Enseñanza 337

1. Bienaventurados los mansos y humildes de corazón que no han reparado en la humildad de estos sitios en que me manifiesto, pensando tan sólo en proporcionar a su espíritu el goce de escuchar mi palabra.

2. En verdad os digo, que por los breves instantes de preparación de estos corazones, envío mi luz y mi paz a ese mar embravecido en que sucumbe la humanidad, enmedio de sus pasiones y sus guerras.

3. ¿Cómo no ha de sentir también gozo mi Espíritu, cuando contemplo a estas multitudes que me buscan en la esencia del mensaje que escuchan a través del portavoz? Ellas ya no buscan formas, ni ritos, sólo desean sustentarse con el pan del espíritu.

4. Comed y saciaos, espíritus, entendimientos y corazones, para que cuando ya no escuchéis esta voz, os sintáis fortalecidos y alimentados para la eternidad.

5. La voz humanizada de vuestro Maestro a través de los portavoces cesará; pero el Libro de mis revelaciones y enseñanzas quedará abierto por siempre delante de vuestro espíritu, como un faro de claridad inextinguible.

6. Esta palabra que ha inundado de paz vuestro espíritu, que ha brindado deleites sin fin al corazón y a la mente de este pueblo, que ha resucitado a los muertos a la fe y ha iluminado el sendero de todos los que la han escuchado, aunque no la volváis a escuchar más en los labios de mis elegidos, ella será imborrable e inolvidable para vosotros.

7. Benditos los que sepan guardar este pan y este vino en lo más limpio y puro de su ser, porque siempre tendrán con qué impartir consuelo, sembrar caridad y hacer luz en su camino.

8. Bienaventurados los que hoy creyeron, porque mañana darán fe de cuanto escucharon y vieron. Vosotros quedaréis en la Tierra trabajando por el despertar espiritual y por la paz de vuestros hermanos, y Yo estaré aguardándoos hasta llevaros a la Tierra Prometida.

9. Si vuestra memoria es frágil para retener el caudal de enseñanzas que os he revelado, os dejaré un Libro material inspirado por Mí, que contenga toda la esencia que en este tiempo vine a verter sobre este pueblo. Así vuestra jornada será más fácil, porque mis lecciones a cada paso os fortalecerán, porque no tendréis el peligro de que con el tiempo, olvidándoos de lo que un día escuchasteis, cayeseis en errores, alteraciones o mistificaciones.

10. Mi palabra seguirá siendo para este pueblo, un faro y una estrella, el triunfo espiritual será de aquellos que sean fieles y perseverantes hasta el fin, de los que no se arredren con el hambre y la sed del desierto; de los que encumbren paso a paso su propio calvario, llevando siempre la mirada fija en el infinito, que es luz, eternidad y promesa de verdadera felicidad.

11. Cuando más elevéis el espíritu, menos os pesará la cruz y cuando Yo haya dejado de hablaros bajo esta forma, me acercaré a vosotros en Espíritu y os diré: “Abrid vuestro Libro y estudiad”, para que pronto seáis los discípulos fuertes que necesita esta Obra para darse a conocer en la Tierra. Abriréis vuestro Libro y él os contestará, él os hará salir de dudas y os revelará aquello que estabais tratando de explicaros.

12. Ciertamente os digo, que llegará un día en que ya no os sea necesario un libro material que os recuerde a cada paso mi palabra, porque para entonces ella fluirá por vuestros labios como un torrente inagotable de inspiración. Mas para que este día llegue y para que logréis ese grado de elevación y sabiduría antes tendréis que estudiar y practicar mucho sobre la lección escrita, hasta que alcancéis la madurez y la esencia que os permita recibir de Espíritu a espíritu la divina inspiración.

13. De plácemes será el Maestro cuando contemple la paz en vuestro corazón. Vosotros, mis discípulos, os recrearéis siempre con mi palabra y cuando os elevéis espiritualmente sentiréis mi manifestación en vuestro espíritu y recibiréis mi inspiración.

