Archivos del autor: latorredeisrael

Enseñanza 103

1. Observad lo que sucede cuando dejáis lo que os pertenece en la Tierra por venir a escuchar mi palabra o por ir a mitigar algún dolor; cuando retornáis a vuestro trabajo o a vuestro hogar, os parece como si alguien hubiese estado ahí supliéndoos en vuestra ausencia. Y así es en verdad discípulos, porque soy Yo quien vela por lo que dejáis en los instantes de ocuparos en el desempeño de vuestra misión espiritual.

2. Tomad esto como una prueba de que cuando abandonéis este mundo para consagrar vuestra existencia a mi servicio, Yo quedaré velando por los que dejáis, a quienes cubriré con mi manto de paz, llenando con mi presencia el vacío que dejasteis en ellos.

3. Comprended que si hace mucho tiempo que os vengo enseñando la forma de vivir en el mundo como hijos de Dios, ahora os estoy preparando para que penetréis en la vida espiritual que después de esta obra os espera. Pasad por esta existencia cumpliendo con la misión que habéis traído a la Tierra, para que podáis entender el sentido de la vida espiritual cuando hayáis penetrado en ella. Leer Más

Enseñanza 102

1. Vuestra plegaria ha llegado hasta los Cielos y como prueba de ello, sentís en estos momentos mi paz. Si en alguna ocasión llegáis a sentir que una dulce paz invade vuestro corazón, podréis decir con certeza que ha pasado junto a vosotros vuestro Creador. Si vuestro corazón late apresuradamente y un goce indefinible os invade, es que vuestro espíritu ha escuchado la voz de su Señor.

2. Tomad vuestra cruz, pensando en que mi presencia es con vosotros, para alentaros en vuestro camino de evolución.

3. Todos podéis y debéis ser de los iluminados por el Señor, no hay un corazón que no lleve en su interior el germen divino del amor y de la virtud. Leer Más

Enseñanza 101

1. Si las ovejas no llaman al pastor, éste las busca para conducirlas al aprisco.

2. Discípulos: Vengo a prepararos para que después de mi partida os levantéis de comarca en comarca, dando la Buena Nueva de que el Maestro estuvo entre los hombres. Para ese tiempo, los cerebros de mis portavoces se habrán cerrado a esta comunicación, mi Rayo divino y mis hijos espirituales ya no se manifestarán en esta forma. Todo cambiará después de 1950; mas si los que fueron pedestales y facultades, perseveran en su preparación y elevación, serán quienes primero alcancen la comunicación de espíritu a Espíritu para enseñarla a las multitudes.

3. Los labios de mis discípulos quedarán preparados para dar el consuelo a los necesitados y su hogar dispuesto para recibir a los que vengan en busca de paz. Leer Más

Enseñanza 100

1. Cuando vengo a vosotros como Juez, volvéis a escuchar aquella voz de Jehová que hacía estremecer vuestro cuerpo y espíritu en el Primer Tiempo. Entonces, los hombres tapaban sus oídos pretendiendo no escuchar la voz omnipotente de su Dios; hoy digo a este pueblo: “No tapéis vuestros oídos, no me cerréis vuestro corazón, mirad como mi gracia infinita se extiende en todo el Universo. No temáis, sólo quiero la ofrenda de vuestro amor”.

2. El que ha faltado, me ha desconocido. ¿Acaso vosotros habéis faltado? Si así es, reconoced que también he descendido como Padre y como Maestro, para perdonaros y enseñaros nuevamente el camino de salvación.

3. Mi juicio es de amor, no de venganza. Leer Más

Enseñanza 099

1. Bienvenidos seáis discípulos a la mesa celestial. Saboread el delicado manjar que os traigo en mi palabra. Como el ladrón que penetra en una alcoba, así he llegado a vuestro corazón y he encontrado que tenéis hambre de conocimientos espirituales.

2. Nadie debería sorprenderse de mi presencia; ya a través de Jesús os señalé los acontecimientos que anunciarían mi manifestación como Espíritu de Verdad. También os dije, que mi llegada sería en Espíritu, para que nadie estuviera en espera de manifestaciones materiales, que nunca han de llegar.

