Enseñanza 363

1. Discípulos amados, venid a escuchar la palabra que os hará fuertes. Tened la convicción de la verdad de mi Obra para que la practiquéis y con vuestro ejemplo vayáis mostrándola a vuestros hermanos.

2. Cuando el hombre se regenere, cuando mi verdad reine en él y sus virtudes triunfen sobre sus pasiones mundanas, entonces habrá comprendido mi Obra.

3. Grande es la labor de mis labriegos y el camino por recorrer es muy extenso. Su labor se ha iniciado y la semilla está sembrada, mas vendrán otros labriegos a recoger el fruto para ser nuevamente sembrada la semilla a través del tiempo. En vosotros está, pueblo mío, el hacer que se reconozca mi Obra en este tiempo y que la humanidad reciba la gracia de mi sabiduría infinita como nunca había podido sentirla.

4. Mi luz, al esparcirse en todo el Universo, ha dado origen a que se busque mi verdad en cada doctrina, esa es la razón de la actitud de los hombres en sus distintas creencias.

5. Es el cumplimiento de lo que había sido profetizado. ¿Quién es aquél que lleva la verdad? ¿Quién es aquél que con piel de oveja encierra dentro al lobo hambriento? ¿Quién es aquél que con limpio ropaje asegura absoluta pureza dentro de sí?

6. El Espiritualismo debéis de practicarlo para encontrar mi verdad, porque la humanidad se ha dividido en tantas creencias e ideas, como evolución ha tenido el cerebro del hombre.

7. Así se han venido formando, sectas y religiones y será para vosotros muy difícil juzgar acerca de la verdad que hay en cada una de ellas.

8. Mi Doctrina ilumina los pensamientos e ideas del hombre y poco a poco irá cada uno comprendiendo las bases para perfeccionar sus obras encauzándolas por un sendero más perfecto y elevado.

9. El Espiritualismo no es una Doctrina nueva que venga a lograr la evolución de las creencias de Eras pasadas, no, es la misma revelación del Primero y Segundo Tiempos. Es la base de todas las religiones, la que en estos momentos de división he venido a recordar a la humanidad para que no se olvide de sus principios. Las obras del hombre, sus costumbres y formas de impresionar los sentidos para halagarse y envanecerse en sus distintas religiones, están en contra de lo que mi Obra viene a mostrar al mundo.

10. Yo, a través de Jesús, os dejé la Doctrina perfecta para que existiera un entendimiento de amor entre los hombres. Sus obras fueron bendición para el mundo. Ahora se piensa nuevamente en los principios cristianos, mas el mundo está tan alejado de ellos, que solamente las pruebas que está viviendo la humanidad, le harán recordar el amor que enseñó el Maestro con su ejemplo.

11. Mi Doctrina es la luz que debéis buscar para que la paz reine siempre entre la humanidad.

12. En todo acto que lleve propósitos de bien, se manifiesta mi Obra; es parte esencial de todo lo que el hombre puede edificar con fines benéficos, con verdaderos propósitos de ayudar a la humanidad, de acercar a los pueblos, de encauzar a los hombres por el camino de la elevación y la nobleza.

13. La espiritualidad que vengo a enseñaros nuevamente, es la Obra divina que siendo tan grande, puede limitarse para manifestarse en un acto de amor; mas no vayáis a equivocaros y quedéis sujetos a las prácticas de alguna religión, ni tampoco sigáis las ideas que otros hombres han establecido como inmutables.

14. Os he dicho que mi Obra no viene a dividiros, que debéis unificar vuestros pensamientos, hacer el bien compartiendo mis enseñanzas con vuestros hermanos. Si ellos las practican, no importa cuál sea su doctrina, ellos sentirán la espiritualidad, cuando derramen su amor entre sus hermanos.

15. Hay muchos que entienden la esencia espiritual de mi Obra y la practican por la satisfacción que da el prodigar el amor y la caridad.

