C.I. 15 Octubre 1950

CÁTEDRA DEL DIVINO MAESTRO – 014

01. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS Y SEA CON TODO EL UNIVERSO!

02. Yo os bendigo, pueblo de Israel, reunido en este tiempo en el Valle terrenal. Yo te bendigo, pueblo de Israel, que habitas ya en el Valle espiritual y formas la familia que el Padre en este tiempo se ha dignado preparar para la obra de redención entre la humanidad, formando un solo espíritu, formando perfecta armonía, los unos en el Valle espiritual y los otros en el Valle terrestre, porque el Divino Maestro está dándoos sus mandatos, sus consejos, sus palabras que han de llevaros por el camino del cumplimiento.

03. Esta ha sido mi voluntad y en mis altos juicios vosotros no habéis penetrado. Mas ellos son justos y si confiáis en Mí y estudiáis mi Obra en todos los tiempos, contemplareis cuán justa es mi voluntad. Os he enviado en el tiempo de los mayores pecados, para que pudieseis luchar en contra de ellos.

04. Os he enviado como soldados combatientes en la grande lucha del bien contra el mal. Yo os contemplo a cada uno de vosotros fortalecidos por los dones espirituales, desatando en cada día esos mismos dones; practicando y ejercitando mi Enseñanza para conocer hasta donde llegan mis mandatos, hasta donde llegan vuestros deberes, para que podáis sentiros ciertos del cumplimiento que estáis haciendo en este tiempo.

05. ¡Oídme desde vuestro espíritu para que podáis comprender mi Palabra! No intervenga siquiera vuestra mente. ¡Dejad que el espíritu elevado pueda escucharme para que así llevéis mis palabras como un mandamiento!

06. Os he dado las leyes, pueblo de Israel, para que celoso, podáis cumplirlas y enseñar a vuestros hermanos el cumplimiento de ellas. Con mi Palabra dada por conducto del hombre os estoy convirtiendo en mis discípulos, discípulos del amor perfecto, discípulos de mi Espíritu, para que practiquéis mis virtudes en el camino de vuestra vida.

07. ¿Ya podéis nombraros mis discípulos? ¿Ya habéis estudiado todas mis enseñanzas? ¿Ya habéis escalado por la senda de evolución? ¿Ya estáis persuadidos y llenos de un grande propósito de cumplir hasta el final? Todavía no. Pero os contemplo en el camino de la comprensión, transitando paso a paso, bebiendo cada una de mis palabras para satisfacer vuestra ansia de amor y de saber.

08. Yo soy la fuente inagotable de toda virtud y esto lo digo sin alarde, pueblo, esto lo digo al mundo con toda humildad. Yo soy Aquél que se ha entregado a los hijos por amor a ellos. Todo cuanto necesitéis para vuestra salvación, pedídmelo a Mí. Todo cuanto necesitéis para la comprensión de vuestros deberes, pedídmelo y Yo os lo daré.

09. Yo soy el Padre, vosotros sois mis hijos a quienes estoy preparando, para que podáis enseñar a la humanidad, para que hagáis de ella también un discípulo Mío, ya que esta Palabra dada por conducto del hombre ha sido escuchada por una pequeña parte de la humanidad.

10. Los demás no me han oído, pero ellos recibirán el testimonio vuestro, recibirán en sus manos también el libro escrito por Mí mismo en vuestro corazón, y podrán leer en esas páginas llenas de luz, todo lo que ellos han menester para su viaje. En ese libro encontrarán la Enseñanza, el consejo para conducirse a través del camino. Todo les será revelado, pues la luz de mi Espíritu cae sobre todo espíritu en este tiempo, para despertarlo y levantarlo a la vida espiritual.

11. Cansado está mi Espíritu de contemplar la iniquidad y la ignorancia. Voy a convertir al mundo en un instante. Yo que soy poder voy a obrar entre vosotros con todo poder, con todo amor, con toda caridad.