Mirad al pueblo Judío esperando aún al Mesías, sin que éste llegue en la forma que ellos esperan, porque el verdadero ya estuvo con ellos y no lo reconocieron. ¿Queréis, humanidad, desconocer mi nueva manifestación para seguir esperándome según vuestra creencia y no conforme a lo que Yo os prometí? Leer Más

Enseñanza 098

1. Voy a daros el fruto de la vid para que os alimentéis en mi amor, olvidéis dolores y penalidades y sintáis que mientras os doy mi palabra habitáis Conmigo en la Mansión de la paz. Sentid mi presencia, pueblo, aprovechad este tiempo y si en él queréis reparar vuestras faltas, venid a aprender de Mí, que os estoy dando la oportunidad de elevaros espiritualmente.

2. Hombres en edad madura y ancianos: No lamentéis el tiempo que dejasteis pasar sin haberme oído, hoy estáis Conmigo. Si me amáis podréis en poco tiempo conocer mi enseñanza y aprovecharla. Ya estáis en el camino y podéis dar principio a la jornada y vuestro guía será la voz de vuestra Conciencia. Yo iré delante de vosotros y no habrá prueba, por dura que sea, que os aparte de Mí. Si me amáis, no volveréis atrás, porque vuestra fe brillará como una nueva aurora y veréis el camino por donde debéis transitar bañados en luz. Leer Más

Enseñanza 097

1. Mi amor de Maestro y el bálsamo maternal de María descienden sobre vuestras heridas. La Madre está siempre junto a Mí para unir su tierna enseñanza a la lección que os doy, y su manto protector lo extiende sobre esta humanidad que camina alejada del sendero que con mi ejemplo le dejé trazado en la cruz.

2. Con cuánto amor vuelvo a vosotros después de haber sido crucificado y desconocido en el Segundo Tiempo. Vengo como Padre, como Hermano, como Maestro, como Amigo.

3. Ahora sois vosotros los que lloráis, porque ante mis palabras de perdón se estremece vuestro espíritu, mas ese llanto os purifica y os conduce al sendero que mañana como discípulos míos tendréis que recorrer.

4. En verdad os digo, que son pocos los que habiéndome escuchado en este tiempo, no han sentido que su corazón se conmueve. Por eso, mientras unos se entregan a mi servicio llenos de sumisión y desinterés, otros permanecen escuchándome en espera de que Yo les señale su misión. Leer Más

Enseñanza 096

1. Sustentaos con mi palabra que es el pan del espíritu. Mas para que este pan llegue verdaderamente a vuestro corazón, es preciso que os despojéis, aunque sea por unos instantes, de cuanto os ata a este mundo. Nadie ignora la forma de elevarse a mi Espíritu, y sin embargo muchas veces os veo llorar creyéndoos indignos, sin saber que ese llanto os purifica y os prepara para llegar a Mí.

2. En mi palabra encontraréis Vida Eterna para vuestro espíritu; analizadla y encontraréis en ella esencia divina, amor y fortaleza que estoy derramando sobre el Universo.

3. Párvulos y discípulos: Mirad cuan cerca de vosotros me encuentro, y si sabéis esto, ¿por qué hay ocasiones en que me llamáis con desesperación creyendo que no os escucho? A vuestra incomprensión se debe que tenga que repetiros mis lecciones. Leer Más

Enseñanza 095

1. ¿Qué podréis pedir al que os ha creado que no os conceda, siempre que lo que pidáis sea para bien de vuestro cuerpo o de vuestro espíritu? Mas debéis aprender a ser conformes con mi voluntad. Estáis en un tiempo de restitución en el cual no debéis ser inconformes con vuestras pruebas.

2. Amad, que vuestro amor os ayudará a restituir. Destruid con vuestra caridad todo egoísmo.

3. La tierra que pisáis es pasajera, vuestro viaje aquí es corto, después penetraréis en la Vida Eterna. Sin embargo, Yo quiero que desde este Valle de lágrimas conozcáis el camino trazado en los preceptos de mi Ley.

