Enseñanza 230

1. Os contemplo llegar de distintos lugares, venís a recrearos bajo la sombra del techo paterno. Os habéis unido y hay gozo por ello en mi Corazón de Padre, pues basta que dos corazones se reconcilien para que Yo haga fiesta.

2. Estáis atravesando un tiempo de pruebas cuya trascendencia no habéis llegado a comprender, aún teniendo la luz de mi palabra. Mas como el tiempo es un tesoro que no quiero que malgastéis, vengo como Maestro a enseñaros a aprovecharlo, dándoos a conocer vuestro destino y vuestra misión.

3. Aprovechad estos instantes, porque pronto partiré de entre vosotros. Mi divina Palabra que por tantos años os he dado a través del entendimiento humano cesará para siempre.

4. Aún resta un corto tiempo en el cual os daré toda mi enseñanza y escribiré todo mi Libro.

5. Por eso llego presuroso a las puertas de vuestro corazón, para decir al hijo que tanto se ha acostumbrado a mi palabra, que despierte de su profundo sueño, que empuñe el azadón y la pala, que cave y cultive las tierras y las ame como a su propia vida; que sepa compartir sus tierras y sus aguas con sus hermanos; que sus ojos miren con bondad, su diestra se extienda en prueba de amistad y su corazón se encuentre libre de egoísmo, para que sea el verdadero labriego de mis tierras.

6. No esperéis que el corazón de los hombres se conmueva para hacer la paz en la Tierra. ¡Levantaos y trabajad! No deseéis la caída de unos y el triunfo de otros para obtener la paz y la libertad; la que debe triunfar es la justicia, la fraternidad, el amor.

7. No serán los hombres los que establezcan la verdadera paz en la Tierra; la paz vendrá de mi Reino a este mundo, cuando hayáis alcanzado verdadera preparación espiritual.

8. La luz que os ilumina en este tiempo es la luz del Sexto Sello y si alguno dijera que es otro Sello el que se encuentra abierto, está en un error. El Sexto Candelero está ardiendo como lámpara inextinguible, iluminando con sus revelaciones a vivos y a muertos y despertando con sus nuevas profecías a los espíritus. Mas no creáis que esta luz sólo ilumina al que oye esta palabra, porque os digo de cierto, que los científicos y los teólogos se encuentran también bajo esta luz.

9. ¿Por qué no os desveláis estudiando mi Doctrina, para que el Maestro no tenga que materializarse explicando lo que por análisis debéis comprender?

10. Llegad a unir los frutos de la ciencia con los frutos de amor del espíritu y llevaréis a vuestro paladar el buen sabor.

11. Descansad, caminantes, gozad de la frescura de este árbol y comed sus frutos.

12. Es ante vosotros el Padre que siempre se ha presentado en vuestro camino.

13. Os recibo como representantes de toda la humanidad y os contemplo preparados para recibir y sentir mi presencia espiritual.

14. Siempre habéis buscado a mi Divinidad; cuando creíais no haberme encontrado, acudisteis a las imágenes forjadas por vuestras manos para sentirme cerca. Así vive gran parte de la humanidad en este tiempo, buscándome y adorándome en las imágenes, mientras Yo me encuentro hablando al mundo en la plenitud del tiempo de esta comunicación.

15. Por medio de sueños estoy despertando a la humanidad, sueños simbólicos y proféticos, a los cuales los hombres no prestan atención ni análisis por falta de fe y de preparación, y así olvidan aquella visión sin saber que es un mensaje divino.

16. ¡Cuán alejada del verdadero camino se encuentra la humanidad! Vive el mundo gobernándose por su libre albedrío y va en pos del placer y de las pasiones de la materia.

17. El espíritu duerme, la inteligencia no ha despertado aún a la luz que es la verdad, ni presiente la Vida Verdadera.

18. Todavía la humanidad no ha dado ocasión a que su Conciencia hable y juzgue. Aún hay quienes se creen infalibles y limpios de errores, llevando tinieblas en el corazón.

19. Pero ya están cansados los hombres y por eso vengo acercándome a ellos para señalarles el sendero, para llenar de luz a su espíritu, haciéndoles comprender sus equivocaciones y el tiempo perdido, y entablar en el interior del hombre un combate entre la luz y la tiniebla.

