C.I. 22 Febrero 1948
CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 047
01. ¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad!
02. Gloria a Dios en las alturas y la paz de mi Espíritu Divino sea entre mi pueblo bendito de Israel, en este día en que reunido podéis encontraros, pueblo amado, en representación de los Siete Sellos, de las Siete Iglesias que Elías vino a implantar por mi voluntad a la Tierra. Yo una vez más os recibo en mi regazo de Maestro, os bendigo y perdono y por vosotros recibo al Universo, en mi Nombre que soy el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
HABLA NUESTRO GUÍA ESPIRITUAL
03. Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad. Maestro muy amado, en esta alba de gracia una vez más te hago presente a mi rebaño, helos aquí, han traspasado los umbrales del mundo para penetrar en la casa de oración. Ellos vienen a regocijarse con la claridad de tu Verbo; vienen a endulzar sus paladares con la leche y miel que derramas.
04. Helos ahí Maestro, llenos de recogimiento y con preparación para que su corazón se abra para dar cabida a tu semilla, a la semilla que en el Tercer Tiempo vienes a sembrar en sus corazones, para que este fruto se esparza por el haz de la Tierra. Recíbelos, Maestro, recibe a mi rebaño al igual que a los postreros; a ellos te los hago presentes. Hágase y cúmplase tu voluntad en mi rebaño y en el Pastor.
HABLA NUESTRO DIVINO MAESTRO
05. Bendito seas, Pastor incansable de las multitudes, que una vez más vienes a manifestar tu espíritu entre la humanidad comunicándote por el entendimiento humano; derramando la luz, la esencia y el consuelo que hay en tu espíritu entre las muchedumbres que se levantan las unas tras las otras por tu luz y por tu amor.
06. Sois promesa para cada uno de estos espíritus y ellos en pos del cumplimiento de esa promesa se levantan formando muchedumbres. Formando caravanas para llegar las unas incansablemente, las otras por primera vez bajo la sombra de estos árboles que dan sombra, refugio y calor a las ovejas que se congregan por tu llamado, por tu amor. Porque el momento ha sido marcado para cada una de ellas y con la sumisión y mansedumbre de la verdadera oveja de Dios, se levantan no sólo para escuchar, sino pare recibir la unción que Padre les da y ellas puedan levantarse dando testimonio de Aquél de quien han recibido.
07. En este instante el corazón del pueblo de Israel se eleva. La elevación de mi pueblo como un holocausto es una ofrenda, es un tributo de espíritu a Espíritu, el cual llega hasta Mí y a cambio de este tributo, de esta ofrenda de amor que el pueblo me eleva, Yo por tu conducto le envío la preparación, la paz, el bálsamo. Mas por los presentes, por los que tienen la dicha de oír la Palabra del Padre en este Tercer Tiempo, alcancen todos los pueblos de la Tierra mi paz y alcancen los moradores del Valle espiritual mi luz, porque esta es mi voluntad.
HABLA NUESTRO GUÍA ESPIRITUAL
08. Cumpliendo como siempre humildemente tu mandato, a ellos voy.
09. En el nombre de mi Padre Eterno Gran Jehová, en el nombre del Maestro Divino que presente es entre vosotros, yo te doy mi saludo espiritual, la bienvenida y el de Pastor, en el nombre del Padre, por conducto del Hijo y en mi nombre que soy la representación de la luz del Espíritu Santo.
10. Rebaño muy amado, has apresurado vuestro paso en esta alba de gracia para penetrar en la casa del Señor. Tus oídos están alerta para escuchar las divinas palabras que a derramarse van sobre tu espíritu y tu envoltura, para que así doctrinado como estás en este Tercer Tiempo, te leventes a rescatar a los demás espíritus Israelitas que aún no han llegado al aprisco de amor.
11. Reconoced que sois los Israelitas de todos los tiempos, que habéis seguido paso a paso al Señor a través de la evolución de tu propio espíritu. En este Tercer Tiempo ha sido menester que el Maestro se presente entregando su Palabra divina a través del entendimiento humano para rescatar a tu espíritu, porque os habéis deslumbrado con lo mundano y habéis acallado la voz de vuestra Conciencia la cual se manifiesta en el espíritu. Habéis olvidado la Ley del Señor que guía vuestro espíritu, puesto que de Él habéis brotado y vuestra envoltura se ha levantado cual paria; mas en este Tercer Tiempo de regocijo, sois porque habéis sido rescatados por el Divino Maestro.
12. Habéis permanecido aletargados y por eso me aposento hacia vosotros para entregaros la preparación, para apartar todo aquello que como obstáculo se levanta en vuestro paso, para que lleguéis al Señor por medio de la elevación. En este instante llevad mi amor, mi bálsamo de curación para que se aparten los dolores de vuestra envoltura y llevad la paz y mi perdón, en el nombre del Padre, por conducto del Hijo y en mi Nombre que soy la representación de la luz del Espíritu Santo.
13. Señor, he entablado el concierto con mi rebaño, le he limpiado y preparado para que sea digno de penetrar en tu Corazón, para que su espíritu se eleve más a la Espiritualidad que vienes pidiendo en este Tercer Tiempo, para que, en el sentido figurado de tu Palabra, comprendan y den cumplimiento a tus órdenes. Una vez más hágase en mi rebaño y en el Pastor tu voluntad.
