Enseñanza 344

1. Venís a escuchar la palabra que como un Libro abierto os he mostrado cada día. Yo os he revelado su contenido; os he entregado rectitud y luz, os he dado la esencia de mi palabra y mi amor para transformaros.

2. Bienaventurados los que habéis resurgido en el seno de mi Obra, en vosotros he puesto mi mirada espiritual para que seáis los que el mañana deis testimonio del Maestro a la humanidad.

3. Muchos vendrán de distintas naciones a recibir la palabra que a vosotros he entregado. Son los menesterosos y los náufragos a quienes mostraré esta barquilla de salvación. Mirad que de los pecadores he venido a servirme para redimir a otros pecadores; ahora son las rocas de las cuales brota el agua cristalina, son las ovejas que están en mi redil, son de las tribus de mi pueblo escogido. Yo les he tomado y les he consagrado a mi servicio. Son los Espiritualistas Trinitarios Marianos, que se unifican en una sola oración para rendir culto al Padre y ofrendarle las flores de su corazón. He derramado en ellos mi caridad y mi luz para que llegue a su espíritu la perfección. Son los elegidos para recibir y entregar por su conducto a la humanidad. Son mis soldados, mis labriegos, mis discípulos de este Tercer Tiempo. A sus cuidados he dejado la fuente de las aguas cristalinas y el árbol con sus frutos. Son los que han tenido fe para cruzar nuevamente el desierto. Son los que irán a imitación de Elías, para llamar a las grandes multitudes.

4. Pueblo escogido de Israel: En vosotros, está dada la orden del Maestro, para que deis testimonio de Mí a vuestros hermanos. Sois el fuerte Israel que seréis reconocido por la humanidad, porque en vosotros he derramado mi gracia y la Luz del Espíritu Santo.

5. No desaprovechéis este tiempo, Israel, es menester que en el futuro tengáis en abundancia mi enseñanza para que no seáis los débiles y menesterosos. Os he dicho que después de mi partida, no me apartaré de vosotros, mas no por eso os confiéis mucho y paséis desapercibida mi palabra que os estoy confiando a través del entendimiento humano. Quiero que desde ahora os vayáis preparando, para que cuando os envíe a la humanidad, recibáis mi mensaje por intuición y sintáis espiritualmente mi presencia.

6. Todo aquél que sepa prepararse, será mi intérprete. Cuando haya pasado este año de 1950, vuestros ojos van contemplar muchos prodigios, porque es grande la necesidad de la humanidad. Preparaos para la lucha, pero con pleno conocimiento de esta Causa divina, Israel; porque vosotros tendréis que aclarar los errores del mundo, y apartar la obsesión y la confusión de los cerebros de los portavoces que seguirán diciendo que sigo comunicándome por su conducto. Mas no será mi luz en los entendimientos, ni entregarán palabra de consuelo y de sabiduría como os estoy entregando.

7. Vosotros sois limitados y no podéis penetrar en los propósitos y pensamientos de vuestros hermanos. Pero el Padre con su mirada perspicaz puede contemplar todo lo que el mañana va a acontecer.

8. Yo quiero que seáis mis verdaderos discípulos, que podáis mostrar el camino verdadero, que seáis mis emisarios para mostrar a la humanidad mi Obra. Con la luz que lleváis, disipad las tinieblas y mostrad que sois hijos de la luz.

9. No os acobardéis ante las pruebas que se presenten en vuestro camino ni ante los que se acerquen a vosotros, porque serán los menesterosos del espíritu que desnudos de obra buenas se encuentran ante mi Divinidad; seréis los humildes que estéis prestos a aliviar el dolor y a preparar el corazón de vuestros hermanos, sin hacer alarde de la caridad que os he entregado, haciendo que broten de vuestros labios palabras de amor y de luz.

10. No quiero contemplar en vosotros la mentira, Israel, porque algún día ésta tendrá que ser descubierta y entonces el mundo dirá: “¿Estos son los discípulos del Maestro? Si ellos son falsos discípulos, entonces también fue falso el Maestro que se apacentó entre ellos para entregarles mentira”.

11. Vosotros tenéis que testificar mi verdad con buenas obras, con vuestra regeneración y espiritualidad. No quiero que la humanidad me diga mañana: “¿Por qué si vuestros escogidos recibieron la divina Palabra, no nos entregan la caridad que venimos a pedirles para sentir el consuelo en nuestras penas y para recibir el bálsamo que sane nuestras enfermedades?” Todo esto os corresponde hacer a vosotros, para alimentar la fe en esos corazones y que el mundo os reconozca.

