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Enseñanza 043

1. ¿Por qué cuando me presento ante vosotros como Juez sentís temor en vuestro corazón? Si Yo soy vuestro Padre, soy el Amor, soy Quién os da el pan de cada día, guía a vuestro espíritu y le ayuda a levantarse de sus caídas.

2. Vengo a daros fortaleza en estos momentos de prueba, en que los elementos de la Creación se estremecen con el estruendo de la guerra. No temáis, procurad que vuestra elevación y fervor se aviven y os acerquen más y más al dolor de vuestros hermanos, a los que agobian las guerras fratricidas para que compartáis su cáliz de amargura, que la oración que en silencio elevéis sea como un llamado a la paz, unión y buena voluntad a la humanidad.

3. Yo quiero que a pesar de todos los males que la guerra ha ocasionado, no veáis como enemigos a los habitantes de esos pueblos, para que mañana podáis verlos como hermanos. Leer Más

Enseñanza 042

1. Vengo a apartar de vuestro camino los obstáculos que puedan estorbar vuestro trabajo en mi campiña, porque sois los elegidos para cumplir esa misión; debéis dar a conocer a la humanidad la verdad de mi enseñanza. Sed fuertes, porque he mirado que os falta fe, que os dejáis vencer por el desaliento y no os levantáis con entereza de vuestras caídas.

Volvéis a dudar como lo hicisteis en el Segundo Tiempo y para creer me pedís pruebas materiales que no he de concederos. No imitéis a los escribas y sacerdotes, que teniendo en sus manos las Escrituras pensaron que mi llegada entre la humanidad de aquel tiempo se verificaría en determinada forma, y al ver que el desarrollo de mi misión era bajo una forma de manifestación distinta a la que ellos esperaban, dudaron, porque los prodigios que pidieron no les fueron concedidos; el camino ya estaba trazado por Mí y todo fue consumado según estaba escrito desde la eternidad. Leer Más

Enseñanza 041

1. En todos los tiempos os he hablado de la Vida Eterna que existe más allá de lo material. Os he prometido que todos gozaréis de ella, mas también os he revelado que debéis restituir los males que hayáis causado para que vuestro espíritu evolucione.

2. Para ayudaros os he dicho: Haced buenas obras en la Tierra, para que la simiente que sembréis, dé buenos frutos y la cosecha la reciba Yo que soy el Camino y la Vida.

3. He visto que la humanidad es reacia, que se ha materializado y he tenido que darle mi enseñanza para hacerle comprender cuál es el camino que debe seguir para alcanzar la Verdadera Vida y encender en ella la esperanza de llegar a Mí. Leer Más

Enseñanza 040

1. Para que el Verbo de Dios habitara entre la humanidad y le mostrara el camino de su restitución con los sublimes ejemplos de su amor, todo lo preparó el Padre.

2. Primero inspiró a los profetas que habían de anunciar la forma en que el Mesías vendría al mundo, cuál sería su obra, sus padecimientos y su muerte en cuanto hombre, a fin de que cuando Cristo apareciese en la Tierra, el que conociese las profecías, le reconociera al instante.

3. Siglos antes de mi presencia a través de Jesús, el profeta Isaías dijo: “Por lo tanto el Señor os dará esta señal: He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo que se llamará Emmanuel, que quiere decir: Dios es con nosotros”. Con esta profecía entre otras anunció mi llegada. Leer Más

Enseñanza 039

1. Yo soy la paz que desciende a vosotros, porque en el mundo sólo contemplo el caos.

2. Velad y orad, haced el bien y con la práctica de la caridad destruiréis la guerra.

3. El árbol de la ciencia, según le cultivaron los hombres, se encuentra dando un fruto amargo a la humanidad, mas Yo voy a daros el agua cristalina del amor, para que la reguéis y veáis cuán diferentes van a ser los frutos que ese mismo árbol va a producir. Leer Más

Enseñanza 038

1. Recibo a los postreros y derramo en ellos la misma luz que entregué a los primeros para que se levanten y den a conocer mi Doctrina.

