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Enseñanza 070

1. Yo soy el Arca de la Sabiduría que hasta ahora no ha sabido estudiar la humanidad. He venido a daros la llave de la espiritualidad, para que con ella la abráis y podáis conocer lo que tengo reservado para vosotros.

2. Si alguno de mis hijos se cree indigno o se siente incapaz de abrir las puertas de mi amor, en verdad os digo, que todos mis hijos son dignos de mi amor. Todos poseéis la llave para abrir esa puerta.

3. No quiero contemplaros poderosos ni pordioseros, sino como a los caminantes a quienes nunca les falta en su alforja el sustento para ellos y para el hambriento que en su sendero encuentren.

4. Quiero que conozcáis los caminos, que sepáis distinguir los diferentes árboles y que reconozcáis en cada viajero que encontréis a vuestro propio hermano, para que cuando os pregunten: “¿A dónde vais?”, respondáis con sinceridad y firmeza, diciendo siempre mi verdad. Leer Más

Enseñanza 069

1. En este instante Yo os perdono de toda culpa y os digo también: Llegad si queréis hasta el sacrificio, mas no volváis a pecar. He escrito un libro en vuestro corazón; mas si os pidiere la lección, no sabríais explicarme una sola de sus páginas.

2. A pequeñas pruebas os he sujetado para que practiquéis la caridad poniendo en vuestro camino al necesitado de pan y de consuelo y cuantas veces me habéis cerrado vuestra puerta. Yo os he dicho muchas veces, que me oculto en el corazón de esos hermanos vuestros que imploran vuestra caridad. Esas ocasiones que os brindo, de impartir la caridad espiritual o material, sirven para practicar la caridad perfecta, aquella que no espera recompensa y que en cambio, queda anotada en el libro de vuestras buenas obras. ¿Acaso no os he demostrado mi caridad con lo que he hecho con vosotros? Entonces id en pos de vuestros hermanos. Recordad cuántas veces os he concedido lo que considerabais imposible. Leer Más

Enseñanza 068

1. Vengo a doctrinar al rebaño de Elías. Mi palabra es para este pueblo, lo que fue en el desierto el maná para el pueblo de Israel. Vuestro espíritu en este tiempo buscaba inútilmente la verdad en los caminos, hasta que llegasteis a escuchar la voz de vuestro Dios. Yo soy el Caminante, el Forastero que ha llamado a las puertas de los corazones. Los hombres en vez de sentir mi presencia, han permanecido entregados a sus preocupaciones, a sus ambiciones o, a sus sufrimientos. Vosotros que habéis sentido mi presencia y escuchado mi voz, habéis recibido la fortaleza para atravesar las vicisitudes y la luz para comprender que no existe paraíso en las posesiones del mundo; que aquí no se encuentra la Tierra Prometida, que ahora el mundo es triste Valle de lágrimas, tierra de exilio y de expiación.

Será en el Valle espiritual donde encontraréis la paz y la felicidad verdaderas, donde Yo celebre con vosotros las fiestas de vuestra llegada. Todo aquél que aspire a la verdadera paz, tendrá que buscarla en mi verdad, en mi camino. En vano los hombres van tras de una corona o de un trono creyendo que con alcanzarlo han conseguido tener la paz, Yo os digo, que el tiempo de los reyes ha tocado a su fin. Mi justicia ha llegado entre los hombres. Leer Más

Enseñanza 067

1. Bendigo a todos mis hijos, a los que están escuchando mi Cátedra y a los que están ausentes de esta manifestación. Venid y escuchad al Espíritu de Verdad, porque esta palabra será vuestro báculo espiritual. Me presentáis vuestro corazón agobiado por las penas, los sinsabores, las ingratitudes y desengaños que se han acumulado en vuestra vida. Tomad de esta palabra como si fuera un vino y su dulzura atenuará vuestra amargura.

2. Algunos se deleitan aún en este tiempo con los placeres del mundo; en cambio otros no conocieron esas falsas alegrías habiendo encontrado la paz en su espíritu al retornar al Mundo espiritual, porque si pensáis que los que gozan de satisfacciones y placeres materiales son los que están más cerca de Dios, estáis en un error. De cierto os digo, que ellos tienen aún muchas lecciones que aprender, mas aquel que va renunciando a todo lo que brilla con falso esplendor, ése está en comunión con su Señor y se satura de su fuerza divina. Leer Más

Enseñanza 066

1. Habéis oído el llamado de la campana y habéis despertado. La campana ha sido mi voz, que habéis recibido a través del entendimiento del hombre y el que ha despertado ha sido vuestro espíritu. No volváis a caer en letargo, pueblo amado, porque estáis viviendo en un tiempo de lucha. Si ya habéis comenzado a sembrar, no quiero que dejéis vuestras tierras abandonadas ni que perdáis el sitio que en mi campiña habéis venido a ocupar y que tanto dolor os ha costado alcanzar.

