Archivos por Etiqueta: el pueblo de Dios

¿Quiénes forman el pueblo de Israel?

¿Quiénes forman el Pueblo de Israel?

Este pueblo, formado por criaturas escogidas de entre grandes multitudes, ha sido libre de peligros y posee la paz que otros no tienen. Elías 8.6

¿Por qué os llama el Señor el pueblo escogido? Porque desde el  Primer Tiempo Yo os señalé una delicada misión entre vuestros hermanos, mas no os doté de mayores dones ni os dejé sobre los demás pueblos, sino que os convertí en el hijo fiel, en el emisario de mi Mensaje de luz y de amor para todos los pueblos aún errantes en la Tierra. 11-310.13 Leer Más

La intercesión de Israel para la humanidad

La intercesión de Israel para la humanidad

Resurgid, ¡oh, pueblo! No os hundáis en el ocaso, no olvidéis que os he llamado siempre los hijos de la luz; dejad que al menos en cada día brille en vuestro espíritu un destello de luz. ¿Cómo poder hacerlo? Me pregunta vuestro corazón. A lo cual Yo contesto que la humanidad se encuentra llena de necesitados a los que podéis dar algo de lo que poseéis como caudal espiritual. Tiempo ha que os he señalado para esta misión y lo que en este tiempo he hecho al marcar vuestro frontal, sólo ha sido la confirmación del destino y de los dones que de Mí recibisteis desde el principio de vuestro ser. La paz, la fuerza, la luz perpetua, la potestad sobre espíritus turbados, el don de curación, la palabra, la oración espiritual y tantos dones que revisten a vuestro espíritu, son las armas con las que podréis labrar la paz de esta nación, la cual será tierra fecunda de profetas, emisarios, maestros y apóstoles del bien. 03-073.56 Leer Más

Israel, el pueblo primogénito

Israel, el pueblo primogénito

Vosotros sois el primogénito entre los pueblos de la Tierra; el que nació primero a la luz del Espíritu Santo. 08-229.08

Si he llamado antes al pueblo de Israel y lo he preparado como el hijo primogénito, es porque él siempre ha traído un mensaje de mi Divinidad a los hombres. Es mi emisario que lleva en sus labios mi esencia y en su corazón mi verdad. 08-237.07 Leer Más

Lamento de Israel

Lamento de Israel

¿Por qué veo llanto en vosotros? ¿Por qué las lágrimas asoman a vuestros ojos? Es porque no estáis conformes con lo que habéis hecho. 03-071.44 Leer Más

Israel necesita regeneración

Israel necesita regeneración

En este tiempo, Israel tendrá que hacer esfuerzos para depurarse, regenerarse y convertirse plenamente a la Obra, porque es el pueblo evolucionado y capacitado para llevar a cabo grandes sacrificios, para mover montañas con su fe, y para llevar a término la redención del mundo. MEL 37.37 Leer Más

La soberbia de Israel

La soberbia de Israel

La idea de ser el pueblo escogido prevalece en el pueblo espiritualista, y cuando el Padre anuncia que llegarán los vendavales, las tormentas, los temblores pavorosos de tierra y la gran prueba universal, Israel se confía y se duerme en los brazos del Padre, olvidándose de su tarea, que es la de ayudar a la salvación de sus hermanos. MEL 8.19 Leer Más

Dos grupos en el seno de Israel

Dos grupos en el seno de Israel

Podría dividir a mi pueblo en dos grupos: Uno el que me ha comprendido; otro el que no ha llegado a entender mi verdad. Ambos han recibido la misma Enseñanza; más el que no me ha comprendido va llorando, se siente menesteroso y fracasado. A veces se cree perseguido y otras que se encuentra atado, y no puede luchar contra las tentaciones. Va en el camino sintiendo que los cardos se clavan a cada paso en su planta y cada día derrama lágrimas de dolor; va dejando en los espinos del sendero jirones de la vestidura de gracia con que lo he engalanado. El otro grupo es el que canta victoria al terminar su diaria tarea, el que sabe elevarse en la lucha para bendecirme, el que no llora, ni pide, ni reniega; es el que cuando me habla es para decirme: “Señor, os doy gracias infinitas porque he visto vuestra caridad en Mí, porque os habéis manifestado en mis pruebas que son las que perfeccionan a mi espíritu. Os doy gracias porque en medio de esas pruebas tendré vuestra paz y el sustento.” 03-073.14 Leer Más

