Archivos del autor: latorredeisrael

Enseñanza 090

1. Soy el Caminante que está llamando a las puertas de vuestro corazón, llamo y no sabéis quién es, abrís y no me reconocéis. Como el caminante que llega a una aldea y no tiene quien le conozca, como el extranjero que penetra en tierra extraña y no es entendido en su idioma, así me presento entre vosotros. ¿Hasta cuándo sentiréis mi presencia, oh, humanidad? ¿Hasta cuándo me reconoceréis como en aquellos tiempos fue reconocido José por sus hermanos en Egipto?

2. José, hijo de Jacob, había sido vendido por sus propios hermanos a unos mercaderes que se dirigían a Egipto. José era aún pequeño y ya había dado pruebas de un gran don de profecía; la envidia se apoderó de sus hermanos, quienes se deshicieron de él creyendo no volverle a ver. Mas el Señor, que velaba por su siervo, le protegió y le hizo grande ante el faraón de Egipto.

Muchos años después, cuando el mundo fue azotado por la sequía y el hambre, Egipto, guiado por los consejos e inspiraciones de José, almacenó suficientes provisiones para resistir la prueba. Fue entonces cuando los hijos de Jacob llegaron en busca de alimento a Egipto. Grande fue su asombro cuando reconocieron a su hermano José convertido en ministro y consejero del faraón. Al verlo, cayeron de hinojos a sus pies, arrepentidos de su falta, y reconocieron que las profecías de su hermano se habían cumplido. Aquél a quien daban por muerto estaba ahí delante de ellos lleno de poder, de virtud y de sabiduría. Leer Más

Enseñanza 089

1. Habéis llevado vuestra cruz a cuestas, las vicisitudes de la vida han sido como un fardo sobre vuestro espíritu, pero la cruz espiritual que hay en vuestro destino, aún no la habéis tomado para seguirme.

2. Es llegada la hora en la cual los hombres se levantarán a comenzar a vivir su pasión espiritual y a abrazar su cruz.

3. Aquella frase que os enseñé sellándola con mi sangre en el Calvario de Amaos los unos a los otros, florecerá por fin en el corazón de la humanidad.

4. Mi amor por vosotros no podía permitir que os perdieseis, y por eso en Jesús, os di una palabra con esencia de eternidad, que en cualquier tiempo os diese su ayuda, para que alcanzaseis vuestra salvación. El Verbo Divino se hizo hombre por salvaros, ¿acaso sabéis si vuestro espíritu encarnó en este tiempo para salvar a sus hermanos? Leer Más

Enseñanza 088

1. Cuán grato me es el canto de las aves y el perfume de las flores; mas de cierto os digo, que más halaga a mi Espíritu vuestra oración, cuando llega a Mí envuelta en pensamientos puros y con firmes propósitos de enmienda.

2. Dudáis de llegar a tener la inocencia de un ave o la belleza de una flor, porque solamente os juzgáis a través de vuestra pobre indumentaria o por algún defecto físico de vuestra envoltura, mas no miráis al espíritu, a ese ser dotado de belleza y gracia celestial.

El espíritu es luz, inteligencia, amor, sabiduría, armonía, eternidad, y de todo esto carecen las aves y las flores. Buscad la belleza del espíritu, y ella será en vosotros como un espejo que refleje fielmente la faz del Creador. No os afanéis tanto por vuestra belleza exterior, aunque sí os digo, que no descuidéis nada de vuestro ser.

3. La limpieza del cuerpo no está en contra de la espiritualidad, mas no olvidéis que el espíritu está antes que el cuerpo. Recordad que ha tiempo os dije: “Limpiad el vaso por fuera y por dentro”. Leer Más

Enseñanza 087

1. Me agrada sorprenderos en la forma más inesperada para poner a prueba la fe de vuestro corazón. Me place probar vuestra fortaleza para que deis ejemplo a vuestros hermanos.

Existe en vuestro espíritu la simiente de Jacob, a quien llamé Israel, que quiere decir: “Fuerte”. Aquel patriarca fue sometido por Mí a grandes pruebas para que diese grandes ejemplos. Yo le envié un ángel para que luchara con él, y el brazo fuerte del varón no se dejó vencer. Desde ese instante le nombré: “Israel”, y por ese nombre fue conocido por la posteridad.

