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Enseñanza 063

1. ¿Por qué se sobrecoge de temor vuestro corazón cuando escucháis mi palabra de Juez? ¡Ah, sí siempre tuvieseis temor, pero no al castigo, sino a la vergüenza de mancharos, cuánto bien alcanzarías para vuestro espíritu!

2. Yo os he dicho que os hagáis dignos de mi presencia bajo esta forma, que no os cerréis las puertas de mi caridad.

3. Soy perfecto y espero de vosotros perfección, sólo en esa forma llegaréis a la cumbre de la montaña; para ello os doy el tiempo, la luz y la fortaleza.

4. En este día, que los hombres dedican al recuerdo de los que han partido al Más Allá y que erróneamente llaman “Día de Muertos”, os concedo que aquellos seres se comuniquen con vosotros para que os den una prueba de que viven. Ellos os dirán que, así como vosotros habéis recibido misiones espirituales que cumplir en la Tierra, también ellos cumplen en el Valle espiritual cargos delicados. Leer Más

Enseñanza 062

1. Discípulos amados: Vengo a confirmaros cuanto os dije en tiempos pasados, lo cual se está cumpliendo; de la misma manera se cumplirá lo que a través del entendimiento del hombre os he profetizado en esta Era. Esta es la razón por la cual se ha avivado la fe en estas multitudes que en un principio vinieron a escudriñar mi palabra, para comprobar si era verdad que el Divino Maestro estaba entregando sus lecciones de amor a sus hijos y que después se han dedicado al estudio y al análisis para luego llevar esta Doctrina a la humanidad.

2. Comenzáis a amar todo lo que es digno de vuestro corazón, limpio de pasiones y de vuestro espíritu, e insensiblemente vais dejando de apegaros a todo lo que antes ambicionasteis en el mundo.

3. En el Segundo Tiempo los hombres oyeron hablar a Jesús en las aldeas, en las riberas de los ríos y en los campos hasta que llegó el instante en que debía consumarse mi obra y penetré en Jerusalén, la ciudad cuyo nombre irá siempre unido al del Maestro; mas aquel pueblo no me dejó ya salir, no porque me amara, sino porque había de dar muerte al que le traía el Mensaje de mayor enseñanza de los que hasta entonces había recibido de Mí. Leer Más

Enseñanza 061

1. Al descender mi rayo entre vosotros, los ángeles se unen a vuestro espíritu en oración y homenaje al Padre.

2. El temor a mi justicia ha elevado el fervor de este pueblo, al ver que los elementos se desencadenan en estos días de prueba. ¿Por qué os amedrentáis? ¿No os he enseñado a orar y a escudaros con la fe?

3. Mirad que los elementos os están mostrando el cumplimiento de las profecías de los tiempos pasados. Si os ha tocado vivir y ver estos acontecimientos, no os atemoricéis ante mi voluntad, todo sirve para purificaros.

4. A cada uno de vosotros le estoy confiando una porción de corazones para que los conduzca con su palabra y sus ejemplos; mas si en las pruebas flaqueáis, ¿qué confianza podréis infundir a vuestros hermanos acerca de mi enseñanza? Entre las multitudes que os siguen hay corazones de roca que sólo con buenas obras lograrán conmoverse y convertirse a mi Doctrina. Leer Más

Enseñanza 060

1. Venid a mi mesa a comer el pan de mi enseñanza.

2. Vais a escuchar al Verbo, ¡oh, pueblo!

3. Yo contemplo vuestro afán por seguirme; no os ha importado traer vuestro corazón herido por los vuestros, que desgarrado se encuentra. Mas la vestidura de vuestro espíritu la contemplo intacta, porque la maldad del hombre no puede llegar hasta ahí.

4. Bienaventurados los que por mi causa son burlados y heridos y a pesar de ello con mansedumbre y amor llevan su cruz a cuestas, porque ellos verán prodigios de conversión en sus hermanos. Leer Más

Enseñanza 059

1. Bienvenidos seáis todos ante el Maestro. ¿Quiénes de vosotros sois los discípulos? ¿Quiénes los párvulos? No lo sabéis. Hay muchos que ya creen ser maestros y sin embargo, contemplo que no han comprendido aún la primera lección, en cambio, otros se sienten incapaces para enseñar y cierran sus labios cuando ya podrían con sus palabras y con sus obras comenzar a doctrinar.