HABLA NUESTRO DIVINO MAESTRO
14. Bendito seas, que una vez más habéis derramado la paz, la luz, sobre el camino de estos espíritus que paso a paso van transitando sin poderse perder ya, porque han contemplado con los ojos de su Conciencia y de su fe, en el camino que a cada momento les vas trazando y les vas recordando, porque de ellos el Padre espera. Porque ellos sembrarán el mañana las grandes porciones de corazones que formen la tierra de cada quien y de cada cual. Porque estos que me oyen, todos serán mis labriegos, serán sembradores del amor, de la paz, de la semilla Trinitaria Mariana, créalo el hombre o no lo crea.
15. Muchos de ellos no saben para lo que han sido llamados, pero tú les iluminas y les preparas y el momento marcado está para cada quien y cada cual. El momento llegará y entonces será el despertar de los espíritus y ellos sabrán porqué han sido, de quién han brotado y cuál es la misión que se les ha confiado. Mas revestidlos de la mansedumbre, de la obediencia, de la inspiración y del ideal; ellos se levantaran a cumplir sin fanatismos ni misticismos en el camino de Dios que trazado esta desde los principios, pero por momentos ha sido opacado por los pecados de la humanidad. Mas tú eres aquel que con tu luz disipas las brumas, para que los náufragos no se pierdan en la medianía de los océanos, porque no es mi voluntad.
16. Les habéis iluminado el sendero, todos están conmigo prestos a oír, también los ausentes se encuentran prestos a recibir desde mi alto solio lo que sea mi voluntad. Se a mi diestra y desde ahí vela y cumple con lo que el Padre te ha confiado.
HABLA NUESTRO GUÍA ESPIRITUAL
17. Con toda humildad, Maestro Divino, a cumplir tu mandato voy desde el lugar en donde me habéis aposentado; velaré y oraré por mi rebaño para que no se pierda más en los caminos. ¡Adiós, rebaño amado, que la paz del pastor quede entre vosotros!
HABLA NUESTRO DIVINO MAESTRO
18. Pueblo de Israel me hallo nuevamente entre vosotros y os encuentro preparados de espíritu y de materia, solo así podréis estar cerca de Mí, porque todo aquel que no se preparase de espíritu y de materia estando dentro de este humilde recinto, no estará Conmigo; mas todos habéis sido preparados con la luz y el amor de Elías, y todos estáis Conmigo.
19. ¿Por qué quiere el Maestro que el pueblo se encuentre despierto, preparado y dispuesto siempre a la manifestación divina? Porque bien sabéis que lo que vais a oír, lo que vais a mirar, no es la ceremonia rutinaria, no es el rito, no es la liturgia que impresiona, que cohíbe tus sentidos y tu carne. Porque sabes, pueblo, que la solemnidad de este momento, es interior, que el culto a la Divinidad es interior también, dentro del espíritu del hombre. Por eso el Maestro envía siempre a Elías para que él apareje los caminos, para que él aparte los pedruscos y los espinos, y fácilmente pueda encontrarse el Maestro con el discípulo.
20. Así estás en este momento, ¡oh! pueblo amado, sentados todos en torno del Maestro, mas no en este mundo, no dentro de estas cuatro paredes, porque ni Yo he penetrado dentro de estas cuatro paredes entre vosotros, ni vuestro espíritu me está escuchando aquí. Antes he esperado la elevación de vuestro espíritu hacia Mí, porque vosotros sois los enseñados, los doctrinados a través de los tiempos para poder llegar en este Tercer Tiempo a la verdadera comunicación de espíritu a Espíritu con mi Divinidad, para poder levantar en este tiempo el verdadero culto de espíritu a Espíritu, el culto espiritual, culto interior a la Divinidad.
21. Os he permitido la construcción de estos humildes recintos, cuatro paredes con una techumbre no para Mí, sino para que vosotros en el recogimiento, en el silencio, en la ausencia de todo lo que es ruido mundanal, lejos de las miradas impuras e ignorantes de los hombres, pudieses estar reunidos, unificados y espiritualizados, y con esa unificación atraer mi Rayo divino entre vosotros. No porque estas cuatro paredes sean el Templo de Dios, no porque estas cuatro paredes sean vuestro Templo o santuario, pero sí es un lugar donde la presencia del Padre entre vosotros y la presencia de vosotros en busca del Padre han santificado y han purificado. Son lugares destinados tan sólo para estas reuniones espirituales entre el Maestro y los discípulos, porque el verdadero Templo, el verdadero santuario está en vuestro corazón.
22. Después de 1950, me preguntan vuestros corazones, ¿desaparecerán estos recintos? El Maestro os dice: No, no sabéis vosotros por cuánto tiempo el Maestro dejará estos lugares y no sólo estos, sino nuevos lugares, nuevos recintos, lugares de congregación, de reunión para mis multitudes Trinitarias Marianas. Porque mientras entre vosotros no exista la verdadera firmeza en mi Ley, mientras no exista la verdadera elevación hacia mi Divinidad, el verdadero conocimiento de las cosas, no podréis prescindir de estos lugares.
23. Después de mi partida, en la séptima alba os seguiréis reuniendo, mi pueblo, no sólo como una tradición, no sólo como una conmemoración como lo habéis hecho con las cosas pasadas. Sino os reuniréis en cada séptimo día para recordar mi Palabra, para analizarla, para analizar la palabra de mi Mundo Espiritual, para daros luz unos a los otros, para daros los unos a los otros el testimonio sencillo, real y verdadero de mis profetas. Para que podáis vosotros seguiros reconociendo los unos a los otros, para que podáis en el seno de estas reuniones espiritualizaros y enseñar a vuestros hijos a buscarme de espíritu a Espíritu. Amarme, rendirme el culto interior, el culto de espíritu a Espíritu; que vuestros corazones y espíritus no vayan a caer en el hastío, en la falta, en el fanatismo, en la idolatría y en el materialismo.