2. Corto es el tiempo en que aún escucharéis mi palabra, pues os he anunciado que en 1950 os dejaré de hablar, y después de este tiempo no resonará mi voz a través del entendimiento humano. El que la oyó y creyó, se sentirá satisfecho y fuerte, mas el que habiéndola escuchado la puso en duda, se confundirá. En cambio muchos que nunca me escucharon, buscarán a mis discípulos para preguntarles lo que aprendieron del Maestro.

3. Buscad la luz y quien la posea, ayude a encontrarla a todos los que en tinieblas caminan, porque quien lleva confusión durante esta vida, al penetrar en el Valle espiritual, su turbación es mayor. Por eso en los Tres Tiempos he ayudado a todos mis hijos, mostrándoles el sendero por dónde deben elevarse por medio de la evolución de su espíritu. Leer Más

Enseñanza 037

1. En todos los tiempos han existido entre la humanidad, hombres de gran luz espiritual, hombres que han venido a iluminar el camino de evolución de sus Semejantes.

2. ¿De dónde han venido a la Tierra esos seres? ¿Acaso del mundo inmediato en el cual habitan los que han de volver a este planeta? No, pueblo, Yo os digo, que por el saber y la bondad de los seres podréis deducir el mundo del cual han venido.

3. Los grados de elevación espiritual son una escala infinita en la eternidad, pero ese recorrido hacia la perfección está formado por Siete Etapas, de las cuales tenéis un reflejo en la vida humana, la que también está dividida en siete grados de evolución. Leer Más

Enseñanza 036

1. Ante la ternura de mi palabra la contrición llega al espíritu que se ha apartado del sendero de evolución. La dulzura de mis frases hace llorar al hombre, porque supone que sus pecados no merecen ser perdonados.

2. Yo consuelo al que se arrepiente sinceramente, perdono sus faltas y le ayudo a restituir el mal causado. Sabed que el que no se arrepiente no llega a Mí, porque sólo del arrepentimiento puede surgir la regeneración, la enmienda y la purificación.

Sabed también que sólo los espíritus purificados pueden llegar a mi presencia. Mas, ¿cómo podríais arrepentiros verdaderamente, si no conocíais la magnitud de vuestras faltas? He tenido que venir a los hombres, para hacerles comprender lo que significa ante la divina Justicia, arrebatar la vida a sus Semejantes, destruir la fe, engañar a un espíritu, traicionar su corazón, profanar la inocencia, causar una deshonra, despojar a un hermano de lo que es suyo, mentir, humillar y tantas imperfecciones que pasaban inadvertidas a vosotros, porque os habíais familiarizado con todo ello. Leer Más

Enseñanza 035

1. Benditos sean los que piden con humildad y fe para el progreso de su espíritu, porque ellos recibirán lo que soliciten de su Padre.

2. Benditos los que saben esperar, porque a sus manos llegará mi caridad en el instante oportuno.

3. Aprended a pedir y también a esperar, sabiendo que nada escapa a mi caridad; confiad en que mi voluntad se manifieste en cada una de vuestras necesidades y pruebas.

4. El hijo tiene derecho a pedir a su Padre lo que esté dentro de su Ley de justicia y amor, y el Padre a su vez, tiene el deber de atender al hijo. Leer Más

Enseñanza 034

1. Pueblo amado, no esperéis tiempos mejores para revelar este mensaje a la humanidad, porque no vendrá otro tiempo más apropiado que éste.

2. Abrid vuestros ojos a la realidad y no soñéis más con las vanidades del mundo; comprended que vuestra misión es la de dar a conocer mi Doctrina por todos los caminos de la Tierra.

3. Aquí entre las multitudes, descubro a los futuros emisarios, a los nuevos apóstoles, a los labriegos que deberán ser incansables en el cumplimiento de su misión. Leer Más

Enseñanza 033

1. Una vez más abro el Libro de mi enseñanza para explicaros sílaba por sílaba mi Doctrina de Amor. Si como Padre queréis escucharme, os digo: “He aquí la mesa preparada para que os sentéis a saborear los manjares que con tanto amor os tengo reservados”.

2. Vengo en Espíritu a manifestarme entre mis discípulos. He llamado este Tiempo el de la Luz, y es que todo espíritu y toda materia han sentido mi presencia espiritual.