14. Sois mi pueblo escogido y debéis ser humilde y generoso. Id por el camino de la luz para que no tengáis tropiezos ni fracasos, porque Yo soy quien va delante de vosotros. Aquél que por instantes duerma, al despertar contemplará que sus hermanos han avanzado en el camino de la luz mientras que él ha estado aletargado. Mas Yo entrego mi palabra cada día al siervo que no ha trabajado, que se ha dejado sorprender por la tiniebla y ha dejado que en su corazón germine la cizaña.

15. Apartaos, oh, discípulos amados, de vuestros caminos de antaño, porque en ellos sólo el dolor os ha sorprendido, por eso os encontraré desnudos y hambrientos, sin paz y sin consuelo por el mundo, no sabiendo vuestro destino ni sintiendo mi calor de Padre. Mas ahora, Yo os he brindado una nueva oportunidad y os he confiado el tiempo en que os recreéis con mi palabra, para que en ella encontréis la redención de vuestro espíritu, ese espíritu que a través de los tiempos ha sido esclavo de las pasiones de la materia.

16. Estáis en el tiempo en que el mundo alimenta su tercera altura de maldad, en el que florece la ambición y prevalece la impiedad de los que no escuchan la voz de la razón y de la Conciencia; mas vosotros que estáis en este camino de luz, venís a recibir mi palabra para que comprendáis vuestro destino, para que os elevéis y os preparéis con el amor que siempre os he enseñado.

17. Mucho me amáis y habéis sabido aprovechar el tiempo, os habéis espiritualizado, habéis doblegado a vuestra materia y os habéis inspirado para trabajar por el progreso de vuestros hermanos. Pero también son muchos los que no me han comprendido y desoyendo la razón no quieren sentir mi paz, ni quieren llevar grandeza espiritual en su ser.

18. Yo os aliento con mi amor para que no os sintáis débiles, para que recibiendo mi fuerza podáis afirmar vuestro propósito de cumplir mis mandatos y os enfrentéis a los problemas y vicisitudes que la misma humanidad ha de causaros.

19. No tengáis temor a los hombres, velad y orad para que no os sorprenda la tiniebla ni os despoje de la gracia con que os he preparado. Vosotros seréis mis emisarios en los distintos lugares de la Tierra. El reconocimiento de mi Obra ha sido para vosotros vuestro despertar espiritual. Ya no sois los idólatras ni los fanáticos, ya sabéis cuál es vuestro destino y vuestra misión espiritual y aquél que quiera caminar por este camino, ame a su hermano y tenga como guía de sus actos a la Conciencia, será todo luz y no habrá tiniebla en su corazón; tendrá alegría y llevará conformidad y esto hará que su espíritu se eleve más a Mí.

20. Todo aquél que se encuentre en el camino, será siempre protegido por mi Mundo Espiritual de Luz, será ayudado por él en el cumplimiento de su misión.

21. Sed conformes con las grandes caridades que os he confiado para todo lo que se relaciona con la vida humana sobre el haz de la Tierra; no pidáis lo que pueda dar ocasión a la perdición de vuestro espíritu y materia. Yo tengo más que daros que vosotros que pedirme, mas Yo soy el que sabe lo que verdaderamente os hace falta en el camino. Yo os he dicho: Que si sabéis cumplir con mi Ley, me contemplaréis en todo mi esplendor.

22. Los seres de luz son entre vosotros apartando la tiniebla, ellos serán vuestros protectores que velarán para que seáis limpios y alejéis toda tendencia a la materialidad, para que contempléis la belleza espiritual y recibáis sus mensajes de paz para la humanidad. Elías es también limpiando y preparando a mis escogidos, para que por su conducto Yo pueda manifestarme.

23. Aprovechad el corto tiempo que os resta para que escuchéis mi palabra a través del portavoz, para que quedéis iluminados y sepáis recibir la inspiración, porque a través de vuestro espíritu seguiré hablando a las grandes multitudes. Mi Mundo Espiritual siempre estará con vosotros; sed mansos y con valor y propósito firme levantaréis vuestra planta sin medir las distancias. Empezaréis lentamente vuestra labor y así veréis cómo el mundo se va apartando del temor a los castigos y a toda tendencia humana; así irá recibiendo vuestro testimonio.

