Enseñanza 342

1. Discípulos: Asistís una vez más al acto de la transmisión de mi enseñanza, llenos de fe, porque sabéis que son las últimas lecciones que vengo a daros. El Espíritu Santo viene a doctrinar a sus hijos muy amados. Es la plenitud de los tiempos. Es el año de 1950 anunciado al pueblo de Israel como el último en el que tendrá mi palabra en esta forma. Apresuráis vuestro paso y preparáis vuestro corazón para guardar en él toda la esencia, que en mi caridad estoy vertiendo; preparáis vuestro espíritu y me pedís entendimiento para comprender cada una de mis frases. Consideráis a la humanidad que está detrás de vos que no ha oído estas revelaciones, que vive todavía en las tinieblas y lloráis en el fondo de vuestro espíritu. Quisierais participar a vuestros hermanos de estas enseñanzas y el Divino Maestro os dice: ¡Esperad, antes preparaos, para que podáis sembrar vuestro primer grano!

2. No todos me oirán en esta forma, pueblo; son muchos los llamados y pocos los escogidos. Esta causa dejadla en mi mano, mas Yo juzgaré vuestra obra desde el instante en que habéis oído mi palabra. Juzgaré a las generaciones que han pasado desde 1866 hasta el año presente y a cada uno daré según su labranza. Sólo puedo deciros, pueblo: Aún podéis reparar vuestras faltas; aún tenéis oportunidades de cumplir vuestra misión. Si hoy vuestros labios han sido torpes, si los corazones han sido como roca y no han escuchado la voz del llamado, esperad, estoy preparando a toda la humanidad; estoy conduciendo a su espíritu y cultivando su corazón; todas las pruebas que está viviendo la conducen a un fin propicio, que es la espiritualidad, mas antes será en ella la purificación.

3. Para que podáis llegar a Mí, humanidad, es menester que os lavéis, que purifiquéis vuestro espíritu, para que podáis mirarme y sentirme. Cuando os haga el llamado, no ocultéis vuestra faz, no os avergoncéis de vuestro pasado, porque antes Yo permitiré que hayáis lavado todas vuestras faltas y que os hayáis dignificado.

4. Por eso, pueblo, no temáis si no contempláis grandes multitudes en derredor mío, por ahora preparaos en unión de los vuestros. De cada uno he de servirme y esta simiente que he sembrado, se multiplicará; vendrán tiempos propicios para la espiritualidad. Hoy solamente encontráis obstáculos, cadenas que os impiden pasar; mas llegará el tiempo de la liberación espiritual para todos, y entonces vuestro pensamiento y palabra serán como una corriente que ha de bañar los campos de esta humanidad.

5. Hoy sentís la responsabilidad de haberme oído, de haber creído en mi palabra, de que cada lección mía es una orden para vosotros, de que mi Ley descansa en vuestro espíritu y que en mil formas la he explicado a través del entendimiento humano. Contemplo los pasos que daréis el mañana y para ello os he preparado, os he hablado, abriendo los caminos, para que vuestro espíritu en las pruebas, no tropiece. Os he dado profecías para que no os detengáis, sino que busquéis en el arcano que he formado dentro de vuestro corazón, la luz que necesitáis para resolver la prueba que se presente en el camino.

6. ¿Quién de vosotros puede decir que es ignorante o que es inocente, si os he dado la luz, si os he preparado, si mi palabra ha abierto un camino dentro de vosotros y estoy cultivando la simiente que he sembrado en vuestro corazón? No temáis, pueblo de Israel, si tenéis fe en los dones que os he dado, seguid adelante, sed cada día más fuertes en la fe, más firmes en vuestra voluntad, para que nada ni nadie pueda deteneros en vuestro paso. Yo os preparo como guerreros, porque vais a combatir contra las tinieblas, porque vais a batallar en contra del mal, porque vais a ablandar los duros corazones y a depurar el entendimiento de los hombres empedernidos en las ciencias egoístas y en las ciencias erróneas.

7. Por eso el Divino Maestro os invita a orar y a meditar. Siempre os he dicho: Analizad mi palabra y cada una de mis manifestaciones, para que podáis convertiros en mis discípulos y afrontar así todas las pruebas y vicisitudes que vais a encontrar. Mas, bien sabéis que no estáis solos en el camino de vuestra vida; os acompañan los seres espirituales, los siervos de mi Divinidad, las criaturas virtuosas: Aquéllos que vienen a vosotros contemplando vuestra flaqueza, para ayudaros, para daros visión espiritual cuando no la tenéis; aquéllos que vienen a fortificar vuestra fe cuando debilitáis.