2. En todos los tiempos me he limitado para ser sentido y comprendido por la humanidad. Si en aquel Segundo Tiempo en mi manifestación como Jesús, hubiese venido en cuanto Dios y no en cuanto hombre, la humanidad con razón me hubiese reclamado diciendo: “Señor, no podemos imitaros porque Vos sois Dios y nosotros hombres”.

3. Nuevas enseñanzas he traído ahora a vosotros, mi Arcano una vez más se ha abierto para los hombres y quiero que esto sea causa de regocijo para mi pueblo. Leer Más

Enseñanza 058

1. Este hijo mío a través de cuyo entendimiento os estoy entregando este mensaje, no pretende hacerse pasar por Cristo, es uno de los muchos portavoces que he preparado en este tiempo, para hacer llegar a vosotros mi Palabra divina.

2. Preparaos para que esa voz llegue a vuestro corazón y os levantéis a la Verdadera Vida.

3. En verdad os digo que mi palabra es el pan del espíritu, por eso quien de él comiere, hambre no volverá a tener.

4. Sed delante de Mí semejantes a los niños y entonces os diré como en el Segundo Tiempo: “Dejad a los niños que vengan a Mí, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. Leer Más

Enseñanza 057

1. Descansad por unos instantes de vuestra fatigosa caminata los que vais sobre el polvo de la Tierra y los que habitáis el espacio espiritual.

2. Al escuchar mi Palabra divina, se va purificando vuestro espíritu.

3. A los que vivís en espíritu y aún estáis apegados a los ideales materiales, os digo: Alejaos de lo que ya no os pertenece, porque si la Tierra no es morada eterna para el hombre, menos lo es para el espíritu. Más allá, en el Valle espiritual, os espera una vida llena de luz a la cual llegaréis paso a paso, por el sendero del bien. A quienes me escuchan como humanos les digo: Mientras posean ese cuerpo que les acompaña en su tránsito terrestre, deben cuidarlo y conservarlo hasta el último instante, porque él es el báculo en que el espíritu se apoya y el instrumento para luchar; a través de sus ojos materiales se asoma el espíritu a esta vida y a través de su boca habla y puede dar consuelo a sus hermanos. Leer Más

Enseñanza 056

1. Con regocijo en mi Espíritu os contemplo escuchando mi palabra. En multitudes llegáis a estos recintos a recrearos con mis lecciones de amor. No todos vienen para oírme, los más vienen con la esperanza de aliviar una dolencia o de apartar una pena.

Si muchos son los llamados y pocos los que me siguen, se encuentran aquí muchos de los que en el Segundo Tiempo desearon escuchar la voz del Rabí y no tuvieron ocasión de conocerlo, también se encuentran los que pudiendo haberlo oído no quisieron; unos y otros escuchan en este tiempo ávidamente mi palabra y no esperan a que Yo la levante para después lamentar nuevamente su desidia. No estoy por lo tanto hablando en el desierto; si a muchos no les interesa mi palabra, hay algunos de mis hijos que saben guardarla como joya de inapreciable valor para darla a conocer a la humanidad cuando sea llegado el momento. Leer Más

Enseñanza 055

1. La Luz de mi Espíritu Santo vibrando está sobre todos los espíritus.

2. Bienaventurados vosotros que os disponéis a cumplir mis mandatos, porque siempre os sentiréis ayudados por Mí. Mas también os digo: No acalléis la voz de la Conciencia cuando os señale vuestros errores, oídla porque es mi voz. Si queréis agradarme, después de haber reparado vuestras faltas, elevad vuestro espíritu en oración y siempre me encontraréis esperándoos para daros la paz.