24. Por eso pueblo, os digo: No sabes el tiempo que el Maestro os conceda estos lugares y nuevos recintos también, porque después de 1950, se seguirán sembrando estos recintos Espiritualistas Trinitarios Marianos del Sexto Sello. No para que en ellos entregue Yo mi Palabra a través del entendimiento humano; no para que en ellos se presente mi Mundo Espiritual, porque esos tiempos habrán pasado, sino para que en ellos se entregue la Doctrina fiel, limpia y pura cual Yo pude entregarla.
25. Para que dentro de ese seno y dentro de ese ambiente de paz, donde mi presencia, la presencia de mi Madre y de mi Mundo Espiritual de Luz siempre estará; para que ahí se sane el enfermo, ahí descanse el cansado, ahí abra los ojos a la luz espiritual el ciego, ahí el profano conozca el respeto y el amor, el pecador pueda redimirse y todos por igual puedan alcanzar según sus necesidades. Para que del seno de estos recintos brote el agua cristalina, el buen fruto, la buena simiente y se siga esparciendo por comarcas, provincias, aldeas y naciones la simiente de Dios, la simiente eterna, origen de todas las cosas, de toda la vida y de todas las naturalezas.
26. No sabéis pueblo amado, si vosotros llegaréis a conocer en esta reencarnación el verdadero Templo de la Divinidad, pero todos tenéis la misión de preparar el camino. Si vosotros no llegases a esa meta espiritual, entonces dejad la preparación en el camino para que vuestros hijos o los hijos de vuestros hijos, puedan poseer el verdadero Templo de la Divinidad.
27. Llegará el momento en que este pueblo reconozca que no sólo en el seno de estos recintos está la presencia de la Divinidad, que no sólo en el seno de estos lugares debéis vosotros postrar vuestro espíritu. Sino que llegaréis al reconocimiento de que el Templo de la Divinidad es el Universo entero; que vuestros corazones son altares, son ofrendas espirituales para mi Espíritu. De que todo el Universo es mi Templo; que ese polvo que pisan vuestras plantas es santo; que esos montes, que esas sierras son altares que se elevan también hacia Mí. Que esos valles con sus flores, con su césped también me entregan un holocausto; que el astro rey y todos los planetas son mundos que me ofrecen su tributo y su holocausto. Que doquiera que vuestros ojos miren, ahí está mi Espíritu, ahí está la presencia del Padre, ahí está el ojo del Juez. Que doquiera podréis vosotros practicar mi Doctrina, doquiera podréis velar, podréis servirme y podréis encontrarme.
28. Entonces reconoceréis, pueblo amado, que en el seno de vosotros lleváis un Templo y que ahí está una chispa de mi vida, un rayo de mi razón divina, un átomo de mi esencia; que en el seno de vuestro hogar se levanta el Templo también, que el hogar, la familia, el matrimonio, son la semejanza de la familia divina. Así como el Padre es Espíritu paternal de todos los espíritus, los espíritus todos hermanos entre sí, hijos de un solo Dios.
29. A vosotros también os ha sido entregada la gracia de que seáis padres, de que forméis también una familia, la familia humana, semejante a la familia divina, para que el padre lleno de satisfacción, de ideal, de fuerza y Espiritualidad, se sienta semejante a su Padre, a su Creador al engendrar un hijo. Que la madre se recreé con esa dicha inefable de llevar en el seno de sus entrañas y de su corazón, la fuente de la vida, la tierra fecunda, la tierra fértil; al saber que de su propio seno pueden brotar los hombres, así como del seno de Dios han brotado los espíritus. Ahí en el seno del hogar esta mi mejor Templo, cada hogar es un santuario y la unión de todos esos santuarios forman el Templo para mi Divinidad, para el Creador, para el Padre.
30. Sí, pueblo amado; mas hoy contemplo que la verdadera luz no es contemplada por los ojos humanos, que distantes del sendero pueden encontrarse los hombres y las mujeres, que les ha faltado caminar para poder hallar el sendero de salvación. Yo encuentro que el único sitio en donde el hombre se acuerda de Dios, es en la sinagoga, en el recinto material, en el templo material.
31. No se da cuenta que en verdad Yo estoy en todos los actos de su vida; no se da cuenta que pisando puede encontrarse el Templo de su Dios. Mas sólo contemplo el caos entre la humanidad, el desconocimiento de les leyes divinas y humanas; porque las leyes humanas, las dictadas por los hombres, no han tenido origen en mis leyes divinas, y las que han sido dictadas con amor, con luz y buena voluntad, no han sabido ser practicadas por aquellos que las pregonan.
32. Mi Doctrina y mi Palabra han sido ocultas en este tiempo, han sido olvidadas, se han tomado como cosas que pertenecen al pasado, y he aquí, que los hombres desaparecen las instituciones perfectas y ponen sus imperfecciones como lo más puro, lo más sagrado, lo más esencial entre la humanidad y todo lo divino está profanado.
33. Así encuentro a la humanidad, desconociéndose a sí misma, destrozándose a sí misma, envenenándose y dándose muerte a sí misma; confundiendo lo que es espiritual con lo que es carne, lo que es divino con lo que es humano, lo que es luz con lo que es tiniebla.