24. Ya sabéis cuál es vuestra misión y cómo debéis preparaos y sólo os resta que sepáis comunicaros de espíritu a Espíritu con mi Divinidad, ya no a través de la mente de un portavoz.

25. Entonces los que me reconocieron ya no tendrán más confusión, sentirán confianza y fe y verán que el espíritu sabe recibir y comprender mi manifestación espiritual.

26. Los recintos que os han dado albergue, seguirán siendo lugares de reunión para vosotros, pero os digo, que el verdadero Templo que permanecerá siempre abierto en la eternidad, es el Templo del Espíritu Santo. A él llegarán todas las generaciones y dentro de él recibirán de Mí la vida y la luz, la paz y la bienandanza.

27. Después de 1950, empezaréis a trabajar para entregar la Buena Nueva a la humanidad tal como Yo os he enseñado. Por eso vengo a aleccionaros para que podáis atesorar la verdadera luz que llevaréis al mundo. Vosotros, como mi pueblo escogido sabréis respetar las ideas de vuestros hermanos en las diferentes sectas y religiones y sabréis con vuestra lucha unificarlas en una sola voluntad. Tiempo llegará en que habrá de florecer mi Obra en distintas naciones, en aquellos campos que han permanecido estériles, para que todos conozcan la verdadera esencia de mi palabra, que cual agua cristalina he derramado en este tiempo.

28. Mañana seréis un solo pueblo, con un mismo ideal, como una sola fuente a la que vengan todos a tomar de sus aguas cristalinas. Velad para que un mismo fruto saboree la humanidad, este fruto que lleva esencia y dulzura al corazón y al espíritu.

29. Mi Doctrina os preparará de tal modo, que todo el que asimile su esencia, aprenderá a relacionarse con sus Semejantes con un trato especial para cada quien, niños, jóvenes o ancianos, hombres o mujeres.

30. Al hablaros de trato especial para vuestros hermanos, quiero que comprendáis que hablo de trato espiritual, porque es necesario que lleguéis a tener muy presente cada vez que os relacionéis con vuestros Semejantes, que al ir a ellos, vais a comunicaros con su espíritu.

31. Entonces sabréis descubrir en el niño a un espíritu que empieza una lucha, que empieza una vida a través de un corazón limpio y de un entendimiento virgen. Vuestro corazón, al entrar en estas consideraciones sentirá ternura y caridad hacia aquellos espíritus.

32. Al encontraros ante el joven, podréis ver en su energía, en sus ilusiones y en sus ambiciones, la presencia de un espíritu en la plenitud de su lucha en la Tierra, en esa época en que el espíritu combate sin tregua contra las pasiones de la carne y los peligros que a cada paso lo acechan.

33. Para la juventud, tened comprensión, sabed ayudarla y velad por ella, para que salga avante en la difícil jornada de la vida.

34. Hacia los hombres maduros y los ancianos experimentad respeto y amor. En ellos podréis descubrir al espíritu que ya traspuso la cumbre de la montaña de la vida. Lo que había de darles la Tierra, poco o mucho, ya lo recibieron. Ya de ella nada esperan. Todo lo cifran en el futuro que espera a su espíritu, pero de todos los hombres, son ellos los que más tienen que dar, porque ya recogieron la cosecha de cuanto sembraron a lo largo de la existencia. A ellos oíd, de ellos tomad. Si necesitan báculo, cuidados o ayuda, no es su espíritu el que ha menester de vuestra solicitud, es su carne cansada, gastada por la lucha. Tened para con ellos atenciones, ternura y respeto, porque ellos los necesitan y los merecen. Después de tantas amarguras y fatigas, una gota de miel es muy grata a esos corazones.

35. Así quiero que miréis a la humanidad, pueblo amado: Espiritualmente, para que a cada uno de vuestros hermanos le otorguéis el valor que tiene y le deis el lugar que merece. Si olvidáis vuestra esencia y os seguís tratando como seres materiales únicamente, os estaréis negando el verdadero valor que en cada ser humano existe y que es el espíritu.