12. A vosotros corresponde hacer que los caminantes sientan la frescura del árbol y descansen de su vertiginosa carrera, mas Yo les hablaré espiritualmente, haré que sientan el arrepentimiento y confiesen sus faltas ante mi Espíritu Divino. Entonces les haré comprender que Yo les estoy recibiendo con mis brazos abiertos y que no les rechazo aún siendo los grandes pecadores. Ellos escucharán espiritualmente mi voz que les dice: “Hijos amados, mucho he sollozado por vosotros y este es el tiempo propicio para que os regeneréis y dejéis que vuestro espíritu sea libre”. Haré que se arrepientan de todas sus faltas y que se avergüencen de sus maldades.

13. Por eso cada día vengo a doctrinaros Israel, para que llevéis escrita mi Ley en vuestro corazón. Yo os hablaré a través de la Conciencia y os descubriré cuál es el mandamiento de mi Ley que no habéis cumplido y de esta manera, paso a paso, llegaréis a ser el pueblo regenerado y lleno de mi sabiduría.

14. Vosotros mismos contemplaréis vuestra transformación, veréis quiénes fuisteis el ayer y lo que sois actualmente, y entonces los corazones más endurecidos recibirán vuestras palabras. Seréis sus consejeros y con limpidez en vuestros corazones les entregaréis y les mostraréis el camino verdadero.

15. ¿Qué dirección podrá esperar la humanidad de los guías ciegos? Sólo recibirán de vosotros que sois los hijos de la luz, porque Yo me derramaré por vuestro conducto.

16. Llegará el momento en que las grandes pruebas se ciernan entre la humanidad, mas vosotros que estáis bajo mis cuidados seréis como las aves que no trabajan y son alimentadas. Entonces la humanidad se sorprenderá de que en medio de tanta calamidad y miseria, vosotros os conserváis con fortaleza y que las tinieblas no os invaden, porque habéis sabido obedecerme.

17. Vosotros sois los encomendados para aliviar el dolor de la humanidad, para enseñar a orar a los blasfemos que por mucho tiempo han permanecido sin elevar su espíritu en la oración.

18. Mas para esto tendréis que espiritualizaros cada día apartando de vosotros la materialidad, porque no quiero que seáis el Espiritualista exagerado, no; el fanatismo es abominable ante Mí y eso es lo que he venido a apartar de entre vosotros. La Conciencia os dirá cómo debéis de vivir en armonía con todo.

19. El tiempo en que escucharéis esta palabra es breve, por ello es mi voluntad que analicéis mis enseñanzas para que las comprendáis y podáis estar preparados.

20. Aprended del Divino Maestro que os entrega la enseñanza que escrita quedará y con la cual el mañana os habéis de recrear, porque ya es corto el tiempo en que me escucharéis a través del entendimiento humano.

21. Mi misericordia de Padre se posa en vuestro espíritu, lo fortalece y le dice: “Aprended de mi enseñanza, porque aún sois el niño débil que no sentís mi fortaleza”. A cada instante os hablo también a través de vuestra Conciencia para haceros reconocer vuestra misión.

22. En mi diestra traigo la Ley y en la siniestra una balanza. Voy a partir de entre vosotros en esta forma de comunicación, mas no temáis, porque os alimentaré espiritualmente con mi palabra y no os sentiréis huérfanos. Me llevaréis en vosotros mismos, porque ya no he de comunicarme a través del entendimiento humano, mas he preparado a vuestro espíritu para que se comunique con mi Espíritu Divino y recibáis mis mandatos cuando sea mi voluntad.

23. Después de mi partida principiará vuestra lucha.

24. Os confío mi Ley para que la estudiéis y no la infrinjáis. Haced méritos delante de Mí, porque es el tiempo en que con verdadera sumisión en vuestro espíritu, me digáis: “Señor, hágase en nosotros vuestra voluntad”.

25. Con grande amor y paciencia he venido a entresacaros del fango, de las distintas ideologías, de la idolatría, porque os habíais inclinado ante las efigies, ante el becerro de oro. Cuánta incomprensión ha existido en todos los tiempos, mas Yo como luz, como caridad y amor siempre me he manifestado a vosotros para que no caminéis a ciegas.

26. En este tiempo nuevamente os he rescatado de los diversos caminos, que vuestro espíritu ha transitado y en los cuales habéis encontrado el dolor. Os he concedido distintas reencarnaciones para que vuestro espíritu, al venir a este planeta, evolucione. Mas en este tiempo os he sorprendido en vuestro profundo letargo; no he encontrado un corazón preparado para recordaros las profecías del Segundo Tiempo, mas fue mi voluntad comunicarme a través del entendimiento humano para doctrinaros nuevamente, para que os Améis los unos a los otros.