34. En verdad y en espíritu he escogido en este tiempo de confusión, de maldades, de vanidades, en este tiempo de aparente luz para los hombres, de aparente progreso y adelanto para este planeta, una nación calumniada, menospreciada, una nación desconocida y mofada por las demás, la nación Mexicana, créalo el hombre o no lo crea, para darle según mis altos juicios, el nombre de la Nueva Jerusalén.
35. Para hacer el llamado a esta nación a los escogidos de mi mano bendita que se encuentran morando en otras naciones, para reunirlos y congregarlos en torno de esta mi Palabra, de esta mi tercera revelación y entregarles cargos y mandatos. Pulimentarlos con el cincel de mi Palabra, preparar su corazón y su Conciencia, revestirlos de mi esencia y de mi sabiduría. Y entonces ya limpios, sensibles y llenos de amor, poderlos enviar como emisarios de esta mi Obra, de esta mi Doctrina a las comarcas, provincias y aldeas, a las naciones. Atravesando mares, cruzando montes y desiertos para que esta simiente sea entregada, sea diseminada en todo el orbe terrestre sin distinción de castas, razas, linajes, colores y lenguas, porque es la responsabilidad que pesa en estas multitudes que escuchando son mi Palabra divina.
36. Sí, pueblo amado, porque no sólo serán los que almacenen mi Palabra, no serán sólo los portadores de esta Palabra, sino los luchadores por ella misma, los preparados por ella misma, para que den testimonio de Mí con sus pensamientos, con sus palabras y con sus obras. No lleven mi Palabra sólo en la memoria, sino en la Conciencia, para que ellos puedan ser los discípulos que imiten al Maestro, por eso os estoy depurando; cada uno de vosotros es como un pequeño árbol, vuestros sentimientos, vuestras ideas, vuestros actos, vuestras tendencias, son los frutos que brotan de ese árbol.
37. Cada hogar representa un árbol; su amor, su calor, su refugio son la sombra, son el fruto; los padres son el árbol y los hijos son los caminantes. Y vosotros que habéis escuchado que vengo depurando a mi pueblo de Israel, que vengo apartando todo aquello que sea lacra en su propio corazón, no penséis que esto vengo haciéndolo sólo dentro de vuestras prácticas en mi Ley.
38. Esta depuración penetrará también en todos los corazones y en todos los hogares, porque mis recintos Espiritualistas Trinitarios Marianos, serán testificados, serán fortalecidos por los hogares de Israel. Los hogares de Israel serán dignificados con los actos de vosotros mismos que sois los representantes; mas Yo me he presentado ya entre mi pueblo amado como un torbellino. Con la fuerza de este torbellino todos los malos frutos caerán, todas las hojas secas y muertas caerán, sólo quedarán entre el follaje de los árboles los buenos frutos, en los árboles espirituales, créalo el hombre o no lo crea.
39. Es depuración general, pueblo amado, porque se acerca un tiempo de prueba para vosotros, un tiempo en que la humanidad os vendrá a escudriñar, será tomada esta Obra como una nueva secta, sin ser una nueva secta. Vendrán los hombres de todos los saberes a escudriñar esta Obra y no sólo para escudriñarla en su parte espiritual, sino a los adeptos de ella misma los escudriñarán en su vida para con los demás, en su vida interior, en su propio hogar, en los caminos, en las calles, en el trabajo, en vuestros deberes para con todos los demás, como son vuestros gobernantes, vuestros maestros, vuestros amigos, vuestros parientes.
40. Así os escudriñará el mundo y si vosotros no dais la prueba, si no estáis preparados, no habréis dado testimonio de Mí. Si vosotros sólo habláis con mi Palabra y no la confirmáis con vuestros hechos, entonces seréis los fariseos, los hipócritas del Segundo Tiempo, aquellos que debajo de la impecable túnica escondían la podredumbre de su corazón, y esto no lo quiere el Maestro. La otra parte de la prueba que os espera, es el juicio de vuestro Señor en el ultimo año de su estancia y principalmente en el día de su partida, porque entonces su Ojo celestial será contemplado por todos, todo ojo pecador y no pecador lo contemplará ese día.
41. ¿En qué forma, pueblo amado? No lo sabéis, no será en la forma imaginada por vosotros, será en la forma como le plazca al Padre, pero será contemplado su Ojo y su justicia por todo ojo pecador y no pecador. Mas Yo como Maestro, Yo como el Verbo de ese mismo Padre que es Juez, cuando el momento llegue, debo venir a enseñaros, a ilustraros, a prepararos en todos sentidos, para que seáis los verdaderos portadores de la Doctrina de Cristo.
42. Para que seáis vosotros aquellos que deis el verdadero testimonio de que el Espíritu Santo se ha revelado y se ha manifestado entre vosotros. La fuerza es con vosotros, la paz y la luz también; conservad la calma y la serenidad, porque habéis penetrado en un tiempo de grande prueba, de grande lucha, de grandes análisis. Ya la lucha está entre vosotros, mucho tiempo el Maestro lo estuvo anunciando y mucho tiempo os preguntasteis, ¿cuándo llegará esa lucha? Ya está entre vosotros, mis hijos, la lucha interior, porque recordad que Yo os pude decir muchas veces: La lucha será más grande entre vosotros mismos, que entre vosotros y los que están fuera de mi Obra.