8. He permitido que en este tiempo tengan acceso a este mundo los espíritus elevados, los espíritus virtuosos que habitan cerca de Mí. Entonces, pueblo, si todos os ayudan, si vuestro Maestro os guía, si mi enseñanza es vuestro baluarte, ¿por qué habéis de temer?, ¿por qué ha de amedrentarse vuestro corazón si estáis preparado?

9. Estudiaos espiritualmente, examinad vuestro pensamiento y corazón, leed en el Libro que os he entregado desde el instante del llamado y pensad cuántas páginas he escrito en vuestro corazón, cuántas profecías os he confiado, cuántos anuncios os ha entregado Elías y cuánta preparación os ha dado el Mundo Espiritual.

10. Muchos años han pasado desde el día en que abrí este Libro en el Tercer Tiempo y muchos me habéis escuchado desde tiempo ha. Entonces, pueblo, si habéis guardado esas lecciones en vuestro espíritu, llegará el día en que podáis abrir el Libro en la página que habréis menester y leer según lo necesitéis; este Libro contiene lecciones infinitas, no se cerrará en 1950, sino que seguirá abierto en la eternidad solamente que en forma distinta a la que hoy tenéis.

11. He venido a hablaros por conducto del hombre para enseñaros la comunicación espiritual con vuestro Padre y en los espíritus que habitan las regiones elevadas, para que así podáis leer en ese gran Libro por siempre.

12. Cuando desarrolléis el don de la comunicación con mi Espíritu, no buscaréis más los libros de la Tierra, porque en ese Libro podréis leer y saber todo cuanto necesitáis. Las ciencias del bien os serán reveladas; el amor vendrá a resolver grandes problemas; la paz y la caridad serán los dones preciosos que han de acompañaros y os sentiréis fuertes cual nunca lo habíais estado, porque recibiréis la explicación de grandes enseñanzas; podréis leer delante de vuestros hermanos en ese libro interior, que os he heredado, para daros la luz y acudirán a vos, pueblo de Israel, porque sois el poseedor de mis revelaciones. Mas este privilegio no es solamente vuestro, este don es para todos mis hijos, todos seguirán el camino de la espiritualidad y buscarán la comunicación de espíritu a Espíritu.

13. Vos seréis precursores de estas revelaciones, como siempre lo habéis sido, porque Yo os he enviado a la Tierra, os he dado mis mandatos diciéndoos: ¡Llevad mi Mensaje de salvación a la humanidad! ¡Hablad con toda firmeza! ¡Predicad y profetizad según sea mi voluntad!

14. Estáis en preparación, pueblo, no podéis decir que ya habéis llegado al pleno desarrollo de dones. Habéis dado vuestros primeros pasos en la intimidad de estas reuniones; pero después, cuando os pidan pruebas y sea mi voluntad concederlas por vuestro conducto, entregad la caridad; pero antes revestíos de humildad, no menospreciéis mi palabra, no sembréis en tierra estéril. Desarrollad vuestra intuición para que habléis por mi voluntad en la hora propicia, para acercar a la mesa de vuestro Maestro a la porción que voy a señalaros.

15. Hoy habitáis en la tierra señalada por mi voluntad, en la cual ha florecido la paz, la humildad y la hospitalidad. Esta nación ha sido vuestro hogar y en su seno habéis tenido el cumplimiento de mi palabra. Yo os anuncié mi nueva venida y he cumplido mi palabra. Mi Obra se ha consumado. Si vosotros no habéis cumplido todavía, os doy el tiempo necesario, mas Yo como Padre he cumplido entre vosotros y según vuestro adelanto así os he hablado: Según vuestra preparación, así he derramado mi palabra para el entendimiento y comprensión de ella; no os he hablado con lenguaje incomprensible, sino con palabra sencilla, al alcance de todos, para que podáis entenderla. Os he congregado, os he preparado y os he dado a saber los dones que ya estaban en vuestro espíritu y solamente los he confirmado, porque la materia que lleváis, los ignoraba.

16. Vosotros, como hijos del pueblo de Israel, sabíais lo que desde el principio ha estado escrito. Conocíais vuestro destino, sentíais vuestra responsabilidad; pero ha sido menester al encarnar en la Tierra, que mi palabra se hiciese humana para que comprendieseis mi voluntad y mis mandatos. Habéis venido en auxilio de la humanidad, en los momentos en que ella debilita, en que apura su cáliz más amargo, en que la expiación ha llegado al límite. Habéis asentado vuestra planta en esta Nación y os he dicho: Todo vuestro ser está preparado para convertirse en bálsamo y caridad entre la humanidad.