16. Cuando llegue el momento en el que mi palabra ya no se escuche a través del entendimiento humano, habrá quienes traten de hablar usurpando mi Nombre, mas ya os he dicho, que serán impostores.

17. No os dejaré solos, vuestro entendimiento recibirá continuamente mi inspiración. Estaré en vuestras palabras, en vuestros actos. Podréis continuar reuniéndoos para recordar mi palabra, para ello os he permitido que quedará escrita para que sea en vosotros tema de estudio constante, mas no es mi voluntad que en vuestras reuniones tengáis prácticas materializadas, porque lo que os he enseñado degeneraría en ritos y tradiciones.

18. Os he entregado mi Obra, cada uno de vosotros tiene un camino a seguir, una obligación que cumplir; ajustad vuestras necesidades a las enseñanzas de mi Doctrina. En todos vuestros actos encontraréis la oportunidad de amar y perdonar a vuestro prójimo, de perdonar a vuestros hermanos, no bajo un aspecto místico, sino como un acto natural, de acuerdo con el momento de evolución que vivís. De esta manera el mundo poco a poco irá comprendiendo mi Obra.

19. Si la humanidad hubiera escuchado, comprendido y analizado mi enseñanza, un camino de verdad y amor se hubiese abierto ante ella en el horizonte y no estaría pasando las pruebas de dolor y zozobra en que se halla.

20. Comprended que ninguno es justo ni perfecto, vuestras faltas son grandes, lucháis con vosotros mismos. Es precisamente por lo que os he entregado mi caridad.

21. Como aquel grupo de discípulos que escogí, que lloraron la partida de Jesús, pero que después tuvieron la inspiración divina y sus mentes se iluminaron y dieron su vida por defender mi Obra, así vosotros también lloraréis la partida del Maestro en sus manifestaciones, mas vuestro cerebro se abrirá, vuestro corazón se inflamará de amor y de caridad hacia vuestros hermanos y me seguiréis amando al amar y perdonar a vuestro prójimo.

22. Entonces se manifestará mi verdad espiritualmente y todo será más grande, justo y verdadero.

23. Si la humanidad no está en armonía con la Ley universal que rige toda la Creación, vendrá un desorden que se manifestará en la fuerza de los elementos.

24. El hombre ha disgregado los átomos, su cerebro evolucionado aprovecha ese descubrimiento para obtener fuerzas mayores y ocasionar la muerte.

25. Si el hombre hubiera evolucionado espiritualmente a la par de su ciencia y de su intelecto, hubiera aprovechado el descubrimiento de elementos nuevos en beneficio de la humanidad. Mas su atraso espiritual es grande, por ello su mente egoísta ha encauzado su fuerza creadora en perjuicio de la humanidad, usando elementos de destrucción, apartándose de los principios de amor y caridad. Por ello cuando miréis que caiga del cielo la lluvia de fuego, no será porque el cielo en sí se abra o el fuego del Sol os torture, no, es la obra del hombre la que sembrará muerte y destrucción.

26. He venido en este tiempo a recordaros mi Doctrina de Amor y mañana los hijos de vuestros hijos podrán escuchar el eco de mi voz invitándolos a que recapaciten, a que se den cuenta que hay fuerzas mayores que pueden destruirlo.

27. Os digo tal como entonces dije a mis discípulos: “Velad y orad, para que no caigáis en tentación”, porque tiempos de amargura contemplaréis. Mas si vuestra fe es grande, veréis que todo es para beneficio de la humanidad y en el futuro, cuando comprendan los hombres que sólo han trabajado para el odio y la destrucción, las fuerzas de la Naturaleza serán desatadas en beneficio de la humanidad y prodigarán amor y permanecerán en paz. Entonces el espíritu encontrará un camino más propicio para su evolución, porque Yo, oh, discípulos amados, he venido a daros la paz y el consuelo, os he hablado de una vida mejor y os he revelado los grandes prodigios que vuestro espíritu podrá mostrar al mundo. Porque vosotros daréis la vista a los ciegos y sanaréis a los enfermos del espíritu con mi palabra de amor. Haréis que los paralíticos dejen su lecho para seguirme.