3. Cuanto más sintáis que os perdono, acercaos más al cumplimiento de vuestros deberes; de ese perdón no abuséis jamás. Leer Más

Enseñanza 054

1. Bienaventurados los que dejan sus bienes materiales por oírme.

2. Los que han aprovechado mis lecciones, se han fortalecido y cuando se han visto sorprendidos por una prueba, antes que desesperarse se han puesto a meditar y a orar, sintiendo que en esos instantes la inspiración divina llega a su entendimiento, como un rayo de luz que ilumina el camino de su evolución espiritual. Leer Más

Enseñanza 053

1. ¿Por qué del día en que me comunico con vosotros al otro en que os doy una nueva lección, encuentro que en tan corto período de tiempo, ya os habéis despojado de la paz que os di? No perdáis en los caminos las gracias que os entrego. Venís amedrentados por las pruebas y vicisitudes que encontráis a vuestro paso, llegáis con el corazón contrito; así os veo casi siempre, cuando os he dado mi paz, para que crucéis con serenidad y fe por el camino de evolución de vuestra vida.

2. Os he enseñado a orar para que os libréis de riesgos y tropiezos, de asechanzas y tinieblas; os he dicho que hasta los elementos escucharán vuestra oración cuando sean desatados por mi justicia, y pasarán sobre vosotros sin tocaros, porque supisteis orar con fe y limpidez.

3. De la escoria y del abismo levantaré a vuestro espíritu en este tiempo, para que reconozca no sólo a su Dios sino a vosotros mismos, así como vuestros dones espirituales, pero antes tendréis que pasar por el crisol del dolor que os purificará, porque sin regeneración no podrán brillar vuestros dones en toda su intensidad. Leer Más

Enseñanza 052

1. Alimentaos de mi esencia divina, sed fuertes en el cumplimiento de mi Ley y como recompensa hallaréis paz y consuelo en vuestras obras.  Sed verdaderos intercesores de vuestros hermanos y llevadles con vuestras oraciones y vuestros méritos, la paz de mi Espíritu. No os despojéis de mi gracia en estos tiempos de acechanzas, fortaleced a vuestro espíritu para que salgáis triunfantes de las pruebas.

2. Interceded y haced méritos aun por aquellos que no os amen; imitad a María vuestra Madre Celestial, la Divina Intercesora, que lo mismo aboga por el que pone su esperanza en Ella, que por el que le ha cerrado su corazón o por el que niega su Pureza y su Esencia divina. Leer Más

Enseñanza 051

1. Discípulos: Con cuánto gozo y ternura me recibe hoy vuestro corazón, es que antes estuvo entre vosotros vuestra Madre Espiritual envolviéndoos en Su esencia divina.

2. ¡Cuánta alegría habrá en vuestro espíritu, cuando ya fuera de la materia que lo aprisiona, habite en las regiones de paz y pueda estar oyendo siempre la voz de la Madre Celestial, como un canto divino!

3. La fe y el amor hacia vuestra Madre Espiritual es una semilla que os confío, para que la cultivéis en el corazón de vuestros hermanos. Todos los que por mi caridad recibieron la Señal en su frente, irán delante haciendo luz en el sendero. Hace mucho tiempo que a esos mismos espíritus les ordené que señalaran las puertas de sus casas con la sangre de un cordero, como símbolo de pacto y de purificación. Sólo Yo sé porqué en todos los tiempos os he señalado; sólo Yo conozco vuestro destino y vuestra restitución, y es por eso que siempre mi justicia os toca, para que permanezcáis alejados de la maldad. Leer Más

Enseñanza 050

1. Como la alondra que abre sus alas para cubrir a sus polluelos, así mi amor se extiende sobre vosotros.

2. Esta voz que os llama es la del Divino Maestro; esta palabra, es la del que todo lo ha creado. Quién tiene poder para hacerlo todo, convertirá la piedra de vuestro corazón en su Santuario de amor y elevación, y encenderá la luz en donde sólo había tinieblas. Leer Más

Enseñanza 049

1. Vuestra oración se eleva hacia vuestro Padre como el perfume de las flores y Yo la recibo.

2. Dejad que vuestro espíritu saboree el pan de Vida Eterna. No es esta la primera lección que mi Divino Espíritu os da; ya en otro tiempo me manifesté en cuanto hombre, para enseñaros a nacer en la humildad, a vivir haciendo el bien a los demás y a morir en la cruz del amor. Cuando escucháis mi palabra, os parece que es la primera enseñanza que recibe vuestro espíritu, y es que la lección anterior no la comprendisteis. Hoy vengo nuevamente en busca de los enfermos que son todos mis hijos, porque todos gemís en este Valle de expiación y vuestros lamentos llegan hasta mi Espíritu. Leer Más

Enseñanza 048

1. Multitudes que buscáis la sombra del Árbol corpulento donde poder descansar. Aquí escucháis mi palabra que viene a daros consuelo y fortaleza, para que podáis contemplar con resignación el camino que habréis de recorrer.