3. Yo soy la Luz y el Camino y no todos os dais cuenta de la finalidad de mi manifestación entre vosotros. En vez de regocijaros con mi divina enseñanza y mis revelaciones, creyendo que sólo he venido a remediar vuestras necesidades y aflicciones materiales, permanecéis sordos a mis inspiraciones y os concretáis a pedir pan, trabajo, salud, sin comprender que todo beneficio material os lo concedo por añadidura. Leer Más

Enseñanza 032

1. Preparaos, porque quiero que analicéis la esencia de mi Verbo que he venido a derramar entre vosotros en este Tercer Tiempo.

2. Sois todavía los pequeños párvulos, debiendo ser ya los grandes discípulos, porque habéis vivido en varias reencarnaciones. Debisteis ser niños sólo en el Primer Tiempo, para convertiros en mancebos en el Segundo y llegar a la madurez en el Tercer Tiempo.

3. Os he contemplado como a pequeños niños; en vuestra infancia espiritual caminasteis inocentes, faltos de desarrollo en vuestras facultades y sentidos, ignorando vuestro principio. Después recibisteis mis primeras lecciones y revelaciones.

En el Segundo Tiempo debisteis ser ya los mancebos, que en plena juventud espiritual vivieran en forma elevada, mas os encontré agobiados, esclavizados, atados a ritos y tradiciones, y contemplando que no habíais aprovechado mis lecciones, vine a trazaros con mis ejemplos de caridad y amor el camino que os llevara a la Tierra Prometida, preparándoos para esta etapa de nuevas enseñanzas que prometí venir a daros. Os dije que fueseis fuertes, que luchaseis para no caer en una nueva esclavitud. Leer Más

Enseñanza 031

1. Cerrad vuestros ojos materiales ante esta manifestación y elevad vuestro espíritu hacia vuestro Creador, porque es con él que deseo conversar.

2. Os prometí volver entre vosotros y no podía dejar de asistir a esta cita con vuestro espíritu.

3. Tened paz, escuchadme con atención y dejad que el cincel de mi palabra, vaya modelando vuestro espíritu.

4. Caminasteis mucho en busca de un lugar que os brindara la paz y no lo encontrasteis, cuando llegasteis por vez primera a estos humildes lugares para oír mi palabra no os imaginabais que en ellos, tan pobres y humildes, fueseis a encontrar la paz que tanto anhelabais. Leer Más

Enseñanza 030

1. En las enseñanzas que os estoy entregando vuestro Padre os he llamado: “Pueblo de Israel o Simiente de Jacob”, y a medida que vais comprendiendo mis lecciones, os habéis dado cuenta de que espiritualmente pertenecéis al linaje de aquel antiguo pueblo, escogido entre las naciones de la Tierra, para cumplir con la misión de transmitir a la humanidad mis revelaciones.

2. La simiente que confié a Jacob, está en el espíritu y no en la materia como los hombres han supuesto falsamente, porque Yo os digo, que si la herencia que los primeros patriarcas legaron a Israel, hubiera sido material, aún estuviera dando profetas, emisarios e iluminados; en cambio, ved que aquel pueblo lleva consigo cadenas de miseria espiritual y material, sabiendo que ya no puede esperar la llegada de un Mesías, porque ha comprendido que Aquél que le fuera prometido estuvo en el seno de su pueblo y no fue reconocido. Leer Más

Enseñanza 029

1. Discípulos: Nuevamente estoy entre vosotros, mas como la forma de comunicarme es nueva, dudáis sin comprender que no debéis deteneros ante las formas, porque así no encontraréis en dónde está la verdad.

2. El medio por el cual me manifiesto en este tiempo, es el hombre; ésta es la causa por la cual dudáis de mi comunicación. Mi mensaje está en la esencia de la palabra que vierten los labios del portavoz.