28. Llegará el tiempo en que por vuestro cumplimiento y espiritualidad me comprenderéis mejor, entonces os sentiréis unidos y habrá gozo en vuestro espíritu, entonces todos sabréis velar y orar para que mi Obra la contemple el mundo con la pureza con que os la he confiado.

29. Llegará el momento en que cada secta y religión se escudriñe así misma para buscar lo que pertenece a mi Obra, mas para encontrar ese tesoro, será menester que eleven su espíritu y que escuchen la voz de la Conciencia.

30. Hoy el Maestro os sigue doctrinando y convirtiendo en verdaderos cristianos a los hombres.

31. No sabéis vosotros, mis discípulos cuándo veréis el fin de vuestra misión, cuándo llegaréis al triunfo en vuestra lucha, porque de generación en generación seguiréis trabajando para lograr que la Espiritualidad sea en la humanidad. Vosotros cruzaréis las fronteras y los mares, iréis a las provincias, comarcas y naciones a dar a conocer mi Verdad.

32. Así como en el Segundo Tiempo cuando mis discípulos bañados con la Luz del Espíritu Santo se levantaron sin temor al mundo y sin medir las distancias para entregar mi Doctrina, así vosotros os prepararéis y cuando sea el momento llegado os levantaréis al cumplimiento de vuestra misión.

33. En esta Era me he encontrado cual Maestro de maestros, nunca os he entregado mentira, siempre os he hablado con verbo humilde y sencillo, para que vuestro espíritu y corazón pudieran sentirme y alimentarse con la esencia que fortalece, que vivifica.

34. Yo os conozco y en todos los tiempos en que os he enviado a reencarnar, me he manifestado delante de vosotros. Mas vuestro cerebro no puede recordar vuestras pasadas reencarnaciones.

35. Nunca he apartado vuestra planta del camino del cumplimiento, nunca os he entregado distinta ley ni os he conducido por las veredas que el hombre ha trazado. En cada tiempo la humanidad ha transitado a su libre albedrío y ha mostrado a las multitudes deidades que ha forjado en su cerebro, de sus labios han brotado palabras y profecías falsas, y ha habido corazones débiles, espíritus encadenados que no han podido liberarse y conocer que una Vida Eterna les espera.

36. Si, Israel, el corazón siempre ha buscado objetos materiales para adorar; el oído se ha recreado con la palabra florida; por ello, lo que Yo entregué en el Segundo Tiempo como Doctrina Cristiana, el hombre la modificó al convertirla en religión. Siempre se ha despertado en el corazón humano el egoísmo, la codicia y la vanidad, y se han convertido en reyes y señores para hacer que el pueblo se doblegue ante ellos y convertirlo en vasallo, en esclavo, encadenarle al pecado y conducirle a la tiniebla, a la desorientación y a la confusión.

37. El mundo me desconoció en Jesús, me enclavó en el madero y más tarde convirtió la cruz en objeto de idolatría y ante él se postró para implorar perdón. Hoy os encontráis alimentando el materialismo, el odio y la mala voluntad. La humanidad se encuentra hoy viviendo en la tercera altura de la perversidad.

38. En el camino de la vida se ha extraviado el anciano, el joven, la doncella y el niño y no encuentran el camino perfecto que Yo he trazado con mis ejemplos de amor y caridad.

39. Las grandes multitudes han olvidado cómo han de buscar a su Creador. Los espíritus se han dejado guiar por la materia y hoy se encuentran sollozando porque han perdido la gracia y la potestad, que mi caridad les entregó en el instante de enviarles a la Tierra.

