La intercesión de Israel para la humanidad

La intercesión de Israel para la humanidad

Resurgid, ¡oh, pueblo! No os hundáis en el ocaso, no olvidéis que os he llamado siempre los hijos de la luz; dejad que al menos en cada día brille en vuestro espíritu un destello de luz. ¿Cómo poder hacerlo? Me pregunta vuestro corazón. A lo cual Yo contesto que la humanidad se encuentra llena de necesitados a los que podéis dar algo de lo que poseéis como caudal espiritual. Tiempo ha que os he señalado para esta misión y lo que en este tiempo he hecho al marcar vuestro frontal, sólo ha sido la confirmación del destino y de los dones que de Mí recibisteis desde el principio de vuestro ser. La paz, la fuerza, la luz perpetua, la potestad sobre espíritus turbados, el don de curación, la palabra, la oración espiritual y tantos dones que revisten a vuestro espíritu, son las armas con las que podréis labrar la paz de esta nación, la cual será tierra fecunda de profetas, emisarios, maestros y apóstoles del bien. 03-073.56

En este tiempo he preparado de nuevo a vuestro espíritu, le he iluminado para conducirlo nuevamente al camino donde cumplirá su destino de anunciar, bendecir y salvar a sus hermanos. 07-191.07

Bienvenidos seáis los que dejáis por unos instantes el mundo para venir a escuchar mi Palabra. De cierto os digo, que por uno de vosotros que aprendiera y practicara mi lección se salvaría una comarca, así como también si todo este pueblo se preparase y con amor orase, alcanzaría a salvar a la humanidad. No es que vuestro número sea pequeño sino que vuestro amor es aún muy reducido. Por ahora limpiad vuestro corazón. ¿Quién mejor que vosotros puede conocer sus defectos y sus manchas? Comprendedlo y purificaos de todo aquello de lo que os reclame la Conciencia. 03-064.58

Tampoco quiero que os ocultéis por temor, sino que os enfrentéis a los que soliciten vuestra ayuda; para todos tendréis palabras de amor que los despierten y conmuevan y que les hagan sentir mi presencia. Así seréis reconocidos. 02-030.30

Israel librará a la humanidad de grandes calamidades, mas cuánto es lo que tenéis que prepararos para cumplir con vuestro destino. Los apóstoles de este tiempo irán de comarca en comarca llevando la Buena Nueva y sus dones serán como una fuente inagotable que desborde sus beneficios en todos los hombres. 01-015.38  

Velad y orad, porque la humanidad necesita de vuestra oración para su evolución espiritual. 02-032.32  

Invitad a la humanidad a que venga hacia Mí para darle mi caricia de Padre, para iluminar su espíritu, para salvarla del mar anchuroso de maldades, para darle leche y miel y apartar la amargura de su vida. 09-259.44

Si así habláis a vuestros hermanos, habréis cumplido con el mandato que os he dado a través de los tiempos. Escuchad pueblo amado en vosotros mismos la voz de la Conciencia y fortaleced el propósito de amarme y de amar a vuestros hermanos. 09-259.45

¿No creéis, pueblo amado, que si en este tiempo habéis sido de los primeros en comprender esta verdad, os obligue ese conocimiento a ser los que llevéis la luz a los campos de guerra y a los pueblos sin paz? 01-027.26

Comed el Pan de la Vida, comed por toda la humanidad en esta Era de dolor, de restitución y de purificación; mientras estéis saboreando este alimento, pensad que a la misma hora millones de seres apuran un cáliz muy amargo y que muchos de vuestros hermanos en vez de beber el vino de mi amor, están derramando la sangre de sus Semejantes en los campos de guerra. 05-112.69

Israel: Os he preparado para que vengáis a edificar, para que entreguéis a la humanidad la paz y la esperanza, para que le mostréis el puerto de salvación. 11-331.52

Cierto es que he venido a daros, mas no os concretéis a recibir solamente; pensad que la paz que os doy no es sólo para vosotros, sino para muchos de vuestros hermanos. No estáis al margen de la gran batalla, sabed que os estoy preparando para que seáis soldados. 05-122.11

¿Estáis esperando que el mundo forje su paz? ¿Con qué simiente podrá formarla, si en el espíritu ahora pesa más la ley de los hombres, que la de Dios? 05-122.12