12. Voy a levantaros de la ignorancia que me hacéis presente tiempo ha, pues la habéis arrastrado por siglos y ella forma como una cadena de la cual no habéis podido libertaros. Mas, Yo vengo como libertador, Yo vengo a daros la potestad para que podáis romper todo yugo, para que no seáis más los oprimidos. Para que podáis vencer del mundo, de la tentación y de la carne, para que os mantengáis sobre todas estas cosas y viváis como espíritus, discípulos de mi Divinidad.

13. Para que cada uno de vosotros podáis preparar vuestro camino y el de los que vienen detrás de vosotros; pues cada uno tiene la potestad, la virtud de preparar su senda. Y cuando llegue el último instante de vida sobre esta Tierra, cuando Yo os haga el llamado, podáis contemplar con los ojos abiertos el camino que seguiréis transitando.

14. Esta vida es pasajera, es un instante enmedio de la eternidad. Por eso os digo: Tomadla, vividla como una lección en vuestro espíritu, como una de tantas lecciones que han de formar el libro de la sabiduría espiritual de cada uno de vosotros. Y en esta etapa que vivís, recoged toda la luz, toda la experiencia, todos los méritos necesarios para vuestro espíritu.

15. No arraiguéis en la Tierra más de lo debido. Tomad las cosas así como son: materiales. Tomadlas para vuestro servicio. Servíos de todo lo que Yo he formado y con ello recreaos; pero pensad también en la vida espiritual. Pensad que vivís un instante en la Tierra y después partiréis para vivir en otros Valles, en donde encontrareis mayor perfección que en este. Esta vida con toda su riqueza, con toda la belleza que contempláis es solamente un pálido reflejo de lo que es la vida espiritual.

16. Yo os he dado la Tierra por habitación pasajera. La he sembrado de grandezas, de dones y gracias para que vosotros, abriendo los ojos del espíritu y poseyendo el principio de ciencia podáis contemplar con amor todas las cosas que he formado para vosotros; pero más allá de todas estas cosas, por sobre las mismas, penséis cuánta riqueza y cuánta dicha encierra la vida espiritual.

17. No quiero que el espíritu sirva a la carne, quiero que la carne sirva al espíritu y sea un instrumento de él. Vuestro espíritu la tome como una sierva para conducirla con toda rectitud y poder transitar por la Tierra el tiempo que sea mi voluntad, y al llegar al final presentármela como instrumento dócil, útil al mismo espíritu.

18. Os he enviado en el seno de congregaciones, de sociedades. Cada uno habitáis en un mundo según mi voluntad y es vuestro destino moveros enmedio de ese mundo dando testimonio con vuestros actos de que sois los hijos del pueblo de Israel. De que sois mis discípulos, de que tenéis en vuestro espíritu algo muy grande que revelar a todos, gracias y dones desconocidos para la humanidad que han de ayudarla a solucionar sus conflictos, que han de hacer claridad en la vida de cada uno, que han de conducirla al camino de salvación.

19. Esa es la misión del pueblo de Israel. Yo con toda sabiduría, os he enviado en el seno de esas mismas congregaciones de esas multitudes, para que seáis mirados y también vuestros actos sean ejemplo.

20. ¡Cuán delicada es vuestra misión! ¡Cómo podéis en un instante de turbación o tentación caer en un abismo! Mas por eso, el Divino Maestro siempre os ha aconsejado la oración. Os he dicho: ¡Velad y orad para que no caigáis en tentación, para que vuestro espíritu pueda encontrarse atento!

21. No os dejéis seducir jamás, sino oigáis en el fondo de vuestra Conciencia la voz de vuestro Dios que siempre os habla, que siempre os aconseja, que siempre os salva y podáis desoír las voces del mundo, las voces engañosas. Así cuando hayáis luchado, cuando hayáis alcanzado ya la experiencia, podáis aconsejar a los demás y hacer luz en el camino de todos ellos.

22. Habéis venido a la Tierra para ser colaboradores míos. Yo he venido en este tiempo rodeado de ejércitos, como estaba anunciado, como pude revelarlo en el Segundo Tiempo: «Vendré entre vosotros rodeado de ángeles, grandes ejércitos me acompañaran en la lucha contra el mal”. Y en verdad os corroboro estas cosas. Han venido Conmigo grandes ejércitos espirituales y ejércitos también que he hecho encarnar; espíritus virtuosos que habéis venido con la sola misión de trabajar en este tiempo por la restauración de todas las cosas.