27. Mi amor y mi luz han descendido hacia vuestro espíritu como rocío de gracia, para que el mañana mostréis al mundo mi Ley; si vosotros sabéis prepararos no habrá mano que os señale y os cause dolor.

28. Vosotros os levantaréis a imitación de los apóstoles del Segundo Tiempo. Ellos supieron prepararse y esperar el instante propicio para levantarse a esparcir mi Doctrina. De las distintas sectas y religiones voy a entresacar a los que me pertenecen, ellos me reconocerán y sabrán cumplir con su misión.

29. Os levantaréis a entregar mi enseñanza a la humanidad, porque mi mirada contempla su dolor, su desolación, para que a ella llegue la paz de mi Reino celestial.

30. Esto es lo que os he ofrecido pueblo amado, y vosotros veréis cumplida mi promesa. Vuestro espíritu irá escalando peldaño tras peldaño hasta llegar a la cumbre de la montaña.

31. No temáis al murmullo de la humanidad ni a sus juicios, temed a mi justicia, recordad que os he dicho, que como Juez soy Inexorable. Por ello buscadme siempre como Padre, como Dios, para que nada os haga falta en vuestro camino.

32. Vengo para atar la maldad en gavillas para que sea arrojada al fuego. Porque toda mala simiente será segada por mi hoz divina, que es esta palabra que llega hasta vosotros para daros vida de gracia.

33. Como Maestro siempre os estoy esperando para enseñaros, para conduciros por el camino. Bienaventurados los que venís a escuchar mi palabra, porque vosotros os levantaréis más tarde para ir a entregar a vuestros hermanos la Buena Nueva. Aquél que me ha comprendido y va poniendo en práctica mis enseñanzas, va labrando la felicidad para su espíritu.

34. Los unos me decís: “¿Cómo no os hemos sentido, Señor?” Y os digo: “¿Acaso no me habéis sentido cuando ejecutáis una buena obra, cuando habéis entregado la caridad a vuestros hermanos? ¿Acaso no sentís la satisfacción de ir cumpliendo?” Pues en esa satisfacción que lleváis es como me vais sintiendo; porque el que hace mal, se aparta de Mí y es difícil que sienta mi presencia. Yo estoy en toda buena obra, en la caridad que hagáis, no tan sólo compartiendo vuestro pan, sino entregando palabras de amor y de consuelo para fortalecer a los espíritus, para consolar los corazones en los sufrimientos de esta vida. Cuántos están necesitados de un poco de amor; cuántas mujeres abandonadas han menester de palabras de aliento y vosotros mis escogidos, debéis de levantaros para entregar el amor, el aliento y la fortaleza a todo necesitado.

35. El mundo se pierde en su perversidad, en el caos, en su vertiginosa carrera hacia el mal y a vosotros os he confiado esta barquilla para salvar a los náufragos, a los que no han escuchado mi palabra, mas sus espíritus sienten la necesidad de recibirla, por eso quiero que vosotros vayáis a despertarlos y deis testimonio de mi presencia en este tiempo a la humanidad.

36. Testificad que me he comunicado en este tiempo a través del entendimiento humano y a los incrédulos decid, que si en el Segundo Tiempo me hice hombre para convivir con la humanidad, ¿cómo no había de poder comunicarme ahora por conducto de los pecadores a quienes con mi gracia os he preparado?

37. ¿Por qué dais más crédito a las obras de los hombres y dudáis de los prodigios y de la grandeza de vuestro Dios?

38. Recordadles mis pasos en la Tierra en cuanto Jesús, recordadles que Yo fui desde la tierna infancia a hablar a los doctores de la Ley; Yo os enseñé a orar y a ser humildes, nací en un pesebre y morí en una cruz. Y si os di esa enseñanza, ¿por qué en este Tercer Tiempo, cuando el mundo se encuentra en la tercera altura de perversidad, no habíais de escuchar mi palabra y no había de mostraros el camino que os enseñé en el Segundo Tiempo?