4. No debilitéis en la fe ni en la esperanza; tened siempre presente que el fin de esta jornada llegará; no olvidéis que en Mí habéis tenido vuestro principio y que el fin lo tendréis también en Mí, y ese fin es la eternidad porque no existe la muerte del espíritu. Leer Más

Enseñanza 094

1. Mi palabra se ha manifestado entre vosotros llena de amor; se ha derramado como bálsamo de consuelo, cuando habéis venido ante Mí llorando y con paternal consejo os he tenido que corregir.

2. De Mí nunca diréis, que no os señalé vuestras imperfecciones o que en mi Doctrina os enseñé lecciones engañosas. Mañana, cuando descubráis vuestros errores y estiméis la grandeza de esta revelación, sabréis hacer justicia a vuestro Padre.

3. Aún no palpáis esta verdad, primero eran las tinieblas las que ponían una venda de oscuridad en vuestros ojos, después vino la luz de mi palabra, pero os habéis deslumbrado con ella; es menester que caminéis a tientas unos instantes para que os acostumbréis a esta luz y podáis mirar cuanto os rodea. Leer Más

Enseñanza 093

1. Bienvenidos seáis, corazones hambrientos y sedientos de luz. Estad Conmigo y jamás moriréis porque Yo soy la Vida.

2. Ayer os sentíais morir porque habíais perdido la esperanza y la fe; no había en vuestro corazón una luz que os guiara por el sendero de la Vida Verdadera, ni una voz que os dijera con caridad: “Venid, esta es la senda de la paz”, hasta que oísteis mi palabra siempre llena de amor y de consuelo, y su luz os devolvió la calma.

3. Vuestra ceguedad se ha iluminado con la luz de vuestra Conciencia y ésta siempre os dicta oración, caridad y enmienda. Así habéis llegado ante mi presencia y mi palabra ha sido como un faro luminoso y salvador que iluminó vuestra senda. Desde ese instante, habéis comprendido que esta luz sólo de Mí puede brotar y me habéis dicho: “Señor, eres Tú a quien tanto esperaba, hoy sé que te amaba y te necesitaba, Maestro”.

4. Sí, discípulos, aquí me tenéis ayudándoos a dar los primeros pasos en el camino de ascensión, hasta dejaros preparados como verdaderos discípulos de mi enseñanza y de mis revelaciones, para enviaros más tarde a comarcas y naciones a propagar esta fe. Leer Más

Enseñanza 092

1. Para vosotros es día de fiesta aquel en que escucháis mi palabra. Los que tenéis fe os recreáis, y los que tenéis dudas os atormentáis, porque quisierais verme en cuanto hombre para tener absoluta certeza de mi presencia.

2. Mi palabra a la vez que persuade, sensibiliza todas las fibras espirituales de vuestro ser y llegaréis a sentir las manifestaciones espirituales junto a vosotros, cuando la paz llama a vuestras puertas o el amor se acerca a vuestro corazón, cuando la muerte ronda o la tentación acecha.

La mejor herencia que os dejaré será esta Doctrina, porque aquel que sepa interpretarla y practicarla como ella requiere, alcanzará la suprema paz del espíritu; mas quien la altere en la interpretación o en la práctica, llorará con gran amargura, pero estos no me podrán culpar a Mí, porque su Conciencia les dirá que ese dolor es la prueba de que han estado fuera de la Ley. Leer Más

Enseñanza 091

1. Vosotros que venís en busca del alimento espiritual, acercaos y si estáis cansados, deteneos bajo la sombra de este árbol para que os confortéis. Si estáis tristes, oíd el trino del ruiseñor que canta entre el follaje del árbol y, escuchándole, sentiréis un dulce consuelo en vuestro corazón.

2. Si la incredulidad hace presa de alguno de vosotros, no se lo reprocharé ni juzgaré la ideología o credo que me presente en el fondo de su corazón.