2. Dejad que vuestra Conciencia haga su voluntad por sobre lo que piense vuestra mente y espíritu, ya que es ella la que verdaderamente se da cuenta de la misión que sobre el espíritu pesa. Mirad que si en lugar de seguir los dictados de la Conciencia, os inclináis a obedecer los impulsos de la carne, pronto retornaréis al camino de la lucha estéril, al mundo de las frivolidades y de la vanidad, en donde vuestro espíritu se sentirá vacío y triste. Leer Más

Enseñanza 065

1. Estáis preparando el Santuario de vuestro corazón para que en él descienda mi palabra como bálsamo; mas en este instante os pregunto, ¿por qué os encuentro agobiados por el dolor? Porque no habéis velado y orado.

2. Si coméis en mi mesa los manjares espirituales, ¿por qué no aprovecháis la esencia que contienen que es salud y Vida Eterna?

3. A veces os atrevéis a decirme que nada de lo que me habéis pedido os he concedido, cuando os lo estoy entregando a cada instante y sólo falta que os preparéis para que podáis recibirlo. Leer Más

Enseñanza 064

1. He aquí mi lección, discípulos amados, analizadla y poned en práctica mi divina enseñanza. Esta semilla que os confío es sagrada; cultivadla, comprended que de ello depende el fruto que logréis.

2. En el Segundo Tiempo os dije: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas”. Es decir: Existen muchos mundos en donde el espíritu puede alcanzar su completa evolución. Haced méritos para que alcancéis un lugar elevado en las moradas donde brille con más intensidad la luz y la paz espiritual.

¿En dónde penetraréis después de esta vida? Sólo Yo lo sé, por eso os digo, que con obras buenas labréis una escala por donde podáis ascender hasta alcanzar la verdadera paz espiritual, y que no retardéis el momento en que vuestro espíritu reciba el galardón, que haya conquistado con las obras de amor hacia sus hermanos. Leer Más

Enseñanza 063

1. ¿Por qué se sobrecoge de temor vuestro corazón cuando escucháis mi palabra de Juez? ¡Ah, sí siempre tuvieseis temor, pero no al castigo, sino a la vergüenza de mancharos, cuánto bien alcanzarías para vuestro espíritu!

2. Yo os he dicho que os hagáis dignos de mi presencia bajo esta forma, que no os cerréis las puertas de mi caridad.

3. Soy perfecto y espero de vosotros perfección, sólo en esa forma llegaréis a la cumbre de la montaña; para ello os doy el tiempo, la luz y la fortaleza.

4. En este día, que los hombres dedican al recuerdo de los que han partido al Más Allá y que erróneamente llaman “Día de Muertos”, os concedo que aquellos seres se comuniquen con vosotros para que os den una prueba de que viven. Ellos os dirán que, así como vosotros habéis recibido misiones espirituales que cumplir en la Tierra, también ellos cumplen en el Valle espiritual cargos delicados. Leer Más

Enseñanza 062

1. Discípulos amados: Vengo a confirmaros cuanto os dije en tiempos pasados, lo cual se está cumpliendo; de la misma manera se cumplirá lo que a través del entendimiento del hombre os he profetizado en esta Era. Esta es la razón por la cual se ha avivado la fe en estas multitudes que en un principio vinieron a escudriñar mi palabra, para comprobar si era verdad que el Divino Maestro estaba entregando sus lecciones de amor a sus hijos y que después se han dedicado al estudio y al análisis para luego llevar esta Doctrina a la humanidad.

2. Comenzáis a amar todo lo que es digno de vuestro corazón, limpio de pasiones y de vuestro espíritu, e insensiblemente vais dejando de apegaros a todo lo que antes ambicionasteis en el mundo.

3. En el Segundo Tiempo los hombres oyeron hablar a Jesús en las aldeas, en las riberas de los ríos y en los campos hasta que llegó el instante en que debía consumarse mi obra y penetré en Jerusalén, la ciudad cuyo nombre irá siempre unido al del Maestro; mas aquel pueblo no me dejó ya salir, no porque me amara, sino porque había de dar muerte al que le traía el Mensaje de mayor enseñanza de los que hasta entonces había recibido de Mí. Leer Más

Enseñanza 061

1. Al descender mi rayo entre vosotros, los ángeles se unen a vuestro espíritu en oración y homenaje al Padre.

2. El temor a mi justicia ha elevado el fervor de este pueblo, al ver que los elementos se desencadenan en estos días de prueba. ¿Por qué os amedrentáis? ¿No os he enseñado a orar y a escudaros con la fe?