Mas si Yo os preguntase: ¿Qué habéis hecho de aquella simiente espiritual que os transmitió Jacob? ¿Entenderíais mi pregunta y sabríais responderme? A vuestro paso se han presentado mis ángeles para luchar contra vuestras imperfecciones y no les habéis sabido recibir. Os han sorprendido los seres en tiniebla y habéis sido débiles ante ellos.

2. Os vuelvo a interrogar: ¿En dónde está la espada de Jacob, su celo y su fortaleza? Leer Más

Enseñanza 086

1. ¿En verdad me amáis? ¿Creéis estar verdaderamente ante mi presencia? Mostradme entonces vuestra atrición con verdadero propósito de enmienda. Quiero vivir en vuestro corazón para que más tarde podáis comunicaros Conmigo de espíritu a Espíritu.

2. Cuando las vicisitudes de la vida se acumulan a vuestro paso, las tomáis como un obstáculo para vuestro progreso espiritual y así me lo decís, sin comprender que un camino sin pruebas, sería un camino en donde no tendríais ocasión de hacer méritos para alcanzar la restitución de vuestros yerros.

3. Si los rayos del Sol os han quemado, venid a descansar bajo la sombra de este árbol divino, para que restauréis vuestras fuerzas y cobréis ánimo. Aquí os revelaré el poder del amor que redime, purifica y da paz; el amor os aproxima los unos a los otros y os acerca al Creador, para fundiros en la armonía universal. Leer Más

Enseñanza 085

1. Bienaventurados los que practican la oración espiritual, porque ellos sienten mi presencia, mas de cierto os digo, que Yo recibo todas las oraciones, sea cual fuere la forma en que las elevéis a Mí. Atiendo a todo llamado y a toda súplica sin juzgar la forma, atendiendo tan sólo la necesidad con que me buscáis.

2. ¿Por qué no había de oír a quienes oran de manera imperfecta, sabiendo que todos llegarán a practicar la oración verdadera? Ahora os escucho a través de las diversas formas en que me hacéis vuestras peticiones, porque lo esencial es que me busquéis. Y en verdad os digo, que no existe una oración que no sea escuchada por vuestro Padre, Yo sólo recibo la intención de mis hijos.

3. Vengo a enseñaros la verdad, a través de una Doctrina perfecta. Tratad de practicarla y al orar, tendréis la sensación de contemplar mi luz y de escuchar mi dulce consejo. Leer Más

Enseñanza 084

1. No he venido a contemplar grandes o pequeños, en esta Era os he hablado a todos como hijos a quienes amo de la misma manera. Buscad la esencia de mi enseñanza y esparcidla, y mientras más entregares a vuestros hermanos más os será multiplicada.

2. Mi caridad es la que os ayuda a soportar el dolor de vuestra expiación, por medio de la cual purificáis vuestro espíritu. Conservad cuanto más podáis el estado de elevación espiritual, para que no os encontréis gimiendo nuevamente ante mi presencia.

3. Yo, que contemplo las aflicciones y sufrimientos por los cuales atraviesan las naciones, os pido que con vuestra oración, sentida y plena de caridad, les enviéis un mensaje de paz. Orad por vuestros hermanos; pedid que se os dará.

4. Si tenéis fe en Mí y confiáis en mi palabra, la guerra no penetrará en esta nación y ello será un testimonio más de que sobre vosotros descendió mi Divino Espíritu. Leer Más

Enseñanza 083

1. Este es el tiempo que os anunciaron los profetas, en el que todo ojo me verá, ahora añado Yo, este es el tiempo en el que también todo oído me escuchará y todo cerebro comprenderá mis revelaciones.

2. El espíritu ya está capacitado para interpretar muchas lecciones y penetrar en muchos misterios; ya no es el párvulo de los primeros tiempos, al que había que ocultarle muchas lecciones para que no se confundiera, y había que presentarle bajo figuras simbólicas todos los misterios que le eran revelados, para que pudiera iniciarse en el sendero espiritual.

