Enseñanza 043
1. ¿Por qué cuando me presento ante vosotros como Juez sentís temor en vuestro corazón? Si Yo soy vuestro Padre, soy el Amor, soy Quién os da el pan de cada día, guía a vuestro espíritu y le ayuda a levantarse de sus caídas.
2. Vengo a daros fortaleza en estos momentos de prueba, en que los elementos de la Creación se estremecen con el estruendo de la guerra. No temáis, procurad que vuestra elevación y fervor se aviven y os acerquen más y más al dolor de vuestros hermanos, a los que agobian las guerras fratricidas para que compartáis su cáliz de amargura, que la oración que en silencio elevéis sea como un llamado a la paz, unión y buena voluntad a la humanidad.
3. Yo quiero que a pesar de todos los males que la guerra ha ocasionado, no veáis como enemigos a los habitantes de esos pueblos, para que mañana podáis verlos como hermanos. Leer Más