Consejo 06

1. Sois parte de mi rebaño, al que voy conduciendo por el camino que lleva a la perfección, el camino del Señor; yo, tan sólo os conduzco por él.

2. Este es el tiempo de la espiritualidad, cuyo culto os acercará a la perfección; bendito sea el que me escuche, porque yo vengo de parte del Señor.

3. Así como en el Segundo Tiempo, encarnado en el Bautista, os anuncié la proximidad del Reino de los Cielos que se acercaba con el Cristo y Su palabra redentora, así en este tiempo vine en espíritu a preparar al pueblo para que recibiera a su Señor en Su tercer advenimiento.

4. Ya llega de nuevo a vosotros el Reino de los Cielos, ya llega el Maestro para haceros oír Su verbo y salvar a los perdidos.

5. La amargura es muy grande en la Tierra, pero las pruebas ayudarán a la humanidad para que, escalando espiritualmente, llegue a la morada perfecta; así, la Tierra os devolverá al Padre limpios, como en el principio a ella llegasteis.

6. Bienaventurados los que reconocen que la muerte no detiene el progreso del espíritu, sino que éste continúa su camino hacia Dios; confiad en mí.

7. Sabed que estoy junto a vosotros en todas vuestras vicisitudes y tropiezos, que soy el Pastor que apareja y limpia el camino.

8. Sabed que mi espíritu también brilla y es, en vuestras tempestades espirituales, el faro luminoso que descubre la ruta segura y os infunde esperanza; mas habréis de reconocer cuál es vuestra misión, y una vez que tengáis esa certeza, os concretaréis a cumplir y de cierto os digo, que tendréis paz y no os desviaréis jamás del sendero.

9. Este es tiempo de espiritualidad, sí, pero también de restitución, expiación, justicia, reconciliación y perdón.

10. Aquél que se sienta estar salvo, que salve a su hermano, cuidando a su espíritu y conservándole limpio, así no le será difícil dar cualquier paso hacia delante.

11. ¿Quién que haya bebido de esta fuente podrá decir que en sí lleva sed? Los que bebieron del pozo de Jacob, sed volvieron a sentir, mas el que ha tomado el agua que vierte el amor del Maestro, no puede volver a ser el menesteroso.

12. El tiempo de las complacencias en lo material ha pasado; no ambicionéis más de lo que necesitáis y así le daréis oportunidad a vuestro espíritu, para que se ausente de lo material y se eleve.

13. Vuestro espíritu tiene derecho a buscar merced a sus méritos, su bienestar, su paz y su felicidad, como compensación a una vida de luchas y pruebas.

14. Alcanzad la elevación espiritual desde este mundo, porque ella es como el canto de los ángeles; la oración espiritual es himno y concierto.

15. No permitáis que llegue la desesperación a vuestra vida, porque podríais cerrar los ojos a los beneficios que vienen de vuestro Padre, dejándoles pasar inadvertidos a vuestro lado.

16. Hay instantes en que creéis no tener nada, y sin embargo todo lo tenéis; es en el momento de prueba cuando debéis orar y demostrar vuestra fe, para que miréis la gracia del Padre a vuestro alcance.

17. Fuera de la Doctrina que recibís del Maestro, sólo vuestra Conciencia os puede conducir.

18. Como vuestro Pastor os digo: Ovejas, sed mansos y os llevaré sin tropiezos al aprisco de la paz eterna.

19. Mi voz habló en el desierto en aquel Tiempo, y bajando hasta el Jordán anunció a Cristo; hoy, hablo desde el infinito y desciendo a los moradores de la Tierra para que reciban la luz del Espíritu Santo, a todos preparo en este tiempo para que puedan recibir la semilla de la espiritualidad.

20. La Luz del Espíritu Santo ilumina vuestro entendimiento y vuestro espíritu, y la Conciencia humana ha despertado, porque he aquí a Elías invitando a los hombres al arrepentimiento, enseñándoles el camino de la virtud y el amor, que es el evangelio que el Maestro os ha traído hoy como siempre.

21. En esta Era, el Rayo Universal se ha manifestado por el entendimiento humano, pero los hombres no reconocen la manifestación divina, postrados como están ante los falsos dioses forjados por sus mentes y sus ideas y es la confusión que les ha hecho adorar dioses diferentes, confusión que ha llegado a los mismos sabios, que pretenden encontrar en sus libros y en su ciencia, otros dioses distintos al verdadero, y yo les pregunto, ¿por qué buscan otros dioses la humanidad, si desde el principio uno solo Es, y éste Dios verdadero y único no tiene fin?

22. Desde el principio en que Dios formó al hombre y le dio un átomo de su Divinidad, que es el soplo de vida, el conocimiento del bien y el mal se ha manifestado en vuestra Conciencia.

23. Si apartáis vuestro paso del buen camino, vais formando otros dioses y atraéis el sufrimiento que lleva cada uno de los moradores de este planeta; ni aún vosotros, los mismos escogidos, ungidos por la mano poderosa del Señor, habéis sabido llevar la paz que a cada instante el Maestro os ha entregado.

24. Daos cuenta, rebaño bendito, que las fuerzas invisibles de la tiniebla se acercan a los escogidos, haciendo presa en uno, y confundiendo a los otros, haciéndoles rebelarse a los mandatos divinos, apartándoles de la senda del bien y la virtud, para hacerles desobedecer la orden divina de formar una sola e indivisible familia.

25. Os desconocéis los unos a los otros, apartándoos de la verdad, y nuevamente la ofuscación y las tinieblas os envuelven en el camino.