3. Hoy dudáis nuevamente, ¿queréis que venga como en los tiempos pasados? Recordad que entonces también dudasteis.

4. No os hablo por medio del sabio o del filósofo, porque entonces no me hubierais atribuido la palabra a Mí, sino a él. En cambio he venido a manifestarme por medio del humilde, del ignorante y torpe, para que comparando la insignificancia y pequeñez de su materia con la grandeza y sabiduría de la palabra que brota por su boca, llegaseis a comprender que sólo vuestro Padre puede hablaros así. Leer Más

Enseñanza 028

1. Se acerca el tiempo en que llegarán ante vosotros vuestros hermanos deseosos de interrogaros, pidiéndoos el testimonio de la revelación que os estoy entregando en el Tercer Tiempo para iluminar su entendimiento. Cuando esto sea, no me neguéis ocultándoos; si en esta etapa de mi manifestación os estoy doctrinando con tanto amor, es precisamente para enseñaros a trasmitir mis enseñanzas, cada vez que seáis interrogados.

2. He permitido que empecéis a practicar mi Doctrina, con el fin de que desarrolléis vuestros dones y facultades espirituales, para que llegado el tiempo de la predicación de mi palabra entre la humanidad no estén balbucientes vuestros labios y torpe vuestro entendimiento para manifestar mi verdad. Leer Más

Enseñanza 027

1. Amados discípulos: Estoy abriendo vuestros ojos a la luz de mi enseñanza, para que podáis distinguir la verdad de la impostura; la luz de la Conciencia, la sensibilidad y la intuición que poseéis serán las que os señalen el buen camino y os descubran los buenos frutos.

2. Del verdadero conocimiento de mi Doctrina nacerá en vosotros la humildad, porque os sentiréis tan pequeños ante vuestro Creador, y a pesar de ello, tan agraciados y donados por Él, que no osaréis levantar vuestra mirada hacia el Padre, si consideráis que se encuentra impura.

3. La vanidad ha anidado en los que, creyendo haber alcanzado el completo conocimiento de la verdad, han llegado a considerarse sabios, fuertes, infalibles, grandes y absolutos, sin darse cuenta que muchas veces han estado confundidos. Leer Más

Enseñanza 026

1. Discípulos: Después de escuchar mi enseñanza y de juzgar vuestro pasado ante la luz de mi palabra, espiritualmente habéis dicho: “La hoja del árbol no se mueve sin la voluntad de Dios”.

2. Así pensáis porque empezáis a comprender, que las pruebas que vais apurando como un cáliz amargo, han sido como peldaños que os han ido acercando al Árbol de la Vida, donde os espero para entregaros vuestra heredad.

3. Cuando habéis llegado ante la manifestación de mi palabra, muchos se han preguntado: “¿Cuál sería la causa de mi retorno?” Y al escuchar mi saludo que os dice: “Mi paz sea con vosotros”, los que sabéis reconocer el valor que tiene la paz, os llenáis de gozo, mientras que los que sólo pensáis en adquirir bienes materiales, con decepción me preguntáis en vuestro interior, si solamente he venido a ofreceros la paz. Leer Más

Enseñanza 025

1. El espíritu de Elías, como campana celestial, os ha despertado para que vinieseis a escuchar mi palabra.

2. Vuestro corazón se pregunta ansiosamente: “¿Cuál será el manjar que el Padre nos dé a saborear en este día? ¿Cuál será la lección de hoy?”

3. De cierto os digo: Una mujer dejó en su hogar un enfermo grave por venir a escucharme, a ella le digo: “Cuando volváis a vuestra casa, el enfermo dejará el lecho y él mismo os abrirá la puerta para daros la buena nueva de que ha sanado, porque todo aquel que dejare los bienes de la Tierra por estar Conmigo, tendrá quién vele por lo que ha dejado, y ése soy Yo”. Leer Más

Enseñanza 024

1. Discípulos: Debéis aprender a dar sin esperar recompensa alguna.

2. Practicad la verdadera humildad, la que por ser propia del espíritu elevado se refleja en los sentimientos del corazón. Sentíos sinceramente los últimos entre todos, nunca queráis ser los primeros.

3. Aprended a perdonar a quien os haya herido. Yo dije a Pedro que si setenta veces siete era ofendido por su hermano, el mismo número de veces debería perdonarlo; dándole a entender con ello, que debería hacerlo siempre, lo mismo con los pequeños que con los grandes agravios. ¡Cuántos seres han pasado por este mundo llamándose cristianos y no fueron capaces de otorgar durante toda su vida un solo perdón! Leer Más

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