No os engañéis; en el corazón de la humanidad no existe caridad ni espiritualidad, por lo tanto no tiene cimientos para afirmar su paz, su hogar, su fuente de trabajo, ni su culto a mi Divinidad. 05-122.13

Pueblo de Israel, heredero de mi Palabra, os estoy preparando para que seáis el consuelo de la humanidad. Buscad a los pobres de espíritu, a los enfermos, a los cansados y menesterosos del cuerpo y del espíritu y dadles de este Pan espiritual, que es fortaleza y salud. 05-124.01

Quiero que este pueblo, doctrinado en forma espiritual por Mí, penetre sereno, consciente, celoso y humilde en ese tiempo y que su presencia sea un rayo de luz y un hálito de calma sobre aquella tempestad. 09-253.74

Vos, pueblo, trabajad sin cansaros; enseñad, haced obras que conviertan; y ya que habéis resucitado, velad por los que creyendo vivir han muerto a la fe y a la esperanza. Los que ahora sois fuertes y los que estáis sanos, velad por los enfermos. Orad por los que no oran y fortaleced a los que atraviesan por grandes pruebas. Sostened a los débiles y llevad la paz a las naciones en guerra; a todos aquellos espíritus que han dejado su cuerpo en los campos de destrucción, ayudadlos a elevarse y a penetrar en la vida espiritual, conscientes del estado en que se encuentran y del paso que han dado. Orad por todos, vuestra misión no se reduce a hacerlo por los que amáis y conocéis que son, los vuestros,  sino por todos los que habitan en éste y en otros mundos. Hacedlo, discípulos, porque vuestra misión espiritual es universal, puesto que Yo no he señalado límites para que os améis, sino os he dicho siempre Amaos los unos a los otros. 05-118.51

Para ayudaros en esa misión, la luz de mi Espíritu ha descendido a acariciaros, oh, pequeños, que habéis luchado con ahínco para poder ofrecer a los necesitados un rincón de paz, donde oír mi voz que es bálsamo, luz y paz. 05-118.52

Preparad vuestras sandalias, porque un nuevo sendero os espera, en él encontraréis ocasiones sin fin donde sembrar la caridad y el amor. Aún estáis temerosos y por eso no habéis querido anunciar a la humanidad el nuevo tiempo. Debéis comprender que lo que el Padre ha depositado en vosotros, pertenece a vuestros hermanos y que se lo debéis dar a conocer. 02-052.13

Hay muchos seres que esperan una mano piadosa que les cure, una palabra de consuelo o un ejemplo que les redima. El espíritu padece hambre de amor, de sinceridad y de justicia, y vos, Israel, podéis dar, porque Yo os he entregado un caudal de bienes espirituales que debéis esparcir. 02-033.54

Esa paz y esa fuerza son para que oréis, para que vuestro cerebro no se ofusque y os mostréis diligentes e infatigables haciendo el bien, encendiendo la fe y esparciendo consuelo entre la humanidad. 02-039.38

Pueblo amado: Si os preparáis, Yo os inspiraré leyes y obras que sorprenderán a la humanidad; vuestra mente iluminada descubrirá en la Naturaleza y en vuestro espíritu, todo lo que hay de grande y de perfecto. Entonces estaréis en pleno conocimiento de vuestros dones y vuestras obras serán grandes en amor y caridad hacia vuestros hermanos. 02-041.26

Pueblo: Preparaos, para que seáis el heraldo de la Buena Nueva; cuando ese tiempo llegue que no se cierre vuestra boca ni vuestro brazo sea perezoso para sembrar y cultivar la porción de la tierra que os corresponda. 03-064.28

Mi llamado ha reunido a este pueblo al que he preparado pacientemente bajo mi protección, para que sea digno de recibir la Ley y llevarla cual mensaje de amor divino a los hombres. 03-070.69

Os olvidáis en este instante de vuestras penas para pensar en las de los demás, porque sabéis que en otras tierras el dolor ha llenado el cáliz de sus moradores y este dolor llega hasta Mí. Porque, ¿qué aflicción siente el hijo que no llegue al Padre? Mas ese dolor está purificando e iluminando al hombre, le está haciendo sentir el toque de justicia y le hará volver al camino; sólo el dolor lo hará meditar y recobrar la salud y la paz que ha perdido. 03-058.52

