Enseñanza 350

1. Os recibo en representación de la humanidad, pequeña porción del pueblo de Israel. Os alejáis del mundo para escuchar mi concierto y mirar más allá de los límites de lo que es materia. Bajo mi protección os haré recorrer el camino y cada uno de vosotros llevará una lámpara para que no tropiece cuando llegue al final de su camino en la Tierra. Cuando vuestro espíritu se aparte de la carne para elevarse a Mí y presentarme sus obras, veréis escrito en el libro de vuestra vida, todos vuestros hechos, vuestros pasos, y junto Conmigo, juzgaréis vuestras obras.

2. Hoy quiero contemplar a vuestro espíritu libre para desempeñar su misión, solícito y atento a mis inspiraciones, mirando próximo el final de la jornada que está cerca y sintiendo que pronto recibiréis el galardón que he de daros. Yo os diré: “Venid a Mí, vos que supisteis oír mi palabra a través del entendimiento humano, que vivisteis dentro de mis mandatos y que sembrasteis amor y perdón”.

3. Todo el que lleve en su entendimiento mi palabra y viva practicándola, poseerá mi Reino, tendrá salud, inspiraciones y dones proféticos. Así podrán practicar mi Ley mis discípulos, ya sean ignorantes o sabios, pobres o ricos, niños o adultos. El torpe será iluminado y hablará con sabiduría; el que nada posee en la Tierra, sentirá que lo tiene todo, porque se habrá espiritualizado y será indiferente a los bienes del mundo. Su corazón estará henchido de alegría porque podrá hacer partícipes de su tesoro a los que no lo poseen. Y los niños, cuyo espíritu ha evolucionado mucho, hablarán con firmeza y sus testimonios encenderán la fe en los nuevos adeptos.

4. Vosotros que habéis aprendido del Maestro practicad la humildad, enseñad con paciencia y perdonad los yerros de vuestros hermanos.

5. He venido a prepararos para que deis vida a nuevas generaciones, las que se comunicarán Conmigo con mayor perfección. Para este tiempo los hombres me verán venir hacia ellos y establecer mi Reino en su espíritu.

6. Vivid alerta y preparados para toda prueba. Hoy me presentáis el dolor de la humanidad y el vuestro, y os digo: “Apartad ese cáliz, sentid la paz y transmitidla”. Os acaricio y os doy alegría. Si rescatáis del dolor o del vicio a un espíritu, habréis escalado un peldaño más y sentiréis la dicha de haber colaborado con vuestro Maestro en la Obra divina.

7. Mis ángeles sean con vosotros; Yo, vuestro Señor, os acompaño en vuestro camino.

8. Estoy edificando en vuestro corazón un Santuario; no vengo a buscar las regias mansiones ni la grandeza superflua del hombre, vengo a modelar el corazón sencillo, manso y humilde que sea sensible a mi llamado.

9. Sólo cortos instantes estaré con vosotros comunicado por el entendimiento humano, os voy a preparar para que el mañana deis la paz al mundo. Mi caridad viene entresacando del abismo a los perdidos, porque no sería Padre si sólo viniese a buscar a los espíritus limpios, porque los justos se encuentran morando en mi Reino.

10. El hombre ha querido estar en comunión Conmigo a través de sus distintas ideologías, pero se ha estacionado espiritualmente; por eso he venido a confiaros mi palabra para que el mañana os levantéis y seáis el espejo limpio, donde la humanidad pueda contemplar sus imperfecciones.

11. Estando muy cerca de cada corazón, los hombres no me han comprendido. Yo os he hablado en vuestro propio lenguaje para que podáis entenderme, porque si os entregara mi enseñanza en un lenguaje más elevado, no me comprenderíais. Por eso hablo con palabra sencilla al párvulo y al discípulo, para que no se confunda ni rechace mi amor.

12. Por vuestra preparación y regeneración recibirá la humanidad, porque por uno de vosotros que así se encuentre preparado, con sólo la oración podrá detener las calamidades que afligen a la humanidad.

13. Vengo a explicaros lo que no habéis comprendido, para que el mañana también vosotros os levantéis a enseñar a la humanidad con toda claridad. Si mil entendimientos estuvieren preparados, a través de ellos derramaría mi enseñanza.