23. Yo he venido a transformar el mundo. Este mundo que entregue al hombre puro y sin mancha, hoy lo encuentro envuelto en tinieblas en brumas de pecado. Mas vengo a transformarlo, a deciros: Habéis torcido el camino; habéis tomado distinto derrotero al que Yo os señalé; habéis practicado todo aquello que es desagradable a Mí.

24. Habéis pasado sobre mis leyes y habéis formado leyes según vuestra conveniencia; pero vengo una vez más a abrir el libro de la Ley, de los mandatos y de la enseñanza, para deciros: ¡Volved a Mí! No lloréis más en este mundo. No queráis llegar a Mí al final de vuestra jornada llorando el tiempo perdido. Yo os doy un tiempo más para la regeneración y la restauración de todas las cosas.

25. Yo os hago conocer humanidad todas las faltas en que habéis caído, y os doy las virtudes para que podáis enmendar todas las cosas que habéis hecho mal. Yo preparo vuestra Conciencia. Yo despierto todos vuestros sentidos para que lleguéis en un instante a la comprensión.

26. Estoy hablando a todas las naciones, las estoy tocando por lo más querido, las estoy juzgando también; les estoy dando según mi voluntad, lo que ellas han menester para su salvación. Las unas han sido gobernadas por espíritus llenos de dureza, de inflexibilidad en sus ideas; han sometido a los pueblos, han puesto sobre ellos un yugo pesado y estas creaturas no han levantado todavía sus ojos para pedirme la liberación.

27. Yo os digo: Tomad estas pruebas con paciencia y comprended que todo esto no es sino la expiación de vuestras faltas; que estáis en el tiempo del juicio, que Yo estoy juzgando a todas las creaturas. Todos los elementos, la Naturaleza, todo está sometido a juicio en este tiempo y todo recibe justa compensación.

28. Mas no quiero perderos, mis leyes son de amor. Yo vengo a vivificaros, a deciros con estas pruebas:  Cerrad el camino que habéis tomado. Buscad el camino que os ofrezco y mirad que en él están las leyes de emancipación, de libertad. En este camino podréis alcanzar la sabiduría que ambicionáis, sabiduría espiritual que ha de serviros para siempre. En este camino podréis practicar las leyes de amor, podréis amaros los unos a los otros; podréis entregar todo ese caudal que Yo os he entregado como herencia de cada uno de vosotros. En este camino encontraréis las virtudes, encontraréis también la riqueza que ambicionáis, riqueza espiritual; pues Yo nunca os he prometido los bienes materiales. Antes bien, os he dicho: Si queréis seguirme, despojaos de las cosas materiales. Buscad en Mí el Reino espiritual y descubrid todo el tesoro que ese reino encierra.

29. Estáis hambrientos de amor, en este camino encontraréis amor perfecto. Estáis hambrientos de paz, en este camino recibiréis la paz de mi Espíritu. Estáis hambrientos de igualdad, de libertad y en este camino tendréis estas cosas.

30. He descendido a vosotros porque os amo y no solamente me comunico por medio del entendimiento humano para hablaros. Os estoy hablando en todos los actos de vuestra vida. Os estoy hablando por conducto de los enviados, de todos los que tienen delicada misión espiritual en todas las naciones. Os hablo también por conducto de vuestros gobernantes. Os hablo también en el fondo de vuestra propia Conciencia.

31. ¿Cuándo me reconoceréis? ¿Cuándo formaréis humanidad, la familia armoniosa y obediente? ¿Cuándo cumpliréis con mis leyes?

32. Ya se acerca ese tiempo. Después de las pruebas que han de venir todavía sobre vosotros, os levantaréis pisando mi camino. Entonces habréis de comprender mi amor. Entonces humanidad, miraréis vuestro pasado y juzgaréis vuestra propia obra.

33. Yo os estoy juzgando en este tiempo y así el médico sabe cuál es la medicina que ha de aplicar al enfermo. Así Yo puedo contemplar en este tiempo que los unos necesitan el rigor para llegar a la comprensión, que los otros por amor serán convertidos, que los otros basta un leve toque para que puedan llegar a la salvación.