36. Ahora que hago oír mi voz a través de mis pedestales, doy la bienvenida a la multitud que se presenta a escucharme. Doy la bienvenida lo mismo al hombre ferviente, que al incrédulo, al de buena fe que al escudriñador, al que se ha purificado en la espiritualidad, que al que viene cargando el pesado fardo de su materialismo.

37. Os bendigo, pueblo amado, porque hasta este día me habéis mostrado la fe y el anhelo de acercaros al perfeccionamiento de vuestro espíritu. La misión de Israel es orar por el mundo y enseñar; habéis crecido y os habéis multiplicado y de párvulos os vais convirtiendo en discípulos, para ir más tarde en busca de aquellos que en corto tiempo han de recibir la herencia de mi palabra.

38. La forma en que Yo he venido a manifestarme en este tiempo es diferente a la del Segundo Tiempo, mas mi propósito es el mismo: Salvar a la humanidad, apartarla de ese torbellino que ha encontrado a su paso y del cual no ha podido librarse.

La tentación se ha desatado con toda su fuerza y el hombre ha caído como un débil niño y ha conocido grandes penalidades; apura su cáliz de amargura y enmedio de su confusión me clama, y el Padre ha estado con él. Todavía quedan en el cáliz las heces, mas Yo os ayudaré a soportar esos dolores, que son consecuencia de vuestra desobediencia. ¡Bienaventurados vosotros que me oís, porque seréis fuertes! Mas, ¿qué harán los demás cuando ese gran dolor llegue a ellos?; ¿sucumbirá su espíritu por la falta de fe? La oración de Israel ha de sostenerlos.

39. Yo os quiero limpios, arrepentidos y vivificados por mi amor. Mientras habéis buscado vuestra salvación en el mundo, habéis sido débiles. Cuando habéis elevado vuestra mirada a mi Espíritu pidiéndome, habéis recibido fortaleza; entonces, si sabéis en dónde está el consuelo, ¿por qué no me habéis buscado siempre?, ¿por qué no buscáis el amor para destruir el odio y así dar fin a las guerras? Yo sigo hablando al mundo y sólo Israel me oye y se hace responsable de mis palabras. En él dejo los cargos, mas también las complacencias espirituales.

40. En vosotros he puesto mi verdad y mi esencia para que deis a conocer mi palabra. No quiero contemplar en vosotros fanatismo, ignorancia o hipocresía. Quiero ver a mi pueblo libre, dentro de mis leyes, como una familia fuerte y sincera que sabe amar y tender la mano al necesitado, que comprende las vicisitudes que atraviesa la humanidad en este tiempo e intercede por ella. Os estoy preparando para que nunca digáis: “Padre mío, nos faltó la luz, el conocimiento y la fuerza para luchar en contra de la falsedad y las tinieblas”.

41. Os he pedido un átomo de fe para hacer prodigios por vuestro conducto. Os he concedido pruebas de la potestad que os he dado. Habéis sanado al enfermo, porque lo habéis envuelto en vuestro amor, una palabra vuestra ha convertido a un pecador; habéis conmovido su corazón y la luz que ha penetrado en él, lo ha hecho reflexionar y al conocer sus faltas se ha arrepentido y lo habéis salvado. Consolad y dad paz, os he dicho; a vuestro paso por los hogares habéis llevado la paz y de ella no sólo han alcanzado los seres que habitan este mundo, sino también aquellos seres espirituales, hermanos vuestros, me dan gracias por la luz que el pueblo de Israel ha esparcido por el Universo.

42. Mayores gracias alcanzaréis cuando os améis en espíritu y en verdad los unos a los otros, y os hayáis unificado en el cumplimiento de mis leyes de paz y buena voluntad. Cuando estéis preparados de esta manera, de vosotros brotarán leyes justas, espirituales. De entre vosotros surgirán gobernantes que harán cambiar la marcha de los pueblos, mas cuando Yo haya de señalar a uno de vosotros este cargo, tomadlo con humildad, sintiendo la gran responsabilidad que Yo pongo en vosotros y recordad a Moisés cuando dirigió con acierto al pueblo escogido, sus proverbios, sus máximas llenas de sabiduría y de justicia, e imitadle.