14. En el Segundo Tiempo entresaqué doce de mis hijos para convertirles en mis apóstoles y ellos, por seguirme, olvidaron sus bienes y dejaron a los suyos. También fue ante Mí, aquél a quien le dije: “Dejad las riquezas de la Tierra, tomad vuestra cruz y seguidme”. Mas no queriéndose despojar de sus caudales, me dijo: “Señor, no puedo seguiros”.

15. Soy Caridad y no vengo a pediros el sacrificio, porque también mis discípulos se levantaron por su propia voluntad, por obediencia a mi Ley divina, para convertirse en pescadores de hombres.

16. Vosotros sois ahora mis discípulos, mas para que tengáis el gozo, el consuelo y la paz, dad albergue en vuestro corazón a mi palabra.

17. Recordad que en el Segundo Tiempo, cuando la mujer adúltera era perseguida por las turbas, dije a sus perseguidores: “Si alguno de vosotros está limpio de pecado, que arroje la primera piedra”. Así en este tiempo vengo una vez más a perdonar a la mujer adúltera. Y por eso os digo, que vosotros no toméis la causa de vuestro Semejante, no os convirtáis en jueces para juzgarles. Porque también os digo: “¿Quién de vosotros está limpio de culpa?”

18. Yo soy la Luz y la Caridad y sé lo que os hace falta; por eso la humanidad desamparada llega ante Mí, y le he dicho: “Acallad vuestra pena que Yo la conozco, soy Caridad, soy el Perdón”.

19. En este tiempo la humanidad se encuentra desorientada y confundida con ideas que ha alimentado y por esta causa muchos habéis dudado de mi presencia en el Tercer Tiempo, mas Yo os digo, mis hijos: Preparaos y comprended que esta palabra brota de mi Espíritu Divino.

20. Os doy la luz para que comprendáis la forma de comunicación de mi Divinidad a través del entendimiento humano. El portavoz sólo es un instrumento preparado por Mí, para hablaros por su conducto. Escrito estaba que vendría a comunicarme, sirviéndome de corazones sencillos, de entendimientos torpes, por labios faltos de verbo, para hablaros de ley, de justicia y de amor.

21. En todos los tiempos he enviado espíritus de grande luz a encarnar en la Tierra, para que por su ejemplo y amor se salvara la humanidad del caos, del odio y de la confusión.

22. Os he dicho, pueblo amado, que a semejanza de los apóstoles del Segundo Tiempo, vosotros también seréis convertidos en pescadores de hombres. Con amor, con caridad para el que sufre, os levantaréis y así, ¿qué corazón os rechazará en el camino? El espíritu turbado recibirá la luz y las aguas cristalinas de mi enseñanza para mitigar su sed.

23. No dejéis que siga floreciendo la maldad; la juventud se pierde, las doncellas en su tierna juventud son arrojadas al fango. Tened caridad de vuestros hermanos, mirad el cáliz de amargura que está bebiendo el género humano.

24. Mis profecías cumpliéndose están, por eso os pido que estéis preparados para que llegado el momento de que cumpláis vuestra misión, no os sintáis débiles.

25. Estoy entresacando a los que he de enviar a las naciones, para que sean los emisarios de la enseñanza que os he confiado. Esta cruz que pongo en vuestros hombros, no la debéis tomar como un fardo, es una cruz blanca y fácil de llevar. Os convierto desde el primero hasta el postrero en mis labriegos; mis huestes espirituales serán velando por vosotros y si os levantáis en la lucha abandonando lo que os pertenece en la Tierra a imitación de los apóstoles del Segundo Tiempo, Yo os entregaré todo lo necesario para que vayáis a convertir a la humanidad.

26. Os he dicho simbólicamente que 144,000 marcados formáis mi pueblo escogido de Israel. Vosotros mostraréis al mundo la barquilla salvadora y por vuestro conducto daré la paz y el consuelo a la humanidad.

27. No soy quien os toca con el dolor, el origen de vuestros males está en vuestras imperfecciones y desobediencias. Yo os he dicho: “¡Alerta, pueblo amado!, porque las pruebas están llamando a vuestras puertas. Mas velando y orando todos, las pruebas serán apartadas y cuando la tentación os toque no caeréis en sus redes”.