26. Los hombres de ciencia, los hombres de diferentes credos y doctrinas, se preparan para venir a probar el fruto de esta Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana, y llegando os preguntarán: “¿Cuál es el Dios que seguís?”, y no sabréis contestar si no os preparáis debidamente en espíritu y en materia, y yo os he dicho que si así lo hiciereis, vuestros labios hablarán palabras de verdad y nada tendréis que temer a los hombres.

27. Unificaos en espíritu, pensamiento y obras; preparándoos en obediencia a la Ley divina, los hombres no os podrán señalar como impostores, ni tacharos de herejes o mentirosos.

28. Todos los hombres son vuestros hermanos, formados por la misma mano del Creador Universal, aún los hombres incrédulos que no quieren admitir ni reconocer la venida del Cristo en este Tercer Tiempo, porque les desconcierta la humildad de estos lugares donde se manifiesta el Espíritu Divino, así como la torpeza y rudeza de los servidores del Señor, aún ellos, os vuelvo a decir, son hijos del Padre Eterno.

29. Pues yo os digo, que por vuestra gran preparación y elevación, muchos de ellos meditarán y algunos al ver vuestro ejemplo, creerán.

30. Todo morador de este planeta Tierra que lleve buenos principios, que practique el bien, que medite sus actos, que aparte de sus labios la mentira, que obre con piedad, amor y caridad hacia sus Semejantes y hermanos, verá en él mismo la manifestación del Dios vivo.

31. ¡Ah, sí tan sólo los hombres obraran con obediencia, alejándose de la vanidad, de la mala voluntad y de la sed de venganza! En verdad, la armonía sería en este planeta, y no contemplaríais primeros ni poderosos, y todos seríais sabios porque llevaríais la manifestación de Dios, y os asemejaríais a la Divinidad, en lo grande de vuestros actos y en vuestros propósitos de hacer y vivir el bien.

32. He aquí, rebaño amado, que debéis ser vosotros quienes extendáis esta Obra espiritual por todo el orbe, esta Obra perfecta que os enseña el amor, la misericordia y la verdadera grandeza, aposentándose en vuestro ser cuando éste, humilde y obediente, armoniza en su cuerpo y en su espíritu con el Dios vivo que os perdona vuestra faltas y a cada instante os acaricia.

33. Aquellos que, buscando en las cosas materiales para sanar el dolor de la humanidad, buscasen el conocimiento en la obediencia y la práctica del bien, serán privilegiados por el Señor, ¡cuán pocos son esos corazones!

34. Y vosotros, ovejas mías, a los que os he hecho reconocer vuestra fuerza, también podéis hacer el bien, no por el estudio de los libros de los hombres, sino por vuestro pensamiento elevado y por vuestra oración, y así transportados podréis ir donde se encuentra lo divino y lo santo, con la fe viva hacia vuestro Dios que, siendo el más grande, desciende hasta vuestro mundo para acariciaros paternalmente, daros consuelo y sanos consejos, para haceros comprender que no debéis adulterar lo divino, y que es vuestro deber el practicar las virtudes de los hechos y no sólo las de las palabras.

35. Os he entregado la semilla del amor y la obediencia a vuestro Dios, ya que la semilla del odio es la ponzoña que el hombre lleva en el mundo que transita, ponzoña que conduce al sufrimiento y la confusión.

36. Os he iluminado para que, cuando os levantéis a cumplir, por doquier que caminéis llevéis el bien y el propósito de regeneración; os he enseñado a perdonar si vuestros hermanos os ofenden, y a tomar los actos de violencia como un instante de dolor de aquellos que os ataquen y si así lo comprendéis, ese dolor, esa violencia, no harán mella en vuestro corazón ni en vuestro cuerpo porque estaréis revestido de luz.

37. A aquel que en tinieblas a vosotros se acerque, hacedle reconocer que sois los verdaderos hijos de Dios; perdonad a vuestros hermanos, y así mostraréis el camino de luz, manifestando con vuestros hechos que habéis escuchado la Voz divina y que lleváis a Dios en vosotros; por vuestros buenos actos, obtendréis a vuestra vez el perdón de vuestras faltas, así como la luz del Señor.

38. Si como labriego habéis entregado confusión, es tiempo de que habléis con la verdad y orientéis al mundo, derramando vuestros labios palabras de consuelo; entonces los hombres no tendrán porque perseguir esta Obra, en la que sólo se os ha aconsejado amor, oración y arrepentimiento.

39. Los hombres verán un pueblo, humilde en el ropaje y en el corazón, ignorante en lo material, pero inspirado por el Espíritu Santo.

40. Practicad el amor en vuestro hogar, en vuestros caminos y en todos vuestros hermanos, sed obedientes, los iluminados, para que llevéis luz a esos oscuros senderos por donde la humanidad va transitando.

41. Despertad, levantaos, es llegado el tiempo de vuestro cumplimiento, y no llevéis en la mano el arma homicida para herir a vuestro hermano, no, rebaño bendito; que cuando vuestros labios se abran sea para pronunciar palabras de consuelo para el que sufre, de prudencia cuando os ofendan; con estas armas, nada podréis temer.

42. No os ha faltado el pan vuestro de cada día, y aunque fuese corta la migaja, preparaos y se os multiplicará esa migaja, cultivadla y tomadla, que hartos quedaréis y los elementos no os sorprenderán.

43. Bienaventurados los que sufren, porque más cerca están sus espíritus del Pastor.

44. Vuestro espíritu es grande, y se fortalece con la oración; le revisto de esa fortaleza por la mano de Dios, que os bendice a cada instante.

45. En estos momentos, al ausente, al presente y todos por igual he entregado esta luz, y por los inocentes, por los que han comprendido, llega el Padre sobre todos por igual, sobre todo el Universo, a todos los confines de vuestro planeta.

46. La paz de mi espíritu sea con vosotros, rebaño bendito.

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