43. Yo reservo para vosotros grandes mandatos en el futuro, según vuestra preparación. La influencia vuestra será decisiva en la marcha de este mundo. Predicaréis la igualdad, respetaréis la misión que Yo he entregado a mis hijos, porque todos poseen virtudes y derechos sagrados que os he concedido sin distinción.

44. Para que podáis llegar al triunfo, debéis unificaros, sentir caridad por la humanidad; perdonadla, como Yo la he perdonado. Vais a contemplar innumerables faltas, sus enfermedades morales y espirituales, su decadencia, más vosotros sólo entregaréis luz; vuestra misión es dar, explicar mi Doctrina y mostrar buen ejemplo. Lo demás me lo dejaréis a Mí, las grandes causas que encontréis en vuestros hermanos me las presentaréis y Yo juzgaré a aquellos según mi voluntad.

Después de 1950, no forméis dentro de mi Doctrina teorías ni ciencias, no hagáis dogmas o ritos, tan sólo permaneced en la fe, llevad la señal en vuestro espíritu y practicad las virtudes que os he enseñado. Acumulad fuerzas para la lucha, porque la humanidad os espera. Los unos iréis más allá de las fronteras de vuestra nación, los otros a cercanas comarcas, otros más retornaréis ahí donde visteis la luz primera en este mundo. Yo os diseminaré, mas orad y preparaos para que conozcáis mi voluntad y sepáis acatarla.

45. Levantaos en mi Nombre. Antes de hablar preparaos; cuando os dispongáis a trabajar, estudiad vuestro delicado cargo. Yo seré vuestro Precursor. Cuando os sea pedido el testimonio de mi venida en el Tercer Tiempo, hablad de lo que habéis visto y oído. Para este tiempo habréis estudiado y analizado mi palabra y lo que no habéis podido comprender, lo comprenderéis entonces.

46. Yo os envío a edificar en el corazón de vuestros hermanos. Vuestra obra tendrá principio y fin para que ella sea digna de Mí.

47. Seréis juzgados y escudriñados, mas cuando contemplen en vosotros el ideal de servir, se inclinarán ante vosotros y os amarán, quedarán sorprendidos ante vuestra transformación y vuestra espiritualidad y os imitarán. De la enseñanza que vosotros entreguéis, Yo seré testigo en el Más Allá.

48. Yo enviaré a la Tierra grandes espíritus a continuar la Obra y vosotros según vuestros méritos, tendréis grandes misiones espirituales. La humanidad ha pecado mucho y la mala simiente ha echado raíces profundas en su corazón, por lo tanto la obra de depuración será larga y paciente. Los espíritus que han de demostrar el camino recto, ya están siendo enviados, sois vosotros que formáis el pueblo de Israel a quien he colocado en una escala espiritual desde donde podéis elevar a la humanidad.

49. No os sintáis superiores los unos a los otros, mi palabra y dones son para todos, para que me comprendáis en igual forma.

50. El Tercer Tiempo ha dado principio en el año de 1866 y no sabéis cuántos años o siglos durará esta Era. Si el Segundo Tiempo tuvo por término casi dos mil años, no sabéis hasta cuándo haya de extenderse el presente tiempo. Sólo confiad, pueblo amado, en que el Padre se comunicará con vosotros y estará más cerca y en que os iréis transformando cada día. Si quisiereis deteneros en la lucha, Yo os estimularé para que sigáis adelante, es una lucha tenaz, constante, la que ha dado principio y ella continuará. Es mi Obra de Restauración.

51. Os he dado vida, os he enviado a este mundo a cumplir una delicada misión. Cumplid mis mandatos, amadme antes que a todo lo creado y servid a vuestros hermanos, para que podáis habitar en una escala superior y estéis más cerca de Mí en cada día.

52. Todos moraréis Conmigo, cuando os hayáis purificado y cumplido vuestra misión. Para que tengáis el cumplimiento de todas mis promesas, vivid espiritualmente en la Tierra, observando las leyes espirituales y materiales.