28. Os he señalado con mi luz para que seáis salvos en las pruebas. Ese don tiene más valor que todos los caudales y tesoros de la Tierra, es un ósculo divino que he impreso en vuestro espíritu en este Tercer Tiempo, para que sintáis mi paz aun en las mayores vicisitudes y en los más difíciles trances de la vida.

29. En ese don hay bálsamo para que sanéis a los enfermos del cuerpo o del espíritu, hay potestad para detener los elementos cuando éstos se desencadenan, hay armas para tornar en paz la discordia y la guerra. Es una parte de vuestra herencia espiritual que vais a aprovechar y a desarrollar en este tiempo.

30. Vuestro corazón deseaba tener algo más grande en la vida, sin saber que no serían posesiones ni riquezas del mundo las que habríais de adquirir, sino bienes del espíritu.

31. ¿Qué mayor ambición puede acariciar un hombre, que asemejarse a su Padre Celestial? En verdad os digo, que ese es el anhelo mayor que debéis poseer.

32. No es imposible asemejaros a vuestro Señor, por eso vine en aquel tiempo al mundo, bajo la forma de un hombre, para enseñaros con mi vida y mi ejemplo, a imitar en amor y en justicia al Espíritu Divino. De cierto os digo, que cuando consagréis vuestra vida a imitarme, encontraréis esa felicidad y esa paz que en vano habéis buscado por otros senderos y esa paz será no sólo interna, sino también exterior, porque ya vuestra Conciencia no tendrá que reclamaros a cada paso y en cada día, como ahora, vuestras faltas.

33. Amadme e imitadme en Jesús, recordad cómo Yo, a través de aquél humilde Maestro de Galilea, os probé que mi poder, mi sabiduría y mi riqueza, eran mayores que los del mundo, porque todas mis obras nacían del amor, que es el origen de la vida, de la fuerza y la luz que todo lo ha creado.

34. Así os digo, que en este Tercer Tiempo, el triunfo será de quienes imiten mis obras, porque las armas con que lucharéis, serán las mismas que Yo traje en aquel tiempo.

35. Si Yo a través de Jesús os dije: “Yo soy la Luz del mundo”, quiero que vosotros seáis también como un faro de luz en la vida de vuestros hermanos, que vuestra presencia sea benéfica siempre y vuestra influencia saludable, que vuestros pensamientos sean limpios y vuestros sentimientos sanos. Ya veréis entonces cuán fácil es la vida, qué llevadera la lucha en la Tierra y qué grato servir a vuestros Semejantes. Entonces habréis llegado a ser, por méritos, los hijos de la luz.

36. ¿Qué ambición se despierta en vuestro corazón al influjo de mi palabra? ¿Por ventura ambiciones mezquinas de este mundo? No, pueblo amado; mi palabra está despertando en vosotros el noble anhelo de elevar vuestro espíritu por el camino de la verdad.

37. Tampoco quiero que vayáis a dar torcidas interpretaciones a mi enseñanza, creyendo que Yo os quiero pobres, llorosos, miserables y enfermos, andrajosos o hambrientos. No, Yo quiero que aprendáis a armonizar de tal manera vuestra lucha material con vuestra misión espiritual, que en el mundo podáis tener lo necesario y dejéis que el espíritu disponga también de unos instantes, para practicar sus dones y desempeñar su misión.

38. Os estoy preparando oh, pueblo, para que seáis el profeta de este tiempo entre la humanidad, el buen profeta por el cual anuncien los acontecimientos venideros y os entregue mis mandatos y orientaciones.

39. Si alguna vez sembraseis la falsedad y la mentira, Yo os digo, que con el dolor y lágrimas lavaréis vuestra mancha y que mientras más se extendiese vuestra mentira y mayores daños causare, más grande será vuestra purificación. ¿Podrán llamarse en justicia hijos de la luz quienes vayan propalando la maldad entre la humanidad? No, discípulos amados.

40. ¡Cuánta luz os he dado multitudes que venís día a día a recibir mis lecciones; pensad que no sería justo que os aletargaseis y que en un instante fueseis sorprendidos por alguna prueba que os hiciese flaquear!