43. ¿Por qué Israel? Porque os dije que tendríais que luchar con armas iguales y los que comprenden mi Obra bendita, esgrimen las armas en pro de mi Causa y los que no me han comprendido, esgrimen las armas y las ponen al servicio de su propia causa y he aquí la lucha; mas la razón vence, la verdad vence, la esencia vence, porque en verdad os digo: Yo soy la espada que está luchando contra toda ignorancia, contra todo fanatismo y toda imperfección, mas mi espada que tiene filo para cortar todo lo malo, tiene luz para dar vida a todo el que ha de vivir. Un filo de esta espada da muerte a lo malo y el otro vivifica porque tiene luz.
44. Y en este instante, pueblo amado, me place concederle a cada una de vuestras Conciencias una flama de esta espada para que cada quien, y cada cual se escudriñe así mismo antes que a los demás y pueda con esta espada, cortar todo aquello que sea malo. Entre mis multitudes se presentan los Guías de otros recintos, Labriegos, Columnas, corazones que han recibido cargos por mi mano en otros recintos, todos oyen mi Palabra y, ¿por qué hasta este tiempo he venido esta justicia, con este rigor, con este reclamo entre vosotros? Porque dicho estaba por Mí.
45. Se sorprende vuestro corazón, mis hijos, como se sorprende siempre que llega una prueba, porque nunca habéis oído mi palabra; porque habiendo hablado incansablemente el Maestro en palabra profética, nunca fue escuchada ni creída, no fue almacenada mi Palabra. Mucho tiempo hace Yo os dije, recordando una de mis parábolas del Segundo Tiempo, que era menester dejar crecer el trigo junto a la cizaña, que ambas plantas crecieran, que fructificaran, que no se cortara la cizaña antes que el trigo estuviere maduro porque fácilmente podríais cortar ambas cosas; que era menester dejar que las dos cosas crecieren juntas y madurasen para segar parejo, apartar a la diestra el trigo y a la siniestra la cizaña fuese en el fuego.
46. Yo como el buen Cultivador, como el Maestro entre vosotros mismos he dejado así crecer al trigo que Yo he sembrado en vuestros corazones, junto a la cizaña que el pecado del mundo y las tentaciones también han sembrado en vuestros corazones. Mas ha llegado el tiempo de segar parejo y vengo con la hoz de mi justicia, de mi amor y de mi gracia, segando en mis tierras; apartando a mi diestra la espiga dorada y de ahí pasará al granero de vuestro Padre y a mi siniestra donde el fuego inextinguible puede encontrarse, arrojaré toda la cizaña. Y sólo quedará dentro de mis recintos, en el corazón de mis hijos, mis labriegos, dentro de los hogares de Israel, en el corazón de los representantes de ellos mismos, en los padres y en los hijos, sólo el trigo, la semilla del amor, de la luz y de la verdad.
47. ¿Por qué habéis olvidado mis palabras, pueblo amado? ¿Por qué no apartáis día tras día, un poco del tiempo que os concedo, para dedicarlo al análisis de mis palabras benditas? Para que así en ese análisis, podáis encontrar mi contestación a las preguntas, mis inspiraciones y las grandes explicaciones de espíritu a Espíritu. ¿Por qué esperáis que las pruebas vengan y os sorprendan como cosas inesperadas? No pueblo. Por eso os juzgáis los unos a los otros, por eso no os comprendéis, por eso os debilitáis y os dividís, porque el cumplimiento de mi Palabra se ha efectuado entre vosotros y no sabéis prepararos para recibir la prueba, y mucho tiempo os estuve previniendo y preparando para que abrieses los ojos a estas cosas.
48. Os lleno de calma, de serenidad, os conforto y os elevo para que cada quien y cada cual se levante preparándose así mismo más y más; depurándose así mismo en todo lo que podáis, dejando que el torbellino arranque todos los malos frutos, todas las hojas secas, todo lo que no debe existir en el follaje limpio y frondoso de vuestros árboles. Árboles porque dan vida, porque dan sombra y porque dan frutos; mas todo lo que no sea buena sombra, buen fruto y buena vida, eso morirá, porque esta es mi voluntad.
49. Bajo la fuerza de este vendaval divino, en verdad os digo: Muchos recintos se cerrarán, muchos labriegos me volverán las espaldas, muchos Guías querrán entregarme las llaves; mas en verdad os digo, esa no es mi voluntad. Mi voluntad es sólo que cada quién y cada cual depure su lugar, depure sus actos, depure sus prácticas; mas si alguno así no lo hiciere, en verdad os digo: Toda multitud que quedase abandonada en el camino, conoce cuál es la fuente de la gracia, cuál es la cuna para que ahí se aposenten.
50. Llegará el día en que Yo despierte a todos aquellos que me vuelvan la espalda y ellos contritos y ya preparados por el dolor, me dirán: “Maestro, tu Obra es limpia, el verdadero ideal no era en mi corazón; mas ahora vuelvo hacia Ti para llenarme de tu propio ideal y servirte en el camino de verdad.” Y por eso el Maestro os dice: Todos analizad, todos sed fuertes y manteneos preparados con calma, porque no sabéis lo que vendrá, pero Yo estoy entre vosotros. Yo soy el Fuerte y lo que hoy acontece en el seno de mi pueblo amado, también acontece en todo el universo, acontece en las naciones, en el seno de todas las congregaciones.
51. Yo me he presentado con mi espada y no sólo en este mundo, en el Valle espiritual y en todos los sitios donde moran espíritus imperfectos, ahí estoy Yo en este tiempo con mi espada de amor, con mi hoz divina cortando a diestra y siniestra, depurando, perfeccionando, iluminando, en espíritu y en verdad. Porque habéis penetrado ya en un tiempo de justicia divina y vosotros debéis estar firmes Conmigo como discípulos, como párvulos de mi Divinidad, Amándoos los unos a los otros, comprendiéndose los unos a los otros, respetando cada quién el lugar del otro, para que el Padre respete también vuestros lugares y no os toque.