3. Mirad que los elementos os están mostrando el cumplimiento de las profecías de los tiempos pasados. Si os ha tocado vivir y ver estos acontecimientos, no os atemoricéis ante mi voluntad, todo sirve para purificaros.

4. A cada uno de vosotros le estoy confiando una porción de corazones para que los conduzca con su palabra y sus ejemplos; mas si en las pruebas flaqueáis, ¿qué confianza podréis infundir a vuestros hermanos acerca de mi enseñanza? Entre las multitudes que os siguen hay corazones de roca que sólo con buenas obras lograrán conmoverse y convertirse a mi Doctrina. Leer Más

Enseñanza 060

1. Venid a mi mesa a comer el pan de mi enseñanza.

2. Vais a escuchar al Verbo, ¡oh, pueblo!

3. Yo contemplo vuestro afán por seguirme; no os ha importado traer vuestro corazón herido por los vuestros, que desgarrado se encuentra. Mas la vestidura de vuestro espíritu la contemplo intacta, porque la maldad del hombre no puede llegar hasta ahí.

4. Bienaventurados los que por mi causa son burlados y heridos y a pesar de ello con mansedumbre y amor llevan su cruz a cuestas, porque ellos verán prodigios de conversión en sus hermanos. Leer Más

Enseñanza 059

1. Bienvenidos seáis todos ante el Maestro. ¿Quiénes de vosotros sois los discípulos? ¿Quiénes los párvulos? No lo sabéis. Hay muchos que ya creen ser maestros y sin embargo, contemplo que no han comprendido aún la primera lección, en cambio, otros se sienten incapaces para enseñar y cierran sus labios cuando ya podrían con sus palabras y con sus obras comenzar a doctrinar.

2. En todos los tiempos me he limitado para ser sentido y comprendido por la humanidad. Si en aquel Segundo Tiempo en mi manifestación como Jesús, hubiese venido en cuanto Dios y no en cuanto hombre, la humanidad con razón me hubiese reclamado diciendo: “Señor, no podemos imitaros porque Vos sois Dios y nosotros hombres”.

3. Nuevas enseñanzas he traído ahora a vosotros, mi Arcano una vez más se ha abierto para los hombres y quiero que esto sea causa de regocijo para mi pueblo. Leer Más

Enseñanza 058

1. Este hijo mío a través de cuyo entendimiento os estoy entregando este mensaje, no pretende hacerse pasar por Cristo, es uno de los muchos portavoces que he preparado en este tiempo, para hacer llegar a vosotros mi Palabra divina.

2. Preparaos para que esa voz llegue a vuestro corazón y os levantéis a la Verdadera Vida.

3. En verdad os digo que mi palabra es el pan del espíritu, por eso quien de él comiere, hambre no volverá a tener.

4. Sed delante de Mí semejantes a los niños y entonces os diré como en el Segundo Tiempo: “Dejad a los niños que vengan a Mí, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. Leer Más

Enseñanza 057

1. Descansad por unos instantes de vuestra fatigosa caminata los que vais sobre el polvo de la Tierra y los que habitáis el espacio espiritual.

2. Al escuchar mi Palabra divina, se va purificando vuestro espíritu.

3. A los que vivís en espíritu y aún estáis apegados a los ideales materiales, os digo: Alejaos de lo que ya no os pertenece, porque si la Tierra no es morada eterna para el hombre, menos lo es para el espíritu. Más allá, en el Valle espiritual, os espera una vida llena de luz a la cual llegaréis paso a paso, por el sendero del bien. A quienes me escuchan como humanos les digo: Mientras posean ese cuerpo que les acompaña en su tránsito terrestre, deben cuidarlo y conservarlo hasta el último instante, porque él es el báculo en que el espíritu se apoya y el instrumento para luchar; a través de sus ojos materiales se asoma el espíritu a esta vida y a través de su boca habla y puede dar consuelo a sus hermanos. Leer Más

Enseñanza 056

1. Con regocijo en mi Espíritu os contemplo escuchando mi palabra. En multitudes llegáis a estos recintos a recrearos con mis lecciones de amor. No todos vienen para oírme, los más vienen con la esperanza de aliviar una dolencia o de apartar una pena.