Comprended pueblo, que nunca habéis sido enviados a la Tierra para que seáis indiferentes a lo que acontece entre la humanidad. 03-059.84

Bienaventurados los que entre lágrimas me digan: Maestro, os ofrezco mi dolor; hágase en mí vuestra voluntad. Mi voluntad es que tengáis mi paz, oh, pueblo sufrido y pobre; pero olvidaos por unos instantes de vuestras penas y pedid por el mundo, orad por las naciones. ¡Amaos los unos a los otros! 03-074.61

Pueblo amado, mirad que la humanidad se encuentra hambrienta de paz. ¿Por qué no os preparáis para que con vuestras obras de amor le llevéis la Buena Nueva, levantándola a la fe y a la vida verdadera? ¿Por qué no tenderle una mano fraternal, noble y sincera, invitándola a la reflexión y a la oración? 03-075.40

Pueblo, os he visto llorar por el mundo. ¡Benditos seáis! Comienza vuestro corazón a sentir el dolor ajeno. Os he contemplado en el silencio de la noche elevando vuestro pensamiento hacia Mí, para pedirme la paz y el bálsamo para la humanidad. En verdad os digo: ¡No sabéis cuánto alcanza el mundo por vuestra oración! 03-076.31

Pueblo amado: Mirad a esta humanidad agobiada y enferma que no se da cuenta del tiempo en que vive, ni de mi presencia entre los hombres. 03-072.53

No temáis no llegar a conocer en esta vida el resultado de vuestras peticiones y de vuestras lágrimas por aquellos a quienes ni siquiera conocéis. El cincel del dolor está puliendo vuestro corazón y mi Palabra os inspira a cada instante la caridad. Hoy comprenderéis la fuerza que poseéis por el pensamiento, así como por otros dones que hasta ahora no habéis cultivado. Dentro de vosotros existe una vida aún desconocida. 03-076.32

De distintas comarcas han venido las multitudes en busca de mi Palabra, me hacen presente sus cuitas y vicisitudes. Yo, que contemplo las aflicciones y sufrimientos por los cuales atraviesan las naciones, os pido que con vuestra oración, sentida y plena de caridad, les enviéis un mensaje de paz. Orad por vuestros hermanos; pedid que se os dará. 04-084.03

Pueblo amado, llevad la paz para que así como habéis sido consolados en este tiempo de dolor, sepáis consolar a los que debilitan en la vida, bajo el peso de las grandes pruebas. 04-092.77  

Vuestro espíritu me dice, que también en esta época la humanidad ha sabido de esclavitud material, de penalidades y azotes, y que ha pasado por la esclavitud del espíritu. 04-094.21

Quiero que vuestro corazón permanezca sensible al dolor, al necesitado, al hambriento, al enfermo, que sea como los umbrales de la nueva Jerusalén, donde se congregue el pueblo de Dios, que es la humanidad. 04-110.36

A vos, pueblo, os digo que no olvidéis ese don divino, ya que por medio de él haréis luz en los espíritus, llevaréis consuelo a los que sufren y convertiréis a muchos, al salvarlos de sus aflicciones. 05-112.27

He contemplado a este pueblo orando por la humanidad, amándola, inspirándose en el amor del Maestro. También vuestro dolor es grande, él será el que os una y os haga formar una verdadera familia. Yo os consolaré a lo largo de vuestra jornada, hasta que lleguéis a la Tierra de Promisión. 05-128.16

Os he enseñado a orar, para que por medio de la oración, no sólo os acerquéis al Padre, sino también a vuestros hermanos necesitados para que les llevéis vuestro mensaje de paz. Mas cuando Yo os pregunto, ¿qué ha sentido vuestro espíritu cuando ha orado por las naciones, por las viudas, por los huérfanos, por los menesterosos de pan, por los cautivos y por los enfermos? Sólo sabéis decirme: Señor, Tú eres el único que sabe derramar los beneficios en los necesitados, somos tan pequeños y tan ignorantes, que no sabemos sentir el dolor de nuestros hermanos ni comprender a distancia lo que a ellos acontece. Sólo nos concretamos a pedirte que derrames sobre ellos la caridad de tu amor infinito, pero ante necesidades tan grandes del espíritu, debemos de confesar que aún no llegamos ni a párvulos. Sólo Tú podrás decirnos qué hizo nuestro espíritu durante su oración. 06-162.35

