Archivos en la Categoría: Tomo 11 – LVV: 310 al 338

Enseñanza 331

1. El que dude de esta comunicación a través del entendimiento humano es como si negase su condición de ser superior entre las demás criaturas; es como si negase a su propio espíritu y no quisiera darse cuenta del nivel espiritual y mental que ha alcanzado a través de pruebas sin fin, amarguras y luchas.

2. Negar que Yo me comunique por medio de vuestro entendimiento o de vuestro espíritu, es negarse a sí mismo y colocarse en el lugar de las criaturas inferiores.

3. ¿Quién ignora que el hombre es hijo de Dios? ¿Quién no sabe que en sí lleva un espíritu? Entonces, ¿por qué no pensar que entre el Padre y sus hijos debe haber una o algunas formas para comunicarse entre ambos? Leer Más

Enseñanza 330

1. Discípulos amados: Vedme nuevamente convertido en Maestro buscando a vuestro espíritu para entregarle una nueva lección.

2. Mi palabra se convierte en bálsamo entre vosotros y en pos de ese bálsamo venís. Todo vuestro ser se conforta y vuestro espíritu se consuela con mi presencia, porque vivís en tiempos de amargura y de luchas; porque doquiera que posáis vuestra planta sentís el abrojo que hiere, mas cuando el dolor penetra en vuestro ser, eleváis el pensamiento en busca del Maestro para mostrarle conformidad y resignación ante las pruebas. Leer Más

Enseñanza 329

1. Bienaventurados seáis los que quisiereis ampliar vuestros conocimientos para descubrir lo más elevado.

2. Felices y bienaventurados sean los que quieren ver con claridad, mas de cierto os digo, que debéis estudiar y analizar mi palabra para que caiga la venda que cubre vuestros ojos.

3. El hombre se ha hecho doblemente culpable, no solamente porque no hace ningún esfuerzo para que caiga esa venda que le impide el conocimiento de mis enseñanzas, sino porque se extenúa en los lazos de la carne que le llevan a los placeres materiales en perjuicio de los placeres espirituales, y es así que se ha convertido en esclavo de sus pasiones y ha destruido su fuerza de voluntad para regenerarse. Leer Más

Enseñanza 328

1. ¡Bienaventurados seáis ante mi presencia en espíritu y en materia! Porque el uno y la otra se recrean, se saturan de mi esencia divina y se fortalecen en Mí para proseguir en la jornada.

2. ¡He aquí a mi Espíritu y he aquí también al vuestro!

3. El Padre y los hijos están presentes, se contemplan frente a frente con amor, se reconocen entre sí, se aman y se bendicen. De cierto os digo, pueblo, que antes de ahora, en ningún tiempo vuestro espíritu había encontrado el camino certero para llegar a Mí. Hoy, por un instante de elevación, de desprendimiento de los deberes terrestres, por un instante de verdadero arrepentimiento y conociendo el camino de la oración espiritual, me hallaréis. Leer Más

Enseñanza 327

1. El espíritu de Elías ha ido delante de vosotros tocando con luz y con amor a vuestro espíritu, preparando el momento y el camino de vosotros. Es Elías en el paso de cada una de sus ovejas como una espada, como un escudo que os ayuda a vencer los múltiples obstáculos, las tentaciones que se interponen en vuestro camino; y aquél que le sabe sentir, que le invoca y le busca como la oveja perdida busca a su pastor, siempre le encuentra, siempre es oído y atendido en su lamento, en su súplica.

2. Muchas veces os preguntáis: “¿Por qué si en el fondo de mi corazón vive el anhelo de seguir al Maestro, me detienen tantos obstáculos para llegar a Él y para servirle?” Entonces se eleva vuestro espíritu en oración, que es invocación de ayuda divina y en ese instante Elías, que tiene el mandato de Dios para velar por el rebaño en el Tercer Tiempo, acude presuroso, se presenta en vuestro camino y os ayuda a vencer la dificultad. Entonces levantáis triunfantes vuestra frente y dais gracias al Padre, y la lámpara de vuestra fe se vuelve a encender y seguís caminando en el sendero con paz y confianza en Mí. Leer Más

Enseñanza 326

1. Empezáis a escuchar mi palabra y vuestros ojos se convierten en un manantial inagotable de lágrimas. ¿Por qué lloráis, pueblo? No siempre sabéis la causa, a veces es porque la lucha ha sido cruenta; a veces porque la vida os ha azotado con ingratitudes, desengaños, fracasos, enfermedades o lutos; pero hay ocasiones en que sin tener ninguno de esos motivos, lloráis mucho al estarme escuchando.

2. Yo sé el por qué de ese llanto sin motivo aparente, Yo conozco su origen; es vuestro espíritu el que llora y a través de la carne lo manifiesta con lágrimas. Cada lágrima es un caudal de ternura contenida, de dolor por sentirse cautivo, de arrepentimiento por los errores cometidos, de pena por haber debilitado, de tristeza por el tiempo perdido.

3. ¿Qué sabe de todo esto la materia? Por eso es que muchas veces habéis creído que llorasteis sin motivo. Leer Más

Enseñanza 325

1. Bienaventurados los que saben llorar de amor, porque esa es la prueba de que su espíritu y su corazón viven en armonía.

2. Son los instantes de vuestra meditación, la hora propicia para que comprendáis y sintáis mi amor, el momento en que casi sin daros cuenta, se abre vuestro corazón como una flor y de vuestros ojos brota dulcemente el manantial del llanto.

3. Esas lágrimas hablan más que todas las palabras y dicen más que todos los pensamientos. En ellas hay sinceridad, hay humildad, hay amor, gratitud, contrición, promesas.

4. Al oírme hablar así, os sentís comprendidos y amados por Mí. Sí, mis pequeños, a todos os contemplo y a todos os escucho, sé vuestros nombres, conozco todas vuestras necesidades, oigo vuestro clamor y vuestras peticiones y recibo de todos las súplicas y las ofrendas. Leer Más

« Entradas Anteriores Últimas entradas »