39. La humanidad lleva odio y mala voluntad y busca lo superfluo y también el fanatismo ha sido en su corazón.

40. Pueblo, me preguntáis: “¿Por qué desde que nos habéis preparado con vuestra gracia, las pruebas se han multiplicado en nuestro camino?” Y os contesto: En el Segundo Tiempo os enseñé a sufrir y a ser humildes; recordad, me llevaron al cadalso, pusieron en mis sienes una corona de espinas y en mi mano una caña para escarnecerme y fui manso y humilde. Yo sabía que mi sangre se había de derramar como símbolo de salvación de la humanidad. ¿Cuándo habéis sabido que haya rechazado esas amarguras, esos sinsabores, esas tristezas? Nunca, Yo sufrí por amor a todos vosotros y derramé mi sangre para enseñaros el camino de la redención. Mas vosotros en este tiempo no vais a derramar vuestra sangre, sólo vais a prepararos con buena voluntad para hablar al mundo de mi verdad.

41. Os he entregado una espada y os he nombrado mis soldados, sois parte de mis ejércitos a los cuales con mi palabra os aliento y os digo: “Luchad y no temáis al mundo, porque soy vuestro Padre y os defenderé, os iluminaré para que no seáis víctimas de la humanidad”.

42. Pueblo amado: Presurosos venís al reconocer que mi palabra os dará la salvación. Como Padre amoroso me habéis tenido para que no llevéis la amargura ni tropecéis.

43. Lleno de paciencia sigo conduciéndoos, para que el mañana seáis el ejemplo de vuestros hermanos.

44. Apartaos del mundo para que vuestro espíritu reciba mi caridad y no se despoje de mi paz y de mi amor, para que no encontréis los espinos que el mundo ha preparado con su maldad. He venido a levantaros del abismo y a guiaros para que paso a paso vuestro espíritu se acerque a Mí.

45. Mi luz nunca se ha apartado de los hombres, siempre me encuentro cerca de su corazón, porque, ¿cómo podría dejar a mis hijos a la medianía del camino? Y en este tiempo al escuchar el ¡ay! del dolor, ¿iba a dejarles sin mi caridad? He venido a apartar vuestro dolor y os he hecho descansar bajo el Árbol de la Vida y con sus frutos os he alimentado; no llevaréis hambre ni sed después de mi partida y compartiréis el fruto, el agua y el pan con los sedientos y hambrientos, con los menesterosos.

46. Contemplad a los pueblos en su desolación, sorprendidos por los grandes vendavales. Por ello vengo a prepararos, a iluminaros para que os levantéis a semejanza de vuestro Maestro y por vuestro conducto sean libertados por Mí de su opresión espiritual. Porque Yo les haré conocer la verdad, iluminaré su espíritu y entendimiento y les libraré de las confusiones que han surgido en el mundo.

47. Preparaos, mis hijos, para que con mi potestad y luz deis conducción a los pueblos de la Tierra y les hagáis sentir mi paz.

48. La inocencia bendita se contamina con la maldad del mundo, la juventud transita en vertiginosa carrera y las doncellas también se han despojado de su pudor, de la castidad, de la honestidad; todas estas virtudes han partido de sus corazones, han alimentado las pasiones mundanas y sólo anhelan los placeres que les conducen al abismo. Vengo a hablaros con toda claridad para que os levantéis y deis un paso firme en la evolución de vuestro espíritu.

49. Quiero que os elevéis y estéis en comunión con vuestro Dios, para que manifestéis la caridad que encierra mi Obra.

50. Pueblo amado: Escalando os encontráis peldaño tras peldaño, para poder llegar a la cúspide de la montaña. La luz del Sexto candelero está iluminando al Universo y Yo me encuentro conduciendo a los espíritus, dándoles elevación para que lleguen hasta Mí.

51. Os he confiado un tiempo para que recibáis nuevamente mis enseñanzas, para que la luz de mi Espíritu Santo aparte las tinieblas de vuestro espíritu. Por conducto del entendimiento del pecador os he entregado mi sabiduría con palabras sencillas, mas llevando en su esencia la verdad.

52. Mañana, vosotros os levantaréis para ir por los distintos caminos de la Tierra a dar la Buena Nueva y a dar testimonio del Maestro, para que la humanidad aparte lo superfluo, el pecado y la discordia, para que todos se reconozcan como hijos de un solo Padre, porque para el espíritu no hay clases, razas ni linajes; de un solo Padre habéis brotado todos y a Mí debéis de retornar.

53. La humanidad por su desobediencia, está soportando su grande purificación y no ha comprendido que ella misma se ha preparado este cáliz de amargura, mas Yo como Padre he venido en este tiempo a sopesar la cruz que lleva a cuestas.

54. Los pueblos, en todos los tiempos, se han desconocido, formando linderos y distintas ideologías y se han alejado los unos de los otros.

55. Yo me he manifestado entre vosotros para que me imitéis, para que en el desierto no os dobleguen los rayos candentes del Sol. He venido a prepararos con mi sabiduría para que encaucéis a la humanidad.