41. Vuestro corazón me dice con dolor: “Maestro, ¿por ventura nos creéis capaces de una deslealtad, de una traición o de una flaqueza?” Y os contesto: “Sí, pueblo, sí os creo capaces de faltar a vuestras promesas”. ¿No hubo entre aquellos doce discípulos del Segundo Tiempo, uno que me entrego a la justicia del mundo, cuando se convenció de que el Reino que venía ofreciendo, no era de este mundo? ¿No Pedro descargó un golpe mortal sobre el centurión en el momento de aprehenderme, queriendo el discípulo defender en esa forma a su Maestro y retenerle por más tiempo del que estaba escrito? ¿No Tomás osó dudar de mi presencia espiritual, cuando tantas veces le prometí estar siempre cerca de ellos? ¿Por qué ahora no he de dudar de vosotros? Ciertamente que no todos desoirán mis palabras en los momentos de la prueba, porque también ahora, como en aquel tiempo, habrá celosos, habrá obedientes y fuertes.

42. Sólo os digo en esta hora, discípulos: “Velad y orad para que no caigáis en tentación”.

43. Israel: Cuando contemplo vuestros corazones con frialdad, solloza mi Espíritu y cuando contemplo el propósito de regeneración y obediencia, se llena de gozo. Sé que después de 1950, os van a sorprender los torbellinos. Mas sois el pueblo escogido a quien con la luz de mi palabra, he puesto a salvo de todas las vicisitudes. Muchas palabras de falsedad llegarán a vuestros oídos aun de entre vosotros mismos y no quiero que en mis escogidos exista la confusión; pero ante estos acontecimientos mi verdad sabrá apartar la mentira y con la Luz de mi Espíritu Santo vosotros seréis los fuertes, sabréis defender mi Obra y podréis apartar la confusión de los demás, porque sois los hijos de la luz.

44. Así como Yo soy la Luz del mundo, así tenéis que ser vosotros entre la humanidad. Los hombres sufren y sollozan porque sordos han sido a mi inspiración. Mas vosotros sois los que debéis conduciros; seréis el oasis del caminante y con mansedumbre le entregaréis mi paz.

45. Si no os preparaseis, mostraré que el postrero será primero y él llevará mi Ley en su corazón aun no habiendo escuchado mi palabra.

46. En verdad os digo, Israel, seréis los consejeros que entreguéis la luz y la paz a los demás. Defenderéis mi Obra en el momento propicio y con mansedumbre hablaréis al corazón más reacio, y entonces veréis que ellos se convierten en mansos corderos. No volváis a caer en los errores en que os encontrabais, porque eso sólo dejó atraso en vuestro espíritu; unificaos para llevar la luz y la enseñanza.

47. Haced que vuestros hijos reconozcan las consecuencias del bien y del mal, hacedles presentes los ejemplos que os he dado, preparadles porque son los que han de servirme el mañana. Quiero encontraros serenos y tranquilos meditando solamente en el bien, para que seáis guiados por mi Luz de Espíritu Santo.

48. A cada momento os voy salvando de todos los tropiezos; en la misma forma también vosotros debéis orar por los demás. Contemplad el dolor por doquier, la niñez abandonada, la juventud penetrando en el fango, la infidelidad en la esposa; mas cuando encontréis a la mujer pecadora y criticada por la humanidad, enseñadle el verdadero camino y apartadle la amargura y la confusión que le rodea para que principie a regenerarse.

49. Tened caridad del mundo Israel, y así como Yo le hablé en el Segundo Tiempo, así vosotros debéis de ir a entregarle mi palabra.

50. Yo dejaré a la humanidad el Tercer Testamento en el cual existe un caudal de sabiduría, que llega a vosotros porque os hago dignos de recibirla sin contemplar vuestra mancha, porque soy Amor y Perfección; mas Elías va limpiando vuestro espíritu.

51. Os habéis apartado del mundo para venir a escucharme, me encuentro entre los humildes para hacer en sus corazones un Santuario.

En el Segundo Tiempo os hablé para entregaros mi Doctrina de amor, caridad y perdón, mas el mundo fue formando distintos credos según su entendimiento y Yo como Padre fui iluminando a todos mis hijos. Muchos de vosotros me decís: “Padre, ¿acaso mis hermanos están equivocados?, ¿por qué entonces no les señalas el camino?” Y en verdad os digo, pueblo: “La luz que os ha iluminado, la enseñanza que os he entregado, a todos la he dado por igual, mas los hombres necios han caminado a su libre albedrío y no han querido recibirme”. Yo no vengo a obligar a mis hijos, cada uno tiene que llegar a mi camino por su propia voluntad, por su propio esfuerzo, porque estoy iluminando a toda la humanidad. Unos me han escuchado, esos sois vosotros, pueblo bendito de Israel. A los otros por intuición les estoy señalando el camino y por revelaciones también están percibiendo la luz del Tercer Tiempo.