3. Cada Era es una luz, una nueva lección y si esta etapa la he prolongado, ha sido con el fin de dar oportunidad a las grandes multitudes espirituales, de pasar por la Tierra para que analicen mis lecciones y cumplan con mis enseñanzas; así darán un paso hacia adelante en el camino de la Vida Verdadera. Leer Más

Enseñanza 082

1. ¿Por qué algunos de mis hijos se sienten indignos de llamarme Padre? Venid a Mí, pecadores; dejad vuestro fardo de dolores, levantad vuestra faz y miradme, mi amor os hace dignos. Si no os perdono Yo, ¿quién va a perdonaros?

2. Teníais hambre de paz, porque vuestra Conciencia os reprochaba vuestros errores, hasta que llegasteis ante la manifestación de mi palabra y vuestro llanto os ha lavado. Sólo Yo sé a quiénes les hablo en esta forma y sólo ellos saben a quiénes están dirigidas estas palabras.

3. Hace tiempo que no bendecíais mi Nombre; vuestras torturas y sufrimientos os hacían creer que os hallabais en un infierno sin fin. Es que vuestros ojos se habían cerrado a la verdad, a esa luz que os muestra mi presencia en todas partes. No os bastaba el esplendor de la Naturaleza que os envuelve, ni la forma milagrosa en que el pan de cada día llegaba a vuestros labios para creer en mis bendiciones. Sólo veíais tinieblas en vuestro derredor y sólo el fuego de vuestros sufrimientos era lo que sentíais; mas cuando estabais a punto de sucumbir, llegó el Divino Cirineo a levantaros, para ayudaros a llevar vuestra cruz.  Leer Más

Enseñanza 081

1. En este tiempo de juicio mi Espíritu se presenta entre vosotros para pediros las primeras cuentas de vuestro trabajo, de vuestras obras y preguntaros, ¿qué habéis hecho desde el instante en que me prometisteis cumplir con mi Ley, Amándoos los unos a los otros?

2. Entre esta multitud se encuentran los primeros a quienes confié la responsabilidad de las tierras y de los labriegos, a quienes entregué el agua cristalina de la fraternidad, para que con ella dieran riego a los árboles.

3. ¿Nada os reclama vuestra Conciencia? ¿Se ha abierto vuestra boca tan sólo para aconsejar, enseñar y guiar? ¿O se ha desatado como espada de dos filos para herir a diestra y siniestra? ¿Habéis ido por el sendero espiritual dejando huellas de unión, de paz, de buena voluntad o habéis dejado impresos en él malos ejemplos? Leer Más

Enseñanza 080

1. Pueblo: He derramado sobre vosotros mis complacencias. He hecho fiesta en este tiempo de conmemoración para que cuando dejéis de oír mi palabra, quedéis preparados y sean vuestras reuniones como un banquete de fraternidad, al que acudan aquellos que no escucharon esta voz y vengan en busca de vosotros. Y cuando mi palabra llegue en toda su pureza y esencia a las multitudes, éstas exclamarán: “En verdad el Espíritu Santo derramó sobre nosotros su Luz”, y ellos comprenderán mi enseñanza pasada en que os dije: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios”.

2. Ya no doblarán sus rodillas para orar, porque habrán aprendido a elevar su pensamiento en busca de la comunicación espiritual con su Maestro.

Vuestro espíritu se fortalecerá; en el tiempo de la lucha será incansable sembrando la Palabra divina por medio de obras, palabras y pensamientos; irá en busca del necesitado para llevarle un mensaje espiritual; otras veces desde el rincón de su alcoba cumplirá su misión orando por sus hermanos. Leer Más

Enseñanza 079

1. Unos han llegado a escuchar mi palabra en este tiempo a hora temprana, otros han llegado tarde; mas de cierto os digo, que no es lo largo o lo corto del tiempo que me hayáis escuchado lo que os dará la elevación y el adelanto, sino el anhelo y el amor con que abracéis mi Doctrina y la caridad que exista en vuestras obras.