20. En muchas formas me manifiesto a mis hijos, siempre con infinito amor para que su espíritu no se pierda.

21. Si vosotros habéis penetrado en estas humildes casas de oración, no ha sido por vuestra voluntad. Ha sido mi caridad la que os ha llamado para daros el sustento espiritual y señalaros el camino de redención por el cual podéis llegar a mi presencia, no llegaréis cabizbajos, tampoco altivos, pero sí dignos y humildes.

22. Os estoy ofreciendo la paz eterna como os ofrecí en el Primer Tiempo las tierras de Canaán. No podéis perderos del camino porque él está trazado con mi sangre. Mi sangre es verdad, es amor y eternidad. Velad, porque mi verdad revelada en mi Doctrina, ha sido falseada por los hombres y algunas revelaciones han sido ocultadas.

23. Mi ejemplo y el de mis apóstoles no ha sido imitado por todos los que han tratado de seguirme. Muchos se han convertido en señores en vez de ser servidores, han llenado su corazón de superioridad y orgullo y sólo han perseguido la riqueza, la pompa y los honores, olvidando las necesidades de los pobres, haciéndose indiferentes e insensibles a la miseria y al sufrimiento de los demás. Por eso los hombres van de una religión a otra en busca de verdad. De ahí la necesidad espiritual que experimentan de crear nuevas sectas para buscarme libremente.

24. Aquéllos que ayer fueron vistos como santos y semidioses, hoy son desconocidos por una humanidad desengañada.

25. Los hombres van dejando de buscar al confesor que les absuelva de sus faltas, porque lo encuentran indigno. Y la amenaza del infierno con su fuego eterno ya no impresiona ni estremece el corazón del pecador.

26. Aprovechando esta desorientación espiritual, el lobo acecha tras de la maleza.

27. Todo ministro de mi Divinidad y todo representante, tiene la misión de hacer la paz entre los hombres y es lo contrario lo que se encuentran haciendo en este tiempo. Cada quien se cree primero, cada quien quiere ser el más fuerte, olvidando que el único Fuerte que soy Yo, está en todos.

28. Ahora podéis explicaros por qué en el Segundo Tiempo os prometí volver. Ahora podéis comprender por qué he venido a doctrinaros nuevamente. Porque sólo mi palabra puede apartar la venda de oscuridad del espíritu, sólo mi amor es capaz de redimiros de vuestros pecados.

29. Vosotros habéis sido llamados y escogidos para que deis ejemplo de fe en mi venida, y de confianza y obediencia en mi palabra, pero no esperéis a que los postreros sean los que os den el ejemplo del buen cumplimiento en mi Ley, porque muy grande será vuestro dolor y cuando les veáis marchar, atravesar fronteras y penetrar en las naciones como emisarios de mi palabra, comprenderéis vuestra negligencia e ingratitud.

30. Recapacitad y si queréis ser creídos, empezad por dar buen ejemplo en vuestro hogar. Quiero que si ayer os desconocisteis por la diferencia de tribus, ahora os améis como una sola familia.

31. He aquí mi palabra clara; si os viniese a hablar en otro idioma, sería la del amor.

32. Vengo a preparar vuestro corazón para poder morar en él. El mundo también se preparará; en las mentes de los hombres germinará la semilla de la paz, y vosotros, que la habréis esparcido por todos los rincones de la Tierra, estaréis de plácemes al contemplar el fruto de vuestro trabajo, porque caminando a imitación del Maestro, enseñasteis el buen vivir y orasteis por todos.

33. En todas las naciones se hablará de reconciliación, de fraternidad y paz; y ello será un principio de unificación.

34. Yo os he venido preparando y os he preguntado si ya estáis dispuestos a levantaros en pos de los caminos, en busca de vuestros hermanos para mostrarles la sabiduría que en inspiración os he dado y a contestar satisfactoriamente a sus interrogaciones. A nadie le parezca imposible cumplir este cargo, mirad que los conocimientos que os he dado, os permiten comprender vuestra misión.

35. No será indispensable que todos tengáis que visitar las naciones que llamáis extranjeras, para extender mi Doctrina, os bastará elevar vuestro pensamiento en oración y limpiar vuestro corazón, para que vuestro espíritu se manifieste y se identifique con vuestros hermanos por distantes que estos se encuentren. Y aquéllos serán puestos en alerta por los seres de luz.