No olvidéis que mi Palabra es sustento y que la humanidad perece porque le hace falta; mi Palabra es la huella que marca el camino de la salvación, pensad que hay muchos que se han perdido y que vagan turbados. Id a ellos y salvadlos. 06-164.62

Elevaos en oración. Ayudad a vuestros hermanos. Estudiad mi Palabra. No quiero contemplar a Israel avergonzado porque no haya sabido luchar. No, pueblo. Haced presente uno, dos o tres granitos, pero que vuestra simiente sea limpia. A vosotros toca analizar mi Palabra. 07-198.40

Cuando ya os sintáis libres de vuestra carga, pensad en que hay muchos de vuestros hermanos que no oran y sí sufren, para que oréis por todos ellos, con la fe plena de que mi bálsamo será derramado sobre todos los dolientes y necesitados. 9-261.20

El clamor de la humanidad llega hasta Mí: La angustia de la niñez, de la juventud, de los hombres y mujeres de edad madura y de los ancianos, se eleva; es la voz que clama justicia, es una invocación de paz, de misericordia que el espíritu hace, porque la simiente de amor en este mundo se ha perdido. Y, ¿sabéis en dónde está el amor? En lo más profundo del corazón humano, tan dentro que no alcanza a descubrirlo, porque el odio, las ambiciones, la ciencia y la vanidad han ahogado la simiente y no hay espiritualidad, ni misericordia; el cáliz de amargura va llenándose y el mundo lo bebe hasta las heces. 08-218.12

Y si es cruento el dolor material que apuran las naciones, considerad, ¡cuánto más grande será lo que está sufriendo el espíritu! En verdad os digo, que están bebiendo ya las heces del cáliz más amargo. 08-222.32

Levantaos, oh, pueblo, preparaos en oración, para que vayáis con vuestro pensamiento, como alondras de paz a esas naciones y abráis las puertas de la luz, de la razón y de la justicia a esos pueblos. Os estoy preparando, pero antes he querido purificaros. Recordad que para llegar a Mí, ¡cuántas pruebas tuvisteis que atravesar y cuánta amargura azotó a vuestro espíritu y a vuestra materia! La enfermedad en unos, la miseria en otros, el desconocimiento de los seres queridos, su abandono o su partida. El dolor en todas sus formas, como un cáliz muy amargo fue bebido por vosotros para lograr purificaros. Vuestro corazón se abrió en medio del dolor que os estaba purificando, para llegar a reconocerme y amarme. 08-222.33

Este instante es de prueba para la humanidad, los grandes pueblos del mundo están haciendo preparativos para lanzarse unos en contra de otros como fieras sedientas de sangre y ciegas de odio. Los pueblos pequeños se encuentran temerosos ante el presagio de la guerra, que es luto y destrucción. Los hogares se ensombrecen, los corazones laten llenos de terror y los amantes de la paz y de la justicia se atormenta ante el fantasma de la guerra que amenaza la paz de los hombres. 08-238.47

Yo os he enseñado a vivir en armonía Conmigo y a ser humildes y sencillos en todos vuestros actos y pensamientos. Os he enseñado que mientras el hombre alimenta sus guerras para darse muerte, vosotros debéis de ser los soldados de mi Divinidad, que llevéis en vuestras manos las armas de luz para combatir el odio y las tinieblas del mundo. 09-249.68

Ved, mi pueblo, como a vuestro derredor la humanidad se debate en su angustia y en su dolor y sois vosotros los indicados para llevarle el consuelo, el aliento y el amor de mi Espíritu Divino. 09-249.69

Yo os pregunto, Israel: ¿Qué pedís para las naciones? Porque esta caridad no es tan sólo para vosotros, ved que las naciones han sido sorprendidas por las grandes pruebas de dolor y a vosotros he dicho: Israel, si veláis y oráis por vuestros hermanos, mi voluntad se hará en toda la humanidad. 09-259.39

Deteneos por un instante a contemplar la carrera vertiginosa de este mundo hacia el abismo. ¿Qué busca la humanidad? ¿Cuál es su anhelo que contemplo en ella? Sólo el dolor, la desesperación y la muerte. Ha callado la voz de la Conciencia y apagado su lámpara; vive el gran día de su expiación y su dolor es grande. 10-291.71

