro humilde de Galilea, en este Tercer Tiempo os esperan nuevamente los pueblos idólatras y gentiles, a los cuales deberéis despertar.

49. Llenaos de fortaleza y levantaos a cumplir que no estaréis solos; no lucharéis solamente con la fuerza de vuestro espíritu o con la elocuencia de vuestra palabra.

50. Recordad que no estuvisteis solos en Egipto, porque ahí los elementos como un eco, respondieron a las palabras de Moisés, palabras que se convirtieron en hechos, obras y acontecimientos maravillosos que conmovieron a aquel pueblo gentil, endurecido en el espíritu y en la carne.

51. En el Segundo Tiempo, los grandes milagros y acontecimientos surgieron de los discípulos, quienes levantándose en medio de pueblos incrédulos llevaron la semilla del Maestro, sorprendiendo a sus mismos detractores y perseguidores, convirtiendo con esos hechos prodigiosos a muchos de ellos.

52. Por eso os decimos que en este tiempo no estaréis solos hermanos; el tiempo de los prodigios volverá, el tiempo de los hechos regresará, pero todo esto se dará en espíritu y en verdad.

53. ¡Cuán pocos sois, hermanos! Pero estos pocos que, como las vírgenes prudentes de la parábola, han velado y orado, serán los encargados de despertar a los demás, serán quienes tengan que buscar la regeneración en el seno de Israel, para que una vez alcanzado esto, se levanten todos a la redención de los pueblos de la Tierra.

54. Hasta hoy, ha sido Israel el que desde su principio, ha sido la legión espiritual responsable en todos los tiempos entre los pueblos de la Tierra; mas cuando la redención y la igualdad espiritual sean en todos, esa misión habrá sido concluida, y entonces, se fundirá este pueblo con todas las multitudes de espíritus iguales en desarrollo y en espiritualidad, para rendirle a vuestro Señor la glorificación y la adoración perfectas.

55. Si Israel conoció la tierra de promisión en este planeta, la tierra que manaba leche y miel, la Nueva Jerusalén, la Tierra Prometida al espíritu, es la Tierra de Promisión para todos los hijos del Padre.

56. Israel ha sido el primero, pero también ha de ser el postrero; sí, porque aún yendo adelante será el último en llegar, así como el pastor va delante de las ovejas señalándoles el camino hacia el aprisco, protegiendo a su rebaño del lobo hambriento, así Israel irá adelante, vigilando que la oveja no se descarríe.

57. Una vez que el Universo tome su paso hacia el aprisco divino, caminando por la senda espiritual, entonces este pueblo, que ha sido el primero será el postrero, en cumplimiento a la palabra del Señor.

58. Que la paz del Padre sea con mis hermanos.

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