17. Practicad, para que puedan reconoceros y deis testimonio de que sois mis enviados; así os he preparado y puedo contemplar todavía en algunos la duda, mas he aquí las pruebas que os darán la luz que habéis de menester, pruebas infinitas de amor que preparo para todos.

18. Preparaos y profundizaos siempre que escuchéis mi Cátedra, no la miréis en la superficie, penetrad en su significado, para que podáis habitar en estos momentos en las regiones espirituales, cerca de Mí, y podáis contemplar los sucesos del Más Allá.

19. He venido a manifestarme en forma sencilla, sin ostentación, a enseñaros la humildad y es mi voluntad que en estas manifestaciones sencillas, podáis contemplar y presentir su grandeza; os he dado los dones del espíritu para que por ellos podáis contemplarme, oírme y sentirme, en todo vuestro ser. He tocado todas las fibras sensibles de vuestro corazón y os he acariciado con mi Verbo. Ninguna palabra humana os ha dado el recreo, la paz y la dulzura que esta enseñanza os ha dado y por este sabor, por esta esencia que derramo en ella, podréis reconocerme.

20. Después del año de 1950, seréis más firmes en vuestra creencia. Vuestras convicciones serán más fuertes; podréis recordar con respeto y veneración las horas en que mi Rayo universal comunicado por el entendimiento humano, se hacía palabra para fortaleceros, para guiaros, para consolaros. Así en el Segundo Tiempo dije a mis discípulos: “Es menester que el Hijo del Hombre muera, para que sea creído”. En el Tercer Tiempo os digo: “Después de la terminación de mi palabra por conducto del hombre, seré mejor creído y amado”.

21. Habéis conmemorado en este tiempo los años de mi predicación, aquellos tres años en que preparé a mis discípulos, en que conviví con ellos. Ellos contemplaron todas mis obras y en su preparación lograron penetrar en mi corazón y contemplar la pureza, toda la majestad y la sabiduría que había en el Maestro. En aquel tiempo no hice actos de ostentación, mi paso por la Tierra fue humilde, mas el que estaba preparado presentía la grandeza de mi presencia y del tiempo que vivía. Así escogí a mis discípulos; a los unos los encontré en la ribera del río y los llamé diciéndoles: “Seguidme”. ¡Cuando ellos fijaron su mirada en Mí, comprendieron quién era Aquél que les hablaba, y así, uno a uno fui escogiendo!

22. Ellos me siguieron; fieles a su espíritu, obedientes a mi mandato, comprendiendo mi amor y guardaron en su corazón el tesoro que se les confió. No quisieron que ese caudal se perdiera y después de un tiempo de mi partida, escribieron e imprimieron mi palabra, para que no se borrara de la mente ni del corazón de las generaciones que habían de venir y de aquéllos que no me escucharon. Ellos escribieron inspirados por mi Espíritu, para que aquellos escritos no fuesen adulterados; sin embargo los hombres han adulterado, han interpretado mal; pero los escritos originales fueron mi palabra verdadera.

23. Yo os he anunciado los cargos: Os he escogido a todos y en vuestra frente os he señalado con mi marca. A los unos os he dicho: Preparaos para que podáis profetizar; a los otros, preparaos para que podáis comunicar a las multitudes la inspiración espiritual, y a otros les he preparado para que el Rayo universal, comunicado por su entendimiento, pueda dar a conocer mi palabra.

24. A todos os he confiado dones preciosos, dones del espíritu, dones eternos. No habéis sido escogidos sólo en esta etapa en que vivís, ya antes habéis poseído estas virtudes y después de este tiempo seguiréis poseyéndolas. Mas os digo, que según sea vuestra preparación, así será su desarrollo. No permitiré que vuestro espíritu se estacione, Yo prepararé para él siempre el camino ascendente, la escala que conduce a Mí, porque en mi Reino hay un lugar preparado para cada uno de vosotros y el tiempo apremia, es menester que apresuréis el paso para que podáis, en corto tiempo, conquistar el lugar que está señalado a vuestro espíritu.

25. ¿Existen jerarquías en mi Reino? No lo sabéis. Yo sólo os digo: ¡Esforzaos!, ¡luchad!, para que podáis alcanzar el desarrollo de todos vuestros dones, para que podáis comprenderme por medio de ellos, para que podáis amarme y cumplir vuestra misión en todos los tiempos.