Aliento divino al pueblo de Israel

Aliento divino al pueblo de Israel

Reposad unos instantes pueblo amado, escuchad y analizad la palabra del Maestro. 08-237.21

Así como señalo vuestras imperfecciones para que las corrijáis, también bendigo y alabo vuestras cualidades y buenas obras. ¿Creéis que no os he visto orar por los enfermos? ¿Creéis que no he contemplado vuestra lucha por extender el conocimiento de mi Doctrina y que no me he dado cuenta de vuestro esfuerzo por regeneraros, así como de vuestras renunciaciones y sacrificios por merecer mi caridad? Todo lo sé y todo lo veo y prueba de ello, es que en cada obra buena que realizáis os hago sentir mi paz y una honda satisfacción por haber hecho el bien. 03-077.47 Leer Más

Reclamos a Israel

Fuertes reclamos al pueblo de Israel

Meditad en estas palabras, oh pueblo, y escuchad luego lo que vuestra Conciencia os aconseja. 07-177.14

Entre pecados, imperfecciones y profanaciones de este pueblo, se ha manifestado la luz de mi Espíritu en este tiempo. Así he venido luchando por vencer esas tinieblas, hasta hacer brillar la luz. 01-004.87

Hoy contemplo que mis discípulos reunidos en tomo al Maestro, aún tiene cada uno distinta manera de comprender mi Palabra, y cuando se comunican el uno al otro sus propios análisis, caen en discusión y crítica, cuando es unificación de pensamiento lo que Yo quiero entre mi pueblo; para esto debéis de tener caridad, ser tolerantes y esperar el momento propicio de hablar. 07-189.25 Leer Más

Significado del nombre de Israel

Significado del nombre de Israel

El nombre de Israel os lo ha dado vuestro Padre y es nombre espiritual. Os he hecho grandes revelaciones y os he revestido de fuerza para que no os sintáis indignos cuando os llame así. 05-138.41

Os he llamado Israel, porque en vuestro espíritu existe una misión de paz, un destino de armonía espiritual con toda la humanidad; porque sois el primogénito, porque no nacisteis sólo de Jacob, venís de más allá de él, de más allá de Abraham. Vuestro punto de partida data de antes de que Yo enviara al primer hombre a la Tierra, quien formó una familia de la cual Yo escogí la simiente para formar mi pueblo fuerte en la fe, en la obediencia y en el amor al Dios invisible. Así lo preparé y lo bendije y quedó como un faro en medio de la humanidad. 05-135.10 Leer Más

¿Cuál es el pueblo de Dios?

¿Cuál es el pueblo de Dios?

Está profetizado que en este tiempo aparecerá en la Tierra el nuevo pueblo de Dios, el pueblo de Israel y mi palabra habrá de cumplirse, mas no os confundáis creyendo que se trata del pueblo Judío cuando menciono al nuevo pueblo de Israel, ya que el pueblo de que os hablo estará formado por todas las razas y todos los idiomas. Su unión no es material, sino espiritual, así como también su misión es espiritual.

De cierto os digo que el pueblo de Dios es infinito, que todos pertenecéis a él espiritualmente, por lo tanto, ese pueblo no puede limitarse a una nación o a una raza. El pueblo de Israel, llamado por los profetas y los patriarcas de los primeros tiempos, «el Pueblo de Dios», es un símbolo de la familia universal, un pueblo formado por seres sabiamente escogidos para mis designios y al cual he tomado como instrumento para hacer llegar mis lecciones a la humanidad como un libro abierto ante los hombres, libro que habla de evolución espiritual y material, de revelaciones divinas, de profecías, de interpretaciones humanas, de aciertos y de errores de ese pueblo, de esplendor y de decadencia, de libertad y de esclavitud, de luz y de tinieblas. Este pueblo no tendrá más Tierra Prometida en el mundo, su misión es la de ir buscando a los perdidos y reanimando a los débiles para enseñarles el camino del desierto, detrás del cual están las puertas de la Nueva Jerusalén, la ciudad espiritual, en donde habitaréis eternamente con vuestro Maestro.