52. En todos los tiempos os he predicado el amor, porque el amor es un baluarte, en él he puesto toda mi potestad. Bienaventurado el que vive con amor en su corazón, porque irá venciendo todos los problemas de su vida; bienaventurado el que llevando en su vida amor, lo va manifestando en su camino, porque esas obras serán para bendición de él y de los demás.

53. Hijos míos: Reconocedme como Padre y como Espíritu para que no me busquéis más en la idolatría. Vosotros me tenéis siempre como Luz de Espíritu Santo en vuestro espíritu.

54. Cuando vais a practicar la caridad, en esa caridad estoy Yo y si os levantáis para cumplir todos mis mandatos, bienaventurado seáis, porque mi bendición perdurará eternamente en vosotros.

55. Mi palabra ya no la escucharéis a través de estos instrumentos, mas este tiempo ha sido de preparación para vuestro espíritu y empezará la lucha después de 1950. Yo no me apartaré de vosotros, mas es menester que os espiritualicéis, porque a través de los que se hayan preparado, Yo me seguiré comunicando de Espíritu a espíritu. Los videntes seguirán contemplándome y a los que se espiritualicen, Yo le hablaré por intuición y en ellos será la inspiración.

56. Pueblo: En el Segundo Tiempo dije a mis discípulos: “Toda potestad me ha sido dada en el Cielo y en la Tierra”, y en verdad os digo: “Id por doquiera y entregad mi palabra, entregad mi amor y mi enseñanza”.

57. Así os digo ahora a vos, pueblo: Sois los discípulos preparados, sois los que tenéis que caminar por todos los caminos de la Tierra, entregando mi palabra y mi amor. Nuevamente se levantará aquél que con la duda en su corazón diga que lo que habéis recibido fue sólo mentira. Será menester que vuelvan a tocar la herida de mi costado para creer.

58. Contemplo a aquél que habiéndome escuchado largo tiempo, me negará como mi discípulo Judas Iscariote, y venderá mi Obra. Mas a esos corazones Yo me acercaré y con mi justicia apartaré de ellos la falsedad. Porque mi Obra es limpia y blanca y no tiene mancha, ella resurgirá con toda su pureza en todos los corazones y espíritus, porque así, es mi voluntad.

59. Venís al Padre, venid al banquete preparado para vosotros; en esta mesa está el pan de Vida Eterna para vuestro espíritu. Vengo a preparar a mis discípulos, para que el mañana podáis testificar que estuvisteis cerca del Padre y que Él está morando en vuestro corazón, porque lo habéis preparado como un Santuario.

60. Sois vosotros los que habéis recibido de mi Arcano la potestad para dar vida a los muertos, para que seáis a imitación de vuestro Maestro.

61. Si os sabéis preparar como os he enseñado, mis complacencias espirituales serán con vosotros y en la espiritualidad que alcancéis, vuestros hermanos contemplarán que sois los hijos de la luz, que aún llevando mis grandezas os mostráis como los más humildes.

62. Escalad, pueblo amado, no retengáis el progreso de vuestro espíritu. Aprovechad la enseñanza que os he entregado, grabadla en vuestro corazón, porque son cortos los instantes en que me escucharéis a través del entendimiento humano.

63. Preparad el Tercer Testamento para las generaciones venideras. Vendrán grandes multitudes y si vosotros estáis preparados, les hablaréis bajo la inspiración de mi Espíritu Santo.

Parábola:

64. “Un señor, dueño de grandes extensiones de tierra, llegó a un árbol corpulento. Cerca de él se encontraba una fuente de aguas cristalinas. En este lugar hizo el llamado a los caminantes que pasaban por allí, para invitarles a descansar bajo la sombra de aquél árbol y para que mitigasen su sed en las aguas de aquella fuente.

65. De entre aquellos caminantes, aquel señor entresacó a siete varones y les dijo: “Vosotros habéis solicitado mi caridad y voy a confiar a cada uno de vosotros una grande extensión de estas tierras, para que en ellas luchéis y trabajéis como buenos labriegos sembrando esta semilla cultivándola, para que recojáis una abundante cosecha porque son grandes las multitudes y están hambrientas y sedientas”.