52. Hogares de mi pueblo amado, padres y madres de familia, vosotros sois la sombra en el camino humano, sois el pan y el consuelo. Bajo la sombra de vuestro corazón y de vuestros cuidados, han nacido y han crecido vuestros vástagos y os comunicáis de espíritu a Espíritu y me los hacéis presente, los unos ausentes, los otros presentes. Unos os brindan el cáliz de leche y miel, los otros la amargura, pero no venís a acusarlos delante de Mí, porque los padres no son los jueces de sus hijos. Venís sólo a pedirme la fortaleza para ellos, para que puedan en el camino del Señor permanecer fieles por siempre; pero Yo os digo: La misión de los padres no termina en la niñez de ellos, sigue en la juventud, en la edad madura y en la ancianidad de ellos mismos.
53. No les abandonéis; mas si queréis vosotros ser respetados y reconocidos por vuestros hijos a través de todas sus edades, velad, elevaos a Mí para que os pueda colocar en el lugar digno que los padres deben ocupar. Es un lugar más alto que el de los hijos, pero vuestros hijos serán padres y entonces estarán en vuestro propio lugar, porque Yo no he criado superiores sobre los demás. A todos les he entregado la misma escala, y hoy los unos se encuentran en la primera y los otros en la sexta; mas los que se encuentran en la primera, ya estarán también en la sexta.
54. ¿Por qué? Porque el camino será para todos los seres. Mas reconoced que tenéis la responsabilidad de formar el pueblo, ya no del mañana, el mañana es hoy y debéis de preparar la Conciencia y el corazón de vuestros hijos. Habladles como Yo os hablo, revestíos de intuición y revelación, para que con todo tacto podáis cultivar esos árboles que han de fructificar el mañana; porque este pueblo con su preparación, con su virtud, con su moral y Espiritualidad, siendo pequeño, contrarrestará todo el pecado del orbe, porque esta es mi voluntad.
55. Por eso os digo, pueblo que os preparéis, porque te he hecho responsable de las nuevas generaciones; pero os parece fantasía lo que os estoy diciendo. Mas, ¿quién puede preparar a esas nuevas generaciones, con la Espiritualidad que os estoy pidiendo? Solamente tú, pueblo amado. El Maestro os dice: El mismo que os habla en estos momentos, os habló en el Segundo Tiempo. En aquel Segundo Tiempo que la muchedumbre por la Galilea, que por la Samaria me siguió, sólo a doce escogí y con esos doce extendí mi Palabra por todos los caminos y lugares en este mundo.
56. En aquel tiempo en que vuestra ciencia no había despertado como ahora, en que los caminos eran más largos, Aquél que llevó a cabo aquella Obra sacrosanta, os habla en este tiempo. A los príncipes de aquellas iglesias les pareció fantasía y falta de razón en Jesús; y hoy no falta quien también le parezca fantasía y falta de razón. Mas Yo vengo dejando esta Palabra como un Legado divino y antes pasarían los cielos y la Tierra, que esta palabra no se cumpliese en el mundo.
57. Pronto contemplaréis pueblo amado, que mi Palabra traspasa vuestras fronteras. Ya esté próximo el momento, ya uno de mis emisarios ha levantado su planta y en corto tiempo mi Palabra la derramaré por su conducto en tierras extranjeras. Otros emisarios también se levantarán, mi divina y santa Palabra será escuchada en otras lenguas, en otros países.
58. Después de 1950, se levantarán los hombres de este pueblo, los hombres marcados por mi mano con la señal en su frontal esparciendo mi Semilla espiritual, la semilla Espiritualista Trinitaria Mariana, exenta de fanatismo, de idolatría, de misticismo y mistificaciones. Exenta de materialismo, pura como os la he entregado desde los primeros tiempos, así la derramarán en todo el orbe, en todos los pueblos de la Tierra.
59. No pasará mucho tiempo en que los incrédulos, los que sonríen burlonamente, los que interiormente me desgarran de espíritu a Espíritu, confirmen el cumplimiento de mi palabra; sus ojos lo verán, su corazón también lo testificará.
60. Esta es la preparación que os vengo dando, esta es la voz de alerta con que os despierto, es la caricia con que os vengo reanimando, porque en verdad os digo: Es fácil practicar mi Obra bendita, es fácil ser el siervo de la Divinidad, es fácil Amaros los unos a los otros, es fácil entregar a los demás lo que Yo os he entregado, en verdad y en espíritu.
61. Yo no os pido el sacrificio corporal, Yo no os exijo el sacrificio de sangre, no vengo pidiendo como holocausto vuestra vida y vuestra sangre. No vengo buscando entre vosotros el ayuno corporal, la penitencia material, porque esas cosas aun cuando tú las queráis hacer para presentarme méritos, esas cosas no llegan a Mí. Yo vengo pidiendo sólo la enmienda, la regeneración, la oración limpia y pura, la práctica del amor, de la caridad, la moral en vuestros actos en esta vida y el cumplimiento a mis leyes en lo espiritual.
62. ¿Quién os puede cumpliendo así, perseguir? ¿Quién os puede señalar como prevaricadores? ¿Quién os puede lanzar la calumnia? ¿Quién puede acusaros a vosotros como aquellos que vais arrastrando mi Obra? Vosotros enseñad a los demás lo que os he enseñado, el verdadero culto interior, el conocimiento de cuál es el Templo de la Divinidad, el respeto al hogar, al amor a la familia.
