Un propósito espiritual
Un propósito espiritual
Un año termina y otro empieza, para nuestro espíritu es un instante más en su eternidad. Un año más se avecina con las encrucijadas de los posibles lamentos por la carencia de amor espiritual de los unos a los otros.
Hacen falta espíritus que con su pensamiento y sentimiento calladamente sean como heraldos, mensajeros de paz con su pensar y sentir. En que cada día su propósito, sea el influir en las decisiones de la humanidad en lo bienintencionado, en lo que sea de benefico de los unos a los otros.
Hacen falta espíritus que vayan por los montes, los mares, las ciudades, los pueblos de la Tierra con una invitación espiritual de paz en su oración.
Que el siguiente año sea todavía más de apertura espiritual para la humanidad, en que ella se interese mucho más en lo que realmente atesora en su ser: su espíritu.
Hay propósitos terrenales de las cuales tenemos en cuenta cada inicio de año, ¿mas cuántas veces existe un propósito espiritual? Escasamente o nulo tal vez. La carne tendrá que volver a su origen que es la Naturaleza misma; sin embargo, nuestro espíritu tendrá que retornar a ese Valle donde la carne no penetra. Nuestros logros materiales no tendrán peso,… pero sí los espirituales.
Un propósito espiritual puede ser de toda índole, desde mejorar en algo o mucho un defecto nuestro, hasta el participar de alguna manera nuestro ser en favor de los demás. Sólo cada uno de nosotros conoce esa motivación que podría darnos la ocasión, de un propósito espiritual para llevarlo a cabo. Sea cual sea, trae siempre un beneficio no sólo para los demás, sino también para uno mismo. ¿Qué podría ser para ti que con motivación seas cumpliendo un propósito espiritual? Mucho hay en formas de hacerlo, y cuando llegue el final del camino terrenal, podremos decir con paz en nuestro espíritu: ¡Todo está consumado Padre!