34. Todos son tocados según su espíritu. Los unos son rebeldes; los otros son dóciles. Los unos inocentes y los otros con conocimiento. Mas Yo voy a igualar a todos los hombres. Las pruebas presentes y las pruebas que han de venir sobre la humanidad, os harán sentir cerca de Mí. Todos me llamaréis: ¡Padre! Todos me buscaréis y entonces me devolveréis todo lo que me habéis negado hasta este tiempo. Me amaréis como nunca antes me habíais amado. Buscaréis en mi la sabiduría, inclinaréis vuestra cerviz y entonces Yo os bendeciré.

35. No quiero contemplaros humillados. Quiero levantar vuestra faz para deciros: ¡Vos sois mi hijo! Ha mucho tiempo os he llamado en distintas formas y no habéis alcanzado a escuchar esa voz. No habéis percibido cuál era la intención de mi Espíritu. Desconocíais el llamado, pero hoy esas mismas pruebas os han hecho comprender que el Padre os llama para llevaros a su Seno; que mediante el cumplimiento que hagáis en la Tierra podréis labrar los méritos necesarios para la paz espiritual.

36. ¡Cuántas oportunidades doy a los hombres para cumplir con mis Leyes!

37. A cada instante, en cada día, pongo en el camino de cada uno de mis hijos motivos para que ellos cumplan con sus deberes de amor, de caridad, de perdón, de fraternidad; ¡pero cuántas veces esas oportunidades son desaprovechadas! ¡Cuántas veces no sabéis que he querido probar vuestro corazón, que he querido que escaléis haciendo un mérito! No habéis velado. Se ha encontrado cerrado vuestro corazón y por eso, no habéis comprendido que era el momento de prueba para vosotros.

38. Yo os pruebo no porque no conozca vuestro temple, vuestra capacidad o virtud. Yo os pruebo para que vosotros os reconozcáis, porque vosotros mismos no sabéis lo que lleváis dentro. No habéis presentido todavía que el espíritu que os anima está revestido de toda virtud, que es parte de mi mismo Espíritu; que esas grandes pruebas a que ha sido sometido en todos los tiempos, no son sino la escala por la cual tiene que ascender para llegar a Mí.

39. Mas Yo enseño al pueblo de Israel. Abro su entendimiento para que el comprenda y después sepa hacer luz en el entendimiento de sus hermanos. Vosotros prestos os convertiréis en maestros; según vuestra elevación así practicaréis y así entregaréis las virtudes que Yo os he confiado.

40. Vosotros seréis solamente instrumentos míos. Yo os confiaré a la humanidad y vosotros cumpliréis una parte de esa grande obra. Lo demás, lo haré Yo. Como en todos los tiempos, he velado por la humanidad, la he protegido, la he hecho vivir dentro de Mí, aunque ella no la haya comprendido así.

41. Reconoced que Yo he estado presente en todos los tiempos; que, si en este tiempo me he servido del hombre para hablaros y señalar una nueva etapa a la humanidad, en verdad, Yo podía haberme manifestado espiritualmente si vosotros hubieseis estado preparados, si hubieseis velado, si hubieseis contemplado las señales del tiempo en que Yo una vez más quería comunicarme con vosotros, para revelaros todas las cosas que hacían falta en el libro de la enseñanza.

42. Si en el Segundo Tiempo no estuvisteis capacitados para comprender todas las cosas que encierra el Libro de la Sabiduría divina, Yo os he hecho evolucionar y en este tiempo os revelo estas cosas y después de las grandes pruebas, de las grandes experiencias que vuestro espíritu ha recogido, os digo: Ya estáis a punto de comprenderme. Si os espiritualizáis, si practicáis en este tiempo el verdadero amor espiritual, llegaréis a comprender grandes cosas.

43. El libro queda abierto para todos y aunque en este año deje de comunicarme ya por conducto del hombre, vosotros seguiréis estudiando en ese libro y seguiréis contemplando nuevas páginas abrirse delante de vosotros, nuevas profecías aparecerán; también los profetas hablarán, han de anunciar las cosas que las generaciones futuras han de contemplar. Cada uno de vosotros desatará sus dones y marcará esta etapa que os doy, con sus méritos, con su fe y con su perseverancia.