3. Mi voz llega hasta vuestro espíritu para deciros que sigáis adelante, caminando con fe a través del extenso desierto de la vida, alentados siempre por la divina promesa de alcanzar la verdadera Tierra Prometida que es el Reino espiritual.

4. Oíd y grabad mi palabra en vuestro corazón, para que su recuerdo sea imborrable. Leer Más

Enseñanza 090

1. Soy el Caminante que está llamando a las puertas de vuestro corazón, llamo y no sabéis quién es, abrís y no me reconocéis. Como el caminante que llega a una aldea y no tiene quien le conozca, como el extranjero que penetra en tierra extraña y no es entendido en su idioma, así me presento entre vosotros. ¿Hasta cuándo sentiréis mi presencia, oh, humanidad? ¿Hasta cuándo me reconoceréis como en aquellos tiempos fue reconocido José por sus hermanos en Egipto?

2. José, hijo de Jacob, había sido vendido por sus propios hermanos a unos mercaderes que se dirigían a Egipto. José era aún pequeño y ya había dado pruebas de un gran don de profecía; la envidia se apoderó de sus hermanos, quienes se deshicieron de él creyendo no volverle a ver. Mas el Señor, que velaba por su siervo, le protegió y le hizo grande ante el faraón de Egipto.

Muchos años después, cuando el mundo fue azotado por la sequía y el hambre, Egipto, guiado por los consejos e inspiraciones de José, almacenó suficientes provisiones para resistir la prueba. Fue entonces cuando los hijos de Jacob llegaron en busca de alimento a Egipto. Grande fue su asombro cuando reconocieron a su hermano José convertido en ministro y consejero del faraón. Al verlo, cayeron de hinojos a sus pies, arrepentidos de su falta, y reconocieron que las profecías de su hermano se habían cumplido. Aquél a quien daban por muerto estaba ahí delante de ellos lleno de poder, de virtud y de sabiduría. Leer Más

Enseñanza 089

1. Habéis llevado vuestra cruz a cuestas, las vicisitudes de la vida han sido como un fardo sobre vuestro espíritu, pero la cruz espiritual que hay en vuestro destino, aún no la habéis tomado para seguirme.

2. Es llegada la hora en la cual los hombres se levantarán a comenzar a vivir su pasión espiritual y a abrazar su cruz.

3. Aquella frase que os enseñé sellándola con mi sangre en el Calvario de Amaos los unos a los otros, florecerá por fin en el corazón de la humanidad.

4. Mi amor por vosotros no podía permitir que os perdieseis, y por eso en Jesús, os di una palabra con esencia de eternidad, que en cualquier tiempo os diese su ayuda, para que alcanzaseis vuestra salvación. El Verbo Divino se hizo hombre por salvaros, ¿acaso sabéis si vuestro espíritu encarnó en este tiempo para salvar a sus hermanos? Leer Más

Enseñanza 088

1. Cuán grato me es el canto de las aves y el perfume de las flores; mas de cierto os digo, que más halaga a mi Espíritu vuestra oración, cuando llega a Mí envuelta en pensamientos puros y con firmes propósitos de enmienda.

2. Dudáis de llegar a tener la inocencia de un ave o la belleza de una flor, porque solamente os juzgáis a través de vuestra pobre indumentaria o por algún defecto físico de vuestra envoltura, mas no miráis al espíritu, a ese ser dotado de belleza y gracia celestial.

El espíritu es luz, inteligencia, amor, sabiduría, armonía, eternidad, y de todo esto carecen las aves y las flores. Buscad la belleza del espíritu, y ella será en vosotros como un espejo que refleje fielmente la faz del Creador. No os afanéis tanto por vuestra belleza exterior, aunque sí os digo, que no descuidéis nada de vuestro ser.

3. La limpieza del cuerpo no está en contra de la espiritualidad, mas no olvidéis que el espíritu está antes que el cuerpo. Recordad que ha tiempo os dije: “Limpiad el vaso por fuera y por dentro”. Leer Más

Enseñanza 087

1. Me agrada sorprenderos en la forma más inesperada para poner a prueba la fe de vuestro corazón. Me place probar vuestra fortaleza para que deis ejemplo a vuestros hermanos.