56. En el Segundo Tiempo preparé a mis doce apóstoles para doctrinar a la humanidad, mas en este Tercer Tiempo he venido a reunir a los 144,000 para prepararlos, para que por conducto de este pueblo, nuevamente reciba la humanidad mi caridad.

57. Israel amado: ¡Cuánto se ha estacionado la humanidad a causa de su desobediencia, de las flaquezas de la materia, que han hecho debilitar al espíritu y no le han dejado espiritualizarse como es mi voluntad!

58. Estudiad y analizad mi enseñanza para que mañana podáis entregarla a vuestros hermanos. No he venido en este tiempo a confundir a la humanidad con mi Doctrina, sólo he venido a liberarle de sus pecados, para que se conduzca por el verdadero camino y alcance mi paz. Os fortalezco, pueblo amado, para que penetréis en la lucha.

59. Presto está el instante en que dejaréis de escuchar esta palabra a través del portavoz, mas no me apartaré de mis hijos; sentiréis la ausencia de esta manifestación, pero así como he estado con vosotros espiritualmente desde el principio, así estaré hasta el fin porque esta es mi voluntad.

60. Discípulos amados: Quiero que con vuestras obras testifiquéis lo que os he confiado en esta Tercera Era. Desde el Segundo Tiempo os dije: “Amaos los unos a los otros”.

Cuando los hombres vengan a escucharos, vosotros les mostraréis el camino, les haréis reconocer cuán equivocados estaban y les explicaréis cada una de las enseñanzas que os he entregado; les diréis por qué sois Espiritualistas, por qué sois Israelitas y por qué sois Trinitarios Marianos. Recordad que os he dicho que sois Israelitas, no por la carne sino por el espíritu, porque vosotros sois los descendientes de Abraham, de Isaac y de Jacob, a quien Yo nombré Israel porque en la prueba demostró su fortaleza, por eso vosotros como Israelitas debéis ser fuertes. Sois Espiritualistas, porque os he enseñado a buscarme y a amarme con vuestro espíritu.

61. ¿Por qué vosotros buscáis y amáis a María? Porque en el Segundo Tiempo os confié su ternura de Madre, y su Espíritu intercede por vosotros y por toda la humanidad.

62. La tribu de Leví fue escogida desde el Primer Tiempo para que fueran los servidores, los sacerdotes de Dios; y en este Tercer Tiempo nuevamente la tribu de Leví está consagrada al servicio de mi Divinidad, son los que se consagran al cumplimiento de su misión.

63. Pueblo: No imitéis a Judas ni me neguéis como Pedro, ni dudéis como Tomás; pero si tales flaquezas tuvieseis, cuánto dolor daréis a mi Espíritu. Velad y orad, imitad en su obediencia a mis apóstoles y como ellos ninguno quiera ser mayor que el otro, porque para Mí todos sois iguales y según vuestras obras así será el escalamiento de vuestro espíritu. Os digo como dije a mis discípulos: “En la casa del Padre hay muchas moradas, mas tenéis que haceros dignos de morar en ellas”. Unos llegaréis primero y los otros después, dejad que escale vuestro espíritu con las buenas obras, con el cumplimiento de la Ley.

64. Cuando lleguéis al Más Allá, os presentaré el libro en donde están anotadas vuestras buenas y malas obras y vuestro espíritu se regocijará si la balanza de mi justicia se inclina del lado de vuestros méritos, mas si así no fuese, retornaréis a este planeta para reencarnar y restituir una vez más. Los que habéis cumplido, desde el Valle espiritual seguiréis haciendo méritos para escalar más y más, y lucharéis y trabajaréis por la humanidad como lo hacen los ángeles, mi Mundo Espiritual que ha pasado grandemente por el crisol.

65. Así, poco a poco os labraréis la verdadera felicidad y al final os fundiréis con mi Espíritu Divino, porque bien sabéis que habéis brotado de mi Seno y a Mí tenéis que retornar limpios y puros.

66. Si comprendierais cuánto se purifica vuestro espíritu por medio del dolor, vosotros amaríais el dolor, mas la carne hace que el espíritu debilite, pero Yo os he hablado de la oración, para que os defendáis de la tentación.

67. Después de que esta palabra ya no sea escuchada por vuestros oídos, os levantaréis a entregar a la humanidad todo lo que hayáis almacenado y reconoceréis la grandeza de mi Doctrina y sabréis elevaros y comunicaros de espíritu a Espíritu con mi Divinidad.

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