26. Hoy habitáis la Tierra y mañana un nuevo camino ha de prepararse para vosotros y en ese instante en que el espíritu ha de llegar al umbral de este mundo, Yo he de llamarlo para pedirle cuentas y conducirlo a la nueva vida.

27. No estoy hablando en el desierto, grandes multitudes escuchan mi voz en todos los recintos, en todas las reuniones que se han preparado. Mas Elías es vuestro guía, él es quién os da las profecías, él es quien os prepara, él es el precursor, sentidlo adelante, siempre cerca de vosotros.

28. Siempre que una prueba os aflija, invocad a Elías, que es luz, que es aquél que prepara el camino y en ese instante de prueba, Elías y Yo estaremos con vosotros.

29. Son los últimos tiempos de mi palabra; por eso os hablo de esta manera, porque no quiero que os confundáis, ni que os disperséis.

30. Vosotros seguiréis reuniéndoos, seguiréis ayudándoos los unos a los otros. Cada uno manifestará sus dones. El que es vidente se preparará para recibir el mensaje cuando sea mi voluntad, el anuncio, la luz que ha de guiar a este pueblo; y así cada uno según sus dones, ha de practicar sin egoísmo, con toda humildad, con toda elevación de espíritu sabiendo, que está escribiendo en el Gran Libro de la Eternidad. Cada una de vuestras obras será juzgada por vuestros hijos, por vuestros sucesores, sabiendo que es la Obra que os he encomendado: La Obra del Espíritu Santo.

31. En este día os unjo, os dejo preparados como una familia. ¡Velad! Todos preparaos para que podáis con vuestra oración ayudar a las naciones, a los gobernantes, a todos aquéllos que tienen grande responsabilidad; porque sobre la voluntad de todas estas criaturas está mi voluntad, está mi Ley de justicia inexorable y junto a la Ley de expiación, la Ley de amor.

32. Dicho esta: Todo aquél que falta, lavará, expiará su falta, mas en su expiación será consolado por el Espíritu Santo.

33. Yo soy el Consolador, soy el Espíritu de Verdad prometido. Desde los tiempos de los patriarcas, anunciado estaba este tiempo en que los hombres apurarían el cáliz más amargo. Desde aquel tiempo estaba dicho, que el Consolador había de venir entre vosotros para acompañaros en la hora de la prueba.

34. Así he cumplido mi palabra, así os he preparado, pueblo de Israel, también a vosotros como mis discípulos, os lleno de caridad, de consuelo y de amor. Reconoced vuestros dones, practicadlos en el camino, trabajad con vuestro pensamiento y oración, para que podáis ser bálsamo entre la humanidad, para que podáis detener el avance del mal.

35. Mi Ley está en cada uno de vosotros, los cargos también, los dones latentes, los sentidos y potencias preparados, los ojos del espíritu abiertos; la Conciencia sensible, porque es la chispa divina para que podáis comprender la hora que vivís y podáis orar, velar y trabajar, conforme a mis mandatos.

36. Yo os bendigo. Cada una de las lamentaciones de la humanidad es escuchada por vuestro Padre y atendida cada una de sus súplicas.

37. Una vez más, confirmo los dones para que llenos de amor por la humanidad, podáis practicarlos. Envolvedla en vuestro amor, en la paz que os dejo y en la luz que derramo en mi palabra, os la confío como una heredad.

38. En vosotros bendigo a toda la humanidad como escrito está y le digo, que espere los tiempos propicios en que he de darle abundancia y paz.

39. Hoy estáis en la culminación de los tiempos y solamente os fortalezco, para que podáis apurar la prueba. Mas la promesa está presente en cada uno de vosotros, de que después de la expiación será la paz; en todos será la bendición y será el principio del nuevo camino que ha de tomar la humanidad, rumbo a la espiritualidad.

40. Mi Divino Espíritu recogerá el fruto que labréis a través de vuestra misión espiritual.

41. Sois los labriegos incansables que habéis cultivado la semilla dorada, que os he confiado en este Tercer Tiempo y de esta buena semilla venís a mostrarme. Yo la contemplo y en Espíritu veo que los unos me habéis comprendido y con mi enseñanza y mi sabiduría vais a convertiros en los discípulos amados, que vais a ir en mi representación por doquier de los caminos dando la Buena Nueva a vuestros hermanos. Los otros también me mostráis el esfuerzo que a través de las pruebas habéis llevado, en las cuales vuestro espíritu ha sabido vencer y doblegar todo lo que a vuestro paso habéis encontrado, porque habéis escuchado mi voz que os ha hecho estremecer y que no ha dejado que volváis a dormir en vuestro camino.