44. Así he venido luchar entre vosotros en este tiempo, sirviéndome de vuestro entendimiento, hablándoos en vuestro idioma material para elevaros y enseñaros la comunicación espiritual, el lenguaje del espíritu, para que después de este tiempo me busquéis en el Más Allá y forméis dentro de vuestro corazón la perfecta oración, aquella que no necesita ya palabras materiales. Entonces conversaréis Conmigo. Yo os comunicaré grandes cosas, las cuales pondréis en práctica y revelaréis a los demás.

45. ¡Preparaos, pueblo de Israel! Son los últimos tiempos de mi comunicación entre vosotros por este medio y quiero que muchos que no han llegado todavía al seno del pueblo de Israel, se unan a él y lleguen a Mí y puedan escuchar siquiera una lección.

46. Yo los contemplo hambrientos. Ahí están esperando el llamado, esperando la voz del hermano que se levante diciéndoles: «Yo os encaminaré para que podáis contemplar la manifestación que Dios se ha dignado conceder en este tiempo a la humanidad.”

47. Yo espero todavía a los espíritus, a aquéllos que han de necesitar ver estas cosas, aquéllos que todavía no están capacitados para comunicarse de espíritu a Espíritu conmigo. Yo tocaré su corazón. Yo penetraré dentro de ellos mismos y en ellos haré mi morada y ellos han de sentirse llenos de esta luz, llenos de una dicha que por tiempos muy largos habían esperado.

48. Tú, pueblo de Israel, tomarás de la mano todavía a aquellos que han de llegar antes del último día de 1950. Tú sabrás disipar sus dudas y sabrás también alejar su confusión; en ese instante ha de establecerse una lucha interior en aquel corazón. El espíritu hablará y creerá en mis manifestaciones. La carne ignorante se rebelará y entonces habrá lucha. Mas enmedio de esa lucha caerá mi luz, caerán vuestras palabras como agua cristalina, para hacer germinar la simiente que ya está sembrada en el seno de aquel corazón.

49. Voy a dejaros como labriegos de mis grandes campiñas. Después de mi partida tendréis grandes pruebas, grandes señales de que Yo estuve con vosotros manifestándome durante este tiempo y entonces pueblo, vuestros labios que habían permanecido atados se abrirán y un gran don de palabra aparecerá.

50. Tú que tanto lo has pedido, corazón, que has sentido dolor porque no has podido hablar de esta Doctrina, que no has podido expresar tus ideas a tus Semejantes, tu fe te salvará. Has esperado y alcanzarás ese don de palabra, entonces tu palabra será como una corriente de agua cristalina, y todo aquel que llegare a ti beberá de esas aguas y sentirá fe.

51. Tú que me has pedido el don de la curación, que sientes caridad por tu hermano que sufre y quisieras aliviar su pena; tú alcanzarás el don de curación, con sólo tocar, o con sólo elevar tu espíritu a Mí alcanzarás la curación prodigiosa de tu hermano.

52. Tú que has esperado que se establezca la paz en tu hogar y en el hogar de los que amas, recibirás el don de la paz.

53. Llegará el instante de la iluminación para todos, en que cada uno ha de sentir latir su don con toda precisión y sabrá cómo ha de trabajar, cómo ha de cumplir en los tiempos venideros, cómo ha de labrar su propia paz. Sí, pueblo de Israel, todos los dones serán desatados en este tiempo, y todos los que habéis esperado con paciencia alcanzaréis y con grande alegría me daréis gracias.

54. Hoy en el tiempo de la Enseñanza, os he hecho permanecer humildes, os he querido contemplar como mis discípulos. No os he enviado con vuestra heredad para derramarla en todos los caminos y en las naciones. Os he atado a Mí, para que pudieseis escuchar hasta la última de mis palabras por conducto del hombre. Pasado ese tiempo, Yo os digo, os encontraréis en la posesión de todos vuestros dones.