63. El respeto y reconocimiento a los cargos que Yo les he entregado a los hombres en la Tierra; porque no todas las misiones que Dios entrega a los hombres, son espirituales. Yo entrego la luz de la ciencia al hombre científico; Yo entrego la inspiración a aquellos hombres que han de venir con su espíritu elevado y preparado a recrear el corazón de la humanidad. Yo entrego misiones a los mandatarios, a los maestros, a todos los hombres. Y aún del pecador sé servirme, él es también mi instrumento; del mismo perverso me sirvo, del manchado, del impuro, del hipócrita, del engrandecido.
64. De todos me sirvo Yo y los convierto en instrumentos de mi Divinidad y a nadie juzguéis, no seáis jueces de nadie, os dejo los ojos para que miréis, os dejo el entendimiento para que analicéis y os dejo el corazón y la Conciencia para que sintáis, mas cerrad vuestros labios, porque en verdad os digo: Todos los hombres juzgan, pero nadie sabe juzgar.
65. Yo soy el único que conoce el fondo de las cosas y por instantes vengo con mi Palabra a revelaros el fondo de las cosas, para que bien analicéis y bien juzguéis a vuestros hermanos, pero os digo: Si del mismo perverso me sirvo para llevar a cabo mis planes divinos y perfectos, ¿con qué derecho podéis vosotros juzgar más al perverso que es vuestro hermano? Perdonad y dejadme todas las causas a Mí, que en todas las causas estoy Yo, puesto que la hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad.
66. Es mi lección de esta alba de gracia ¡oh!, discípulos y párvulos. Quienes no me han comprendido ya me comprenderán, porque esta Palabra penetra en todos los corazones y quienes me han comprendido, Yo los contemplo.
67. En este instante voy a recibir a los postreros, a esos corazones que han sido atraídos por vos pueblo. En ellos habéis trabajado, en ellos habéis luchado y sembrado, por ellos habéis llorado y pedido en el rincón de vuestra alcoba y hoy el premio de vuestra lucha lo estáis recibiendo. Aquí están ellos Conmigo, van a recibir de lleno en su espíritu el Pan de la Vida, los unos lo reconocerán, los otros no sabrán lo que han recibido en todo su valor. Los otros en la duda se encuentran, pero a todos les recibo y vosotros no les juzguéis.
68. También los espíritus tienen marcado el momento de su despertar. Mirad que muchos han despertado antes de que vosotros hayáis llegado a ellos; otros despertaron en el momento en que llegasteis a ellos, y otros no despertarán ni tan siquiera con mi primera palabra porque el tiempo no es llegado. Mas ellos culpa no tienen, por esto no les juzguéis, tened paciencia, soportad de ellos su propia tiniebla e ignorancia y esperad, que la semilla Yo sé dónde depositarla; la fibra Yo la conozco y ahí sé penetrar, donde vosotros no podéis penetrar, ahí estoy Yo.
69. Si alguno de estos que ahora habéis traído, me vuelve la espalda, a ellos volved cuando sea el momento inspirado por mi Divinidad y si no regresan, si no retornan a Mí, dejadme la causa, el tiempo llegará y vuestros ojos contemplarán como ellos se levantan para acudir a mi llamado.
EL DIVINO MAESTRO HABLA A LOS POSTREROS
70. Postreros: Mujeres, hombres, ancianos y niños, que penetrando sois en estas casas benditas de mi Obra, en particular en el Templo de La Fe, porque en este recinto habéis penetrado vosotros; Yo os doy la bienvenida y vos pueblo bendito dadles la bienvenida.
71. Hay regocijo en el Corazón del Padre y en el corazón de vuestros hermanos, porque ellos han sido rescatados, créelo el hombre o no lo crea. Ellos al contemplar que vosotros venís a escuchar esta Palabra, sienten la fe y la esperanza de que vosotros también podéis ser salvos en esta barquilla y, ¿quién de vosotros que viene por primera vez, no se da cuenta del caos, de la tempestad que le rodea en este Tercer Tiempo? ¿Quién que hoy por primera vez se acerca ante Mí, no me hace presente un cáliz desbordante de amargura? ¿Quién de vosotros no ha sido el caminante que ha ido de puerta en puerta, de camino en camino en busca de la felicidad, por lo menos de un átomo de paz sin encontrarla? ¿Quién de vosotros no me presenta una herida profunda en su costado? Todos, en verdad y en espíritu: Los padres, los esposos, los hijos, los hombres que ayer estaban fuertes y ahora débiles, los ancianos cansados y lastimados en el largo camino, los niños enfermos y desconocidos, los corazones desencarnados y destrozados por la ingratitud, la decepción, la miseria y la pobreza espiritual.
72. ¡Cuántos de vosotros venís con vuestra vestidura sobre vuestro cuerpo y ante mi Espíritu Divino sólo presentáis la desnudez, las desgarraduras en vuestra vestidura! Así venís, ¡oh!, postreros, porque si todo lo tuviereis en el camino de la vida, no me hubiereis buscado aquí, y soy el que todo lo posee. Mas, ¿por qué me habéis buscado? Porque algo os hace falta y si algo os hace falta, es que no me tenéis de lleno con vosotros; esperando vos que Yo esté aquí, para que os entregue eso que os hace falta, os habéis levantado a buscarlo.