42. Os habéis levantado presurosos a mi llamado para escuchar mi mandato, que es la Ley que en vuestro corazón he venido a grabar y llenos de arrepentimiento habéis podido reconocer que los tiempos os habían sorprendido y que habíais ocultado esta Obra tan grande y tan sublime, de incalculable valor, que Yo he confiado a vuestro espíritu. Mas vuestro arrepentimiento ha llegado hasta Mí, mi mirada de Juez ha contemplado que vuestro espíritu ha llorado el tiempo perdido y en el último instante imploráis perdón, misericordia y caridad.

43. Así recibo a los que habiendo despertado de su profundo sueño, me mostráis vuestro propósito de cumplimiento y obediencia, porque reconocéis que he confiado una delicada misión a vuestro espíritu y que el mundo necesita que levantéis vuestra planta, para que por vuestro conducto alcance salvación y salga de su abismo, a recrearse con la luz que vosotros habéis contemplado en este Tercer Tiempo.

44. Os he preparado y os he revestido nuevamente de los más grandes dones. Mi luz ha iluminado vuestro corazón y vuestra mente y en vuestra Conciencia, sentís la responsabilidad que lleváis dentro de mi Obra, para levantaros como enviados de mi Divinidad, dando a conocer a los hombres la paz que han buscado en distintas formas, para que en mi Nombre deis vida a los espíritus que han muerto a la vida de la gracia a través de los siglos. Para ello os he llamado, pueblo de Israel, y mi palabra ha repercutido entre vosotros, cual campana sonora a través de los portavoces; mas no todos me habéis comprendido. Pero aquéllos que han interpretado mi voluntad, se han elevado hacia Mí, para recibir los mandatos que han de ejecutar en la vida, para conocerme y conocerse así mismos, para liberarse de la esclavitud que sus espíritus habían llevado a través de los siglos.

45. Sois los espíritus que lleváis la libertad que solamente mi caridad puede entregaros y no volveréis a ser esclavos ni a caer, cuando os levantéis de lleno y unifiquéis vuestro espíritu con el Mío.

46. Quiero que sintáis mi paz y mi amor y que con este amor os fortalezcáis para que vuestra planta no se detenga más, sino que sigáis siempre adelante hasta llegar a la cumbre de la montaña; para que con la elevación y la armonía que existe entre vuestro espíritu y el Mío, podáis contemplar lo mucho que la humanidad ha menester de mi caridad por vuestro conducto y seáis el mensajero de mis grandes caridades, de mis revelaciones que como Espíritu Santo os he entregado.

47. Es mi voluntad que como soldado, apóstol, discípulo y labriego, vayáis y entreguéis a mis hijos que esperan el momento de su liberación, que esperan como vosotros, encontrar la mesa preparada con el pan de la vida. Esta humanidad ha sentido solamente el rigor de los malos tiempos y las miserias se han cernido en su espíritu. Es el tiempo en el cual el mundo se estremece porque grande es su purificación, el dolor le despierta, y él mismo se da cuenta que mi palabra que ha quedado escrita, se está cumpliendo.

48. Esta humanidad está despertando en medio de su propio dolor, para contemplar la luz de un nuevo día. Mas vosotros, pueblo amado, en cumplimiento de mi palabra, seréis mis testigos y llevaréis por doquier este Mensaje de paz, mostraréis a todos nuevamente el camino de salvación.

49. Israel: La lucha que vuestro espíritu ha sostenido con las tinieblas ha sido grande. Os habéis levantado para seguir mis huellas y habéis sido sorprendidos por las pruebas. Los unos me habéis comprendido y os habéis reconocido los unos a los otros, porque habéis contemplado que mi Obra no tiene mancha, que es blanca como los copos de la nieve, y llenos de celo y anhelos espirituales, os levantáis para hacer que la humanidad pueda recrearse en mi Obra. Otros que se recrean con mi enseñanza, no han penetrado en el sentido verdadero que mi palabra lleva, no han comprendido cuál es el cumplimiento que Yo espero de cada uno de mis escogidos.