40. ¿Qué ha acontecido Israel? ¿Qué ha saboreado hasta hoy la humanidad? ¿Qué han encontrado todos en el camino? Solamente espinas y abrojos, la guerra de ideas. Toda la humanidad se encuentra envuelta en confusión y, ¿quién ha de deshacer lo que el hombre ha desordenado, lo que ha equivocado?, ¿quién ha de entregar lo que le hace falta, para que ella pueda guiarse por esta Ley, por esta Doctrina y por esta luz? Yo, el Consolador que desciende en el Tercer Tiempo en la nube para hablar al pueblo y doctrinarle, para darle a conocer una vez más que todo lo ha perdido en el camino y que Yo como Creador le he tomado de la mano para conducirle por mi sendero, para darle a conocer la vida espiritual.

41. Mañana, grandes acontecimientos testificarán lo que os he entregado en profecía y por el dolor que causen los elementos en las comarcas y naciones, los hombres se levantarán buscando al pueblo de Israel.

42. Avanza el sentimiento bélico y las plagas, las enfermedades, el hambre, y como consecuencia de esto el hombre no tiene tranquilidad en su corazón ni en su hogar. ¿Y por ventura así lo he deseado y mi Espíritu Divino desciende para recrearse con vuestro dolor y sufrimiento? No, pueblo amado, una tristeza infinita existe en mi Divino Espíritu.

43. La humanidad se ha olvidado de la máxima bendita que le entregué en el Segundo Tiempo: “Amaos los unos a los otros”.

44. He preparado una Era en la cual la humanidad se levantará con obediencia y los hijos de vuestros hijos han de contemplar la grandeza que voy a derramar en esta Tierra. Porque ha de cumplirse mi voluntad en este mundo que os entregué como un paraíso terrenal y llegará el tiempo en el cual vendrán a este planeta los espíritus que en gran manera han evolucionado, que han luchado y mi Luz divina bañará la Tierra y será en ella el cumplimiento de mi Ley.

45. Recordad mi palabra hasta el último instante de vuestra vida en la materia y vuestra Conciencia os recordará todo lo que en mi palabra escuchasteis y había olvidado la mente.

46. En ese postrer momento vuestro espíritu deseará un momento más de vida para poder cumplir, mas vuestro destino ha de cumplirse.

47. Yo he dicho que llegará el tiempo de la confusión, de la desobediencia, en el cual, el labriego se levantará diciendo que mi comunicación a través del entendimiento humano no cesará, mas tendrá que llegar el instante en que mi palabra se cumpla aunque el hombre quiera interponerse a mi voluntad.

48. Cuántos errores en el camino han cometido muchos de aquéllos a quienes he confiado un cargo y una gracia. Cuánta incomprensión contemplo que se va a desatar en mis hijos para después del año de 1950.

49. Con la incomprensión y la necedad el hombre, retiene mi caridad, la potestad y la gracia, y se encuentra fuera del camino verdadero de la Ley, de la armonía y de la verdad.

50. No vengo a negar lo que os he entregado años atrás; desde el año de 1884 por el primer pedestal, hablé al pueblo y le profeticé que llegaría un tiempo en el cual mi palabra ya no se manifestaría entre el pueblo y al contemplar que la zozobra se apoderaba de los corazones, les di a conocer con palabra sencilla, que el año de 1950 sería el último para la manifestación de mi enseñanza por conducto del entendimiento de los portavoces, palabra dada en la misma casa de oración que por nombre lleva, Damiana Oviedo.

51. Una vez más Israel se desconocerá, tribu con tribu; una vez más se desgarrará y querrá pisotear la Ley limpia y pura que en sus manos entregué; una vez más Israel buscará los caminos de antaño para caer en idolatría y fanatismo; buscará las sectas y entrará en confusión, en tiniebla, y se recreará con la palabra florida y falsa que el hombre le ha de entregar.