2. Cuando sintáis que vuestro espíritu flaquea, pedid a Elías su báculo para que apoyados en él, podáis llegar hasta la fuente cristalina del Padre, en donde las aguas de mi amor y sabiduría se desbordan para aliciente y deleite de los caminantes.

3. Os estoy enseñando a construir el verdadero Templo, porque hay muchos que han formado santuarios, sin haberles puesto los cimientos de la fe. Mi Templo ha de ser como un árbol, cuyas ramas se extiendan amorosamente por todo el Universo, a donde vengan a trinar aves de distinto canto, las cuales al unir sus voces, formen un concierto armonioso, dulce y perfecto, para elevarlo hacia el Señor. Ahí se elevará vuestro espíritu para buscarme, ya como Padre, como Maestro, como Doctor, mas nunca me busquéis como Juez. Leer Más

Enseñanza 047

1. Humanidad: Os estoy preparando con mi palabra en este tiempo, para que comprendáis mi Doctrina. Estoy haciendo el llamado a los espíritus para darles a conocer sus dones, para que estudien mis manifestaciones y no se sorprendan, sino que con ellas confirmen lo que estaba profetizado para este tiempo.

2. Quiero que cada uno de vosotros ocupe el lugar de discípulo en que le he colocado. Todos habéis sido enviados a la Tierra a cumplir una misión, he esperado pacientemente vuestro cumplimiento, os he dado muchas oportunidades y aún no os habéis perfeccionado. ¿Queréis que esta nueva Era pase sin que la aprovechéis porque la cruz de vuestro cumplimiento os parece pesada? Leer Más

Enseñanza 046

1. Bienaventurados seáis vosotros que acudisteis al escuchar el llamado de amor, que os invita al banquete espiritual para saborear los manjares de Vida Eterna que os he traído, en cumplimiento de la promesa que a través de Jesús le hice a vuestro espíritu.

2. Cuando veo que debilitáis en el camino de vuestra evolución, me acerco para llenaros de fortaleza diciéndoos: “Id paso a paso con la esperanza de alcanzar la Tierra Prometida, hasta la terminación de la jornada, ahí encontraréis el premio de vuestra fe y perseverancia, en aquella paz bendita y verdadera que tanto anhela vuestro espíritu”.

3. ¡Oh, pueblo! En quien he puesto mis complacencias llamándolo “Israel, hijo de la luz y discípulo del Espíritu Santo”. No miréis si vuestro cuerpo va cubierto de harapos o si vuestros pies están desnudos, vuestra dignidad espiritual no descansa en lo material. Analizad a la luz de vuestra Conciencia las obras de vuestra vida, para que sepáis si vuestro espíritu está limpio de pecado. Leer Más

Enseñanza 045

1. La Luz de mi Espíritu desciende entre vosotros. Vengo a daros el tesoro de la paz y a vestiros con las galas de la humildad. Si la humanidad quisiera desgarrar en jirones vuestra vestidura, dejadla, que esos jirones le sirvan para cubrir su desnudez.

2. Entre estas multitudes están los que sin haberme visto me creen, me aman y me siguen, bienaventurados sean, porque ellos serán en la Tierra Prometida.

3. En este día conmemoráis la resurrección de vuestro Maestro y en verdad os digo, que muchos de vosotros resucitaréis con la luz de mi palabra a la vida de la gracia. Leer Más

Enseñanza 044

1. Con amor recibo al hijo pródigo que por mucho tiempo estuvo ausente y que hoy viene en busca de paz y de consuelo para su corazón. Algunos de mis hijos se acercan a Mí en busca de su heredad, otros están aún muy distantes, pero en todos, el espíritu se encuentra atento esperando que mi voz le diga: “Heme aquí”.

2. No se han olvidado de mis palabras del Segundo Tiempo y aunque su materia es frágil, el espíritu es fuerte, cree y confía en mi promesa de volver como Espíritu Consolador. Leer Más

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