Consejo 08

1. La humanidad no me ha reconocido como su guía espiritual, y es por eso que os preparo a vosotros, para que enseñéis a vuestros hermanos y veléis por ellos, así como yo he velado por encarnados y desencarnados.

2. He venido en espíritu, y quienes me han mirado espiritualmente representado en un anciano pastor que guía un rebaño, han dado testimonio de mí.

3. Sed vosotros, desde hoy, la columna fuerte para que nada ni nadie destruya vuestra fe; sois los cimientos de una torre, la de Israel, que tiene su base en la Tierra y su coronamiento en los cielos; por tanto, no desmayéis ni debilitéis, pues cuanto más grande sea vuestro ejemplo, mayor ha de ser el respeto que las generaciones venideras sentirán por esta Obra.

4. Basta que os reunáis dos o tres de vosotros, para que mi luz descienda a bañaros plenamente, porque es tiempo de gracia, y a los que presentaren gran fe, les llenaré de mi espíritu para que realicen obras poderosas, como las he hecho yo por voluntad divina en todos los tiempos.

5. Si os reclamo, es porque vuestro Pastor quiere que seáis vosotros sobre quienes descienda la gracia, virtud a vuestra sumisión y obediencia a la voluntad divina.

6. Este pueblo, formado por criaturas escogidas de entre grandes multitudes, ha sido libre de peligros, y posee la paz que otros no tienen, y es esta la señal de que el Padre ha manifestado Su poder entre vosotros, y debéis compartirlo con vuestros hermanos.

7. Vuestra oración es bálsamo, consuelo y paz para los que sufren.

8. Ayudad al Pastor en su tarea de llevar la luz a todo espíritu, haciendo que la oveja descarriada penetre al redil, uniéndola al número simbólico de las noventa y nueve ovejas a salvo de las que os habla la parábola.

9. Es el tiempo de la lucha y tendréis que combatir, mas no hagáis guerra contra vuestros hermanos, sólo la haréis contra la ignorancia, la idolatría y todos aquellos errores en los que ha caído la humanidad; después de la contienda, el espíritu de los hombre estará limpio.

10. Todavía habéis de ver llegar sobre este mundo grandes calamidades en las cuales se manifestará la justicia divina.

11. Los dones espirituales se desatarán en todos los hombres, y cada testimonio será una página del libro de los hechos que vosotros poseeréis.

12. Esto sucederá cuando la Doctrina del Padre haya sido esparcida por todo el orbe en la proximidad del año 2.000; sus prodigios serán patentes y todos hablarán con asombro de la verdad que encierran las enseñanzas del Señor, dadas a través de corazones sencillos.

13. Vosotros, los sedientos de espiritualidad, venid y bebed de la fuente de aguas cristalinas.

14. Israel, sois vos el escogido para recibir el Mensaje divino en este Tercer Tiempo, como lo fuisteis en tiempos anteriores. Vuestros hermanos os preguntarán quiénes sois y qué es lo que hacéis, y vos debéis contestar a sus interrogaciones; mas si os sintieseis pequeños para explicar la Palabra divina, yo hablaré por vosotros, y ante ese prodigio, inclinaréis el espíritu para dar gracias al Padre.

15. Los que tiene preparada la mirada espiritual, han dado amplio testimonio de lo que sucede cuando el Rayo divino desciende hasta vosotros, y se han extasiado contemplando su luz.

16. Habéis comido con abundancia del manjar divino que es alimento para el espíritu, y os sentís fortalecidos porque la Palabra divina es fuente inagotable de amor y sabiduría, y es vuestro deber compartirla con los hambrientos y sedientos.

17. Para conservaros en gracia, debéis velar, pues siempre habrá quien envidie vuestros dones y pretenda arrebataros vuestro tesoro.

18. Lleváis una señal que nadie podrá borrar, la Marca espiritual, y por ella seréis reconocidos como los escogidos, y aún los elementos desatados obedecerán vuestra voz, si ordenáis en el nombre del Padre que se detengan y así no hagan daño a vuestros hermanos. 

