La importancia de la meditación

La importancia de la meditación
Las Ciencias de la humanidad han evolucionado a través de las Eras,… ¿acaso no sucedería lo mismo con el conocimiento espiritual? Sí, nada queda estancado en el ALECCIONAMIENTO de los hijos del Creador.
A través de las Eras la humanidad ha tenido una mejor comprensión de cuanto le rodea. ¿Podía ella imaginar mucho antes del Maestro, si acaso llegarían sus ciencias a tal grado de progreso como lo han hecho hasta el día de hoy?
Es necesario que la humanidad comprenda, que si su pensamiento le ha permitido alcanzar lo que ha logrado materialmente,… el no detenerse en el conocimiento de su propio ser. Éste conocimiento es el que le llevará a que sus ciencias materiales le sirvan a ella, noblemente.
Aún ella es una desconocida ante sí misma, viéndose en un espejo no conoce realmente quién es. Sólo contempla la carne, lo efímero del tiempo en ella; observa su mundo cambiante a través de los siglos; su Naturaleza que ya no es la misma, incluso se torna desafiante ante su progreso humano; observa lo vasto del Universo haciéndose mil preguntas.
Sin embargo, casi no se da tiempo para observarse en su interno,… no lo podrá hacer con los ojos de su carne, sino de las veces necesario cerrándolos, para despúes adentrarse con los ojos de su espíritu por medio de la MEDITACIÓN.
A ninguno le podrá caer extraño que a través de los tiempos los que se han adentrado en su propio ser, aconsejen la meditación para entrever el conocimiento de uno mismo. Sí, la meditación en su ejercicio ha llegado a ser los ojos del espíritu.
¿La humanidad acaso podrá imaginar de lo que sería su existencia humana, si ella misma y los grandes de los poderes terrenales hicieran práctica de la meditación? Otro sería su mundo, otra su Naturaleza, otra su carne,… las preguntas más allá de su mundo tendrían al paso responderse.
Sí, la meditación hace de la existencia humana al paso del tiempo se torne en Espiritualidad. Sí, la armonía del espíritu con todo lo relacionado a la materia.
La meditación hace que el espíritu que lo practica vaya reflejándolo positivamente en su carne. Es de provecho para él mismo, para la salud de su materia, su fortaleza, su armonía. Y también para que los poderes de su espíritu vayan floreciendo, vayan revelándose ante él.
Ningún espíritu está exento de prácticar la meditación, ni aún aquellos que consideren que han cometido grandes errores. Pues ella, también ennoblece al ser, con todos los provechos antes mencionados.
Falta meditación en esta morada, adentrarse con los ojos espirituales en el ser. De cierto, ¡cuántas lecciones encontrará con su práctica!