55. Entonces, os dice el Divino Maestro, después del estudio, después de que vosotros forméis propósitos y planes de cumplimiento, os levantaréis y acompañados de vuestros ángeles guardianes tomaréis el sendero de lucha, practicaréis como no habíais podido practicar hasta tiempo. Vuestro espíritu será inflexible cuando tropecéis con los errores. Vuestro espíritu será fuerte en las pruebas; vuestra fe será inquebrantable, nada podrá deteneros en vuestros propósitos.

56. Vuestro ideal crecerá, llenará todo vuestro ser y entonces podréis contemplar cómo las cosas del espíritu son más importantes que las cosas de la materia. Viviréis para el espíritu y os serviréis de las cosas materiales hasta el límite que Yo os permita y en el camino espiritual sentiréis vuestro espíritu crecer, elevarse, llenarse de dones y entonces, doquier transitéis seréis reconocidos como mis discípulos.

57. Esta es mi Palabra de este día. Estos son mis consejos de Padre y la luz que como Maestro dejo entre vosotros.

58. Yo escucho vuestro corazón. Vuestras peticiones, vuestros anhelos y esperanzas, todo ese caudal Yo lo contemplo y os digo: No temáis, nada os faltará. Tendréis para el espíritu todos los elementos necesarios para vuestro desarrollo y cumplimiento. Tendréis para la materia también lo necesario. Mas todo será con límite y todo será conforme el tiempo de justicia y expiación que atravesáis.

59. Yo concedo también al mundo, a las naciones todas, mi caridad. Ellas son miradas por Mí. Ninguno de sus actos pasa desapercibido para la mirada del Señor y os digo: Naciones, perseverad en las leyes divinas. Esperad con paciencia que la hora del juicio presta va a ser y después del juicio y las pruebas, será la paz.

60. Yo os bendigo en esta alba de gracia. La oración del pueblo de Israel envuelva como un manto a todas las creaturas. Es este pueblo que ha empezado a practicar como el párvulo y que ha de convertirse después, en discípulo y en maestro.

61. Yo os dejo, pueblo de Israel, como el hijo primogénito en la familia del Señor, como el que ha recibido los encargos más grandes, como aquel que lleno ya de capacidad y de inteligencia puede comprender las revelaciones y anhelos de su Padre. Así te dejo entre la humanidad, pueblo de Israel, como responsable también de la oración, pues mientras el mundo duerme tú velarás. Mientras el mundo se aleja de las cosas espirituales, tú redoblarás tu esfuerzo y serás en cada día más espiritual, más elevado.

62. Mientras ellos se obsesionan más por el materialismo, tú buscarás más la senda espiritual para transformarte y llegado el momento, Yo diré a la humanidad: ¡Imitad a éstos!  Imitad a mis discípulos, a los que en este tiempo me oyeron y creyeron en Mí. Así como en el Segundo Tiempo dejé como ejemplo para todas las generaciones a los discípulos que me oyeron, así en el Tercer Tiempo cada uno de vosotros será una promesa, será un guardián, será un soldado y un labriego que sepa, el legado que el Señor ha dejado en sus manos y sepa presentarlo a la humanidad.

63. Esta es tu misión, pueblo escogido. Unido te dejo al Mundo Espiritual. Tú te has elevado hasta las regiones del espíritu y los espíritus desencarnados, han venido a la mansión tuya y os encuentro unidos escuchándome, formando un solo espíritu.

64. Así os dejo. Abiertas están las puertas del Más Allá. Ha sido mi mano la que ha abierto la puerta de todos los Valles, para que los hermanos puedan amarse, puedan fundirse unos con otros en un solo amor, en un solo ideal.

65. Ellos oran por ti y tú oras por ellos. Ellos ruegan porque la humanidad pueda salvarse y tú ruegas también por los espíritus que no han encontrado todavía el camino certero, y en esta oración, en esta unión de pensamientos os encontráis y os estrecháis.

66. Yo bendigo a todos. Yo, para quien no hay distancias ni hay cosa oculta. Bendigo al Universo, a cada espíritu le doy el don necesario para que pueda labrar su salvación.

67. Yo en este día os bendigo en el nombre de mi Divinidad, ¡Y OS DEJO MI PAZ!

15 OCTUBRE 1950.

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