2. Venid a Mí los que os encontráis cansados, tristes y hambrientos de amor, aquellos a quienes la humanidad haya tratado mal. Venid a Mí enfermos, Yo os haré sentir el dulce amor de mi caridad. Vengo a apartar vuestra amargura para convertiros en los hijos de la paz, de la luz y de la fe.

Me preguntáis: “¿Por qué he venido a vosotros?” Porque veo que habéis olvidado el camino por donde debéis retornar al Seno de donde brotasteis y Yo os lo vengo a mostrar nuevamente.

3. El camino es mi Ley y por medio de su cumplimiento alcanzará Vida Eterna el espíritu. Os estoy mostrando la puerta tan estrecha como el camino que en aquel tiempo os señalé con mi enseñanza.  Leer Más

Enseñanza 078

1. La claridad y sencillez de mi enseñanza os han infundido ánimo para dar los primeros pasos en el Tercer Tiempo y ya comenzáis a balbucir mis divinas frases. Empezáis a reconocer que es un recreo para el corazón apartar el dolor de un Semejante y entregarle amor y caridad.

2. No me llaméis injusto si por un instante el dolor y las pruebas se ciernen sobre vosotros; debéis saber que ellas fortalecen el espíritu y que, además, este pueblo ha sido instrumento de mi voluntad a través de los tiempos para presentar por medio de él ejemplos a la humanidad. Sed fuertes para que en vuestras vicisitudes deis pruebas de amor y obediencia ante mi voluntad.  Leer Más

Enseñanza 077

1. Bienvenidos seáis labriegos amados, que os habéis convertido en mis compañeros de lucha y de trabajo.

2. Gozosos vienen a ofrecerme el fruto de su labor los que han abrazado con amor esta cruz, porque son felices sabiendo que sirven a su Padre. Otros llegan tristes y cabizbajos ante Mí; son los que al oír que en la calle les llamaron herejes, traidores o brujos, se sintieron invadidos por el temor y la vergüenza, y desde entonces se ocultan de las miradas de sus hermanos, y cuando llegan a hablar de mi Obra lo hacen brevemente con temor y titubeos. ¿Qué fruto podrán levantar estos corazones tímidos, y que paz podrá producirles el saberse discípulos de esta Doctrina?

3. Yo quiero que mis discípulos se sientan en todas las ocasiones, dueños de sí mismos; que testifiquen con sus obras de amor delante de sus hermanos la verdad de mi Doctrina y lleven su frente alta y la paz en su corazón, porque todo ello será una prueba del firme convencimiento de la verdad que han abrazado, un testimonio de fe y de dignidad ante sus hermanos. Leer Más

Enseñanza 076

1. Es día de gracia para vosotros. Venís a escuchar mi amorosa palabra que inunda de amor a vuestro corazón. Os estremecéis de júbilo al pensar que sois los precursores de aquellas generaciones de discípulos míos que están por llegar a la Tierra; entonces confesáis delante de vuestro Padre, que sois torpes y débiles para desempeñar una misión que sea digna de Mí. Dudáis porque no me habéis comprendido, mas Yo no os enviaría a cumplir tan delicado cargo mirándoos débiles como estáis en estos instantes. Mis enseñanzas descienden día tras día a vosotros para doctrinaros y fortaleceros, para que una vez que estéis firmes en vuestra fe, enviaros a la lucha.

2. Si alguno piensa que los pecadores no son dignos de que Yo venga a salvarles, de cierto os digo, que ese no me conoce. Yo no quiero la muerte para ninguno de mis hijos y una vez más estoy dispuesto al sacrificio, para salvarlos y llevarlos a la Verdadera Vida.

Comprended que no es posible que exista un ser que habiendo sido creado para determinado fin, logre hacer variar la voluntad del Creador, y vosotros fuisteis creados para elevaros hasta Mí, por el camino de la verdad. Ese camino es el que han perdido los hombres con su materialismo y es el que vengo a trazaros nuevamente con mi amor. Leer Más

Enseñanza 075

1. Reconocéis que este es un tiempo propicio para convertiros en mis discípulos. Comprendéis que este camino os conducirá a la morada perfecta, la cual no conocéis pero sabéis que existe y que os espera.