52. Cuánto dolor han causado a mi Corazón los siervos que no han comprendido mi Ley, y cuánto dolor están causando aquéllos que habiéndoles preparado y entregado, hoy han dado cabida a la duda, a la incertidumbre, han dicho por su incomprensión y egoísmo, que Yo he de permanecer un tiempo más entre el pueblo, que va a descender una vez más mi Rayo universal según su voluntad humana y que me seguiré manifestando por un tiempo largo. Por eso os he dicho, ¿cuándo he manifestado indecisión, incertidumbre o doble voluntad en mi palabra? Nunca, en verdad, porque dejaría de ser perfecto, dejaría de ser vuestro Dios y vuestro Creador.

53. En Mí existe la decisión, la voluntad única y por ello Yo hablo con la luz del mediodía, para que todos puedan sentirme en mi presencia y en mi potencia, para que el espíritu pueda reconocer la razón y la palabra que he entregado por conducto del entendimiento humano.

54. El Maestro os dice: El hombre ha forjado casas y les ha nombrado templos y en esos lugares el pueblo que penetra hace reverencia, alimenta el fanatismo y la idolatría y adora lo que el mismo hombre ha creado. Esto es abominable ante mi mirada y por ello me ha placido alejar de vosotros, pueblo de Israel, todo cuanto conocisteis y escuchasteis en un principio para que os desfanaticéis.

55. Las casas de oración del pueblo Israelita serán conocidas por la humanidad, ellas no serán cerradas; porque albergue darán al débil y al perdido, al cansado y al enfermo. Y por vuestra preparación, por la obediencia a mi Voluntad suprema y el acato a mi Ley, me daré a conocer en la obras de los verdaderos discípulos de mi Divinidad.

56. No os preocupe que se levanten en el camino malos portavoces, malos guías, malos labriegos, que su labio blasfemo hable a los pueblos y diga que aún mi Verbo y mi Rayo universal permanecerán entre el pueblo cual enseñanza; Yo daré a conocer quién es el impostor, quién es el que no está cumpliendo la Ley conforme es mi voluntad, quién es aquél que solamente hace presente su libre albedrío y daré a conocer la obra que ha forjado y la ley que ha preparado, y ellos serán desconocidos y desterrados; porque Yo retendré la gracia y la potestad divina, y la tentación les hará caer en sus redes y por ello todo aquél que les busque no sentirá la gracia de mi Espíritu Santo en su espíritu.

57. Los hombres de las religiones y sectas al contemplar que Israel se divide, que Israel se desconoce y debilita, buscarán motivos para arrebatar la joya de incalculable valor, para arrebatar el Arca de la Nueva Alianza y dirán el mañana, que ellos son los verdaderos enviados entre la humanidad y los representantes de mi Divinidad.

58. Todos conocéis el sentido del primer mandamiento de la Ley: “Amarás a Dios más que a tus padres y a tus hijos; más que a ti mismo y también de todo lo que poseéis en la Tierra”. Si así lo hiciereis, sentiréis la paz, vuestras penas serán suaves y los elementos serán clementes con vosotros; pasaréis sobre las pruebas destinadas a perfeccionar vuestro espíritu, sin que sintáis quebranto.

59. Si llegáis a comprender este precepto y a practicarlo, seréis conformes con vuestro destino, amaréis a la humanidad y respetaréis su vida. Habrá rectitud en vuestras obras y aplicaréis vuestros dones para el bien vuestro y de vuestros Semejantes.

60. Es verdad que el camino que os he trazado no es una senda placentera, sino de renunciación y de estricto cumplimiento a mis mandatos, pero no es de sacrificio. El amor y la caridad no significan dolor, antes bien son alegría y vida para el espíritu y Yo, os ofrezco este deleite para que conozcáis el verdadero placer espiritual.

61. Vuestros dolores, los habéis labrado vosotros al alejaros del cumplimiento de la Ley. ¿Queréis detener el avance de la guerra y sus consecuencias? Amad y perdonad, compartid vuestro pan y os sentiréis más satisfechos. Confiad en la eficiencia de las leyes divinas, en su sabiduría y justicia y seréis protegidos por ellas.