36. Os uniréis al Mundo Espiritual, formando con él, una barrera que impida nuevas guerras y nuevos sufrimientos. Continuaréis orando por aquéllos que pretenden realizar por medio de la fuerza el dominio espiritual. Os sorprenderéis y el mundo se sorprenderá, cuando los hombres vean que la fuerza no ha dominado a la razón, la fraternidad y la justicia.

37. Cuidaos de entregar una caridad aparente, llevando en vuestro corazón el egoísmo. Haced cuanto bien podáis sin interés personal alguno. Hacedlo por amor, que es la ley que os he enseñado y habréis acumulado méritos para vuestro espíritu. Mostrad mi enseñanza como os la he entregado; es la misma que enseñé a mis profetas y a mis apóstoles de otros tiempos.

38. El hombre, en su materialismo, ha encontrado la conveniencia de modificar la palabra que os di en tiempos pasados. Mas mi Obra es perfecta y no radica en palabras materiales. Preparaos y descubriréis siempre mi verdad; entonces encontraréis que mi Semilla os la he dado en abundancia en todos los tiempos, para que vosotros también la entreguéis en esa forma.

39. No será menester que impresionéis a nadie haciendo uso de ritos o de formas exteriores; el Templo de vuestro corazón se hará visible y en él contemplarán vuestros hermanos su lámpara y su altar.

40. Aprended desde ahora a sentirme, lo mismo en vuestras obras, que cuando estéis luchando para dejar el fango cuando habéis caído.

41. Yo os he enseñado a buscar la verdad en la sencillez. ¡Cuán pobre es aún la mente humana al buscar la verdad en las doctrinas complicadas que ella misma se forja! ¿Por qué buscarme tan lejos llevándome consigo? ¿Quién ignora que está creado a semejanza del Padre, dotado de atributos divinos como son la Conciencia, la inteligencia y la voluntad?

42. Yo vine a vivir con los hombres en el Segundo Tiempo, compartí vuestro pan y vuestro techo, mas la grandeza de Cristo radica en su humildad.

43. Así os enseño para que sepáis desprenderos de lo material en aras de vuestro amor al prójimo; pero antes debéis purificaros, porque es ley que evolucionéis, y si es ley que todo evolucione, no deben maravillaros los acontecimientos que están por suceder. Lo que contemplen vuestros ojos sólo os llenará de regocijo al comprobar que todo lo rige una Ley perfectísima, y que lo que hoy acontece no pudo haber acontecido antes, porque todo marcha hacia su perfección.

44. No sólo en la Tierra se trabaja por el adelanto de la humanidad; desde otro mundo también piden y ayudan por su salvación y su progreso: Es el Mundo Espiritual.

Por eso os digo, que la simiente Espiritualista fructificará en el seno de todas las religiones, después de las grandes luchas, y cuando los hombres digan: “Que es una nueva religión que viene a sembrar la división”; vosotros contestaréis que: “El Espiritualismo es una Doctrina, es la misma y la única que desde la primera Era ha regido a los espíritus”. Pero esa voz saldrá de vuestro corazón que es donde radican vuestros sentimientos. Ellos se manifestarán cuando lloréis por el dolor ajeno, también cuando lloréis de alegría por la de vuestro Semejante; porque eso es lo que os he enseñado siempre.

45. Os hablo por medio del entendimiento humano, mi luz y mi gracia se infiltran en él y se traducen en palabras, esa palabra que traza el único camino para llegar a Mí: El de perfección y el de pureza de sentimientos.

46. Humanidad muy amada: Necesitáis grandes pruebas de espiritualidad para que pueda renacer vuestra fe y fortalecerse vuestra esperanza. Necesitáis de la palabra clara, para levantaros de ese letargo en que os encontráis. Ha sido menester que se manifestara mi Divino Espíritu en esta forma, para que sintierais que el Padre jamás os abandona, que desde el Reino de verdad os guía.

47. ¿No os convencéis ante esta prueba de amor? Mi pensamiento es luz que desciende a avivar la luz apagada de vuestra lámpara.

Os dice el Maestro: Que por el hombre espiritualizado se manifestará la verdad del Universo, porque sabrá vibrar armoniosamente en este mundo, al cual viene a aprender lecciones provechosas para su evolución.