Entonces aquel señor les confío la semilla y las herramientas de labranza y dijo a todos que velasen por el árbol y la fuente, para que ellos también recibieran a las multitudes, después de que aquél señor hubiera partido, y agregó: “Prepararéis las tierras y en ellas depositaréis esta semilla dorada, regaréis las tierras con el agua de esta fuente para que recojáis una abundante cosecha y cuidaréis del árbol corpulento, para que sus frutos lleven siempre el buen sabor; trabajaréis unificados y cuando lleguen las multitudes hambrientas, sedientas y cansadas, vosotros les brindaréis la sombra del árbol y la dulzura de sus frutos; les daréis el pan y el agua para que se sientan fortalecidas y lleven mi paz”. Aquel señor dijo a los varones: “Voy a partir, mas mi presencia la sentiréis muy dentro de vuestros corazones, mi mirada os contemplará y mi oído os escuchará”.

66. En verdad os digo: En el Tercer Tiempo he llamado a mis labriegos para entregarles su heredad. Para que vosotros a imitación de vuestro Padre preparéis el banquete y recibáis a los que tienen hambre y sed de mi palabra. Ellos recibirán por vuestro conducto, las riquezas espirituales que a vosotros os he confiado.

67. Sois mis ovejas que van siendo guiadas hacia el aprisco espiritual. El pastor que os conduce en este tiempo, es el espíritu de Elías. Nadie mira a ese pastor, mas todos le sienten; unos dándose cuenta de ello, otros ignorándolo.

68. Elías ha abierto el Libro de la Vida en el Sexto Capítulo, una vez que el Sexto Sello quedó desatado por Mí.

69. ¿Qué os ha revelado el Sexto Sello? ¿Qué mensaje guardaba el Libro en su seno, para mostrarlo al mundo en este tiempo? La vida espiritual, el conocimiento de sí mismos, la revelación de todos vuestros atributos, la forma de desarrollar los dones espirituales, la comunicación espiritual a través de la mente y la comunicación de espíritu a Espíritu.

70. De gozo se encuentra vuestro espíritu, porque se siente iluminado y se ve custodiado por enviados y ángeles. Sed fieles a vuestro pastor y todo el trayecto sentiréis esta paz bendita que os inunda ahora, y no tendréis que huir a ocultaros cuando él manifieste mi justicia delante de este mundo pagano, idólatra y materialista.

Sí pueblo, Elías está entre vosotros y volverá a poner a prueba a los sacerdotes del falso dios y les enseñará nuevamente Quién es el verdadero y cómo debe de adorarse. Mas no viene Elías a hacerse hombre; no es indispensable el cuerpo humano para poder manifestarse un espíritu en la Tierra y menos el de Elías, que posee la llave que abre las puertas para la comunicación entre un mundo y otro.

71. El Valle espiritual se acercará aún más entre los hombres, a darles testimonio de su existencia y de su presencia. Por todos los caminos surgirán señales, pruebas, revelaciones y mensajes que hablarán insistentemente de que un nuevo tiempo se ha abierto.

72. Habrá lucha, habrá conmoción en los pueblos porque las religiones sembrarán el temor en quienes den crédito a aquellos mensajes, y la ciencia negará la verdad a aquellos hechos. Entonces se levantarán los humildes, revistiéndose de valor, para testificar la verdad de las pruebas que hayan recibido; se levantarán los que, habiendo sido desahuciados por la ciencia, recobraron espiritualmente su salud y darán testimonio de casos milagrosos, reveladores de un Poder infinito y de una Sabiduría absoluta; surgirán de entre los humildes e ignorados, hombres y mujeres cuya palabra llena de luz, sorprenda a teólogos, filósofos y científicos y, cuando la lucha sea mayor, y los pobres sean humillados y sus testimonios sean negados por los soberbios, entonces será el instante en que Elías llame a los sabios, a los señores y a los príncipes para ponerles a prueba y, ¡ay, de los falsos y de los hipócritas en esa hora, porque la Justicia perfecta descenderá hasta ellos! Será hora de justicia; pero de ahí se levantarán muchos espíritus a la Vida Verdadera, muchos corazones surgirán a la fe y muchos ojos se abrirán a la luz.

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