Israel ha vuelto en este tiempo y está diseminado por todo el mundo para cumplir su misión espiritual. Es el pueblo más antiguo, el primogénito y por lo mismo el primero en comunicarse Conmigo. Su espíritu ha evolucionado conforme a la Ley que fue dada a todo espíritu al ser enviado a la Tierra.

Muchas sendas torcidas enderezaré sirviéndome de la rectitud de mis buenos discípulos. La presencia espiritual del pueblo de Dios, llamado en la Tierra, «Israel», se hará sentir entre la humanidad y muchos llegarán a comprender que lo que se había interpretado en forma material, tiene un elevado sentido espiritual.

Ese pueblo ha resurgido pleno de luz sobre la Tierra, para recibir en su espíritu las nuevas revelaciones que habrá de llevar a las naciones. Ved como ahora ya no es tan sólo la tribu de Leví la encargada de velar por la Ley divina, sino una multitud de espíritus a los que se unirán todos los que despierten con el anhelo de formar parte del Pueblo de Dios.

A todos los que sintáis en vuestro espíritu el anhelo de espiritualidad, de libertad, de elevaros hacia Mí, por el camino del amor, de la caridad y de la justicia, os declaro pertenecientes a mi pueblo y seréis soldados de la verdad; mas para lograrlo necesitáis velar y orar luchando contra vuestras flaquezas, para que el testimonio que deis de mi Doctrina, sea verdadero.

Mi pueblo no hablará solamente de mis enseñanzas, sino que con sus obras deberá enseñar a la humanidad como se cumple y se respeta mi Ley. Sabrá dar sin egoísmo cuanto de su Señor haya recibido y mostrará su celo por la verdad y pureza del tesoro que se le ha confiado.

El verdadero pueblo de Israel, no usa vestidos especiales, no es fanático ni idólatra, lleva el templo en su corazón, no tiene jerarquías, la verdad está en sus obras, no en sus palabras. Está libre de todo materialismo, tiene como guía la conciencia y no lucra con la enseñanza divina.

Mis escogidos están diseminados sabiamente en todas las naciones; todos tienen un encargo mío que cumplir. Los hijos del pueblo de Dios, los hijos verdaderos de Israel, son los que aman la verdad, los que cumplen la Ley, los que aman a Dios en sus hermanos.

El pueblo de Dios se encuentra disperso en diferentes pueblos y naciones; Yo vine a buscarlo para reunirlo. Parte de ese pueblo lo encontré en este rincón de la Tierra y mirando que sus espíritus me aguardaban, que su corazón estaba forjado en el dolor y era capaz de sentir mi presencia, les envié al Profeta Elías para prepararlos, a fin de que fueran mis nuevos discípulos.

Ya no debéis creer que el pueblo de Dios es el pueblo Israelita. Hice que aquella raza se dispersara por todo el mundo, porque en verdad, Israel no es una raza, es un pueblo espiritual al que estáis llamados todos a pertenecer.

Si mi pueblo de Israel fuera de este mundo, ¿creéis que Yo hubiese permitido su expulsión de la Judea, dejando que sus tribus se perdieran entre las naciones? ¿Creéis que si ésa fuera la verdad, habría Yo permitido que el templo de Salomón fuese destruido y profanado y la ciudad de Jerusalén arrasada e incendiada hasta no quedar de ella piedra sobre piedra?

Meditad en todo esto, para que comprendáis que el Reino espiritual no puede tener sus cimientos en este mundo. Por eso os dije a través de Jesús: Mi reino no es de este mundo.

