Enseñanza 187
1. Venid a comer el pan de Vida Eterna en la mesa del Maestro. Los ángeles han preparado el festín y vuestro Padre os recibe a todos. Comed y bebed, pero sabed apreciar el sabor celestial de estos manjares, y no os comportéis como algunos que se sientan a mi mesa, comen, beben y luego se marchan sin haber llegado a saber con Quién han estado.
2. El pan que hoy vengo a ofreceros es el mismo que os traje en el Segundo Tiempo; buscad la esencia en ambos y encontraréis que es la misma, la de mi Amor divino.
3. Vengo a salvaros como lo hice en el Segundo Tiempo y a todos los que quieran seguirme, les digo: “Tomad vuestra cruz y seguid mi huella”. Ellos saben bien que la cruz es de humildad, de amor, de caridad, de renunciación y de sacrificio; quien la toma, ya conoce la senda que deberá seguir. A nadie he engañado diciéndole que mi camino está sembrado de rosas, porque quiero que mis soldados me sigan por amor y fe. Leer Más