62. Sed espíritus que vigiléis vuestras obras y vivid en oración y preparación constante, para que seáis fuertes ante las tentaciones y en verdad llegaréis a vencer el materialismo reinante. En el principio vuestros pasos serán vacilantes como los de un niño que empieza a caminar, pero después os iréis fortaleciendo, iréis adquiriendo conocimientos, hasta alcanzar el desarrollo de los dones, cuyo valor es inapreciable en la Tierra.

63. Si emprendéis el camino, llegaréis a ser hombres de grandes virtudes y alcanzaréis a dominar vuestra materia y a vivir espiritualmente. En vuestra travesía, tendréis como faro a la Conciencia, ella será vuestra amiga y vuestro juez; os hablará siempre con verdad y sus dictados serán justos y precisos en el instante en que los necesitéis. Esa voz, es mi voz siempre tierna y cariñosa que os señala el bien.

64. ¿Quién puede temer de Mí, que soy el Padre y Señor de vuestra vida? Yo formé con infinito amor todo cuanto conocéis y aun lo que os es desconocido, para vuestro deleite y felicidad perdurable. No dudéis de Quién os ama infinitamente más de lo que podéis concebir y alcanzar con vuestra mente. Recordad el significado de mi pasión, y cuando hayáis comprendido quiénes sois, volveréis piadosos vuestra mirada al Padre, para concederme vuestro amor y someteros obedientemente a mis leyes.

65. Vengo a entregaros mi palabra, que como un Concierto celestial llega a daros vida. A unos os encuentro durmiendo en vuestro profundo letargo y como le di vida a Lázaro, así hoy vengo a despertar a vuestro espíritu a la vida de la gracia. Tomad mi fortaleza y levantaos para que emprendáis el camino que os llevará a la vida del espíritu, que es la Vida Eterna.

66. Poco tiempo queda para que levante mi palabra, mas antes de ello, quiero dejaros preparados para que cumpláis la misión que os tengo destinada, quiero enseñaros las obras que son gratas a mi mirada divina.

67. Me encuentro entregando a vuestro entendimiento el Libro que mañana tendréis que leer y analizar; en él encontraréis para después de mi partida, el fuego de mi amor, y a vuestros hermanos les compartiréis de sus divinas lecciones que son de inteligencia, saber y poder, resumen de mi Divinidad.

68. En esta Tercera Era, he venido a enseñaros que todos sois hijos de un solo Padre, que todos sois hermanos delante de mi infinita caridad y que a todos los espíritus les he entregado los mismos dones.

69. Pueblo: Comienza para vosotros una nueva etapa de cumplimiento, en la cual deberéis de dar a conocer mis enseñanzas, porque sois mis discípulos, mis escogidos y debéis de estar preparados para que, a imitación mía vayáis sembrando la simiente del amor por los caminos de la humanidad. Mas, no penséis que vuestros hermanos os creerán, porque de muchos de ellos sólo recibiréis la burla y el desprecio; pero la simiente nacerá y ellos llegarán a Mí.

70. Cuando todos los elementos y toda la Creación dé pruebas y manifestaciones de mi justicia, no lo toméis como un castigo, sólo será una prueba que hará que la humanidad que no ha escuchado mi palabra llegue a reconocer su error, después de pasar por confusiones y amarguras atribuyendo a diversas causas la conmoción de los elementos; mas vosotros no deberéis confundiros, deberéis estar preparados, para salir triunfantes de esa prueba con la verdadera fe, amor y caridad para vuestros hermanos, que servirá para poner a salvo a las multitudes.

71. Preparaos, oh, pueblo de Israel, os dejo mi gracia para que sigáis siendo los fuertes. Haced el llamado a la humanidad, quiero manifestarme en cada corazón, quiero hacerme sentir en cada espíritu, entregándole el agua y el pan que lo alimente y lo conforte; comprended que la humanidad va a sentir sed y que vosotros no deberéis dejarla que padezca en el desierto.

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