Los que crean que el verdadero pueblo de Israel fue aquel del Primer Tiempo, están en error; aquel fue solamente la imagen de lo que con el transcurso del tiempo habría de ser el verdadero pueblo de Dios en el que tendrán que fundirse todos los hombres amando a su Padre en sus propios hermanos. El que viva de esta manera, será hijo del pueblo de Dios, no importa el lugar de la Tierra en que habite, la sangre que lleve o el idioma que hable. Ese será mi discípulo porque estará dando testimonio de mi verdad.

La simiente que confié a Jacob, está en el espíritu y no en la materia como los hombres han supuesto falsamente.

Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres y has vencido. (Génesis 32:28)

Yo os digo que, si la herencia que los primeros patriarcas legaron a Israel, hubiera sido material, aún estuviera dando profetas, emisarios e iluminados; en cambio, ved que aquel pueblo lleva consigo cadenas de miseria espiritual y material, sabiendo que ya no puede esperar la llegada de un Mesías, porque ha comprendido que aquél que le fuera prometido estuvo en el seno de su pueblo y no fue reconocido.

He aquí al Maestro recordando a sus hijos, hechos de otros tiempos, relacionándolos con obras del tiempo presente, para que comprendáis mejor mis enseñanzas. Quiero que esta Doctrina se extienda por el mundo, que ilumine a la humanidad para que despierte ante una vida que ignoraba, y se levante a formar en el mundo un solo hogar, una sola familia. Ese será el verdadero pueblo de Israel, el pueblo de Dios en el que desaparecerán diferencias de linajes, castas y tribus, porque serán todos, ramas que proceden de un solo tronco, donde todos cumplan con mi Ley que os dice: Amaos los unos a los otros.

Israel tiene un significado espiritual y ese nombre os lo doy a vosotros para que tengáis presente que formáis parte del pueblo de Dios, porque Israel no representa ningún pueblo de la Tierra, sino a un mundo de espíritus. Ese nombre surgirá de nuevo en la Tierra, pero libre de equivocaciones, en su verdadera esencia que es espiritual.

Venid a Mí pueblos y naciones del mundo. Vengan hombres de todas las razas, mi Ley os espera en el Reino de la paz, para que forméis un solo pueblo: el Pueblo de Dios.

Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. (Jeremías 31-33)

Israel, el Fuerte en la Ley

Quinto Libro

Capítulo 3

Israel, el Fuerte en la Ley:

Y habiéndose quedado Jacob solo, estuvo luchando alguien con él hasta rayar el alba. Pero viendo que no le podía, le tocó en la articulación femoral, y se dislocó el fémur de Jacob mientras luchaba con aquél. Este le dijo: “Suéltame, que ha rayado el alba”. Jacob respondió: “No te suelto hasta que no me hayas bendecido”. Dijo el otro: “¿Cuál es tu nombre?” “Jacob”. “En adelante no te llamarás Jacob sino Israel; porque has sido fuerte contra Dios y contra los hombres, y le has vencido”. Jacob le preguntó: “Dime por favor tu nombre”. “¿Para qué preguntas por mi nombre?” Y le bendijo allí mismo. Jacob llamó a aquel lugar Penuel, pues (se dijo): “He visto a Dios cara a cara, y tengo la vida salva”. Génesis 32:25-30

Guardaréis todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que os hagáis fuertes y lleguéis a poseer la tierra a la que vais a pasar para tomarla en posesión, y para que prolonguéis vuestros días en el suelo que Yahvéh juró dar a vuestros padres y a su descendencia, tierra que mana leche y miel. Porque la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesión no es como el país de Egipto del que habéis salido, donde después de sembrar había que regar con el pie, como se riega un huerto de hortalizas. Sino que la tierra a la que vais a pasar para tomarla en posesión es una tierra de montes y valles, que bebe el agua de la lluvia del cielo. De esta tierra se cuida Yahvéh tu Dios; los ojos de Yahvéh tu Dios están constantemente puestos en ella, desde que comienza el año hasta que termina. Deuteronomio 11:8-12 Leer Más