Si muchos son los llamados y pocos los que me siguen, se encuentran aquí muchos de los que en el Segundo Tiempo desearon escuchar la voz del Rabí y no tuvieron ocasión de conocerlo, también se encuentran los que pudiendo haberlo oído no quisieron; unos y otros escuchan en este tiempo ávidamente mi palabra y no esperan a que Yo la levante para después lamentar nuevamente su desidia. No estoy por lo tanto hablando en el desierto; si a muchos no les interesa mi palabra, hay algunos de mis hijos que saben guardarla como joya de inapreciable valor para darla a conocer a la humanidad cuando sea llegado el momento. Leer Más

Enseñanza 055

1. La Luz de mi Espíritu Santo vibrando está sobre todos los espíritus.

2. Bienaventurados vosotros que os disponéis a cumplir mis mandatos, porque siempre os sentiréis ayudados por Mí. Mas también os digo: No acalléis la voz de la Conciencia cuando os señale vuestros errores, oídla porque es mi voz. Si queréis agradarme, después de haber reparado vuestras faltas, elevad vuestro espíritu en oración y siempre me encontraréis esperándoos para daros la paz.

3. Cuanto más sintáis que os perdono, acercaos más al cumplimiento de vuestros deberes; de ese perdón no abuséis jamás. Leer Más

Enseñanza 054

1. Bienaventurados los que dejan sus bienes materiales por oírme.

2. Los que han aprovechado mis lecciones, se han fortalecido y cuando se han visto sorprendidos por una prueba, antes que desesperarse se han puesto a meditar y a orar, sintiendo que en esos instantes la inspiración divina llega a su entendimiento, como un rayo de luz que ilumina el camino de su evolución espiritual. Leer Más

Enseñanza 053

1. ¿Por qué del día en que me comunico con vosotros al otro en que os doy una nueva lección, encuentro que en tan corto período de tiempo, ya os habéis despojado de la paz que os di? No perdáis en los caminos las gracias que os entrego. Venís amedrentados por las pruebas y vicisitudes que encontráis a vuestro paso, llegáis con el corazón contrito; así os veo casi siempre, cuando os he dado mi paz, para que crucéis con serenidad y fe por el camino de evolución de vuestra vida.

2. Os he enseñado a orar para que os libréis de riesgos y tropiezos, de asechanzas y tinieblas; os he dicho que hasta los elementos escucharán vuestra oración cuando sean desatados por mi justicia, y pasarán sobre vosotros sin tocaros, porque supisteis orar con fe y limpidez.

3. De la escoria y del abismo levantaré a vuestro espíritu en este tiempo, para que reconozca no sólo a su Dios sino a vosotros mismos, así como vuestros dones espirituales, pero antes tendréis que pasar por el crisol del dolor que os purificará, porque sin regeneración no podrán brillar vuestros dones en toda su intensidad. Leer Más

Enseñanza 052

1. Alimentaos de mi esencia divina, sed fuertes en el cumplimiento de mi Ley y como recompensa hallaréis paz y consuelo en vuestras obras.  Sed verdaderos intercesores de vuestros hermanos y llevadles con vuestras oraciones y vuestros méritos, la paz de mi Espíritu. No os despojéis de mi gracia en estos tiempos de acechanzas, fortaleced a vuestro espíritu para que salgáis triunfantes de las pruebas.

2. Interceded y haced méritos aun por aquellos que no os amen; imitad a María vuestra Madre Celestial, la Divina Intercesora, que lo mismo aboga por el que pone su esperanza en Ella, que por el que le ha cerrado su corazón o por el que niega su Pureza y su Esencia divina. Leer Más

Enseñanza 051

1. Discípulos: Con cuánto gozo y ternura me recibe hoy vuestro corazón, es que antes estuvo entre vosotros vuestra Madre Espiritual envolviéndoos en Su esencia divina.

2. ¡Cuánta alegría habrá en vuestro espíritu, cuando ya fuera de la materia que lo aprisiona, habite en las regiones de paz y pueda estar oyendo siempre la voz de la Madre Celestial, como un canto divino!

3. La fe y el amor hacia vuestra Madre Espiritual es una semilla que os confío, para que la cultivéis en el corazón de vuestros hermanos. Todos los que por mi caridad recibieron la Señal en su frente, irán delante haciendo luz en el sendero. Hace mucho tiempo que a esos mismos espíritus les ordené que señalaran las puertas de sus casas con la sangre de un cordero, como símbolo de pacto y de purificación. Sólo Yo sé porqué en todos los tiempos os he señalado; sólo Yo conozco vuestro destino y vuestra restitución, y es por eso que siempre mi justicia os toca, para que permanezcáis alejados de la maldad. Leer Más

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