19. Tened fe, pues después de este caos por el que atraviesa la humanidad, volverá la paz a brillar sobre este mundo y todo será bienandanza.

20. Velad por los principios de esta Doctrina que el Señor os ha traído en este tiempo, y encauzad a todo labriego; habéis conocido el sabor de la esencia que viene del Padre, y estáis capacitados para descubrir en toda palabra que a vuestros oídos llegue su verdad o su falsedad, y donde no encontréis amor, caridad y humildad, podéis declarar con toda seguridad que no es la palabra de Dios.

21. Vuestras obras están siendo juzgadas por el Padre, porque este tiempo de la comunicación por el entendimiento humano llegará presto a su final.

22. Yo, como Pastor, no juzgo vuestras obras pasadas, sólo os invito a penetrar en el cumplimiento, porque es tiempo de juicio y penitencia.

23. Sabéis que soy el precursor de la llegada del Señor, y sabéis que antes os he preparado, he enjugado vuestro llanto, he robustecido vuestro espíritu que es un hálito del Espíritu Divino.

24. Mas estando en el crisol, vuestra materialidad os ha contaminado y habéis encubierto la esencia del Señor con vuestros pecados; mas el Señor viene a rescataros, viene nuevamente a revestir vuestro espíritu con Su luz para que dobleguéis vuestra envoltura, y rompáis con esa luz las cadenas que atan a vuestra materia y a vuestro corazón, ese corazón que late con el dolor y que sólo podrá latir libremente con el amor de Dios.

25. Por eso os digo: Despojaos de vuestra materialidad, dominad vuestra soberbia y altivez, y reconoced que el Señor os ha dicho, que la grandeza del espíritu es la humildad en la materia.

26. Contemplo que todos y cada uno de vosotros lleva en sí la Ley, pero la lleva desgarrada; cada uno de vosotros lleva en sus manos un jirón de la Ley, llevándola a su libre albedrío, cuando no es ésta la voluntad del Divino Maestro.

27. Habéis desagarrado y dividido la Ley por vuestra materialidad y conveniencia; no, rebaño, la voluntad del Señor es que vayáis al abrigo de la Ley y que sea ella la que os sujete, y no que pretendáis vosotros sujetarla a vuestro arbitrio.

28. Vengo a prepararos para que despertéis en espíritu y en materia.

29. Mirad que el tiempo está pasando, que llega a su final el Sexto Sello y, ¿qué habéis asimilado, rebaño amado?

30. Vuestros ojos, aún teniendo delante la caridad y el amor del Maestro Divino, aún albergan la cizaña y la mala voluntad de los unos a los otros, no os habéis unido como es la voluntad del Señor.

31. Mas en este Tercer Tiempo la caridad y el amor han venido a hacerse patentes una vez más, y el Señor os ha entregado tiempo para el tiempo.

32. Aprovechad pues el tiempo, apresurad prudentemente vuestros pasos con vuestra palabra de amor y caridad, y con buena voluntad levantad al hermano que ha caído, y conducidle al camino del bien en cuyo final se encuentra la Divinidad y la paz.

33. La campana sonora ha hecho el llamado a reunión del pueblo de Israel, y el Señor desciende de la Escala de perfección hacia la de Jacob para, desde ahí, enviar Su rayo y Su esencia al entendimiento del portavoz, para entregaros leche y miel y endulzar con ellas vuestros labios que mucho tiempo han llevado amargura, para sacar de vuestras frentes el sudor, y para hacer que vuestra cerviz se levante y vea la luz del Señor.

34. El Señor, en cumplimiento a Su profecía del Segundo Tiempo, viene a rescataros del pecado y a liberaros de vuestro pasado, entregándoos la Ley de nuevo porque no la habéis reconocido.

35. Llevad mi paz para que la entreguéis en vuestros caminos conforme sea la voluntad del Señor.

36. La paz del Pastor sea con vosotros.

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