Enseñanza 053
1. ¿Por qué del día en que me comunico con vosotros al otro en que os doy una nueva lección, encuentro que en tan corto período de tiempo, ya os habéis despojado de la paz que os di? No perdáis en los caminos las gracias que os entrego. Venís amedrentados por las pruebas y vicisitudes que encontráis a vuestro paso, llegáis con el corazón contrito; así os veo casi siempre, cuando os he dado mi paz, para que crucéis con serenidad y fe por el camino de evolución de vuestra vida.
2. Os he enseñado a orar para que os libréis de riesgos y tropiezos, de asechanzas y tinieblas; os he dicho que hasta los elementos escucharán vuestra oración cuando sean desatados por mi justicia, y pasarán sobre vosotros sin tocaros, porque supisteis orar con fe y limpidez.
3. De la escoria y del abismo levantaré a vuestro espíritu en este tiempo, para que reconozca no sólo a su Dios sino a vosotros mismos, así como vuestros dones espirituales, pero antes tendréis que pasar por el crisol del dolor que os purificará, porque sin regeneración no podrán brillar vuestros dones en toda su intensidad. Leer Más