73. Sí, en verdad, Yo tengo todo aquello que os hace falta: La salud para el enfermo, la paz para el corazón, el consuelo para aquél que ha llorado mucho tiempo, la concordia para los que no han encontrado los lazos de unión, la confianza y la fe en los muertos a la vida espiritual, la vestidura de la gracia para los desnudos, el perdón para aquél que tiene el remordimiento en la Conciencia, el Pan del espíritu. Y también por añadidura las cosas de esta vida material: La techumbre, el amor humano, el pan de cada día, vuestros alicientes terrestres. Todo lo esencial para vuestro espíritu y vuestra vida terrestre, y también todo lo que es dado por añadidura.
74. Entonces postreros benditos, con fe o sin fe, esperad de Mí, los que tienen fe por ella alcanzarán, los que no tienen Yo se las enciendo, en verdad y en espíritu. Y en esta alba de gracia llevad, que desde mi alto solio me derramo en vosotros en caricia paternal, en bálsamo cual Doctor de los doctores, en paz de mi Espíritu Santo. Preparo vuestros caminos, aparto de vuestra carne y de vuestro espíritu, todo aquello que fue lacra, que fue fardo pesado para vosotros y limpios os dejo.
75. Y, ¿qué vais a hacer con esta limpidez, con esta paz y con este bálsamo? Conservadlo y respetadlo, para que pronto podáis hallar lo que tanto habéis buscado en los caminos. Reconociéndolo así los unos y no reconociéndolo los otros, Yo a todos os entrego y os abro los ajos a la verdadera luz.
76. Observad, cuál es el culto que se rinde aquí en esta Obra a vuestro Padre Celestial, que se comunica por estos entendimientos humanos sin penetrar de lleno en ellos. Estos varones y estas mujeres por los cuales os hablo no son vuestro Dios; ellos no son santos, ellos no son justos. Desde mi alto solio envío un rayo de mi Divinidad para tocar estos entendimientos y conversar con vosotros, sólo un átomo de mi luz, pero un átomo de mi luz, es capaz de iluminar al Universo entero, por eso se nombra mi Rayo Universal. Aquellos que os han traído, ellos os darán el análisis, porque es mi voluntad.
77. Levantaos, que en esta alba de gracia contemplaréis un nuevo día, una nueva fuerza, un nuevo aliciente en el camino de vuestra vida, que Yo os bendigo y os perdono, porque soy el Único que puede perdonar todas las ofensas. Y en este instante os absuelvo y os dejo sin mancha alguna, en mi Nombre que soy el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
EL DIVINO MAESTRO HABLA AL PUEBLO
78. De esta manera, pueblo amado, me derramo entre vosotros, no olvidándome de ninguno de los que han recibido cargos y de los que están por recibir. A todos les contemplo, les escucho, en todos los corazones penetro de Espíritu a espíritu en este silencio, en este recogimiento.
79. En esta comunicación espiritual alcanzáis vosotros la verdadera comunicación, y Yo me recreo porque me encuentro en este instante rodeado de respeto, de amor, de Espiritualidad; porque hasta el párvulo calla su labio, silencia su carne y sus sentidos, y sólo deja escapar su espíritu para no contemplar este recinto adornado con imágenes, adornado con regios altares, y es sólo su pensamiento, su espíritu el que se desprende para buscarme a Mí.
80. Así como el postrero, el primero, todos me hacéis presente vuestro corazón. Los Guías me presentan su Conciencia y su corazón, y me dicen: Hágase en nosotros Tu voluntad, danos Tu fuerza para poder trabajar y podamos salir avante en el camino de las pruebas.
81. Los labriegos se elevan de espíritu a Espíritu y me dicen: Señor, que no llegue yo a significar en tu Obra un mal fruto, porque no quiero caer del Árbol, quiero tener vida, quiero tener buen sabor y dar buen sabor a los demás corazones. Y el pueblo me dice: Señor, ¿en qué forma vas a tocar nuestros hogares, los matrimonios, las familias, los padres y los hijos? No lo sabéis mi pueblo, pero todos estad alerta, que aquél que vele y ore saldrá avante, en verdad y en espíritu.
82. ¡Ay!, del que no ore ni vele. ¡Ay!, de aquél que no crea en mi Palabra y la juzgue. ¡Ay!, de aquél reincida en sus antiguos pasos, porque él tocado será y el despertar será muy amargo. Entonces contemplará cuáles son los frutos que el Maestro no quiere que existan en el corazón de sus hijos; pero mi fuerza y la preparación ha sido general entre vosotros, por lo tanto velad sin fanatismo, orad sin misticismo, estad preparados siempre y de esta manera mi pueblo de Israel será el verdadero, el buen discípulo de Cristo.
83. Después de ascender mi Espíritu Divino, cuando mi Rayo Universal haya ascendido hasta mi Solio, elevaréis vuestro espíritu a Mí para pedirme la paz por las naciones. Yo en mi alto Solio espero vuestra oración, vuestras plegarias. Sentiré en mi Corazón el dolor de vuestros corazones al pedirme por todos aquellos que sufren.
84. Yo os bendigo, pueblo y os perdono y por vosotros bendigo y perdono a todo el universo. En el instante de vuestros cinco minutos de oración en que no vais a pedir para vosotros, porque vosotros estáis ya plenos de mi amor y de mis beneficios, entregaré a todo el universo, a los seres espirituales y a los seres materiales, en el nombre que soy el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
85. ¡Adiós, pueblo, mi paz queda entre vosotros!
22 de Febrero 1948.