53. Dejad esta herencia a vuestros hijos: Mi palabra. Os he dado el poder de crear, de formar una familia, os he concedido un hogar y os he dicho: “Llenadlo de amor, de calor y buen ejemplo”. Si queréis ver en vuestros hijos rectitud, cumplid con mis leyes. Ellos esperan de vosotros y si en el presente tiempo, no comprendieren vuestros consejos y ejemplos, llegará el momento, padres de familia, en que ellos os concedan razón, os veneren y os bendigan.

54. Hoy aprended de Mí, porque a todos he venido a buscar sin excepción alguna, todos sois mis hijos y todos tenéis los mismos derechos a ser amados, bendecidos, perdonados y redimidos por Mí.

55. Aquí está mi palabra, de ella brotan destellos de luz que apartan las tinieblas de todo entendimiento cerrado a la verdad.

56. Ved cómo el poder de esta palabra está abriendo las puertas cerradas de vuestro corazón para que en él penetren el amor y la humildad, la espiritualidad y la fe, haciendo que el orgullo, la ignorancia y el pecado, que por mucho tiempo habían habitado ahí, salieran para siempre.

57. En verdad os digo, que todo aquel que me haya escuchado, ya sea que crea en mi palabra o no, lleva ya en su espíritu una chispa de luz y en su corazón se ha abierto una puerta a la Conciencia, que ya no cerrará más.

58. Mi palabra tendrá que luchar contra la ignorancia espiritual que reina entre la humanidad. Mientras que aquellos que saben de mi nueva venida, creen que mi presencia habrá de ser encarnando mi Espíritu como en el Segundo Tiempo; los que nada saben de mi retorno y de mis promesas se sorprenden de mi presencia en Espíritu y a través del entendimiento humano, y se preguntan a cada paso por qué me encuentro de nuevo entre los hombres, cuando ellos nada sabían acerca de esto.

59. Es que la humanidad se ha concretado a sus ritos, a sus tradiciones y cultos externos, olvidándose de estudiar la Ley, las profecías y enseñanzas que legué a los hombres en los tiempos pasados.

60. ¿Cómo no habíais de sorprenderos al oírme ahora, si no estabais velando como os lo encargué? ¿Cómo no habíais de extrañaros ante la presencia de mi palabra si nunca os interesasteis por conocer mis profecías ni las señales que anunciaran mi nueva venida?

61. Para estos hombres sin interés por conocer la verdad, es como si nada hubiese Yo hecho ni dicho en el Segundo Tiempo. Es como si Yo no hubiese venido ni existiese. Por eso ha sido necesario que en este tiempo mi palabra os hable de los sucesos pasados a fin de que podáis relacionar los acontecimientos presentes con las profecías, promesas y enseñanzas del Primero y Segundo Tiempos.

62. Si todos os hubieseis compenetrado de mi palabra que os traje en aquel tiempo, todos me habríais estado esperando, todos habríais entendido que mi nueva venida habría de ser en Espíritu y nadie se habría sentido extrañado ante mi manifestación, pero llegasteis con las tinieblas en la mente, con la venda de la ignorancia que os impedía ver la luz de la verdad, con el corazón lleno de fanatismo y de necedad. ¿Cómo era posible que todos dijeseis al instante de oírme: “Es el Maestro”? Fue necesario que me escuchaseis una vez y otra, y otra más, para que en cada lección vuestro entendimiento fuese recogiendo un nuevo destello de luz que os acercase a la comprensión.

63. Así sin necesidad de recurrir a nadie ni de buscar libros, fuisteis conociendo página por página la verdad de las revelaciones de los tiempos pasados, a través de las cuales comprendisteis el por qué de mi manifestación espiritual en este tiempo.

64. Vuestro corazón se ha ido tranquilizando y vuestro espíritu ha ido afirmando su fe, al contemplar las bases firmes en que se levanta esta Doctrina a la que he denominado con el nombre de Espiritualismo y que es la Doctrina que os habla de las revelaciones eternas.

65. Discípulos: Comprended entonces que si vine a hablaros en Espíritu a través del portavoz humano, ha sido para que al cesar de hablaros por este medio, me sigáis buscando en Espíritu y podáis lograr la verdadera comunicación con mi Divinidad.

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