Este mundo no es eterno, ni se necesita que lo sea. Cuando esta morada deje de tener la razón que ahora tiene para existir, desaparecerá. Cuando vuestro espíritu ya no necesite las lecciones que da esta vida, porque otras más elevadas le esperan en otro mundo, entonces, con la luz adquirida en esta lucha, dirá: “Con cuánta claridad comprendo ahora que todas las vicisitudes de esta vida, sólo fueron experiencia y lecciones que necesitaba para comprender mejor. Cuán larga me parecía esa jornada cuando los sufrimientos me agobiaban; en cambio ahora, que todo ha pasado, cuán breve y fugaz me parece ante la eternidad”.

48. El hombre está llamado a engrandecer su espíritu, está llamado a espiritualizar su existencia a medida que se eleve en busca de perfección.

49. Esa materia que poseéis, también está llamada a alcanzar espiritualidad, cuando eso sea, las condiciones de vida de la humanidad cambiarán, de ella brotarán facultades espirituales, hoy desconocidas por los moradores del mundo.

50. Necesitáis de esta Doctrina que viene a alentar vuestra esperanza, de ese manantial de sabiduría inagotable y verdadera, donde podáis calmar vuestra sed.

Mi luz desciende a las tinieblas de la mente de aquél que dice que no ama al espíritu porque no lo conoce, en cambio ama la riqueza material, la hermosura física que halague su vanidad, la inteligencia que sea causa de admiración, el nombre, los títulos, eso es lo que ama y eso es amar al no ser.

El humano no es la materia, ni sus riquezas. El humano sólo vale y existe por su espíritu. Os digo de nuevo, que el hombre está llamado a ser quien manifieste la verdad del Universo, de los Cielos y de los mundos. Aún hoy no lo logra, porque su materialidad no le permite desarrollar los dones sutiles del espíritu. Cuando este materialismo desaparezca, se convertirá en vidente que gozará contemplando las maravillas de la vida espiritual. Entonces comprenderá la conversión de Saulo en Pablo, la transformación del hombre a tal grado que fue menester el cambio de nombre. Con su nombre anterior, desaparece el recuerdo de sus pasiones y se convierten en cenizas la materia y las maldades que con ella provocó.

Si el espíritu comprende que está evolucionando, que le falta elevación, o que lo que tenía que aprender y desarrollar en el Mundo material está por terminar, entonces tiende a unirse a la luz de la Divinidad, porque el espíritu es luz que hacia la luz va.

51. Alegraos, humanidad, pensad que sois aves de paso en este mundo lleno de lágrimas, de pobrezas y sufrimientos. Alegraos porque no es vuestra morada para la eternidad. Mejores mundos os esperan, así, cuando os despidáis de esta Tierra, lo haréis sin amargura y aquí quedarán los ayes de dolor, los trabajos, las lágrimas. Diréis adiós a este mundo y os elevaréis hacia aquéllos que en las alturas os esperan. Desde ahí veréis la Tierra como un punto en el espacio a la cual recordaréis con amor.

52. No estéis tristes, porque día llegará en que os alejaréis de este Valle de lágrimas en el que tanto habéis sufrido y al que mañana amaréis reconociendo que en él, adquiristeis la luz que anhelaba vuestro espíritu.

53. Sed felices amando a vuestros Semejantes, curando a los enfermos, consolando a los tristes, animando a los pobres, y entonces llegarán a vosotros las bendiciones de los Cielos. ¿Queréis espiritualizaros? Cristo os ayudará para que alcancéis esa gracia.

54. En verdad os digo: Que si hoy los hombres son más materia que espíritu, mañana serán más espíritu que materia. Los hombres han tratado de materializar absolutamente a su espíritu, mas esa completa materialización no la lograrán; porque el espíritu es como un brillante y un brillante nunca dejará de serlo, aun cuando haya caído en el cieno.

55. La humanidad no conoce la felicidad del espíritu perfecto, porque no ha llegado a la altura de la perfección.

Cuando limpie su corazón y en su espíritu guarde mi verdad para ponerla en práctica, descubrirá una paz y una felicidad que antes no conoció. Esa será la vida que simboliza el árbol de la primera parábola revelada a la humanidad cuyos frutos maduros calmarán el hambre del espíritu. Perfeccionaos, elevaos por encima de la Tierra y no sufráis por la ingratitud o la incomprensión de los demás.