Los ojos de vuestro cuerpo no llegarán a ver jamás lo que sólo debe mirar vuestro espíritu, pero ellos tienen infinitas maravillas con que recrearse, y al admirarlas exclamáis: “¡Señor, cuán grande es vuestro poder, qué maravillosa vuestra Creación, qué inmenso vuestro amor!” En verdad os digo: No os detengáis en los límites de lo que alcanzáis a mirar con vuestros ojos mortales, porque más allá de todo ello está una vida perfecta y eterna.

2. No tratéis de imaginaros cómo será la Mansión divina; esperad que vuestro espíritu la conozca cuando llegue a ella elevándose por sus propios méritos. En verdad os digo, que no os sentiréis defraudados, porque es la sorpresa divina que como galardón está reservada a todo hijo de Dios.  Leer Más

Enseñanza 074

1. Es la hora propicia en la que por vuestra elevación hago sentir mi manifestación entre la humanidad; al escucharme os apartáis del mundo para penetrar en recogimiento espiritual.

2. Sentid verdaderamente que estáis ante mi mesa, esperando que Yo reparta el pan y os ofrezca el vino. Sabéis que os hablo en sentido figurado recordándoos mi palabra del Segundo Tiempo, ya que el pan es mi palabra y el vino la esencia divina que hay en ella.

3. Pan y vino, cuerpo y sangre, maná y agua, todo ello ha sido la representación de las palabras amor y vida que es el sustento eterno de vuestro espíritu. Leer Más

Enseñanza 073

1. Las multitudes han llegado sedientas ante mi presencia y han recibido mi palabra como cascada de aguas cristalinas que han lavado sus manchas. La gratitud ha hecho que muchos corazones se abran al amor a semejanza de las corolas de las flores.

2. Este es el tiempo en que os ofrecí volver entre vosotros. Ha sido necesario que vuestro dolor sea muy grande para que vengáis a Mí; mas todo estaba preparado desde el principio de los siglos. Todo había sido profetizado.

No velabais ni orabais y por eso os perdisteis del sendero; mas de cierto os digo, que a pesar de tantos abrojos y pedruscos que cubren hoy la Tierra, a pesar de tantas encrucijadas, cuestas y abismos que en ella existen, el camino del Señor siempre es perceptible para el que se decide a ir por él. Vine para apartar la cizaña y los obstáculos de vuestro camino, para que contempléis el esplendor de la Tierra Prometida. Mañana llamarán los hombres a esta Era: “El Tiempo de la Luz”. Leer Más

Enseñanza 072

1. Benditos sean los que con respeto y humildad penetren en las revelaciones divinas con los ojos del espíritu, porque su testimonio de mi manifestación como Espíritu Santo será verdadero. Id a la humanidad y aun en las tierras áridas sembrad la simiente de mi Doctrina y regadla con el agua de mi amor.

2. Hay muchos que en este tiempo contemplan lo espiritual. Mas no por ello creáis que todos ellos me aman; ya os he dicho que no todo el que me dice “Padre, Padre” me ama, sino aquel que en silencio realiza la caridad con sus hermanos y humildemente penetra en comunión Conmigo.

3. El don de videncia es don del Espíritu Santo, pero mientras unos son humildes y saben estremecerse de gozo y de temor ante los mirajes que les concedo, otros en su vanidad van haciendo alarde del don que poseen. Leer Más

Enseñanza 071

1. Discípulos amados: En este tiempo habéis recibido la gracia de sentaros a mi mesa; venid y estad en espíritu Conmigo. Guardad mi palabra en vuestro corazón y llegaréis a formar un álbum de maravillosa sabiduría con mis lecciones de amor.

2. La Luz de mi Espíritu Santo iluminará sendas y desiertos para que la humanidad pueda encontrar el verdadero camino: El de su evolución espiritual. Vengo cuando la perversidad y la corrupción se hallan en su mayor altura; mi Doctrina aparece ante vosotros como arca salvadora. El mundo es un océano de dolor; al ver esa arca, ¿no deseará la humanidad encontrar en ella la salvación?

3. Discípulos: Todos vosotros conocéis los desiertos y las encrucijadas de los caminos, por eso sois los indicados para ir en busca de las multitudes ávidas de luz. Leer Más

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