Existe en vuestro espíritu la simiente de Jacob, a quien llamé Israel, que quiere decir: “Fuerte”. Aquel patriarca fue sometido por Mí a grandes pruebas para que diese grandes ejemplos. Yo le envié un ángel para que luchara con él, y el brazo fuerte del varón no se dejó vencer. Desde ese instante le nombré: “Israel”, y por ese nombre fue conocido por la posteridad.

Mas si Yo os preguntase: ¿Qué habéis hecho de aquella simiente espiritual que os transmitió Jacob? ¿Entenderíais mi pregunta y sabríais responderme? A vuestro paso se han presentado mis ángeles para luchar contra vuestras imperfecciones y no les habéis sabido recibir. Os han sorprendido los seres en tiniebla y habéis sido débiles ante ellos.

2. Os vuelvo a interrogar: ¿En dónde está la espada de Jacob, su celo y su fortaleza? Leer Más

Enseñanza 086

1. ¿En verdad me amáis? ¿Creéis estar verdaderamente ante mi presencia? Mostradme entonces vuestra atrición con verdadero propósito de enmienda. Quiero vivir en vuestro corazón para que más tarde podáis comunicaros Conmigo de espíritu a Espíritu.

2. Cuando las vicisitudes de la vida se acumulan a vuestro paso, las tomáis como un obstáculo para vuestro progreso espiritual y así me lo decís, sin comprender que un camino sin pruebas, sería un camino en donde no tendríais ocasión de hacer méritos para alcanzar la restitución de vuestros yerros.

3. Si los rayos del Sol os han quemado, venid a descansar bajo la sombra de este árbol divino, para que restauréis vuestras fuerzas y cobréis ánimo. Aquí os revelaré el poder del amor que redime, purifica y da paz; el amor os aproxima los unos a los otros y os acerca al Creador, para fundiros en la armonía universal. Leer Más

Enseñanza 085

1. Bienaventurados los que practican la oración espiritual, porque ellos sienten mi presencia, mas de cierto os digo, que Yo recibo todas las oraciones, sea cual fuere la forma en que las elevéis a Mí. Atiendo a todo llamado y a toda súplica sin juzgar la forma, atendiendo tan sólo la necesidad con que me buscáis.

2. ¿Por qué no había de oír a quienes oran de manera imperfecta, sabiendo que todos llegarán a practicar la oración verdadera? Ahora os escucho a través de las diversas formas en que me hacéis vuestras peticiones, porque lo esencial es que me busquéis. Y en verdad os digo, que no existe una oración que no sea escuchada por vuestro Padre, Yo sólo recibo la intención de mis hijos.

3. Vengo a enseñaros la verdad, a través de una Doctrina perfecta. Tratad de practicarla y al orar, tendréis la sensación de contemplar mi luz y de escuchar mi dulce consejo. Leer Más

Enseñanza 084

1. No he venido a contemplar grandes o pequeños, en esta Era os he hablado a todos como hijos a quienes amo de la misma manera. Buscad la esencia de mi enseñanza y esparcidla, y mientras más entregares a vuestros hermanos más os será multiplicada.

2. Mi caridad es la que os ayuda a soportar el dolor de vuestra expiación, por medio de la cual purificáis vuestro espíritu. Conservad cuanto más podáis el estado de elevación espiritual, para que no os encontréis gimiendo nuevamente ante mi presencia.

3. Yo, que contemplo las aflicciones y sufrimientos por los cuales atraviesan las naciones, os pido que con vuestra oración, sentida y plena de caridad, les enviéis un mensaje de paz. Orad por vuestros hermanos; pedid que se os dará.

4. Si tenéis fe en Mí y confiáis en mi palabra, la guerra no penetrará en esta nación y ello será un testimonio más de que sobre vosotros descendió mi Divino Espíritu. Leer Más

« Entradas Anteriores Últimas entradas »