56. El amor es la escala que conduce a Dios que os ama, y a María, la Madre Espiritual que también os ama, así como a vuestros hermanos espirituales, quienes también os aman.

57. De la Mente Divina, se desprende un torrente de mensajes, guardad de ellos cuanto agrade a vuestro corazón.

58. Dadme las tinieblas de vuestros sufrimientos, Yo las convertiré en claridad de paz; dadme vuestros sollozos y lágrimas. Cuando Yo visite vuestro corazón en el silencio, penetraré como un rayo de Sol para iluminarlo.

59. Cátedra de amor os he dado, para que sintáis en vuestro corazón esta esencia. He aquí mi bálsamo consolador derramándose en cada una de vuestras aflicciones. Vuestros espíritus se fortalecen.

60. Yo os digo, benditos seáis vosotros que os acercáis a Mí con vuestro corazón preparado, porque mi palabra se hace bálsamo y caricia que aviva la llama de vuestra fe.

61. Mi Reino desciende sobre la humanidad doliente y mi palabra resuena a través de los escogidos de este tiempo, para que aquéllos que me escuchen, se conviertan en el consuelo de los hombres.

62. En todos los tiempos he tenido intermediarios entre los hombres y mi Divinidad; han sido los mansos y humildes de corazón de los que me he servido. Estoy preparando a los nuevos mensajeros de mis enseñanzas para que esta Buena Nueva sea entre los hombres el despertar a la vida espiritual.

63. ¡Cuántos de los que se encuentran capacitados para desempeñar una noble misión espiritual, están durmiendo diseminados por el mundo! Ellos despertarán y su adelanto espiritual lo manifestarán al transformarse en seres útiles a sus Semejantes, en la nobleza de sus sentimientos. Serán humildes y nunca harán alarde de superioridad.

64. La vanidad, que ha sido flaqueza manifestada desde el primer hombre, será combatida por medio de la espiritualidad. Es la lucha que siempre ha existido entre el espíritu y la materia; pues mientras el espíritu tiende a lo eterno y elevado en busca de la esencia del Padre, la materia busca tan sólo lo que le satisface y halaga, aun cuando sea en perjuicio del espíritu.

Esta lucha que en cada humano se presenta, es una fuerza originada en el mismo hombre por la influencia que del mundo recibe, porque lo que es material busca todo lo que se relaciona con su naturaleza. Si el espíritu logra dominar y encauzar esa fuerza, habrá armonizado en su propio ser sus dos naturalezas y alcanzará su progreso y elevación. Si por el contrario, se deja dominar por la fuerza de la materia, entonces se verá inducido hacia el mal, será una barca sin timón en medio de una tempestad.

65. Vosotros que me oís, sentís el deseo de apartaros de todo lo superfluo para liberar vuestro espíritu, estáis en plena lucha, por lo que os digo: Seguid velando y orando para que llegue el tiempo en que vuestro espíritu se identifique y armonice con su cuerpo. Hoy sufrís todavía la atracción del mundo y os sentís débiles para resistir a la tentación. Por intuición la humanidad presiente una Era de perfeccionamiento, mas no sabe el tiempo en que será.

66. Por diferentes senderos irán los hombres en pos de esa meta, pero a ella llegarán los que luchen por el progreso del espíritu. Los que se aferren en el fanatismo religioso no evolucionarán y los que se dediquen todo el tiempo al estudio de lo material sólo obtendrán resultados materiales.

67. La espiritualidad será la que lleve al hombre a la perfección, mas no confundáis la práctica de la verdadera espiritualidad que es comunión y acercamiento al Creador por medio del amor, de la caridad y del culto interior, con la práctica de aquellas ciencias por medio de las cuales profanan y materializan los hombres a los seres del Más Allá. He aquí mi Doctrina que viene a apartar el velo de ignorancia que oculta la verdad a los hombres.

68. Mi Doctrina de Amor os preparó en este tiempo para que recibieseis en vuestro seno la presencia de mi Mundo Espiritual, para que él os ayudase a comprender mi palabra, tiempo que toca ya a su fin.

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