¡Detenedla, pueblo, antes que caiga más! Luchad con vuestra oración y vuestro pensamiento. Enseñad con el ejemplo, y cuando las pruebas lleguen a vosotros, dad muestra de vuestra fe y esperanza, y en aquellos encontrad sólo el motivo para purificar vuestro espíritu. Sed sencillos en todos vuestros actos, para que puedan comprenderos vuestros hermanos. No compliquéis vuestra vida, llevad la mansedumbre de Jesús, la sencillez de los niños y de los ancianos, porque estas virtudes son signo de la espiritualidad. 10-291.72

Quiero que sea el pueblo de Israel como una tierna madre que reciba a esta humanidad desamparada, que sea vuestro regazo cálido, que sean vuestros ojos llenos de amor y compasión por esta humanidad. Os la voy a confiar para que la miréis como una hermana menor, o si queréis como una hija. Voy a dejaros en representación mía y así como Yo amo, bendigo y estrecho a la humanidad, vosotros haréis lo mismo; ella está hambrienta de amor, de ejemplos y de luz. Yo he de decir a la humanidad: ¡Buscad al pueblo de Israel y en él encontraréis mi representación y mis prodigios; en él derramaré mi Enseñanza y mis complacencias! 11-324.25

Así quiero contemplaros y en la fuerza de vuestra oración he encontrado también motivo para perdonar. Por vuestra intercesión Yo me sentiré también conmovido en mi Corazón, para detener mi justicia. En vuestras peticiones Yo encontraré bálsamo para llevarlo a los que lloran; en vuestra elevación de espíritu Yo encontraré también motivo para detener la destrucción que hacen los hombres. 12-345.92

Pueblo bendito: Contemplad al mundo en sus guerras apurando el cáliz de dolor, mas de todo esto Yo os he salvado, no lo atribuyáis a la casualidad, pueblo bendito. Sois el pueblo agraciado para que os preparéis con mi Palabra, para mostrarla al mundo, porque esta es mi voluntad. 12-346.23

Reconoced, mi pueblo, cuántos errores lleva la humanidad; por su ignorancia me busca en su materialismo y su corazón adora falsas deidades, por eso no ha sentido espiritualmente mi presencia. Se recrean mis hijos con la palabra florida y creen transitar en el camino de la luz y de la verdad, sin contemplar en este tiempo a mi Espíritu como la estrella salvadora que envía su luz desde el infinito. 12-346.32

Mi Palabra repercute en todos los ámbitos. Yo os he mostrado a todas las naciones, pueblo. Al conversar con vosotros, os he hablado de los sufrimientos de aquéllas y de su necesidad y os he dicho: ¡Orad, pueblo, penetrad en vigilia, haced penitencia para que podáis acompañar en sus pruebas a aquellas naciones! Sois el fuerte, porque habéis pisado en tierra firme. Orad y preparaos para que seáis baluarte para los demás, para que tendáis vuestra mano y entreguéis la caridad a todo el que la solicite; podéis hacer la caridad a vuestros hermanos, aunque no los conozcáis. Vuestro espíritu, que tiene gran potestad y está revestido de gracia, puede enviarles ese bien del cual os he engalanado. Por eso os pido ante todo, amor, pueblo, amor para que podáis reconocerme y reconoceros a vosotros. Amor, es el principio de mi Ley, amor es la finalidad de todas las obras, es lo que he venido a enseñaros en todos los tiempos. El amor, la paz y la caridad, estas virtudes están en vosotros, ni siquiera tendréis que aprender a amar. 12-347.35

A vuestros oídos sólo han llegado el lamento de las viudas y de los huérfanos junto con los rumores de guerra, las noticias de grandes calamidades y tragedias que aún no habéis visto ni sentido. 02-046.17

¿Quiénes de vosotros, al escuchar las voces de confusión, de angustia y de dolor de los hombres, pretenderá volverles la espalda y huir, desconfiando del poder que os de la práctica de mi Enseñanza para hacer algo por ellos? ¿No creéis en mi palabra, cuando os he dicho que en la hora de prueba seré Yo quien hable por vuestros labios y manifieste mi poder en vuestras obras? 01-002.61

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