50. Yo quiero contemplaros unificados espiritualmente, quiero encontrar en vuestro corazón el fruto del amor que os he entregado, quiero contemplar vuestra mano unida a mi diestra. Se acerca el tiempo en que vosotros tenéis que dar pruebas de mi presencia entre vuestros hermanos, en que les hablaréis con palabra clara, llena de luz y de verdad, mostrándoles vuestro corazón cual morada de mi Espíritu Divino y haciéndoles conocer, que sois el portador de las complacencias espirituales que en este tiempo se han derramado de mi Arcano.

51. Resurgid, Israel, como el hijo de la luz que ha vencido la tiniebla que se ha interpuesto a vuestro paso; mostrad al mundo vuestra regeneración, vuestra espiritualidad, porque os he revestido de fortaleza. Despertad con vuestro buen ejemplo y con vuestra oración a vuestros hermanos que duermen y habladles a imitación de mi Espíritu Divino. No seréis los blasfemos ni los corazones endurecidos ante mi amor y ante el amor por vuestros Semejantes, porque en vosotros he derramado mi gracia y los dones del Espíritu Santo, para que cual buena simiente seáis multiplicados.

52. Recibo el esfuerzo que vuestro espíritu ha llevado en este tiempo, para convertirse en mi siervo y al final de vuestra jornada os entregaré el galardón que os hayáis labrado, será la corona de laureles en vuestro espíritu. Yo os he prometido que si un átomo de comprensión y obediencia me hacéis presente, Yo seré con vosotros, os engalanaré y os entregaré lo que os corresponde como hijos de la luz, como los elegidos en este Tercer Tiempo, como aquéllos a quienes he limpiado con mi sangre divina, para que seáis los que deis testimonio del Maestro.

53. Vosotros mismos os habéis escudriñado y habéis contemplado vuestra debilidad e imperfección, por instantes os ha faltado la fe y las pruebas os han sorprendido, mas os habéis estremecido ante mi mirada divina que contempla lo más recóndito de vuestro ser. Quiero que sintáis el bien que mi Espíritu da al vuestro por lo que habéis labrado y trabajado conforme a mi Ley, conforme a mi mandato divino y a cambio de vuestro esfuerzo, del dolor que habéis apurado por seguirme, al afrontar las pruebas y vencerlas, Yo os confío una joya de incalculable valor: Mi sabiduría.

54. Como Espíritu Santo derramo en vosotros mis efluvios, mas haced cada día un esfuerzo más para que vuestro espíritu alcance gran elevación y vuestro corazón mayor espiritualidad. Porque es mi voluntad que vosotros, Israel, seáis un ejemplo limpio ante vuestros hermanos y deis testimonio de Mí, con vuestras obras. Mostrad el fruto de salvación para el espíritu, dad el mensaje de mi paz entre la humanidad.

55. Os he reunido y congregado en este tiempo para daros la vestidura del apóstol, la vestidura del soldado, para engalanar a vuestro espíritu con mi gracia y con mi luz. Por vosotros, mi Obra no será desgarrada, ni befada, ni escarnecida, esta responsabilidad la dejo entre vosotros, para que por vuestro ejemplo se levanten las multitudes a la vida de la gracia, para que la humanidad escuche mi llamado y venga ante mi presencia, porque Yo la estoy esperando.

56. Mi espada de luz se encuentra luchando y venciendo las tinieblas. Estoy preparando los caminos para que os levantéis con limpidez dando cumplimiento a mi Ley dentro de mi Obra divina. Os he confiado un caudal de mi caridad, para que vuestro corazón se conmueva ante el dolor y la miseria de la humanidad; os he hecho contemplar todo el dolor que apura en este tiempo el mundo y la menesterosidad de los espíritus, para que veléis y oréis, para que trabajéis manifestando mi verdad, cultivando la virtud en vuestro corazón.

57. No quiero que vosotros me sintáis lejos, porque Yo os he dicho que por vuestra espiritualidad, todos me sentiréis, me palparéis, vuestro espíritu escuchará mi voz y espiritualmente contemplaréis mi presencia. Así quiero ver unificados vuestros espíritus al Mío por una eternidad, porque esta es mi voluntad.

58. Preparaos, Israel, para que con obediencia y amor seáis a mi servicio, porque os he ungido para que seáis los verdaderos discípulos.

59. En vosotros estoy edificando el Templo del Espíritu Santo y preparando vuestra llegada a la Nueva Jerusalén.

60. Del fruto de mi sabiduría, dad a saborear a vuestros hermanos que con buena voluntad se acerquen, dadlo a todos los que piden, dadlo al primero y al postrero. Alimentadlos con mi paz, velad por ella y compartidla entre la humanidad, como testimonio de mi presencia entre vosotros.

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